Presentación General
“El acceso al agua segura es una necesidad humana fundamental y,
por tanto, un derecho humano básico”
Kofi Annan
Secretario General de Naciones Unidas

“A lo largo de la historia, el progreso humano ha dependido del acceso a un agua limpia
y de la capacidad de las sociedades para aprovechar el potencial del agua como recurso productivo”
Kemal Dervis
Administrador, PNUD

“El derecho humano al agua otorga el derecho universal a una cantidad suficiente
de agua segura, aceptable, físicamente accesible y asequible para uso personal y doméstico”
Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas

“Las cloacas son la conciencia de la ciudad”
Víctor Hugo, en “Los Miserables”

“Por supuesto que me gustaría ir a la escuela.
Quiero aprender a leer y escribir…pero no puedo.
Mi madre necesita que vaya a buscar agua.”
Yeni Bazan, 10 años, El Alto, Bolivia

“A partir del agua, dimos vida a todas las cosas”
El Corán

Como en ediciones anteriores, rescatamos las conclusiones más significativas del Informe sobre Desarrollo Humano, que presenta anualmente el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ya que consideramos que, por su calidad académica indiscutida, aporta a los estudiosos de la realidad internacional un material valioso para profundizar el conocimiento de la misma.

El Informe 2006, se refiere a la crisis por la escasez mundial del AGUA y la analiza a través de dos temas diferentes:
Uno es el agua para la vida (suministrar agua limpia, eliminar las aguas residuales y proporcionar servicios de saneamiento), el otro los medios de sustento (el agua como un recurso productivo compartido por los países a través de las fronteras y los desafíos que tienen los gobiernos para gestionar con eficacia e igualdad la crisis del agua)
Un de los puntos centrales del Informe sostiene que la crisis por la escasez del agua nace de la desigualdad, la pobreza y el poder, no de la disponibilidad física. Y lo demuestra con los siguientes datos: actualmente, unos 1.100 millones de habitantes de países en desarrollo carecen de un acceso adecuado al agua y 2.600 millones no disponen de servicios básicos de saneamiento. Una nota al margen: Naciones Unidas sigue utilizando esta categoría de países en desarrollo, cuando en realidad en muchos casos se refiere a países que están en vía al subdesarrollo, incluso en vía de desaparición…como unidad estatal con todos los atributos de la misma).

Además de señalar que el origen de estos dos déficits está en las instituciones y en las opciones políticas, no en la disponibilidad del agua, indica que en muchos países la escasez es el resultado de políticas públicas que han fomentado un uso excesivo de agua a través de subsidios y dumping de precios.

En otra parte del trabajo, se recuerda que el Informe de Desarrollo Humano estableció hace más de una década el concepto de Seguridad Humana en el debate sobre el desarrollo, y se afirma que seguridad de agua es una parte integrante de ese concepto más amplio de seguridad humana; que a veces las preocupaciones de la seguridad nacional dominan las agendas internacionales, y olvidamos las 1.800 millones de muertes infantiles anuales relacionadas con el agua y la falta de saneamiento, que superan ampliamente las victimas de los conflictos violentos, incluidas las producidas por actos terroristas.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio y el derecho humano al agua

La meta 10 del Objetivo 7 (reducir a la mitad la proporción de la población mundial sin acceso sostenible a agua potable segura y saneamiento básico) es un punto de referencia clave para alcanzar otros objetivos, como bajar la mortalidad infantil, las enfermedades etc.
Inclusive si se lograra la meta, quedarían más de 800 millones de personas sin agua y 1800 millones sin servicios de saneamiento en el año 2015.

Se establece que el umbral mínimo es de 20 litros al día para cubrir las necesidades humanas básicas. Sin embargo, la mayoría de los 1.100 millones personas incluidas en la categoría de personas sin acceso a agua limpia utilizan aproximadamente 5 litros diarios, una décima parte de la cantidad promedio diaria utilizada en los países desarrollados en los inodoros.
En promedio los europeos consumen más de 200 litros y los estadounidenses más de 400 litros.
Por ejemplo, cuando un europeo utiliza el inodoro o un norteamericano se ducha consumen más agua que la que disponen cientos de millones de personas que viven en los barrios urbanos pobres o en las áreas urbanas de los países en desarrollo.

Se recuerda que desde mediados de la década de los 90, se produjo una proliferación de conferencias internacionales sobre el problema del agua, también existen grandes asociaciones internacionales vinculadas con la temática, hay por ejemplo 23 organismos de Naciones Unidas que se ocupan de agua y saneamiento, pero el progreso ha sido mas que insuficiente.
Mucha retórica y poca acción

Por lo tanto se fijan 4 bases claves para que se pueda lograr algún resultado tangible:

-Hacer del agua un derecho humano, no sólo de palabra
-Elaborar estrategias nacionales para el agua y el saneamiento
-Respaldar los planes nacionales con la asistencia internacional
-Desarrollar un plan mundial de acción

A pesar de una creencia muy difundida, el Informe resalta que globalmente existe agua más que suficiente para cubrir las necesidades de la humanidad. Entonces la pregunta es: ¿Por qué es un problema la escasez de agua?
En parte porque el agua, al igual que la riqueza, no está distribuida de manera equitativa, ni entre los países, ni dentro de los mismos países.
Según todos los indicadores el estrés de agua está aumentando.
El mismo es de 1700 metros cúbicos por persona.
En la actualidad, 700 millones de personas de 43 países viven por debajo de ese umbral.
Se calcula que en el 2015, la cifra puede llegar a 3000 millones a medida que se intensifique en el Africa Subsahariana, China y la India.

Se expresa la gran preocupación por el futuro del uso del agua y se constata que durante casi un siglo el consumo de agua ha estado aumentando casi al doble de la velocidad de la población y la tendencia continuará.
Está el peligro además, de que muy probablemente se dejen de lado los intereses de la población pobre a medida que los productores agrícolas y de la industria, sectores con fuerte peso político establezcan sus reivindicaciones. Porque, como bien se señala, el agua es poder en muchas sociedades y las desigualdades de poder pueden provocar profundas desigualdades en el acceso al agua.
Las desigualdades en el acceso a la infraestructura son enormes. Por ejemplo, Estados Unidos almacena aproximadamente 6000 metros cúbicos de agua por persona, mientras que Etiopía sólo 43. Por otra parte, las sequías y las inundaciones, como se enfatiza -formas extremas de inseguridad del agua- tienen consecuencias devastadoras para el desarrollo humano. En 2005, más de 20 millones de personas del Cuerno de Africa, fueron afectadas por la sequía.
De cara al futuro, uno de los mayores desafíos es garantizar que las estrategias para aumentar la productividad del agua se extienda a la población pobre.
La tecnología como sabemos no es neutral en sus efectos distributivos.
El Desarrollo humano se verá afectado por la manera en que los países en desarrollo tratan de solucionar el difícil equilibrio entre los objetivos de igualdad y eficiencia en la gestión del agua.

Unos de los aspectos más conflictivos es la interdependencia hidrológica.
La misma, como se lo enfatiza no es un concepto abstracto y se ejemplifica con el dato que dos de cada cinco habitantes del mundo viven en cuencas hidrográficas internacionales compartidas por mas de un país.
Se citan los ejemplos: 9 países comparten el Amazonas y 11 el Nilo
Los problemas surgen cuando la gestión del agua no es equitativa, esto puede incrementar los conflictos producto de las desigualdades y la inseguridad en el acceso al agua.
Un caso patético y del que poco se habla sobre este tema en particular, poniendo siempre mucho mas énfasis en otros aspectos del diferendo es el de los habitantes de los Territorios Palestinos Ocupados, que tienen un gran problema de escasez y de desigualdad en el uso compartido de agua.
El consumo promedio de agua por habitante por los colonos israelíes de la Ribera Occidental es 6 veces superior a de los palestinos.
Aquí es donde deviene fundamental la cooperación internacional.
Una cooperación eficaz en la gestión de las aguas compartidas, no sólo puede generar beneficios para el desarrollo humano sino que también puede reducir las posibilidades de conflicto.
Contrariamente a lo que muchos afirman sobre las guerras por el agua, hasta ahora, el conflicto por el agua ha sido la excepción no la regla.
En los últimos 50 años se han negociado más de 200 tratados relativos al agua.
Para finalizar el Informe nos dice que a lo largo de la historia, la gestión del agua siempre produjo desafíos técnicos y políticos muy difíciles de superar, tanto para las poblaciones como para los gobiernos.
La historia de la gestión del agua es una historia de ingenio y de la debilidad humana.
Que ante la amenaza del cambio climático y la búsqueda desenfrenada por los recursos de agua dulce, la gobernabilidad del agua es uno de los mayores retos del naciente siglo XXI

El estado de Desarrollo Humano

El IDH 2006, está basado en la información correspondiente al año 2004.
Se siguen subrayando las enormes desigualdades en el bienestar y las oportunidades que existen en un mundo cada día mas interconectado. Algunos continúan ponderando los beneficios de la globalización, acriticamente.

Se hace referencia a una cierta imagen idílica de la aldea global, sin tener en cuenta que en esta aldea hay sectores muy ricos y otros muy pobres, por no decir miserables. En nuestra presentación del Informe 2005, marcamos las tremendas diferencias entre Noruega y Níger (primero y último respectivamente en el Índice de Desarrollo Humano)

Un aspecto a rescatar es que los gobiernos utilizan los IDH para evaluar sus perfomances en comparación con otros países, es una competencia muy sana, mucho mas consistente que la utilizada para comparar los PIB.

Otro aspecto más problemático para los países, es que los datos que se agregan al índice, están sujetos a constante ajustes en función de los cambios de los sistemas estadísticos de información.
El IDH de este año demuestra claramente este problema.
Concretamente, la nueva serie de datos más uniforme y precisa sobre educación, le ha significado nuestro país, junto a Bélgica, Brasil, Paraguay, Perú y Reino Unido, descender unos peldaños en el ranking.

Las tendencias de Desarrollo Humano muestran elementos destacables. Con la sola excepción del Africa subsahariana, casi todas las regiones han ido incrementando su puntaje de IDH de manera progresiva

En las últimas 3 décadas, los países en desarrollo han ido paulatinamente acercándose a los países desarrollados en lo relativo a la esperanza de vida, de nuevo con la sola excepción del Africa subsahariana, en donde, además se han producido impactantes retrocesos en algunos países como por ejemplo Bostwana, Lesotho, Zambia.

A pesar de cierta disminución de la tasa de mortalidad infantil, la muerte de casi 11 millones de niños en 2004, nos interpela a todos y además nos muestra una vez más que nacer en un “barrio equivocado” de la aldea significa un claro riesgo en la supervivencia.

Otro dato importante del Informe, es que la mortalidad infantil, demuestra claramente que los incrementos de ingreso no son sinónimos de mejora en el desarrollo humano.
Ejemplo, pesar del “éxito económico” de la India y de superar en crecimiento e ingresos a Bangladesh, ese ultimo supero a la India es la reducción de la tasa de mortalidad infantil.

En lo referente a educación, la desigualdad en la distribución de las oportunidades educativas sigue siendo alarmante.
Ejemplo; un niño de Burkina Faso recibirá 4 años de educación frente a los 15 años en la mayoría de los países desarrollados.

La pobreza de ingresos, sigue disminuyendo en todas las regiones, salvo en el Africa Meridional.
China y la India, con casi el 40% de la población mundial y su notable crecimiento económico en los ultimos años explica la reducción de la pobreza de ingresos.
De nuevo es el Africa subsahariana, donde ha crecido en términos absolutos la pobreza, donde hay 300 millones de personas, casi la mitad de la población que vive con menos de un dólar diario.

Los ingresos promedios a nivel mundial son de 5.533 dólares (PPA): el 80% de la población del mundo vive con menos de esa cifra.

Lo que ciertos “fanáticos” de la globalización que tienen una visión unilateral de mundo, “olvidan” es la enorme desigualdad que existe en la aldea mundial

Otro importante punto a destacar es que los promedios pueden ocultar enormes disparidades dentro de los propios países.
Por ejemplo, en materia de ingresos, genero, raza, lugares etc.

El IDH de ese año, se abocó al tema. Se investigó en 13 países en desarrollo y dos países desarrollados (Finlandia y los Estados Unidos).
Algunas constataciones significativas. El 20% más rico de la población boliviana, se ubicaría dentro del grupo de desarrollo humano alto, mientras que el 20% más pobre estaría en un nivel comparable al promedio de Pakistán.
Lo notable es que los dos grupos, dentro de un mismo país están separados por 97 posiciones en el IDH, y en el caso de Nicaragua, por 87.

El IDH resalta que las variaciones regionales en relación a la desigualdad de ingresos son más que considerables.
Utilizando, el Coeficiente de Gini, que mide la desigualdad según una escala de 0 a 100 – 0 representa la igualdad total y 100, la desigualdad total- los valores resultantes fueron:
33 para Asia meridional
57 para América Latina
70 para Africa
La distribución de los ingresos no es sólo un grave problema para los países en desarrollo, sino que también incluye a los países más desarrollados, uno de los casos mas notables es en los propios Estados Unidos, en los últimos años se ha ampliado significativamente la brecha entre los sectores de bajos ingresos y las franjas de medianos y altos ingresos, sobretodo este último sector que ha visto incrementarse en forma exponencial sus riquezas.

En guisa de conclusión, el Informe nos lanza uno de los principales desafíos para el desarrollo humano que tiene la comunidad internacional en las próximas décadas que es reducir las desigualdades extremas que han caracterizado a la tan mentada globalización desde los inicios de la década de los 90 y que se amplíen las oportunidades para los más y no para los menos.


Esta edición, como en todas las anteriores, consta de las siguientes secciones:

La primera una Presentación, a cargo de uno o varios de los integrantes de los diferentes Departamentos que integran el Instituto; la segunda Documental en la que figuran los principales instrumentos internacionales; la tercera, Cronología, donde se reflejan los principales acontecimientos del área; un Anexo con información general y la parte correspondiente al Centro de Reflexión en Política Internacional (CERPI).

Finalmente, reiterar como siempre, nuestro reconocimiento a todos los que trabajaron en este Anuario, que imbuidos de una gran vocación académica lo hacen posible y también nuestro agradecimiento a las reiteradas muestras de apoyo, como así también a las críticas recibidas, que nos permiten superarnos


Prof. Dr. Norberto E. Consani