7 de septiembre de 1859: el día en que las “campanadas de Westminster” se oyeron por primera vez

En 1834 una simple estufa podía provocar un incendio en casi la totalidad del Palacio de Westminster; palacio que, desde la época medieval, había funcionado como la residencia principal de los reyes, entre ellos,del famoso “Guillermo el Conquistador”. Asimismo, en dicho palacio sesionaban las cámaras del Parlamento desde 1512.

Entre los numerosos proyectos presentados para su reconstrucción se eligió el de los arquitectos Charles Barry y Augustus Pugin. Éstos, aunque jefes de la obra del Palacio, delegaron en John Edward Dent la construcción del famoso reloj que coronaría una de las torres y sigue funcionando con el mismo, entonces novedoso, mecanismo.

Erróneamente llamado “Big Ben” – pues oficialmente ese es el nombre de su campana principal y no de la Torre en su totalidad –este reloj es hasta hoy una de las mayores atracciones de Londres. La primera campanada se oyó en la ciudad el 7 de septiembre de 1859 y desde entonces, 160 años atrás, fueron muy pocas las veces en las que ha dejado de funcionar ya sea debido al clima, la acción de obreros, daños o pájaros.

Este reloj es indudablemente un símbolo cultural y una de las imágenes más icónicas del país y de la ciudad en el cine y la televisión. Normalmente acompañado de un autobús de dos pisos, la típica cabina telefónica roja o uno de los taxis negros de la ciudad, ha sido protagonista de innumerables acontecimientos desde la Segunda Guerra Mundial, cuando muchas personas alrededor del mundo, se aferraban a sus radios para escuchar el familiar sonido de sus campanas, señal con la que comenzaba sus trasmisiones el Servicio Mundial de la BBC para demostrar que Reino Unido aún no había caído. En 2012, los Juegos Olímpicos fueron inaugurados justamente por el reloj con 30 campanadas.

En 2017 miles de personas se congregaron para escuchar el aria de Handel que interpretaron las campanas del reloj por última vez antes de que este fuera silenciado durante cuatro años – el periodo más largo en su historia – para ser sometido a trabajos de reparación y mantenimiento.

Indudablemente, los londinenses esperan impacientes la llegada del 2021 para volver a oír sus campanadas que, con puntualidad inglesa, señalarán fechas tan importantes  como, el año nuevo o el Remembrance Sunday (el domingo del recuerdo que cada noviembre conmemora la firma del armisticio que luego puso fin a la Primera Guerra Mundial).

 

María Solana Ledesma
Colaboradora de la Red Federal de Historia de las Relaciones Internacionales
Departamento de Historia
IRI – UNLP

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