A 10 años del controvertido regreso de Manuel Zelaya a Honduras

En Honduras, al 21 de septiembre no solo se lo recuerda por el Día del Estudiante o por el comienzo de la primavera, sino que también  se acuerdan del regreso de Manuel Zelaya al país  en septiembre de 2009 tras haber sido exiliado.

Manuel Zelaya se encontraba como presidente depuesto en Costa Rica, luego de que el Congreso Nacional y las Fuerzas Armadas lo detuvieran y se lo llevaran fuera del país. Pero para entender el porqué de esta situación, hay que revisar los acontecimientos que llevaron a que dos grandes sectores institucionales de la sociedad se pusieran en contra del presidente constitucional de ese momento.

El país centroamericano llevaba varios meses de crisis política debido a que el presidente en cuestión, Manuel Zelaya, quiso realizar un referéndum con el fin de lograr una reforma en la constitución nacional para agregar una cuarta urna en las elecciones próximas que se realizarían en unos meses. La cuarta urna se encuentra prohibida por la Carta Magna y es por ello que el Congreso Nacional, la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Supremo Electoral se opusieron al considerar este movimiento por parte de Zelaya como ilegal.

Los opositores alegaban que el presidente de turno buscaba la reelección del mandato y así mantenerse en el poder, ya que en Honduras solo hay un periodo presidencial de cuatro años sin posibilidad de reelección. El presidente negó estas acusaciones diciendo en una rueda de prensa en Naciones Unidas: «No voy a realizar una asamblea constitucional. Y si se me ofreciera la posibilidad de mantenerme en el poder, no lo haría. Voy a cumplir con mis cuatro años. Voy a luchar para que se respeten los cuatro años porque es parte de nuestras leyes».

Luego de diversos acontecimientos como la prohibición de la iniciativa del presidente por las instituciones antes mencionadas, la destitución el jefe del Ejército que provoco la renuncia de los jefes de las Fuerzas Armadas y Aéreas, entre otros, llevo a que el 28 de junio de 2009 se produjera el golpe de estado. El Congreso Nacional junto con las Fuerzas Armadas decretó la detención de Manuel Zelaya, quien fue llevado en un avión militar hacia San José, Costa Rica, para comenzar con su exilio.

Zelaya había contado con el apoyo de los mandatarios de diversos países como Estados Unidos, Venezuela, Brasil, Argentina, entre otros, como así también de organizaciones internacionales como la OEA y la Unión Europea que rechazaban la legitimidad del gobierno de facto. Para Micheletti, el presidente que fue designado luego de que fuera depuesto Manuel Zelaya, le fue difícil gobernar por la presión internacional y el poco apoyo de la sociedad.

El renombrado regreso a Honduras se dio luego de dos intentos fallidos, y todos se producirían en el mismo año, 2009. El primero en julio cuando intento regresar en un avión venezolano y los militares hondureños salieron con disparos contra la aeronave. El segundo, en el mismo mes, fue a pie por Nicaragua que tampoco dio éxito.  Finalmente, el 21 de septiembre seria que día que por medio terrestre, en el baúl de un coche, llegaría a la Embajada de Brasil en Tegucigalpa entre vítores de sus seguidores y el rechazo y negación por parte de sus opositores.

La embajada seria su hogar por los próximos meses hasta que el 27 de enero de 2010 asumiera como presidente el candidato de su partido, el Partido Nacional, Porfirio Lobo. Entonces, todo retorno a la normalidad de las cosas para el presidente depuesto Manuel Zelaya, el regresaba a la esfera política y de poder en su país.


María Emilia
Fregenal
Colaboradora de la Red Federal de Historia de las Relaciones Internacionales
Departamento de Historia
IRI – UNLP

 

Artículos Relacionados