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{"id":15327,"date":"2020-07-25T14:49:27","date_gmt":"2020-07-25T14:49:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=15327"},"modified":"2023-09-06T13:10:26","modified_gmt":"2023-09-06T16:10:26","slug":"reflexiones-ante-el-dia-internacional-de-la-mujer-afrodescendiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2020\/07\/25\/reflexiones-ante-el-dia-internacional-de-la-mujer-afrodescendiente\/","title":{"rendered":"Reflexiones ante el D\u00eda Internacional de la Mujer Afrodescendiente"},"content":{"rendered":"<p>Resulta dif\u00edcil poder desplegar en unos pocos p\u00e1rrafos todas las reflexiones que el D\u00eda Internacional de la Mujer Afrodescendiente, tambi\u00e9n llamado D\u00eda Internacional de la Mujer Afrolatina, Afrocaribe\u00f1a y de la Di\u00e1spora, puede merecernos o despertarnos, como primera ficha de un efecto domin\u00f3 de reflexiones.<\/p>\n<p>M\u00e1s dif\u00edcil resulta hacerlo siendo que el lugar de enunciaci\u00f3n de quien escribe no es el de una mujer afrodescendiente, por lo cual siempre quedar\u00e1 un enorme espectro de experiencias, subjetividades, y emociones que no podr\u00e9 expresar habitando un cuerpo blanco.<\/p>\n<p>Primero me tomar\u00e9 el tiempo de ocupar unos p\u00e1rrafos con las formalidades de explicar que el 25 de julio fue la fecha elegida para representar este d\u00eda, luego de que en 1992 centenares de mujeres negras de Am\u00e9rica Latina y el Caribe se reunieron en Rep\u00fablica Dominicana con el objetivo de llevar la lucha interseccional propuesta por los feminismos negros al terreno internacional y gestando lo que ser\u00eda la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribe\u00f1as y de la Di\u00e1spora.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n colectiva, como sabemos, ha sido potencia para el cambio social estructural que proponen las militancias feministas, decoloniales, antirracistas, anticapacitistas, LGBTTIQ+, etc. Y hace 18 a\u00f1os estas mujeres se organizaron para tejer redes de lucha contra el racismo anquilosado en nuestras estructuras y generar (contra)propuestas pol\u00edticas de nuevas formas de vida que pongan en jaque los mecanismos de sujeci\u00f3n violentos, incisivos y sub-d\u00e9rmicos de la l\u00f3gica capitalista y los modos de subjetivaci\u00f3n neoliberales.<\/p>\n<p>No se trata, \u00fanicamente, de la lucha por el reconocimiento de derechos, sino de escarbar en lo que subyace tras la sedimentaci\u00f3n de una l\u00f3gica discursiva hegem\u00f3nica clasificadora y marginalizante, que ha sido la rueda que ha hecho girar nuestra historia. El reconocimiento de derechos es la punta del iceberg, m\u00e1s que necesario, claro est\u00e1, para lograr transitar por los caminos de formas novedosas de concebir nuestras relaciones interpersonales, intergrupales y, claramente, internacionales.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>El racismo persiste de manera expl\u00edcita en el d\u00eda a d\u00eda, no como un mero latido debajo de la superficie. La raza, la clase y las diferencias sexo-gen\u00e9ricas se intersectan para cristalizar en estereotipos de hipersexualizaci\u00f3n de los cuerpos de mujeres negras e identidades marrones; para subalternizar masculinidades no hegem\u00f3nicas, y para convertir a las personas racializadas en \u201cchivos expiatorios\u201d de proyecci\u00f3n de la crisis social como vemos en cada nuevo ataque en todo el mundo a inmigrantes provenientes de pa\u00edses hist\u00f3ricamente arrastrados a los m\u00e1rgenes por el poder pol\u00edtico mundial.<\/p>\n<p>Las cargas peyorativas de los estereotipos que la matriz sexogen\u00e9rica hetero-cis-sexista blanca propone, son mecanismos de poder productores de centros hegem\u00f3nicos y periferias al l\u00edmite de la inteligibilidad.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 se traduce esto? S\u00f3lo en Am\u00e9rica Latina y El Caribe, seg\u00fan datos de la UNESCO y la CIDH, hay alrededor de 200 millones de personas afrodescendientes: un 30% de la poblaci\u00f3n. Sin embargo, la historia hegem\u00f3nica oficial, contin\u00faa sosteniendo que en muchos casos se trata de pa\u00edses blancos o, como mucho, mestizos. La presencia negra ha sido borrada del discurso, su derecho a la enunciaci\u00f3n les fue arrancado para \u201cblanquear\u201d nuestras sociedades y las condiciones de posibilidad de existencia leg\u00edtimas propuestas como forma de vida por la matriz hegem\u00f3nica.<\/p>\n<p>La Asamblea General de Naciones Unidas proclam\u00f3 2015-2024 como el\u00a0<strong>Decenio Internacional de las Personas Afrodescendientes<\/strong>\u00a0en su resoluci\u00f3n 68\/237, bajo el lema \u00abReconocimiento, Justicia y Desarrollo\u00bb. Este Decenio tiene como objetivo principal estimular a los Estados a erradicar las injusticias sociales heredadas de la historia y luchar contra el racismo, los prejuicios y la discriminaci\u00f3n racial que todav\u00eda sufren las personas afrodescendientes.<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que aparecer y ser nombrades es una pol\u00edtica fundamental en la l\u00f3gica por el reconocimiento. Sin embargo, resulta l\u00edcito preguntarnos \u00bfqu\u00e9 sucede cuando la pol\u00edtica de los nombres es propuesta por un centro institucionallizante y burocratizador como Naciones Unidas? \u00bfQu\u00e9 sucede con las pol\u00edticas asimilacionistas de ret\u00f3ricas testimoniales cuando lo que subyace sigue vivo?<\/p>\n<p>Cuando los asesinatos por pertenencia \u00e9tnica y racial, agravada a\u00fan m\u00e1s por el hecho de ser mujeres o parte del colectivo LGBTTIQ+, siguen sumando v\u00edctimas despojadas de su humanidad por el odio y por la indiferencia de una sociedad costumbrista que mira hacia el costado a menos que la ultra masificaci\u00f3n sea tanta que ya no les permita seguir ignor\u00e1ndolo. O cuando las posibilidades de ser arrastrades a la pobreza aumentan el doble s\u00f3lo por la racializaci\u00f3n de la piel, a lo que las mujeres deben sumar la carga de las tareas de cuidado como pr\u00e1ctica feminizada todav\u00eda ampliamente extendida.<\/p>\n<p>Hoy (y siempre) encarnar una identidad negra es, para parafrasear a Butler (2010), cargar con un cuerpo al que esta sociedad empuj\u00f3 al punto de la casi ininteligibilidad, cuyas vidas parecieran no ser (tan) leg\u00edtimas de ser lloradas, tanto como cuando muere una persona blanca y burguesa.<\/p>\n<p>Para cerrar, quisiera decir que, si bien creo que no existe un monopolio de la palabra, s\u00ed sostengo que poder hablar es un derecho poderoso que debemos ejercer con responsabilidad, m\u00e1s a\u00fan cuando nuestros cuerpos y subjetividades no han debido cargar con las sujeciones categorizantes de la racializaci\u00f3n, el capacitismo, la diversidad corporal, de g\u00e9nero, sexual, etc. Es necesario hacerlo, entonces, no s\u00f3lo con el respeto que esto merece para no caer nuevamente en la apropiaci\u00f3n de la palabra; sino, por sobre todo, admitiendo el lugar que ocupamos como blancxs (en este caso), anim\u00e1ndonos a la reflexi\u00f3n y a la escucha atenta, emp\u00e1tica y afectiva.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Referencias:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Foucault dir\u00eda en 1976 que \u201cel poder est\u00e1 en todas partes\u2026viene de todas partes. Y \u201cel\u201d poder, en lo que tiene de permanente, de repetitivo, de inerte, de autorreproductor, no es m\u00e1s que el efecto de conjunto que se desdibuja a partir de todas esas movilidades, el encadenamiento que se apoya en cada una de ellas y trata, a su vez, de fijarlas\u2026El poder no es una instituci\u00f3n, y no es una estructura\u2026Es el nombre que se presta a una situaci\u00f3n estrat\u00e9gica compleja en una sociedad dada\u201d (Foucault, 2014:89). Un p\u00e1rrafo que nos merecer\u00eda carillas infinitas de reflexiones. No obstante, lo traigo para, tras la concepci\u00f3n propuesta por el fil\u00f3sofo del poder como flujo, como movimiento y no anclado en una instituci\u00f3n espec\u00edfica, podemos entonces entender esa concatenaci\u00f3n propuesta del pasaje de relaciones interpersonales, intergrupales e internacionales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong><u>Bibliograf\u00eda<\/u><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Butler, J. (2010). <em>Marcos de guerra. Las vidas lloradas. <\/em>Editorial Paid\u00f3s Mexicana S.A, M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos (2011). \u201cLa situaci\u00f3n de las personas afrodescendientes en las Am\u00e9ricas\u201d. Documento online: <a href=\"https:\/\/www.acnur.org\/fileadmin\/Documentos\/BDL\/2012\/8311.pdf?file=t3\/fileadmin\/Documentos\/BDL\/2012\/8311\">https:\/\/www.acnur.org\/fileadmin\/Documentos\/BDL\/2012\/8311.pdf?file=t3\/fileadmin\/Documentos\/BDL\/2012\/8311<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Foucault, M. (2014). <em>Historia de la sexualidad. Tomo I: La voluntad del saber.<\/em> Siglo Veintiuno editores, Buenos Aires, Argentina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Unesco (2019). \u201cAcci\u00f3n global para el cumplimiento de los derechos de las personas afrodescendientes\u201d. Documento online: <a href=\"http:\/\/www.unesco.org\/new\/es\/media-services\/single%20view\/news\/global_action_for_the_fulfillment_of_the_rights_of_people_of\/\">http:\/\/www.unesco.org\/new\/es\/media-services\/single view\/news\/global_action_for_the_fulfillment_of_the_rights_of_people_of\/<\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>Florencia Di Giorgio<\/em><\/strong><\/span><br \/>\nIntegrante<br \/>\nCentro de Estudios en G\u00e9nero(s) y Relaciones Internacionales (CeGRI)<br \/>\nIRI &#8211; UNLP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resulta dif\u00edcil poder desplegar en unos pocos p\u00e1rrafos todas las reflexiones que el D\u00eda Internacional de la Mujer Afrodescendiente, tambi\u00e9n llamado D\u00eda Internacional de la Mujer Afrolatina, Afrocaribe\u00f1a y de la Di\u00e1spora, puede merecernos o despertarnos, como primera ficha de un efecto domin\u00f3 de reflexiones. 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