{"id":15424,"date":"2020-07-30T14:49:46","date_gmt":"2020-07-30T14:49:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=15424"},"modified":"2023-09-06T13:09:42","modified_gmt":"2023-09-06T16:09:42","slug":"el-pacto-europeo-de-julio-de-2020-un-paso-mas-hacia-el-federalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2020\/07\/30\/el-pacto-europeo-de-julio-de-2020-un-paso-mas-hacia-el-federalismo\/","title":{"rendered":"El Pacto Europeo de julio de 2020. \u00bfUn paso m\u00e1s hacia el federalismo?"},"content":{"rendered":"<p>La reuni\u00f3n extraordinaria del Consejo Europeo, celebrada entre los d\u00edas 17 y 21 de julio de 2020, fue convocada para afrontar la crisis generada por el COVID-19; una pandemia que est\u00e1 afectando, de manera diferenciada, a distintas partes de la Uni\u00f3n Europea. Pa\u00edses como Dinamarca, Finlandia o Estonia, apenas han contabilizado casos positivos y sus econom\u00edas han sufrido una contracci\u00f3n menor. Mientras que la otra cara de la moneda, Italia y Espa\u00f1a, han sufrido considerablemente, tanto a nivel social, como humano y econ\u00f3mico. Entre estos dos extremos, una gran variedad de Estados miembros se mueven en una zona gris, con impactos dispares.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n precedente a la pandemia reflejaba grandes diferencias entre los socios europeos a nivel estructural y econ\u00f3mico: pa\u00edses con un alto nivel de deuda p\u00fablica y pol\u00edticas menos productivas, miembros con niveles aceptables de endeudamiento con una razonable tendencia a la optimizaci\u00f3n de recursos y Estados con cuentas p\u00fablicas saneadas. Todos ellos contribuyentes al presupuesto de la Uni\u00f3n Europea de acuerdo con su potencia econ\u00f3mica y receptores seg\u00fan dicha l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Por tanto, la postura inicial de los asistentes al Consejo era muy dis\u00edmil, con circunstancias diferenciadoras, pero con un objetivo com\u00fan: la supervivencia de la Uni\u00f3n Europea. Por un lado, como proyecto pol\u00edtico, de paz y convivencia, por otro econ\u00f3mico con un mercado \u00fanico integrado y, en muchos casos, con alto nivel de interconexi\u00f3n entre las econom\u00edas nacionales.\u00a0 La postura inicial de los asistentes, pese al consenso en cuanto al objetivo, variaba de acuerdo con su situaci\u00f3n particular, sus prioridades pol\u00edticas, y las necesidades de sus econom\u00edas. No hay que olvidar que los asistentes al Consejo son los presidentes o primeros ministros de los Estados miembros de la Uni\u00f3n, y, por tanto, su objetivo primigenio es defender sus intereses nacionales dentro del marco de convivencia socioecon\u00f3mica marcado por su membres\u00eda en el proyecto europeo.<\/p>\n<p>El \u00e9xito del Consejo ha sido rotundo, aprobando grandes paquetes de ayuda<span style=\"text-decoration: line-through;\">,<\/span>; los mayores jam\u00e1s implementados por Europa, en un contexto de crisis que dificulta a\u00fan m\u00e1s el acceso a capitales. Los dirigentes de la UE han alcanzado un acuerdo sobre un paquete global de 1,82 billones de euros que abarca el marco financiero plurianual (MFP), incluyendo m\u00e1s de 1,07 billones de euros. Se trata de una iniciativa que se enmarca en un proceso a largo plazo en raz\u00f3n que su g\u00e9nesis antecede a la actual pandemia.<\/p>\n<p>El plan de acci\u00f3n incluye un segundo pilar referido a medidas extraordinarias de recuperaci\u00f3n en el marco del instrumento \u201cNext Generation UE\u201d intr\u00ednsecamente unido a la crisis generada por el COVID-19 por un monto m\u00e1ximo de 750.000 millones de euros. Sin embargo la negociaci\u00f3n m\u00e1s dura en el seno del Consejo no se centr\u00f3 en el monto m\u00e1ximo del fondo, sino en la cantidad de ayudas o transferencias a fondo perdido (y de libre disposici\u00f3n por parte de los Estados receptores) dentro de este \u00faltimo paquete de asistencia financiera. Inicialmente, la propuesta de la Comisi\u00f3n Europea inclu\u00eda 500.000 millones de euros en este cap\u00edtulo. No obstante, tras la negociaci\u00f3n, el Consejo la ha reducido a 390.000 millones de euros, una cantidad todav\u00eda considerable, capaz de marcar la diferencia en un periodo de crisis, pero sensiblemente inferior a la propuesta original de la Comisi\u00f3n. El resto del capital, 360.000 millones se invertir\u00e1 en proyectos europeos, raz\u00f3n por la cual escapan del control de los Estados miembros, y en cr\u00e9ditos con condiciones inmejorables para invertirlos en paliar los efectos de la crisis.<\/p>\n<p>El \u00e9xito de la reuni\u00f3n ha sido pregonado a los cuatro vientos por una \u00e9lite europea necesitada de unidad en momentos de incertidumbre. Muchos gobernantes lo han utilizado para apuntalar sus posiciones dom\u00e9sticas, heridas por el impacto de la crisis. Por su parte, las instituciones europeas exhiben el acuerdo como el triunfo de Europa sobre el nacionalismo y las respuestas parciales a una crisis global. A pesar de lo se\u00f1alado, hay ideas subyacentes al acuerdo que requieren un an\u00e1lisis m\u00e1s pausado y profundo por su potencial significado en el proceso de construcci\u00f3n europea.<\/p>\n<p><strong>Un paso m\u00e1s hacia los Estados Unidos de Europa: Condicionalidad y autonom\u00eda financiera. <\/strong><\/p>\n<p>Las ideas federalistas, han estado presentes en la Uni\u00f3n Europea desde la fase preliminar a la implementaci\u00f3n del proyecto. Cuando a\u00fan se debat\u00eda conceptualmente entre intelectuales europeos la forma de unir a Europa y evitar m\u00e1s confrontaciones fratricidas, <strong>Altiero Spinelli<\/strong> present\u00f3 su manifiesto abogando por una federaci\u00f3n europea. Asimismo, el particular desarrollo h\u00edbrido de la propia Uni\u00f3n, incluye aspectos significativos de otros arquetipos, como el Neo-funcionalismo o la Cooperaci\u00f3n. No obstante, existe una tendencia sostenida, pero con altibajos, hacia el federalismo. A modo de ejemplo, el papel del Parlamento Europeo se ha incrementado exponencialmente tras la aprobaci\u00f3n de cada nuevo tratado europeo, pasando de una mera Asamblea Com\u00fan sin poderes relevantes y completamente subyugada a los gobiernos de los Estados miembros, a representar una de las instituciones centrales de la actual Uni\u00f3n Europea, relativamente independiente.<\/p>\n<p>El acuerdo del Consejo de julio de 2020 puede suponer un paso m\u00e1s en el proceso de federalizaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea al permitir, por primera vez, que la Comisi\u00f3n Europea, \u00f3rgano ejecutivo de la organizaci\u00f3n e independiente de los Estados miembros, pueda contraer cr\u00e9ditos y preste esos capitales a los Estados miembros de la organizaci\u00f3n. Esa capacidad y autonom\u00eda financiera suponen un gran paso para la independencia financiera de la UE, y, por tanto, un avance (aun por consolidar) hacia un presupuesto europeo m\u00e1s independiente de las contribuciones de sus miembros; un paso m\u00e1s hacia la Europa federal.<\/p>\n<p>Del mismo modo, la condicionalidad incluida en el acuerdo, otorga un gran poder a las instituciones europeas frente a los gobiernos estatales ya que transfiere el control \u00faltimo del gasto a la Uni\u00f3n Europea, que deber\u00e1 supervisar las actuaciones de los Estados miembros. Por consiguiente, una clara transferencia de soberan\u00eda del nivel estatal al europeo, un paso m\u00e1s hacia un sistema federal donde los Estados no tienen control sobre los fondos que reciben m\u00e1s all\u00e1 de la gesti\u00f3n del gasto, pero no su aprobaci\u00f3n final. El principio de condicionalidad no es nuevo en la Uni\u00f3n Europea, pero se ha aplicado primordialmente en la ampliaci\u00f3n a los Balcanes, con un sistema de recompensa a las reformas estructurales de los candidatos a la membres\u00eda europea. Pero en el caso del control financiero, es una novedad relativa en la UE. Se puede aducir que el rescate a Grecia o Irlanda estaba vinculado a ciertas reformas estructurales incluyendo el control del gasto para evitar despilfarros, asegurarse la correcta utilizaci\u00f3n de los fondos, focaliz\u00e1ndolos en paliar la crisis econ\u00f3mica y potenciar las econom\u00edas en crisis. Pero el origen de dichos fondos y su control depend\u00eda de los gobiernos de los Estados miembros, no de la Uni\u00f3n Europea. Por el contrario, el acuerdo actual supone fondos europeos propios recabados por la propia Comisi\u00f3n Europea en el mercado de capitales y control europeo del gasto para evitar la malversaci\u00f3n del esfuerzo com\u00fan en pol\u00edticas est\u00e9riles y populistas por parte de los gobiernos.<\/p>\n<p><strong>Solidaridad federal<\/strong><\/p>\n<p>La idea de solidaridad es parte intr\u00ednseca de la construcci\u00f3n social de Occidente; es uno de los pilares b\u00e1sicos sobre los que se asienta la sociedad europea. No obstante, este concepto de solidaridad se ha imbricado con el concepto de naci\u00f3n. El sentimiento de pertenencia grupal a la naci\u00f3n (entendida la misma como una idea cultural basada en premisas b\u00e1sicas comunes como el idioma, la percepci\u00f3n hist\u00f3rica, las costumbres, etc.) ha sido un catalizador efectivo para implementar la solidaridad en las sociedades europeas. El desarrollo del Estado-naci\u00f3n, uniendo la estratificaci\u00f3n pol\u00edtica y la cultural, facilit\u00f3 la implementaci\u00f3n de acciones encaminadas a ayudar a los menos favorecidos o asediados por crisis asim\u00e9tricas. La efectividad de la solidaridad nacional es indudable, porque se basa en la solidaridad grupal donde los miembros menos favorecidos reciben ayudas del conjunto, donde los miembros m\u00e1s favorecidos contribuyen para ayudar al resto del grupo. Cualquier miembro puede sufrir un imprevisto, como los efectos negativos de una cat\u00e1strofe natural, y estar protegido por su pertenencia al grupo, a la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pese a su efectividad, ha supuesto un obst\u00e1culo para la implementaci\u00f3n de una solidaridad europea al no existir una naci\u00f3n europea. Un sistema solidario para paliar los efectos negativos de la integraci\u00f3n, o responder ante crisis imprevisibles, supone un pilar b\u00e1sico para cualquier organizaci\u00f3n pol\u00edtica. De esta forma se mitigar\u00edan los efectos negativos de la p\u00e9rdida de autonom\u00eda al compartir la soberan\u00eda nacional a nivel europeo<\/p>\n<p>La solidaridad entre los pa\u00edses miembros de la UE ha sido una constante desde su creaci\u00f3n, pero en numerosas ocasiones ha generado obst\u00e1culos dif\u00edcilmente salvables debido a la actitud nacionalista de algunos agentes involucrados en el proceso de construcci\u00f3n europea. Las acciones del presidente De Gaulle surgen en el imaginario popular como un resorte nacionalista ante un proceso de integraci\u00f3n, en cierta manera, iniciado por la propia Francia.<\/p>\n<p>El actual acuerdo del Consejo supone un gran avance en t\u00e9rminos de solidaridad europea, dado que la UE ha actuado de manera unida ante una crisis global que ha afectado a toda Europa y cuyo origen se sit\u00faa fuera del continente, muy probablemente, en China. Significa el asentamiento de la necesidad de ayudar a otros europeos y consolida una tendencia, iniciada con el BREXIT, hacia una uni\u00f3n m\u00e1s fuerte, cohesionada y solidaria en Europa. Es un paso m\u00e1s hacia una solidaridad que desborda los antiguos l\u00edmites nacionales y se asienta en conceptos relacionados con la organizaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica territorial o incluso con la idea de ciudadan\u00eda europea.<\/p>\n<p>Evidentemente, la ayuda a los pa\u00edses m\u00e1s afectados, Italia y Espa\u00f1a, no tiene su origen \u00fanicamente en la solidaridad europea. Las razones econ\u00f3micas, como evitar el colapso de sus mercados, afectar\u00edan al resto de los socios de la Uni\u00f3n y expandir\u00eda la crisis a todo el sistema. Es m\u00e1s efectivo solucionar el problema en su origen y evitar su propagaci\u00f3n. Por tanto, existen razones pr\u00e1cticas para la ayuda europea. En definitiva, se busca apuntalar un sistema de ayudas comunes en un espacio integrado, rompiendo el concepto de solidaridad nacional y avanzando en la idea de una solidaridad europea, progresando en la integraci\u00f3n y acercando la federalizaci\u00f3n del sistema.<\/p>\n<p><strong>El resurgir del motor de la integraci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>El proceso de integraci\u00f3n europea originariamente fue dise\u00f1ado para integrar a Francia y a la Rep\u00fablica Federal Alemana de manera tal que imposibilitara el surgimiento de cualquier conflicto armado entre ambos pa\u00edses. El car\u00e1cter dominante de los mismos, y su capacidad de arrastrar a otros Estados en sus confrontaciones tienen mucho que ver con las dos guerras mundiales. Por lo tanto, el papel central de ambos pa\u00edses en la Uni\u00f3n Europea ha sido una constante que se ha enfrentado a vicisitudes y ha atravesado diversas fases. La bicefal\u00eda europea, como motor de la integraci\u00f3n, hab\u00eda sufrido cierta par\u00e1lisis tras la reasignaci\u00f3n de roles que trajo consigo la reunificaci\u00f3n alemana, el reparto diferencial de poder en las instituciones europeas y la expansi\u00f3n de la organizaci\u00f3n hacia el centro y este de Europa.<\/p>\n<p>La idea de comunalizar las ayudas a nivel europeo, aprobada en el Consejo de Julio de 2020, surgi\u00f3 de Alemania y Francia, con el apoyo incuestionable de la Comisi\u00f3n Europea, los tres principales hacedores del hist\u00f3rico acuerdo. \u00c1ngela Merkel y Emmanuel Macron son los verdaderos arquitectos intelectuales del acuerdo y de su dimensi\u00f3n europea. La reactivaci\u00f3n del eje franco-alem\u00e1n es una buena noticia para toda Europa ya que su liderazgo conjunto (no dominio) tiene el potencial necesario para profundizar \u00a0la integraci\u00f3n europea, mejorando el actual funcionamiento de la organizaci\u00f3n e incrementando las expectativas futuras.<\/p>\n<p>Es evidente que el acuerdo firmado por el Consejo a\u00fan se enfrenta a algunas vicisitudes y su implementaci\u00f3n puede sufrir contratiempos hasta tanto se formalice el Marco Financiero Plurianual como posibles vetos, retrasos o inacci\u00f3n cuando se presenten los planes y proyectos espec\u00edficos incluidos en cada una de las acciones prioritarias contempladas en el acuerdo. En s\u00edntesis, parece que estamos ante un buen acuerdo para los pa\u00edses m\u00e1s afectados por la crisis, para las econom\u00edas m\u00e1s saludables que escapan de un contagio previsible, y para la Uni\u00f3n Europea, que refuerza sus mecanismos y avanza en el proceso de construcci\u00f3n europea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">David Ramiro Troitino<\/span><\/em><br \/>\n<\/strong>Profesor titular de Relaciones Internacionales.\u00a0 Universidad Tecnol\u00f3gica de Tallin (Estonia).<\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Tanel Kerikm\u00e4e<\/span><\/em><br \/>\n<\/strong>Catedr\u00e1tico Jean Monnet y decano de la facultad de derecho. Universidad Tecnol\u00f3gica de Tallin (Estonia).<\/p>\n<p>Invitados por el Director del Instituto y <strong>\u00a0Juan Carlos Persico<\/strong>, Coordinador\u00a0 de la C\u00e1tedra\u00a0<em>Uni\u00f3n Europea del Departamento Europa del IRI<\/em>, a expresar su opini\u00f3n sobre el reciente acuerdo de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reuni\u00f3n extraordinaria del Consejo Europeo, celebrada entre los d\u00edas 17 y 21 de julio de 2020, fue convocada para afrontar la crisis generada por el COVID-19; una pandemia que est\u00e1 afectando, de manera diferenciada, a distintas partes de la Uni\u00f3n Europea. 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