{"id":16117,"date":"2020-09-11T15:09:11","date_gmt":"2020-09-11T15:09:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=16117"},"modified":"2023-09-06T13:02:53","modified_gmt":"2023-09-06T16:02:53","slug":"ante-un-libanicidio-ecocidio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2020\/09\/11\/ante-un-libanicidio-ecocidio\/","title":{"rendered":"\u00bfAnte un Libanicidio\/Ecocidio?"},"content":{"rendered":"<p>Ante el centenario de la creaci\u00f3n del Estado del Gran L\u00edbano (1 de septiembre de 1920), es pertinente reflexionar que las consecuencias de las sucesivas situaciones pol\u00edticas han ido en detrimento de las cuestiones ambientales, en el que alguna vez se defini\u00f3 como \u201cla Suiza de Medio Oriente\u201d. La decadencia pol\u00edtica produjo, cual efecto domin\u00f3, el deterioro ambiental del pa\u00eds mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>La tragedia de Beirut del pasado 4 de agosto nos obliga a plantearnos si el L\u00edbano est\u00e1 ante un intento de \u201casesinato\u201d pol\u00edtico, econ\u00f3mico, social, cultural, confesional y ecol\u00f3gico. Este \u00faltimo aspecto lo analizamos desde la propuesta, a\u00fan en desarrollo por el sistema penal internacional, de \u201cecocidio\u201d; lo que, a su vez, nos lleva a considerar este fen\u00f3meno en su conjunto como un posible \u201clibanicidio\u201d.<\/p>\n<p>El L\u00edbano tiene una larga historia de invasiones, conquistas, ocupaciones y cambios en el centro neur\u00e1lgico del poder que lo control\u00f3 y, aun cuando consigui\u00f3 alg\u00fan tipo de autonom\u00eda o independencia, \u00a0la constante presencia de factores externos fue una variable fundamental de su realidad pol\u00edtica, social, econ\u00f3mica e, incluso, confesional.<\/p>\n<p>Estas interferencias for\u00e1neas determinaron la manera en la que sus recursos naturales, econ\u00f3micos y estrat\u00e9gicos fueron administrados, sin considerar los eventuales efectos destructivos sobre su naturaleza, la sustentabilidad y el equilibrio ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>No solo los extranjeros desestimaron los efectos destructivos de la explotaci\u00f3n desmedida; la pasividad, ignorancia o complicidad local tambi\u00e9n tuvo una significativa responsabilidad en el deterioro progresivo de su medio ambiente. Desde sus pobladores originales, los fenicios, la dilapidaci\u00f3n de bosques de cedros, deformaci\u00f3n de monta\u00f1as para la extracci\u00f3n de minerales y la explotaci\u00f3n descontrolada de los recursos mar\u00edtimos ha sido una constante que se ha mantenido vigente hasta la actualidad.<\/p>\n<p>Nada supera el nocivo efecto de las pol\u00edticas estatales (o la ausencia de las mismas) desde la creaci\u00f3n del Estado Liban\u00e9s moderno hace 100 a\u00f1os, cuando el pa\u00eds se organiz\u00f3 basado en un sistema liberal en lo econ\u00f3mico y confesional en lo pol\u00edtico. Dichas bases determinaronque las cuestiones referidas a la preservaci\u00f3n de la riqueza natural del pa\u00eds fueran temas siempre relegados a la protecci\u00f3n de los intereses de cada minor\u00eda confesional, o bien a los intereses de la burgues\u00eda mercantil que mantiene el sistema y que est\u00e1 directa o indirectamente vinculada con la clase pol\u00edtica gobernante.<\/p>\n<p>Durante la guerra en el L\u00edbano (1975-1990), determinada por sus variables\u00a0 externas<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, el pa\u00eds fue, literalmente, dividido en diferentes sectores controlados por ej\u00e9rcitos extranjeros (Siria, OLP, Israel) o milicias locales armadas que se repartieron la diminuta geograf\u00eda del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Este es el periodo de mayor descuido del medio ambiente, ya que los actores dominantes se adjudicaron los \u201cderechos\u201d que le correspond\u00edan al Estado sin hacerse cargo de las obligaciones pertinentes. La administraci\u00f3n de los residuos desaparece, el descontrol en los permisos de construcci\u00f3n ilegales se generaliza, el cuidado de los recursos naturales es desatendido, y la imprescindible educaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n para mantener las condiciones m\u00ednimas ambientales y el respeto al bien p\u00fablico, se ausentan totalmente de la sociedad.<\/p>\n<p>En aquellos a\u00f1os, tanto los libaneses como los refugiados palestinos y trabajadores sirios (que entre ambos constitu\u00edan el 30 % de la poblaci\u00f3n) construyeron sin permisos o con licencias ap\u00f3crifas avaladas por una milicia de acuerdo al sector geogr\u00e1fico que correspondiera, convirtiendo valles en basurales, permitiendo\u00a0 la pesca con dinamita e \u201cimportando\u201d residuos t\u00f3xicos de Europa para ser enterrados en la monta\u00f1as o sumergidos en el mar.<\/p>\n<p>Terminado el conflicto b\u00e9lico, \u00e9ste continu\u00f3 por la v\u00eda pol\u00edtica en la que los antiguos jefes de milicia se convirtieron en ministros y siguieron controlando las distintas \u00e1reas de gobierno para beneficio propio o el de su partido,alimentando el clientelismo pol\u00edtico y fortificando un sistema de corrupci\u00f3n estructurado con connotaciones sectarias.<\/p>\n<p>El L\u00edbano de la posguerra fue arbitrado por Siria hasta su retiro forzoso en 2005 tras las masivas manifestaciones en Beirut y la presi\u00f3n internacional. Este sistema, legalizado por medio del Acuerdo de Taif de 1989, que tiene rango de reforma constitucional,impone la necesidad de un \u00e1rbitro o fuerza superior que contenga y ordene el sistema liban\u00e9s. Esa fuerza arbitral es, a partir de 2005, Hezbollah; la \u00fanica milicia a la que los ocupantes sirios permitieron mantener sus armas, con el pretexto de que estas eran usadas para combatir al enemigo israel\u00ed.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos 30 a\u00f1os han sido de descontrol de la basura, contaminaci\u00f3n de acu\u00edferos, del sistema h\u00eddrico y el mar, de superpoblaci\u00f3n y hacinamiento, de construcciones ilegales fuera de todo criterio urban\u00edstico, del descuido de la fauna y flora, los incendios y la desprotecci\u00f3n de bosques y reservas naturales con la excepci\u00f3n de emprendimientos privados o de ONGs que asumieron un rol protag\u00f3nico y central en este \u00e1mbito.<\/p>\n<p>Vale recordar que la Rep\u00fablica del L\u00edbano a\u00fan guarda memoria sobre la cat\u00e1strofe medioambiental de 2006, cuando Israel, en respuesta a un ataque de Hezbollah, destruy\u00f3 entre un centenar de objetivos civiles, la central el\u00e9ctrica de Jiyeh al sur de Beirut, constituy\u00e9ndose en la mayor agresi\u00f3n medioambiental en su historia, registrada al momento. En dicha oportunidad, se originaron grandes incendios y el vertido de entre 10.000 y 15.000 toneladas de petr\u00f3leo en el Mar Mediterr\u00e1neo en direcci\u00f3n Norte y hacia el litoral. Los da\u00f1os m\u00e1s significativos se produjeron en la costa entre Jiyeh y Beirut, expandi\u00e9ndose progresivamente hacia Biblos, Tr\u00edpoli y, finalmente, Tartus (Siria).<\/p>\n<p>El vertido, adem\u00e1s de su considerable impacto econ\u00f3mico, afect\u00f3 a la Reserva Natural de Palm Islands, sitios de patrimonio hist\u00f3rico y cultural como Biblos, y tambi\u00e9n la flora y fauna costeras y marinas. Muchos de los sitios bombardeados, las f\u00e1bricas quemadas y los complejos industriales resultaron contaminados con una variedad de t\u00f3xicos y sustancias da\u00f1inas para la salud.<\/p>\n<p>Al respecto, entre 2006 y 2018, la Asamblea General de Naciones Unidas ha aprobado resoluciones relativas a la marea negra en la costa libanesa, solicitando que el Gobierno de Israel pague las indemnizaciones correspondientes por este desastre ecol\u00f3gico que afect\u00f3 la costa libanesa y parte de la siria (Elias, 2016).<\/p>\n<p>El Estado liban\u00e9s, cercado por la ineficacia administrativa, los abusos pol\u00edticos y excesos financieros combinados con una incongruente pol\u00edtica fiscal, corrupci\u00f3n generalizada y clientelismo sist\u00e9mico, llega al colapso poco tiempo antes de la pandemia de COVID-19 que adem\u00e1s lo hace todo m\u00e1s severo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Sin duda, la incapacidad de quienes administraron el Estado y su descontrol, desidia y degradaci\u00f3n moral, adquiere notoriedad internacional cuando el 4 de agosto de 2020, una cat\u00e1strofe ocasionada por un incendio que luego provoc\u00f3 la explosi\u00f3n de un dep\u00f3sito en donde originalmente se hab\u00edan almacenado 2.750 toneladas de nitrato de amonio tras un a\u00fan no esclarecido episodio relacionado con una carga de un barco de bandera moldava y que fuera descargado en circunstancias que requieren una profunda investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La explosi\u00f3n, que tampoco se sabe con precisi\u00f3n si se trat\u00f3 del total de material acumulado o solo una parte del mismo<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, destruy\u00f3 la mitad de la capital, dejando su infraestructura totalmente paralizada y a la poblaci\u00f3n en shock. La incapacidad del gobierno liban\u00e9s de controlar su propio puerto (bajo el dominio de Hezbollah desde 2008) y la negligencia criminal compartida entre ambos por el almacenamiento irracional y sugestivo de estos explosivos a pocos metros de zonas residenciales, muestra tanto la indiferencia social como falta de responsabilidad hacia la poblaci\u00f3n y al Estado que, supuestamente, declaman\u00a0 proteger.<\/p>\n<p>Distintas fuentes indican que el nitrato de amonio o nitrato am\u00f3nico tiene diferentes usos, desde el industrial, como fertilizante, y tambi\u00e9n como explosivo: su detonaci\u00f3n es posible en dosis medias y altas y en presencia de sustancias combustibles o fuentes intensas de calor. Es por ello que el almacenamiento del nitrato de amonio debe seguir estrictas normas para aislarlo de l\u00edquidos inflamables (gasolina, aceites, etc.), l\u00edquidos corrosivos, s\u00f3lidos inflamables o sustancias que emiten calor, entre otras sustancias prohibidas, seg\u00fan una hoja t\u00e9cnica del Ministerio de Agricultura franc\u00e9s (El Mundo, 2020).<\/p>\n<p>Lamentablemente, el nitrato de amonio ha sido protagonista de numerosas tragedias -accidentales y criminales- alrededor del globo (El Mundo, 2020), siendo reconocido como sustancia peligrosa por Naciones Unidas<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>As\u00ed, la tragedia de Beirut invita, entre muchas otras cosas, a un replanteo sobre el traslado internacional de sustancias peligrosas.<\/p>\n<p>Este es el lamentable corolario de un sistema obsoleto, sectario, carente de representatividad y represivo. Asimismo, cabe se\u00f1alar que seha cometido un delito culposo dado que era prevenible en tanto los intereses de la clase pol\u00edtica que controlaba el Estado hubieran estado alineados con los del pueblo liban\u00e9s.<\/p>\n<p>Ante dichas circunstancias, nos planteamos si este constituye un caso de<strong> ecocidio, <\/strong>consistente en \u00a0\u00abcausar da\u00f1o severo o destruir el medioambiente para alterar de forma significativa y duradera los bienes comunes o servicios del ecosistema de los cuales ciertos grupos humanos dependen\u00bb (Tribunal Internacional Monsanto, 2017).<\/p>\n<p>En ocasi\u00f3n de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos celebrada en Viena en 1993, la comunidad internacional reconoci\u00f3 que \u201clos derechos humanos y las libertades fundamentales son patrimonio innato de todos los seres humanos; su promoci\u00f3n y protecci\u00f3n es responsabilidad primordial de los gobiernos\u201d.<\/p>\n<p>Tras la tragedia de Beirut, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) pidi\u00f3 justicia y rendici\u00f3n de cuentas en respuesta a la explosi\u00f3n, enfatizando la relevancia de una investigaci\u00f3n r\u00e1pida e independiente que subraye las obligaciones internacionales de derechos humanos, aclare las responsabilidades relacionadas con la explosi\u00f3n, y conduzca a la justicia y la rendici\u00f3n de cuentas.<\/p>\n<p>Dicha Oficina expres\u00f3 la profunda preocupaci\u00f3n por el nivel de irresponsabilidad e impunidad que rodea a la devastaci\u00f3n humana y ambiental en este caso, teniendo en cuenta la profunda crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica y financiera, as\u00ed como la pandemia que enfrenta L\u00edbano.<\/p>\n<p>A su vez, la ACNUDH dej\u00f3 sentado que todos los habitantes del L\u00edbano tienen derecho a recibir informaci\u00f3n sobre los riesgos para la salud y el medio ambiente que plantean las reservas de sustancias peligrosas. Dicha informaci\u00f3n debe estar disponible, ser accesible y funcional, de manera compatible con el principio de no discriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan informes publicados, los contaminantes liberados por la explosi\u00f3n est\u00e1n provocando una grave contaminaci\u00f3n del aire y del medio ambiente en Beirut. Asimismo, seg\u00fan las recomendaciones de Naciones Unidas, los habitantes tambi\u00e9n tienen derecho a conocer los riesgos de exposici\u00f3n t\u00f3xica al \u00f3xido nitroso y otros contaminantes liberados al airesobre su salud. Se debe prestar especial atenci\u00f3n a las personas mayores, las personas con discapacidad y otras que puedan estar en situaciones particularmente vulnerables y que se vean afectadas de manera desproporcionada durante las emergencias.<\/p>\n<p>En funci\u00f3n de normas establecidas por el Derecho Internacional del Medio Ambiente y los Derechos Humanos, los Estados y las empresas tienen el deber de tomar medidas para hacer frente a los riesgos que plantean las sustancias peligrosas. Ante tal grado de peligrosidad, los gobiernos deben actuar r\u00e1pida e integralmente para prevenir la p\u00e9rdida de vidas y las consecuencias desastrosas para la salud y el medio ambiente.<\/p>\n<p>Esta explosi\u00f3n y sus secuelas han puesto de relieve problemas sist\u00e9micos, un d\u00e9ficit de buen gobierno y acusaciones de corrupci\u00f3n generalizada. Ello ha provocado que no se garantice la protecci\u00f3n de los derechos de todos sin discriminaci\u00f3n, incluidos los derechos a la vida, la libertad personal, la salud, la vivienda, la alimentaci\u00f3n, el agua, la educaci\u00f3n y un medio ambiente saludable (ACNUDH, 2020).<\/p>\n<p>La hermosa e hist\u00f3rica Beirut volver\u00e1 a levantarse de las cenizas, como tantas otras veces, pero con un doloroso recuerdo de afectaci\u00f3n negativa a los derechos humanos de sus habitantes, al derecho a un medio ambiente sano, a la alimentaci\u00f3n, a la salud e, incluso, a la libertad para la investigaci\u00f3n cient\u00edfica internacional. Evidentemente, la violaci\u00f3n al medio ambiente se traduce en una violaci\u00f3n a los derechos humanos.<\/p>\n<p>El L\u00edbano, por la acci\u00f3n deliberada o inacci\u00f3n insidiosa de sus actores dom\u00e9sticos, sumada la constante injerencia extranjera, ha sufrido la sucesiva destrucci\u00f3n de componentes fundamentales del Estado. La descomposici\u00f3n de las instituciones pol\u00edticas, las frecuentes invasiones y presencia militar de sus vecinos, la sistem\u00e1tica desarticulaci\u00f3n\u00a0 de su fibra social por medio de la incitaci\u00f3n al sectarismo y la degradaci\u00f3n de su clase media, la destrucci\u00f3n de su econom\u00eda que provoca una emigraci\u00f3n progresiva, y el da\u00f1o ecol\u00f3gico que afecta a la sustentabilidad de la vida digna. Esta situaci\u00f3n nos lleva a considerar la posibilidad de que estamos ante una acumulaci\u00f3n de hechos que definimos como intento de<strong> libanicidio.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<span style=\"font-size: 10pt;\">Referencias:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Fue parte de la Guerra Fr\u00eda entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, tambi\u00e9n del conflicto \u00e1rabe-israel\u00ed y los conflictos inter-\u00e1rabes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> De acuerdo a la Cruz Roja Libanesa, al 28 de agosto se reportaron 15.616 casos confirmados, 4.260 recuperados y 148 fallecidos en el L\u00edbano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Hay investigaciones que se\u00f1alan que parte del nitrato de amonio habr\u00eda sido enviado a Siria para su utilizaci\u00f3n con fines militares en el conflicto de ese pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Recomendaciones relativas al transporte de mercanc\u00edas peligrosas. Reglamentaci\u00f3n Modelo, Volumen I. 19\u00b0 edici\u00f3n revisada, 2015.<\/span><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Guillermina Elias<\/em><\/span><br \/>\n<\/strong>Integrante<br \/>\nDepartamento de Medio Ambiente y Desarrollo<br \/>\nIRI &#8211; UNLP<\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Sergio Jalil<\/span><\/em><br \/>\n<\/strong>Centro de Estudios Libaneses para Am\u00e9rica Latina (CELIBAL)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante el centenario de la creaci\u00f3n del Estado del Gran L\u00edbano (1 de septiembre de 1920), es pertinente reflexionar que las consecuencias de las sucesivas situaciones pol\u00edticas han ido en detrimento de las cuestiones ambientales, en el que alguna vez se defini\u00f3 como \u201cla Suiza de Medio Oriente\u201d. 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