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{"id":18069,"date":"2021-03-26T22:14:07","date_gmt":"2021-03-26T22:14:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=18069"},"modified":"2021-03-26T22:14:07","modified_gmt":"2021-03-26T22:14:07","slug":"del-terror-al-amanecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2021\/03\/26\/del-terror-al-amanecer\/","title":{"rendered":"Del terror al amanecer"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfTienen due\u00f1os las historias? Si la respuesta a la pregunta fuera afirmativa, \u00bfqui\u00e9nes ser\u00edan esos due\u00f1os, y c\u00f3mo se relatar\u00edan esas historias? Son interrogantes que merecen un profundo debate. Desde mi lugar elijo contar la historia de otros, desde mi \u00f3ptica y desde mis dudas, desde mi posible falta de objetividad, pero con el anhelo de rescatar la historia que muchas veces se oculta, se niega o se minimiza.<\/p>\n<p>La instalaci\u00f3n en 1976 de la dictadura militar m\u00e1s atroz que nuestro pa\u00eds sufri\u00f3, no dej\u00f3 margen para resistencias leg\u00edtimas, pero goz\u00f3 indudablemente de un consentimiento t\u00e1cito de una parte importante de la sociedad argentina, del acompa\u00f1amiento de algunos medios de comunicaci\u00f3n, que tuvieron excesivos actos de autocensura, o directamente de complacencia.<\/p>\n<p>A pesar del dominio hegem\u00f3nico del aparato estatal, la dictadura se abstuvo de procesar o condenar a nadie, pero a trav\u00e9s de lo que conocemos como acciones directas, sin juicio ni ley, hizo desaparecer a miles de personas, asesin\u00f3, tortur\u00f3, encarcel\u00f3 y expuls\u00f3 del pa\u00eds a otros miles.<\/p>\n<p>Ni siquiera actu\u00f3 dentro de los extensos y difusos m\u00e1rgenes de la legalidad autoritaria, dise\u00f1ada por ellos y para ellos. Nunca se estuvo m\u00e1s lejos del concepto de seguridad jur\u00eddica ni de estado de derecho que en aquellos a\u00f1os en los que imper\u00f3 la dictadura. Aunque parad\u00f3jicamente, es el periodo de la historia en que m\u00e1s dinero se le prest\u00f3 a la Argentina, lo que demuestra la hipocres\u00eda de los organismos de cr\u00e9dito internacionales de aquel entonces.<\/p>\n<p>La derrota militar en el Atl\u00e1ntico Sur, provoc\u00f3 el estallido de la dictadura, y la misma sociedad que hab\u00eda tolerado por convicci\u00f3n o temor la violaci\u00f3n sistem\u00e1tica a los DDHH y la falta de libertades p\u00fablicas, se levant\u00f3 para terminar con el pasado autoritario. Hubo un quiebre en nuestra historia, porque nunca se hab\u00eda traspasado hasta tal punto la degradaci\u00f3n moral de la rep\u00fablica. Por ello tal vez la mayor\u00eda de la sociedad abraz\u00f3 la causa de la recuperaci\u00f3n de la democracia en forma definitiva.<\/p>\n<p>Argentina vivi\u00f3 desde 1916 hasta 1983, interrupciones institucionales m\u00faltiples, pero la \u00faltima dictadura conocida como Proceso de Reorganizaci\u00f3n Nacional, integrada por las tres juntas militares fue sin dudas la m\u00e1s cruel, sanguinaria e inmoral de las que vivimos como naci\u00f3n. Por tal motivo, no dudo en sostener que el Juicio a las Juntas promovido y sostenido por el Presidente de la democracia recuperada <strong>Ra\u00fal Alfons\u00edn<\/strong>, como el hecho civil m\u00e1s trascendente de la historia de nuestro pa\u00eds. Pero mi visi\u00f3n no es una visi\u00f3n neutral, porque asumo la responsabilidad de contar la historia con los valores y creencias a los que adhiero, no puedo despojarme de ello.<\/p>\n<p>El Juicio a las Juntas fue una bisagra que dej\u00f3 atr\u00e1s a\u00f1os de impunidad, muerte y terror. Aun as\u00ed, debo reconocer que la historia Argentina trastabill\u00f3 en idas y vueltas, indultos vergonzantes e inmorales, pero nunca se renunci\u00f3 a una meta central: la b\u00fasqueda de la verdad.<\/p>\n<p>No exist\u00eda una formula preestablecida sobre la mejor manera de enfrentar los cr\u00edmenes del pasado. Cada sociedad debe elaborar su propia respuesta, de acuerdo a sus condiciones y caracter\u00edsticas pol\u00edticas y sociales.\u00a0 <strong>Alfons\u00edn<\/strong> tuvo entonces tres posibilidades:<\/p>\n<p>-El olvido, aceptando la ley de auto amnist\u00eda o a trav\u00e9s de la inacci\u00f3n, hip\u00f3tesis que <strong>Alfons\u00edn<\/strong> descart\u00f3 de plano, ya que su decisi\u00f3n fue terminar de una vez y para siempre con la tradici\u00f3n de impunidad que hab\u00eda reinado en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>-El procesamiento de absolutamente todos los que pudieran resultar imputados. Nunca se aplic\u00f3 en ninguna naci\u00f3n ni \u00e9poca del mundo.<\/p>\n<p>-La condena de los principales actores, de acuerdo a su responsabilidad de mando, para quebrar para siempre la norma no escrita, pero vigente en nuestro pa\u00eds, de que el crimen de Estado quedara impune o fuera amnistiado.<\/p>\n<p>Alfons\u00edn propuso en su campa\u00f1a electoral, que \u00e9ste \u00faltimo era el camino elegido. Hablaba de tres niveles de responsabilidad:<\/p>\n<p>. Quienes dieron las \u00f3rdenes<\/p>\n<p>.Quienes cumplieron las \u00f3rdenes en un marco de terror y coerci\u00f3n<\/p>\n<p>.Quienes se hab\u00edan excedido en el cumplimiento de las mismas.<\/p>\n<p>En Argentina, en 1973, se consagr\u00f3 la impunidad mediante la sanci\u00f3n de indultos y la ley de amnist\u00eda (votada tambi\u00e9n por el radicalismo) y la no persecuci\u00f3n penal de quienes hab\u00edan asesinado y ordenado asesinatos en la masacre de Trelew. Nadie fue condenado tras la tr\u00e1gica masacre de Ezeiza. Es m\u00e1s, nunca se supo la verdad acerca de cuantos muertos y heridos existieron aquel d\u00eda.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s de asumir la presidencia, <strong>Alfons\u00edn<\/strong>, promovi\u00f3 la derogaci\u00f3n de la auto amnist\u00eda, y a trav\u00e9s de los decretos 157 y 158, se puso en marcha el procesamiento de los responsables de la violencia que ensangrent\u00f3 al pa\u00eds. Y <strong>Alfons\u00edn<\/strong> lo hizo casi en soledad, dado el posicionamiento de avalar la impunidad otorgando validez y constitucionalidad a la ley de auto amnist\u00eda, adoptada por el peronismo, que representaba a m\u00e1s del 40% de la sociedad.<\/p>\n<p>Cuando <strong>Alfons\u00edn<\/strong> crea la CONADEP, se busc\u00f3 a trav\u00e9s de un criterio \u00e9tico y de justicia la b\u00fasqueda de la verdad acerca de los secuestros, asesinatos y desaparici\u00f3n forzada de personas. Se logr\u00f3 reconstruir el modus operandi de la dictadura, y el relevamiento de su infraestructura. Se contabilizaron 8.960 casos de desaparici\u00f3n de personas y 380 centros clandestinos de detenci\u00f3n, entre ellos la ESMA, el Olimpo, automotores Orletti, La Perla, el pozo de Banfield y Mansi\u00f3n Ser\u00e9.<\/p>\n<p>Nuestro pa\u00eds transit\u00f3 entre el 83 y el 85, por un doloroso y peque\u00f1o sendero, disminuido por amenazas, riesgos y debilidades propias de la transici\u00f3n democr\u00e1tica de ruptura, y por la llamada d\u00e9cada perdida en t\u00e9rminos econ\u00f3micos para Am\u00e9rica Latina (el flagelo de la deuda externa, tasas de inter\u00e9s por las nubes, precios de exportaciones por el suelo, dictaduras en los pa\u00edses vecinos, etc).<\/p>\n<p>En alg\u00fan mapa hist\u00f3rico mundial, sobre todo cuando vayan pasando los a\u00f1os, se podr\u00e1 decir que en alg\u00fan pa\u00eds remoto y frustrante de la tierra llamado Argentina, se administr\u00f3 justicia.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n tras el fracaso de Malvinas, fue apareciendo en la sociedad una verdad que s\u00f3lo se visualiz\u00f3 en todo su horror con el retorno de la democracia. Cuando se fueron conociendo los terribles sucesos acaecidos, a pocos se les ocurri\u00f3 que ser\u00eda posible una investigaci\u00f3n que en el corto plazo pusiera a los responsables de ello en el banquillo de los acusados. Es m\u00e1s, cuando el juicio a los comandantes comenz\u00f3, muchos sectores hab\u00edan depositado m\u00ednimas expectativas en el mismo, primaba el escepticismo. A\u00fan as\u00ed, los autores e ide\u00f3logos principales del horror fueron procesados, tuvieron el derecho de defenderse (el mismo que le negaron a miles) y se les administr\u00f3 justicia de acuerdo a las normas que primaban en la rep\u00fablica, se los juzg\u00f3 con todas las garant\u00edas dadas por la Constituci\u00f3n y el estado de derecho.<\/p>\n<p>Si de ejemplos hablamos, la Alemania derrotada es el caso m\u00e1s invocado, con los juicios de N\u00faremberg, pero all\u00ed los aliados juzgaron a los jerarcas nazis, los vencedores juzgaban a los vencidos en un territorio invadido. La Argentina de 1985 no era un pa\u00eds ocupado y los jueces que intervinieron no representaban a potencias extranjeras.<\/p>\n<p>Otra comparaci\u00f3n que suele buscarse, es la de los coroneles griegos, que llegaron al poder mediante un golpe de estado en 1967 y gobernaron hasta 1975.<\/p>\n<p>Cuando colapso la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, no existieron juicios ni procesamientos, ni en Rusia, ni en las naciones del este que se independizaban, cuyas matanzas masivas no fueron revisadas, ni siquiera la primavera de Praga, cuando fue aplastada por los tanques sovi\u00e9ticos, la revoluci\u00f3n de terciopelo, como se conoci\u00f3 a la iniciada por <strong>Vaclav Havel<\/strong>, buscando un socialismo con rostro humano.<\/p>\n<p>Finalizado el apartheid en Sud\u00e1frica, <strong>Mandela<\/strong> asumi\u00f3 el poder, pero nadie habl\u00f3 de juicios, ni de castigos tras d\u00e9cadas de segregaci\u00f3n racial. La nueva Sud\u00e1frica solo busc\u00f3 reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No sucedi\u00f3 lo mismo en nuestro pa\u00eds, aqu\u00ed surgieron l\u00edderes, organizaciones y partidos pol\u00edticos que prometieron que no habr\u00eda impunidad y as\u00ed fue. Argentina fue un caso diferente y \u00fanico.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina, Uruguay retorn\u00f3 en 1985 a la democracia y una ley del congreso determin\u00f3 la nulidad de la pretensi\u00f3n punitiva del estado en relaci\u00f3n con los cr\u00edmenes perpetrados por la Dictadura. Incluso dos plebiscitos posteriores en 1989 y 2009 ratificaron aquella decisi\u00f3n. Lo mismo sucedi\u00f3 en Brasil, en donde hubo una transici\u00f3n acordada entre civiles y militares. Por otro lado, en Espa\u00f1a se sigue discutiendo si se deben o no investigar los cr\u00edmenes del Franquismo.<\/p>\n<p>Argentina juzg\u00f3 a un pu\u00f1ado de culpables, pero fueron los principales. Las juntas militares en si, como cabezas jer\u00e1rquicas de las FFAA fueron juzgadas y condenadas.<\/p>\n<p>Cuando el gobierno encabezado por <strong>Carlos Menem<\/strong>, firm\u00f3 los indultos, hab\u00eda en las c\u00e1rceles, aun a pesar de las leyes de obediencia debida y punto final, 290 jerarcas militares presos producto de los juicios dados durante el gobierno de <strong>Alfons\u00edn<\/strong>. Los indultos de <strong>Menem<\/strong> los pusieron en libertad.<\/p>\n<p>Esta haza\u00f1a conocida como el juicio a las juntas militares, no ha sido a mi juicio debidamente reconocida por la sociedad argentina, es m\u00e1s, ni siquiera se ense\u00f1a en los colegios, aunque en los medios jur\u00eddicos extranjeros la sentencia firmada por los jueces de la C\u00e1mara Federal es hoy venerada como punto obligatorio de referencia en materia de DDHH.<\/p>\n<p>Nadie en el mundo hizo tanto, tan r\u00e1pido y de manera tan contundente. La sentencia de 1985 se dio cuando en Chile y Brasil gobernaban dictaduras, en Sud\u00e1frica exist\u00eda el apartheid, <strong>Reagan<\/strong> y <strong>Thatcher<\/strong> eran los l\u00edderes de Occidente y no hab\u00eda noticias de la ca\u00edda de la URSS.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las cuestiones que son discutibles aun hoy, como las leyes de obediencia debida y punto final, creo importante recordar este acontecimiento civil, que permiti\u00f3 por primera vez en la historia quebrar la inmoralidad de la impunidad y garantizar la democracia y la defensa de los DDHH de cara al futuro. Este es mi humilde homenaje y mi recuerdo a aquellos tristes a\u00f1os, contando mi relato -que no es neutral- pero que intenta al menos tratar de aportar a la construcci\u00f3n de una historia que no sea manipulada de acuerdo a los intereses de ning\u00fan sector.<\/p>\n<p><strong><em>Luis Mar\u00eda Nielsen<\/em><\/strong><br \/>\nIntegrante<br \/>\nIRI &#8211; UNLP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfTienen due\u00f1os las historias? Si la respuesta a la pregunta fuera afirmativa, \u00bfqui\u00e9nes ser\u00edan esos due\u00f1os, y c\u00f3mo se relatar\u00edan esas historias? Son interrogantes que merecen un profundo debate. 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