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{"id":23673,"date":"2022-09-30T09:11:22","date_gmt":"2022-09-30T09:11:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=23673"},"modified":"2022-09-28T12:58:43","modified_gmt":"2022-09-28T12:58:43","slug":"a2022-europa-articulo-quinziano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2022\/09\/30\/a2022-europa-articulo-quinziano\/","title":{"rendered":"A2022 Europa Art\u00edculo Quinziano"},"content":{"rendered":"<div class=\"departamento\">Departamento de Europa<\/div>\n<p class=\"secciones\">Art\u00edculos<\/p>\n<p class=\"Titulo1\">Europa en el laberinto del nuevo (des)orden mundial<\/p>\n<div class=\"autor\">Franco Quinziano<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/div>\n<div class=\"texto\">\n<p>A principios de noviembre de 2019, en una entrevista concedida al diario brit\u00e1nico <em>The Economist<\/em>, el presidente Macron anunciaba la \u2018muerte cerebral\u2019 de la OTAN, alertando al resto de pa\u00edses europeos sobre la real capacidad y el liderazgo de Estados Unidos, bajo la presidencia de Trump en aqu\u00e9l entonces, para defender a los aliados y los intereses de los europeos. En esa entrevista el presidente galo se\u00f1alaba que Europa se encontraba \u201cal borde de un precipicio\u201d, por lo que urg\u00eda que los pa\u00edses de la Comunidad se pensaran estrat\u00e9gicamente como una potencia geopol\u00edtica aut\u00f3noma. De lo contrario, el mandatario franc\u00e9s sentenciaba: los europeos \u00abya no tendremos el control de nuestro destino\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. La consideraci\u00f3n del presidente franc\u00e9s no pas\u00f3 desapercibida y reflej\u00f3 la opini\u00f3n de un creciente tendencia en el seno de la comunidad europea, orientada a romper amarras con la hist\u00f3rica subordinaci\u00f3n geopol\u00edtica y militar en relaci\u00f3n a Estados Unidos, en busca de mayores cuotas de autonom\u00eda y de mayor poder de decisi\u00f3n, capaz de construir su propio destino, tambi\u00e9n en\u00a0 el campo de la seguridad.<\/p>\n<p>La guerra en Ucrania, cuya g\u00e9nesis se enmarca en la voluntad del Kremlin de restaurar su rol de potencia hegem\u00f3nica euroasi\u00e1tica, ha ido configurando un nuevo orden mundial, alimentado por una escalada de nuevos conflictos y tensiones. A m\u00e1s de 5 meses del inicio de las hostilidades, de aquellos atisbos de autonom\u00eda, que predicaba una Europa m\u00e1s fuerte y soberana en el plano geopol\u00edtico, no queda huella alguna. Estas intenciones se han diluido en el fragor del nuevo escenario belicista que se ha instalado a sus puertas, sepultados en una subordinaci\u00f3n cada vez m\u00e1s mayor, de ning\u00fan modo obligada ni ventajosa, hacia los intereses geopol\u00edticos y de seguridad fijados por Estados Unidos y Reino Unido, siendo arrastrada a la arena de la peligrosa din\u00e1mica de la confrontaci\u00f3n de bloques rivales.<\/p>\n<p>No es ninguna novedad corroborar que desde ese fat\u00eddico 24 de febrero, cuando las fuerzas de la Federaci\u00f3n\u00a0 Rusa invadieron Ucrania, en el marco de la pol\u00edtica expansionista puesta en acto por el Kremlin y del incremento de las pulsiones nacionalistas en ambas naciones, el entorno de seguridad en el mundo se ha modificado sustancialmente. Ante nuestros ojos se ha comenzado a configurar un nuevo (des)orden mundial, en el que afloran nuevos conflictos o se reavivan algunos de los precedentes (Serbia-Kosovo, China-Taiw\u00e1n, entre otros) de consecuencias impredecibles. Si una de las razones principales esgrimida por Putin para invadir Ucrania era detener el avance expansionista de la OTAN hacia sus fronteras, con su decisi\u00f3n ha obtenido todo lo contrario, propiciando la revitalizaci\u00f3n de una alianza militar, que se hallaba en estado de \u2018muerte cerebral\u2019, y el ingreso a la misma de dos pa\u00edses, Finlandia y Suecia, el primero lim\u00edtrofe con la Federaci\u00f3n rusa, hist\u00f3ricamente neutrales.<\/p>\n<p>Nadie respetuoso del derecho internacional y de la integridad de los estados soberanos puede consentir o ni siquiera justificar la invasi\u00f3n -que echa sus ra\u00edces en la nostalgia imperial de la Rusia zarista y de la m\u00e1s reciente hegemon\u00eda sovi\u00e9tica en su \u2018\u00e1rea de influencia\u2019- ni la deliberada destrucci\u00f3n de las infraestructuras civiles de las ciudades ucranianas, con su ingente coste en vidas humanas, que el ej\u00e9rcito de Putin, ante la impotencia de la comunidad internacional, est\u00e1 perpetrando. Alarmantes por dem\u00e1s se revelan las acusaciones y las graves denuncias internacionales de cr\u00edmenes de guerra cometidos sobre la poblaci\u00f3n civil que han salido a la luz (Bucha, Ch\u00e9rnigov, Mariupol, etc.) y que deber\u00e1n ser debidamente investigados y sus ejecutores enjuiciados y condenados. Lamentablemente la guerra en el Donb\u00e1ss ucraniano se vaticina muy larga, con dos ej\u00e9rcitos exhaustos y altos costes para ambos bandos, principalmente para las fuerzas ucranianas, sostenidas por los ingentes recursos \u2013en armamento y equipamiento<span style=\"text-decoration: line-through;\">\u00a0 <\/span>que le inyectan Washington y Bruselas. En las \u00faltimas semanas se han registrado lentos, aunque continuos, avances en el este del pa\u00eds del ej\u00e9rcito de Putin, m\u00e1s preparado para una guerra ralentizada, contrastado por la oposici\u00f3n que exhiben las fuerzas ucranianas en campo militar y la voluntad de resistencia del sector mayoritario de su poblaci\u00f3n.\u00a0 A medida que ha ido avanzando la guerra en la ex rep\u00fablica sovi\u00e9tica \u2013con efectos devastadores: aproximadamente unos 10 millones de refugiados ucranianos, gradual destrucci\u00f3n de sus ciudades e infraestructuras, en la que unos tres millones y medio de ucranianos han perdido su vivienda- el rol de Europa como actor pol\u00edtico aut\u00f3nomo ha ido diluy\u00e9ndose. Su capacidad de incidir se ha ido desdibujando, incapaz de marcar una agenda propia en busca de una resoluci\u00f3n pac\u00edfica y pactada del conflicto. Ello le hubiese permitido moverse con mayor independencia respecto a los dos bloques por la disputa hegem\u00f3nica en el nuevo contexto internacional, que reconocen en EEUU, por un lado, y a China y Rusia, por otro, a sus principales actores. Al momento que dejan de hablar la diplomacia y el derecho internacional, ya se sabe, el estruendo de las armas y la l\u00f3gica de la guerra acaban por imponerse, ti\u00f1endo todo el escenario.<\/p>\n<p>La ONU, todav\u00eda anclada a una realidad geopol\u00edtica de los a\u00f1os de la guerra fr\u00eda, tal como est\u00e1 configurada, m\u00e1s all\u00e1 de la voluntad y los esfuerzos de su secretario general, ha confirmado\u00a0 toda su incapacidad para gobernar y afrontar la resoluci\u00f3n de los conflictos, puesto que no responde ni a los desaf\u00edos ni a las urgencias del nuevo orden mundial. Los vetos cruzados la han condenado a la irrelevancia; apenas ha logrado intermediar para garantizar la salida de los puertos ucranianos las exportaciones de granos, en un acuerdo que empero no habr\u00eda visto la luz \u2013y est\u00e1 a\u00fan por verse el efectivo cumplimiento del acuerdo alcanzado- sin la activa participaci\u00f3n de la Turqu\u00eda de Erdogan, que ha ido acrecentando su protagonismo internacional en los \u00faltimos meses. Europa deber\u00eda presionar e insistir para modificar radicalmente las din\u00e1micas que impiden o ralentizan en los organismos internacionales, como la ONU, la toma de decisiones en busca de una soluci\u00f3n negociada al conflicto, empezando por el tema del veto del que gozan las cinco potencias nucleares.<\/p>\n<p>La principal respuesta europea a la agresi\u00f3n rusa ha sido la implementaci\u00f3n de una serie de sanciones en el plano econ\u00f3mico, con el prop\u00f3sito de debilitar al r\u00e9gimen de Putin y limitar sus fuentes de financiaci\u00f3n, y al mismo tiempo facilitar el env\u00edo de armamento en apoyo a Ucrania, no sin provocar rupturas y debates acalorados sobre esta \u00faltima cuesti\u00f3n en el seno de algunas coaliciones de gobiernos comunitarios, en especial Italia (Movimento 5 Stelle) y Espa\u00f1a (Unidas Podemos). El conjunto del paquete de sanciones, que acaban de alargarse medio a\u00f1o m\u00e1s, hasta enero de 2023, no parece que hayan surtido el efecto deseado, al menos en el corto plazo. Rusia ha logrado sortear en gran medida las sanciones, al tiempo que entre las decisiones tomadas, se han dejado de lado dos rubros claves, el gas y el petr\u00f3leo rusos, principales fuentes de financiaci\u00f3n de la guerra de Putin.<\/p>\n<p>Al excluir al sector energ\u00e9tico, las medidas sancionatorias no han logrado erosionar hasta ahora la principal fuente de financiaci\u00f3n rusa. Por el contrario, Mosc\u00fa ha comenzado a utilizar el gas, como privilegiada arma de presi\u00f3n pol\u00edtica hacia las econom\u00edas europeas, ya sea dosificando, ya sea disminuyendo o bien cerrando (como en estos \u00faltimos d\u00edas, a Letonia) el flujo a trav\u00e9s de sus gasoductos, generando alarma y suma preocupaci\u00f3n, al exponer a varios pa\u00edses del continente a las dr\u00e1sticas consecuencias, derivadas de la crisis energ\u00e9tica, de cara al pr\u00f3ximo oto\u00f1o e invierno. Ello ha determinado una subida importante en los precios de la energ\u00eda, que est\u00e1 repercutiendo negativamente en las econom\u00edas comunitarias; por su parte los pa\u00edses europeos \u2013siendo Austria, Alemania y Letonia las mayormente expuestos- se hallan a la b\u00fasqueda de fuentes alternativas que puedan revertir, en una carrera contra el tiempo, su dependencia del gas ruso, al tiempo que la Uni\u00f3n acaba de poner en marcha un plan de racionamiento y ahorro energ\u00e9tico, con diversas modalidades, aprobado en estos d\u00edas. Esta dependencia en los \u00faltimos decenios de las econom\u00edas europeas a las energ\u00edas rusas, han hecho aflorar sensibilidades y posicionamientos no siempre un\u00e1nimes que coexisten en su seno, en el que las constantes tomas de posici\u00f3n del xen\u00f3fobo y antieurope\u00edsta Orban, aliado de Putin y sin duda uno de los principales enemigos de una Europa s\u00f3lida y fuerte, constituyen el dato m\u00e1s emblem\u00e1tico.<\/p>\n<p>No son pocos, por dem\u00e1s, los dobleces, las contradicciones y ret\u00f3ricas cargadas de hipocres\u00eda que afloran en un escenario sumamente mutable, con nuevos desaf\u00edos, conflictos e inestabilidades, cuyas consecuencias resultan impredecibles. Preocupa, en dicha perspectiva, por ejemplo, el retroceso que implica la reciente decisi\u00f3n del parlamento europeo, al considerar la energ\u00eda nuclear y el gas como \u2018energ\u00edas verdes\u2019, as\u00ed como el regreso, aunque de modo transitorio, de algunas econom\u00edas europeas al carb\u00f3n (Polonia, Alemania) para paliar la escasez energ\u00e9tica, alargando con ello los plazos de la transici\u00f3n ecol\u00f3gica y de la promoci\u00f3n de las energ\u00edas renovables que urgentemente deber\u00eda acometer. No menor preocupaci\u00f3n se percibe al ver que diversos pa\u00edses europeos, para superar su dependencia energ\u00e9tica, hayan priorizado como nuevos proveedores de gas a reg\u00edmenes de dudosa vocaci\u00f3n democr\u00e1tica y no menos autoritarios que el de Putin, como Qatar, Emiratos \u00c1rabes y Arabia Saudita, sin olvidar el silencio ante las continuas violaciones de las libertades democr\u00e1ticas y los derechos humanos por parte de la Turqu\u00eda de Erdogan, como contraprestaci\u00f3n a su apoyo al ingreso de Finlandia y Suecia como nuevos socios de la Alianza atl\u00e1ntica. La tan aludida confrontaci\u00f3n evocada por Europa entre democracias y tiran\u00edas del mundo exhibe toda la fragilidad de sus costuras, as\u00ed como sus no pocas contradicciones, en las que los intereses econ\u00f3micos y la <em>realpolitk<\/em> vuelven a imponerse una vez m\u00e1s a las convicciones democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>De momento las severas sanciones de las potencias occidentales y los esfuerzos de la guerra, en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, han provocado en Rusia un efecto relativo: seg\u00fan estimaciones del <em>Instituto de Viena para Estudios Econ\u00f3micos Internacionales<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, el descenso del PIB ruso este a\u00f1o se ha fijado en torno al 6-7%. En Ucrania, en cambio,\u00a0 como resultado de la invasi\u00f3n, su PIB se habr\u00e1 desplomado aproximadamente un 38%, con muchas de sus infraestructuras seriamente da\u00f1adas, colapsado el pa\u00eds\u00a0 financieramente y con su principal fuente de ingreso -los cereales- hasta hace poco bloqueada, a la espera que el reciente acuerdo para garantizar su exportaci\u00f3n desde los puertos ucranianos -y atajar as\u00ed la carest\u00eda y hambruna de los pa\u00edses no desarrollados- logre cumplirse \u00edntegramente. Son las econom\u00edas de la Comunidad Europea las\u00a0 mayormente afectadas por el conflicto a sus puertas. Son los europeos quienes padecen directamente los efectos de la guerra expansionista del Kremlin: en primer lugar una creciente inflaci\u00f3n, en muchos casos de dos d\u00edgitos, la crisis energ\u00e9tica, al tiempo que un futuro cargado de incertidumbres, con la recesi\u00f3n como principal amenaza y preocupaci\u00f3n, comienza a avizorar en el horizonte, golpeando las puertas de varias de las maltrechas econom\u00edas del continente. Un panorama sin duda sombr\u00edo y preocupante que anuncia inestabilidad y conflictividades sociales en las econom\u00edas europeas m\u00e1s vulnerables para el pr\u00f3ximo oto\u00f1o e invierno. Por el contrario, el conflicto b\u00e9lico le ha reportado a Estados Unidos significativos beneficios, tanto por el incremento de las ventas de su gas licuado a Europa y el aumento en las exportaciones de armas para el florecimiento de su industria armament\u00edstica como por la revitalizaci\u00f3n de la OTAN como bloque militar supeditado a sus intereses estrat\u00e9gicos.<\/p>\n<p>Cada vez que Europa debe afirmarse con voz propia en el contexto internacional como protagonista de relieve, con una pol\u00edtica exterior aut\u00f3noma, orientada a la cooperaci\u00f3n internacional y a la superaci\u00f3n pac\u00edfica de los conflictos, dicha perspectiva no logra desplegarse y acaba malogr\u00e1ndose. El punto de llegada de esta nueva configuraci\u00f3n y colocaci\u00f3n europea en el tablero internacional ha sido la reciente Cumbre madrile\u00f1a de la OTAN, que ha tenido lugar a finales de junio pasado. El <em>summit<\/em> atlantista ha sancionado la completa subordinaci\u00f3n europea a los designios de hegemon\u00eda de los Estados Unidos y Reino Unido \u2013la Alianza ha sido fundamentalmente, desde sus or\u00edgenes, una entente militar anglo-estadounidense, que ha descansado sobre el presupuesto de ambas naciones-. Estados Unidos, a partir de la invasi\u00f3n rusa a Ucrania, ha ido acrecentando su ret\u00f3rica belicista, arrastrando a sus propias posiciones a Europa. Es oportuno recordar que, pocas semanas despu\u00e9s del inicio de la hostilidades en Ucrania, el m\u00e1ximo representante de la diplomacia y seguridad europeas, Joseph Borrell, habl\u00f3 de una fuerza de despliegue europea de 5000 efectivos, algo\u00a0 que llevaba varios a\u00f1os de discusi\u00f3n sobre la mesa. Sin embargo, el alto representante aclaraba en toda ocasi\u00f3n que ello no significaba el embri\u00f3n de una aut\u00f3noma pol\u00edtica de defensa ni de un futuro ej\u00e9rcito europeo, en alternativa o sustituta a la OTAN, aseverando que \u00abla defensa territorial colectiva de Europa es la OTAN y no hay alternativa para ello\u00bb<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00abNing\u00fan pa\u00eds del mundo\u00bb, afirma el ex diplom\u00e1tico Augusto Zamora, desde las guerras napole\u00f3nicas hasta la II guerra mundial, \u00abse ha beneficiado tanto de las debacles europeas como EEUU\u00bb<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. El autor ha acu\u00f1ado el concepto \u2018s\u00edndrome de Normand\u00eda\u2019 para explicar la deuda de gratitud que Europa viene contrayendo -y realimentando- hace largos decenios con el aliado transatl\u00e1ntico. Sin desmerecer la importancia de este c\u00e9lebre evento de la II Guerra Mundial, al abrir un segundo frente en territorio europeo ocupado por los nazis, episodio \u00abinsistentemente conmemorado, alabado, homenajeado y jaleado de mil formas, desde el cine a los discursos\u00bb, Zamora opina que en verdad el D\u00eda D, concebido como el momento clave que hab\u00eda decidido la conflagraci\u00f3n b\u00e9lica, en verdad \u00abhabr\u00eda tenido un impacto menor en el desarrollo del conflicto mundial\u00bb. El desembarco en las costas normandas instal\u00f3 como hecho incontrastable que EEUU hab\u00eda ganado la guerra y hab\u00eda\u00a0 salvado a Europa de los nazis, desconoci\u00e9ndose que para mediados de 1944, \u00abel Ej\u00e9rcito Rojo hab\u00eda destruido el espinazo del ej\u00e9rcito nazi, de Stalingrado a Kursk\u00bb<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>, permitiendo que pocos meses m\u00e1s tarde, principios de enero de 1945, los sovi\u00e9ticos ya combatiesen en territorio alem\u00e1n, mientras las fuerzas anglo-estadounidenses en esos mismos d\u00edas eran detenidas en las \u00c1rdenas, en B\u00e9lgica.<\/p>\n<p>La reciente cumbre madrile\u00f1a ha corroborado la vigencia del mencionado \u2018s\u00edndrome\u2019, tan presente entre los europeos. La OTAN ha evidenciado asimismo la superposici\u00f3n de roles y cometidos entre estados soberanos europeos y los prop\u00f3sitos de una alianza de car\u00e1cter militar, en principio \u2018defensiva\u2019, cuyos or\u00edgenes se remontan a los a\u00f1os de la Guerra Fr\u00eda, pero que ha demostrado una asombrosa capacidad para amoldarse y reconvertirse a los nuevos retos y a las prioridades hegem\u00f3nicas fijadas por Estados Unidos. Si en la cumbre atl\u00e1ntica de 2010, Rusia era concebida como un \u00absocio estrat\u00e9gico\u00bb de la OTAN y en el documento final no se inclu\u00eda a China, en 2022 se establece que el Kremlin constituye la amenaza \u00abm\u00e1s significativa y directa\u00bb para la seguridad de la Alianza, mientras que China es mencionada como \u2018desaf\u00edo\u2019 para sus intereses vitales. La alianza fija tambi\u00e9n el objetivo que en los pr\u00f3ximos a\u00f1os todos sus miembros deber\u00e1n elevar el gasto en defensa hasta alcanzar el 2% de sus PIB; esta carrera armamentista beneficia en primer lugar a la industria estadounidense, habiendo provocado malestar en algunas coaliciones de gobiernos de los pa\u00edses miembros, como Espa\u00f1a e Italia, interesados algunos de los socios de estos gobiernos en volcar dichos recursos, no a temas de Defensa, sino a reforzar los presupuestos en educaci\u00f3n y a apuntalar la sanidad p\u00fablica y el estado del bienestar, tensionados despu\u00e9s de la traum\u00e1tica experiencia de la pandemia de estos \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Asistimos a la configuraci\u00f3n de un nuevo orden mundial, en el que Europa ha reforzado su pertenencia atlantista y su subordinaci\u00f3n a los prop\u00f3sitos hegem\u00f3nicos de los Estados Unidos. Si la cumbre de la OTAN refrend\u00f3 que Rusia constituye el \u2018enemigo oficial\u2019, China es el contrincante real, pol\u00edtico y econ\u00f3mico, concebido como un verdadero \u2018desaf\u00edo\u2019 para las econom\u00edas occidentales, a \u2018sus intereses, seguridad y valores\u2019. La verdadera intenci\u00f3n se halla dirigida a avivar la confrontaci\u00f3n con China, a la que Estados Unidos, preocupado por contrarrestar su p\u00e9rdida de protagonismo mundial y los cuestionamientos a su hegemon\u00eda internacional, parece empe\u00f1ado en sumar a sus aliados europeos. La competici\u00f3n hegem\u00f3nica con China, observa Pablo Bustanduy, \u00abes el eje indisimulado de la pol\u00edtica exterior de Biden; en la cumbre de la OTAN de Madrid se formaliz\u00f3 la consideraci\u00f3n de los \u2018desaf\u00edos sist\u00e9micos\u2019, que presenta China como una prioridad absoluta para la alianza\u00bb<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. La prevalencia en campo mundial de los Estados Unidos, corroborada a trav\u00e9s del nuevo concepto estrat\u00e9gico que sancion\u00f3 la cumbre atlantista, se sostendr\u00eda pues, en dos pilares: el acorralamiento de Rusia en Europa y el acoso a China como principal rival pol\u00edtico y econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>La invasi\u00f3n de Ucrania ha acentuado por otro lado el acercamiento ruso-chino (el pol\u00e9mico viaje de la <em>speaker<\/em> Nancy Pelosi a Taiwan, definida por China como \u00abuna provocaci\u00f3n injustificable\u00bb, no ha hecho m\u00e1s que reforzar esta asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica), mientras que los pa\u00edses del Sur global, muchos de los cuales no se han sumado a las sanciones o al aislamiento de Rusia, parece que no encuentran demasiadas razones objetivas para unirse al frente atl\u00e1ntico, cuyos tent\u00e1culos parecen querer expandirse hacia Oriente, hipotizando conflictos en el \u00e1rea Asia\/Pac\u00edfico. Por otro lado, diversos actores est\u00e1n reposicion\u00e1ndose, como es el caso de Turqu\u00eda, que aprovecha la nueva coyuntura, para convertirse en puente y socio comercial de Rusia para sortear las sanciones europeas y al mismo tiempo se esfuerza en proyectarse en el plano internacional, al erigirse en mediador entre las dos partes del conflicto, como se ha podido corroborar en el reciente acuerdo siglado con el fin de desbloquear la exportaci\u00f3n de grano desde los puertos ucranianos.<\/p>\n<p>La\u00a0 OTAN acuerda nuevas prioridades y \u2013 en funci\u00f3n de los nuevos intereses geopol\u00edticos fijados por Estados Unidos en t\u00e9rminos de \u2018competencia estrat\u00e9gica\u2019- arrastra a sus socios europeos en una perspectiva de conflicto contra el eje euroasi\u00e1tico (al que, adem\u00e1s de China y Rusia, van a\u00f1adi\u00e9ndose gradualmente otros actores, como India, potencia dominante en el \u00cdndico). Esta perspectiva de enfrentamiento de ning\u00fan modo responde a los intereses vitales de Europa. En dicha contienda los pa\u00edses del continente tienen muy poco que ganar. Debe tenerse en cuenta que, en el actual reequilibrio de alianzas global que est\u00e1 promoviendo la guerra en el Donb\u00e1ss ucraniano, confrontar a China de forma directa es acercarla un poco m\u00e1s a su ya aliada Rusia. \u00abAl Gobierno estadounidense -advierte Augusto Zamora, autor del reciente ensayo <em>De Ucrania al mar de la China. El eje ruso-chino ante un Occidente roto<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>-, solo le importa la creaci\u00f3n de una pinza gigantesca que envuelva a Rusia y a China, y para lograrlo necesita a Europa\u00bb. Los europeos mantienen con el coloso asi\u00e1tico un equilibrio muy complicado, v\u00ednculo que se ha vuelto todav\u00eda a\u00fan m\u00e1s enrevesado a partir de la guerra en Ucrania y la postura ambigua de Pek\u00edn respecto al conflicto. Sin embargo, Europa deber\u00eda estar interesada, mucho m\u00e1s que su aliado estadounidense,\u00a0 en plasmar con China\u00a0 una relaci\u00f3n fruct\u00edfera, pragm\u00e1tica y cordial. La\u00a0 batalla por la hegemon\u00eda global entre Washington y el gigante asi\u00e1tico se perfila como la contienda m\u00e1s desestabilizadora de los pr\u00f3ximos a\u00f1os y se corre el riesgo de que Europa acabe siendo el pato de la boda en esta cada vez m\u00e1s preocupante escalada de conflictos y tensiones que dominan la escena internacional.<\/p>\n<p>Europa se halla sumida hoy en una encrucijada; su iniciativa y las perspectivas de incidir en el nuevo contexto internacional, donde va delin\u00e9andose el nuevo orden multipolar, con nuevos centros de gravedad y marco de alianzas, se revelan muy acotadas. Al abrazar la nueva perspectiva estrat\u00e9gica de la alianza atl\u00e1ntica y habiendo abdicado de su vocaci\u00f3n de puente cultural y de interlocutor entre las diversas realidades emergentes de este nuevo orden multipolar, su capacidad para incidir en el tablero internacional, con voz propia, se halla muy mermada. Si renuncia a gobernar, con una pol\u00edtica exterior propia, la ret\u00f3rica agresiva y los conflictos y tensiones en acto, Europa corre riesgo de quedar en la irrelevancia:<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"citas\">\u00abNello scenario pre-catastrofico attuale si fa ancora pi\u00f9 evidente quale grande ruolo l\u2019Europa avrebbe potuto giocare, direi proprio quale missione di pace avrebbe dovuto svolgere: sostenere sulla base della propria unit\u00e0 politica quella visione delle relazioni internazionali che contrasta l\u2019immenso pericolo rappresentato da idee e prassi egemoniche. Solo un\u2019Europa politicamente unita poteva assumere e far valere quella visione delle relazioni internazionali capace di governare le inevitabili tensioni tra i grandi spazi imperiali\u00bb<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>,<\/div>\n<div class=\"texto\">\n<p>advierte con su habitual lucidez el fil\u00f3sofo Massimo Cacciari\u00bb. El debate a\u00fan pendiente que debe abordar Europa, como resguardo de un rico patrimonio de ideales, libertades y valores que descansan en la vigencia de la democracia plena, la defensa de los derechos humanos y el pluralismo, es una profunda reflexi\u00f3n de sus liderazgos pol\u00edticos acerca de su colocaci\u00f3n en el tablero internacional: el desaf\u00edo es c\u00f3mo lograr que ese patrimonio de ideales y valores que trazaron los padres del europe\u00edsmo\u00a0 \u2013como los antifascistas italianos Ernesto Rossi y Altiero Spinelli-, y que, entre otros, promovieron Adenauer, Schumman y De Gasperi, puedan verse cumplimentados en la construcci\u00f3n de una Europa m\u00e1s s\u00f3lida y unida, promotora de la paz en el campo geopol\u00edtico, en condiciones de gobernar las tensiones globales y labrar la convivencia pac\u00edfica entre estados a partir de ese patrimonio de ideas y valores.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, los procesos de cambio, ruptura o inflexi\u00f3n, en lugar de actuar como una oportunidad e inestimable ocasi\u00f3n orientada a dise\u00f1ar una s\u00f3lida pol\u00edtica aut\u00f3noma del bloque europeo en el nuevo contexto internacional, erigi\u00e9ndose en actor significativo en esta nueva etapa gobernada por multiplicidad de tensiones y conflictos, parecen confirmar la vigencia del \u2018s\u00edndrome de Normand\u00eda\u2019, condicionando la colocaci\u00f3n, las iniciativas y los v\u00ednculos geopol\u00edticos y estrat\u00e9gicos de la Europa actual.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"citas\">\u00abEl reforzamiento del atlantismo como sujeto geopol\u00edtico \u2014enmarcado ret\u00f3ricamente en una batalla de valores y principios, como una gran confrontaci\u00f3n entre las democracias y las tiran\u00edas del mundo\u2014, advierte Bustunduy, puede debilitar su hegemon\u00eda sobre el orden internacional en lugar de reforzarla\u00bb<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/div>\n<div class=\"texto\">Los l\u00edderes europeos deber\u00edan tomar nota de los riesgos que comporta esta peligrosa deriva dominada por una ret\u00f3rica agresiva que anuncia\u00a0 una escalada de los conflictos de car\u00e1cter mundial, avivada por pulsiones nacionalistas, autoritarias y populistas cada vez m\u00e1s acusadas, pero alimentada tambi\u00e9n, a modo de espejo, por los nuevos intereses geopol\u00edticos de Estados Unidos y su vocaci\u00f3n hegem\u00f3nica. Todo ello con el riesgo de desatar la tormenta perfecta en que los europeos corren serio riesgo de ceder ante los hechos consumados para acabar eligiendo entre la sumisi\u00f3n, la rendici\u00f3n o el abandono definitivo del sue\u00f1o colectivo comunitario, alejado de toda ret\u00f3rica belicista, que imaginaron los padres fundadores del europe\u00edsmo.<br \/>\n<span style=\"color: #ffffff;\">;<\/span><\/div>\n<p class=\"Titulo3\">Notas<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Doctor en Filosof\u00eda y Letras (Universit\u00e0 degli studi di Milano) y Doctor en Filolog\u00eda (Universidad de Salamanca). Integrante del Departamento Europa (IRI-UNLP) y del IEMYRhd-Universidad de Salamanca.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. \u00abEmmanuel Macron warns Europe: NATO is becoming brain-dead\u00bb, <em>The Economist<\/em>, 07-11-2019; <u><a href=\"https:\/\/www.economist.com\/europe\/2019\/11\/07\">https:\/\/www.economist.com\/europe\/2019\/11\/07<\/a><\/u>.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. V\u00e9ase <u><a href=\"https:\/\/wiiw.ac.at\/\">https:\/\/wiiw.ac.at\/<\/a><\/u>. Para los informes del Wiiw sobre Rusia y Ucrania, v\u00e9ase la p\u00e1gina web del Instituto: <u><a href=\"https:\/\/wiiw.ac.at\/\">https:\/\/wiiw.ac.at<\/a><\/u> ;\u00a0\u00a0 respectivamente <u><a href=\"https:\/\/wiiw.ac.at\/russia-overview-ce-10.html\">https:\/\/wiiw.ac.at\/russia-overview-ce-10.html<\/a><\/u>\u00a0\u00a0 y <u><a href=\"https:\/\/wiiw.ac.at\/ukraine-overview-ce-14.html\">https:\/\/wiiw.ac.at\/ukraine-overview-ce-14.html<\/a><\/u><br \/>\n<a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. G. Soriano, <em>Indodefensa<\/em>, 29-07-2022; <u><a href=\"https:\/\/www.infodefensa.com\/texto-diario\/mostrar\/3839138\/\">https:\/\/www.infodefensa.com\/texto-diario\/mostrar\/3839138\/<\/a><\/u><br \/>\n<a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. A. Zamora, \u00abEl s\u00edndrome de Normand\u00eda y la Europa cautiva\u00bb, <em>Diario P\u00fablico<\/em>, 24-07-2022; <u><a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/otrasmiradas\/62202\/\">https:\/\/blogs.publico.es\/otrasmiradas\/62202\/<\/a><\/u><br \/>\n<a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. A. Zamora, <em>op. cit.<\/em><br \/>\n<a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. P. Bustunduy, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 es tan peligroso el viaje de Nancy Pelosi a Taiwan?\u00bb, <em>Diario P\u00fablico,<\/em> 03-08-2022,<u><a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/47267\">https:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/47267<\/a><\/u><br \/>\n<a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. A. Zamora, <em>\u00a0De Ucrania al mar de la China. El eje ruso-chino ante un Occidente roto,<\/em> Madrid, Editorial Akal, 2022.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>. M. Cacciari, \u00abSe l\u2019Europa rinuncia a governare la guerra tra Usa, Russia e Cina\u00bb, <em>La Stampa<\/em>, 08-08-2022;\u00a0 <u><a href=\"https:\/\/www.lastampa.it\/editoriali\/lettere-e-idee\/2022\/08\/08\/news\">https:\/\/www.lastampa.it\/editoriali\/lettere-e-idee\/2022\/08\/08\/news<\/a><\/u><br \/>\n<a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. P. Bustunduy, cit.;<em> Diario P\u00fablico<\/em>, 03-08-2022, <u><a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/47267\">https:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/47267<\/a><\/u><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Departamento de Europa Art\u00edculos Europa en el laberinto del nuevo (des)orden mundial Franco Quinziano[1] A principios de noviembre de 2019, en una entrevista concedida al diario brit\u00e1nico The Economist, el presidente Macron anunciaba la \u2018muerte cerebral\u2019 de la OTAN, alertando al resto de pa\u00edses europeos sobre la real capacidad y el liderazgo de Estados Unidos, 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