{"id":24995,"date":"2022-09-30T09:10:29","date_gmt":"2022-09-30T09:10:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=24995"},"modified":"2022-09-30T10:10:46","modified_gmt":"2022-09-30T10:10:46","slug":"a2022-cegri-articulo-barbas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2022\/09\/30\/a2022-cegri-articulo-barbas\/","title":{"rendered":"A2022 Cegri Articulo Barbas"},"content":{"rendered":"<div class=\"departamento\">Centro de Estudios en G\u00e9nero(s) y Relaciones Internacionales<\/div>\n<p class=\"secciones\">Art\u00edculos<\/p>\n<p class=\"Titulo1\">Politica Exterior Feminista y guerra en Ucrania: reflexiones a partir del caso sueco<\/p>\n<div class=\"autor\">Juan Martin Barbas <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><strong>[1]<\/strong><\/sup><\/a><\/div>\n<p class=\"Titulo2\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<div class=\"texto\">\n<p>En octubre de 2014 se produjo un verdadero hito en la historia de las relaciones internacionales<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Suecia se convirti\u00f3 en el primer pa\u00eds del mundo en anunciar su compromiso con el sostenimiento de una pol\u00edtica exterior de car\u00e1cter feminista. La decisi\u00f3n adoptada por este pa\u00eds europeo tuvo una amplia y positiva repercusi\u00f3n, lo cual llev\u00f3 a otros pa\u00edses a tomar un rumbo similar \u2013 aunque con menores grados de consolidaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n \u2013 en los a\u00f1os siguientes: Canad\u00e1 (2017), Francia (2019), Luxemburgo (2019), M\u00e9xico (2020), Espa\u00f1a (2021) y Alemania (2022)<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>A lo largo de sus casi ocho a\u00f1os de existencia, la autodenominada Pol\u00edtica Exterior Feminista (PEF) de Suecia debi\u00f3 lidiar con un importante n\u00famero de <em>issues <\/em>en el escenario internacional, como ser la crisis de los refugiados del 2015, la guerra civil en Siria, el avance del Estado Isl\u00e1mico o la pandemia de la COVID-19. Sin embargo, este a\u00f1o las autoridades n\u00f3rdicas han tenido que enfrentar lo que probablemente constituya el mayor desaf\u00edo de todo el periodo: la invasi\u00f3n rusa a territorio ucraniano y la desestabilizaci\u00f3n del orden de seguridad europeo establecido tras el final de la Guerra Fr\u00eda. La respuesta adoptada frente a dicha problem\u00e1tica, es, por lo tanto, clave para comprender el verdadero car\u00e1cter de la PEF sueca, su alcance y sus evidentes l\u00edmites.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta lo anteriormente se\u00f1alado, el presente art\u00edculo se estructura de la siguiente manera. En primer lugar, se hace un recorrido por los debates te\u00f3ricos existentes entre el feminismo y la corriente realista de las Relaciones\u00a0\u00a0 Internacionales, remarcando los nutridos puntos de desacuerdo entre ambos enfoques. Esto, constituye la base sobre la cual se argumenta en los siguientes apartados, que la respuesta implementada por Suecia frente a la agresi\u00f3n rusa no se condice con los postulados del feminismo en las Relaciones Internacionales, y que m\u00e1s bien se inspira en definiciones propias del realismo. En segundo lugar, se hace una breve descripci\u00f3n de las caracter\u00edsticas fundamentales de la pol\u00edtica exterior implementada por Suecia a partir del cambio de gobierno en 2014, para, a continuaci\u00f3n, problematizar la respuesta de Estocolmo frente a la invasi\u00f3n rusa a Ucrania. En este punto, se se\u00f1ala que el actual alejamiento de posiciones vinculadas con el feminismo, no debe pensarse en t\u00e9rminos de abrupta ruptura, sino m\u00e1s bien de profundizaci\u00f3n de tendencias ya existentes. Y, por \u00faltimo, se reflexiona brevemente sobre las implicancias que todo esto podr\u00eda tener para el futuro desarrollo de pol\u00edticas exteriores, inspiradas o influenciadas por posicionamientos feministas.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\">Feminismo y realismo<\/p>\n<p>Hasta finales de la d\u00e9cada del ochenta del siglo pasado, los desarrollos te\u00f3ricos feministas dentro del campo de las Relaciones Internacionales fueron pr\u00e1cticamente inexistentes. Reci\u00e9n a partir de 1987 se publicaron los primeros trabajos acad\u00e9micos que cuestionaban, desde una perspectiva atenta al g\u00e9nero, la configuraci\u00f3n y las din\u00e1micas de las relaciones internacionales. Esta irrupci\u00f3n del feminismo al interior de una disciplina marcadamente conservadora, fue posible principalmente por dos razones. En primer lugar, la presi\u00f3n ejercida en las d\u00e9cadas previas sobre diversos \u00e1mbitos acad\u00e9micos por lo que se conoci\u00f3 como la \u201csegunda ola\u201d del feminismo. En segundo lugar, el final de la Guerra Fr\u00eda y la consecuente apertura de la disciplina a nuevos enfoques y temas de estudio, no necesariamente centrados en lo estrat\u00e9gico militar.<\/p>\n<p>Aunque el desembarco del feminismo en el \u00e1mbito de las Relaciones Internacionales demor\u00f3 bastante, una vez que lo hizo, esta corriente logr\u00f3 r\u00e1pidamente generar un profuso desarrollo te\u00f3rico y metodol\u00f3gico. Siendo, una parte importante del mismo, elaborado al calor de las discusiones con el paradigma realista, durante mucho tiempo hegem\u00f3nico al interior de la disciplina<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. En este sentido, debemos recordar que uno de los textos fundacionales de la perspectiva feminista de las Relaciones Internacionales, es precisamente una cr\u00edtica y reelaboraci\u00f3n de los principales pilares de la teor\u00eda realista: <em>Hans Morgenthau Principales of Political Realismo: A Feminist Reformulaci\u00f3n<\/em>, de Ann Tickner (1987).<\/p>\n<p>Para los realistas, el sistema internacional es an\u00e1rquico y conflictivo (Barb\u00e9, 1987). Dentro del mismo, los Estados (unidad de an\u00e1lisis fundamental para esta perspectiva te\u00f3rica) act\u00faan de forma racional en defensa del inter\u00e9s nacional, buscando para ello el acrecentamiento del poder, fundamentalmente entendido en t\u00e9rminos militares y econ\u00f3micos (Barb\u00e9, 1987). El panorama descrito por los realistas, es, en tal sentido, muy similar al estado de naturaleza hobbesiano. Un estado de guerra permanente, ya sea latente o manifiesta, en el cual priman los comportamientos ego\u00edstas y de auto preservaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las relaciones de poder que se establecen entre los Estados son, por ende, de suma cero. Y estas, se sustentan principalmente en las capacidades pol\u00edtico-militares que poseen los mismos. La lucha por el poder internacional es constante, ya que la lucha de intereses es permanente e indeterminada. El objetivo de los Estados debe ser la minimizaci\u00f3n de costos y la maximizaci\u00f3n de beneficios, teniendo siempre presente que no existe la paz sin el poder, ni la estabilidad sin el potencial recurso de las armas.<\/p>\n<p>Frente a estas concepciones, las acad\u00e9micas feministas han desarrollado varias cr\u00edticas. La primera de ellas, pone en evidencia el hecho de que los Estados no son los representantes de los intereses nacionales frente a la comunidad internacional, sino solamente los representantes de los intereses de los sectores dominantes al interior de cada sociedad. En este sentido,<\/p>\n<div class=\"citas\">\u2026no es posible mantener la imagen realista del Estado como representante de su comunidad pol\u00edtica en la esfera internacional. El Estado representa m\u00e1s bien los intereses de los grupos dominantes entre los cuales han estado hist\u00f3ricamente excluidas (o escasamente representadas) las mujeres (Ruiz-Gim\u00e9nez, 2000: 331).<\/div>\n<p>En segundo lugar, el feminismo pone en evidencia que los atributos que los\u00a0 realistas remarcan en el Estado (como ser la racionalidad, la autonom\u00eda, o la\u00a0 capacidad\/derecho de recurrir a la violencia si es necesario), son los mismos que \u2013 no\u00a0 casualmente \u2013 conforman la noci\u00f3n tradicional del <em>hombre soberano <\/em>de s\u00ed mismo: un\u00a0 individuo masculino, propietario de su persona y de sus bienes, aislado de sus\u00a0 semejantes, y que act\u00faa de manera racional en pos de su inter\u00e9s particular (Patean,\u00a0 1996). Es decir, que los Estados est\u00e1n configurados en tanto Estados masculinizados, al ser portadores de los mismos atributos que socialmente se asocian a la masculinidad (o, al menos, a un tipo de masculinidad hegem\u00f3nica).<\/p>\n<p>A su vez, desde el feminismo en las Relaciones Internacionales se cuestiona la separaci\u00f3n entre pol\u00edticas exteriores y pol\u00edticas dom\u00e9sticas, sobre la cual se construyen las nociones de <em>alta pol\u00edtica <\/em>y <em>baja pol\u00edtica<\/em>, centrales en el esquema de pensamiento realista. Esta \u00faltima distinci\u00f3n, opera en un doble sentido en perjuicio de las mujeres.\u00a0 Por un lado, genera un coto cerrado, protegido, y de acceso casi exclusivo para los varones. Por el otro, la asociaci\u00f3n de las pol\u00edticas dom\u00e9sticas con la <em>baja pol\u00edtica <\/em>\u2013 en contraposici\u00f3n a la <em>alta pol\u00edtica <\/em>propia de lo internacional \u2013 contribuye a minimizar o quitarle relevancia a las problem\u00e1ticas que sufren las mujeres fronteras adentro, e impide ver la conexi\u00f3n existente entre estas cuestiones y asuntos de orden global (por ejemplo, los flujos migratorios, el comercio de armas, el desarrollo de conflictos transnacionales, etc.).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, es necesario recordar que una parte sustancial del feminismo impugna la visi\u00f3n tradicional de seguridad, fuertemente influida por la visi\u00f3n realista (Marchand, 2014; Lozano V\u00e1zquez, 2012). En contraposici\u00f3n, plantea la necesidad de construir una noci\u00f3n de seguridad que priorice la protecci\u00f3n de las personas por sobre la defensa de las fronteras; que sea multidimensional, para poder abarcar riesgos no necesariamente vinculados con amenazas militares; y que reconozca que la seguridad de un Estado no implica necesariamente que las mujeres que lo habitan se encuentren seguras.<\/p>\n<p>Menos a\u00fan, en el contexto de Estados hist\u00f3ricamente construidos sobre la base de la exclusi\u00f3n pol\u00edtica de las mujeres y su relegamiento de la esfera p\u00fablica de toma de decisiones (Patean, 1995)<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. Los cuales, no solamente se han configurado en funci\u00f3n de atributos o caracter\u00edsticas tradicionalmente asociadas con lo masculino, tal como se\u00f1alamos previamente, sino que adem\u00e1s han sido garantes de un ordenamiento jur\u00eddico y social de raigambre patriarcal. Esto, lleva a Catherine MacKinnon (1989) a sostener que \u201cel poder estatal, encarnado en la ley, existe en toda la sociedad como poder masculino, al mismo tiempo que el poder de los hombres sobre las mujeres en toda la sociedad, se organiza como poder del Estado\u201d (p.303).<\/p>\n<p class=\"Titulo2\">La Politica Exterior Feminista de Suecia: un breve panorama<\/p>\n<p>En el mes de septiembre de 2014, el Partido Socialdem\u00f3crata de Suecia, en alianza con el Partido Verde \u2013 y con el coyuntural respaldo de sectores de izquierda \u2013, se impuso en las elecciones generales recuperando el poder luego de ocho a\u00f1os de gobiernos de centro-derecha.<\/p>\n<p>Entre las novedades impulsadas por la flamante coalici\u00f3n gobernante, tuvo un lugar destacado la implementaci\u00f3n de una pol\u00edtica exterior autodenominada como feminista. Al frente de la misma, y ocupando el cargo de Ministra de Asuntos Exteriores, estaba Margot Wallstr\u00f6m. Quien, para ese momento, ya ten\u00eda una amplia experiencia dentro de organismos internacionales, y un indudable compromiso con el empoderamiento de las mujeres en el \u00e1mbito de las relaciones internacionales.<\/p>\n<p>Con el objetivo de explicitar y sistematizar el contenido de su PEF, las autoridades n\u00f3rdicas publicaron a comienzos del 2015 <em>el Plan de Acci\u00f3n del Servicio Exterior Sueco para una Pol\u00edtica Exterior Feminista<\/em>, el cual fue integrado dentro del <em>Plan Operacional del Servicio Exterior de Suecia.<\/em> Seg\u00fan este documento, Suecia pasaba a tener seis objetivos prioritarios en materia de pol\u00edtica exterior: la salvaguarda de los Derechos Humanos; la protecci\u00f3n de mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os frente a diversas formas de violencia; la incorporaci\u00f3n de mujeres a los procesos de prevenci\u00f3n y resoluci\u00f3n de conflictos internacionales; el fortalecimiento de los derechos reproductivos y de salud sexual; el empoderamiento econ\u00f3mico de las mujeres; y la ampliaci\u00f3n de la representaci\u00f3n femenina en espacios institucionales de toma de decisiones.<\/p>\n<p>A fin de alcanzar dichos objetivos, desde Estocolmo se establecieron cuatro pilares o principios orientadores, popularmente conocidos como las cuatro erres, debido a su traducci\u00f3n al ingl\u00e9s. Ellos son los derechos (<em>rights<\/em>), los recursos (<em>resources<\/em>), la representaci\u00f3n (<em>representation<\/em>), y el an\u00e1lisis de la realidad (<em>reality<\/em>). Seg\u00fan la propia Wallstr\u00f6m,<\/p>\n<div class=\"citas\">\u2026esencialmente, la pol\u00edtica exterior feminista de Suecia es un m\u00e9todo de trabajo y una perspectiva que toma tres <em>Rs<\/em> como punto de partida, y se basa en una cuarta <em>R<\/em>. La implicancia de esto es que el Servicio Exterior sueco, en todas sus partes, se esforzar\u00e1 por fortalecer los derechos, la representaci\u00f3n y los recursos de todas las mujeres y ni\u00f1as, bas\u00e1ndose \u200b\u200ben la realidad en la que viven (Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia, 2018, p. 11) [Traducci\u00f3n propia].<\/div>\n<p>Esta orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior sueca, aunque novedosa en su formulaci\u00f3n \u2013 o m\u00e1s concretamente, en su adjetivaci\u00f3n \u2013, estaba sustentada en un importante n\u00famero de documentos y convenciones internacionales, como por ejemplo la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos y los subsecuentes pactos internacionales de car\u00e1cter humanitario, el Plan de Acci\u00f3n de Beijing, la Resoluci\u00f3n 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sustentable, la Convenci\u00f3n de Estambul contra la Violencia hacia la Mujer, y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.<\/p>\n<p>Tal como se se\u00f1al\u00f3 previamente, el real compromiso de la PEF sueca con los objetivos enunciados en el <em>Plan de Acci\u00f3n<\/em>, as\u00ed como tambi\u00e9n su grado de concordancia con los postulados del feminismo en las Relaciones Internacionales, fueron puestos en cuesti\u00f3n en m\u00faltiples oportunidades. Sin embargo, ser\u00e1 el ataque ruso contra Ucrania iniciado a comienzos de este a\u00f1o, el que abrir\u00e1 un verdadero interrogante sobre la continuidad o no, de una pol\u00edtica exterior que pueda denominarse efectivamente como feminista.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\">Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago<\/p>\n<p>El 24 de febrero de 2022, el presidente ruso Vladimir Putin lanz\u00f3 una ofensiva militar contra territorio ucraniano, alegando la necesidad de proteger a la poblaci\u00f3n prorrusa de las regiones de Donetsk y Luhansk. Dicho ataque, ha provocado la mayor crisis de seguridad del continente europeo desde finales de la Guerra Fr\u00eda, y ha puesto en riesgo la estabilidad, no s\u00f3lo regional sino tambi\u00e9n mundial. La invasi\u00f3n rusa, adem\u00e1s, ha causado una acelerada complejizaci\u00f3n del escenario internacional, debido al aumento de las tensiones entre las grandes potencias \u2013 China y Estados Unidos incluidos \u2013 y los efectos negativos sobre la econom\u00eda global, a\u00fan en v\u00edas de recuperaci\u00f3n tras la pandemia de la COVID-19. Y por supuesto, ha dado lugar a un desastre humanitario, sin parang\u00f3n en la historia europea reciente.<\/p>\n<p>Frente a semejante panorama, Suecia ten\u00eda una oportunidad sumamente valiosa para intervenir desde una perspectiva sustancialmente diferente a la de otros pa\u00edses, evidenciando un fuerte compromiso con un enfoque feminista, interseccional y humanitario de las relaciones internacionales. Sin embargo, lejos de destacarse por esto, los suecos m\u00e1s bien se plegaron a la respuesta hegem\u00f3nica y mayoritaria, encabezada por las grandes \u2013 y tradicionales \u2013 potencias occidentales, como Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania: es decir, aplicaci\u00f3n de sanciones, fortalecimiento de las capacidades militares propias, y abundante entrega de armamento al pa\u00eds aliado<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En este sentido, resulta extremadamente llamativo que Suecia ni siquiera intent\u00f3 seriamente poner en marcha mecanismos de negociaci\u00f3n y b\u00fasqueda de acuerdo multilaterales, que pudieran atenuar el conflicto b\u00e9lico y encontrarle una salida pac\u00edfica al mismo. Contradiciendo, de esta forma, una larga tradici\u00f3n de intervenciones en conflictos internacionales como impulsora del di\u00e1logo entre las partes, y desestimando una gran experiencia acumulada al respecto.<\/p>\n<p>Experiencia, que en parte se ha cristalizado en organismos como la <em>Red de Mediaci\u00f3n de Mujeres Suecas<\/em>, creada en el 2015, y cuyo objetivo es \u201cpromover la resoluci\u00f3n pac\u00edfica de conflictos e impulsar de forma activa la participaci\u00f3n significativa de la mujer en las iniciativas de consolidaci\u00f3n de la paz, antes, durante y despu\u00e9s de los conflictos\u201d (Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia, 2019, p.69). Este organismo, compuesto por quince mujeres provenientes tanto de \u00e1mbitos gubernamentales como de la sociedad civil, ha sido empleado en conflictos en Burundi, Afganist\u00e1n, Colombia, Congo, Liberia, Palestina y Zimbabue. Seg\u00fan se\u00f1alan las propias autoridades n\u00f3rdicas, \u201cla citada red de mediaci\u00f3n proporciona un recurso flexible que puede activarse \u00e1gilmente en diferentes contextos de conflicto y responder con rapidez a las necesidades que puedan surgir\u201d (Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia, 2019, p.69). Sin embargo, Estocolmo no ha propuesto ni ofrecido su intervenci\u00f3n en el actual enfrentamiento entre Rusia y Ucrania.<\/p>\n<p>De hecho, en lugar de intentar alentar instancias de mediaci\u00f3n, apenas 72 horas despu\u00e9s de iniciada la invasi\u00f3n rusa, en una declaraci\u00f3n conjunta, la Primera Ministra Magdalena Andersson y el Ministro de Defensa Peter Hultqvist anunciaron el env\u00edo a Ucrania de cinco mil armas antitanque AT4, cinco mil equipos de protecci\u00f3n personal para soldados, y m\u00e1s de ciento treinta mil raciones de campo (Oficina del Primer Ministro de Suecia, 28\/2\/2022). Dicha decisi\u00f3n, constituy\u00f3 un hecho sin precedentes en la historia reciente del pa\u00eds n\u00f3rdico, en tanto Estocolmo no aportaba armamento a pa\u00edses en guerra desde 1939.<\/p>\n<p>El valor total del armamento enviado a Ucrania superaba los 400 millones de coronas suecas (unos 40 millones de d\u00f3lares), una cifra ampliamente superior a la entregada en simult\u00e1neo a las diversas organizaciones y organismos internacionales encargados de contener la cat\u00e1strofe humanitaria: 20 millones de coronas para la Cruz Roja, y 50 millones para ACNUR (Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia, 28\/2\/2022). Y diez veces mayor que el costo total del equipamiento \u2013 carpas, generadores el\u00e9ctricos, sistemas de iluminaci\u00f3n y medicamentos \u2013 que una semana m\u00e1s tarde Estocolmo don\u00f3 a Moldavia para ser utilizado en los campamentos de refugiados (Ministerio de Justicia de Suecia, 4\/3\/2022).<\/p>\n<p>Sin embargo, la entrega de armamento realizada a pocos d\u00edas de iniciadas las hostilidades no fue la \u00fanica. En efecto, un nuevo env\u00edo de armas se concret\u00f3 a comienzos de junio. En este caso, las tropas ucranianas recibieron rifles de francotirador y antimaterial AG-90, sistemas de misiles antibuque RBS 17, y otras cinco mil armas antitanques AT4 (Ministerio de Defensa de Suecia, 2\/6\/2022). Adem\u00e1s, Estocolmo realiz\u00f3 en paralelo una contribuci\u00f3n financiera a las Fuerzas Armadas de Ucrania, cercana a los seis millones de d\u00f3lares (Ministerio de Defensa de Suecia, 2\/6\/2022).<\/p>\n<p>A esto, debemos sumarle la asistencia militar que se materializ\u00f3 en al menos una tercera ocasi\u00f3n, y sobre la cual no existen mayores datos debido a que fue catalogada como <em>confidencial <\/em>por Estocolmo. Seg\u00fan el comunicado emitido en aquella oportunidad por las propias autoridades:<\/p>\n<p>El Gobierno pudo aprobar el apoyo de forma independiente ya que consiste en material excedente. La naturaleza exacta del respaldo es clasificada y no se har\u00e1n m\u00e1s comentarios por el momento. El secreto es necesario para garantizar que el apoyo llegue y pueda ser utilizado por las Fuerzas Armadas de Ucrania, entre otras razones (Ministerio de Defensa de Suecia, 25\/5\/2022)<\/p>\n<p>\u00bfEs el abastecimiento de armas a un pa\u00eds en guerra acorde con un enfoque feminista de las relaciones internacionales? Y en caso de que as\u00ed lo fuera, \u00bfpor qu\u00e9\u00a0\u00a0 Estocolmo no aplic\u00f3 criterios similares en a\u00f1os previos? Por ejemplo, frente a los ataques de Marruecos contra la poblaci\u00f3n saharaui, de Israel contra los asentamientos palestinos, o del Estado Isl\u00e1mico y Turqu\u00eda contra los kurdos, Estocolmo siempre apel\u00f3 al di\u00e1logo e inst\u00f3 a ambas partes \u2013 incluso a la m\u00e1s d\u00e9bil \u2013 a resolver sus diferencias en instancias institucionales internacionales. \u00bfCu\u00e1l es la explicaci\u00f3n para esto? \u00bfPor qu\u00e9 las recetas que las autoridades n\u00f3rdicas recomiendan para terceros pa\u00edses, todos del sur global, no son adecuadas para afrontar conflictos en su propia vecindad?<\/p>\n<p>Por otro lado, y m\u00e1s all\u00e1 del doble est\u00e1ndar a la hora de actuar frente a un conflicto b\u00e9lico, resulta sumamente llamativa la premura con la cual Suecia comenz\u00f3 a engrosar los arsenales de Ucrania, al punto tal de que es necesario dudar de si en efecto se est\u00e1n tomando las precauciones necesarias al respecto. En este sentido, debemos recordar que las autoridades suecas se enorgullecen de los exigentes controles que aplican sobre las exportaciones de material b\u00e9lico, muchos de ellos basados en las restricciones impuestas por el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA). Al respecto, se\u00f1alan:<\/p>\n<p>Un aspecto importante en esta labor lo ofrece el estricto control ejercido sobre las exportaciones de equipamiento militar sueco, que este pa\u00eds lleva a cabo, por ejemplo, mediante la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7.4 del TCA. Dicho art\u00edculo, que fue incluido en el referido tratado con el firme apoyo de pa\u00edses como Suecia, exige a los Estados parte tener en cuenta el riesgo de que el material exportado se emplee para \u2013o facilite\u2013 actos graves de violencia de g\u00e9nero o contra mujeres y ni\u00f1os (Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia, 2019, p.77).<\/p>\n<p>Si consideramos que Suecia autoriz\u00f3 la entrega de armamento a Ucrania, tan solo 72 horas luego de comenzada la invasi\u00f3n rusa, \u00bfes posible que se hayan realizado las evaluaciones de riesgo pertinentes? Incluso la propia legislaci\u00f3n sueca exige el cumplimiento de una serie de requisitos, que dif\u00edcilmente se hayan podido lograr en un periodo de tiempo tan escaso.<\/p>\n<p>En octubre de 2017, el Gobierno sueco present\u00f3 un proyecto de ley al parlamento que inclu\u00eda propuestas para la mejora de los controles a la exportaci\u00f3n de equipamiento militar (\u2026) Dicho cambio legislativo entr\u00f3 en vigor el 15 de abril de 2018. La nueva normativa estipula como requisito fundamental el estatus democr\u00e1tico del pa\u00eds receptor a la hora de evaluar si se concede o no autorizaci\u00f3n. <em>En dicha valoraci\u00f3n ha de considerarse igualmente si la exportaci\u00f3n puede perjudicar el desarrollo equitativo y sostenible del pa\u00eds de destino. Se exige la realizaci\u00f3n de una evaluaci\u00f3n integral<\/em>. (Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia, 2019, p.78) [Resaltado nuestro].<\/p>\n<p>\u00bfFueron esas 72 horas tiempo suficiente para llevar a cabo una evaluaci\u00f3n integral, tal como impone la legislaci\u00f3n? Frente a estas preguntas, cabe cuestionarse si las atrocidades perpetradas por el ej\u00e9rcito ruso, que incluyen la sistem\u00e1tica violaci\u00f3n del derecho internacional (Noticias ONU, 7\/4\/2022), pueden ser usadas como justificaci\u00f3n para pertrechar aceleradamente y sin precauciones a un Estado cuyo compromiso con la protecci\u00f3n de los derechos humanos era sumamente endeble hasta la v\u00edspera de la invasi\u00f3n.<\/p>\n<p>El informe 2022 de Human Rights Watch (HRW), publicado semanas antes del comienzo del ataque ruso, se\u00f1alaba con preocupaci\u00f3n la intenci\u00f3n del gobierno de Zelensky de impulsar una ley de reforma del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU o Sluzhba<em> Bezpeky Ukrayiny<\/em>), que pon\u00eda en riesgo los derechos humanos de la poblaci\u00f3n civil (HRW, 2022). Sobre esta norma, cuyo tratamiento por el momento qued\u00f3 pausado debido al estallido de la guerra, Amnist\u00eda Internacional (2022) advert\u00eda:<\/p>\n<p>Confirmaba los amplios poderes de arrestar, detener e interrogar a personas, y el uso de fuerza letal sin introducir mecanismos de rendici\u00f3n de cuentas nuevos ni m\u00e1s efectivos. El proyecto de ley tambi\u00e9n confer\u00eda a dicho organismo facultades adicionales de vigilancia, incluida la interceptaci\u00f3n y almacenamiento de informaci\u00f3n y comunicaciones p\u00fablicas y privadas de personas y organizaciones, sin las debidas salvaguardias jur\u00eddicas para prevenir el abuso y garantizar el derecho a la privacidad. Tambi\u00e9n le daba la facultad de bloquear recursos de Internet, en algunos casos, de manera extrajudicial (p.458).<\/p>\n<p>El SBU, al que Zelensky intentaba dotar de mayor poder y discrecionalidad hasta hace pocos meses, se cre\u00f3 en 1991, en el marco de la declaraci\u00f3n de independencia de Ucrania frente a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Se encarga de tareas de investigaci\u00f3n y espionaje, a nivel local e internacional. Muchos de sus recursos originales, tanto materiales como humanos, fueron heredados de la KGB. Tambi\u00e9n, ha heredado, al igual que el resto del aparato de seguridad ucraniano, un marcado desinter\u00e9s por los l\u00edmites impuestos por el estado de derecho (Glenny, 2008). Sobre este aspecto, debe se\u00f1alarse que entre enero y diciembre de 2021, la Fiscal\u00eda General de Ucrania recibi\u00f3 m\u00e1s de dos mil denuncias por torturas o abusos de autoridad perpetrados por miembros de las fuerzas de seguridad ucranianas (Amnist\u00eda Internacional, 2022). Las mismas, que hoy est\u00e1n siendo equipadas por pa\u00edses como Suecia.<\/p>\n<p>En materia de reconocimiento de los derechos de las mujeres, Ucrania tambi\u00e9n se hallaba claramente en falta antes de ser invadida por las tropas rusas<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. Esto, es un hecho particularmente grave en un pa\u00eds en el cual Amnist\u00eda Internacional (2022) se\u00f1ala que \u201cla violencia y la discriminaci\u00f3n por motivos de g\u00e9nero \u2014en particular contra las mujeres \u2014, y la violencia de g\u00e9nero en el \u00e1mbito familiar continuaron siendo generalizadas.\u201d (p.456). Asimismo, debemos mencionar que el <em>Global Gender Gap Report <\/em>coloca a Ucrania en el puesto n\u00famero 74 del ranking de igualdad de g\u00e9nero (Foro Econ\u00f3mico Mundial, 2022). Un puesto al que ha llegado luego de retroceder quince puestos entre los a\u00f1os 2020 y 2021, que son precisamente, los a\u00f1os de mandato de Zelensky<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. Seg\u00fan este informe, previo al comienzo de la invasi\u00f3n, solamente el 20% de los esca\u00f1os parlamentarios y el 13% de los puestos ministeriales eran ocupados por mujeres. En cuanto a la representaci\u00f3n de las mismas en el \u00e1mbito empresarial, \u00fanicamente un 17% de las compa\u00f1\u00edas ucranianas pose\u00edan mujeres en sus niveles gerenciales (Foro Econ\u00f3mico Mundial, 2022).<\/p>\n<p>Todo este panorama se ve agravado por el importante peso que tienen dentro de Ucrania diversas organizaciones de extrema derecha, particularmente combativas contra quienes no se adecuan a ciertos c\u00e1nones hetero-patriarcales y nacionalistas. En este sentido, Human Rights Watch (2022) registr\u00f3 a lo largo del 2021 un elevado n\u00famero de agresiones callejeras contra miembros de la comunidad LGTBIQ+, en las ciudades de Kiev, Odessa y Mykolaiv. Asimismo, a lo largo del a\u00f1o se\u00f1alado fueron atacadas oficinas de las ONG Sphere<em>, <\/em>KyivPride, LGBTI Insight, e ILGA (Amnist\u00eda Internacional, 2022). La violencia por parte de los grupos de extrema derecha contra la comunidad LGTBIQ+ es tal, que la misma ni siquiera mengu\u00f3 ante el avance de las tropas rusas. En abril de este a\u00f1o, la activista feminista y referente lesbiana Olena Shevchenko, debi\u00f3 ser hospitalizada luego de sufrir una agresi\u00f3n cerca de la frontera con Polonia, mientras se encontraba distribuyendo ayuda humanitaria (Los \u00c1ngeles Blade, 14\/4\/2022).<\/p>\n<p>No es il\u00f3gico pensar que una parte de los pertrechos militares que hoy en d\u00eda se env\u00edan a las tropas ucranianas, pueda ir a parar a manos de estos grupos. En todo caso, y teniendo en cuenta la urgencia por abastecer con capacidad de fuego a las fuerzas de Kiev, \u00bfqu\u00e9 tipo de recaudos o garant\u00edas se est\u00e1n tomando al respecto? En este punto es necesario recordar que seg\u00fan la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC), la trazabilidad del armamento es sumamente compleja, por lo que no resulta extra\u00f1o que material producido y entregado a trav\u00e9s de canales legales, termine luego en poder de organizaciones criminales o grupos que basan su accionar en el amedrentamiento de sectores vulnerabilizados o marginados (UNODC, 2020).<\/p>\n<p>E incluso, aunque esto no ocurriera, el abastecimiento de armas a Ucrania no puede bajo ning\u00fan aspecto justificarse desde una perspectiva feminista. Hacerlo, ser\u00eda desconocer la abundante evidencia que demuestra que la presencia de m\u00e1s armas en un conflicto solamente logra extender y profundizar el mismo (UNODC, 2020). Con el agravante, de que los conflictos armados en la actualidad son generadores de un n\u00famero desproporcionado de v\u00edctimas civiles, dentro de las cuales los principales blancos suelen ser las mujeres, ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes. Esto, es reconocido expl\u00edcitamente por la Resoluci\u00f3n 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la cual expresa:<\/p>\n<div class=\"citas\">\u2026preocupaci\u00f3n por el hecho de que los civiles, y particularmente las mujeres y los ni\u00f1os, constituyen la inmensa mayor\u00eda de los que se ven perjudicados por los conflictos armados, incluso en calidad de refugiados y personas desplazadas internamente, y cada vez m\u00e1s sufren los ataques de los combatientes y otros elementos armados (p.1).<\/div>\n<p>En efecto, en el marco de los conflictos armados, las mujeres se ven expuestas de un modo particular a m\u00faltiples y espec\u00edficas formas de violencia, como por ejemplo las violaciones o la esclavitud sexual. Adem\u00e1s, estos conflictos, agravan y profundizan las condiciones de vulnerabilidad e inequidad presentes en las sociedades \u2013 particularmente lesivas para las mujeres \u2013, al estar asociados con el aumento de la pobreza, el desplazamiento forzoso, la desestructuraci\u00f3n de las redes de contenci\u00f3n comunitarias, y el colapso de los servicios sociales estatales (Rodr\u00edguez<em>, <\/em>2011)<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por otro lado, es imposible disociar el aumento en la capacidad de combate de los Estados, del fortalecimiento de discursos e imaginarios nacionalistas y belicistas.\u00a0 Seg\u00fan la investigadora \u00c5sa Ekvall (2014), en contextos fuertemente militarizados es habitual observar el reforzamiento de ciertas nociones hegem\u00f3nicas de masculinidad, que dan lugar a una naturalizaci\u00f3n de la violencia \u2013 de g\u00e9nero, incluida \u2013 y de las jerarqu\u00edas sociales. En un mismo sentido se expresa Chiarotti al sostener que <em>\u201c<\/em>la filosof\u00eda de la guerra encierra una noci\u00f3n de masculinidad que incluye el mito del h\u00e9roe que no mide riesgos, la agresividad y la subordinaci\u00f3n e inferiorizaci\u00f3n de las mujeres\u201d (2003, p.15). Castillo y Azia (2015), por su parte, consideran que el militarismo retroalimenta el patriarcado, al consolidar a nivel social esquemas de percepci\u00f3n confrontativos, excluyentes, y basados en el dominio por la fuerza de aquel desprovisto relativamente de poder.<\/p>\n<p>Incluso las propias autoridades suecas reconocen este riesgo al afirmar que \u201cSuecia ha ayudado a concienciar acerca del v\u00ednculo existente entre la proliferaci\u00f3n de armas y la violencia de g\u00e9nero\u201d (Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia, 2019, p.77). Aunque sus acciones, claro est\u00e1, vayan en un sentido opuesto<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\">\u00bfGiro realista en la pol\u00edtica exterior sueca?<\/p>\n<p>El accionar de Suecia frente al conflicto en Ucrania podr\u00eda interpretarse como un giro radical hacia posiciones realistas, que, <em>ergo<\/em>, la aleja de los postulados fundamentales del feminismo en las Relaciones Internacionales. Sin embargo, es importante no exagerar lo novedoso de las pol\u00edticas instrumentadas por Estocolmo en estos meses. Caso contrario, se corre el riesgo de sobrevalorar los logros de la PEF ejecutada hasta el momento. En efecto, m\u00e1s que una ruptura respecto a su accionar previo a la invasi\u00f3n rusa, lo que se observa es una profundizaci\u00f3n \u2013 o quiz\u00e1s radicalizaci\u00f3n \u2013 de orientaciones que el gobierno socialdem\u00f3crata viene sosteniendo desde hace a\u00f1os.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la postura del gobierno sueco en relaci\u00f3n a la exportaci\u00f3n de armamento, no tiene su g\u00e9nesis en la invasi\u00f3n rusa a territorio ucraniano. Seg\u00fan el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), el pa\u00eds n\u00f3rdico ocupa el puesto n\u00famero quince entre los mayores vendedores de armas en el mercado internacional (SIPRI, 2021). Una posici\u00f3n que ha conservado a lo largo de los a\u00f1os de gobierno socialdem\u00f3crata (2014 \u2013 actualidad), pese a la implementaci\u00f3n de una pol\u00edtica exterior pretendidamente feminista.<\/p>\n<p>La magnitud del negocio armamentista es tal que las propias autoridades reconocen que a lo largo del 2019 unos cincuenta y ocho pa\u00edses (es decir, un cuarto de los pa\u00edses existentes) recibieron equipamiento militar \u2013 de combate y de uso dual \u2013 sueco, por una suma total cercana a los dos billones de d\u00f3lares. Esa cifra, represent\u00f3 un incremento interanual de casi un 40%, siendo los principales destinos de exportaci\u00f3n Brasil, Estados Unidos, EAU, Finlandia, Pakist\u00e1n e India (Oficinas del Gobierno de Suecia, 2020). En este punto, es necesario recordar que luego de m\u00faltiples presiones de organismos internacionales y organizaciones civiles, Estocolmo implement\u00f3 entre 2017 y 2018 una serie de medidas tendientes a reforzar los controles sobre la exportaci\u00f3n de material b\u00e9lico, las cuales, incre\u00edblemente, no tuvieron car\u00e1cter retroactivo. Esto, le permiti\u00f3 a Suecia seguir exportando a pa\u00edses como Arabia Saudita y EAU, en cumplimiento de contratos firmados con anterioridad a la introducci\u00f3n de dichas normas. Algo similar ocurri\u00f3 en el caso de Turqu\u00eda, pa\u00eds que recibi\u00f3 en 2019 material militar por un monto cercano a los cinco millones de d\u00f3lares, a pesar de que Estocolmo lo incluye entre los Estados que violan el derecho internacional humanitario (Oficinas del Gobierno de Suecia, 2020).<\/p>\n<p>La industria armamentista sueca, compuesta por un centenar de compa\u00f1\u00edas, genera empleos para m\u00e1s de treinta mil personas y es responsable de una parte importante de las exportaciones del pa\u00eds n\u00f3rdico. Lo cual, explica en buena medida la falta de voluntad por parte de las autoridades para avanzar en pol\u00edticas que verdaderamente pudieran poner en juego sus intereses. Seg\u00fan un informe gubernamental presentado ante el parlamento, el ranking de empresas exportadoras lo encabezan Saab \u2013 tanto con sus divisiones de producci\u00f3n de aviones como de desarrollo de tecnolog\u00edas de vigilancia \u2013 y la filial local de la brit\u00e1nica BAE Systems, orientada a la fabricaci\u00f3n de veh\u00edculos blindados y sistemas de artiller\u00eda (Oficinas del Gobierno de Suecia, 2020). Saab es, por otra parte, uno de los cuarenta m\u00e1s grandes productores de armas a nivel mundial, y se ubica entre los diez m\u00e1s importantes fabricantes de Europa, con una facturaci\u00f3n anual superior a los 3 mil millones de d\u00f3lares (SIPRI, 2022).<\/p>\n<p>La relevancia de Saab no se ha visto afectada por la implementaci\u00f3n de la PEF sueca, e incluso es posible vaticinar que en los a\u00f1os venideros no har\u00e1 m\u00e1s que incrementar sus beneficios al calor de los planes de fortalecimiento de las capacidades b\u00e9licas de Suecia y sus aliados. De hecho, durante el mes de abril las autoridades del pa\u00eds n\u00f3rdico ya le solicitaron a Saab el desarrollo de un programa de actualizaci\u00f3n para los cazas Gripen, por una cifra multimillonaria (Indefensa, 18\/4\/2022). En este sentido, solamente debe observarse la evoluci\u00f3n del precio de las acciones de esta compa\u00f1\u00eda a partir del comienzo de las hostilidades, para entender los beneficios que se ponen en juego con la profundizaci\u00f3n del conflicto:<\/p>\n<div class=\"imagen\"><a href=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/A2022cegriArtBarbasConflicto.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-24996\" src=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/A2022cegriArtBarbasConflicto-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/A2022cegriArtBarbasConflicto-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/A2022cegriArtBarbasConflicto.jpg 395w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Evoluci\u00f3n del precio de las acciones de Saab. Valor expresado en coronas suecas.<br \/>\n<em>Fuente:<\/em> Google Finance.<\/p>\n<\/div>\n<p>A su vez, tampoco resulta novedosa la pol\u00edtica de fortalecimiento de las capacidades militares de la propia Suecia, que constituye el actual complemento a la pol\u00edtica de entrega de armamento a Ucrania. Debemos recordar que la Ley de Defensa 2016-2020 ya contemplaba un crecimiento del presupuesto militar de un 2,2% anual, y estableci\u00f3 la doctrina de la <em>Defensa Total<\/em>, la cual implica que ante un enfrentamiento b\u00e9lico puede movilizarse para el combate a toda la poblaci\u00f3n comprendida entre los 16 y 70 a\u00f1os de edad (Barb\u00e1s, 2021). Adem\u00e1s, en 2016 Suecia remilitariz\u00f3 la estrat\u00e9gica Isla de Gotland \u2013 que no contaba con guarnici\u00f3n estable casi desde el fin de la Guerra Fr\u00eda \u2013, y en 2017 reintrodujo el servicio militar obligatorio.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, al calor de los discursos belicistas, las autoridades anunciaron una modificaci\u00f3n del presupuesto que figuraba en la Ley de Defensa 2021-2025, a fin de que los recursos militares alcancen en el corto plazo el equivalente al 2% del PBI (Ministerio de Defensa, 11\/3\/2022). Con esta modificaci\u00f3n, el presupuesto de las Fuerzas Armadas suecas se habr\u00e1 incrementando desde el 2014 \u2013 a\u00f1o de inicio de la PEF \u2013 en un 85% (Ministerio de Defensa, 11\/3\/2022). Lo cual resulta, cuando menos, llamativo.<\/p>\n<p>Tan llamativo, como el hecho de que, en el marco de una PEF, Suecia haya resuelto su incorporaci\u00f3n a la principal alianza militar existente, donde compartir\u00e1 membres\u00eda con los pa\u00edses propietarios de algunos de los mayores arsenales \u2013 convencionales, nucleares, qu\u00edmicos y biol\u00f3gicos \u2013 del mundo. Una situaci\u00f3n que, nuevamente, nada tiene de asombrosa, si se tiene en consideraci\u00f3n que desde el 2014 el pa\u00eds n\u00f3rdico ven\u00eda fortaleciendo su acercamiento con la OTAN, a trav\u00e9s de la participaci\u00f3n en ejercicios conjuntos, y la aprobaci\u00f3n por parte del parlamento sueco de una ley que permit\u00eda la operaci\u00f3n en el territorio nacional de las tropas de la alianza.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\">Reflexiones finales<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de Suecia de implementar una pol\u00edtica exterior basada en postulados feministas, sin lugar a dudas fue un paso importante en el sentido correcto.\u00a0 Sin embargo, el balance que se puede realizar a casi una d\u00e9cada de aquella in\u00e9dita resoluci\u00f3n, no resulta tan favorable. En efecto, y de forma muy general, podemos se\u00f1alar que a lo largo de todo este periodo lo que se observa es la existencia de cambios significativos en el terreno de lo simb\u00f3lico y lo discursivo, pero escasamente acompa\u00f1ados por acciones tendientes a modificar las causas subyacentes sobre las cuales se consolidan las m\u00faltiples formas de violencia, explotaci\u00f3n, marginaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n que afectan a las mujeres, grupos feminizados y otros sectores excluidos.<\/p>\n<p>Dicha ausencia de pol\u00edticas transformadoras y de posicionamientos realmente disruptivos, se volvi\u00f3 particularmente patente a partir del a\u00f1o 2019. La salida del Ministerio de Asuntos Exteriores de la propulsora de la PEF, Margot Wallstr\u00f6m, y el acuerdo electoral realizado por el gobierno socialdem\u00f3crata con fuerzas de centro-derecha, le quitaron cualquier atisbo de radicalidad a la pol\u00edtica exterior n\u00f3rdica. En otras palabras, la PEF se fue volviendo d\u00eda a d\u00eda m\u00e1s inocua. En este sentido, entonces, el lamentable desempe\u00f1o que Suecia est\u00e1 teniendo frente a la guerra en Ucrania, completamente alejado de un planteo feminista y bien pr\u00f3ximo a los postulados del hegem\u00f3nico \u2013 y ahora refortalecido \u2013 pensamiento realista, no es m\u00e1s que el corolario de un proceso de claro declive de su PEF.<\/p>\n<p>Suecia, por el momento, no busc\u00f3 impulsar la resoluci\u00f3n pac\u00edfica del conflicto, a trav\u00e9s de mecanismos de negociaci\u00f3n o instancias de di\u00e1logo multilaterales. Tampoco apel\u00f3 al involucramiento activo de actores de la sociedad civil de los pa\u00edses afectados, con el fin de atenuar las hostilidades. Ni desarroll\u00f3 pol\u00edticas de asistencia humanitaria cualitativa ni cuantitativamente superiores a las desarrolladas por otros pa\u00edses, que lejos est\u00e1n de orientar sus pol\u00edticas exteriores por consideraciones pr\u00f3ximas al feminismo o sensibles a una perspectiva de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Por el contrario, Suecia se embarc\u00f3 en el reforzamiento de sus recursos militares, el ingreso a la OTAN para disuadir cualquier ataque en su contra, y la entrega de recursos b\u00e9licos a Ucrania para apuntalar sus capacidades defensivas. Prim\u00f3, de tal forma, el paradigma realista y su l\u00f3gica seg\u00fan la cual los Estados deben por sobre todo defender su inter\u00e9s nacional, en el marco de relaciones interestatales donde predomina la hostilidad, haciendo gala de recursos de <em>hard power<\/em>.<\/p>\n<p>Ante este panorama, debemos se\u00f1alar que sin lugar a dudas las PEF constituyen un fen\u00f3meno a\u00fan reciente, con potencialidades que todav\u00eda no se han desarrollado plenamente; y, al menos desde lo simb\u00f3lico, representan cierto avance en pos de la construcci\u00f3n de un mundo m\u00e1s igualitario. Sin embargo, esto no debe hacernos perder de vista que estas pol\u00edticas est\u00e1n inherentemente atravesadas por incongruencias y debilidades, que no pueden superarse simplemente por la voluntad de un funcionario o gobierno en particular, en tanto las mismas enra\u00edzan en elementos estructurales. En ese sentido, los l\u00edmites de las PEF, quiz\u00e1s no se hallen en las mismas, sino en la propia naturaleza de los Estados encargados de llevarlas adelante.<\/p>\n<p>Esto, no significa renunciar a la posibilidad de impulsar pol\u00edticas o proyectos con perspectivas igualitarias, desde Estados fundados precisamente sobre la base de la consagraci\u00f3n de m\u00faltiples desigualdades -entre ellas las de car\u00e1cter sexo-gen\u00e9ricas-.\u00a0 Simplemente, implica poner en perspectiva esas medidas, sin depositar en ellas expectativas exageradas, y siendo conscientes de la importancia de avanzar en un horizonte de transformaciones mucho m\u00e1s profundas y de car\u00e1cter estructural.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"texto\">\n<p class=\"Titulo3\">Notas<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Licenciado en Ciencia Pol\u00edtica (UBA). Magister en Relaciones Internacionales (IRI-UNLP). Doctorado en Ciencias Sociales (IDES-UNGS). Integrante del Centro de Estudio en G\u00e9nero(s) y Relaciones Internacionales (IRI-UNLP). E-mail de contacto: juan.barbas@hotmail.com<br \/>\n<a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Utilizaremos may\u00fasculas para referirnos a la disciplina cient\u00edfica, y min\u00fasculas para hacer alusi\u00f3n al objeto de estudio de la misma.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> No es el objeto del presente texto discutir de forma te\u00f3rica si efectivamente el concepto de Pol\u00edtica Exterior Feminista es adecuado y preciso para englobar las pol\u00edticas exteriores de los pa\u00edses mencionados. Para dicha discusi\u00f3n, recomendamos el trabajo \u201c<em>Problematizar y deconstruir el concepto hegem\u00f3nico de Pol\u00edtica Exterior Feminista desde Abya Yala: hacia una propuesta de gradualidad en la implementaci\u00f3n<\/em>\u201d (Barb\u00e1s, Chaves y Lucero, 2022).<br \/>\n<a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Desde finales de la d\u00e9cada del sesenta y comienzos de la del setenta del siglo XX, se han ido desarrollando al interior de las Relaciones Internacionales diversos enfoques que han disputado, con mayor o menor \u00e9xito, el lugar de paradigma hegem\u00f3nico dentro de la disciplina. Aprovechando el contexto de coexistencia pac\u00edfica entre las dos grandes superpotencias y el fortalecimiento del multilateralismo, surge, por ejemplo, el neoinstitucionalismo liberal<strong>. <\/strong>Para quienes adscriben a esta teor\u00eda, los intercambios comerciales tienen un efecto ben\u00e9fico sobre el sistema internacional, al producir una tendencia hacia la armon\u00eda de intereses entre los actores intervinientes; mientras que las instituciones internacionales ayudan a mitigar la conflictividad, creando \u00e1mbitos en los cuales priman los mecanismos cooperativos y de negociaci\u00f3n. Asimismo, se desarrolla en el mismo periodo la Teor\u00eda de la Interdependencia Complej<strong>a<\/strong>, a partir de los aportes realizados por Keohane y Nye (1988). Seg\u00fan esta visi\u00f3n, fuertemente cr\u00edtica del realismo, los an\u00e1lisis estatalistas del poder son inexactos para comprender la realidad mundial, en tanto existen una gran diversidad de fuentes de poder que dan lugar a una compleja estructura de vinculaci\u00f3n de cuestiones que excede al actor estatal. El poder, en tanto concepto relacional, no se halla distribuido de un modo jer\u00e1rquico y vertical. Por el contrario, su distribuci\u00f3n es difusa y trasnacional, escapando de las l\u00f3gicas interestatales, y originando espacios donde se produce, se consolida y se regenera. La distribuci\u00f3n del poder se vehiculiza por medio de los sistemas de cooperaci\u00f3n y los reg\u00edmenes internacionales, y responde a la existencia de necesidades comunes entre los actores participantes. La existencia de interdependencia limita la capacidad soberana de los Estados, e implica la existencia de relaciones de dependencia mutua, aunque asim\u00e9tricas.<\/p>\n<p>La existencia de estos planteos forz\u00f3 ciertas modificaciones en el enfoque realista, como por ejemplo el desarrollo del neorrealismo de Kenneth Waltz, que mantiene una concepci\u00f3n material del poder, pero critica al realismo cl\u00e1sico por reduccionista. Waltz (1988) desarrolla una perspectiva sist\u00e9mica, en la cual las distintas unidades se hallan integradas a una estructura que las contiene, d\u00e1ndole forma a sus relaciones de cooperaci\u00f3n y competencia. Esta estructura, an\u00e1rquica, aunque no ca\u00f3tica, define la ubicaci\u00f3n de las distintas unidades dentro del sistema y determina la desigual distribuci\u00f3n de recursos y capacidades entre las mismas.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Carole Pateman denuncia que el contrato social \u2013 y sexual \u2013, creador del Estado moderno y fuente de su legitimidad seg\u00fan la tradici\u00f3n pol\u00edtica liberal, fue un contrato del cual no participaron las mujeres, raz\u00f3n por la cual sirvi\u00f3 para consagrar su marginaci\u00f3n\/subordinaci\u00f3n en la esfera p\u00fablica, y su opresi\u00f3n en la esfera privada. Seg\u00fan la autora \u201clas mujeres no son parte del contrato originario a trav\u00e9s del cual los hombres transforman su libertad natural en la seguridad de la libertad civil. Las mujeres son el objeto del contrato. El contrato (sexual) es el veh\u00edculo mediante el cual los hombres transforman su derecho natural sobre la mujer en la seguridad del derecho civil patriarcal\u201d (Pateman, 1995, p.15).<br \/>\n<a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Aunque Estocolmo tambi\u00e9n ha contribuido con ayuda humanitaria y recursos m\u00e9dicos, en algunos casos entregados de forma directa al gobierno ucraniano, y en otros a trav\u00e9s de organizaciones internacionales como la Cruz Roja, lo cierto es que esto no puede considerarse <em>per se <\/em>una respuesta acorde con una PEF. En primer lugar, por el hecho de que muchos otros pa\u00edses que no est\u00e1n comprometidos con pol\u00edticas exteriores feministas \u2013 Estados Unidos, por ejemplo \u2013 tambi\u00e9n lo est\u00e1n haciendo. Y, en segundo lugar, porque no puede soslayarse el hecho de que los recursos destinados al reforzamiento de las capacidades de combate propias y de Ucrania, desde un comienzo han sido superiores a los utilizados para pol\u00edticas de corte humanitario (Ministerio de Finanzas de Suecia, 2\/3\/2022). Lo cual, demuestra que la respuesta prioritaria para Estocolmo es la militar, y que la asistencia humanitaria ocupa un lugar subsidiario. Peor a\u00fan, las autoridades n\u00f3rdicas ya han advertido que tienen en mente reintroducir medidas que obstaculicen y disminuyan la llegada de refugiados, tal como hicieron durante los a\u00f1os 2015 y 2016. En este sentido, debemos citar <em>in extenso <\/em>el comunicado de prensa firmado por el Ministro de Infraestructura, Tomas Eneroth: \u201cComo consecuencia de la agresi\u00f3n de Rusia contra Ucrania, Europa se enfrenta a la mayor y m\u00e1s r\u00e1pida crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno ve la necesidad de poder reintroducir los controles de identidad\u00a0 para viajar a Suecia (\u2026) La evaluaci\u00f3n del Gobierno es que la situaci\u00f3n puede volverse tan grave que\u00a0 podr\u00eda ser necesario tomar medidas inmediatas para mantener la ley y el orden y salvaguardar la seguridad nacional (\u2026) Una nueva ley temporal permitir\u00eda al Gobierno, en caso de grave peligro para el\u00a0 orden p\u00fablico o la seguridad interna, introducir controles de identidad para viajar en autob\u00fas, tren o\u00a0 barco de pasajeros a Suecia desde el extranjero con el fin de mantener la ley y el orden o salvaguardar la\u00a0 seguridad nacional (Ministerio de Infraestructura de Suecia, 15\/3\/2022) [Traducci\u00f3n propia].<br \/>\n<a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Una de las principales cr\u00edticas del movimiento feminista hacia Zelensky era su poca voluntad para impulsar la ratificaci\u00f3n de la Convenci\u00f3n de Estambul (2011), que representa uno de los principales instrumentos jur\u00eddicos internacionales para la prevenci\u00f3n y lucha contra la violencia hacia las mujeres.\u00a0 Esta situaci\u00f3n se modific\u00f3 reci\u00e9n en el curso de la guerra (se ratific\u00f3 el 20 de junio de 2022), como parte de un conjunto de medidas tendientes a \u201cacercar\u201d Ucrania a los pa\u00edses de Europa Occidental<br \/>\n<a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Referentes del feminismo ucraniano, como Tetyana Pechonchyk, han confrontado en varias oportunidades a Zelensky por sus comentarios y actitudes sexistas y patriarcales. Por ejemplo, al se\u00f1alar que deb\u00eda usarse la belleza de las mujeres ucranianas, como \u201cmarca\u201d para atraer turistas.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Nada de lo anteriormente dicho implica considerar a las mujeres como menos proclives, desde una perspectiva biol\u00f3gica, al ejercicio de la violencia. Tampoco, sostener que el \u00fanico rol que las mujeres desempe\u00f1an en el marco de los conflictos armados es el de v\u00edctimas indefensas. De hecho, aproximadamente el 15% del personal de las Fuerzas Armadas de Ucrania est\u00e1 compuesto por mujeres.\u00a0 Sin embargo, adherimos al planteo de Hortensia Moreno (2002) en torno a la existencia de una divisi\u00f3n sexual de la guerra \u2013 contracara de la divisi\u00f3n sexual del trabajo en tiempos de paz \u2013, a partir de la cual \u201ca un sexo se le ha encargado la tarea de matar, ya que el otro se encarga \u2013 \u00bfnatural e inevitablemente? \u2013 de dar la vida\u201d (p.74). Dicha divisi\u00f3n es, por supuesto, contingente y de car\u00e1cter artificial, hist\u00f3rica y culturalmente establecida.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> Alguien podr\u00eda se\u00f1alar, no sin raz\u00f3n, que existen sectores dentro del activismo y la academia feminista que no defienden a ultranza posicionamientos pacifistas, y que incluso sostienen que la violencia es un recurso v\u00e1lido cuando es evidente el avasallamiento de derechos, al punto tal que la propia vida de las mujeres y otros grupos feminizados est\u00e1 en riesgo (Barb\u00e1s, 2021). A partir de all\u00ed, se podr\u00eda concluir que las acciones ejecutadas por las tropas rusas invasoras, contrarias a toda consideraci\u00f3n humanitaria, legitiman una respuesta basada en el uso de la fuerza. Aunque creemos que dicha cuesti\u00f3n es de enorme relevancia, y debe ser discutida en profundidad, la misma no afecta el n\u00facleo argumental desarrollado. La raz\u00f3n, es que aqu\u00ed no se est\u00e1 impugnando la entrega de recursos b\u00e9licos a organizaciones civiles, feministas, o sindicales, para que las mismas practiquen la autodefensa \u2013 en tanto la misma no se ha producido \u2013, sino la cooperaci\u00f3n militar convencional entre dos Estados, con todas las implicancias que ello tiene.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\">Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p>Amnist\u00eda Internacional (2022). Informe anual 2021\/2022. La situaci\u00f3n de los derechos humanos en el mundo.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Barbas, Juan Mart\u00edn (2021). Feminismo y pol\u00edticas de defensa: reflexiones a partir del caso sueco. Cuadernos de Marte, no.21, pp.195-227.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Barbas, J. M., Chaves, D. D., y Lucero, M. R. (2022). Problematizar y deconstruir el concepto hegem\u00f3nico de Pol\u00edtica Exterior Feminista desde Abya Yala: hacia una propuesta de gradualidad en la implementaci\u00f3n. Relaciones internacionales: Revista acad\u00e9mica cuatrimestral de publicaci\u00f3n electr\u00f3nica, no.49, pp. 71-92.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Barb\u00e9, Esther (1987). El papel del realismo en las Relaciones Internacionales. Revista de Estudios Pol\u00edticos, no.57, pp.149-176.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Castillo, Irene y Azia, Claudio (2015). El Militarismo: \u00bfun refuerzo a la ideolog\u00eda patriarcal? La Manzana: Estudios sobre masculinidades, no.9, s\/d. Ciudad de Puebla.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Chiarotti, Susana (2003). La trata de mujeres: sus conexiones y desconexiones con la migraci\u00f3n y los derechos humanos. Santiago de Chile: Oficina de Naciones Unidas.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (2000). Resoluci\u00f3n 1325.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Ekvall, \u00c5sa (2014). Masculinities and Militarism, Academics and Activists. En Isabelle Geuskens (edit.). 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Introducci\u00f3n a las Relaciones Internacionales: Am\u00e9rica Latina y la pol\u00edtica global (pp. 62-73). Ciudad de M\u00e9xico: Editorial Progreso.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia (2018). Handbook Sweden\u2019s feminist foreign policy.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia (2019). Manual de la Pol\u00edtica Exterior Feminista de Suecia.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Moreno, Hortensia (2002). Guerra y g\u00e9nero. Debates feministas, no.25, pp. 73-114. Ciudad de M\u00e9xico<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (2020). Estudio Mundial sobre el Tr\u00e1fico de Armas de Fuego.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Oficinas del Gobierno de Suecia (2020). Strategic Export Controls in 2019 \u2013 Military Equipment and Dual-Use Items<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Pateman, Carole (1996). Cr\u00edticas feministas a la dicotom\u00eda p\u00fablico\/privado. En C. 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Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano.<\/p>\n<p class=\"Titulo3\">Comunicados de prensa<\/p>\n<p>Oficina del Primer Ministro de Suecia (28\/2\/2022). Sweden to provide direct support and defence materiel to Ukraine.<\/p>\n<p>Ministerio de Defensa de Suecia (2\/6\/2022). Additional amending budget with further support to Ukraine.<\/p>\n<p>Ministerio de Defensa de Suecia (25\/5\/2022). Government approves additional military support to Ukraine.<\/p>\n<p>Ministerio de Defensa de Suecia (11\/3\/2022). Defence appropriation to increase to two per cent of GDP<\/p>\n<p>Ministerio de Finanzas de Suecia (2\/3\/2022). Changes in the state budget for 2022 \u2013 Sweden to provide direct support and defense materiel to Ukraine<\/p>\n<p>Ministerio de Infraestructura de Suecia (15\/3\/2022). Government proposes possibility of reintroducing ID checks on buses, trains and passenger ships,<\/p>\n<p>Ministerio de Justicia de Suecia (4\/3\/2022). Sweden supports Moldova&#8217;s refugee intake from Ukraine<\/p>\n<p>Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia (28\/2\/2022). Sweden further increases humanitarian support to Ukraine.<\/p>\n<p class=\"Titulo3\">Noticias period\u00edsticas<\/p>\n<p>Infodefensa.com (18\/4\/2002). Suecia encarga a Saab actualizar sus cazas Gripen por 50 millones.<\/p>\n<p>LosAngelesBlade (14\/4\/2022). Ukraine LGBTQ+ group chair attacked.<\/p>\n<p>NoticiasOnu (7\/4\/2022). Rusia, suspendida del Consejo de Derechos Humanos.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Centro de Estudios en G\u00e9nero(s) y Relaciones Internacionales Art\u00edculos Politica Exterior Feminista y guerra en Ucrania: reflexiones a partir del caso sueco Juan Martin Barbas [1] Introducci\u00f3n En octubre de 2014 se produjo un verdadero hito en la historia de las relaciones internacionales[2]. 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