{"id":25174,"date":"2022-09-30T09:44:51","date_gmt":"2022-09-30T09:44:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=25174"},"modified":"2022-10-05T14:00:43","modified_gmt":"2022-10-05T14:00:43","slug":"a2022-cegri-articulo-manzur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2022\/09\/30\/a2022-cegri-articulo-manzur\/","title":{"rendered":"A2022 Cegri Art\u00edculo Manzur"},"content":{"rendered":"<div class=\"departamento\">Centro de Estudios en G\u00e9nero(s) y Relaciones Internacionales<\/div>\n<p class=\"secciones\">Art\u00edculos<\/p>\n<p class=\"Titulo1\">Relaciones Internacionales 4.0: ca\u00f1er\u00edas rotas y diplomacia cient\u00edfica. Una mirada post-pandemia en perspectiva de g\u00e9nero<\/p>\n<div class=\"autor\">Graciela Diana Miguel Manzur<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><strong>[1]<\/strong><\/sup><\/a><\/div>\n<div class=\"texto\">\n<p class=\"Titulo2\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>A partir de la reverberaci\u00f3n de los feminismos a principios del siglo XXI, todas las estructuras pol\u00edticas, sociales, econ\u00f3micas y culturales han entrado en revisi\u00f3n y constante cuestionamiento. Este proceso de deconstrucci\u00f3n ha alcanzado a vehiculizar tanto din\u00e1micas de relacionamientos personales, familiares, pertenecientes al mundo de lo privado, como otras m\u00e1s amplias a trav\u00e9s de los posicionamientos de los Estados y otros actores internacionales, la epistemolog\u00eda, el arte, los medios de comunicaci\u00f3n, las industrias, entre otros aspectos ligados a la esfera de lo p\u00fablico.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como, aspectos que parecieran ser inconexos pueden tener m\u00e1s de un punto de contacto y de an\u00e1lisis a trav\u00e9s de los estudios en perspectiva de g\u00e9nero. De esta manera, se emplazan en el presente art\u00edculo el mundo de la tecnolog\u00eda y las relaciones internacionales conformando una tr\u00edada en clave de g\u00e9nero, con una mirada cualitativa y exploratoria. La pregunta disparadora tiene que ver con cu\u00e1l es el rol que hist\u00f3ricamente ha ocupado la mujer en estos \u00e1mbitos, puntualmente en el de la tecnolog\u00eda y en el de la diplomacia puesta a su servicio, y qu\u00e9 tanto ha cambiado el mismo, en relaci\u00f3n a la coyuntura pand\u00e9mica desde Argentina.<\/p>\n<p>Este trabajo de indagaci\u00f3n forma parte de una propuesta te\u00f3rica-acad\u00e9mica, que anexa un posicionamiento pol\u00edtico, vinculado a la necesidad de realizar un aporte que resulte \u00fatil para la reconfiguraci\u00f3n social; reconfiguraci\u00f3n que debe realizarse a partir de la recuperaci\u00f3n hist\u00f3rica <em>desde <\/em>las mujeres y <em>con <\/em>las mujeres, tal como lo plantea Lagarde (1996), estos ejercicios de revisi\u00f3n en clave de g\u00e9nero, son condici\u00f3n necesaria para sanear la democracia.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\">Las mujeres y la tecnolog\u00eda: un breve recorrido hist\u00f3rico<\/p>\n<p>Si bien se reconoce en el imaginario social que el mundo ligado a la tecnolog\u00eda en sus distintas vertientes pertenece al terreno de lo masculino, esto no siempre ha sido as\u00ed. Hist\u00f3ricamente<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, las mujeres han logrado ocupar lugares en el desarrollo de la inform\u00e1tica. Sus inicios se hallan en la d\u00e9cada del sesenta con un gran impulso que llega hasta la d\u00e9cada de los ochenta, aunque desde entonces y continuando con el recorrido cronol\u00f3gico, se observa un marcado descenso en su participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para entender mejor esta segregaci\u00f3n, recurrimos a algunas referencias provistas por Yansen y Zukerfeld (2013) en su estudio sobre los <em>cinco c\u00edrculos, anillos<\/em> o <em>niveles conc\u00e9ntricos<\/em> que explican la genealogizaci\u00f3n de este proceso a partir de cinco actos cronol\u00f3gicos. Estos c\u00edrculos imprimen un sinf\u00edn de est\u00edmulos y s\u00edmbolos desde la cotidianidad, desde lo sutil e impl\u00edcito, pero que calan profundamente en el desarrollo acad\u00e9mico-profesional y llevan a comprender la subrepresentaci\u00f3n de las mujeres en estas \u00e1reas.<\/p>\n<p>Se toma como punto de partida (<em>primer anillo conc\u00e9ntrico<\/em>) a la infancia y al valor l\u00fadico otorgado a los artefactos (tanto a dispositivos tecnol\u00f3gicos, animaciones, y juguetes m\u00e1s rudimentarios) utilizados en este per\u00edodo. Pues all\u00ed se encuentra que los primeros acercamientos a las computadoras fueron en b\u00fasqueda de aprendizajes b\u00e1sicos, intuitivos, pero principalmente con el prop\u00f3sito del entretenimiento, donde ya se observan marcadas diferencias sexo-gen\u00e9ricas. El an\u00e1lisis arroja que en esta etapa inicial que los varones son m\u00e1s alentados a realizar operaciones l\u00f3gicas, tomar riesgos, aventurarse a explorar distintos \u00e1mbitos en b\u00fasqueda de soluciones; mientras que, las ni\u00f1as con mayor frecuencia se ven incentivadas a realizar tareas m\u00e1s repetitivas y mecanizadas sin grandes desaf\u00edos intelectuales y que, generalmente, se refieren a la repetici\u00f3n de estereotipos ya existentes. Estas diferentes formas de aproximaci\u00f3n a la tecnolog\u00eda, tienen como consecuencia que \u201clas ni\u00f1as hagan un <em>uso consumatorio<\/em>, inmediato, clausurado de las tecnolog\u00edas y que los ni\u00f1os hagan un <em>uso instrumental<\/em>, que las exploren, las desarrollen e incluso las rompan eventualmente\u201d (Yansen y Zukerfeld, 2013, p.214).<\/p>\n<p>Estos (des)incentivos estuvieron fuertemente ligados al mundo del marketing y la publicidad, cuyas propuestas estaban ancladas en la idea de que las computadoras personales eran para ni\u00f1os y las <em>cocinitas<\/em> para ni\u00f1as, que form\u00f3 parte del estereotipo construido y reforzado a lo largo de las d\u00e9cadas a trav\u00e9s de las jugueter\u00edas, dibujos animados y todo lo ligado al mundo infantil, edad en la que, por cierto, se definen y desarrollan los procesos cognitivos y de socializaci\u00f3n que nos ense\u00f1an a pensar y a pensarnos en los distintos contextos sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos y culturales. Este boom publicitario retroalimentado por el sistema patriarcal<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, es una clave para entender cu\u00e1les eran las configuraciones de g\u00e9nero d\u00e9cadas atr\u00e1s y cu\u00e1les son sus efectos en la coyuntura actual, pues aquellos estereotipos denotaron los horizontes de posibilidades a trav\u00e9s de distintos mensajes y estrategias de mercadeo.<\/p>\n<p>Continuando con el recorrido cronol\u00f3gico de crecimiento, llegamos al <em>segundo nivel conc\u00e9ntrico<\/em>, y contrastando lo anterior -propio del primer momento de la infancia- con lo expuesto por autoras como Jane Margolis (citado en Colom\u00e9 P\u00e9rez, 2019) encontramos que, a medida que se daba la llegada de computadoras personales a los hogares, estas eran utilizadas en mayor proporci\u00f3n por ni\u00f1os que por ni\u00f1as<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Dicha tendencia se reforz\u00f3 hacia los noventa, d\u00e9cada en la que se popularizaron los videojuegos, tal como se observa en el siguiente fragmento:<\/p>\n<p>Esos estudios [(Escofet Roig &amp; Rubio Hurtado, 2009; Lucas &amp; Sherry, 2004)] encuentran que: i) se constata un uso diferencial de los videojuegos por parte de los g\u00e9neros (m\u00e1s funcional y colaborativo en las mujeres, m\u00e1s individual y curioso en los hombres); ii) las tem\u00e1ticas que predominan en esos juegos son coincidentes con los estereotipos de g\u00e9nero masculinos; iii) los estereotipos de femineidad que se reproducen ubican a la mujer como objeto y rara vez como sujeto); y iv) se observa la co-construcci\u00f3n entre los roles de g\u00e9nero y la preferencia de las mujeres por otras actividades. (Yansen y Zukerfeld, 2013, p.214)<\/p>\n<p>Con la irrupci\u00f3n de Internet a finales de la d\u00e9cada de los 90 y principios de los 2000, y aunque muchas ni\u00f1as tuvieron en este per\u00edodo sus primeras conexiones <em>con <\/em>las computadoras de manera directa y los primeros contactos con el mundo del <em>software<\/em>, la tendencia no se ha visto significativamente modificada. Pues, al darle un uso social a las primeras redes de chat en l\u00ednea, sus interacciones segu\u00edan siendo netamente instrumentales y de consumo tanto de estos canales de comunicaci\u00f3n como de sus programas accesorios (aplicaciones de m\u00fasica, procesadores de texto, editores de fotograf\u00eda y dibujo, enciclopedias en l\u00ednea, entre otros usos).<\/p>\n<p>En pocas palabras, todo este entorno fue preparando el terreno de lo normativo, delineando un rol e identific\u00e1ndolo con una serie de capacidades generizadas<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> (lo emocional asociado a lo femenino y lo racional identificado con lo masculino) todo lo cual, provoc\u00f3 posteriormente impactos diferenciales en las etapas de crecimiento subsiguientes y en sus subjetividades.<\/p>\n<p>As\u00ed, avanzando en la l\u00ednea de tiempo, arribamos a un <em>tercer c\u00edrculo conc\u00e9ntrico<\/em> m\u00e1s cercano a las adolescencias, donde se da de manera concreta el ingreso al mundo de la programaci\u00f3n (<em>software<\/em>)<em>. <\/em>La predisposici\u00f3n es, una vez m\u00e1s, la proyectada desde el inicio del art\u00edculo: los varones son m\u00e1s proclives a encontrar motivaciones y facilidades para adentrarse en el \u00e1mbito de lenguajes de programaci\u00f3n introductorios de modo recreativo, y las mujeres encuentran mayores incentivos en actividades que demandan mayor socializaci\u00f3n lejos de las m\u00e1quinas. Este \u00faltimo punto no es menor al momento de analizar esta etapa, pues el \u201cperfil del programador solitario, es mejor tolerado en los hombres que en las mujeres, de quienes se espera un mayor inter\u00e9s por los lazos afectivos y la comunicaci\u00f3n directa\u201d (Yansen y Zukerfeld, 2013, p. 227). Esto gener\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n, minando su participaci\u00f3n en el \u00e1rea de la Inform\u00e1tica y como consecuencia, haciendo que dejaran de contemplarla como una posible carrera profesional en lo que se considera como el <em>cuarto c\u00edrculo<\/em>: el de la etapa universitaria y de formaci\u00f3n profesional. Se resalta en esta instancia, siguiendo a Ver\u00f3nica Sanz, que uno de los desincentivos a tener en cuenta es una especie de ciclo de exclusi\u00f3n del cual es, valga la paradoja, muy dif\u00edcil de salir:<\/p>\n<p>cuando los campos acad\u00e9micos son incipientes, las mujeres se animan m\u00e1s a ingresar en ellos, pero a medida que se formaliza y matematiza la disciplina, a medida que la poblaci\u00f3n masculina empieza a hacer un ingreso mayor en la misma, la poblaci\u00f3n femenina retrocede. (citado en Yansen y Zukerfeld, 2013, p.228)<\/p>\n<p>Pues bien, cuando comenz\u00f3 a tomar mayor relevancia la industria y los negocios generados alrededor de la tecnolog\u00eda, se comenzaron a elegir a estos directivos varones, cooptando espacios, masculinizando la profesi\u00f3n, y dejando a las mujeres en cargos de asistencia.<\/p>\n<p>De esta manera, arribamos al <em>quinto<\/em> y \u00faltimo <em>c\u00edrculo<\/em> planteado por el trabajo de referencia, el cual no es una excepci\u00f3n a los estadios previos, puesto que en \u00edntima relaci\u00f3n con ellos, explican la ausencia de las mujeres en el \u00e1rea de la tecnolog\u00eda a partir del an\u00e1lisis de las representaciones estereotipadas en el \u00e1mbito laboral, donde ya se ve\u00edan reducidas sus posibilidades de acceso de antemano, al tener tambi\u00e9n sesgos de g\u00e9nero en la orientaci\u00f3n vocacional, transversales a todas las etapas desde la infancia hasta la adultez. Entre los factores que agravan la situaci\u00f3n se destacan: desconocimiento de mujeres formadas en el \u00e1rea, prejuicios con respecto a las aptitudes y capacidades f\u00edsicas, incomodidades con las representaciones de corporeidad femeninas en los espacios de trabajo, entre otros.<\/p>\n<p>Ahora bien, es importante entender que todas estas formas de construcci\u00f3n social gen\u00e9rica no se dieron de manera aislada en las grandes industrias de productos infantiles y de consumo tecnol\u00f3gicos, sino que formaron parte de un <em>todo<\/em>. Ese todo, estuvo compuesto por un entramado institucional y simb\u00f3lico que lo sostuvo y promovi\u00f3, cuyo n\u00facleo duro se encuentra en la familia en t\u00e9rminos tradicionales y se extiende hasta la actualidad replic\u00e1ndose a trav\u00e9s de otros dispositivos \u2013en t\u00e9rminos foucaultianos- como los educativos, religiosos, art\u00edsticos, y otros. Dichos mecanismos de poder son prescriptivos, es decir, dan indicaciones precisas de lo que se acepta, del \u201cdeber ser\u201d y son performativos, por lo que todo aquello que no es nombrado y no encaja en esos par\u00e1metros \u2013binarios, cisg\u00e9neros y heteropatriarcales-, es juzgado por estas miradas estereotipadas, invisibilizados y consecuentemente excluidos.<\/p>\n<p>Es decir, la ausencia hist\u00f3rica de las mujeres en este campo no se debi\u00f3 a la falta de talentos \u201cnaturales\u201d como se sostiene en el imaginario social, donde desde un punto de vista biologicista y determinista se argumenta que los hombres tienen mayores habilidades asociadas a la l\u00f3gica, la raz\u00f3n, la matem\u00e1tica, la f\u00edsica y lo f\u00edsico, entre otras aptitudes. Esta carencia se ha dado debido a un progresivo desplazamiento de las mujeres y de su agencia en estos \u00e1mbitos, pues a tono con lo dicho por Sanz anteriormente, pero esta vez en palabras de Gloria Steinem, \u201ccuando una profesi\u00f3n nueva se convierte en estable, su estatus sube, hay m\u00e1s dinero y los hombres empujan a las mujeres hacia fuera\u201d (citado en Colom\u00e9 P\u00e9rez, 2019, p\u00e1rr.15).As\u00ed, se las ha relegado a las tareas desprovistas de reconocimiento social y de valor econ\u00f3mico, como las del cuidado del hogar, acentuando la brecha de desigualdad de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, el camino de desarrollo personal, profesional y acad\u00e9mico en esta rama de conocimiento, hizo que la balanza de motivaciones y posibilidades de acceso se inclinara en mayor proporci\u00f3n favoreciendo a los varones desde las primeras infancias. De esta manera, es esperable que esas ni\u00f1eces al devenir en adultos y adultas, transiten por caminos sexo-gen\u00e9ricamente influenciados, caminos que han sido producto de una construcci\u00f3n hist\u00f3rica y social, es decir, que no son naturales sino naturalizados.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\">El rol de las mujeres en la industria tecnol\u00f3gica. Los feminismos como puentes de acceso al <em>sexto c\u00edrculo conc\u00e9ntrico<\/em><\/p>\n<p>Recapitulando lo expuesto, se puede argumentar que, como resultado de la convergencia de innovaciones a nivel tecnol\u00f3gico iniciadas en el \u00faltimo cuarto del siglo XX, se ha configurado lo que en la actualidad se conoce como Revoluci\u00f3n Inform\u00e1tica o revoluci\u00f3n 4.0<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>, con gran incidencia en la demanda de personal con conocimientos t\u00e9cnicos para trabajos de tipo calificado. Revoluci\u00f3n, que ha sido impulsada \u2013y al mismo tiempo impulsora- del capitalismo globalizado. Dos \u201clugares\u201d \u00edntimamente relacionados (tecnolog\u00edas y capitalismo) en donde las mujeres ocuparon la posici\u00f3n de <em>outsiders<\/em>. Sin embargo, es posible divisar un tercer lugar, en donde las mujeres tambi\u00e9n encontraban condicionamientos y barreras de acceso, en este caso el de las Relaciones Internacionales, y aunque parezcan, en principio, \u00e1mbitos ajenos encontramos algunos puntos de encuentro a observar en la tr\u00edada: tecnolog\u00eda, feminismos y relaciones internacionales.<\/p>\n<p>As\u00ed, dentro de esta \u00faltima encontramos que la Ciencia y la diplomacia con la mirada puesta en el desarrollo, han trabajado de manera conjunta en distintos \u00e1mbitos de cooperaci\u00f3n asumiendo desaf\u00edos globales de todo tipo, y para ello se han servido de la tecnolog\u00eda. Este v\u00ednculo ha sido mayormente explotado entrado el siglo XXI, eclipsado por los avances tecnol\u00f3gicos ininterrumpidos en el \u00e1rea de las CTIM (Ciencias, Tecnolog\u00eda, Ingenier\u00edas y Matem\u00e1ticas m\u00e1s conocidas como STEM por sus siglas en ingl\u00e9s), donde se podr\u00eda ubicar un <em>sexto c\u00edrculo conc\u00e9ntrico<\/em> en la relaci\u00f3n entre las mujeres y las tecnolog\u00edas. Pues de manera paralela a los desarrollos de la Ciencia y la diplomacia, los feminismos (y el tecnofeminismo<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>, principalmente) han hecho lo suyo promoviendo un acercamiento un tanto tard\u00edo y parcial de las mujeres a las CTIM, aunque no de una manera desprovista de sesgos<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ante este panorama el movimiento feminista se ha expresado retomando la producci\u00f3n te\u00f3rica<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>\u00a0 desde \u201cdiferentes l\u00edneas y perspectivas y cuyas autoras (Sandra Harding, Helen Longino, Evelen Fox Keller, Ruth Bleier, Londa Schiebinger y, por supuesto, Donna Haraway) son ya ampliamente conocidas\u201d (Reyes, 2016, introducci\u00f3n p\u00e1rr.2); asimismo desde el ecofeminismo (con Francoise D\u2019Eaubonne y Vandana Shiva a la cabeza), portavoz de la denuncia de la tr\u00edada androc\u00e9ntrica capitalismo-progreso-tecnolog\u00eda; y desde la econom\u00eda feminista (desde sus m\u00faltiples perspectivas<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>), como programa pol\u00edtico, econ\u00f3mico, acad\u00e9mico y social que tambi\u00e9n ha tomado nota de ello. Todo este caudal de teor\u00eda y <em>praxis<\/em> ha contribuido al cuestionamiento del pretendido car\u00e1cter universal y neutral de la ciencia y la tecnolog\u00eda, a la visibilizaci\u00f3n de los <em>laberintos<\/em> y las <em>ca\u00f1er\u00edas rotas <\/em>o <em>cerradas <\/em>que dificultan \u2013como se explica m\u00e1s adelante- revertir estas asimetr\u00edas y alienaciones dadas por la divisi\u00f3n sexual del trabajo en este campo de trabajo.<\/p>\n<p>Con todo, estos entrelazamientos e intercambios entre autoras, dieron cuenta de la necesidad del achicamiento de las brechas de g\u00e9nero en pos de cubrir la creciente demanda de <em>know-how <\/em>de las industrias. De manera tal que, la igualdad y la sostenibilidad pasaron a formar parte del n\u00facleo de las consignas que buscan favorecer la autonom\u00eda de las mujeres, y para ello la tecnolog\u00eda se ha postulado como una de las alternativas m\u00e1s conducentes hacia esos horizontes.<\/p>\n<p>Empero, este \u201cregreso\u201d de las mujeres a este terreno expropiado all\u00e1 por la d\u00e9cada de los 80, no se ha dado sin conflictos. Si bien las nativas digitales<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> de estas nuevas generaciones han reivindicado el trabajo de sus antecesoras, marcando un cambio de \u00e9poca con respecto a las configuraciones generizadas en el \u00e1mbito educativo y profesional, con posicionamientos nuevos que les permitieran disminuir las barreras de acceso y permanencia en un esfuerzo por revertir la <em>injusticia epist\u00e9mica<\/em> (en t\u00e9rminos de la fil\u00f3sofa inglesa Miranda Fricker), se ha tratado de un per\u00edodo de excepci\u00f3n en el cual las mujeres encontraron un terreno propicio para desarrollarse y donde se identificaban algunos atisbos de igualdad para, al menos, sacudir las r\u00edgidas estructuras de la divisi\u00f3n sexual del trabajo. No obstante, esas vetas fueron muy breves en el tiempo, y volvieron a cobrar vigencia las cr\u00edticas feministas de la d\u00e9cada de los 70:<\/p>\n<p>Segregadas en el trabajo y relegadas a la esfera privada de la casa, las experiencias de las mujeres han sido restringidas de manera severa y asimismo su inventiva tecnol\u00f3gica. La profunda alienaci\u00f3n de las mujeres frente a la tecnolog\u00eda es explicada en t\u00e9rminos de construcci\u00f3n hist\u00f3rica y cultural de la tecnolog\u00eda como masculina. (\u2026) Las tecnolog\u00edas resultan de una serie de decisiones espec\u00edficas tomadas por grupos particulares, en lugares particulares, en per\u00edodos particulares, para sus propios prop\u00f3sitos. El cambio tecnol\u00f3gico es un proceso sujeto a luchas por el control por parte de diferentes grupos. Depende, por lo tanto, de la distribuci\u00f3n del poder en una sociedad. (Arango, pp.10-11, 2004)<\/p>\n<p>Este derrotero de oscilaciones podr\u00eda ser entendido tal como se hab\u00eda anticipado m\u00e1s arriba, como un <em>sexto c\u00edrculo conc\u00e9ntrico<\/em> retomando los t\u00e9rminos de la secci\u00f3n anterior, en el sentido de que tras atravesar un <em>laberinto <\/em>en las etapas de ni\u00f1ez y adolescencia-juventud, una vez entradas en la madurez de la vida laboral en \u00e1mbitos de las CTIM las mujeres tienen recursos reales, simb\u00f3licos y con apoyatura hist\u00f3rica para superar los obst\u00e1culos de los estereotipos y acceder a puestos de trabajo (de manera directa o luego de un recorrido por un \u00e1mbito laboral en otra \u00e1rea de conocimiento) aunque a\u00fan lo hacen en proporciones bajas y no por per\u00edodos extendidos en el tiempo. Es decir, nos encontramos un siglo despu\u00e9s con la misma problem\u00e1tica, aunque <em>aggiornada<\/em>:<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, la\u00a0Harvard Business Review\u00a0public\u00f3 en 2008 un informe sobre las mujeres en ciencias, ingenier\u00edas y tecnolog\u00edas, y mostr\u00f3 que, entre los 25 y 30 a\u00f1os, el porcentaje de mujeres con formaci\u00f3n y t\u00edtulos en estos \u00e1mbitos era del 41%, pero tambi\u00e9n que el 52% de este talento es expulsado del \u00e1mbito profesional, siendo la causa principal el machismo que permea estos contextos. Un nuevo estudio en 2014 llegaba pr\u00e1cticamente a las mismas conclusiones, considerando que hasta el 50% de las mujeres que trabajan en ciencia, tecnolog\u00eda e ingenier\u00eda se ir\u00edan con el tiempo a causa de ambientes de trabajo hostiles. Las mujeres perciben que la industria tecnol\u00f3gica promueve un ambiente t\u00f3xico para las mujeres, y un elevado porcentaje ha experimentado acoso sexual, microagresiones, sentimientos de vulnerabilidad e incomodidad, lo que hace que decidan abrir esa trampilla e irse.<\/p>\n<p>En 2011, en los Estados Unidos, menos del 12% de los graduados en Inform\u00e1tica eran mujeres, aunque tal tendencia empieza a corregirse, debido a los programas puestos en marcha y un mayor apoyo a las estudiantes.\u00a0(Perdomo Reyes, 2016, secci\u00f3n 3 p\u00e1rr.6)<\/p>\n<p>Aun cuando en el \u00e1mbito latinoamericano las cifras en promedio hasta la etapa de educaci\u00f3n secundaria muestran una mayor paridad entre hombres y mujeres que se abocan al \u00e1mbito de estudios t\u00e9cnicos-profesionalizados, la igualdad no es tampoco una realidad cotejable. Por ejemplo, en Argentina (pa\u00eds considerado vanguardista en avances en materia de g\u00e9nero de la regi\u00f3n), las mujeres s\u00f3lo representan el 32% de la matr\u00edcula en dichos estudios, seg\u00fan datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Educaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (INET) continuando as\u00ed con la tendencia de una presencia minoritaria (Sevilla, 2021) generando una suerte de <em>impasse<\/em> en cuanto a los objetivos planteados m\u00e1s arriba.<\/p>\n<p>Una de las explicaciones que brinda la econom\u00eda para entender estas oscilaciones o acercamientos pendulares de las mujeres a la industria de la tecnolog\u00eda es la de las <em>ca\u00f1er\u00edas rotas <\/em>\u201cpara dar cuenta que pocas mujeres ingresan a estas \u00e1reas y que durante sus trayectorias educativo-laborales una proporci\u00f3n significativa deserta\u201d (Sevilla, 2021, p.33).<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> Pues, muchas de ellas ingresan porque ven en las CTIM un futuro prometedor, con posibilidades de amplio desarrollo profesional, construcci\u00f3n de diversas competencias y experiencias, incluso de trabajo en modalidades remotas o h\u00edbridas que les permiten acomodar sus horarios y proyectos personales y\/o familiares a gusto, pero al momento de llevar estos planes a la realidad se encuentran con que las posibilidades de acceso son menores que las de los varones por todos los factores ya explicados.<\/p>\n<p>Afortunadamente, gracias a algunas estrategias que veremos a continuaci\u00f3n y\/o a otras reconfiguraciones sociales (que escapan a los alcances de este art\u00edculo), es posible observar que una proporci\u00f3n de las mujeres que desisten en sus trayectorias por las CTIM logran reincorporarse, lo que muestra c\u00f3mo se dan en la <em>praxis<\/em> las oscilaciones:<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del an\u00e1lisis de los ingresos, Chicas en Tecnolog\u00eda consider\u00f3 tambi\u00e9n las reinscripciones de las carreras, es decir aquellas personas retoman sus estudios en la misma oferta acad\u00e9mica luego de haber perdido su condici\u00f3n de estudiante regular. En este sentido, del total de las reinscripciones entre 2010 y 2015, solo el 18% (62.643) corresponden a mujeres (Mujeres programadoras, s.f.).<\/p>\n<p>Sin embargo, a partir de la reincorporaci\u00f3n, generalmente, se configura un <em>laberinto<\/em> que grafica los m\u00faltiples obst\u00e1culos y barreras que tienen que atravesar las mujeres para demostrar sus capacidades (puestas en duda por su mera condici\u00f3n sexogen\u00e9rica) y as\u00ed poder, finalmente, acceder a cargos relevantes en sus \u00e1reas de <em>expertise<\/em>.<\/p>\n<p class=\"Titulo3\">Relaciones Internacionales 4.0<\/p>\n<p>En este escenario de <em>laberintos<\/em>, <em>ca\u00f1er\u00edas rotas<\/em> y (des)encuentros, los gobiernos, los privados y organizaciones internacionales<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> han lanzado una bater\u00eda de incentivos para desarrollar estos talentos desde temprana edad, buscando subsanar las dificultades existentes impuestas por los patrones de g\u00e9nero, intentando que esas filtraciones sesgadas sean visibilizadas y erradicadas, tratando de cubrir, al mismo tiempo, los requerimientos del mercado para apuntar al crecimiento de sus econom\u00edas en las nuevas matrices.<\/p>\n<p>Algunos programas como el de\u00a0Girls in ICT, promovido por la Comisi\u00f3n Europea, o\u00a0Girls who Code [desde Estados Unidos], constituyen iniciativas que invitan al optimismo, ya que educan y estimulan a las m\u00e1s j\u00f3venes para este necesario cambio de cultura y mentalidad. Los programas van encaminados a la mayor presencia de las mujeres en todos los \u00e1mbitos STEM, y en especial TIC, pero eso no garantiza que no incorporen los mismos valores y discursos dominantes, haci\u00e9ndolos suyos. (Perdomo Reyes, 2016, secci\u00f3n 3 p\u00e1rr.11)<\/p>\n<p>Ahora bien, este impulso que se ha dado tanto a nivel interno como externo, ha recibido especial atenci\u00f3n, como mencionamos anteriormente en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica internacional; all\u00ed la diplomacia cient\u00edfica ha delineado algunos caminos para transitar hacia una mejora de las condiciones de las mujeres en estas \u00e1reas<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>. Es clave observar que este camino ha sufrido altibajos, pues la situaci\u00f3n econ\u00f3mica global se ha visto gravemente afectada por la coyuntura de la pandemia con la llegada del virus SARS CoV-2, COVID-19, la cual ha producido una par\u00e1lisis econ\u00f3mica a niveles que se remontan a los de la Gran Depresi\u00f3n de 1929.<\/p>\n<p>En todos los sentidos, la tecnolog\u00eda ha brindado herramientas clave para subsistir en este contexto global de emergencia sanitaria, a\u00fan m\u00e1s, para las empresas de todo tipo y los nuevos <em>entrepreneurs<\/em> que se volcaron al mundo tecnol\u00f3gico con mayor ah\u00ednco buscando de alguna manera reactivar el ciclo econ\u00f3mico<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>. Tanto as\u00ed, que pareciera haber dado lugar a un contrasentido: la necesidad del aislamiento preventivo, social y obligatorio para evitar el esparcimiento del virus transformada por la emergencia sanitaria en pol\u00edtica p\u00fablica, ha generado parad\u00f3jicamente un aumento de las conexiones y de la eficiencia de las mismas en tiempo real a trav\u00e9s de las pantallas en reemplazo de las din\u00e1micas tradicionales de trabajo. Por supuesto, esto no se ha dado de manera autom\u00e1tica y ha tra\u00eddo consigo distintos obst\u00e1culos y consecuencias negativas de todo tipo: econ\u00f3micas, sociales, pol\u00edticas, entre otras, y de distinto impacto tanto para el empleo formal como para el informal; pero tambi\u00e9n es cierto que, en dicho contexto, el entorno laboral ha dado un giro de 180\u00b0.<\/p>\n<p>El trabajo remoto se ha convertido de esta manera, en un actor protag\u00f3nico del mundo laboral en esta coyuntura cr\u00edtica, propin\u00e1ndole un gran impulso a su transformaci\u00f3n gracias al mundo de las tecnolog\u00edas, al permitir realizar tareas para empleadores en cualquier parte del mundo. La introducci\u00f3n de estas metodolog\u00edas ha tenido distintos efectos en la <em>industria 4.0<\/em>, sus impactos en la divisi\u00f3n sexual del trabajo y la correlativa implementaci\u00f3n de pol\u00edticas impulsadas desde el \u00e1rea de la pol\u00edtica exterior en Argentina. Porque la posibilidad de ver a la tecnolog\u00eda como un salvoconducto para las mujeres que pod\u00edan estudiar\/trabajar mientras permanec\u00edan aisladas en sus hogares, supon\u00eda les facilitar\u00eda la tarea de continuar con sus proyectos acad\u00e9micos y\/o laborales al tiempo que balanceaban su vida familiar, tal como se explica a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Estudios han indicado que la vida en confinamiento traer\u00eda un cambio positivo para la industria en la lucha por la igualdad de g\u00e9nero. Por ejemplo, una investigaci\u00f3n del National Center for Women &amp; Information Technology (NCWIT) se\u00f1alaba meses atr\u00e1s que el\u00a0trabajo flexible\u00a0es una soluci\u00f3n concreta que podr\u00eda permitir a las\u00a0madres\u00a0trabajadoras\u00a0aceptar m\u00e1s oportunidades laborales, salarios m\u00e1s altos y obtener un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal\u00a0(el 56% de las mujeres abandonan sus trabajos a mitad de su carrera). (Infobae, 2021)<\/p>\n<p>Aunque el sector tecnol\u00f3gico ha sido uno de los que ha crecido en mayores magnitudes durante la pandemia, result\u00f3 ser en gran medida contraproducente, pues la redistribuci\u00f3n de las tareas de cuidados en los hogares en este contexto no ocurri\u00f3. A\u00fan m\u00e1s, un informe elaborado en diciembre de 2020 por Arlington Research, a pedido de la empresa de ciberseguridad Kaspersky, titulado \u201c\u00bfD\u00f3nde estamos ahora? Entendiendo la evoluci\u00f3n de las mujeres en la tecnolog\u00eda\u201d es esclarecedor:<\/p>\n<p>En la Argentina,\u00a0cuando se les pregunt\u00f3 a las mujeres encuestadas sobre las funciones cotidianas que est\u00e1n restando valor a la productividad o el avance en sus carreras, el 58% dijo que hab\u00eda hecho la mayor parte del trabajo dom\u00e9stico en el hogar en comparaci\u00f3n con el 31% de los hombres. (\u2026) Como resultado, el 58% de las mujeres cree que los efectos de la pandemia de COVID-19 en realidad han retrasado, en lugar de mejorar, su evoluci\u00f3n profesional general. (Infobae, 2021)<\/p>\n<p>Incluso m\u00e1s,<\/p>\n<p>si bien entre el 1er trimestre de 2019 y el mismo per\u00edodo de 2021 en este sector creci\u00f3 m\u00e1s el empleo femenino que el masculino, ellas contin\u00faan subrepresentadas: son el 32,3% de la fuerza laboral, seg\u00fan datos de la EPH relevados por la DNEIGyD [Direcci\u00f3n Nacional de Econom\u00eda, Igualdad y G\u00e9nero]. Las mujeres tienen \u00edndices m\u00e1s altos de subocupaci\u00f3n demandante, trabajan en los puestos m\u00e1s informales y peores pagos. Su salario promedio representa el 71% del de los varones y acceden a menos cargos de alto rango (mejor remunerados y m\u00e1s requeridos). La DNEIyG trabaja en un relevamiento de iniciativas (p\u00fablicas, privadas y mixtas) relacionadas con impulsar el sector tecnol\u00f3gico en la Argentina. De los primeros resultados se desprende que en el pa\u00eds existen al menos 98 iniciativas relacionadas con tecnolog\u00eda. 40 son gubernamentales, entre p\u00fablicas y mixtas (normativas, polos, pol\u00edticas de infraestructura). De este total, s\u00f3lo 10 tienen perspectiva de g\u00e9nero. A su vez, hay 58 iniciativas privadas, de las cuales 28 tienen perspectiva de g\u00e9nero. (Mesa Federal de Pol\u00edticas Econ\u00f3micas con Perspectiva de G\u00e9nero, 2022, p.38)<\/p>\n<p>Entonces, ante estos signos de alarma encendidos por los retrocesos en materia de pol\u00edticas de g\u00e9nero, se entiende que las din\u00e1micas de reconstrucci\u00f3n del empleo mencionadas anteriormente, allanaron el camino para que las autoridades dedicadas a la planificaci\u00f3n, trazado y direcci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior en materia de ciencia y tecnolog\u00eda, en coordinaci\u00f3n con las entidades institucionales correspondientes, pusiera mayor \u00e9nfasis en los pasos enfocados hacia una amortizaci\u00f3n de la crisis econ\u00f3mica con perspectiva de g\u00e9nero en ocasi\u00f3n de la pandemia. Con la puesta en marcha de la diplomacia al servicio de la ciencia se busc\u00f3 incentivar a\u00a0lo que a los fines de este art\u00edculo denominamos como Relaciones Internacionales 4.0\u00a0a<\/p>\n<p>\u201cuna nueva manera de producir mediante la adopci\u00f3n de tecnolog\u00edas 4.0<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>, es decir, de [encontrar] soluciones enfocadas en la interconectividad, la automatizaci\u00f3n y los datos en tiempo real. Esta transformaci\u00f3n no solo abarca a la producci\u00f3n de bienes y\/o servicios (\u2026) sino a toda la cadena de valor, dado que reconfigura tanto los procesos de elaboraci\u00f3n y las prestaciones de productos, como la gesti\u00f3n empresaria, las relaciones clientes y proveedores y, en un sentido m\u00e1s amplio, los modelos de negocios. (Argentina.gob.ar., s.f.)<\/p>\n<p>Una de las aristas m\u00e1s trabajadas dentro de esas tecnolog\u00edas ha sido la del desarrollo web, impulsada por la industria del <em>software<\/em>, que ya ven\u00eda siendo potenciada desde principios de siglo, pero que ha pasado a ser una excelente aliada en el contexto de pandemia requerida especialmente para optimizar la organizaci\u00f3n del entorno de trabajo, as\u00ed como tambi\u00e9n para buscar v\u00edas complementarias\/alternativas al ofrecimiento de bienes y servicios de forma presencial. Esto, no s\u00f3lo ha llevado a que el sector privado (grandes empresas, mini Pymes y startups) realice este vuelco tecnol\u00f3gico sino tambi\u00e9n, a que instituciones p\u00fablicas de diversa \u00edndole a nivel internacional, nacional, provincial y municipal se vean en la misma situaci\u00f3n de necesidad y tuvieran que recurrir a la elaboraci\u00f3n e implementaci\u00f3n de distintos planes estrat\u00e9gicos para poder continuar con sus proyectos, pero adaptados y\/o complementados v\u00eda <em>online<\/em>.<\/p>\n<p>Numerosas iniciativas se han dado en este sentido, en un marco de transici\u00f3n y recuperaci\u00f3n poscrisis sanitaria. Ejemplo de ello a nivel nacional, ha sido la creaci\u00f3n del Centro de G\u00e9neros en Tecnolog\u00eda<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> en el a\u00f1o 2021, tambi\u00e9n conocido como Centro G+T, conformado por alianzas colaborativas p\u00fablico-privadas que tienen por objetivo principal reducir la brecha de g\u00e9neros en las CTIM. Este Centro trabaja, adem\u00e1s, generando espacios de intercambio como el realizado por primera vez en Argentina en 2022, en oportunidad del <em>Women in Tech<\/em><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>, un evento organizado en conjunto con la Embajada de Finlandia en Argentina, la empresa Nokia y la Canciller\u00eda Argentina donde se realizaron conversatorios y paneles con especialistas respecto de estas tem\u00e1ticas. Por otro lado, la articulaci\u00f3n bilateral ha sido impulsada nuevamente (la vinculaci\u00f3n estaba dada desde 2017), desde la Secretar\u00eda de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica del Sector P\u00fablico que form\u00f3 parte de un taller coordinado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Exterior y Culto de Argentina, y la Direcci\u00f3n General de Sociedad de la Informaci\u00f3n y Medios de Comunicaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea con el prop\u00f3sito de intercambiar experiencias para el mejoramiento de las pol\u00edticas p\u00fablicas en la materia<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>As\u00ed, se podr\u00eda decir que la diplomacia cient\u00edfica como \u00e1mbito de las Relaciones Internacionales funcion\u00f3 como instrumento y, en cierta medida, como una caja de resonancia para hacerse eco de lo que las agendas feministas con el tecnofeminismo y los mercados estaban advirtiendo sobre estas problem\u00e1ticas de subrepresentaci\u00f3n y dificultades de acceso en el sector.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\">Reflexiones finales<\/p>\n<p>Recapitulando, los cambios sist\u00e9micos producidos por la globalizaci\u00f3n<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a> (la expansi\u00f3n del sistema productivo capitalista y de la tecnolog\u00eda), en confluencia con los feminismos y la coyuntura cr\u00edtica provista por la pandemia, han dado lugar a un proceso en el cual los dispositivos electr\u00f3nicos reemplazan -parcial o totalmente- distintos procesos en los hogares y en las industrias. Dicho de otro modo, la actividad humana sin procesos ligados a la tecnolog\u00eda es pr\u00e1cticamente impensada, y la diplomacia ha sabido detectarlo y transformarlo de manera positiva en pol\u00edtica p\u00fablica.<\/p>\n<p>De todas maneras, continuando con la pregunta de si la diplomacia cient\u00edfica puede propinar una salida al problema de la brecha de g\u00e9neros en las CTIM, <em>a priori<\/em> podr\u00eda argumentarse que si bien \u00e9sta ha sido una herramienta v\u00e1lida y valiosa para visibilizar la problem\u00e1tica en la regi\u00f3n y para motorizar di\u00e1logos en otras latitudes, se entiende que el dise\u00f1o del <em>mundo inform\u00e1tico<\/em> ha sido masculinizado y moldeado en sus inicios, de manera tal que, no basta con la mera incorporaci\u00f3n de las mujeres en la industria o con los impulsos que pueda brindarle el Estado como instituci\u00f3n. Se reconoce que esta diplomacia es tan solo uno de los tantos medios, que tiene gran potencial de continuar por el mismo camino, con el apoyo del gobierno nacional y las consecuentes acciones en los gobiernos locales. Empero, es importante promover un cambio estructural y simb\u00f3lico, entendiendo, desandando y (de)construyendo esos caminos que llevaron a la problem\u00e1tica en sus inicios a configurarse de esos modos \u201ccon el objetivo final de poder participar en condiciones de igualdad y conscientemente en el acto de dise\u00f1ar tecnocultura de forma \u00e9tica y socialmente responsable (<a href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/jatsRepo\/924\/92443623007\/html\/index.html#redalyc_92443623007_ref3\">Balsamo, 2011: 49<\/a>), siendo copart\u00edcipes hombres y mujeres de esta tarea\u201d (Perdomo Reyes, 2016, secci\u00f3n 4 p\u00e1rr. 8).<\/p>\n<p>Pues la visibilizaci\u00f3n de las mujeres en el mundo de la tecnolog\u00eda y su disrupci\u00f3n con los imaginarios estereotipados de g\u00e9nero ciertamente ya se ha iniciado, y se puede observar en las agendas pol\u00edticas de los gobiernos y de los medios de comunicaci\u00f3n, pero como la experiencia ha demostrado (por ejemplo, con las leyes de cupo en materia de pol\u00edtica electoral), este se constituye como un gran primer paso, m\u00e1s no es suficiente. Hace falta que este proceso de inclusi\u00f3n tambi\u00e9n contemple otros factores adem\u00e1s del g\u00e9nero y la identidad, como los de la etnia y la clase de manera interseccional<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>, para comenzar a vislumbrar posibilidades reales de acceso en lo educativo y en lo laboral. Dicho sea de paso, estas mismas palabras pueden ser perfectamente extrapoladas a diferentes espacios, entre ellos el diplom\u00e1tico, pues las mujeres en Relaciones Internacionales no est\u00e1n exentas de estas dificultades<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El panorama si bien se muestra prometedor, a\u00fan es complejo. Las expectativas est\u00e1n puestas en las nativas digitales y en las futuras generaciones de diplom\u00e1ticas, pues se espera que ellas en conjunto puedan revertir esta subrepresentaci\u00f3n, dejando de estar en los <em>no <\/em>lugares.<\/p>\n<p class=\"Titulo3\">Notas<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Licenciada en Relaciones Internacionales, Integrante del Centro de G\u00e9nero(s) y Relaciones Internacionales (IRI-UNLP). E-mail de contacto: dgmanzurmiguel@gmail.com<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Las mujeres fueron pioneras en las primeras carreras TIC en Argentina, Brasil y en el mundo. Seg\u00fan un estudio de la Fundaci\u00f3n Sadosky (2014), la carrera de computador\/a cient\u00edfico\/a de la Universidad de Buenos Aires, la primera del pa\u00eds, ten\u00eda un 75% de estudiantes mujeres en los a\u00f1os 70s y un 61% en los 80s. A partir de ah\u00ed, la tendencia ha sido en detrimento de las mujeres hasta alcanzar los n\u00fameros que vemos actualmente. (&#8230;) Pero esto no es un fen\u00f3meno exclusivo de la regi\u00f3n, sino que ha sucedido en todas partes del mundo. De hecho, muchas de los\/as pioneros\/as en inform\u00e1tica fueron mujeres, como Ada Lovelace, Grace Murray Hopper, Margaret Hamilton, Betty Holberton, Frances Allen, entre otras. (Alberro et al., 2021, p.35)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Siguiendo a Facio y Fries (2005) se puede decir que el patriarcado es \u201cla manifestaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n del dominio masculino sobre las mujeres y los\/las ni\u00f1os\/as de la familia, dominio que se extiende a la sociedad en general. Implica que los varones tienen poder en todas las instituciones importantes de la sociedad y que se priva a las mujeres del acceso a las mismas. (&#8230;) Se trata de un sistema que justifica la dominaci\u00f3n sobre la base de una supuesta inferioridad biol\u00f3gica de las mujeres. Tiene su origen hist\u00f3rico en la familia, cuya jefatura ejerce el padre y se proyecta a todo el orden social. Existen tambi\u00e9n un conjunto de instituciones de la sociedad pol\u00edtica y civil que se articulan para mantener y reforzar el consenso expresado en un orden social, econ\u00f3mico, cultural, religioso y pol\u00edtico, que determina que las mujeres ejerzan cierto tipo de poder como lo es el poder que ejercen las madres sobre los\/las hijos\/as. (&#8230;) En todos los sistemas patriarcales nos vamos a encontrar con una serie de caracter\u00edsticas comunes:<\/p>\n<ol>\n<li>Se trata en primer lugar de un sistema hist\u00f3rico, es decir, tiene un inicio en la historia y no es<\/li>\n<\/ol>\n<p>natural. (\u2026)<\/p>\n<ol>\n<li>Se fundamenta en el dominio del hombre ejercido a trav\u00e9s de la violencia sexual contra la mujer, institucionalizada y promovida a trav\u00e9s de las instituciones de la familia y el Estado (\u2026)<\/li>\n<li>Aunque existen hombres en relaciones de opresi\u00f3n en todo sistema patriarcal, las mujeres de cada uno de esos grupos oprimidos mantienen una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n frente al var\u00f3n (\u2026)<\/li>\n<li>En el patriarcado las justificaciones que permiten la mantenci\u00f3n del dominio sobre las mujeres tienen su origen en las diferencias biol\u00f3gicas entre los sexos. Estas son le\u00eddas en t\u00e9rminos de superioridad de un sexo sobre otro (masculino sobre el femenino). (&#8230;)\u201d (pp.280-281).<\/li>\n<\/ol>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Seg\u00fan indica la autora \u201clos padres ten\u00edan el doble de probabilidad de regalar un ordenador a un hijo que a una hija. Y era m\u00e1s f\u00e1cil meterse en la carrera con conocimientos previos\u201d (Colom\u00e9 P\u00e9rez, 2019, p\u00e1rr.10)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Los estereotipos femeninos como la amabilidad y sensibilidad son incompatibles con los atributos y comportamientos que se consideran necesarios para tener \u00e9xito en campos ocupacionales dominados por hombres como son los relacionados a \u00e1reas STEM, produciendo expectativas negativas sobre su probable desempe\u00f1o. Al crearse estas expectativas, se asume que es poco probable que las mujeres tengan \u00e9xito en estas \u00e1reas y se deslegitimiza su participaci\u00f3n (Sevilla, 2021, p\u00e1g.14).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> En los \u00faltimos a\u00f1os el mundo ha sido testigo de una transformaci\u00f3n productiva impulsada por las nuevas tecnolog\u00edas: inteligencia artificial, rob\u00f3tica, desarrollos en gen\u00e9tica, nanotecnolog\u00eda, biotecnolog\u00eda, impresi\u00f3n 3D, por nombrar s\u00f3lo algunas. A esta transformaci\u00f3n productiva se la llama com\u00fanmente industria 4.0 y refiere a la incorporaci\u00f3n de tecnolog\u00edas en los modelos productivos de toda la econom\u00eda, permitiendo que diferentes sistemas interact\u00faen de manera integrada y automatizada, haciendo a los procesos m\u00e1s flexibles y eficientes, modificando los modelos de negocios e impactando en todos los segmentos de la cadena de valor. (Alberro et al., 2021, p.14)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> T\u00e9rmino acu\u00f1ado por Judy Wajcman en el a\u00f1o 2004 para referirse a la relaci\u00f3n mujeres-tecnolog\u00edas en perspectiva de g\u00e9nero.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Podr\u00eda argumentarse que procesos similares se dieron con mayor\/menor intensidad en otras arenas como pol\u00edtica, la econom\u00eda, las fuerzas armadas, entre otras, debido a la legitimaci\u00f3n y redirecci\u00f3n hacia diversos campos profesionales, vistos ahora como terrenos no tan lejanos para las mujeres.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Muchos estudios tambi\u00e9n abordan las claves institucionales y sociol\u00f3gicas del uso de las tecnolog\u00edas (brechas digitales) y la conformaci\u00f3n de las profesiones: las discriminaciones jer\u00e1rquicas y territoriales y el \u201ctecho de cristal\u201d o la \u201cca\u00f1er\u00eda que gotea\u201d (conceptos cl\u00e1sicos aplicados a la academia), la \u201ccaja m\u00e1gica\u201d (vanish box) y otros mecanismos identificados tambi\u00e9n en la pr\u00e1ctica de la industria tecnol\u00f3gica, como la existencia de verdaderas \u201ctrampillas\u201d (trapdoors) que alejan a las mujeres de la industria TIC. Estas din\u00e1micas y mecanismos explican las asimetr\u00edas de g\u00e9nero en las trayectorias profesionales de las mujeres y los hombres, y advertimos con preocupaci\u00f3n c\u00f3mo podemos hablar de un verdadero desalojo de las aulas y profesiones TIC. (Perdomo Reyes, 2016, p\u00e1rr.6)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> V\u00e9ase Carrasco, C. (2006), \u201cLa econom\u00eda feminista: una apuesta por otra econom\u00eda\u201d<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> La expresi\u00f3n nativos digitales (\u201cdigital natives\u201d) fue acu\u00f1ada por Marc Prensky en un ensayo titulado \u201cLa muerte del mando y del control\u201d, donde los identificaba con aquellas personas que han crecido con la Red y los distingu\u00eda de los inmigrantes digitales (\u201cdigital inmigrants\u201d), llegados m\u00e1s tarde a las TIC. Nacieron en la era digital y son usuarios permanentes de las tecnolog\u00edas con una habilidad consumada. Su caracter\u00edstica principal es sin duda su tecnofilia. Sienten atracci\u00f3n por todo lo relacionado con las nuevas tecnolog\u00edas. Con las TICs satisfacen sus necesidades de entretenimiento, diversi\u00f3n, comunicaci\u00f3n, informaci\u00f3n y, tal vez, tambi\u00e9n de formaci\u00f3n. (\u2026) Forman parte de una generaci\u00f3n que ha crecido inmersa en las Nuevas Tecnolog\u00edas, desarroll\u00e1ndose entre equipos inform\u00e1ticos, videoconsolas y todo tipo de artilugios digitales, convirti\u00e9ndose los tel\u00e9fonos m\u00f3viles, los videojuegos, Internet, el email y la mensajer\u00eda instant\u00e1nea en parte integral de sus vidas y en su realidad tecnol\u00f3gica. (\u2026). (Garc\u00eda, F. et. al., s.f.)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> Este es un recurso que utiliza la teor\u00eda econ\u00f3mica feminista y que viene reversionando a demanda del contexto, as\u00ed podemos mencionar como ejemplo algunas met\u00e1foras: <em>techo de cristal<\/em>,<em> paredes de cristal<\/em>,<em> suelos pegajosos<\/em>,<em> ca\u00f1er\u00edas cerradas, laberintos<\/em> y otras figuras que fueron relevantes para explicar diferentes fen\u00f3menos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> Como la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas, ONU Mujeres, la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe, entre otras.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> Es importante aclarar que la pol\u00edtica internacional y la diplomacia no est\u00e1n tampoco exentas de la subrepresentaci\u00f3n y la segregaci\u00f3n por factores de g\u00e9nero, pero se las refiere aqu\u00ed porque cuentan con otros mecanismos de poder, los del Estado, en su representaci\u00f3n a nivel nacional e internacional lo que les brinda \u2013siquiera- la posibilidad de contacto con herramientas transformadoras de la realidad, todo lo cual no implica que las mujeres diplom\u00e1ticas tengan pleno acceso e irrestricta disposici\u00f3n sobre las mismas, pero ese es tema de desarrollo de un art\u00edculo en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> Pues tras las lecciones del a\u00f1o 2020, la sociedad internacional ha debido de multiplicar sus herramientas para mejorar las posibilidades de interconexi\u00f3n, reforzando de alguna manera los atisbos de globalizaci\u00f3n iniciados, seg\u00fan discuten distintos autores en la disciplina, en la d\u00e9cada de los ochenta del siglo XX.<\/p>\n<p>En este caso, el alcance y la magnitud del t\u00e9rmino globalizaci\u00f3n podr\u00eda ser ilustrado y complementado por el t\u00e9rmino pandemizaci\u00f3n, ya que la pandemia de manera directa forz\u00f3 y aceler\u00f3 los cambios preexistentes, modificando las estructuras de empleo y de producci\u00f3n tradicionales, requiriendo adaptaciones en todos los \u00e1mbitos colindantes a una mayor y mejor conectividad.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> Esta \u00e1rea de trabajo encierra -entre otras dimensiones- la rob\u00f3tica, la impresi\u00f3n 3D, la ciberseguridad, el internet de las cosas y a la inteligencia artificial, comprendidas dentro del mundo del hardware, y a redes sociales, <em>big data<\/em>, desarrollo de aplicaciones, los servicios en la nube como herramientas de <em>software<\/em>, todas ellas propicias para la modernizaci\u00f3n y potenciaci\u00f3n de los tradicionales empleos, parte de lo que se conoce actualmente como la cuarta revoluci\u00f3n industrial (Ministerio de Producci\u00f3n y Trabajo, Presidencia de la Naci\u00f3n, 2019).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> En su\u00a0<a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/noticias\/el-centro-gt-desarrollo-la-ultima-mesa-de-trabajo-del-ano-y-planteo-los-objetivos-para-2022\">primer a\u00f1o de trabajo<\/a>, el Centro G+T inspir\u00f3 a seguir carreras CTIM a m\u00e1s de 2000 mujeres y adolescentes, se capacitaron en tecnolog\u00eda a m\u00e1s de 800 j\u00f3venes y docentes, participaron de charlas y talleres online m\u00e1s de 1700 mujeres y personas del colectivo LGTBIQ+ de distintas edades; y se otorgaron m\u00e1s de 200 certificaciones en distintas tem\u00e1ticas tecnol\u00f3gicas. (Argentina.gob.ar, 2022)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> WomenTech Network es una plataforma global impulsada por Coding Girls, Tech Family Ventures y Tallocate que promueve la diversidad en tecnolog\u00eda, liderazgo y emprendimiento. [Sus] eventos se centran en charlas sobre diversidad, creaci\u00f3n de redes, entrevistas y exploraci\u00f3n, al mismo tiempo que conectan talentos tecnol\u00f3gicos femeninos como ingenieras, cient\u00edficas de datos, dise\u00f1adoras, gerentes de productos y otros roles tecnol\u00f3gicos con oportunidades en empresas que comparten los mismos valores y ponen la diversidad como su principal prioridad. (WomenTech Network, s.f.)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><sup>[19]<\/sup><\/a> V\u00e9ase <a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/noticias\/conectividad-y-brechas-digitales-ejes-de-un-nuevo-dialogo-bilateral-con-la-union-europea\">https:\/\/www.argentina.gob.ar\/noticias\/conectividad-y-brechas-digitales-ejes-de-un-nuevo-dialogo-bilateral-con-la-union-europea<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><sup>[20]<\/sup><\/a> \u201cLa globalizaci\u00f3n, en cuanto fen\u00f3meno y proceso multidimensional, se expresa, por lo tanto, a trav\u00e9s de la intensificaci\u00f3n, inmediatez e interdependencia de las interacciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas, cient\u00edfico-t\u00e9cnicas, sociales y culturales transfronterizas, entre los distintos actores, estatales y transnacionales, afectando de forma desigual a los diferentes subsistemas internacionales, regiones y actores, provocando interdependencias y dependencias crecientes de todo tipo y conformando una sociedad mundial nueva.\u201d\u00a0(Del Arenal, 2001, p.36)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\"><sup>[21]<\/sup><\/a> Aunque excedan los puntos de reflexi\u00f3n alcanzados en este art\u00edculo, se encuentran considerados con mayor detenimiento en Alberro et al., (2021)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> Tal como explican alumnas del Taller de Diplomacia Cient\u00edfica y Liderazgo 2018 invitadas por la Asociaci\u00f3n Americana para el Avance de la Ciencia: La raz\u00f3n por la que consideramos importante destacar varias estad\u00edsticas sobre la representaci\u00f3n insuficiente de mujeres en puestos de liderazgo en diferentes sectores y estructuras se debe a la tendencia actual de representaci\u00f3n insuficiente de mujeres en puestos de liderazgo en una variedad de dominios, lo que presenta un gran riesgo de replicaci\u00f3n de esta realidad en un campo tan incipiente como la diplomacia cient\u00edfica. (Impakter, 2019)<\/p>\n<p class=\"Titulo2\">Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Alberro, S., Lotitto, E. y Szenkman, P. (2021) Mujeres en ciencia y tecnolog\u00eda: c\u00f3mo derribar las paredes de cristal en Am\u00e9rica Latina. CIPPEC Documento de Trabajo #206 (pp.1-73)<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Arango G., L. G. (2004). Mujeres, trabajo y tecnolog\u00eda en tiempos globalizados. Cuadernos CES No. 5, 1-17. <a href=\"http:\/\/biblioteca.clacso.edu.ar\/ar\/libros\/colombia\/ces\/Cuaderno%20CES%205.pdf\">http:\/\/biblioteca.clacso.edu.ar\/ar\/libros\/colombia\/ces\/Cuaderno%20CES%205.pdf<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Argentina.gob.ar. (2022, 13 de mayo). El Centro G+T, Canciller\u00eda, Embajada de Finlandia en Argentina Y Nokia organizan Women in Tech para promover a mujeres y diversidades en las TIC. <a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/noticias\/el-centro-gt-cancilleria-embajada-de-finlandia-en-argentina-y-nokia-organizan-women-tech\">https:\/\/www.argentina.gob.ar\/noticias\/el-centro-gt-cancilleria-embajada-de-finlandia-en-argentina-y-nokia-organizan-women-tech<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Argentina.gob.ar. (2022, 04 de julio). Conectividad y brechas digitales, ejes de un nuevo di\u00e1logo bilateral con la Uni\u00f3n Europea. <a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/noticias\/conectividad-y-brechas-digitales-ejes-de-un-nuevo-dialogo-bilateral-con-la-union-europea\">https:\/\/www.argentina.gob.ar\/noticias\/conectividad-y-brechas-digitales-ejes-de-un-nuevo-dialogo-bilateral-con-la-union-europea<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Argentina.gob.ar. (s.f.). \u00bfQu\u00e9 es la industria 4?0? <a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/produccion\/planargentina40\/industria-4-0#:~:text=El%20concepto%20de%20Industria%204.0,los%20datos%20en%20tiempo%20real\">https:\/\/www.argentina.gob.ar\/produccion\/planargentina40\/industria-4-0#:~:text=El%20concepto%20de%20Industria%204.0,los%20datos%20en%20tiempo%20real<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><a href=\"https:\/\/impakter.com\/author\/alumnas-of-the-science-diplomacy-and-leadership-wo\/\">Alumnas of the Science Diplomacy and Leadership Workshop 2018<\/a>. (2019). <a href=\"https:\/\/impakter.com\/science-diplomats-bring-gender-perspective-science-diplomacy\/\">Science Diplomats Bring a Gender Perspective to Science Diplomacy<\/a>. <a href=\"https:\/\/impakter.com\/science-diplomats-bring-gender-perspective-science-diplomacy\/\">https:\/\/impakter.com\/science-diplomats-bring-gender-perspective-science-diplomacy\/<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Carrasco, C. (2006). La econom\u00eda feminista: una apuesta por otra econom\u00eda. En Vara, M.J. (Ed.), Estudios sobre g\u00e9nero y econom\u00eda (pp.29-62). Akal<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Colom\u00e9 P\u00e9rez, J. (2019, 12 de septiembre). Cuando las mujeres dominaban el software. El Pa\u00eds. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/tecnologia\/2019\/09\/11\/actualidad\/1568211819_635943.html\">https:\/\/elpais.com\/tecnologia\/2019\/09\/11\/actualidad\/1568211819_635943.html<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Del Arenal, C. (2001). La nueva sociedad mundial y las nuevas realidades internacionales: un reto para la teor\u00eda y para la pol\u00edtica, 21-85. <a href=\"https:\/\/www.ehu.eus\/documents\/10067636\/10664763\/2001-Celestino-del-Arenal-Moyua.pdf\/bab55d27-64de-47f7-b3d3-0cf111044c18\">https:\/\/www.ehu.eus\/documents\/10067636\/10664763\/2001-Celestino-del-Arenal-Moyua.pdf\/bab55d27-64de-47f7-b3d3-0cf111044c18<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Facio, A. y Fries, L. (2005). Feminismo, g\u00e9nero y patriarcado. Academia. Revista sobre<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">ense\u00f1anza del derecho de Buenos Aires. (6), 259-294.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Garc\u00eda, F., Portillo, J., Romo, J., y Benito, M. (s.f.). Nativos digitales y modelos de aprendizaje. 1-11. <a href=\"http:\/\/ceur-ws.org\/Vol-318\/Garcia.pdf\">http:\/\/ceur-ws.org\/Vol-318\/Garcia.pdf<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Infobae. (2021, 20 de enero). La pandemia fren\u00f3 el crecimiento profesional de las mujeres en la industria tecnol\u00f3gica. <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/america\/tecno\/2021\/01\/20\/la-pandemia-freno-el-crecimiento-profesional-de-las-mujeres-en-la-industria-tecnologica\/\">https:\/\/www.infobae.com\/america\/tecno\/2021\/01\/20\/la-pandemia-freno-el-crecimiento-profesional-de-las-mujeres-en-la-industria-tecnologica\/<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Lagarde, M. (1996). G\u00e9nero y feminismo. Desarrollo humano y democracia. Madrid: Ed. 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La educaci\u00f3n t\u00e9cnico-profesional y su potencial para mejorar la trayectoria educativa y laboral de las mujeres en las \u00e1reas de ciencia, tecnolog\u00eda, ingenier\u00eda y matem\u00e1ticas: una revisi\u00f3n general, serie Asuntos de G\u00e9nero (160), 1-44. <a href=\"https:\/\/www.cepal.org\/es\/publicaciones\/47563-la-educacion-tecnico-profesional-su-potencial-mejorar-la-trayectoria-educativa\">https:\/\/www.cepal.org\/es\/publicaciones\/47563-la-educacion-tecnico-profesional-su-potencial-mejorar-la-trayectoria-educativa<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\">WomenTech Network. (s.f.). Who, where and what? <a href=\"https:\/\/www.womentech.net\/about\">https:\/\/www.womentech.net\/about<\/a><\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Yansen, G. y Zukerfeld, M. (2013). C\u00f3digos generizados: La exclusi\u00f3n de las mujeres del mundo del software, obra en cinco actos. Universitas Human\u00edstica, (76), 207-233. <a href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/pdf\/791\/79128762009.pdf\">https:\/\/www.redalyc.org\/pdf\/791\/79128762009.pdf<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Centro de Estudios en G\u00e9nero(s) y Relaciones Internacionales Art\u00edculos Relaciones Internacionales 4.0: ca\u00f1er\u00edas rotas y diplomacia cient\u00edfica. Una mirada post-pandemia en perspectiva de g\u00e9nero Graciela Diana Miguel Manzur[1] Introducci\u00f3n A partir de la reverberaci\u00f3n de los feminismos a principios del siglo XXI, todas las estructuras pol\u00edticas, sociales, econ\u00f3micas y culturales han entrado en revisi\u00f3n y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":24661,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[793],"tags":[875,876,874,877],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",600,160,false],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",375,100,false],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",720,192,false],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/anuario2022FEAT.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Juana Alvarez Eiras","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/juana-alvarez-eiras\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Centro de Estudios en G\u00e9nero(s) y Relaciones Internacionales Art\u00edculos Relaciones Internacionales 4.0: ca\u00f1er\u00edas rotas y diplomacia cient\u00edfica. 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