{"id":30214,"date":"2023-09-12T10:55:15","date_gmt":"2023-09-12T13:55:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=30214"},"modified":"2024-08-09T13:40:14","modified_gmt":"2024-08-09T16:40:14","slug":"a2023-cegri-articulo-barbas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2023\/09\/12\/a2023-cegri-articulo-barbas\/","title":{"rendered":"Apuntes para la problematizaci\u00f3n de la guerra en Ucrania y sus consecuencias humanitarias por Juan Mart\u00edn Barb\u00e1s"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"departamento\">Centro de Estudios en G\u00e9nero(s) y Relaciones Internacionales (CeGRI)<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Art\u00edculos<\/h6>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Apuntes para la problematizaci\u00f3n de la guerra en Ucrania y sus consecuencias humanitarias<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><p class=\"autor\"><strong><em>Juan Mart\u00edn Barb\u00e1s<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/em><\/strong><\/p><\/p>\n\n\n\n<p>En febrero de 2022 tropas rusas ingresaron en territorio ucraniano, agravando una disputa cuyos or\u00edgenes inmediatos pueden rastrearse hasta el 2014 y desencadenando un conflicto armado internacional cuya resoluci\u00f3n no parece posible en el corto o mediano plazo. La intervenci\u00f3n de la comunidad internacional, lejos de favorecer una salida pac\u00edfica y negociada, ha alentado el desarrollo de las acciones b\u00e9licas, priorizando la b\u00fasqueda de objetivos geopol\u00edticos por sobre la protecci\u00f3n de la poblaci\u00f3n civil. Como resultado de esto, el continente europeo atraviesa la mayor crisis de seguridad desde la finalizaci\u00f3n de la Guerra Fr\u00eda y una de las peores crisis humanitarias de los \u00faltimos cien a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El presente art\u00edculo aborda dicha situaci\u00f3n desde una perspectiva de g\u00e9nero, entendida \u00e9sta como aquella que nos permite identificar las desiguales implicancias y efectos que tienen sobre hombres y mujeres las acciones, pol\u00edticas y discursos (ONU Mujeres, 2020). La mencionada perspectiva resulta indispensable en el an\u00e1lisis de las Relaciones Internacionales y de las diferentes formas de interacci\u00f3n entre los Estados, lo cual incluye, por supuesto, la guerra y sus consecuencias (Chaves, 2017). Esto, debido al hecho de que el g\u00e9nero es un componente clave de todas las relaciones sociales, y una forma primaria de articulaci\u00f3n y configuraci\u00f3n de las relaciones \u2013simb\u00f3licas y materiales\u2013 de poder (Scott, 2008).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La cat\u00e1strofe humanitaria en Ucrania<\/h2>\n\n\n\n<p>Desde el comienzo de la invasi\u00f3n, las tropas rusas han incurrido sistem\u00e1ticamente en el hostigamiento y en el ataque a la poblaci\u00f3n civil ucraniana, llegando a perpetrar varias masacres, entre las que se destacan las realizadas en las ciudades de Chern\u00edgov, J\u00e1rkov, Bucha y Mariupol. Casi veinte mil civiles han perdido la vida desde principios del 2022 (Amnist\u00eda Internacional, 2023), y unas catorce millones de personas se han visto desplazadas territorialmente, la mitad de ellas debiendo hallar refugio fuera de Ucrania (Amnist\u00eda Internacional, 2023). El desplazamiento territorial, en especial el que implica el traspaso de fronteras nacionales, es un fen\u00f3meno notablemente feminizado: seg\u00fan declaraciones de Gillian Triggs, Alta Comisionada Auxiliar para la Protecci\u00f3n de ACNUR, m\u00e1s de las 2\/3 partes de quienes huyen de Ucrania son mujeres (ACNUR, 2022)<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra desencadenada a partir de la invasi\u00f3n rusa ha afectado dr\u00e1sticamente las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n ucraniana, impactando de forma desproporcionada en mujeres y ni\u00f1os. Se pone en evidencia, de esta manera, aquella advertencia realizada por la Resoluci\u00f3n 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU (2000), acerca de que \u201clas mujeres y los ni\u00f1os, constituyen la inmensa mayor\u00eda de los que se ven perjudicados por los conflictos armados, incluso en calidad de refugiados y personas desplazadas internamente, y cada vez m\u00e1s sufren los ataques de los combatientes (\u2026)\u201d (p. 1).<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto debe recordarse que los enfrentamientos b\u00e9licos exponen a las mujeres a formas espec\u00edficas de violencia, como, por ejemplo, las violaciones. En efecto, la violaci\u00f3n de mujeres y ni\u00f1as constituye una pr\u00e1ctica habitual en el marco de los conflictos armados, desde las antiguas guerras tribales hasta los grandes enfrentamientos internacionales del siglo XX. En estos escenarios, la violaci\u00f3n act\u00faa como arma de guerra psicol\u00f3gica y desmoralizadora del adversario, y est\u00e1 atravesada por la percepci\u00f3n del cuerpo femenino como territorio o bot\u00edn a conquistar (Venegas, Reverte y Venegas, 2019). Las violaciones en el marco de las guerras no constituyen actos aislados o excepcionales llevados a cabo por soldados \u201cindisciplinados\u201d, sino que se configuran como pr\u00e1cticas sistem\u00e1ticas y planificadas, casi siempre toleradas o incluso promovidas por la propia oficialidad de las fuerzas armadas (Venegas, Reverte y Venegas, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p>Indira Kajosevic, investigadora de las violaciones de guerra cometidas en el marco del conflicto b\u00e9lico en Bosnia, sostiene que para la mirada hegem\u00f3nica y heteropatriarcal:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"citas\">Una mujer que ha sido violada es una propiedad devaluada y se\u00f1ala la derrota del hombre que falla en su papel de protector (\u2026). El territorio\/propiedad de los machos enemigos est\u00e1 ocupado a trav\u00e9s de la colonizaci\u00f3n de los cuerpos femeninos. La violaci\u00f3n a la vez contamina y ocupa el territorio de la naci\u00f3n, transgrede sus l\u00edmites, derrota a sus defensores. Degrada el s\u00edmbolo de fertilidad y pureza de la naci\u00f3n, bloquea f\u00edsicamente su continuidad y amenaza su existencia. (Venegas, Reverte y Venegas, 2019, p. 231)<\/p>\n\n\n\n<p>Rita Segato (2018), por su parte, se\u00f1ala al respecto:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"citas\">Como es sabido, la moral de la tropa es algo que se cultiva, que se ense\u00f1a (\u2026) la violaci\u00f3n de las mujeres de su pueblo o facci\u00f3n derrumba esa moral y esa autoconfianza. La violaci\u00f3n opera la destrucci\u00f3n moral del grupo corporizado que se supone est\u00e1 en la tutela de los cuerpos agredidos (\u2026), agredir el cuerpo de las mujeres de una comunidad o facci\u00f3n atac\u00e1ndola sexualmente y, como es frecuente, hasta la muerte, es como colocar una bomba exactamente en el centro de gravedad de un edificio haci\u00e9ndolo implosionar de una forma barata y r\u00e1pida. (pp. 227-228)<\/p>\n\n\n\n<p>En el marco del conflicto ucraniano, Naciones Unidas ha logrado corroborar cientos de casos de violaci\u00f3n cometidos por tropas rusas, aunque se intuye que la cifra real es varias veces superior (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 2023). Sobre la recopilaci\u00f3n e investigaci\u00f3n de estos casos por parte de las organizaciones internacionales, sin embargo, pesan enormes dificultades debido a la desconfianza de las sobrevivientes y al enorme estigma social asociado (Amnist\u00eda Internacional, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, la guerra en Ucrania ha generado un ambiente propicio para el crecimiento de la trata de personas (Parra Ferreras, 2023)<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Este delito afecta fundamentalmente a las mujeres, quienes constituyen el 90% de las v\u00edctimas a nivel mundial, y est\u00e1 fuertemente asociado a la explotaci\u00f3n sexual (Parras Ferreras, 2023). Seg\u00fan datos de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, m\u00e1s del 70% de las mujeres v\u00edctimas de redes de trata se ven sometidas a la prostituci\u00f3n forzada o son utilizadas como esclavas sexuales (Chiarotti, 2018)<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Un dato particularmente alarmante sobre la situaci\u00f3n espec\u00edfica en Ucrania es que varias organizaciones vienen denunciando que las redes de trata han infiltrado grupos humanitarios, en especial aquellos que trabajan con un importante n\u00famero de voluntarios sobre el terreno, con el objetivo de facilitar las tareas de selecci\u00f3n, identificaci\u00f3n, enga\u00f1o y captura de v\u00edctimas (Varela Conesa, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Las guerras, a su vez, desestructuran las redes de contenci\u00f3n comunitarias y afectan severamente la prestaci\u00f3n de servicios sociales, lo cual sobrecarga con tareas de cuidado a las mujeres, al ser a estas a quienes, hist\u00f3rica y culturalmente, se les impuso la responsabilidad en torno a la reproducci\u00f3n social en sentido amplio. Seg\u00fan Moriconi (2022),<\/p>\n\n\n\n<p class=\"citas\">el rol establecido socioculturalmente como cuidadoras y protectoras del hogar, delega la crianza de lxs ni\u00f1xs sobre las mujeres. A esto, se le suma la atenci\u00f3n \u2013 f\u00edsica y emocional \u2013 de los esposos, quienes en su mayor\u00eda regresan con estr\u00e9s postraum\u00e1tico y alcoholismo, consecuentes de las experiencias en los campos de batalla. (p. 78)<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender la magnitud de esta situaci\u00f3n, seg\u00fan datos del sistema de monitoreo online de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), desde el comienzo de la guerra las tropas rusas han atacado m\u00e1s de novecientas instalaciones m\u00e9dicas ucranianas y han impactado al menos ciento cincuenta veh\u00edculos utilizados para la asistencia sanitaria de civiles. A ra\u00edz de este panorama, al que debe sumarse el saqueo de farmacias, el traslado de personal m\u00e9dico hacia las l\u00edneas de combate y la interrupci\u00f3n de los canales tradicionales de suministro de medicamentos, a comienzos de este a\u00f1o M\u00e9dicos Sin Fronteras (MSF, 2023) declar\u00f3 el colapso total del sistema de salud ucraniano.<\/p>\n\n\n\n<p>Las consecuencias de todo esto han sido la ca\u00edda en los \u00edndices de vacunaci\u00f3n infantil frente a enfermedades como el sarampi\u00f3n y la polio, el notable aumento de las enfermedades infecciosas y de transmisi\u00f3n sexual, la expansi\u00f3n de la malnutrici\u00f3n infantil, la interrupci\u00f3n del tratamiento de afecciones cr\u00f3nicas y el incremento de la prematuridad o los abortos espont\u00e1neos (Ferrera y Arrufat C\u00e1rdava, 2023). Sobre este \u00faltimo punto, no debe perderse de vista que, incluso antes de que se desencadenara el conflicto b\u00e9lico, Ucrania pose\u00eda niveles de mortalidad materna y de mortalidad infantil superiores a los de muchos de los pa\u00edses europeos (Ferrera y Arrufat C\u00e1rdava, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Al colapso del sistema sanitario, debe sumarse la crisis que afecta al sistema educativo. Seg\u00fan datos de Human Rights Watch (HRW), casi trescientas escuelas han sido bombardeadas o atacadas con munici\u00f3n de artiller\u00eda, afectando severamente la provisi\u00f3n de servicios educativos (HRW, 2023). A su vez, el 40% de la infraestructura energ\u00e9tica de Ucrania se ha visto afectado o inutilizado \u2013lo que ha generado reiterados apagones masivos y ha repercutido en el suministro de calefacci\u00f3n y agua durante los meses invernales\u2013 y unas 150.000 viviendas fueron destruidas o severamente da\u00f1adas en el marco de los combates (Amnist\u00eda Internacional, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Ante este panorama, no resulta extra\u00f1o que la econom\u00eda ucraniana se haya visto fuertemente perjudicada, experimentando una contracci\u00f3n de casi un 50% (Amnist\u00eda Internacional, 2023). Esto llev\u00f3 la desocupaci\u00f3n a niveles superiores al 30% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa, y multiplic\u00f3 por diez el n\u00famero de pobres en el pa\u00eds (Amnist\u00eda Internacional, 2023). Nuevamente aqu\u00ed, el impacto es desproporcionado entre hombres y mujeres, en detrimento de estas \u00faltimas. As\u00ed, por ejemplo, antes del comienzo del conflicto el desempleo era m\u00e1s alto entre la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa masculina que entre la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa femenina; luego del 2022, esa situaci\u00f3n se invirti\u00f3 (Global Gender Gap Report, 2023). En buena medida, esto se debe al hecho de que las mujeres ucranianas est\u00e1n sobrerrepresentadas en los puestos de trabajo m\u00e1s precarizados, <em>part-time<\/em> y peor remunerados, que son los primeros en perderse ante un contexto de crisis (Global Gender Gap Report, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Amnist\u00eda Internacional (2023), por otra parte, tambi\u00e9n ha advertido sobre el incremento de la violencia de g\u00e9nero en el \u00e1mbito familiar, en paralelo a una disminuci\u00f3n de los recursos orientados al abordaje estatal de esta problem\u00e1tica. Precisamente sobre este asunto, Hrystyna Kit, fundadora de la Asociaci\u00f3n de Mujeres Abogadas de Ucrania, ha denunciado que en el marco de la guerra se han detenido los avances jur\u00eddicos y culturales en relaci\u00f3n a la erradicaci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero en la sociedad, lo que constituye un retroceso que llevar\u00e1 a\u00f1os revertir (Noticias ONU, 2022). En relaci\u00f3n a esto, adem\u00e1s, debe recordarse que los contextos fuertemente militarizados y con amplia circulaci\u00f3n de armas son particularmente propicios para la amplificaci\u00f3n de m\u00faltiples formas de violencia, entre las que ocupa un lugar central la violencia de g\u00e9nero (Moriconi, 2022).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Rusia viola Derechos Humanos; Ucrania tambi\u00e9n<\/h2>\n\n\n\n<p>La crisis econ\u00f3mica, social y humanitaria desencadenada por la invasi\u00f3n rusa ha sido aprovechada por el gobierno de Zelensky para impulsar medidas reaccionarias que fortalecen las capacidades represivas del Estado, y le brindan al mismo amplios poderes de control sobre la producci\u00f3n cultural, la circulaci\u00f3n de personas y la difusi\u00f3n de informaci\u00f3n por parte de los medios de comunicaci\u00f3n (Amnist\u00eda Internacional, 2023; HRW, 2023). Un Estado ucraniano cuyos cuerpos de seguridad acumulaban hasta la v\u00edspera de la guerra un frondoso historial de violaciones de libertades fundamentales, y que hoy en d\u00eda est\u00e1 siendo equipado a un ritmo acelerado por buena parte de las potencias occidentales (Barb\u00e1s, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Las capacidades incrementadas de censura, regulaci\u00f3n y sanci\u00f3n adquiridas por el Estado ucraniano se han empleado no solamente para la persecuci\u00f3n de todos aquellos sospechosos de simpatizar con el bando enemigo, sino tambi\u00e9n para silenciar las voces que postulan una salida alternativa al conflicto b\u00e9lico. En este sentido, desde el Instituto Catal\u00e1n Internacional para la Paz (ICIP) y el Instituto Internacional para la Acci\u00f3n Noviolenta (Novact), se\u00f1alan que:<\/p>\n\n\n\n<p>Los tambores de la guerra han ocupado el debate p\u00fablico y han desplazado gradualmente las iniciativas no violentas de transformaci\u00f3n del conflicto y construcci\u00f3n de paz. La maquinaria propagand\u00edstica ha polarizado a las sociedades enfrentadas, ocultando las voces disidentes a la guerra. (Daza Sierra, 2022, p.10)<\/p>\n\n\n\n<p>Parte sustancial de esas voces en disidencia plantean la necesidad de recurrir a instancias de mediaci\u00f3n, y de involucrar activamente a actores de la sociedad civil de ambos pa\u00edses en conflicto. As\u00ed como tambi\u00e9n de aumentar la participaci\u00f3n de mujeres en los espacios de resoluci\u00f3n y toma de decisiones, algo que sin embargo parece lejano habida cuenta de la poca presencia de las mismas en la esfera gubernamental. Seg\u00fan datos del Global Gender Gap Report (2023), Ucrania se encuentra en el puesto n\u00famero 87 \u2013sobre un total de 146 pa\u00edses rankeados\u2013 en materia de empoderamiento pol\u00edtico femenino. Esto se debe al hecho de que solamente un 20% de los esca\u00f1os parlamentarios y un 21% de los puestos jer\u00e1rquicos en ministerios son ocupados por mujeres<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto de anulaci\u00f3n de toda voz divergente y alternativa a las decisiones gubernamentales, las autoridades han impulsado pol\u00edticas que no har\u00e1n m\u00e1s que agravar las condiciones de vida de los sectores populares. Medidas de austeridad, flexibilizaci\u00f3n laboral y recorte de subsidios para sectores no vinculados con las necesidades b\u00e9licas est\u00e1n a la orden del d\u00eda. Por ejemplo, las autoridades hicieron aprobar una ley que habilita la realizaci\u00f3n de contratos de \u201ccero horas\u201d. Los contratos de \u201ccero horas\u201d reciben este nombre ya que no le aseguran al trabajador un n\u00famero m\u00ednimo de horas semanales o mensuales efectivamente trabajadas, lo que impacta l\u00f3gicamente en el salario que recibe a fin de mes<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. Asimismo, se autoriz\u00f3 a las empresas con una plantilla superior a los doscientos cincuenta empleados a violar disposiciones que se hayan establecido con anterioridad en el marco de convenios colectivos firmados con representaciones sindicales (Amnist\u00eda Internacional, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el gobierno de Zelensky sostiene que dichas reformas se justifican por el contexto b\u00e9lico, lo cierto es que las mismas forman parte de un proyecto m\u00e1s amplio de modificaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n laboral, que incluye la flexibilizaci\u00f3n en las condiciones de despido, el recorte de derechos sindicales y la disminuci\u00f3n de los costos patronales. Un proyecto que se ven\u00eda impulsando desde antes de la guerra y que no se hab\u00eda logrado aplicar por la exitosa resistencia \u2013en un contexto claramente mucho m\u00e1s favorable\u2013 de las organizaciones obreras. Como sostiene la activista feminista e investigadora bosnia Nela Porobi\u0107 (2023):<\/p>\n\n\n\n<p>Ucrania es la oportunidad m\u00e1s nueva para el capitalismo del desastre. Si bien Ucrania no es ajena a las pol\u00edticas neoliberales, solo ahora se pueden impulsar las intervenciones m\u00e1s extremas, porque las personas, los posibles oponentes de estas pol\u00edticas, est\u00e1n ocupadas sobreviviendo o manteniendo unidas a sus comunidades. (P\u00e1rr.13)<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, no debe perderse de vista que, aunque en menor grado de extensi\u00f3n, las tropas que participan de la defensa del territorio ucraniano no quedan eximidas de la comisi\u00f3n de cr\u00edmenes de guerra ni de la violaci\u00f3n de derechos humanos. Seg\u00fan Human Rights Watch (2023), al igual que las tropas rusas, las fuerzas de Kiev han recurrido en reiteradas ocasiones al uso de municiones en racimo, particularmente peligrosas para la poblaci\u00f3n civil y prohibidas por la Convenci\u00f3n sobre Municiones en Racimo del 2008, ratificada por 110 Estados<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. Asimismo, las tropas ucranianas han cometido abusos, torturas y malos tratos contra prisioneros de guerra rusos, llevando a cabo inclusive varias ejecuciones extrajudiciales que no han sido debidamente investigadas por las autoridades (HRW, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n se ve agravada por un contexto de fuerte presencia de organizaciones de extrema-derecha y ultra-nacionalistas entre los grupos combatientes. Organizaciones que han venido fortaleci\u00e9ndose desde las grandes movilizaciones del a\u00f1o 2014, y que han sido sumadas, con diversos grados de formalidad, a las acciones de las fuerzas armadas ucranianas (Daza Sierra, 2022). El caso m\u00e1s conocido es el del Batall\u00f3n Azov, grupo xen\u00f3fobo y filo-nazi incorporado a los sectores de reserva de las fuerzas armadas de Ucrania, que desempe\u00f1\u00f3 un importante papel en la defensa de la ciudad de Mariupol. Este grupo, cuyo fundador Andriy Biletsky lleg\u00f3 a sostener p\u00fablicamente la necesidad de llevar a cabo \u201cuna cruzada contra los <em>untermenschen <\/em>(subhumanos) semitas\u201d, cuenta con financiamiento estatal y el respaldo de algunos de los principales oligarcas del pa\u00eds (Roussinos, 2022)<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. Gracias a estos v\u00ednculos, el Batall\u00f3n Azov ha logrado acceder a recursos, equipamiento y puestos de relevancia en la estructura estatal. Frente a esto, Roussinos (2022) sostiene que<\/p>\n\n\n\n<p>Ucrania no es un Estado nazi, pero el apoyo del Estado ucraniano a grupos neonazis o de tendencia nazi (\u2026) convierte al pa\u00eds en un caso at\u00edpico en Europa. En el continente existen muchos grupos de extrema derecha, pero s\u00f3lo en Ucrania estos poseen sus propios tanques y unidades de artiller\u00eda, con apoyo del Estado. (P\u00e1rr. 10)<\/p>\n\n\n\n<p>El accionar de estos grupos de extrema-derecha es particularmente virulento contra miembros y organizaciones de la comunidad LGBTQ+. Y dicho accionar no se ha visto modificado sustancialmente por la existencia de un conflicto armado internacional en curso (Barb\u00e1s, 2022). A modo de prueba, en los \u00faltimos meses fue vandalizada la sede de Insight Ukraine, una ONG que defiende los derechos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales; sufrieron hostigamiento m\u00faltiples referentes y activistas de la comunidad LGBTQ+; y debieron incrementarse las medidas de seguridad en torno a la realizaci\u00f3n del Primer Festival de Cine Queer de Kiev, a ra\u00edz de las amenazas recibidas por sus promotores (ILGA, 2023)<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El rol de las mujeres en la guerra<\/h2>\n\n\n\n<p>El hecho de que las mujeres se vean expuestas a formas espec\u00edficas y agravadas de violencia en el marco de los conflictos b\u00e9licos no implica que su papel durante los mismos se l\u00edmite al de v\u00edctimas pasivas, sin autonom\u00eda o capacidad de agencia. Por el contrario, a lo largo de la historia las mujeres han desempe\u00f1ado una amplia variedad de actividades que han contribuido, tanto a la finalizaci\u00f3n de los enfrentamientos como al alargamiento de los mismos<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. Por ejemplo, en el marco de la guerra en Ucrania, las mujeres desempe\u00f1an un papel fundamental en el sostenimiento del tejido social y en la provisi\u00f3n de servicios previamente brindados por el Estado. Asimismo, seg\u00fan afirma Moriconi (2022), \u201cel trabajo de caridad, la organizaci\u00f3n de colectas y las recaudaciones son centrales en Ucrania, y son mayoritariamente mujeres qui\u00e9nes se encargan de trasladar y suministrar equipos b\u00e1sicos y donaciones monetarias a los soldados\u201d (p.77).<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, las mujeres de Ucrania juegan un rol muy activo en la resistencia pac\u00edfica o no-armada frente a la invasi\u00f3n, boicoteando el accionar de las tropas rusas a partir de acciones como la falta de colaboraci\u00f3n, la entrega de informaci\u00f3n falsa o la participaci\u00f3n en movilizaciones de protesta. En este sentido, es particularmente relevante el accionar de las mujeres ucranianas exiliadas que se hallan en Polonia y Rep\u00fablica Checa, quienes han llevado a cabo importantes campa\u00f1as de solidaridad, propaganda y recolecci\u00f3n de fondos para quienes a\u00fan permanecen en suelo ucraniano (Koshulko y Dluhopolskyi, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de esto, las mujeres ucranianas vienen sum\u00e1ndose de forma creciente a la lucha directa contra las tropas rusas, al menos desde la anexi\u00f3n de la pen\u00ednsula de Crimea en 2014. La incorporaci\u00f3n de mujeres en las fuerzas armadas de Ucrania ha sido tan importante en los \u00faltimos a\u00f1os, que desde el 2016 las autoridades han autorizado la participaci\u00f3n femenina en unidades de combate (Koshulko y Dluhopolskyi, 2022). Hasta entonces, solamente les estaban permitidas tareas administrativas o auxiliares lejos del campo de batalla. Actualmente, unas 40.000 mujeres son parte de las fuerzas armadas ucranianas, lo que representa aproximadamente un 10% del personal. Del total de mujeres que forman parte de las fuerzas armadas, alrededor de 5.000 se encuentran en las l\u00edneas de combate, aunque desarrollando fundamentalmente tareas de asistencia m\u00e9dica (RTVE, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de estos avances, las mujeres siguen sufriendo violencia y discriminaci\u00f3n al interior del ej\u00e9rcito, y casi siempre se ven relegadas por sus oficiales a tareas secundarias (Moriconi, 2022). Las autoridades castrenses no parecen muy predispuestas a alentar la participaci\u00f3n femenina, lo que se traduce en m\u00faltiples pr\u00e1cticas que van desde la negativa a desarrollar uniformes espec\u00edficos<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>, hasta la imposici\u00f3n de normas sexistas como el tener que desfilar en zapatos de taco alto (BBC, 2021). Asimismo, todav\u00eda no se han modificado en lo sustancial ciertas im\u00e1genes estereotipadas y de ra\u00edz patriarcal, muy arraigadas en la sociedad ucraniana. Por ejemplo, seg\u00fan una encuesta realizada por Insight Ukraine (2023), el 60% de los entrevistados considera que solamente los hombres deben ser convocados para la conscripci\u00f3n obligatoria; dicho valor, se eleva hasta el 66% cuando los que responden son varones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Reflexiones finales<\/h2>\n\n\n\n<p>La guerra de Ucrania, que ya transita su segundo a\u00f1o, ha puesto en riesgo la integridad y la existencia de millones de personas. No solamente en territorio ucraniano, donde la gravedad de la situaci\u00f3n es desesperante, sino tambi\u00e9n a nivel global a ra\u00edz de su impacto en los mercados energ\u00e9ticos y de abastecimiento de granos. Pero la guerra no solamente es muerte, destrucci\u00f3n y desesperanza para millones. Tambi\u00e9n es una oportunidad fant\u00e1stica para que ciertos sectores y pa\u00edses puedan hacer negocios. En efecto, desde el comienzo de la guerra las ganancias de las industrias armamentistas no han parado de crecer, y este proceso probablemente se sostendr\u00e1 en los pr\u00f3ximos a\u00f1os habida cuenta del incremento de los presupuestos militares que est\u00e1n realizando las principales potencias a nivel global. Para dimensionar las cifras detr\u00e1s del negocio, podemos tomar simplemente el caso de Ucrania, que hasta el 2021 destinaba en promedio un 3% de su PIB para gastos militares y que actualmente destina m\u00e1s de un 30%. Seg\u00fan datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, 2023), las importaciones de armamento por parte de Kiev crecieron un 8.640%, siendo Estados Unidos el principal origen de las mismas (un 34% de las importaciones totales de armamento). Dichas importaciones, se financiaron en buena medida con aportes econ\u00f3micos realizados por terceros pa\u00edses, especialmente de Europa. En este sentido, para finales del 2022 la Uni\u00f3n Europea ya hab\u00eda puesto a disposici\u00f3n del rearme ucraniano la friolera suma de 3,1 billones de euros (SIPRI, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la guerra en Ucrania parece adoptar las caracter\u00edsticas y configuraciones propias de los conflictos modernos, en los cuales la paz ya no existe como objetivo esperable ni deseable: \u201cel proyecto de la guerra es hoy, para sus administradores, un proyecto a largo plazo, sin victorias ni derrotas conclusivas. Casi podr\u00eda decirse que el plan es que se transformen, en muchas regiones del mundo, en una forma de existencia\u201d (Segato, 2014, p.341).<\/p>\n\n\n\n<p>No resulta extra\u00f1o, por ende, que exista tan poca voluntad de alcanzar una soluci\u00f3n pac\u00edfica al conflicto. Demasiados intereses est\u00e1n en juego, y para la mayor\u00eda de ellos resulta m\u00e1s rentable la extensi\u00f3n indefinida de la lucha. El costo humanitario se vuelve un factor secundario; precio que todos parecen dispuestos a pagar en pos de la persecuci\u00f3n de sus objetivos \u2013pol\u00edticos, econ\u00f3micos o estrat\u00e9gicos\u2013. Sin embargo, puede que no todo est\u00e9 perdido. Sindicatos, organizaciones de derechos humanos, agrupaciones feministas, partidos pol\u00edticos de izquierda y un creciente n\u00famero de actores de la sociedad civil bregan por el fin inmediato de las hostilidades y la apertura de una instancia real de negociaci\u00f3n entre Rusia y Ucrania. Estas voces, por el momento minoritarias frente a quienes levantan las banderas del nacionalismo, el patriotismo exaltado y el militarismo, son la clave para evitar que Europa se sumerja todav\u00eda m\u00e1s en uno de los momentos m\u00e1s oscuros de su historia reciente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-59c3f77b default uagb-is-root-container\">\n<p class=\"bibliografia\">Amnist\u00eda Internacional (2023). Informe 2022\/23 de Amnist\u00eda Internacional. La situaci\u00f3n de los derechos humanos en el mundo. Londres: Amnesty International Ltd.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliografia\">Barb\u00e1s, J.M. (2022). Pol\u00edtica Exterior Feminista y guerra en Ucrania: reflexiones a partir del caso sueco. Anuario en Relaciones Internacionales del IRI 2022, pp.1448-1462.<\/p>\n\n\n\n<p>Barb\u00e1s, J.M (2022b). G\u00e9nero y guerra: una reflexi\u00f3n a partir de la obra de Joan Scott. <em>Perspectivas<\/em>, Revista de Ciencias Sociales, no.13, pp. 337-352.<\/p>\n\n\n\n<p>Bilsky,M. ; Cabrera, J. y Muratore, F. (2023). Grupos neonazis en Ucrania: rol, importancia y perspectivas en el marco del conflicto en el este ucraniano. An\u00e1lisis CIPEI, marzo 2023, pp.18-35.<\/p>\n\n\n\n<p>Chaves, D. (2017). \u00bfQu\u00e9 \u201cg\u00e9nero\u201d de relaciones internacionales construimos? O de porqu\u00e9 es necesaria una perspectiva de g\u00e9nero desde la disciplina. En letra, no.8, pp.214.231.<\/p>\n\n\n\n<p>Chiarotti, S. (2015). Trata de personas. Un delito oculto a la vista de todos. Le Monde Diplomatique. El Atlas de la revoluci\u00f3n de las mujeres: luchas hist\u00f3ricas y los desaf\u00edos actuales del feminismo, pp. 54-57.<\/p>\n\n\n\n<p>Consejo de Seguridad de la ONU (2000). Resoluci\u00f3n 1325\/00.<\/p>\n\n\n\n<p>Daza Sierra, F. (2022). La resistencia civil noviolenta ucraniana ante la guerra. An\u00e1lisis de las tendencias, impactos y desaf\u00edos de la acci\u00f3n noviolenta en Ucrania. Barcelona: Institut Catal\u00e0 Internacional per la Pau.<\/p>\n\n\n\n<p>Ferrera, R. y Arrufat C\u00e1rdava, A. (2023). La salud materno-infantil en los conflictos armados, un derecho olvidado: Dos estudios recientes sobre Sud\u00e1n del Sur y Ucrania. Revista Internacional de Derechos Humanos, vol.13, no.2, pp. 99-170.<\/p>\n\n\n\n<p>Global Gender Gap Report (2023). Global Gender Gap Report 2023. Insight report. Ginebra: Foro Econ\u00f3mico Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Human Rights Watch (2023). World Report 2023. Nueva York: HRW.<\/p>\n\n\n\n<p>Insight Ukraine (2023). Gender stereotypes and roles through the eyes of youth: before and after the beginning of full-scale Russian aggression. Kiev: Insight Ukraine.<\/p>\n\n\n\n<p>Koshulko, O. y Dluhopolskyi, O. (2022). Exploring Women\u2019s Resistance Against Occupation and War in Ukraine. Revista Estudos Feministas, vol.30, no.1, pp.1-12.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno, H. (2002). Guerra y g\u00e9nero. Debates feministas, no.25, pp. 73-114.<\/p>\n\n\n\n<p>Moriconi, O. (2022). Ucrania: una mirada del conflicto desde los estudios de seguridad feministas. Revista Disputas, vol.2, pp.74-85.<\/p>\n\n\n\n<p>ONU Mujeres (2020). Gender mainstreaming: a global strategy for achieving gender equality and the empowerment of women and girls. Nueva York: UN Women.<\/p>\n\n\n\n<p>Parra Ferreras, S. (2023). Comunicaci\u00f3n y trata de personas en contextos de guerra. Caso de estudio del conflicto en Ucrania. Visual Review, vol.10, pp.2-11.<\/p>\n\n\n\n<p>Roussinos, A. (2022). La verdad sobre la extrema derecha ucraniana. Nueva Sociedad, marzo de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>Scott, J. (2008). G\u00e9nero e historia. M\u00e9xico DF: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica<\/p>\n\n\n\n<p>Segato, R. (2018). La guerra contra las mujeres. Buenos Aires: Editorial Prometeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Segato, R. (2014). Las nuevas formas de la guerra y el cuerpo de las mujeres. Revista Sociedade e Estado, vol.29, no.2, pp. 341-371.<\/p>\n\n\n\n<p>SIPRI (2023). Trends in international arms transfers 2022. Estocolmo: SIPRI.<\/p>\n\n\n\n<p>Varela Conesa, B. (2022). Las violencias sobre las mujeres en el contexto de la guerra de Ucrania. Posici\u00f3n, no.7, pp.1-15.<\/p>\n\n\n\n<p>Venegas, L.; Reverte, I. y Venegas, M. (2019). La guerra m\u00e1s larga de la historia. 4000 a\u00f1os de violencia contra las mujeres. Barcelona: Editorial Planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Comunicados de prensa y art\u00edculos period\u00edsticos<\/p>\n\n\n\n<p>ACNUR (12\/4\/2022). <em>Declaraci\u00f3n sobre los riesgos de trata y explotaci\u00f3n a los que se enfrentan las personas refugiadas de Ucrania<\/em>. Disponible en https:\/\/www.acnur.org\/noticias\/news-releases\/declaracion-sobre-los-riesgos-de-trata-y-explotacion-los-que-se-enfrentan<\/p>\n\n\n\n<p>ILGA (2023). <em>ILGA World Monitor. <\/em>Disponible en https:\/\/monitor.ilga.org\/<\/p>\n\n\n\n<p>BBC (3\/7\/2021). La controversia por el plan de Ucrania de que las mujeres soldado marchen con tacones. Disponible en https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-57710415<\/p>\n\n\n\n<p>DW (12\/7\/2023). <em>Miles de ucranianas combaten en uniformes para hombres.<\/em> Disponible en https:\/\/www.dw.com\/es\/miles-de-soldados-ucranianas-combaten-en-uniformes-para-hombres\/a-66204713<\/p>\n\n\n\n<p>Instituto Universitario de Estudios Sobre Migraciones (13\/6\/2022). <em>La trata de personas en el contexto de la guerra de Ucrania: \u00bfPor qu\u00e9 las personas migrantes son m\u00e1s vulnerables a la trata de personas? <\/em>Disponible en https:\/\/blogs.comillas.edu\/buildingbridges\/2022\/07\/13\/la-trata-de-personas-en-el-contexto-de-la-guerra-de-ucrania-por-que-las-personas-migrantes-son-mas-vulnerables-a-la-trata-de-personas\/<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9dicos Sin Fronteras (27\/3\/23). <em>Ucrania entre l\u00edneas enemigas: la destrucci\u00f3n total de su sistema de salud. <\/em>Disponible en https:\/\/www.msf.org.ar\/actualidad\/ucrania-lineas-enemigas-la-destruccion-total-su-sistema-salud<\/p>\n\n\n\n<p>Noticias ONU (6\/12\/2022). <em>Luchar contra la violencia sexual en la guerra de Ucrania. <\/em>Disponible en https:\/\/news.un.org\/es\/story\/2022\/12\/1517287<\/p>\n\n\n\n<p>Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (31\/3\/2023). <em>En Ucrania, el Alto Comisionado T\u00fcrk detalla violaciones graves a la vez que hace un llamamiento a conseguir una paz justa. <\/em>Disponible en https:\/\/www.ohchr.org\/es\/statements\/2023\/03\/ukraine-high-commissioner-turk-details-severe-violations-and-calls-just-peace<\/p>\n\n\n\n<p>RTVE (4\/2\/2023). <em>M\u00e1s de 40.000 mujeres participan en el ej\u00e9rcito ucraniano, de las que 5.000 combaten en el frente. <\/em>Disponible en https:\/\/www.rtve.es\/noticias\/20230204\/mas-40000-mujeres-participan-ejercito-ucraniano-5000-combaten-frente\/2421287.shtml<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Licenciado en Ciencias Pol\u00edticas (UBA). Mag\u00edster en Relaciones Internacionales (UNLP). Doctorando en Ciencias Sociales (UNGS). Integrante del Centro de Estudios en G\u00e9nero(s) y Relaciones Internacionales (CeGRI, IRI-UNLP).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Esto se explica, en buena medida, por una disposici\u00f3n de la ley marcial vigente en Ucrania que limita la salida del pa\u00eds de varones en edad de combatir.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> La situaci\u00f3n de la trata y la explotaci\u00f3n sexual en Ucrania eran sumamente graves incluso antes del estallido de la guerra. En efecto, a comienzos del 2022 el pa\u00eds en cuesti\u00f3n ya era uno de los cinco principales lugares de origen de v\u00edctimas de trata a nivel mundial (Instituto Universitario de Estudios Sobre Migraciones, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Para Rita Segato (2018), actualmente en la trata con fines de esclavitud sexual est\u00e1 inscripta una verdadera pedagog\u00eda de la crueldad, en tanto \u201csu rendimiento no reside meramente en la contabilidad del lucro material que de ella se extrae, sino en lo que ella cobija en t\u00e9rminos de los pactos de silencio y complicidad que a su sombra se consolidad. Econom\u00edas materiales y simb\u00f3licas entreveradas (\u2026)\u201d (p. 20).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Seg\u00fan una encuesta realizada entre j\u00f3venes ucranianos de hasta 25 a\u00f1os por la ONG Insight Ukraine (2023), el 55% de los varones considera que son m\u00e1s aptos que las mujeres para el liderazgo pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Con el objetivo de evitar las posibles protestas obreras, las autoridades ucranianas terminaron aceptando que la ley de contratos de \u201ccero horas\u201d estableciera un m\u00ednimo garantizado de treinta y dos horas remuneradas por mes. Es decir, ocho horas semanales. Una cifra irrisoria, y con la cual resulta imposible asegurar el sustento del trabajador y su familia.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Ni Ucrania ni Rusia son parte de la mencionada convenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Adem\u00e1s del Batall\u00f3n Azov, en Ucrania operan otras organizaciones de extrema-derecha como el Batall\u00f3n Batkivshchyna o la Divisi\u00f3n Misantr\u00f3pica, que comparten elementos como el supremacismo blanco, la homofobia, el antisemitismo y la misoginia. Todas estas organizaciones poseen nutridos nexos con organizaciones europeas o estadounidenses, con las cuales intercambian peri\u00f3dicamente informaci\u00f3n, recursos y experiencias (Bilsky, Cabrera y Muratore, 2023). Incluso m\u00e1s, muchas de ellas est\u00e1n relacionadas con organizaciones rusas de iguales caracter\u00edsticas \u2013 el grupo Wagner, sin dudas es el caso paradigm\u00e1tico \u2013, lo que ha dado lugar a situaciones parad\u00f3jicas de acercamiento y di\u00e1logo entre grupos que a <em>priori <\/em>deber\u00edan estar enfrentados (Bilsky, Cabrera y Muratore, 2023). En definitiva, lo que las fronteras y los intereses nacionales dividen, la ideolog\u00eda \u2013 violenta, reaccionaria y filo-nazi \u2013 termina hermanando.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> En el marco del conflicto b\u00e9lico, se han visto afectados derechos espec\u00edficos de quienes integran la comunidad LGBTQ+. Por ejemplo, mujeres trans con una incorrecta identificaci\u00f3n de sexo en sus documentos de identidad han sido forzadas a cumplir con el servicio militar impuesto a la poblaci\u00f3n masculina (Moriconi, 2022). El presidente Zelensky, por otra parte, ha se\u00f1alado que Ucrania no avanzar\u00e1 en el reconocimiento de los matrimonios para personas del mismo sexo mientras las hostilidades sigan en curso (HRW, 2023). De todas maneras, la situaci\u00f3n de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales en territorio bajo soberan\u00eda ucraniana, parece ser mejor que la de quienes se hallan en zonas ocupadas por tropas de Rusia, debido a la abierta homofobia que enarbolan las autoridades de este pa\u00eds (ILGA, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> No es nuestra intenci\u00f3n discutir aqu\u00ed en profundidad las diferentes maneras en las que las mujeres intervienen en los conflictos armados, ni tampoco analizar los debates te\u00f3ricos y conceptuales que de ello se derivan. Para quienes desean abordar este t\u00f3pico recomendamos la lectura del art\u00edculo \u201cG\u00e9nero y guerra: una reflexi\u00f3n a partir de la obra de Joan Scott\u201d (Barb\u00e1s, 2022b).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> La organizaci\u00f3n Arm Women Now ha dise\u00f1ado y donado uniformes a las mujeres de las fuerzas armadas, y actualmente se encuentra en negociaciones con el Ministerio de Defensa de Ucrania para lograr que el mismo se vuelva un componente oficial y estandarizado del equipamiento militar (DW, 12\/7\/2023).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Mart\u00edn Barb\u00e1s<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":29328,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[1041,1129],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT-600x200.png",600,200,true],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT-375x200.png",375,200,true],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT-720x200.png",720,200,true],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/a2023FEAT.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Juana Alvarez Eiras","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/juana-alvarez-eiras\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por Juan Mart\u00edn Barb\u00e1s","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30214"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30214"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30214\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36687,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30214\/revisions\/36687"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}