+
{"id":32300,"date":"2023-09-09T14:00:00","date_gmt":"2023-09-09T17:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=32300"},"modified":"2024-09-02T12:46:02","modified_gmt":"2024-09-02T15:46:02","slug":"a-sangre-fria-la-pesadilla-del-pogrom-en-el-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2023\/09\/09\/a-sangre-fria-la-pesadilla-del-pogrom-en-el-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"A sangre fr\u00eda. La pesadilla del pogrom en el siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p><em>Koshmar<\/em>, pesadilla, es el t\u00edtulo del racconto de <strong>Pinie Wald<\/strong> sobre los sucesos de la Semana Tr\u00e1gica. En enero de 1919, el Ej\u00e9rcito y la polic\u00eda del joven Estado argentino permitieron a grupos de rompehuelgas y j\u00f3venes arist\u00f3cratas violentar a los manifestantes. Koshmar, sin embargo, pone el foco en un escenario particular: el del pogrom que ocurri\u00f3 en el barrio de Once y alrededores contra poblaci\u00f3n migrante, eminentemente jud\u00eda.<\/p>\n<p>Cientos de familias hab\u00edan arribado al pa\u00eds desde aldeas y ciudades de Europa del Este huyendo de las matanzas perpetradas por sus propios vecinos. En Buenos Aires, el viejo antisemitismo fungi\u00f3 con un imaginario excluyente de la configuraci\u00f3n identitaria nacional y se asoci\u00f3 a estos inmigrantes con ideolog\u00edas percibidas como nocivas para una pureza racial plasmada en una organizaci\u00f3n c\u00edvico-pol\u00edtica a imagen y semejanza de la oligarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Los pasados d\u00edas, la est\u00e9tica desgarradora del asesinato y la humillaci\u00f3n de ancianos, la violaci\u00f3n de mujeres, el secuestro de ni\u00f1os y familias enteras, en definitiva, de la muerte y el terror, aparecieron una vez m\u00e1s. Esta vez, en Israel. La difusi\u00f3n en tiempo real de las im\u00e1genes de la infamia, facilitada a trav\u00e9s de las redes sociales, provoc\u00f3 reacciones igual de inmediatas que merecen atenci\u00f3n. En apenas un fin de semana, los acontecimientos demostraron su potencia para propiciar una toma de posiciones in\u00e9dita respecto a la interpretaci\u00f3n del conflicto entre israel\u00edes y palestinos.<\/p>\n<p>Hace d\u00edas, en <em>Le Monde Diplomatique<\/em>, <strong>Mart\u00edn Plot<\/strong> analiz\u00f3 el surgimiento de candidatos capaces de imaginar paradigmas originales para abordar el agotamiento que exhiben ciertos modos de articulaci\u00f3n de la experiencia democr\u00e1tica en Argentina. Quisiera retomar esta clave de lectura, que se detiene en percibir aquello que deviene decible o indecible en un cierto contexto y para una cierta sociedad, para proponer una reflexi\u00f3n sobre los hechos recientes.<\/p>\n<h6><strong>\u00bfQu\u00e9 es lo que se volvi\u00f3 decible? <\/strong><\/h6>\n<p>Las respuestas de casi todos los gobiernos, portales de noticias y organismos internacionales del mundo fue que el ataque constituy\u00f3 un acto de terrorismo. Es decir, que otra interpretaci\u00f3n sugiere una obstinaci\u00f3n por justificarlo, en vez de verdaderamente repudiar las injusticias que los palestinos efectivamente vivencian en lo cotidiano, sea por parte de autoridades del Estado de Israel, como de Hamas, de la Autoridad Nacional Palestina, o de quien corresponda.<\/p>\n<p>El fluir de las bruscas im\u00e1genes y angustiosos testimonios estableci\u00f3 sin necesidad de operativo medi\u00e1tico alguno, lo decible: Hamas es una organizaci\u00f3n terrorista, violenta e incapaz de una representaci\u00f3n pol\u00edtica adecuada para su propia poblaci\u00f3n. Mucho menos, para la imaginaci\u00f3n de un posible gobierno de una poblaci\u00f3n diversa a su cargo: responsabilidad que recae en el ejercicio de autoridades de cualquier Estado Naci\u00f3n reconocido. Esto, acorde a los compromisos que los propios palestinos han discutido en cumbres internacionales y suscripto en su participaci\u00f3n en organismos internacionales.<\/p>\n<p>De lo visible a lo decible, la relaci\u00f3n entre interpretaci\u00f3n y evidencia asent\u00f3 la palpable impresi\u00f3n que Israel y su poblaci\u00f3n civil fueron criminalmente atacadas. Debe decirse que las \u00faltimas d\u00e9cadas no corresponden a esta perspectiva. La respuesta general ante el accionar israel\u00ed en su lucha contra Hamas y Jihad Isl\u00e1mica durante los Operativos Plomo Fundido (2008-2009), Pilar de Defensa (2012) y Margen Protector (2014) no fue la del acompa\u00f1amiento y congoja compartidas, sino la de un en\u00e9rgico repudio a Israel.<\/p>\n<p>Hoy, deviene decible que amparar los hechos de Hamas en una \u00e9pica de resistencia es una distorsi\u00f3n de cualquier demanda leg\u00edtima de un Estado soberano propio. Al revelar una cualidad tan indiscutiblemente vil, quienes procuran insistir en su repudio a Israel mostr\u00e1ndose impasibles con las v\u00edctimas, exponen un flagrante antisemitismo ahora incapaz de ocultarse en un supuestamente correcto antisionismo. Es decir, el r\u00e9gimen de lo decible e indecible parece cambiar. Esto no significa que las injusticias que cometa el Estado de Israel dejen de ser repudiables, sino que la perspectiva de su relaci\u00f3n con quienes demuestran ser Hamas y Jihad Isl\u00e1mica tal vez modifique las lecturas sobre los rasgos de esta enemistad en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<h6><strong>\u00bfC\u00f3mo llegamos a esto?<\/strong><\/h6>\n<p>Dos intifadas y el fracaso de Oslo inauguraron un nuevo milenio plagado de enfrentamientos. La crisis del pacifismo, la falta de liderazgo de la centro-izquierda y del laborismo y la consolidaci\u00f3n de una hegemon\u00eda pol\u00edtica israel\u00ed crecientemente concentrada en expresiones de derecha condujeron a la actual coalici\u00f3n gobernante. La alianza de Likud con grupos expresamente racistas y mis\u00f3ginos blinda a un primer ministro que huye al juicio pol\u00edtico bregando por una reforma judicial controvertida por habilitar a una mayor\u00eda simple pisotear a la Corte Suprema y sancionar leyes potencialmente contrarias al esp\u00edritu fundacional del Estado de Israel.<\/p>\n<p>Nuevamente, al decir de <strong>Mart\u00edn Plot<\/strong> y <strong>Richard Rorty<\/strong>, como \u201cpoetas vigorosos\u201d, los dirigentes oficialistas israel\u00edes reimaginan y enuncian una organizaci\u00f3n pol\u00edtica diferente para el pa\u00eds. Es decir, estos \u201cpoetas\u201d hablan <em>diferente<\/em> a c\u00f3mo habl\u00f3 el movimiento sionista, mayormente laico y socialista, en 1948, cuando se cre\u00f3 el Estado. El actual gobierno involucra un conjunto ecl\u00e9ctico de derechas que consagran una visi\u00f3n del juda\u00edsmo excluyente hacia los sectores m\u00e1s seculares y progresistas, y una forma de sociedad en la que las minor\u00edas \u00e1rabe, beduina, drusa, circasiana, queden m\u00e1s relegadas.<\/p>\n<p>En respuesta, atestiguamos un a\u00f1o de movilizaciones masivas en rechazo de la reforma judicial. Tan masivas, que los propios reservistas contundentemente protestaron neg\u00e1ndose a prestar servicios en el ej\u00e9rcito. Ante una sociedad conmocionada, distra\u00edda y vulnerable frente al vislumbramiento de una novedosa instituci\u00f3n de lo pol\u00edticamente decible, Hamas y sus socios encontraron una ventana de oportunidad.<\/p>\n<p>Hasta entonces, la din\u00e1mica del conflicto involucr\u00f3 recurrentes escaladas; de incidentes cotidianos de micro-agresi\u00f3n a eventuales operativos con despliegue de tropas e intercambio de fuego. La cultura de seguridad de la poda del pasto: la guerra de desgaste y neutralizaci\u00f3n de la capacidad de fuego del enemigo, pero no de su derrota definitiva. Ya referenciaron los portales del mundo que lo acontecido este fin de semana no tiene parang\u00f3n con lo conocido.<\/p>\n<p>Los hechos se asemejan a un desastre parecido al de las Torres Gemelas o Pearl Harbor. Israel s\u00f3lo experiment\u00f3 una conmoci\u00f3n parecida cuando estall\u00f3, hace cincuenta a\u00f1os, la Guerra del Yom Kipur. Esta circunstancia no conformaba parte de lo siquiera imaginable. Podr\u00e1 adjudicarse la cuesti\u00f3n a la falta de una adecuada lectura de las circunstancias, o bien, a las falencias del sistema de defensa y de una cultura de seguridad basada en el desgaste y no en una victoria definitiva. Tambi\u00e9n surge como explicaci\u00f3n el agotamiento de un modo de convivencia imposible intensificado por el abandono de la negociaci\u00f3n, el reparo y el encuentro entre pueblos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n cabe destacar el repudio de Hamas y sus aliados a la normalizaci\u00f3n de relaciones diplom\u00e1ticas entre Israel y el Mundo \u00c1rabe, cuyo pr\u00f3ximo cap\u00edtulo parec\u00eda ser el de la oficializaci\u00f3n del v\u00ednculo con Arabia Saudita. Cada vez m\u00e1s desentendidos de los palestinos, los pa\u00edses del Golfo reemplazan en el presente el liderazgo que otrora ejerci\u00f3 Egipto. Me inclino por enfatizar como condici\u00f3n indispensable para el envalentonamiento de los agresores, la coyuntural indefensi\u00f3n anunciada por meses desde Israel, que Hamas, apoyada por el gobierno iran\u00ed, tom\u00f3 para asestar el golpe atroz.<\/p>\n<p>Es que la agresi\u00f3n tuvo lugar un d\u00eda despu\u00e9s de haberse cumplido cincuenta a\u00f1os del comienzo de la Guerra del Yom Kipur. Es decir, Hamas busc\u00f3 una fecha propia que evocara la humillaci\u00f3n al Estado de Israel provocada por sus antiguos enemigos. Pero no se trata, ahora, de combates entre ej\u00e9rcitos nacionales, sino de una serie de ataques que recrean el terror de los pogroms: la pesadilla de la violaci\u00f3n, el desm\u00e1n, la tortura, el secuestro, el asesinato. Deploro las explicaciones duales del conflicto y la in\u00fatil recurrencia a su comprensi\u00f3n a partir de argumentos al estilo del huevo y la gallina. La humanidad est\u00e1 compelida a desterrar de su imaginario pol\u00edtico la propensi\u00f3n a la eliminaci\u00f3n del espacio de continuidad, no elegido, entre grupos diversos para consagrar nuestra coexistencia.<\/p>\n<p>Es, justamente, la violencia que hist\u00f3ricamente configura la experiencia diasp\u00f3rica del pueblo jud\u00edo, que provoca el surgimiento mismo del sionismo como alternativa de resoluci\u00f3n a la cuesti\u00f3n jud\u00eda, la que reemerge aqu\u00ed. Este fin de semana aprendimos que la est\u00e9tica de la razzia en el siglo XXI se caracteriza por su transmisi\u00f3n en vivo, por la recuperaci\u00f3n de testimonios por redes sociales, por la difusi\u00f3n de pedidos de informaci\u00f3n de familiares secuestrados o desaparecidos. Viralizada a nivel global, nos encontramos con la conversi\u00f3n del cuerpo humano en arena de despojo. La dignidad de la mujer mancillada por la reivindicaci\u00f3n de una idea de naci\u00f3n y patriotismo confundida con los aspectos m\u00e1s repulsivos de un machismo acongojado.<\/p>\n<p>Hamas ha demostrado su car\u00e1cter de usurpador. No cabe posibilidad de pluralismo alguno bajo su direcci\u00f3n. Por consiguiente, tampoco para la pol\u00edtica, ni desde ya, para la vida. Cabe preguntarse por qu\u00e9 quienes dicen aspirar a lo primero para defender lo segundo no hallan lo suficientemente aberrantes los hechos como para comprenderlos como un acto de terrorismo susceptible de ser denunciado sin peros ni pruritos. Nunca M\u00e1s, desde Varsovia a la Argentina. Nunca M\u00e1s a los pogroms, donde sea. Pero, no. La trabaz\u00f3n de lo decible en la lengua de presuntos progresismos nublados por un antisemitismo imbatible facilita a otros actores de la pol\u00edtica reclamar el tono de la compasi\u00f3n.<\/p>\n<p>La sucesi\u00f3n de hechos recientes quiz\u00e1s ayude a comprender c\u00f3mo se establece una cierta visi\u00f3n de la historia, y as\u00ed, de un lugar en la historia a partir de lo decible. Ese sitio puede ser ocupado por una genuina propensi\u00f3n al di\u00e1logo y a la reconciliaci\u00f3n \u2013camino que israel\u00edes y palestinos habr\u00e1n de edificar para una soluci\u00f3n fraterna y duradera, hoy inimaginable, pero qui\u00e9n sabe si lejana\u2013 o por poetas vigorosos que usurpen, con palabras persuasivas, el entusiasmo por imaginar modos de convivencia distintos a los presentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>Ignacio Rullansky<\/em><\/strong><br \/>\nCoordinador<br \/>\nDepartamento de Medio Oriente<br \/>\nIRI &#8211; UNLP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Ignacio Rullansky<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":21671,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"0","ocean_second_sidebar":"0","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"0","ocean_custom_header_template":"0","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"0","ocean_menu_typo_font_family":"0","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"0","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[1466,1138],"class_list":["post-32300","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones-iri","tag-a2024opdemo","tag-opdemo","entry","has-media"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",600,160,false],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",375,100,false],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",720,192,false],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Noel\u00ed Scarpelli","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/noeli\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por Ignacio Rullansky","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32300"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32300\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36456,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32300\/revisions\/36456"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}