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{"id":32475,"date":"2016-07-07T14:21:46","date_gmt":"2016-07-07T17:21:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=32475"},"modified":"2023-10-12T14:37:15","modified_gmt":"2023-10-12T17:37:15","slug":"no-mas-farc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2016\/07\/07\/no-mas-farc\/","title":{"rendered":"No m\u00e1s FARC"},"content":{"rendered":"<p>El conflicto armado colombiano tiene como una de sus principales aristas, al enfrentamiento m\u00e1s viejo del continente, entre las FARC y el Estado. Por lo cual, la desmovilizaci\u00f3n no significar\u00e1 en teor\u00eda el fin del conflicto, que cuenta con otros actores y variables, y que ha costado unos 250 mil muertos, m\u00e1s de 50 mil desaparecidos y unos 8 millones de v\u00edctimas, calculando las cifras apenas desde 1985. El ELN aunque negocia con el Estado sigue matando polic\u00edas y militares, y las Bandas Criminales en la sombra, imponen su narcoviolencia como producto de la metamorfosis paramilitar, a donde seguramente se integrar\u00e1n algunos reductos guerrilleros en desacuerdo con el actual proceso.<\/p>\n<p>Sin embargo, acabar con el slogan FARC, representa desarmar a la guerrilla m\u00e1s numerosa de Am\u00e9rica, que lleg\u00f3 a tener unos 20 mil miembros, y que en la actualidad se estiman en 8 mil. Un gran n\u00famero si recordamos que \u00e9ste grupo se formaliz\u00f3 en 1964 apenas con 48 guerrilleros. Pero ya desde el \u201cBogotazo\u201d del 9 de abril de 1948, las c\u00e9lulas de autodefensa campesina e ind\u00edgena y otros miembros clandestinos del partido comunista, se movilizaron a nivel nacional en raz\u00f3n a la violencia bipartidista de los entonces tradicionales: liberales y conservadores. En el recorrido, la guerrilla definitivamente se prostituy\u00f3 decantando en accionares terroristas y otros cr\u00edmenes internacionales, con activos en empresas narcoviolentas, y, como resultado un justificado pero influenciado rechazo social, lo cual asegura su fracaso pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Fueron fallidos los procesos de paz intentados por <strong>Belisario Betancur<\/strong> en los 80s; los resultados del ataque a Casa Verde de Gaviria en los 90s; la silla vac\u00eda y el temporal Cagu\u00e1n de Pastrana que dot\u00f3 por unos d\u00edas a las FARC del estatus pol\u00edtico de beligerancia, y que s\u00f3lo logr\u00f3 el fortalecimiento y expansi\u00f3n del grupo, consolidando la internacionalizaci\u00f3n del conflicto con la entrada del Plan Colombia (hoy Plan Paz). Concomitante con la barbarie paramilitar vivida durante los mandatos de <strong>Uribe<\/strong>, se disminuyeron los \u00edndices de homicidios gracias a las desapariciones a punta de fosas comunes, falsos positivos, descuartizamientos, uso de cocodrilos, tigres y leones. Lo que copiaron expendedores de drogas en el centro de Bogot\u00e1 (El Bronx), usando tambi\u00e9n \u00e1cido y perros para matar y eliminar humanos a plena luz del 2016.<\/p>\n<p>Una vez acordados temas como los agrarios, sobre narcotr\u00e1fico, relativos a la participaci\u00f3n pol\u00edtica y las restricciones para ejercerla provenientes del Estatuto de Roma, la creaci\u00f3n de la Justicia Especial para la Paz y de la concepci\u00f3n de un Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparaci\u00f3n y No Repetici\u00f3n, s\u00f3lo basta esperar a que casualmente el pr\u00f3ximo 20 de julio, d\u00eda de la Independencia Nacional, se firme el acuerdo final. Seguramente la Corte Constitucional dar\u00e1 el visto bueno al plebiscito, que no dejar\u00e1 mucho margen de error para alcanzar el bajo y pol\u00e9mico umbral del mecanismo refrendatario. Ser\u00e1 alcanzado, incluso, con los escasos 20 puntos de aceptaci\u00f3n al gobierno <strong>Santos<\/strong>.<\/p>\n<p>Ahora, embriagados de discursos gloriosos de paz, deseamos que realmente se cumpla el fin de las hostilidades anunciado el 23 de junio con bombos y platillos, con presencia de la ONU y una fila de dignatarios en La Habana. Donde rechin\u00f3 en la ridiculez la presencia de Venezuela como pa\u00eds garante del proceso as\u00ed como los honores rendidos por las FARC a Hugo Ch\u00e1vez. Chile, Cuba y Noruega, reflejaron la posici\u00f3n diplom\u00e1tica de la sociedad internacional, limit\u00e1ndose al acompa\u00f1amiento en los requerimientos que les haga Colombia.<\/p>\n<p>D\u00edas antes de que <strong>Ban Ki-Moon<\/strong> le diera mayor credibilidad al anunciado fin del conflicto, <strong>Santos<\/strong> desparpajado alarm\u00f3 al pueblo con la posibilidad de guerras urbanas y el incremento de impuestos, en caso de no lograrse la paz. Por eso no le qued\u00f3 de otra que plagiar a <strong>Voltaire<\/strong>, sosteniendo que pese a estar en desacuerdo con la guerrilla, defender\u00e1 con todas sus fuerzas el derecho a que estas se expresen.<\/p>\n<p>Ahora, los guerrilleros se concentrar\u00e1n durante 6 meses en 23 zonas rurales y 8 campamentos donde portar\u00e1n armas, uniformes y se suspender\u00e1n las \u00f3rdenes de captura, y mientras que la ONU monitorea, realizar\u00e1n jornadas productivas y de capacitaci\u00f3n, hasta que se cumpla con la entrega total de las armas.<\/p>\n<p>La coyuntura implant\u00f3 al Dios posconflicto, y las \u00e9lites socio-econ\u00f3micas aprovechan el cuarto de hora comercial y pol\u00edtico de la paz, abri\u00e9ndose una vez m\u00e1s sin censura a la inversi\u00f3n extranjera y la dominaci\u00f3n pol\u00edtica. Siendo claramente entendible que si el conflicto constituy\u00f3 el discurso para la construcci\u00f3n pol\u00edtica en Colombia, ahora lo es la paz.<\/p>\n<p>Los detractores impulsados por <strong>Uribe<\/strong> han llegado al cl\u00edmax apocal\u00edptico de identificar el proceso como la toma del castro-chavismo a Colombia, pero se olvidan de la aberrante falsa desmovilizaci\u00f3n paramilitar gestada y que fue mucho m\u00e1s ofensiva en t\u00e9rminos jur\u00eddico-pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Nos preparamos para ver el salto mortal de las FARC en la nada puritana arena pol\u00edtica. Un ambiente propicio para almas contaminadas y turbias. Por eso para no hablar de paz parcial, no perdonar lo imperdonable y poder reconciliarnos, \u00e9ste escenario pol\u00e9mico de justicia alternativa es propicio para poder seguir arrebatando actores del juego de la muerte, esa que desea la oposici\u00f3n pol\u00edtica y que alimentan los medios de comunicaci\u00f3n, cosechando falsos rumores sobre \u00e9ste proceso, sin duda hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Bajo estas premisas se acondicionan los posibles candidatos a la presidencia del 2018. Para alcanzar la verdadera paz debemos recordar que s\u00f3lo un peque\u00f1o porcentaje de las muertes que ocurren en Colombia, son ocasionadas, dentro del conflicto armado. La corrupci\u00f3n ha generado muchos tipos de asesinos y de v\u00edctimas poco importantes, excepto para el amarillismo informativo.<\/p>\n<p>Es vital que no se perdonen los cr\u00edmenes atroces, tal y como est\u00e1 previsto, pues como lo dijo <strong>Gait\u00e1n<\/strong>: Nada m\u00e1s cruel e inhumano que una guerra. Nada m\u00e1s deseable que la paz. Pero la paz tiene sus causas, es un efecto. El efecto del respeto a los mutuos derechos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>Diana Patricia Arias Henao<\/em><\/strong><br \/>\nDra. Relaciones Internacionales UNLP<br \/>\nProfesora de la Universidad Militar Nueva Granada<br \/>\nEditora de la revista de Relaciones Internacionales. Estrategia y Seguridad<br \/>\nTwitter:@dianaariashenao<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conflicto armado colombiano tiene como una de sus principales aristas, al enfrentamiento m\u00e1s viejo del continente, entre las FARC y el Estado. 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