{"id":33505,"date":"2023-12-13T12:45:31","date_gmt":"2023-12-13T15:45:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=33505"},"modified":"2024-09-10T13:58:45","modified_gmt":"2024-09-10T16:58:45","slug":"sars-cov2-bioseguridad-y-terrorismo-por-maria-cristina-rosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2023\/12\/13\/sars-cov2-bioseguridad-y-terrorismo-por-maria-cristina-rosas\/","title":{"rendered":"SARS-COV2, Bioseguridad y Terrorismo"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a name=\"_Toc153362637\"><\/a>*&nbsp; SARS-COV2, Bioseguridad y Terrorismo<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a name=\"_Toc153362638\"><\/a>Mar\u00eda Cristina Rosas<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><strong>[1]<\/strong><\/sup><\/a><\/h3>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-59c3f77b default uagb-is-root-container\">\n<p>A la fecha no hay un consenso sobre el significado ni los alcances de lo que se denomina vigilancia epidemiol\u00f3gica. Hist\u00f3ricamente, si bien desde la antig\u00fcedad se sabe de acciones emprendidas por las autoridades de diversas comunidades para observar y dilucidar el comportamiento de las enfermedades y mitigar su impacto, la vigilancia, en s\u00ed, se ha enfrentado a la necesidad de caracterizar sus alcances y l\u00edmites: \u00bfvigilar es s\u00f3lo observar? \u00bfSu prop\u00f3sito es alertar? \u00bfInvolucra acciones para modificar el curso de los acontecimientos? Y si este es el caso, \u00bfde qu\u00e9 tipo de acciones se trata?<\/p>\n\n\n\n<p>Los desaf\u00edos en materia de salud han acompa\u00f1ado a la humanidad en todos los tiempos, de ah\u00ed que se hayan identificado diversas iniciativas de vigilancia para hacerles frente. En la Biblia, al igual que en la antigua Grecia y en el Imperio Romano \u2013 siglos V y VI a. C.- se hace menci\u00f3n a cuarentenas y aislamientos. M\u00e1s tarde, en el siglo XIV tanto la mortalidad como la morbilidad eran empleadas para dilucidar estrategias de control de las enfermedades y es tambi\u00e9n en ese siglo que se origina en Italia la obligaci\u00f3n de que las embarcaciones y las personas procedentes de Asia esperaran <em>quaranta giorni <\/em>antes de entrar a las ciudades, lo que permitir\u00eda saber si estaban enfermos o no. Hoy las cuarentenas, como es sabido, dependen del per\u00edodo en que una enfermedad es incubada (ICIM, 13 de abril de 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los detonantes para replantear la vigilancia epidemiol\u00f3gica en el mundo del nuevo siglo fue el contexto de septiembre-octubre de 2001, cuando en Estados Unidos, tras los atentados perpetrados con aviones en Nueva York, Washington D. C. y Pensilvania, fueron liberadas esporas de \u00e1ntrax en paquetes postales dirigidos a figuras p\u00fablicas y que provocaron la muerte de algunas personas. El uso de agentes qu\u00edmicos, biol\u00f3gicos y\/o toxinas para hacer da\u00f1o, resurgi\u00f3 como una preocupaci\u00f3n para la seguridad nacional estadunidense que, de manera previsible, reforz\u00f3 la conexi\u00f3n entre salud y seguridad (bioseguridad) a nivel nacional y global.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero adem\u00e1s, las enfermedades por zoonosis, tambi\u00e9n se manifestaron con especial crudeza. Como es sabido, hasta ahora se han identificado siete tipos de coronavirus: cuatro de ellos (HCoV-229E, HCoV-OC43, HCoV-NL63 y HCoV-HKU1) son muy comunes y algunos est\u00e1n presentes en el resfriado cotidiano junto a otros agentes pat\u00f3genos como los rinovirus, por lo que<strong>&nbsp;<\/strong>se estima que una proporci\u00f3n muy alta de la poblaci\u00f3n ha desarrollado defensas frente a ellos estando mayoritariamente inmunizados.&nbsp;Adem\u00e1s de estos cuatro coronavirus, han aparecido de forma m\u00e1s reciente otros tres, de los que el SARSCoV2 es el m\u00e1s famoso si bien sus otros dos hermanos debutaron en el presente siglo encendiendo las alertas de la comunidad cient\u00edfica, debido a la incidencia y distintos grados de letalidad: se trata del ya citado SARSCoV y del MERSCoV.<\/p>\n\n\n\n<p>El SARSCoV se manifest\u00f3 en la provincia de Guangdong en la Rep\u00fablica Popular China (RP China) en noviembre de 2002. En ese tiempo, el sistema de salud del pa\u00eds asi\u00e1tico se encontraba muy centralizado, exist\u00eda un conocimiento escaso sobre el tratamiento de enfermedades infecciosas y tampoco hab\u00eda una estrategia adecuada para comunicar informaci\u00f3n a la poblaci\u00f3n. Las autoridades centrales enfrentaron dificultades con las entidades locales quienes no asumieron la responsabilidad para enfrentar la crisis sanitaria. La propagaci\u00f3n del virus procedi\u00f3 con celeridad, llegando a Hong Kong en febrero de 2003 y de ah\u00ed a Singapur, Canad\u00e1 -en especial a Toronto- y Estados Unidos, mientras que las autoridades callaron sobre el desarrollo del brote, ocultaron evidencias y afirmaron que ten\u00edan todo bajo control. Ante la falta de informaci\u00f3n creci\u00f3 el p\u00e1nico en la poblaci\u00f3n y debido el creciente n\u00famero de defunciones y la presi\u00f3n internacional, el gobierno de Beijing acept\u00f3 la crisis. Esta ciudad, por cierto, sufri\u00f3 especialmente ante la enfermedad y su alcalde fue destituido, al igual que el Ministro de Salud. La econom\u00eda, de todas maneras, se vio duramente golpeada y el producto interno bruto (PIB) del gigante asi\u00e1tico perdi\u00f3 entre 1 y 2 puntos porcentuales en 2003 a causa de la epidemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Adicionalmente, tras lo sucedido en la RP China con la epidemia de SARSCoV, se corrobor\u00f3 que un pa\u00eds, aisladamente, no podr\u00eda responder a los desaf\u00edos de salud p\u00fablica en el siglo XXI. Por ello el 23 de mayo de 2005 fue aprobado el reglamento sanitario internacional por la Asamblea Mundial de la Salud.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de su antecesor de 1969 -que ped\u00eda a los Estados notificar a la comunidad internacional casos s\u00f3lo sobre tres enfermedades -esto es, c\u00f3lera, peste y fiebre amarilla-, el nuevo reglamento sanitario internacional, en vigor a partir del 15 de junio de 2007, es un ambicioso entramado que comprende dos vertientes: seguridad sanitaria mundial -alerta y respuesta ante epidemias y\/o pandemias- y la respuesta mundial de salud p\u00fablica a la aparici\u00f3n natural, la liberaci\u00f3n accidental o el uso deliberado de agentes biol\u00f3gicos y qu\u00edmicos o de material radionuclear que afecten a la salud, y otras afines.<\/p>\n\n\n\n<p>Es de destacar en el nuevo reglamento sanitario internacional el cambio en la terminolog\u00eda y m\u00e1s importante, en el paradigma.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el reglamento<\/p>\n\n\n\n<p>para cumplir integralmente con los requisitos de advertencia y alerta tempranas del reglamento sanitario internacional, es preciso fortalecer y desarrollar la vigilancia sistem\u00e1tica, o basada en indicadores, y la vigilancia basada en eventos<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, el reglamento sanitario internacional de 2005 se propone llevar a cabo una visi\u00f3n integral amplia que incluye<\/p>\n\n\n\n<p>enfermedades o pautas de morbilidad desconocidas, inusuales o imprevistas de todos los or\u00edgenes (es decir, biol\u00f3gico, qu\u00edmico, radionuclear), as\u00ed como los peligros que podr\u00edan entra\u00f1ar un riesgo para la salud humana, como las olas de calor, los fen\u00f3menos naturales o los alimentos contaminados.<\/p>\n\n\n\n<p>No sobra decir que, para cumplir con las disposiciones del reglamento sanitario internacional, los 194 miembros de la OMS tendr\u00edan que restructurar considerablemente sus sistemas de vigilancia de salud p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se explicaba, la ahora denominada vigilancia de salud p\u00fablica, seg\u00fan el flamante nuevo reglamente, tiene dos objetivos principales, a saber<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>Medir la carga de morbilidad, incluida la vigilancia de las tendencias de la morbilidad y mortalidad, a fin de guiar eficazmente los programas de control y la asignaci\u00f3n de recursos correspondiente; y<\/li>\n\n\n\n<li>Detectar anticipadamente los eventos de salud p\u00fablica que requieren investigaci\u00f3n y respuesta r\u00e1pida, a fin de asegurar que los eventos de todos los or\u00edgenes se detecten y controlen r\u00e1pidamente. El mecanismo organizado para alcanzar este objetivo se denomina de alerta temprana y respuesta ().<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Conforme a ello, los nuevos sistemas de alerta temprana y respuesta deben estructurarse como una suerte de red de redes que vayan desde el \u00e1mbito internacional, pasen por el nacional y lleguen al local. Asimismo, la detecci\u00f3n precoz de los riesgos de salud p\u00fablica debe efectuarse de manera expedita, esto para evitar que el problema se desborde.<\/p>\n\n\n\n<p>El cambio de paradigma a partir de la entrada del reglamento sanitario internacional de 2005 es evidente:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>De considerar a un pu\u00f1ado de enfermedades incorpora todas las amenazas posibles a la salud p\u00fablica;<\/li>\n\n\n\n<li>En lugar de tomar medidas preconcebidas o predefinidas, ahora las respuestas se deben adaptar al riesgo; y<\/li>\n\n\n\n<li>Se pasa del control de las fronteras a la contenci\u00f3n local, esto es, en el lugar en que se origina.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En aras de determinar si un evento es de importancia internacional para la salud p\u00fablica, es importante resolver el algoritmo de decisi\u00f3n, el cual deber\u00e1 plantearse a partir de las siguientes preguntas, a saber<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>\u00bfTiene el evento una repercusi\u00f3n grave para la salud p\u00fablica?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfSe trata de un evento inusitado o imprevisto?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfExiste un riesgo significativo de propagaci\u00f3n?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfExiste riesgo de restricciones internacionales a los viajes y el comercio?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Si la respuesta es afirmativa por lo menos a dos de las cuatro preguntas se\u00f1aladas, entonces se debe proceder a la notificaci\u00f3n a la OMS. As\u00ed, una vez que el organismo internacional es notificado, corresponde a este validar, a partir de la evidencia recibida, las recomendaciones m\u00e9dicas. Es muy importante recordar que el reglamento sanitario internacional si bien es jur\u00eddicamente vinculante muchas de sus disposiciones dependen de la buena fe de los miembros de la instituci\u00f3n seguir o no sus lineamientos. Evidentemente no notificar un evento de importancia internacional en materia de salud p\u00fablica puede tener importantes efectos econ\u00f3micos y pol\u00edticos -ocurri\u00f3 en la RP China ante el SARSCoV, como se explicaba. Pero notificarlo tambi\u00e9n trae aparejadas consecuencias para el pa\u00eds, localidad o regi\u00f3n en donde se produce el evento. <em>Notificar o no notificar: <\/em>ese es el dilema que el reglamento sanitario internacional no ha logrado sortear al d\u00eda de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>El Reglamento Sanitario Internacional evidencia la importancia de contar con inteligencia epidemiol\u00f3gica. El prop\u00f3sito fundamental de la inteligencia epidemiol\u00f3gica consiste en el monitoreo, an\u00e1lisis y verificaci\u00f3n de se\u00f1ales, esto con el fin anticiparse a alg\u00fan un evento de salud de importancia internacional. La inteligencia epidemiol\u00f3gica involucra el proceso de detecci\u00f3n, cribado, verificaci\u00f3n, an\u00e1lisis, evaluaci\u00f3n e investigaci\u00f3n de la informaci\u00f3n sobre aquellos eventos o situaciones que pueden representar un riesgo y\/o amenaza para la salud p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>La inteligencia epidemiol\u00f3gica se propone as\u00ed producir informaci\u00f3n verificada y a tiempo sobre eventos de salud p\u00fablica que impacten en la seguridad nacional -e internacional- de manera que las autoridades sanitarias nacionales -e internacionales- act\u00faen para su prevenci\u00f3n, combate y\/o mitigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde se obtiene la informaci\u00f3n? Las fuentes primigenias incluyen&nbsp; informaci\u00f3n procedente de los sistemas de informaci\u00f3n en salud; de los sistemas de informaci\u00f3n en servicios; de los recursos materiales existentes; de los recursos humanos con que se cuenta -por ejemplo, personal de salud-; de los planes operativos; de los determinantes sociales; de las situaciones prevalentes; y de los antecedentes hist\u00f3ricos para efectuar un cribado y an\u00e1lisis de la informaci\u00f3n resultante con la intenci\u00f3n de generar los elementos suficientes en aras de apoyar la toma de decisiones privilegiando el menor riesgo, la optimizaci\u00f3n de los recursos -que siempre son escasos e insuficientes, incluso en los pa\u00edses m\u00e1s avanzados- e impacto m\u00e1s amplio.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante destacar que, si bien son -o deber\u00edan ser- los ministerios de salud las entidades primigenias en la generaci\u00f3n de inteligencia epidemiol\u00f3gica, las entidades y cuerpos de seguridad de los Estados cada vez se involucran m\u00e1s en el an\u00e1lisis de riesgos y amenazas no tradicionales a la seguridad, porque los eventos de salud p\u00fablica tienen causas multifactoriales y pueden ir desde fen\u00f3menos naturales no antr\u00f3picos &#8211;<em>i. e. <\/em>erupci\u00f3n volc\u00e1nica, terremoto-, hasta la manipulaci\u00f3n deliberada de virus, bacterias y\/o toxinas para hacer da\u00f1o. Hace tiempo que la salud dej\u00f3 de ser pensada como la ausencia de enfermedades. Hoy, para los fines de la seguridad nacional se reconoce que el impacto de eventos de salud p\u00fablica puede comprometer la supervivencia de los Estados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/boterrorismo3artRosasIMG1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"584\" src=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/boterrorismo3artRosasIMG1-1024x584.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-33508\" srcset=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/boterrorismo3artRosasIMG1-1024x584.jpg 1024w, https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/boterrorismo3artRosasIMG1-300x171.jpg 300w, https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/boterrorismo3artRosasIMG1-768x438.jpg 768w, https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/boterrorismo3artRosasIMG1.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La inteligencia epidemiol\u00f3gica no opera por igual ni tiene el mismo nivel de prioridad en todos los pa\u00edses. Como se suger\u00eda, antes de que el nuevo reglamento sanitario internacional entrar\u00e1 en vigor, la comunidad internacional puso el acento en un pu\u00f1ado de enfermedades infecciosas. Exist\u00eda una distancia importante entre ello y los usos b\u00e9licos o <em>weaponizaci\u00f3n <\/em>de virus, bacterias y toxinas, cuya prevenci\u00f3n y combate reca\u00eda especialmente en los cuerpos de seguridad, por ejemplo, las fuerzas armadas. Lo que hizo el nuevo reglamento sanitario internacional es poner a la par o en un mismo costal a las enfermedades y eventos de salud p\u00fablica de diversa \u00edndole, con los usos b\u00e9licos de virus, bacterias y\/o toxinas, lo que supondr\u00eda una mayor colaboraci\u00f3n, en cada pa\u00eds, entre las instituciones de salud y las de seguridad nacional. Esto tambi\u00e9n ocurre y lamentablemente es frecuente en la comunidad de inteligencia, entre la inteligencia civil, la policial y la militar. No sobra decir que la colaboraci\u00f3n entre ellas es dif\u00edcil, considerando que poseen culturales laborales distintas, am\u00e9n de la eterna rivalidad interinstitucional y de inercias que postulan que s\u00f3lo las fuerzas armadas y no las instituciones civiles \u201centienden\u201d a la seguridad, en tanto para los profesionales de la salud hay una percepci\u00f3n \u201cinvasiva\u201d a la hora en que las instituciones castrenses, policiales u otras atienden los eventos de salud p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro desaf\u00edo importante para la inteligencia epidemiol\u00f3gica es que por la naturaleza cada vez m\u00e1s transnacional y\/o global de las amenazas y los riesgos a la salud p\u00fablica, se impone una colaboraci\u00f3n estrecha entre las naciones del mundo, pero esto se ve obstaculizada en muchos casos por el predominio de la bioseguridad sobre la salud p\u00fablica. Compartir informaci\u00f3n de inteligencia epidemiol\u00f3gica con otras naciones, como lo propone el reglamento sanitario internacional, expone\/revela fragilidades de los Estados, que podr\u00edan ser aprovechadas por otros Estados y\/o entidades no estatales &#8211;<em>i. e. <\/em>terroristas, delincuencia organizada, lobos solitarios- para hacer da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Relacionado con lo anterior figura la crisis de las instituciones y la renuencia de los pa\u00edses a ser monitoreados por organismos, acuerdos o reglamentos en momentos en que, por ejemplo, el multilateralismo es denostado y la credibilidad de la OMS, para citar un caso, es puesta en duda.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro problema para contar con inteligencia epidemiol\u00f3gica de calidad es la limitada infraestructura existente para la detecci\u00f3n, el an\u00e1lisis y la valoraci\u00f3n de pat\u00f3genos potencialmente mortales. Como se observa en el mapa anexo, existen pocos laboratorios de bioseguridad nivel 4 en el mundo -54 en total, seg\u00fan la OMS-<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> y la mayor\u00eda se concentran en pa\u00edses desarrollados en tanto s\u00f3lo unos cuantos operan en pa\u00edses en desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico, por ejemplo, s\u00f3lo cuenta con laboratorios de bioseguridad nivel 3 emplazados en la Ciudad de M\u00e9xico -en el Instituto de Diagn\u00f3stico y Referencia Epidemiol\u00f3gicos (InDRE), el Instituto de Investigaciones Biom\u00e9dicas y la Facultad de Medicina, Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico; en Monterrey, en la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n; en Guadalajara, en el Centro de Investigaci\u00f3n y Asistencia en Tecnolog\u00eda y Dise\u00f1o del Estado de Jalisco; y en Veracruz. Existe el proyecto de desarrollar un laboratorio de bioseguridad nivel 4 en Monterrey, pero el proyecto se encuentra estancado debido a que se considera que poseer laboratorios que impliquen la manipulaci\u00f3n de pat\u00f3genos potencialmente mortales podr\u00eda generar el riesgo de que la delincuencia organizada se apoderara de ellos para chantajear a las autoridades y\/o la poblaci\u00f3n. El tema del debido resguardo de esos pat\u00f3genos, en un pa\u00eds donde la delincuencia organizada posee laboratorios para la producci\u00f3n de estupefacientes cada vez m\u00e1s sofisticados, se antoja delicado.<\/p>\n\n\n\n<p>La bioseguridad en M\u00e9xico es precaria y dada la escasez de laboratorios como los mencionados, no se puede trabajar de manera segura con pat\u00f3genos como los de la influenza, la gripe aviar, los coronavirus e incluso otros pat\u00f3genos como los que causan la tuberculosis y la brucelosis.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior tambi\u00e9n significa, por otro lado, que si un pat\u00f3geno de alto riesgo y\/o potencialmente mortal aparece en alg\u00fan lugar del mundo donde no se cuenta con la infraestructura de laboratorios de bioseguridad para su correcta valoraci\u00f3n, puede ocurrir que no sea identificado ni reconocido\/descifrado a tiempo en el lugar de origen, o bien que para su evaluaci\u00f3n sea enviado a alguno de los laboratorios que s\u00ed tienen esas capacidades, pero el tiempo que ello tomar\u00e1 es cr\u00edtico y el procedimiento puede retardar las alertas y acciones sugeridas en el propio reglamento sanitario internacional para enfrentar un evento potencialmente da\u00f1ino para la salud p\u00fablica en el mundo. No menos importante es que sin laboratorios de bioseguridad nivel 3, 3+ y 4 es muy dif\u00edcil para un pa\u00eds garantizar a la comunidad internacional que el riego sanitario ser\u00e1 manejado de manera adecuada y efectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Adicionalmente, como se explicaba, el reglamento sanitario internacional propone atajar el \u201cevento\u201d a nivel local. Se insiste en la contenci\u00f3n local, esto es, en el lugar en que se origina. Aqu\u00ed subsisten dos dificultades: c\u00f3mo lidiar con un brote, un accidente de origen antr\u00f3pico o un fen\u00f3meno natural si es que este (os) se produce (n) en una localidad sin infraestructura de valoraci\u00f3n cl\u00ednica apropiada ni capacidad de respuesta ante emergencias y, no menos importante es que muchas localidades en todo el mundo carecen de los servicios m\u00e1s elementales, lo que hace muy dif\u00edcil que pudieran emprender tareas de contenci\u00f3n como las que prescribe el reglamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Pareciera entonces que la inteligencia epidemiol\u00f3gica a escala planetaria es muy dif\u00edcil de gestionar dado que, como todo ciclo de inteligencia depende de informaci\u00f3n. Si bien esta se puede obtener por diversas fuentes e incluso con o sin el consentimiento de la entidad donde se produce el evento a nivel internacional, parecen existir pocos incentivos para la cooperaci\u00f3n en la materia a diferencia de lo que se observa en los terrenos m\u00e1s \u201cduros\u201d de la agenda de seguridad internacional &#8211;<em>i. e. <\/em>en la lucha contra el terrorismo, el tr\u00e1fico il\u00edcito de estupefacientes, etc\u00e9tera. Esto deja entonces a la comunidad internacional en una suerte de limbo: incluso aquellos pa\u00edses que puedan responder ante un evento de importancia internacional para la salud p\u00fablica, deber\u00e1n valorar si la notificaci\u00f3n que deban hacer a la OMS tendr\u00e1 implicaciones econ\u00f3micas, de viajes, tur\u00edsticas, pol\u00edticas, etc\u00e9tera. No sobra decir que ello podr\u00eda frenar que aun teniendo la informaci\u00f3n sobre un \u201cevento\u201d de importancia para la salud p\u00fablica en el mundo, el tomador de decisiones donde este se origin\u00f3 retarde o hasta evite la notificaci\u00f3n y el cumplimiento de los protocolos sugeridos por el organismo internacional en el reglamento.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Presidenta del Centro de An\u00e1lisis sobre Paz, Seguridad y Desarrollo Olof Palme A. C. Profesora e investigadora de la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Su libro m\u00e1s reciente se titula <em>Animales fant\u00e1sticos (y d\u00f3nde encontrarlos). Diplomacia p\u00fablica y el poder suave del reino animal <\/em>(M\u00e9xico, Centro de An\u00e1lisis e Investigaci\u00f3n sobre Paz, Seguridad y Desarrollo Olof Palme A. C.\/Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 2023, 550 pp.). Correo electr\u00f3nico: <u><a href=\"mailto:mcrosas@unam.mx\">mcrosas@unam.mx<\/a><\/u> Twitter: @mcrosasg. Facebook: Mar\u00eda Cristina Rosas. P\u00e1gina electr\u00f3nica: <u><a href=\"http:\/\/mariacristinarosas.mx\">http:\/\/mariacristinarosas.mx<\/a><\/u><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Existen cuatro tipos de laboratorios de bioseguridad, a saber:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nivel 1 (BSL-1): <\/strong>Pr\u00e1cticas, equipo y medidas adecuadas para el nivel de ense\u00f1anza. El trabajo se realiza con cepas definidas y caracterizadas de microorganismos que no causen enfermedad en humanos adultos sanos. No se necesita el uso de equipo especial de protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nivel 2 (BSL-2): <\/strong>Pr\u00e1cticas, equipo y medidas adecuadas para laboratorios de an\u00e1lisis cl\u00ednico y de patolog\u00eda cl\u00ednica donde se manejen microorganismos de riesgo moderado que est\u00e1n presentes en la comunidad y se encuentran asociados a enfermedades humanas de severidad variable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nivel 3 (BSL-3): <\/strong>Pr\u00e1cticas, equipo y medidas adecuadas para laboratorios de an\u00e1lisis cl\u00ednico e investigaci\u00f3n donde se manejen agentes conocidos no conocidos que potencialmente puedan transmitirse por aerosol o salpicaduras y que puedan causar una infecci\u00f3n potencialmente letal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nivel 4 (BSL-4): <\/strong>Pr\u00e1cticas, equipo y medidas adecuadas para laboratorios de an\u00e1lisis cl\u00ednico e investigaci\u00f3n que involucren la manipulaci\u00f3n de agentes ex\u00f3ticos peligrosos que representen un gran riesgo por causar enfermedades letales, que pueden transmitirse v\u00eda aerosol y para los cuales no haya vacuna ni terapia conocida.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Mar\u00eda Cristina Rosas<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":25911,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[1254,1255],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",600,160,false],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",375,100,false],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",720,192,false],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Juana Alvarez Eiras","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/juana-alvarez-eiras\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por Mar\u00eda Cristina Rosas","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33505"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33505"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33505\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38006,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33505\/revisions\/38006"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}