{"id":37368,"date":"2024-08-27T14:00:00","date_gmt":"2024-08-27T17:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=37368"},"modified":"2024-09-23T11:21:54","modified_gmt":"2024-09-23T14:21:54","slug":"liberalismo-y-neoliberalismo-un-breve-repaso-historico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2024\/08\/27\/liberalismo-y-neoliberalismo-un-breve-repaso-historico\/","title":{"rendered":"Liberalismo y Neoliberalismo: un breve repaso hist\u00f3rico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"departamento\">Departamento de Relaciones Econ\u00f3micas Internacionales<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Estudios<\/h6>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Liberalismo y Neoliberalismo: un breve repaso hist\u00f3rico<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"autor\">Leila Mohanna<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>El sistema internacional se encuentra atravesando un periodo sumamente complejo, donde los cambios son vertiginosos tanto en el \u00e1mbito pol\u00edtico como en la esfera econ\u00f3mica. Muchos coinciden en la idea de un periodo de transici\u00f3n intersist\u00e9mica, donde se puede observar claramente un proceso de polarizaci\u00f3n, no s\u00f3lo entre Estados, en el marco de una competencia entre grandes potencias, sino tambi\u00e9n entre ideas y posturas opuestas en varias dimensiones. Una de ellas, es la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica, donde aparece la contradicci\u00f3n ortodoxia-keynesianismo, con nuevas denominaciones. La ortodoxia est\u00e1 asociada a las ideas liberales en la econom\u00eda, conocidas tambi\u00e9n como librecambio, ortodoxia y, en su reformulaci\u00f3n de fines del siglo XX, neoliberalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo trataremos de explicar brevemente de qu\u00e9 se tratan estos conceptos que vuelven a estar presentes en las discusiones de pol\u00edtica econ\u00f3mica en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Liberalismo econ\u00f3mico<\/h2>\n\n\n\n<p>Para poder entender algunos de los debates econ\u00f3micos de la actualidad, debemos profundizar en el entendimiento de algunos t\u00e9rminos y su utilizaci\u00f3n en la ciencia econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>El liberalismo econ\u00f3mico reacciona a las ideas mercantilistas promovidas en el contexto de la expansi\u00f3n colonial de las potencias europeas. En el marco del siglo XV, la entrada de metales preciosos a la econom\u00eda europea promovi\u00f3 la idea de que la riqueza estaba vinculada a la cantidad de oro y plata que una naci\u00f3n acumula. Esto se daba en virtud de las ventajas del comercio, es decir, exportando m\u00e1s que importando, y haciendo uso de las materias primas que se obten\u00edan de las colonias. Por lo tanto, en funci\u00f3n de esas ideas, para alcanzar la riqueza eran necesarias pol\u00edticas proteccionistas. A partir de esa concepci\u00f3n, se promov\u00eda un estado intervencionista en pos de alcanzar ese objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p>A posterioridad de la escuela mercantilista, aparecieron los fisi\u00f3cratas en Francia, de la mano de Francois Quesnay como uno de sus m\u00e1ximos exponentes. La fisiocracia, adem\u00e1s de creer que la riqueza no est\u00e1 vinculada a la cantidad de metales preciosos en el tesoro de una naci\u00f3n, sino en lo que produce la naturaleza, sosten\u00eda que la mejor forma de organizar el proceso econ\u00f3mico era bas\u00e1ndose en la filosof\u00eda del <em>laissez fair, <\/em>es decir,dejar hacer, frase que resum\u00eda la idea de un Estado que no interviene en el sistema econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya con Smith se inaugura el periodo de los autores conocidos como cl\u00e1sicos en la econom\u00eda. El liberalismo econ\u00f3mico, o librecambio est\u00e1 asociado generalmente a las ideas de Adam Smith, conocido como padre de la econom\u00eda desde la publicaci\u00f3n de su libro \u201cLa Riqueza de las Naciones\u201d a fines del siglo XVIII. No es casual que sus ideas calen hondo en el marco de sociedades que estaban atravesando profundos cambios. Por un lado, el proceso denominado Revoluci\u00f3n Industrial, originado en Gran Breta\u00f1a, pero con perspectivas de expansi\u00f3n al resto de Europa. Por otro lado, la Revoluci\u00f3n Francesa y la Revoluci\u00f3n Americana, lo que algunos historiadores denominan revoluciones burguesas. Estas revoluciones trajeron cambios profundos en las estructuras pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas, y m\u00e1s a\u00fan, en el mundo de las ideas.<\/p>\n\n\n\n<p>A Smith se lo asocia al tan mentado concepto de la \u201cmano invisible\u201d, aunque en su obra, no ocupa m\u00e1s que un peque\u00f1o p\u00e1rrafo. Se trata de una met\u00e1fora que representa la idea de que, para alcanzar un equilibrio en los mercados, es suficiente con que cada agente econ\u00f3mico se gu\u00ede por su inter\u00e9s individual. Esto ha sido interpretado en la misma l\u00ednea del concepto fisi\u00f3crata de <em>laissez faire, laissez passer, <\/em>remarcando que la ausencia del Estado en la econom\u00eda es m\u00e1s beneficioso para el sistema econ\u00f3mico, limitando su rol a controlar que se respete el derecho de propiedad privada, como veremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Keynes y el nacimiento de la macroeconom\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>John Maynard Keynes, economista ingl\u00e9s muy influyente en la pol\u00edtica brit\u00e1nica, es considerado el padre de la macroeconom\u00eda, aunque \u201cmucho m\u00e1s que construir una nueva rama de la econom\u00eda bajo el nombre de macroeconom\u00eda (t\u00e9rmino que \u00e9l no invent\u00f3 ni us\u00f3), se propuso superar los alcances demasiado cortos del pensamiento econ\u00f3mico cl\u00e1sico, reemplaz\u00e1ndolo directamente por una nueva ciencia de la econom\u00eda.\u201d (Ferullo, 2024, p\u00e1g. 24)<\/p>\n\n\n\n<p>Su trabajo se identifica con la recuperaci\u00f3n de la Gran Depresi\u00f3n de los a\u00f1os 30, pues sus ideas pregonaban lo contrario al lema del <em>laissez faire<\/em>, que se ven\u00eda practicando hasta ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, su rol en la \u00e9lite brit\u00e1nica es destacado desde mucho antes. De hecho, previamente a su libro m\u00e1s famoso \u201cTeor\u00eda General de la Ocupaci\u00f3n, el Inter\u00e9s y el Dinero\u201d, hab\u00eda escrito \u201cLas consecuencias econ\u00f3micas de la paz\u201d, donde desarrolla una aguda cr\u00edtica al Tratado de Versalles con el cual termin\u00f3 la Primera Guerra Mundial (Keynes, 1997), dejando fuertes sanciones a Alemania, pa\u00eds que deb\u00eda cubrir alt\u00edsimas reparaciones de guerra con las consecuencias inflacionarias y pol\u00edticas ya conocidas por todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Keynes hab\u00eda representado a Gran Breta\u00f1a en la Conferencia de Par\u00eds, pero tambi\u00e9n form\u00f3 parte de la Conferencia de Bretton Woods celebrada a posterioridad de la Segunda Guerra Mundial. En esa ocasi\u00f3n, se destac\u00f3 como representante brit\u00e1nico, presentando una alternativa al plan White, para el establecimiento de lo que despu\u00e9s se conoci\u00f3 como Fondo Monetario Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Keynes no fue escuchado en ninguna de esas dos ocasiones, sin embargo, sus consejos de pol\u00edtica econ\u00f3mica para la salida de la Gran Depresi\u00f3n fueron seguidos por varios gobiernos luego de err\u00e1ticos intentos de dejar que el mercado se las arreglara por s\u00ed solo. Como plantea Ferullo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p><em>\u201cEn un contexto hist\u00f3rico profundamente convulsionado, con problemas econ\u00f3micos que aparec\u00edan en una escala nunca antes vista en las econom\u00edas modernas, el pensamiento econ\u00f3mico tradicional se mostraba perplejo, sin respuestas m\u00ednimamente convincentes y sin capacidad de proponer remedios capaces de aliviar, en plazos razonables, los efectos pr\u00e1cticos m\u00e1s nocivos de la situaci\u00f3n.\u201d (Ferullo, 2024, p\u00e1g. 19)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Desde la mirada de Keynes, la \u00fanica forma de salir de la crisis era de la mano del Estado, un Estado que interviene en funci\u00f3n de lograr la reactivaci\u00f3n de la demanda y as\u00ed, lograr el despegue de la econom\u00eda. Sus consejos se llevaron a la pr\u00e1ctica en varios pa\u00edses, por ejemplo, a trav\u00e9s del <em>New Deal<\/em> de Roosevelt en Estados Unidos, y a partir de all\u00ed, la utilizaci\u00f3n de pol\u00edticas econ\u00f3micas activas por parte de los estados se volvieron moneda corriente en el sistema capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Este modelo asociado al Estado de Bienestar, abri\u00f3 una etapa conocida como Edad de Oro del capitalismo, ya que las econom\u00edas occidentales crecieron entre la d\u00e9cada del cincuenta hasta los a\u00f1os setenta, cuando el sistema comenz\u00f3 a mostrar signos de agotamiento (Hobsbawm, 1995). Esto dio lugar a retomar las ideas del liberalismo, pero con ciertos matices. A continuaci\u00f3n, explicamos los or\u00edgenes de esas reformulaciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los or\u00edgenes del Neoliberalismo<\/h2>\n\n\n\n<p>El neoliberalismo es un nombre asignado a fines del siglo XX a una corriente de pensamiento esbozada desde la escuela austr\u00edaca. Esta escuela econ\u00f3mica tiene como referentes originarios a Friedrich August Von Hayek y Ludwig Heinrich Von Misses, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la crisis de los a\u00f1os 30, prevalec\u00edan las ideas Keynesianas, es decir, la activa participaci\u00f3n del Estado en el \u00e1mbito de la econom\u00eda. A pesar de ser un modelo generalizado en todo el mundo, el austriaco Von Hayek public\u00f3 su libro <em>Camino de servidumbre<\/em>, en el que criticaba fuertemente ese tipo de pol\u00edticas intervencionistas sobre las cuales se hab\u00eda gestado el modelo del <em>Estado de Bienestar<\/em>. Seg\u00fan sus ideas, es imposible la planificaci\u00f3n centralizada de la econom\u00eda, pues existe un \u201corden espont\u00e1neo\u201d, que surge gracias al accionar individual.<\/p>\n\n\n\n<p>Friedrich Von Hayek, a posterioridad de la Segunda Guerra Mundial, convoc\u00f3 a un grupo de 36 intelectuales, en su mayor\u00eda economistas, pero tambi\u00e9n fil\u00f3sofos e historiadores, a una reuni\u00f3n en Mont Pelerin, Suiza. Aqu\u00ed naci\u00f3 la Sociedad de Mont Pelerin, que, seg\u00fan su propia descripci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>\u201cno ten\u00eda la intenci\u00f3n de crear una ortodoxia, formar o alinearse con ning\u00fan partido o partidos pol\u00edticos, ni realizar propaganda. Su \u00fanico objetivo era facilitar el intercambio de ideas entre acad\u00e9micos con ideas afines con la esperanza de fortalecer los principios y la pr\u00e1ctica de una sociedad libre y estudiar el funcionamiento, las virtudes y los defectos de los sistemas econ\u00f3micos orientados al mercado\u201d (MPS, 2024).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Desde all\u00ed se sostuvo que el papel del Estado en un sistema capitalista deb\u00eda ser limitado, pues la intervenci\u00f3n estatal constituye una seria amenaza a los valores fundamentales de la civilizaci\u00f3n, en realidad, del sistema capitalista, el respeto a la propiedad privada y al mercado competitivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, para entender estas ideas tan extremas para defender el capitalismo, debemos contextualizarlas. El mundo de la segunda posguerra es el de un nuevo orden mundial, que se configur\u00f3 como un sistema bipolar debido al enfrentamiento de dos modelos sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos totalmente antag\u00f3nicos. Cuando Hayek y los acad\u00e9micos de Mont Pelerin se\u00f1alan al Estado como un ente peligroso para la sociedad capitalista, est\u00e1n pensando en la econom\u00eda centralizada del mundo socialista, enemiga del capitalismo. Ese temor al crecimiento del Estado, Hobsbawm lo grafica cuando plantea respecto al crecimiento econ\u00f3mico en la posguerra \u201cEn los estados no comunistas la recuperaci\u00f3n tambi\u00e9n representaba la superaci\u00f3n del miedo a la revoluci\u00f3n social y al avance comunista\u201d (Hobsbawm, 1995, p\u00e1g. 261).<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquier indicio de un Estado \u201cgrande\u201d avivaba el temor a la expansi\u00f3n del comunismo, y es por ese motivo que Von Hayek se enfrentaba a las ideas de Keynes. Ambos exponentes del liberalismo ten\u00edan diferentes miradas sobre c\u00f3mo salvar al sistema capitalista, y fueron las pol\u00edticas que pregonaban un mayor rol del Estado las que tuvieron \u00e9xito en Occidente debido a los buenos resultados observados en \u201clos a\u00f1os dorados\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El agotamiento de un modelo<\/h2>\n\n\n\n<p>Sucesivos hechos llevaron a identificar la d\u00e9cada del setenta como una d\u00e9cada de crisis que marc\u00f3 el fin de la \u201cedad de oro\u201d del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, 1971 fue el a\u00f1o en el que Richard Nixon declar\u00f3 la inconvertibilidad del d\u00f3lar. Hasta ese momento, el sistema monetario internacional funcionaba en base a un acuerdo realizado en 1944 por Bretton Woods, cuando nacieron el FMI y el Banco Mundial. En esa ocasi\u00f3n se estableci\u00f3 que el \u00fanico pa\u00eds que tendr\u00eda la obligaci\u00f3n de mantener reservas en oro para respaldar su emisi\u00f3n monetaria ser\u00eda Estados Unidos, quien estar\u00eda obligado a convertir los d\u00f3lares en oro en cualquier momento. El resto de los pa\u00edses, podr\u00edan mantener sus reservas en d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>Este sistema monetario de paridades fijas, funcion\u00f3 bien mientras se manten\u00eda la confianza en los compromisos asumidos. Sin embargo, en los a\u00f1os 60, Estados Unidos aument\u00f3 fuertemente su nivel de gasto p\u00fablico, especialmente en el \u00e1rea de la defensa debido a la guerra fr\u00eda con la URSS y, espec\u00edficamente, a la guerra de Vietnam. La confianza en que Estados Unidos tuviera respaldo en oro para su emisi\u00f3n monetaria fue puesta en tela de juicio, y se hizo tan evidente, que el sistema de convertibilidad no pudo sostenerse m\u00e1s, por lo que Nixon en esa famosa declaraci\u00f3n, puso en claro un hecho que ya estaba a la vista de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro momento destacado de la d\u00e9cada fue la crisis del petr\u00f3leo, que tuvo dos episodios: uno en 1973 y otro en 1979. La Guerra de Yom Kippur entre Israel y los pa\u00edses \u00e1rabes provoc\u00f3 la reacci\u00f3n de la OPEP, que decidi\u00f3 restringir el suministro de petr\u00f3leo a los pa\u00edses occidentales debido a su apoyo a Israel. De esta manera, el precio del petr\u00f3leo se dispar\u00f3, provocando por primera vez el fen\u00f3meno conocido como estanflaci\u00f3n, es decir, se abri\u00f3 una \u00e9poca de inflaci\u00f3n, pero con estancamiento econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, con la llegada de la crisis del modelo econ\u00f3mico nacido en la posguerra, el neoliberalismo ampli\u00f3 sus adeptos. El agotamiento del sistema del Estado de Bienestar les dar\u00e1 protagonismo a nuevos l\u00edderes con fuertes cr\u00edticas a la intervenci\u00f3n estatal, pues el Estado gastador y deficitario fue indicado como el culpable de los males de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de estas ideas, se entendi\u00f3 que la soluci\u00f3n deb\u00eda encaminarse a partir de la limitaci\u00f3n del rol del Estado. En este contexto, adquiere importancia la obra de Milton Friedman, quien, en su libro \u201c<em>Capitalismo y libertad\u201d <\/em>sosten\u00eda que las funciones b\u00e1sicas del Estado son: proporcionar un medio para modificar reglas, mediar en las diferencias que surjan sobre el significado de esas reglas y, por \u00faltimo, hacerlas cumplir. Y, a continuaci\u00f3n, aclara: \u201cLa necesidad de un Estado surge porque la libertad absoluta es imposible. Por muy atractiva que pueda ser la anarqu\u00eda como filosof\u00eda, no es factible en un mundo de hombres imperfectos\u201d. (Friedman, 2002, p\u00e1g. 63)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1979 asumi\u00f3 Margaret Thatcher como primera ministra en Gran Breta\u00f1a de la mano de los conservadores. La \u201cdama de hierro\u201d fue una precursora en girar el tim\u00f3n de la econom\u00eda hacia el neoliberalismo. Su gobierno se destac\u00f3 por la desregulaci\u00f3n de la econom\u00eda y las privatizaciones de empresas estatales. Por otro lado, en 1980 lleg\u00f3 a Estados Unidos la \u201crevoluci\u00f3n neoconservadora\u201d, de la mano de la presidencia de Ronald Reagan, quien, entre sus frases de campa\u00f1a, planteaba un discurso contra la burocracia estatal y el \u201cexceso de intervencionismo gubernamental\u201d, pues, en sus palabras, \u201cel estado no es la soluci\u00f3n a nuestros problemas. El estado es el mayor problema\u201d (Falla Carrillo, 2024).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La d\u00e9cada del 90<\/h2>\n\n\n\n<p>Las ideas neoliberales se expandieron a\u00fan m\u00e1s con el fin del sistema bipolar, pues la desaparici\u00f3n de la URSS tra\u00eda aparejado un nuevo esp\u00edritu de \u00e9poca, vinculado a los ideales de Occidente, liderado por Estados Unidos, el \u00fanico hegem\u00f3n en pie despu\u00e9s de la guerra fr\u00eda. El mundo parec\u00eda configurarse bajo un orden unipolar, que despu\u00e9s se pondr\u00e1 en juego con el surgimiento de nuevas circunstancias y nuevos competidores en el tablero internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos, en el marco del objetivo de ampliar su frontera hegem\u00f3nica, se dedic\u00f3 a expandir las ideas de libre mercado en conjunci\u00f3n con el modelo democr\u00e1tico, no solo sobre el \u00e1rea de influencia otrora sovi\u00e9tico, sino tambi\u00e9n en su \u201cpatio trasero\u201d, es decir, Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios pa\u00edses de la regi\u00f3n, persuadidos de poder reorientar el rumbo de sus econom\u00edas, en muchos casos empobrecidas y endeudadas, se adhirieron a esa l\u00ednea de pensamiento econ\u00f3mico, en la b\u00fasqueda de la afluencia de capitales que vendr\u00eda a salvarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1989, el economista John Williamson convoc\u00f3 a economistas, directores de bancos centrales, representantes de organismos multilaterales de cr\u00e9dito, y pol\u00edticos destacados, a una reuni\u00f3n en Washington para encontrar soluciones a las econom\u00edas en crisis de los pa\u00edses en desarrollo o subdesarrollados. De all\u00ed sali\u00f3 un documento conocido como \u201cConsenso de Washington\u201d, que conten\u00eda un listado de diez medidas de corte neoliberal.<\/p>\n\n\n\n<p>Gran parte de la dirigencia latinoamericana aplic\u00f3 el paquete de reformas econ\u00f3micas con el respaldo de las instituciones financieras internacionales (FMI, BM), lo cual facilit\u00f3 el acceso al cr\u00e9dito para estos pa\u00edses, siempre y cuando cumplieran con las condicionalidades impuestas por dichos organismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe destacar que, en general, se observ\u00f3 una notable disminuci\u00f3n de la inflaci\u00f3n y del d\u00e9ficit presupuestario, as\u00ed como de la deuda p\u00fablica. Al mismo tiempo se llev\u00f3 adelante una pol\u00edtica de liberalizaci\u00f3n comercial que termin\u00f3 en muchas ocasiones, con la integraci\u00f3n de bloques econ\u00f3micos tales como el Mercosur. Adem\u00e1s, se incentiv\u00f3 fuertemente la inversi\u00f3n extranjera directa, a la par de un proceso de privatizaciones de empresas estatales: bancos, empresas el\u00e9ctricas, petroleras, telecomunicaciones, redes viales, servicios de agua, gas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la cara adversa de esta nueva orientaci\u00f3n econ\u00f3mica fueron el&nbsp; desempleo, la pobreza y la desigualdad en la distribuci\u00f3n de la riqueza. Uno de los cr\u00edticos m\u00e1s destacados y conocidos del Consenso de Washington es el economista, premio Nobel, Joseph E. Stiglitz, ex funcionario del Banco Mundial, que se\u00f1al\u00f3: \u201cEl Consenso fall\u00f3 al no comprender las estructuras econ\u00f3micas de los pa\u00edses en desarrollo, al concentrarse en un conjunto de objetivos demasiado estrecho y en un conjunto de instrumentos demasiado limitado\u201d (Stiglitz, 2005).<\/p>\n\n\n\n<p>Stiglitz identifica al neoliberalismo como fundamentalismo de mercado, y considera que la apertura econ\u00f3mica expuso a los pa\u00edses a la volatilidad de los mercados internacionales de capitales, lo cual tuvo consecuencias sumamente negativas durante las crisis financieras globales de M\u00e9xico, el Sudeste Asi\u00e1tico y Rusia. Ante esas evidencias, el economista afirm\u00f3 que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Los defensores del Consenso de Washington sucesivamente trataron de cambiar la receta, proponiendo distintas versiones de un Consenso de Washington-ex post, siempre pod\u00edan encontrar alguna falla y agregar algo a la lista cada vez m\u00e1s extensa de cosas que deb\u00edan hacer los pa\u00edses (Stiglitz, 2005).<em><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusiones<\/h2>\n\n\n\n<p>Este resumido repaso hist\u00f3rico, nos ense\u00f1a la aplicaci\u00f3n pendular de distintos modelos econ\u00f3micos ante el agotamiento de unos y otros. Las ideas retornan con reformulaciones, pero manteniendo ciertas bases que permanecen.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo actual muestra -como signo preocupante para algunos- el crecimiento de fuerzas pol\u00edticas de derecha, muchas de las cuales esbozan planes econ\u00f3micos cercanos a las ideas neoliberales, por lo menos en lo que respecta a la presencia estatal en la econom\u00eda. Otras, defienden un nacionalismo econ\u00f3mico, dif\u00edcil de amalgamar con las ideas liberales.<\/p>\n\n\n\n<p>Circunstancias como estas, llevan a plantear de nuevo debates en torno al rol del estado, derechas e izquierdas, ortodoxia y heterodoxia, liberalismo versus modelos de mayor presencia estatal, entre otros. Es por ello que resulta necesario retomar el an\u00e1lisis y la comprensi\u00f3n de estos conceptos, para lo cual este ensayo no constituye m\u00e1s que una muy peque\u00f1a introducci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, se busc\u00f3 esbozar resumidamente los or\u00edgenes y evoluci\u00f3n de las ideas liberales y los giros que en el sistema internacional llevaron a su aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica. Queda para otros trabajos la profundizaci\u00f3n de otros conceptos en la b\u00fasqueda de contribuir al entendimiento de los debates descritos en el p\u00e1rrafo anterior.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>Falla Carrillo, R. L. (05 de Marzo de 2024). Ronald Reagan y la revoluci\u00f3n neoconservadora. A los 20 a\u00f1os de su muerte. Disponible en <a href=\"https:\/\/rpp.pe\/columnistas\/ricardoleninalfredofallacarrillo\/ronald-reagan-y-la-revolucion-neoconservadora-a-los-20-anos-de-su-muerte-noticia-1538760\">https:\/\/rpp.pe\/columnistas\/ricardoleninalfredofallacarrillo\/ronald-reagan-y-la-revolucion-neoconservadora-a-los-20-anos-de-su-muerte-noticia-1538760<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ferullo, H. D. (2024). <em>Lecciones preliminares de macroeconomia. Tensiones cuidadosamente silenciadas<\/em>. San Miguel de Tucum\u00e1n: EDUNT.<\/p>\n\n\n\n<p>Friedman, M. (2002). <em>Capitalismo y Libertad<\/em>. ebook: Ediciones Deusto.<\/p>\n\n\n\n<p>Hobsbawm, E. (1995). <em>Historia del Siglo XX. 1914-1991.<\/em> Barcelona: Cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Keynes, J. M. (1997). <em>Las Consecuencias Economicas de la Paz.<\/em> Barcelona: Ediciones Folio.<\/p>\n\n\n\n<p>Stiglitz, J. E. (Agosto de 2005). <em>El consenso post-consenso de Washington<\/em>. Recuperado el 04 de Mayo de 2010, de <a href=\"https:\/\/www.iade.org.ar\/noticias\/el-consenso-post-consenso-de-washington-joseph-e-stiglitz\">https:\/\/www.iade.org.ar\/noticias\/el-consenso-post-consenso-de-washington-joseph-e-stiglitz<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Licenciada en Econom\u00eda, secretar\u00eda del Departamento de Relaciones Econ\u00f3micas Internacionales (IRI-UNLP). Profesora Adjunta de Econom\u00eda Internacional, Universidad San Pablo-Tucum\u00e1n; Profesora a cargo Introducci\u00f3n a las Relaciones Internacionales, Lic en Ciencias Pol\u00edticas, UNSTA; Profesora a cargo Relaciones Internacionales, Lic en Comunicaci\u00f3n Social, UNSTA; JTP Principios de Econom\u00eda II, Facultad Ciencias Econ\u00f3micas, UNT.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Leila Mohanna<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":36380,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[1324,1447],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT-600x200.png",600,200,true],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT-375x200.png",375,200,true],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT-720x200.png",720,200,true],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/anuario2024FEAT.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Juana Alvarez Eiras","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/juana-alvarez-eiras\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por Leila Mohanna","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37368"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37368"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37368\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38419,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37368\/revisions\/38419"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36380"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37368"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37368"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}