{"id":40672,"date":"2025-05-28T11:30:21","date_gmt":"2025-05-28T14:30:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=40672"},"modified":"2025-05-28T12:21:31","modified_gmt":"2025-05-28T15:21:31","slug":"la-guardia-nacional-reflexiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2025\/05\/28\/la-guardia-nacional-reflexiones\/","title":{"rendered":"La Guardia Nacional: reflexiones"},"content":{"rendered":"<h2>La Guardia Nacional: reflexiones<\/h2>\n<h3><a name=\"_Toc199248128\"><\/a>David Mart\u00ednez<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>*<\/sup><\/a><\/h3>\n<h4>Un panorama complicado<\/h4>\n<p>No deber\u00edamos justificar la violencia en M\u00e9xico solamente se\u00f1alando que existe una extensa frontera con Estados Unidos, principal consumidor de drogas y mayor productor de armas a nivel mundial. Es un factor importante, que no se puede pasar por alto, pero que no es el \u00fanico que la explica. Somos un pa\u00eds que hist\u00f3ricamente ha priorizado la \u201clucha contra las drogas\u201d con una estrategia de captura de los principales l\u00edderes del narcotr\u00e1fico, lo cual ha llevado a la multiplicaci\u00f3n de grupos delictivos, el incremento de delitos y la saturaci\u00f3n de las prisiones. Tambi\u00e9n, si hacemos caso a la historia nacional, veremos que desde tiempos de la Revoluci\u00f3n el apelativo militar tiene prioridad o preferencia sobre lo civil.<\/p>\n<p>El panorama muestra redes de criminalidad que son posibles por las alianzas entre estructuras criminales con redes pol\u00edticas y empresariales corruptas, que tienen su fuerza mediante la opacidad, actuando entre lo legal y lo ilegal; se caracterizan por su diversidad de actores, delitos y v\u00edctimas. La violencia se ha convertido en un negocio para controlar territorios y as\u00ed instalar una gobernanza criminal. Los d\u00e9biles sistemas de justicia y seguridad de Am\u00e9rica Latina se ven amenazados por la fuerza de estas econom\u00edas criminales. Adem\u00e1s, crece una micro criminalidad favorecida por comunidades desvinculadas y una b\u00fasqueda desordenada de reconocimiento social. Esto, entonces, es el principal signo de inseguridad: el control territorial que tienen las alianzas criminales para hacer negocios l\u00edcitos e il\u00edcitos, situaci\u00f3n que amenaza la vida democr\u00e1tica de los pa\u00edses; situaci\u00f3n que en M\u00e9xico no es la excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas alianzas controlan desde tianguis y mercados, hasta bosques y empresas mineras, pero tambi\u00e9n a polic\u00edas, alcald\u00edas y fiscal\u00edas. Estamos ante un fen\u00f3meno que requiere de la participaci\u00f3n social para hacer frente a esta realidad. Existe un debate sobre si M\u00e9xico ha logrado consolidar las instituciones de seguridad y justicia que permitan contener el avance de la violencia en los territorios y crear la cultura de la legalidad necesaria para prevenir las violencias. Lo cierto es que los grupos delictivos rebasan en armamento a las polic\u00edas; los ministerios p\u00fablicos no tienen la capacidad de investigar y resolver los delitos. Esta incapacidad de las instituciones est\u00e1 siendo aprovechada por las econom\u00edas criminales para instalar mecanismos de control social. Aunque es cierto que el Estado Mexicano no desparece del todo en las zonas donde existe este control social: siguen teniendo escuelas, cl\u00ednicas e instituciones formales.<\/p>\n<p>Pero no se puede negar, que en el pa\u00eds hay una lucha de los grupos delictivos por controlar el territorio y que es precisamente esa lucha la que est\u00e1 llevando a la descomposici\u00f3n social, legitimando el uso de la violencia para resolver los problemas. Asimismo, la concentraci\u00f3n de poder de un grupo delictivo sobre otro debilita la democracia.<\/p>\n<p>La respuesta institucional a este panorama ha sido la desaparecer la Polic\u00eda Federal, crear la Guardia Nacional e incorporarla a la Secretar\u00eda de la Defensa Nacional Sedena). Para entender bien la decisi\u00f3n, y el impacto que ha tenido, es necesario explicar el panorama de la Seguridad en M\u00e9xico, principalmente su entramado institucional.<\/p>\n<h4>La Seguridad en M\u00e9xico: el entramado institucional.<\/h4>\n<p>No es ninguna novedad el decir que, desde hace cuatro d\u00e9cadas, M\u00e9xico enfrenta un severo problema de inseguridad y violencia. A pesar de su visibilidad y de cientos de declaraciones y acciones de gobiernos de diferentes partidos, la violencia persiste y la inseguridad gana terreno. Existen muchos diagn\u00f3sticos sobre esta situaci\u00f3n, de manera que aqu\u00ed s\u00f3lo mencionaremos unos cuantos indicadores.<\/p>\n<ul>\n<li>A partir de 2008 inici\u00f3 una tendencia al incremento de la violencia en el pa\u00eds que no ha logrado ser contenida. Si en 2007 la tasa de homicidios era de ocho por cien mil habitantes, en los siguientes a\u00f1os se triplic\u00f3 llegando a una tasa de 29 por cien mil. De hecho, cada d\u00eda son asesinadas en promedio 92 personas.<\/li>\n<li>A los homicidios hay que agregar los miles de personas desaparecidas. Aunque hay un debate acerca del registro de personas desaparecidas, el hecho es que cada a\u00f1o se suman miles y dejan tras de s\u00ed una estela de dolor e incertidumbre en sus familias y comunidades.<\/li>\n<li>Tenemos diariamente un promedio de 92 asesinatos y 26 desapariciones. Ese es el dato demoledor. De igual forma, se han encontrado a la fecha m\u00e1s de 3000 fosas clandestinas y se han conformado 240 organizaciones que buscan a sus familiares y amistades desaparecidas.<\/li>\n<li>Por lo dem\u00e1s, la impunidad ha echado ra\u00edces en el pa\u00eds. Existe una baj\u00edsima probabilidad de que un delito sea denunciado (de cada 100 solo se denuncian siete), y aun cuando se denuncia, la probabilidad de que el culpable sea procesado es apenas superior al 10 por ciento.<\/li>\n<\/ul>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las cifras, la violencia se ha naturalizado en muchas regiones del pa\u00eds. Adem\u00e1s, tenemos innumerables testimonios de crueldad y barbarie que son inaceptables y que hablan de una ruptura de los valores b\u00e1sicos de la convivencia y la humanidad. Las formas de la violencia se multiplican.<\/p>\n<p>Ante las carencias de las polic\u00edas, una de las apuestas del gobierno para contener y reducir la violencia ha sido militarizar la seguridad p\u00fablica. Sin embargo, la intervenci\u00f3n de las Fuerzas Armadas no parece haber tenido resultados significativos y sostenidos. Adem\u00e1s, existe registro de numerosas violaciones a los derechos humanos cometidos por las Fuerzas Armadas, que tambi\u00e9n son generadoras de violencia. Tan solo en 2022 se documentaron ante la CNDH m\u00e1s de mil quejas por violaciones a derechos humanos cometidas por la Guardia Nacional y la SEDENA. Este no es un hecho aislado, sino que representa una tendencia que se halla presente desde hace varios a\u00f1os.<\/p>\n<p>Finalmente, es importante mencionar que para combatir la inseguridad es necesario apostar por una visi\u00f3n local. La mayor parte de los delitos que se cometen deben ser atendidos por las autoridades estatales. Sin embargo, los recursos se concentran en las instituciones federales. Por ello, es indispensable dar prioridad a las necesidades locales en materia de seguridad y justicia.<\/p>\n<p><strong><em>Polic\u00edas Municipales<\/em><\/strong>. La mayor\u00eda de las instituciones policiales est\u00e1n mal preparadas, con salarios indignos, sin derechos laborales, an\u00e1lisis deficiente de las causas de las violencias lo que les impide establecer programas de prevenci\u00f3n social adecuados y con una visi\u00f3n punitiva: \u201cmano dura\u201d en la actuaci\u00f3n policial generando desconfianza y distancia con los sectores vulnerables y la poblaci\u00f3n en general. Existen \u00f3rganos especializados en seguridad p\u00fablica que no logran disminuir los \u00edndices delictivos, limitando sus funciones a recomendar, proponer y sugerir acciones y programas desarticulados que no se ven reflejados en mejores condiciones de seguridad para las comunidades.<\/p>\n<p><strong><em>Polic\u00edas Estatales<\/em><\/strong>. Las polic\u00edas estatales manifiestan los mismos problemas que las instituciones policiales municipales: una capacidad de cubrir los territorios con tendencias a la militarizaci\u00f3n en la direcci\u00f3n y mandos con una deficiente labor de inteligencia e investigaci\u00f3n que les impide ser eficaces y eficientes en la prevenci\u00f3n y contenci\u00f3n de las violencias y el crimen.<\/p>\n<p>Para los polic\u00edas municipales y estatales la corrupci\u00f3n, y en algunos casos la vinculaci\u00f3n con el crimen, opera como un acelerador de la destrucci\u00f3n del tejido social ya que genera una conflictividad social que destruye familias y al espacio p\u00fablico, pone en riesgo a los j\u00f3venes, incrementa el crimen causando dolor, sufrimiento y desolaci\u00f3n en las familias de las v\u00edctimas, afectando las econom\u00edas locales al favorecer la extorsi\u00f3n, el despojo y la expansi\u00f3n de los mercado de las sustancias il\u00edcitas.<\/p>\n<p><strong><em>Fuerzas Armadas<\/em><\/strong>. Ante el debilitamiento y la falta de articulaci\u00f3n de los sistemas de seguridad, las fuerzas armadas -Secreatr\u00eda de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Secretar\u00eda de Marina (SEMAR)- se han fortalecido. El Estado ha abandonado su responsabilidad democr\u00e1tica de construir sistemas de seguridad civil, basado en las capacidades de las polic\u00edas, optando por militarizar la seguridad. La Marina, por ejemplo, controla las aduanas del pa\u00eds, mientras que el ej\u00e9rcito ha construido el Tren Maya. Este rol ha reducido el papel que la sociedad civil puede y debe jugar en las labores de seguridad, y ha impactado negativamente en la construcci\u00f3n de paz.<\/p>\n<p><strong><em>Guardia Nacional<\/em><\/strong><em>.<\/em>\u00a0 La Guardia Nacional es el cuerpo que surge para reemplazar a la Polic\u00eda Federal. Constitucionalmente la Guardia Nacional es una instituci\u00f3n civil con mando civil. Sin embargo, en los hechos, est\u00e1 integrada por militares y tiene mando militar. De acuerdo con datos recientes, el 87 % del personal de la Guardia Nacional son militares, marinos o polic\u00edas militares.<\/p>\n<p>Hay elementos para sostener que el despliegue de la Guardia Nacional no ha logrado contener ni reducir la violencia en el pa\u00eds: ha aumentado la criminalidad organizada en m\u00faltiples facetas, desde el narcotr\u00e1fico, hasta extorsiones, secuestros y dem\u00e1s; perjudicando sobre todo a las poblaciones m\u00e1s vulnerables. Tampoco ha logrado mitigar el aumento del crimen com\u00fan, que involucra a j\u00f3venes en situaci\u00f3n de desempleo y que afecta a todos los grupos sociales. Incluso, su despliegue tiene muchas variables que pueden ser puestas en duda, pues sus bases est\u00e1n alejadas de las zonas m\u00e1s afectadas por la violencia. En t\u00e9rminos t\u00e1cticos, la Guardia Nacional es un cuerpo que s\u00f3lo logra contener ciertos fen\u00f3menos.<\/p>\n<p>Tanto su estructura, como su despliegue, da pie a ciertas reflexiones.<\/p>\n<ol>\n<li>Si es un proyecto de Sedena, esta instituci\u00f3n podr\u00eda entrar en conflicto con la elite pol\u00edtica. Si se suprime el concepto de funciones policiales civiles a nivel federal, se incrementa el rol protag\u00f3nico de la SEDENA y la SEMAR. Esto minusvalora a las polic\u00edas estatales y municipales.<\/li>\n<li>El militarismo de segmentos no militares ni policiales genera un efecto inercial sobre el \u201cvalor pol\u00edtico\u201d de las instituciones militares, y se deval\u00faan las instituciones civiles en el gobierno federal y en los estatales y municipales.<\/li>\n<li>Se vive un reequilibrio de relaciones entre el gobierno federal y la sociedad civil, sobre el rol de los derechos humanos y c\u00f3mo afecta el militarismo de las Fuerzas del orden. Esto lleva a plantear dos temas: derechos humanos y democracia.<\/li>\n<li>Se da tambi\u00e9n un reequilibrio de las relaciones entre el gobierno federal y los treinta y dos gobiernos estatales, en favor de la Federaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Falta coordinaci\u00f3n entre el primer nivel (el gobierno federal) y el tercero (el gobierno municipal). Los municipios act\u00faan aislados, m\u00e1s a\u00fan cuando las detenciones de delincuentes las realizan en un 80 por ciento los gobiernos municipales en el pa\u00eds.<\/li>\n<li>Habr\u00eda que pensar sobre el despliegue de la Guardia Nacional y el del Crimen Organizado. En este caso, la pregunta es el despliegue geogr\u00e1fico del crimen y su reagrupamiento, \u00bfhan beneficiado o no de la acci\u00f3n o inacci\u00f3n del gobierno federal?<\/li>\n<li>Las poblaciones en situaci\u00f3n de vulnerabilidad est\u00e1n en crecimiento ante la dispersi\u00f3n geogr\u00e1fica del crimen organizado. Guerrero, Guanajuato, Chiapas son ejemplo de c\u00f3mo se construye una \u00abgobernanza criminal\u00bb.<\/li>\n<li>La protecci\u00f3n de las fronteras se ha vuelto sumamente importante, entre otras cosas porque potencializa el peso espec\u00edfico de las instituciones militares. Por ejemplo, en el combate al crimen organizado y en la contenci\u00f3n migratoria, como lo exige \u2014y\/o sugiere\u2014 Estados Unidos en documentos oficiales.<\/li>\n<li>Hay que detectar los \u201cflancos de vulnerabilidad\u201d para las instituciones militares, principalmente la Guardia Nacional. Esto ha abierto un debate sobre la opacidad, ausencia de informaci\u00f3n y tambi\u00e9n sobre ciberseguridad.<\/li>\n<\/ol>\n<p>En t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, \u00bfc\u00f3mo se dar\u00e1 el debate sobre \u201clo militar\u201d? Hay que tomar en cuenta que tanto la Sedena, la Semar y la Guardia cuentan con buena imagen y un amplio respaldo popular.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">*<\/a> Mg. en Estudios Hisp\u00e1nicos y Latinoamericanos (Universidad Ortega y Gasset). Red de Investigaciones y Estudios Avanzados en Trabajo Social (UNAM). Asesor en la Secretar\u00eda de Seguridad y Protecci\u00f3n Ciudadana<\/p>\n<p>Parte de Este ensayo y parte de los postulados de Ra\u00fal Ben\u00edtez Manaut y Keyla Vargas Rojas en el libro <em>La Guardia Nacional. Retos para una pol\u00edtica de Estado<\/em>, editado pro Casede, 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por David Mart\u00ednez<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":25911,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[1687,1686],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",600,160,false],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",375,100,false],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",720,192,false],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/BOterrorismoFEAT.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Juana Alvarez Eiras","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/juana-alvarez-eiras\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por David Mart\u00ednez","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40672"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40672"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40672\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40674,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40672\/revisions\/40674"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40672"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40672"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40672"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}