{"id":41015,"date":"2025-07-11T13:00:07","date_gmt":"2025-07-11T16:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=41015"},"modified":"2025-07-11T13:00:07","modified_gmt":"2025-07-11T16:00:07","slug":"el-proceso-de-paz-en-colombia-ivan-duque-y-su-ideologizacion-el-impacto-de-la-guerra-fria-en-la-politica-exterior-colombiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2025\/07\/11\/el-proceso-de-paz-en-colombia-ivan-duque-y-su-ideologizacion-el-impacto-de-la-guerra-fria-en-la-politica-exterior-colombiana\/","title":{"rendered":"El proceso de paz en Colombia, Iv\u00e1n Duque y su ideologizaci\u00f3n: El impacto de la guerra fr\u00eda en la pol\u00edtica exterior colombiana."},"content":{"rendered":"<h2><a name=\"_Toc203128511\"><\/a>*\u00a0El proceso de paz en Colombia, Iv\u00e1n Duque y su ideologizaci\u00f3n: El impacto de la guerra fr\u00eda en la pol\u00edtica exterior colombiana.<\/h2>\n<h3><a name=\"_Toc203128512\"><\/a>Por John Mario Pineda Ospina<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><strong>[1]<\/strong><\/sup><\/a><\/h3>\n<p><strong>Resumen: <\/strong>El presente trabajo propone revisar los efectos en el tiempo que la \u201cguerra fr\u00eda\u201d dej\u00f3 sobre la pol\u00edtica exterior colombiana, y la forma en que las estructuras ideol\u00f3gicas heredadas de aquel proceso hist\u00f3rico pudieron permear las acciones de Iv\u00e1n Duque como jefe de Estado, espec\u00edficamente sobre los acuerdos de paz firmados con las FARC en 2016. Lo anterior se desarrolla bajo el entendimiento de que Colombia al igual que muchos otros pa\u00edses del mundo, qued\u00f3 inmersa en la guerra ideol\u00f3gica disputada por Estados Unidos y la URSS durante este lapso de tiempo de la historia. Se pretende explicar, su alineamiento al bando occidental, y la posterior repercusi\u00f3n de esta acci\u00f3n en la construcci\u00f3n de una pol\u00edtica exterior colombiana anti-izquierdista, que culmina a su vez, con la premeditada obstaculizaci\u00f3n de los acuerdos de paz por parte Iv\u00e1n Duque, como hecho \u00e1pice de una pol\u00edtica perjudicialmente ideologizada.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> Pol\u00edtica exterior, \u201cguerra fr\u00eda\u201d, ideologizaci\u00f3n, acuerdo de paz, FARC, Iv\u00e1n Duque, Colombia.<\/p>\n<p><strong>Asbtract: <\/strong>This paper proposes to review the effects of the \u201ccold war\u201d on Colombian foreign policy over time, and the way in which the ideological structures inherited from that historical process could permeate the actions of Iv\u00e1n Duque as head of state, specifically on the peace agreements signed with the FARC in 2016. The above is developed under the understanding that Colombia, like many other countries in the world, was immersed in the ideological war disputed by the United States and the USSR during this period of time in history. It is intended to explain its alignment to the Western side, and the subsequent repercussion of this action in the construction of an anti-left Colombian foreign policy, which culminates in turn, with the premeditated obstruction of the peace agreements by Iv\u00e1n Duque, as the apex of a detrimentally ideologized policy.<\/p>\n<p><strong>Key words: <\/strong>Foreign policy, \u201ccold war\u201d, ideoligization, peace agreement, FARC, Ivan Duque, Colombia<\/p>\n<p>El acuerdo de paz firmado en 2016, entre Juan Manuel Santos como representante del Estado colombiano y el extinto movimiento armado de las FARC, puso fin a un conflicto que sumergi\u00f3 a la sociedad colombiana en la violencia durante d\u00e9cadas. El pacto firmado aquel jueves 24 de noviembre del 2016, en el teatro Col\u00f3n de Bogot\u00e1, entr\u00f3 a los anales de la historia como la culminaci\u00f3n de diferentes procesos de negociaci\u00f3n iniciados y reiniciados desde finales del siglo pasado<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, los cuales consumieron varios periodos presidenciales, dejando momentos que pasaron a la historia con nombre propio, como lo acontecido con la \u201csilla vac\u00eda\u201d, aquel 7 de enero de 1999 en San Vicente del Cagu\u00e1n<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Refri\u00e9ndose al avance en materia de implementaci\u00f3n del acuerdo, y entendiendo que este se posiciona pr\u00e1cticamente a poco m\u00e1s de la mitad del tiempo establecido para su ejecuci\u00f3n, la evidencia indica que su progreso no atiende a los pron\u00f3sticos esperados en principio, siendo tambi\u00e9n necesario a\u00f1adir que el problema de la violencia sigue siendo una constante para la sociedad colombiana. Seg\u00fan el reporte de 2023 del instituto Kroc para Estudios Internacionales de Paz de la Universidad de Notre Dame, en Estados Unidos, a noviembre del a\u00f1o 2022 apenas se hab\u00eda completado el 31% de lo estipulado en el acuerdo (Laurel, Q. y G\u00f3mez, M., 2023, p.2)<\/p>\n<p>El anterior dato posiciona al lector en un panorama general en cuanto al avance en la ejecuci\u00f3n de las 578 disposiciones que all\u00ed se plasmaron. A esto se puede a\u00f1adir que el acuerdo contempla 6 puntos desagregados, los cuales se erigen como pilares en la construcci\u00f3n de una paz duradera. Dichos componentes fueron negociados en la Habana, bajo la unanimidad en cuanto a su naturaleza como fuentes del conflicto hist\u00f3rico en Colombia. Los puntos pactados, fueron: 1. reforma rural integral; 2. participaci\u00f3n pol\u00edtica; 3. Fin del conflicto; 4. Soluci\u00f3n al problema de las drogas il\u00edcitas; 5. V\u00edctimas; 6. Implementaci\u00f3n, verificaci\u00f3n y refrendaci\u00f3n.<\/p>\n<p>N\u00f3tese que la \u201creforma rural integral\u201d, fue tomada como el primer eje a desarrollar. Esto debido a que el problema de la tierra ya era reconocido por la sociedad acad\u00e9mica y civil, tanto nacional e internacional, como la principal causa del conflicto en Colombia. Como lo indica el profesor Segrelles (2018). \u201cLa desigualdad en el reparto de la tierra en Colombia y la consiguiente pobreza rural es la causa principal del conflicto armado que ha vivido el pa\u00eds durante m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os\u201d (p.408).<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n a la importancia demostrada, el instituto Kroc encuentra que el punto de \u201creforma rural integral\u201d, ha sido el de menor avance en comparaci\u00f3n a los dem\u00e1s, evidenciando la ejecuci\u00f3n de solo el 4% de las disposiciones acordadas para tal fin a noviembre del 2022. Los investigadores convergen al argumentar que este punto ha experimentado un importante retraso en la adjudicaci\u00f3n y asignaci\u00f3n de tierras, con s\u00f3lo un 1% del total de tres millones de hect\u00e1reas adjudicadas (Laurel, Q. y G\u00f3mez, M., 2023, p.4).<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en la importancia que diferentes organizaciones internacionales, acad\u00e9micos y analistas daban al acuerdo, entendi\u00e9ndolo como el principal propulsor del mejoramiento social y econ\u00f3mico de Colombia<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>; una vez revisados a forma general los datos en materia de implementaci\u00f3n, la pregunta que surge hasta este momento es: \u00bfCu\u00e1l ha sido el desencadenante del pobre rendimiento en la ejecuci\u00f3n de lo pactado?. A lo anterior es necesario acotar lo siguiente: Entendiendo que fue el Estado colombiano quien se oblig\u00f3 jur\u00eddicamente a la implementaci\u00f3n de los acuerdos y que desde el inicio de la ejecuci\u00f3n hasta el d\u00eda de hoy han pasado por la casa de Nari\u00f1o tres presidentes, es particularmente importante dar un repaso breve por la implicancia que cada uno tuvo durante su periodo correspondiente.<\/p>\n<p>Juan Manuel Santos tuvo un a\u00f1o y medio para desarrollar lo propuesto en materia de ejecuci\u00f3n; por lo que no ser\u00eda coherente adjudicar grandes responsabilidades al expresidente, despu\u00e9s de haber sido el encargado de encarar todo el proceso de negociaci\u00f3n, siendo capaz de realizarlo bajo grandes dificultades sociales, y la marcada polarizaci\u00f3n pol\u00edtica que las negociaciones con las FARC iniciaron<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. Adem\u00e1s, fue el encargado de la puesta en marcha de la implementaci\u00f3n, confiri\u00e9ndosele en el camino un premio nobel de la paz; lo anterior sin dejar de lado errores cometidos durante las negociaciones y durante el inicio de la implementaci\u00f3n del acuerdo.<\/p>\n<p>Por otro lado, refiri\u00e9ndose al actual presidente Petro, y sabiendo que todav\u00eda falta un poco menos de la mitad de su mandato, ser\u00eda demasiado pronto emitir una calificaci\u00f3n acerca de su gobierno, en referencia al cumplimiento de los acuerdos de paz. Sin embargo, la opini\u00f3n nacional e internacional, y organismos internacionales de vigilancia, evidencian que la din\u00e1mica ha encontrado un respiro con la llegada de un presidente autodenominado \u201cprogresista\u201d.<\/p>\n<p>El jefe de la Misi\u00f3n de Verificaci\u00f3n de la ONU en Colombia, Carlos Ruiz Massieu, present\u00f3 a inicio del mes de octubre del 2023 un informe sobre el avance en la implementaci\u00f3n del acuerdo ante el consejo de seguridad de la ONU. Si bien se emitieron recomendaciones en materia de asuntos clave, como la implementaci\u00f3n de la reforma agraria y en cuanto a la necesidad de aumentar la presencia del Estado en todos los territorios; se celebr\u00f3 el anuncio del cese al fuego bilateral entre el gobierno colombiano y la disidencia de las FARC, y en palabras del Secretario General de la ONU Antonio Guterres, el primer a\u00f1o del gobierno de Gustavo Petro \u201cbrind\u00f3 la oportunidad de renovar los compromisos adquiridos en el Acuerdo y de emprender acciones decisivas para cumplir esas promesas\u201d (ONU, 2023).<\/p>\n<p>En referencia a los datos aportados en los casos de Juan Manuel Santos y Gustavo Petro, una conclusi\u00f3n prematura, podr\u00eda encontrar una similitud entre ambos, y esta es una genuina intenci\u00f3n de cumplir con lo pactado en la Habana. Por otro lado, es necesario recordar que en medio de la implementaci\u00f3n de los acuerdos y durante el mandato de Iv\u00e1n Duque, la pandemia del coronavirus estall\u00f3 en Colombia, convirti\u00e9ndose en un evento mundial, capaz de paralizar el normal ejercicio interno de los Estados en relaci\u00f3n a lo presupuestal y la ejecuci\u00f3n de los planes de desarrollo nacional.<\/p>\n<p>Sin embargo, la evidencia indica, que a pesar de los shocks externos que pudieran afectar el normal desarrollo del mandato de Duque, es constatable el hecho que pone de manifiesto una posici\u00f3n ap\u00e1tica frente a los acuerdos desde el inicio de su campa\u00f1a presidencial incluso, desde la cual aprovech\u00f3 todos los espacios para hacer menci\u00f3n a su intenci\u00f3n de modificar lo pactado en la Habana. En su discurso emitido desde el bunker de campa\u00f1a una vez conocidos los resultados favorables en las votaciones de segunda vuelta anunciaba lo siguiente, (Iv\u00e1n Duque, 2018). \u201cLa paz que a\u00f1oramos, que reclama correcciones, tendr\u00e1 correcciones para que las v\u00edctimas de verdad sean el centro del proceso y garanticemos verdad, justicia, reparaci\u00f3n y no repetici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En consonancia con lo anterior, el ex director ejecutivo del fondo Colombia en paz, Camilo Cetina, en un art\u00edculo escrito para El Espectador a principios de este a\u00f1o, puso \u00e9nfasis en el ritmo al que se hab\u00eda dado desarrollo a la implementaci\u00f3n del acuerdo durante el gobierno Duque, indicando que en materia de ejecuci\u00f3n, ser\u00eda necesario realizar en 4 a\u00f1os lo que en condiciones normales de compromiso con el acuerdo habr\u00eda tomado 8 (Cetina, C., 2023). Lo cual evidencia que su intenci\u00f3n de modificar los acuerdos, determin\u00f3 un atraso y un estancamiento en un proceso que de por s\u00ed ya enfrentaba retos importantes.<\/p>\n<p>De igual manera, en el libro \u201cEl Acuerdo de paz en Colombia Entre la perfidia y la potencia transformadora\u201d, en el cap\u00edtulo 1, Jairo Estrada Alvares, resume desde una perspectiva general, lo que la mayor\u00eda de la opini\u00f3n acad\u00e9mica y period\u00edstica sostuvo una vez terminado el mandato Duque referente al acuerdo de paz:<\/p>\n<p>Se sostiene, que la soluci\u00f3n que ha encontrado el Gobierno para el \u201cs\u00ed, pero no as\u00ed\u201d ha sido la de la simulaci\u00f3n de la implementaci\u00f3n. Simular es \u201crepresentar una cosa fingiendo o imitando lo que no es\u201d. Se trata en ese sentido de mostrar que ejecutorias gubernamentales, con las que se pueda construir alguna relaci\u00f3n con la implementaci\u00f3n, deben ser consideradas como ejecutorias del Acuerdo de paz y la implementaci\u00f3n, aunque en sentido estricto no lo sean. (Estrada et al, 2019)<\/p>\n<p>Se infiere de lo anterior, una marcada disposici\u00f3n de Iv\u00e1n Duque a demostrar hacia el exterior una genuina, pero al final falsa intenci\u00f3n de avanzar en la implementaci\u00f3n de los acuerdos, la cual se puede explicar en la dificultad de dar retroceso a un proceso que ya hab\u00eda sido ratificado por el Estado colombiano, y que contaba con la observaci\u00f3n de la comunidad internacional.<\/p>\n<p>Resumiendo hasta este punto, la evidencia indica a grandes rasgos, que aunque existieron y existen problemas en la ejecuci\u00f3n de los acuerdos durante los mandatos de Juan Manuel Santos y Gustavo Petro, se puede demostrar voluntad pol\u00edtica hacia la plena implementaci\u00f3n de lo acordado en la Habana. Para el caso de Iv\u00e1n Duque, se refleja lo contrario, siendo su mandato contraproducente, y determinador del estancamiento en la ejecuci\u00f3n de los acuerdos de paz con las FARC, como lo indican los datos hasta este momento revisados.<\/p>\n<p>Expuesto lo anterior, se llega a una de las interrogantes m\u00e1s importantes del trabajo, la cual propone entender el por qu\u00e9 de una evidente hostilidad de Iv\u00e1n Duque hacia el acuerdo. La tesis que se presenta aqu\u00ed, plantea que Iv\u00e1n Duque desarroll\u00f3 una pol\u00edtica perjudicialmente ideologizada frente a los acuerdos de paz con las FARC, basado en los sentimientos antisubversivos y anti-izquierdista presentes en su c\u00edrculo social y su partido (centro democr\u00e1tico), los cuales a su vez hacen parte de todo un ideario pol\u00edtico acrecentado durante la guerra fr\u00eda, y extendido en el tiempo por la clase pol\u00edtica conservadora colombiana alineada al bando estadounidense.<\/p>\n<p>Para desarrollar el an\u00e1lisis, se pretende inicialmente brindar un breve marco conceptual, utilizando el constructivismo como la aproximaci\u00f3n te\u00f3rica capaz de explicar este fen\u00f3meno, intentando realizar un abordaje que permita conectar la teor\u00eda con las l\u00f3gicas presentes en el sistema internacional posterior al inicio de la guerra fr\u00eda, y su determinante influencia en la pol\u00edtica colombiana. Seguidamente, se realizar\u00e1 una revisi\u00f3n de la pol\u00edtica exterior de los presidentes colombianos desde el comienzo de la guerra fr\u00eda, con el fin de analizar su posici\u00f3n frente al paradigma mundial y con la intenci\u00f3n de demostrar su repetitiva postura a lo largo de los mandatos. Por \u00faltimo, se realizar\u00e1 una observaci\u00f3n del discurso, las acciones y decisiones de Iv\u00e1n Duque en referencia al acuerdo de paz, y la influencia que estas pudieron tener en el estancamiento de su implementaci\u00f3n.<\/p>\n<h4>El constructivismo en la formaci\u00f3n de un imaginario social<\/h4>\n<p>La utilizaci\u00f3n del soft y el hard power<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>, como mecanismos de persuasi\u00f3n a los que recurrieron los hegemones durante la guerra fr\u00eda, fue crucial para que estos mantuvieran su poder de influencia en dicho periodo. Sin embargo, la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn como acontecimiento visibilizador del fin del conflicto este-oeste, dar\u00eda paso a eventos del sistema internacional donde las discusiones proporcionadas desde el campo ideol\u00f3gico del neorrealismo o el neoliberalismo, como las teor\u00edas m\u00e1s recurrentemente utilizadas, no ser\u00edan capaces de explicar, como lo indica (Ib\u00e1\u00f1ez, 2015, p.191).<\/p>\n<p>Aparecer\u00eda el constructivismo como una aproximaci\u00f3n te\u00f3rica congruente con lo que el sistema internacional pos guerra fr\u00eda propon\u00eda. Seg\u00fan el mismo (Ib\u00e1\u00f1ez, 2015) \u201cLas ideas son determinantes y por ello suele destacarse el car\u00e1cter idealista o ideacionista del constructivismo\u2026 suelen utilizarse algunas categor\u00edas relevantes: cosmovisiones, creencias normativas, creencias causales, ideolog\u00edas y prescripciones pol\u00edticas\u201d (p.192). Lo anterior atiende a ver la \u201cguerra fr\u00eda\u201d de una forma m\u00e1s profunda, entendiendo su naturaleza ideol\u00f3gica, m\u00e1s que militar o econ\u00f3mica. As\u00ed lo menciona (Wallerstein, 1991, p.7, como se cita en Lozano, 2007)<\/p>\n<p>Cada discurso ideol\u00f3gico reforzaba al otro, y ninguno se pod\u00eda mantener sin el contrario. La guerra fr\u00eda permiti\u00f3 a cada bando, en el nombre del americanismo o del leninismo, mantener bien sujetos sus respectivos campos, \u201climpiar sus casas\u201d si lo consideraban necesario y reorientar las mentalidades de generaciones futuras. (p.16)<\/p>\n<p>De igual manera, es importante poder conceptualizar el t\u00e9rmino \u201cideolog\u00eda\u201d, con el fin de que no sea un todo abstracto, sino que se pueda entender en el contexto. Seg\u00fan Valdivieso, A., Pardo, A., y Garc\u00eda, R. (2021)<\/p>\n<p>La ideolog\u00eda se entiende como un elemento de la vida social de los individuos (individuo en el sistema presidencialista propio de Am\u00e9rica Latina) que conforman el discurso narrativo del gobierno, como un espacio de representaci\u00f3n simb\u00f3lico que se refleja en el policy making del Estado.<\/p>\n<p>Durante la \u201cguerra fr\u00eda\u201d la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica cre\u00f3 todo un entramado idealista que ensalzaba al trabajador como el sujeto m\u00e1s importante del Estado. Adem\u00e1s, se buscaba en todo momento priorizar el bien colectivo, con el fin de impregnar a la sociedad de un sentido colectivista y desde su visi\u00f3n, solidario. Desde esta esquina se ve\u00eda al rival, como la representaci\u00f3n de lo superfluo y lo banal, satanizando el sistema capitalista, tild\u00e1ndolo de ego\u00edsta y propulsor de desigualdad. Por otro lado, Estados Unidos intent\u00f3 visibilizar el lado autoritario de su rival, mostr\u00e1ndolo como un Estado con nulas libertades para la poblaci\u00f3n, donde todos los \u00e1mbitos de la persona, hasta los espacios m\u00e1s \u00edntimos, estaban controlados por el gobierno.<\/p>\n<p>A grandes rasgos, era la libertad, democracia, y libre mercado (occidente), en contra de la igualdad, justicia social, y antiimperialismo (este). Ambos hegemones influenciaron de forma exitosa su entorno geogr\u00e1fico e impulsaron y apoyaron directamente revoluciones alrededor del mundo, siendo la cubana de 1959 la m\u00e1s relevante. Claramente, el enfrentamiento ideol\u00f3gico llev\u00f3 en ciertos casos a la confrontaci\u00f3n armada, con la particularidad de nunca tornarse en declaraciones de guerra directa entre ambos hegemones. Conflictos como los de Corea en 1950, Vietnam en 1955, Afganist\u00e1n en 1979, El Salvador en 1980, Nicaragua en 1978, entre otros; tuvieron una fuerte participaci\u00f3n de ambos Estados dominantes, tanto con apoyo directo con la participaci\u00f3n de tropas nacionales, como indirecto, con el suministro de inteligencia y armamento.<\/p>\n<h4>La Guerra fr\u00eda y su influencia en la pol\u00edtica exterior colombiana<\/h4>\n<p>El mencionado apoyo por parte de los hegemones desde cada esquina de la confrontaci\u00f3n, propuls\u00f3 a favor de bando sovi\u00e9tico, el nacimiento de distintas guerrillas alrededor del mundo, las cuales buscaban en cada una de sus geograf\u00edas, desarrollar revoluciones de tinte comunista. Colombia no quedar\u00eda al margen de estas iniciativas, cre\u00e1ndose en 1964, las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). La creaci\u00f3n de dicho grupo, se dar\u00eda en base al hist\u00f3rico conservadurismo reinante en Colombia, como lo afirmaba ya (Villar, 1979).<\/p>\n<p>La estructura pol\u00edtica tradicional de Colombia se ha conservado sin grandes modificaciones formales desde los d\u00edas de la independencia del poder espa\u00f1ol, o sea, en el transcurso de m\u00e1s de 150 a\u00f1os\u2026 caracterizada econ\u00f3micamente por el predominio de un capitalismo dependiente, el imperio de las transnacionales y el capital financiero y la supervivencia de formaciones econ\u00f3mico-sociales retr\u00f3gradas. (p.70 y 83)<\/p>\n<p>Lo anterior entendiendo que si bien Colombia ha tenido periodos dominados por el partido conservador y el partido liberal en distintos momentos de la historia, las visiones pol\u00edticas y econ\u00f3micas no han sido completamente disimiles entre ambos, siendo el capitalismo, el sistema econ\u00f3mico adoptado transversalmente, agudizando cada vez m\u00e1s una desigualdad que todav\u00eda a d\u00eda de hoy no puede escapar el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Con la oleada comunista e izquierdista en la que naci\u00f3 las FARC, entrar\u00edan al campo de batalla otras guerrillas contempor\u00e1neas, como el ELN surgido en 1964, el EPL fundado en 1967, y el M-19 originado en 1970. La irrupci\u00f3n de tantos grupos insurgentes en Colombia, traer\u00eda a este territorio toda la ret\u00f3rica implantada de la \u201cguerra fr\u00eda\u201d, configur\u00e1ndose los bandos en derecha e izquierda, enarbolando los mismos principios ideol\u00f3gicos expresados por los hegemones y representados principalmente por el partido conservador y liberal, del lado occidental, y claramente las guerrillas, y los partidos pol\u00edticos nacidos de ellas como la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, entre otros, del lado oriental de la disputa.<\/p>\n<p>En la composici\u00f3n social de la poblaci\u00f3n colombiana, se evidenciar\u00eda una adopci\u00f3n de las ideas conservadoras y de derecha por parte de las clases altas, las cuales han sido plenas dominadoras de los dos partidos pol\u00edticos m\u00e1s importantes de Colombia (conservador y liberal). Mientras tanto, las ideas izquierdistas calar\u00edan en los grupos poblacionales de bajo poder adquisitivo, los grupos sindicales y alguna parte de la academia, sobre todo representada por las universidades p\u00fablicas.<\/p>\n<p>La filiaci\u00f3n ideol\u00f3gica y el desarrollo de la pol\u00edtica exterior de los presidentes colombianos, junto con su alineaci\u00f3n al hegem\u00f3n, desde el inicio de la guerra fr\u00eda, se dar\u00eda de la siguiente manera resumidamente.<\/p>\n<ul>\n<li>Laureano G\u00f3mez (1950-1951): Durante su breve mandato, G\u00f3mez mantuvo una pol\u00edtica de marcado conservadurismo, que era contraria a las ideolog\u00edas izquierdistas. Colombia mantuvo una relaci\u00f3n cercana con los Estados Unidos durante este per\u00edodo.<\/li>\n<li>Roberto Urdaneta Arbel\u00e1ez (1951): Urdaneta Arbel\u00e1ez asumi\u00f3 la presidencia tras un golpe de Estado. Su gobierno continu\u00f3 con una postura anticomunista y mantuvo relaciones estrechas con los Estados Unidos.<\/li>\n<li>Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957): Rojas Pinilla, un militar, asumi\u00f3 la presidencia tras un golpe militar. Su r\u00e9gimen mantuvo un equilibrio entre las ideolog\u00edas izquierdistas y derechistas, y busc\u00f3 cierta independencia en la pol\u00edtica exterior. Sin embargo, Colombia mantuvo relaciones con los Estados Unidos.<\/li>\n<li>Alberto Lleras Camargo (1958-1962): Lleras Camargo presidi\u00f3 el Frente Nacional, un per\u00edodo de coalici\u00f3n pol\u00edtica entre liberales y conservadores. Su gobierno mantuvo una postura anticomunista y mantuvo relaciones con los Estados Unidos.<\/li>\n<li>Guillermo Le\u00f3n Valencia (1962-1966): Valencia presidi\u00f3 el Frente Nacional despu\u00e9s de Lleras Camargo. Su gobierno continu\u00f3 con una pol\u00edtica anticomunista y mantuvo relaciones con los Estados Unidos.<\/li>\n<li>Carlos Lleras Restrepo (1966-1970): Durante su presidencia, Colombia mantuvo relaciones con Estados Unidos y continu\u00f3 con una pol\u00edtica anticomunista. Sin embargo, Lleras Restrepo tambi\u00e9n busc\u00f3 mejorar las relaciones con otros pa\u00edses latinoamericanos.<\/li>\n<li>Misael Pastrana Borrero (1970-1974): El gobierno de Pastrana Borrero mantuvo una pol\u00edtica anticomunista, pero tambi\u00e9n busc\u00f3 una mayor independencia en la pol\u00edtica exterior, incluyendo acercamientos a pa\u00edses socialistas en Am\u00e9rica Latina.<\/li>\n<li>Alfonso L\u00f3pez Michelsen (1974-1978): L\u00f3pez Michelsen adopt\u00f3 una pol\u00edtica de no alineaci\u00f3n durante su presidencia y busc\u00f3 una mayor autonom\u00eda en la pol\u00edtica exterior. Mantuvo relaciones con Estados Unidos pero tambi\u00e9n explor\u00f3 relaciones con gobiernos de izquierda en Am\u00e9rica Latina.<\/li>\n<li>Julio C\u00e9sar Turbay Ayala (1978-1982): Turbay Ayala presidi\u00f3 un gobierno que mantuvo una pol\u00edtica anticomunista y relaciones cercanas con los Estados Unidos.<\/li>\n<li>Belisario Betancur (1982-1986): Betancur adopt\u00f3 una pol\u00edtica de distensi\u00f3n y busc\u00f3 negociar con grupos guerrilleros de izquierda. Su gobierno fue menos anticomunista que sus predecesores y mantuvo relaciones con Estados Unidos.<\/li>\n<li>Virgilio Barco (1986-1990): Barco mantuvo una pol\u00edtica anticomunista pero tambi\u00e9n busc\u00f3 negociar con grupos guerrilleros. Colombia mantuvo relaciones con los Estados Unidos.<\/li>\n<li>C\u00e9sar Gaviria (1990-1994): Gaviria continu\u00f3 con una pol\u00edtica anticomunista y mantuvo relaciones con Estados Unidos.<\/li>\n<li>Ernesto Samper (1994-1998): Samper presidi\u00f3 durante un per\u00edodo en el que se desat\u00f3 un esc\u00e1ndalo relacionado con el narcotr\u00e1fico. Mantuvo relaciones con Estados Unidos pero enfrent\u00f3 tensiones debido a este esc\u00e1ndalo.<\/li>\n<li>Andr\u00e9s Pastrana (1998-2002): Pastrana presidi\u00f3 durante un per\u00edodo en el que se intentaron negociaciones de paz con las FARC. Mantuvo relaciones con Estados Unidos y busc\u00f3 su apoyo en el proceso de paz.<\/li>\n<li>\u00c1lvaro Uribe (2002-2010): Uribe mantuvo una pol\u00edtica anticomunista y estrechas relaciones con Estados Unidos. Su gobierno fue cr\u00edtico con las FARC y busc\u00f3 combatirlas militarmente.<\/li>\n<li>Juan Manuel Santos (2010-2018): Santos presidi\u00f3 durante un per\u00edodo en el que se logr\u00f3 el acuerdo de paz con las FARC. Su gobierno busc\u00f3 una pol\u00edtica de reconciliaci\u00f3n y mantuvo relaciones con Estados Unidos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>A grandes rasgos se puede concluir que a excepci\u00f3n de L\u00f3pez Michelsen, el Estado colombiano mantuvo una posici\u00f3n, conservadora, anti-izquierdista y antisubversiva, a lo largo de sus \u00faltimos 50 a\u00f1os de existencia, sin dejar de mencionar su inapelable alineaci\u00f3n a Estados Unidos, reconoci\u00e9ndolo siempre como su hegem\u00f3n. El punto m\u00e1s \u00e1lgido de confrontaci\u00f3n, se podr\u00eda encontrar en los 8 a\u00f1os de mandato de Uribe V\u00e9lez, el cual centr\u00f3 todo su eje program\u00e1tico de gobierno en el enfrentamiento directo a las guerrillas, en especial a las FARC. Siendo esto anterior, la principal causa de un acontecimiento nefasto para la historia Colombia, los llamados \u201cfalsos positivos\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4>3. Iv\u00e1n Duque y el acuerdo de paz con las FARC<\/h4>\n<p>Iv\u00e1n Duque M\u00e1rquez es hijo de Iv\u00e1n Duque Escobar, quien en su tiempo fuera gobernador de Antioquia, registrador nacional y ministro de minas y energ\u00eda del gobierno de Belisario Betancur. Adem\u00e1s, el expresidente fue educado en una de las instituciones m\u00e1s prestigiosas durante su temprana edad, el colegio Rochester, reconocido por ser cuna educativa de la elite colombiana. Despu\u00e9s obtendr\u00eda su t\u00edtulo de abogado en la universidad Sergio Arboleda, fundada por el reconocido pol\u00edtico conservador \u00c1lvaro G\u00f3mez Hurtado, hijo a su vez, del expresidente Laureano G\u00f3mez, conocido popularmente como el \u201cmonstruo\u201d, y se\u00f1alado por los historiadores como uno de los principales instigadores de la violencia bipartidista en Colombia.<\/p>\n<p>Gracias a su entorno, Iv\u00e1n Duque desarrollar\u00eda una visi\u00f3n pol\u00edtica que se caracterizar\u00eda por combinar lo liberal en lo econ\u00f3mico, y lo conservador en lo religioso y social; siendo particularmente importante su discurso antip\u00e1tico hacia los movimientos de izquierda, y espec\u00edficamente hacia las guerrillas, rasgo distintivo de quien ser\u00eda su l\u00edder pol\u00edtico, el se\u00f1or \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez, creador y jefe del partido \u201ccentro democr\u00e1tico\u201d, plataforma mediante la cual Duque llegar\u00eda a la presidencia.<\/p>\n<p>Su vedaci\u00f3n a las ideas izquierdistas, lo llev\u00f3 a empecinarse en la iniciativa de aislar pol\u00edtica y econ\u00f3micamente a Venezuela, demostrando torpeza en la realizaci\u00f3n de acciones que a la postre serian perjudiciales para Colombia, y su gobierno espec\u00edficamente. El reconocimiento de Juan Guaid\u00f3 como presidente de un pa\u00eds del que no ten\u00eda control, y su consiguiente desaf\u00edo directo a Maduro como mandatario venezolano, determinar\u00edan el cierre de una de las fronteras m\u00e1s activas en cuanto a migraci\u00f3n y econom\u00eda en Latinoam\u00e9rica, perjudicando econ\u00f3micamente a la sociedad colombiana.<\/p>\n<p>Su apoyo a la operaci\u00f3n realizada por Juan Guaid\u00f3 para llevar ayuda humanitaria a Venezuela a trav\u00e9s del Puente Internacional Sim\u00f3n Bol\u00edvar, y su presencia en el concierto realizado con el fin de visibilizar la crisis en Venezuela, pretend\u00edan visibilizar como un componente de su pol\u00edtica exterior y su discurso, una genuina moralidad y preocupaci\u00f3n por el bienestar del pueblo venezolano, que de ninguna manera se evidenciaba en las acciones que realizaba internamente en Colombia para con sus ciudadanos.<\/p>\n<p>\u201cVer que un pa\u00eds cae prisionero de una dictadura que aniquila los poderes, la iniciativa privada, la prensa independiente, la persecuci\u00f3n de la oposici\u00f3n, los cr\u00edmenes sistem\u00e1ticos y seguir manteniendo un lenguaje diplom\u00e1tico donde las cosas se miran de lejos a m\u00ed me parece que termina es validando o generando una complicidad con ese r\u00e9gimen. Es el deber moral que tenemos todos acabar esa dictadura en Venezuela\u201d. (Duque, 2019)<\/p>\n<p>El anterior extracto son las palabras que pronunciar\u00eda Iv\u00e1n Duque ante el BID, en Washington, acerca de la situaci\u00f3n de Venezuela en febrero de 2019. Muestra de su perjudicial ideologizaci\u00f3n, y empecinamiento en contra de todo lo emanado desde la izquierda, es entender la naturaleza hip\u00f3crita de su actuaci\u00f3n a nivel internacional. Lo anterior, bajo el an\u00e1lisis de su discurso de pol\u00edtica exterior, el cual a simple vista dejar\u00eda ver una preocupaci\u00f3n por tem\u00e1ticas de derechos humanos y protecci\u00f3n a la poblaci\u00f3n, lo cual se contradice en toda medida con los datos arrojados durante su gesti\u00f3n como presidente de Colombia.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Indepaz (Instituto de estudios para el desarrollo y la paz), durante el gobierno de Iv\u00e1n Duque, y teniendo en cuenta que se implementaron medidas de confinamiento durante 5 meses para contener la pandemia de coronavirus, se registraron 957 asesinatos de l\u00edderes, lideresas y defensores\/as de DDHH; 220 casos de desaparici\u00f3n forzada; 261 asesinatos de firmantes del acuerdo de paz; y 313 masacres, con un saldo de 1.192 v\u00edctimas en el territorio colombiano (Indepaz, 2022).<\/p>\n<p>El expresidente Duque tambi\u00e9n utiliz\u00f3 la palabra \u201crepresi\u00f3n\u201d, para hacer alusi\u00f3n a los mecanismos de intervenci\u00f3n utilizados por el gobierno venezolano durante aquella ocasi\u00f3n en la que pretend\u00edan hacer entrar en territorio venezolano ayudas humanitarias cargadas en camiones a trav\u00e9s de la frontera.<\/p>\n<p>\u201cHemos visto como esa represi\u00f3n ha buscado impedir por todos los mecanismos posibles que llegue esa ayuda humanitaria y esta debe ser la oportunidad para que el mundo entero se una y le diga a la dictadura de Venezuela ya basta y fomente y propicie en Venezuela un gran sentimiento de unidad para que todos le digan al dictador que lleg\u00f3 el final de la opresi\u00f3n\u201d. (Duque, 2019)<\/p>\n<p>En referencia a la represi\u00f3n durante el gobierno Duque, es necesario recordar que durante las protestas en contra de una reforma tributaria que este pretend\u00eda se aprobara en el congreso, las cuales estallaron en abril del 2021 en Colombia, seg\u00fan datos de la ONG Temblores, se registraron 313 v\u00edctimas de violencia f\u00edsica, 44 caso de violencia homicida ejercida presuntamente por la fuerza p\u00fablica, 2.005 detenciones arbitrarias, y 228 casos de disparo de armas de fuego ejercidos por las autoridades (Temblores, 2021); demostrando una vez m\u00e1s el doble discurso, y la no aplicaci\u00f3n interna de los principios que el exmandatario pregonaba hacia el exterior.<\/p>\n<p>En consonancia con lo evidenciado referente a la actitud de Duque frente al gobierno de Maduro, se puede enmarcar su disposici\u00f3n frente a la relaci\u00f3n con las FARC y el proceso de paz en espec\u00edfico. A grosso modo, la relaci\u00f3n de Duque frente al proceso de paz, se podr\u00eda denominar como una simulaci\u00f3n. Desde el inicio de su campa\u00f1a, se encontr\u00f3 impl\u00edcita una actitud de \u201cs\u00ed, pero no as\u00ed\u201d, la cual siempre supuso un margen amplio a la especulaci\u00f3n, en relaci\u00f3n a lo que Iv\u00e1n Duque pretend\u00eda del acuerdo de paz.<\/p>\n<p>Siguiendo esta l\u00ednea, el expresidente Duque a inicios del 2019 objetaba una ley estatutaria promulgada con el fin de regular Jurisdicci\u00f3n Especial para la Paz (JEP), la cual ya hab\u00eda sido aprobada por la Corte Constitucional. En una clara muestra de obstaculizaci\u00f3n ideologizada, torpemente pretendi\u00f3 objetar 6 puntos del acuerdo que ya hab\u00edan sido ratificados por la Corte Constitucional, creando un retraso innecesario para la consolidaci\u00f3n de la JEP, ente fundamental del acuerdo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los datos aportados en la introducci\u00f3n de este trabajo en materia de implementaci\u00f3n por parte del Instituto Kroc, tambi\u00e9n se puede encontrar el informe sobre implementaci\u00f3n realizado por el congreso de la rep\u00fablica en su tarea de control pol\u00edtico. Los registros fueron realizados por senadores y representantes de ambas c\u00e1maras del poder legislativo, los cuales realizaron los siguientes hallazgos en materia de seguridad: Entre 2017 y 2021 se experiment\u00f3 un incremento del 5,5% en la tasa de homicidios a nivel nacional, siendo los municipios PDET<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> los principales afectados, evidenci\u00e1ndose un aumento entre 2016 y 2021 del 38,9%; entre 2017 y 2020 se evidenci\u00f3 un incremento del 44,4% en homicidios de l\u00edderes sociales y entre 2016 y 2021 del 278,9% en el n\u00famero de masacres; entre 2017 y 2021 las v\u00edctimas de desplazamiento masivo aumentaron en un 478,7%, las de minas antipersonal en un 157,6%, y los homicidios de miembros de la Fuerza P\u00fablica en un 78,3%.<\/p>\n<p>En cuanto al componente legislativo, se encontr\u00f3 que el 33,6% de las 107 normas necesarias para la implementaci\u00f3n todav\u00eda estaban pendientes; se evidenci\u00f3 tambi\u00e9n un enorme d\u00e9ficit en cuanto a lo presupuestal entendiendo que solo se ha ejecutado el 3,2% de los 5,3 billones que el Gobierno tendr\u00eda que destinar al a\u00f1o para la implementaci\u00f3n de los PDET seg\u00fan el Plan Marco de Implementaci\u00f3n, siendo especialmente importante lo encontrado en la subregi\u00f3n Pac\u00edfico Medio, en la que se habia invertido solo el 2,3% de lo establecido. En cuanto al avance especifico por punto, para el punto 1. Reforma Rural Integral, se encuentra que del total de hect\u00e1reas ingresadas al Fondo de Tierras (1.912.868), solo el 25,37% fueron distribuidas, y solo el 2,57% se entregaron a los campesinos. Por otro lado, se evidenci\u00f3 que del total de hect\u00e1reas formalizadas (2.612.983,78), solo el 50,56% se formaliz\u00f3 a campesinos sin tierra. Entrando al punto 2. Participaci\u00f3n Pol\u00edtica, se encontr\u00f3 que a 2022, y entendiendo que la implementaci\u00f3n de este punto es sobre todo normativa, estaban pendientes el 50% de las leyes requeridas.<\/p>\n<p>Siguiendo con el punto 3. Fin del conflicto, se supo que del total de excombatientes de las FARC que dejaron las armas, el 36,3% a\u00fan no contaba con un proyecto productivo financiado por el gobierno. Pasando al punto 4. Soluci\u00f3n al problema de las drogas de uso il\u00edcito, se encontraron graves problemas, evidenci\u00e1ndose que aunque entre 2017 y 2020 se redujeron las hect\u00e1reas de coca en un 16,7%, entre 2019 y 2020 el rendimiento promedio de la coca\u00edna fue al alza en un 18%. Lo que podr\u00eda tener explicaci\u00f3n, en que el 44,6% de las familias a\u00fan no tiene proyecto un productivo de ciclo corto y el 97,6% no tiene proyecto productivo de ciclo largo, lo que hace completamente imposible que los campesinos encuentren rentabilidad en otras actividades diferentes al cultivo de hoja de coca. Por \u00faltimo, el punto 5. V\u00edctimas, concluy\u00f3 que de las 9.263.826 v\u00edctimas registradas, solo el 16,5% hab\u00edan sido indemnizadas, encontr\u00e1ndose que a ese ritmo, tomar\u00eda 61 a\u00f1os atenderlas a todas.<\/p>\n<p>Todo lo anterior, mientras el expresidente Duque era capaz de decir frente al Concejo de Seguridad de la ONU en 2022, que \u201cColombia tendr\u00eda la menor tasa de homicidios de los \u00faltimos 40 a\u00f1os\u201d, o que \u201cni siquiera la pandemia priv\u00f3 al gobierno de avanzar en la implementaci\u00f3n de los acuerdos\u201d (Duque, 2022). Demostrando hipocres\u00eda, y un ocultamiento premeditado de la verdadera realidad de la sociedad colombiana, la cual experimentaba en aquel entonces los peores indicadores en materia de seguridad desde la firma del acuerdo de paz con las FARC.<\/p>\n<h4>4. Conclusiones<\/h4>\n<p>A forma de conclusi\u00f3n, se puede argumentar que existe evidencia capaz de reafirmar una relaci\u00f3n directa entre los rezagos ideol\u00f3gicos pertenecientes a la \u201cguerra fr\u00eda\u201d y la creaci\u00f3n de toda una costumbre de pol\u00edtica exterior anti-izquierdista y antisubversiva en Colombia, explicada desde el constructivismo. Aunque actualmente sea Gustavo Petro el presidente, teniendo en cuenta su pasado guerrillero y su filiaci\u00f3n izquierdista, no se puede afirmar un cambio en este paradigma, ya que la pol\u00edtica colombiana sigue siendo controlada por las grandes elites econ\u00f3micas y pol\u00edticas, que son predominantemente conservadoras. Esto se demostr\u00f3 en las \u00faltimas elecciones territoriales, donde el partido del presidente Petro no obtuvo los resultados esperados.<\/p>\n<p>Por otro lado, seg\u00fan los datos aportados en materia de implementaci\u00f3n, se puede concluir que se encuentra una gran responsabilidad de Iv\u00e1n Duque frente a las acciones realizadas en relaci\u00f3n a la implementaci\u00f3n del acuerdo de paz, durante su periodo como jefe de Estado. Se evidencia la existencia de un doble discurso, al cual no se le encuentra coherencia entre lo que proclama internacionalmente y lo que en realidad realiz\u00f3 su gobierno. Todo lo anterior enmarcado en una premeditada actitud a la modificaci\u00f3n y al desconocimiento de varios de los puntos acordados por el anterior gobierno en el acuerdo de paz.<\/p>\n<p>La mencionada postura de Duque, se asocia a un evidente desd\u00e9n por las ideas izquierdistas, lo cual a su vez proviene del entramado social que lo rodea, el cual lo hizo susceptible a la adopci\u00f3n de ideales conservadores. A simple vista, lo anterior no seria un problema, sin embargo, la problem\u00e1tica evidenciada en este trabajo, se encuentra cuando se configura un actuar perjudicialmente ideologizado del expresidente Duque. Esto basado en el hecho de obstaculizar premeditadamente un acuerdo al que el Estado colombiano se hab\u00eda comprometido jur\u00eddicamente a cumplir seg\u00fan lo establecido en su negociaci\u00f3n; con el poder que le confiri\u00f3 una parte de la sociedad colombiana, Iv\u00e1n Duque ralentiz\u00f3 un proceso que indudablemente erigido desde su nacimiento como el principal propulsor de un cambio en las estructuras sociales y econ\u00f3micas, culpables de sumir a Colombia en el subdesarrollo durante toda su historia.<\/p>\n<h4>Bibliograf\u00eda<\/h4>\n<p>Cetina, C. (2023). Implementaci\u00f3n del Acuerdo: recuperando, a marchas forzadas, el tiempo perdido. Art\u00edculo del peri\u00f3dico El Espectador. Bogot\u00e1, Colombia.<\/p>\n<p>Del Arenal, C. y Sanahuja, J. (2015). Teor\u00edas de las relaciones internacionales. Editorial TECNOS (grupo Anaya S.A. Madrid, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Duque, I. (2018). Discurso emitido tras la victoria en segunda vuelta de las elecciones para presidencia. Video extra\u00eddo de YouTube, Canal CityTV. Obtenido de https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=tSAiY2knc-c<\/p>\n<p>Duque, I. (2019). Palabras emitidas durante su visita al BID (Washington), en febrero del a\u00f1o 2019. Video extra\u00eddo de YouTube, canal del medio la Voz de Am\u00e9rica. Obtenido de https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=gRBWgXzgtSY<\/p>\n<p>Duque, I. (2019). Declaraciones de Iv\u00e1n Duque durante rueda de prensa. Extracto tomado de YouTube, canal El Pitazo. Obtenido de https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=GrIMc_6GRD0<\/p>\n<p>Estrada, J., Gonzales, A., Mora, A., Jim\u00e9nez, C., Mu\u00f1oz, C., Fajardo, D., Machuca, D., Carrero, D., Romero, E., Toloza, F., M\u00e9ndez, J., Silva, J., Puello, J., Torres, J., Montero, L., Naranjo, S., Nijmeijer, T. (2019). El Acuerdo de paz en Colombia, Entre la perfidia y la potencia transformadora. CLACSO, Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires, Argentina. Gentes del com\u00fan, Bogot\u00e1, Colombia. Centro de Pensamiento y Di\u00e1logo Pol\u00edtico-CEPDIPO, Bogot\u00e1, Colombia.<\/p>\n<p>Indepaz. (2022). Cifras durante el gobierno de Iv\u00e1n Duque, Balance de la violencia en cifras. Observatorio de Derechos Humanos y Conflictividades, Bogot\u00e1, Colombia.<\/p>\n<p>Instituto Kroc. (2023). Octavo informe comprensivo sobre la implementaci\u00f3n del Acuerdo Final de Paz en Colombia: Avances, desaf\u00edos y oportunidades (2022-2023). Universidad de Notre Dame. Recuperado de https:\/\/kroc.nd.edu\/noticias-eventos\/eventos\/2024\/05\/07\/lanz-del-octavoinforme-comprensivo-del-instituto-kroc-sobre-la-imple-del-acuerdo-final-de-pazdeColombia.<\/p>\n<p>Laurel, Q. y G\u00f3mez, M. (2023). Implementation of the Colombian Peace Accord Reaches its Sixth Year. Informe de pol\u00edtica n\u00ba 16 de la Matriz de los Acuerdos de Paz. 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Integrante del Departamento de Am\u00e9rica Latina y el Caribe del IRI.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> El Estado entabl\u00f3 di\u00e1logos con las FARC en distintas ocasiones. La primera de ellas fue en los llamados \u201cDi\u00e1logos de Tlaxcala\u201d (1982-1984). Despu\u00e9s se tuvo otra iniciativa de desmovilizaci\u00f3n en los \u201cDi\u00e1logos de Caracas (1991)\u201d, conversaciones que condujeron a la creaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica (UP). Finalizando el siglo, se desarrollaron los \u201cDi\u00e1logos de Cagu\u00e1n\u201d (1999-2002), conversaciones nuevamente infructuosas. Sin embargo, 10 a\u00f1os despu\u00e9s, pasados dos per\u00edodos presidenciales de \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez, iniciar\u00e1n los \u201cDi\u00e1logos de la Habana\u201d (2012-2016), proceso que culminar\u00eda en la desmovilizaci\u00f3n de aquel grupo armado.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Se hace referencia a lo acontecido en el a\u00f1o 1999 durante la ceremonia de inauguraci\u00f3n de las negociaciones de paz emprendidas por el expresidente Andr\u00e9s Pastrana y el grupo de las FARC. En aquel evento el jefe m\u00e1ximo de las FARC, Manuel Marulanda V\u00e9lez, ten\u00eda un asiento destinado al lado de Pastrana, sin embargo, nunca se present\u00f3 a la inauguraci\u00f3n. Dicho momento pasar\u00eda a la historia como la \u201csilla vac\u00eda\u201d, convirti\u00e9ndose en el preludio de unas negociaciones que a la larga fracasar\u00edan.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> V\u00e9ase en \u201cCu\u00e1nto cuesta, c\u00f3mo se paga y qu\u00e9 se puede ganar con una eventual paz en Colombia\u201d, Cosoy, N., 2015, \u201cAn\u00e1lisis de los efectos econ\u00f3micos en Colombia por la implementaci\u00f3n de un acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC\u201d, Ariza, E., 2018, \u201cBeneficios econ\u00f3micos del Acuerdo de Paz en Colombia\u201d, Betancur, J, Libos, S. &amp; Ortiz, M., 2020, \u201cEconom\u00eda colombiana ser\u00e1 la primera beneficiada por el fin del conflicto\u201d, El Pa\u00eds, 2016.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Es necesario recordar que inicialmente se hab\u00eda llegado a un acuerdo final entre los negociadores del gobierno y de las FARC, el cual fue sometido a ratificaci\u00f3n mediante mecanismo de plebiscito, con el fin de preguntarle a la poblaci\u00f3n colombiana si estaba de acuerdo o no con lo acordado all\u00ed. El resultado de la consulta fue \u201cNO\u201d, con el 50,21%, frente al \u201cSI\u201d con 49,79%. El resultado oblig\u00f3 a Juan Manuel Santos a renegociar ciertos puntos del acuerdo, y marcaria en la sociedad colombiana el inicio de un debate p\u00fablico que enfrentar\u00eda dos facciones con visiones pol\u00edticas muy distintas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> \u201cSoft Power\u201d, o \u201cpoder blando\u201d y \u201cHard Power\u201d o \u201cpoder duro\u201d, ideas proporcionadas desde el realismo para explicar el desarrollo del poder por parte de los hegemones. El \u201cpoder blando\u201d plantea que los hegemones pueden influir en pa\u00edses con menos poder mediante el empleo de mecanismos no b\u00e9licos capaces de moldear y modificar la posici\u00f3n de un gobierno o toda una sociedad hacia sus intereses. Por otro lado, el \u201cpoder duro\u201d propone la utilizaci\u00f3n de la fuerza como elemento capaz de salvaguardar los intereses del hegem\u00f3n, siendo las intervenciones militares el principal mecanismo al que han recurrido los poderosos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Se llam\u00f3 \u201cfalsos positivos\u201d a las ejecuciones extrajudiciales realizadas por el ej\u00e9rcito nacional colombiano, a lo largo del mandato de Uribe V\u00e9lez, impulsado en parte por su pol\u00edtica de \u201cseguridad democr\u00e1tica\u201d, la cual presionaba a los militares para entregar bajas en combate guerrilleras. A lo anterior, y ante la imposibilidad del ej\u00e9rcito de entregar bajas en las cantidades solicitadas desde el gobierno, se cre\u00f3 todo un entramado dentro de la fuerza militar para atraer j\u00f3venes pertenecientes a barrios humildes de las grandes ciudades, campesinos y con enfermedades cognitivas; a los cuales les ofrec\u00edan empleos bien remunerados, con la intenci\u00f3n de llevarlos enga\u00f1ados a otras latitudes del territorio colombiano, ejecutarlos y despu\u00e9s disfrazarlos con ropas de uso guerrillero, con el fin de presentarlos como bajas en combate.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> La sigla PDET, hace referencia a los 170 municipios enmarcados dentro de Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial el cual pretende estabilizar y transformar los territorios m\u00e1s afectados por la violencia, la pobreza, las econom\u00edas il\u00edcitas y la debilidad institucional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por John Mario Pineda Ospina<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":23596,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[1738],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",600,160,false],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",375,100,false],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",720,192,false],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/BO-alatina-FEAT.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Juana Alvarez Eiras","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/juana-alvarez-eiras\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Por John Mario Pineda Ospina","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41015"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41015"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41015\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41018,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41015\/revisions\/41018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23596"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}