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{"id":41074,"date":"2025-07-17T11:27:18","date_gmt":"2025-07-17T14:27:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=41074"},"modified":"2025-07-17T11:27:19","modified_gmt":"2025-07-17T14:27:19","slug":"el-posrealismo-y-la-seguridad-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2025\/07\/17\/el-posrealismo-y-la-seguridad-internacional\/","title":{"rendered":"El PosRealismo y la Seguridad Internacional"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-59c3f77b default uagb-is-root-container\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a name=\"_Toc203394225\"><\/a>*&nbsp; El PosRealismo y la Seguridad Internacional<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a name=\"_Toc203394226\"><\/a>Gonzalo Salimena<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/h3>\n\n\n\n<p>Las relaciones internacionales atraviesan momentos de marcadas turbulencias y transformaciones, reflejadas sobre un aspecto que aparece como una manifestaci\u00f3n transversal a todas ellas: <em>la incertidumbre<\/em>. Esta palabra, muy escuchada pero poco analizada, es un fiel reflejo de los d\u00edas que atravesamos. La falta de precisi\u00f3n sobre el resultado de los procesos dom\u00e9sticos e internacionales, conjuntamente con una multiplicidad de amenazas de tinte estatal y no estatal, potencia la dificultad de avizorar un horizonte temporal m\u00e1s templado. Como si fuese poco, la <em>volatilidad<\/em> y la v<em>elocidad<\/em> en la cual se producen los acontecimientos, complejiza a\u00fan m\u00e1s los prismas a trav\u00e9s de los cuales queremos visualizar la compleja realidad que nos circunda.<\/p>\n\n\n\n<p>La teor\u00eda de las relaciones internacionales deber\u00eda proveernos muchas respuestas a estos interrogantes. Su uso es esencial para interpretar los fen\u00f3menos que circundan esta globalizaci\u00f3n incierta y brindarnos instrumentos capaces de viajar y darnos respuestas tentativas. El nacimiento de la disciplina de las relaciones internacionales y su desarrollo posterior estuvo en parte marcado por los debates entre diferentes corrientes te\u00f3ricas de pensamiento que difer\u00edan en relaci\u00f3n al objeto de estudio, el m\u00e9todo, la estrategia de investigaci\u00f3n, y la comunidad cient\u00edfica\/epistemol\u00f3gica, entre otras cuestiones. La discrepancia sobre estos puntos se manifest\u00f3 en cosmovisiones heterog\u00e9neas y plurales que buscaban de manera ambiciosa acaparar gran parte de la explicaci\u00f3n de los fen\u00f3menos internacionales. Lo cierto es que durante gran parte del desarrollo de las relaciones internacionales, las dos corrientes que se enfrentaron y debatieron ideas fueron el realismo pol\u00edtico y el idealismo. Ambas en sus diferentes vertientes, realismo-idealismo y neorrealismo-institucionalismo neoliberal, y m\u00e1s contempor\u00e1neamente la combinaci\u00f3n de realismo cl\u00e1sico, defensivo u ofensivo, as\u00ed como interdependencia compleja, institucionalismo neoliberal y el liberalismo como teor\u00eda sist\u00e9mica concentraron gran parte del tablero de discusi\u00f3n y debate de las relaciones internacionales. La realidad actual se configura sobre un proceso de transici\u00f3n intersist\u00e9mico, esto ser\u00eda algo as\u00ed como \u201cla decadencia de un orden y la emergencia de otro\u201d (Dallanegra Pedrasa, 1998: 231). Estos cambios que se manifiestan de manera multifac\u00e9tica, pero que sin duda tienen como protagonista al poder en sus diversas facetas, deber\u00edan tener una correlaci\u00f3n en el plano te\u00f3rico\/paradigm\u00e1tico a trav\u00e9s de nuevas visiones que aporten elementos para una lectura de este proceso. Sin embargo, \u201cel momento que transita la pol\u00edtica internacional hace evidente que lo antiguo contin\u00faa teniendo un peso destacado para explicar gran parte de lo que acontece. En otras palabras, parece que hasta el momento a lo nuevo le cuesta nacer y a lo viejo morir, lo que significa en t\u00e9rminos te\u00f3ricos que el realismo contin\u00faa siendo la teor\u00eda dominante de las relaciones internacionales, pero la complejidad conlleva la incorporaci\u00f3n de condiciones iniciales y de factores necesarios para explicar los accidentes\u201d (Salimena, 2024. 120). De manera que pretendemos presentar una nueva paradigm\u00e1tica que tenga como finalidad aunar posturas te\u00f3ricas hacia el interior del realismo pol\u00edtico, con variables que aporta el neoliberalismo, indispensable para acercarnos a un estudio de los accidentes en la pol\u00edtica internacional, esto es aquellos fen\u00f3menos que no son recurrentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, para el <strong><em>posrealismo<\/em><\/strong> el <strong><em>poder y la seguridad<\/em><\/strong> contin\u00faan determinando la conducta de los Estados en el proceso de transici\u00f3n actual, a la vez que producto de esto, se confecciona una <strong><em>agenda<\/em><\/strong> de pol\u00edtica exterior donde las cuestiones de seguridad tienen una fuerte presencia, no solo a trav\u00e9s de la alta pol\u00edtica tradicional sino tambi\u00e9n con una baja pol\u00edtica. C\u00f3mo toda construcci\u00f3n te\u00f3rica, se requiere que comencemos por explicar las condiciones iniciales para luego prestar el centro duro.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Condiciones iniciales<\/h4>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/boseguridad59Art3Salimena.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"628\" height=\"466\" src=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/boseguridad59Art3Salimena.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-41078\" srcset=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/boseguridad59Art3Salimena.png 628w, https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/boseguridad59Art3Salimena-300x223.png 300w\" sizes=\"(max-width: 628px) 100vw, 628px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El principio rector de las relaciones internacionales es la <strong><em>anarqu\u00eda<\/em><\/strong>. Esta puede ser entendida como falta de una autoridad superior que se erija como un ente que regule las relaciones entre los Estados, as\u00ed tambi\u00e9n como descentralizaci\u00f3n. Siguiendo a Kenneth Waltz, el entorno an\u00e1rquico se caracteriza por el uso de la violencia, lo cual implica que los Estados deber\u00edan estar preparados para poder usar la fuerza en cualquier momento (Waltz, 1988) para resolver sus disputas. Este estado de inseguridad es propio del principio ordenador que rige las relaciones entre las unidades pol\u00edticas desde hace siglos. Por lo tanto, si la anarqu\u00eda se nos presenta como algo inmutable, el resultante (en un caso extremo) es un estado de guerra en el cual las unidades buscan el poder para garantizar su supervivencia y por ende su seguridad. <strong><em>La pol\u00edtica internacional es competitividad por el poder y la seguridad<\/em><\/strong><em> y supone una conflictividad latente<\/em>, por lo tanto, la manera de llevar a cabo esa lucha en el ecosistema internacional, con relativa ventaja sobre el resto de los actores, es teniendo m\u00e1s poder. John Mearsheimer lo define con claridad en una frase: \u201cWhat money is to economics, power is to international relations\u201d (Mearsheimer, 2001: 25). La incertidumbre que se genera a partir de la confecci\u00f3n de un entorno an\u00e1rquico de competitividad, repercute sobre el \u00e1mbito estrat\u00e9gico\/militar, as\u00ed como en el marco de los procesos pol\u00edticos. Por un lado, no se puede establecer con precisi\u00f3n los recursos del poder de otras unidades, lo cual obliga a un c\u00e1lculo mayor de mis capacidades, a la vez que todo se complejiza a\u00fan m\u00e1s cuando \u201cno estamos en condiciones de determinar con exactitud cu\u00e1les son estas amenazas y si existe una principal y otras secundarias. Debemos pensar estrat\u00e9gicamente sin enemigo designado\u201d (Tello, 2002: 4).<\/p>\n\n\n\n<p>La incertidumbre conlleva a una indeterminaci\u00f3n de las conductas ya que \u201cnunca se eliminar\u00e1 la incertidumbre que surge de la imprevisibilidad de las reacciones humanas, del secreto que rodea a los Estados y de la imposibilidad de saberlo todo antes de comprometerse con la acci\u00f3n\u201d (Aron, 1963: 36), es decir que bajo un estado en el cual las unidades busquen el poder y la seguridad, \u201cla conducta diplom\u00e1tico-estrat\u00e9gica no estar\u00e1 nunca determinada racionalmente\u201d (Aron, 1963:44). Los resultados de los procesos pol\u00edticos se complejizan como producto de un mayor n\u00famero de variables que interact\u00faan potenciando falta de previsibilidad y el surgimiento de nuevos accidentes. La interdependencia es una variable que tiene la potestad de afectar la sensibilidad y la vulnerabilidad de los actores. La capacidad de los Estados de manejar la interdependencia y proyectarla como un arma la hace transformarse en una amenaza dif\u00edcil de medir en relaci\u00f3n a su impacto. No solo en t\u00e9rminos econ\u00f3micos sino tambi\u00e9n militares. De esta manera, se puede \u201cmanipular la interdependencia que otros tienen en relaci\u00f3n con nosotros como una ventaja que permita un posible reposicionamiento en la estructura de poder internacional o regional (si es que soy un actor importante en el sistema internacional) y en relaci\u00f3n directa con nuestras amenazas a la seguridad\u201d (Salimena, 2024, 126). Es decir por ejemplo, si tengo capacidad de restringir el env\u00edo de armamento militar y equipos tecnol\u00f3gicos a un pa\u00eds que se encuentra en un conflicto y requiere de mi cooperaci\u00f3n para poder hacer frente a esa amenaza, ya que poseo un cierto monopolio armament\u00edstico y tecnolog\u00eda de punta, puedo afectarlo m\u00e1s de lo que \u00e9l puede hacerlo conmigo por la dependencia asim\u00e9trica. \u201cLa incertidumbre y la indeterminaci\u00f3n de la pol\u00edtica internacional nos puede llevar a considerar que los aliados de hoy pueden ser las amenazas del ma\u00f1ana\u201d (Salimena, 2024: 127) y en ese caso gozar de menores efectos de costos rec\u00edprocos (en t\u00e9rminos econ\u00f3micos) as\u00ed como de una menor interoperatividad puede ser una ventaja o tambi\u00e9n una desventaja. Todo esta en funci\u00f3n del prisma que se lo mire. Finalmente, la tecnolog\u00eda ocupa un rol central.&nbsp; George Kennan sosten\u00eda en pleno auge de la conflictividad de la Guerra Fr\u00eda que \u201cel acceso de los centros de poder industrial, a las fuentes de materias primas y a los puntos defensivos cruciales de todo el mundo\u201d (Gaddis, 1989: 45). La ecuaci\u00f3n era sencilla. Qui\u00e9n tenga bajo su dominio estas \u00e1reas vitales tiene posibilidades de gozar de ventajas econ\u00f3micas y militares. El actual proceso de transici\u00f3n intersist\u00e9mico se caracteriza por fuerte una competitividad tecnol\u00f3gica entre Estados Unidos y China que repercute en el \u00e1mbito econ\u00f3mico y militar. La centralidad de la misma est\u00e1 dada porque \u201cha pasado de considerarse un mero instrumento operativo facilitador del desarrollo y uso de productos y servicios avanzados requeridos para el funcionamiento de la sociedad a constituirse en un elemento clave para el posicionamiento de los pa\u00edses en el contexto internacional formando parte intr\u00ednseca de la batalla geopol\u00edtica mundial\u201d (Le\u00f3n Serrano &amp; Da Ponte: 2023 17). Sin dudas que esto afecta la concepci\u00f3n del poder, donde \u201choy el inter\u00e9s del Estado es la capacidad de innovar y el poder debe ser definido en t\u00e9rminos tecnol\u00f3gicos\u201d (Salimena, 2023: 2).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Centro duro del posrealismo<\/h4>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-code\"><code><strong>Supuestos te\u00f3ricos del Posrealismo<\/strong><\/code><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><strong>1. Los Estados son los actores claves y \u201cla pol\u00edtica internacional implica una lucha por poder\u201d (Morgenthau, 1986: 41) entre los Estados m\u00e1s poderosos, que ocupan una posici\u00f3n clave en la estructura y por ende en el sistema internacional regido bajo el principio ordenador de la anarqu\u00eda, la descentralizaci\u00f3n y por el marcado descenso del grado de institucionalizaci\u00f3n de las organizaciones internacionales (Salimena, 2024: 129).<\/strong><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-code\"><code><strong>2. En un mundo esencialmente conflictivo, el poder y la seguridad son los dos factores m\u00e1s importantes que determinan la conducta de los Estados en el sistema internacional y ello tiene impacto en las relaciones entre las unidades pol\u00edticas. Por tanto, en un contexto de confrontaci\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica y tecnol\u00f3gica, el inter\u00e9s definido como poder al igual que la seguridad deben redefinirse e incluir la tecnolog\u00eda, como un componente esencial del poder y la seguridad (Salimena, 2024: 132).<\/strong><\/code><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-code\"><code><strong>3. Como consecuencia de la lucha por el poder en un entono an\u00e1rquico y la b\u00fasqueda de poder y la seguridad como determinantes de la conducta de los Estados, la agenda de pol\u00edtica internacional que se deriva de este supuesto se caracteriza por una marcada prevalencia de los asuntos de seguridad internacional, donde la alta pol\u00edtica se ve mezclada con una baja pol\u00edtica, lo cual acent\u00faa la heterogeneidad y la multidimensionalidad (Salimena, 2024: 138).<\/strong><\/code><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-code\"><code><strong>4. En un mundo de recursos escasos, intereses contrapuestos, conflictividad, interdependencia y transnacionalidad, la pol\u00edtica exterior debe estar orientada a evitar el esp\u00edritu de cruzada, a la defensa de los puntos vitales y a la custodia de un equilibrio de poder defensivo que garantice la estabilidad y la integraci\u00f3n del sistema internacional de la diversidad sin destruir el elemento distintivo que lo compone: su heterogeneidad (Salimena, 2024: 142).<\/strong><\/code><\/pre>\n\n\n\n<p>En el tablero internacional de nuestros d\u00edas el Estado-naci\u00f3n es el actor m\u00e1s importante. En realidad, \u00bfAlguna vez ha dejado de serlo? Desde la configuraci\u00f3n de la paz de Westfalia, pasando por diversos momentos hist\u00f3ricos, alrededor de la unidad pol\u00edtica se organizaron las distintas comunidades con una heterogeneidad de aspiraciones e intereses. La pandemia reflej\u00f3 un fortalecimiento del Estado Naci\u00f3n a nivel sist\u00e9mico, y un reposicionamiento de la soberan\u00eda y del rol de las FF. AA, as\u00ed como la revitalizaci\u00f3n de conflictos geopol\u00edticos y una competitividad creciente. De esta manera y a diferencia de aquellos que se amparaban en un idealismo optimista esperando un mundo m\u00e1s cooperativo y multilateral, la salida de la pandemia reforz\u00f3 el supuesto del realismo cl\u00e1sico de que la pol\u00edtica internacional contin\u00faa siendo una lucha por el poder, y que ello no es un mero accidente, sino una constante que nos indica que el poder es la esencia de la pol\u00edtica internacional (Morgenthau, 1986).<\/p>\n\n\n\n<p>Este cuasi dogma se ampara sobre el principio ordenador del sistema internacional y la creciente p\u00e9rdida de valor de las instituciones internacionales, que deber\u00edan ser aquellas que nos ayuden amortizar la conflictividad y buscar valores e intereses comunes. Sin embargo, las conductas ego\u00edstas, los recursos escasos y las rivalidades crecientes, potencian que los Estados sean los generadores de su propio destino en forma individual y sepan que para alcanzar sus objetivos e intereses y enfrentar amenazas necesitan del poder. El resultante no es ni m\u00e1s no menos que una <strong><em>estructura de poder<\/em><\/strong> competitiva y conflictiva que se sustenta sobre las capacidades militares e industrias tecnol\u00f3gicas asociadas a la principal preocupaci\u00f3n: la seguridad. La agenda de los Estados se compone de una fuerte presencia y preeminencia de la seguridad tanto en temas de alta pol\u00edtica, como en baja pol\u00edtica, lo cual muestra una heterogeneidad y multidimensionalidad, proyectando temas como armamentismo, armas de destrucci\u00f3n masiva, gasto militar, conflictos geopol\u00edticos, transferencias internacionales de armas, inseguridad alimentaria, recursos estrat\u00e9gicos, fuentes alternativas de energ\u00eda, cambio clim\u00e1tico, erosi\u00f3n de los suelos y desempleo e inflaci\u00f3n entre otros temas. El mundo globalizado e interdependiente de hoy dificulta establecer con precisi\u00f3n cuales de estos temas forman parte de una agenda dom\u00e9stica y cu\u00e1les son propios del \u00e1mbito internacional (Keohane &amp; Nye, 1988: 41).<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo constructo te\u00f3rico tiene la finalidad de promover una pol\u00edtica exterior que sea respetuosa de la soberan\u00eda y de la integridad territorial de los Estados, as\u00ed como de la heterogeneidad del sistema internacional. Para ello es indispensable evitar fomentar el esp\u00edritu de cruzada. Al respeto, Morgenthau dec\u00eda que \u201cel realismo pol\u00edtico se niega a identificar las aspiraciones morales de una naci\u00f3n en particular con los preceptos morales que gobiernan el universo\u201d (Morgenthau, 1986: 22) sin embargo, en la Guerra Fr\u00eda tanto Estados Unidos como la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica pensaron que sus modelos pol\u00edticos y econ\u00f3micos podr\u00edan ser exportables y universalizables, es decir nos referimos a \u201clo podemos denominar pol\u00edtica principista, que se refiere a cuando un Estado quiere imponer su principio moral o pol\u00edtico a otra sociedad\u201d (Salimena, 2024: 142-143). Cualquier pol\u00edtica exterior principista es enemiga de una racional (Morgenthau, 1986).<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier pol\u00edtica exterior. enmarcada en el realismo pol\u00edtico, debemos considerar cuales son los puntos vitales. Los recursos escasos y la selecci\u00f3n del terreno m\u00e1s favorable para la confrontaci\u00f3n (Gaddis, 1989) nos conduce a establecer las \u00e1reas de inter\u00e9s. El proceso selectivo debe ser acorde a un diagn\u00f3stico asertivo sobre la pol\u00edtica internacional, de si es un pa\u00eds que goza de la autonom\u00eda, de los recursos de poder y de las capacidades., as\u00ed como tambi\u00e9n de su historia y de los actores involucrados en su formulaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n. Todas estas variables dom\u00e9sticas e internacionales y su interacci\u00f3n en un mundo interdependiente y globalizado complejizan una visualizaci\u00f3n clara del rumbo de los actores y de la pol\u00edtica internacional. Pero hay dos cuestiones que debemos que cualquier pol\u00edtica exterior debe tener concebir con claridad. La primera se asocia con lo que George Kennan nos transmiti\u00f3 en plena elaboraci\u00f3n de la pol\u00edtica de contenci\u00f3n: \u201c\u201cjam\u00e1s se lograr\u00e1 una seguridad completa ni la perfecci\u00f3n del entorno\u201d (Gaddis, 1989:41). En segundo lugar, la pol\u00edtica exterior debe trabajar para encontrar un equilibrio de poder defensivo estable y duradero, ya que solo dentro de un sistema as\u00ed se busca preservar los elementos que los componen sin destruirlos (Morgenthau, 1986) conservando y resaltando la heterogeneidad como un valor.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Consideraciones finales<\/h4>\n\n\n\n<p>\u201cEl mundo que transcurre no puede ser pensado y analizado sin el realismo pol\u00edtico. Aunque parece que esta corriente es capaz de subsistir a trav\u00e9s de diversas \u00e9pocas y contextos hist\u00f3ricos por su capacidad explicativa de los sucesos que acontecen en el mundo y la conflictividad, el paradigma tradicional debe incorporar algunas adaptaciones en forma de condiciones iniciales y constructos te\u00f3ricos que nos ayuden en su adaptaci\u00f3n, pero sin dejar su esencia, es decir, la distintividad que lo caracteriza en cuanto a su centro duro. Este intento tuvo algunos antecedentes, quiz\u00e1s el m\u00e1s relevante fue llevado a cabo por Robert Keohane\u201d (Salimena, 2024: 149-150).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl mundo sigue siendo peligroso, inseguro y conflictivo, por esta raz\u00f3n quiz\u00e1s a\u00fan el realismo contin\u00fae siendo una corriente te\u00f3rica vigente, que m\u00e1s all\u00e1 de matices entre sus principales exponentes contin\u00faa gozando de homogeneidad y capacidad explicativa, pero sobre todo porque la realidad actual puede ser pensada y proyectada en los t\u00e9rminos en que gran parte de los cl\u00e1sicos la interpretaron. La visi\u00f3n de la anarqu\u00eda y su efecto sobre el comportamiento de la unidad pol\u00edtica, el rol determinante de la naturaleza humana, el rol central del poder en las relaciones internacionales, la lucha por el poder y la seguridad, con el consecuente requerimiento de instauraci\u00f3n de un equilibrio de poder, as\u00ed como la incorporaci\u00f3n de nuevas variables dom\u00e9sticas e internacionales proyectan ser elementos complementarios m\u00e1s que sustitutos unos de otros. Una visi\u00f3n amplia del realismo deber\u00eda incluir aquellas variables explicativas en su conjunto combinadas con una interdependencia econ\u00f3mico-militar y con una visi\u00f3n transnacional\u201d (Salimena, 2024: 150) y con un rol protag\u00f3nico de la tecnolog\u00eda en la concepci\u00f3n de poder asociado con la necesidad de innovaci\u00f3n constante del proceso tecnol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cPoder <\/em>y <em>seguridad <\/em>no pueden pensarse por separado porque suponen una intr\u00ednseca correlaci\u00f3n de proximidad entre ambos, y en el entorno internacional en el cual vivimos siempre \u201ces preferible ser temido que ser amado\u201d. Por lo tanto, el an\u00e1lisis del poder y la seguridad que aporta el realismo sigue siendo el elemento duro que no puede dejar de considerarse, as\u00ed como la condici\u00f3n de anarqu\u00eda. No se pueden establecer con precisi\u00f3n las conductas de los principales actores, la irrealidad conduce a la falta de precisi\u00f3n sobre los recursos del resto de los actores, lo cual gu\u00eda hacia una <em>incertidumbre <\/em>que conlleva <em>imprevisibilidad <\/em>de las acciones humanas, el no saberlo todo a la hora de comprometerse con el accionar\u201d (Salimena, 2024: 151).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa <em>indeterminaci\u00f3n <\/em>de la pol\u00edtica internacional y sus procesos pol\u00edticos acent\u00faa m\u00e1s los temores y las inseguridades, lo que conduce a los actores a llevar a cabo acciones sin un conocimiento acabado de las circunstancias en las cuales transcurren. Esto nos envuelve en materia de seguridad internacional en una <em>incertidumbre estrat\u00e9gica<\/em>, lo cual significa pensar sin un enemigo designado posibles hip\u00f3tesis de conflicto, donde los riesgos del hoy pueden ser las amenazas del ma\u00f1ana\u201d (Salimena, 2024: 151).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El posrealismo en consciente de la incertidumbre y la complejidad que enfrentamos en este per\u00edodo hist\u00f3rico, a la vez de las complejidades propias de un mundo en constante lucha por el poder y la seguridad. Por esta raz\u00f3n, es de vital importancia que una pol\u00edtica exterior racional tenga en cuenta evitar el esp\u00edritu de cruzada, definir con precisi\u00f3n los objetivos vitales de la naci\u00f3n y velar por un cuidado del equilibrio de poder. El posrealismo del siglo XXI debe transformarse en una teor\u00eda que ayude a brindar un diagn\u00f3stico propicio a los tomadores de decisiones de la pol\u00edtica internacional, no tratando de evitar el conflicto, sino reconoci\u00e9ndolo y sabi\u00e9ndose adaptar a este contexto inteligentemente otorgando senderos que potencien los intereses nacionales.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Aron<\/strong>, Raymond (1985). <strong><em>Paz y guerra entre las naciones. Teor\u00eda y sociolog\u00eda<\/em><\/strong>. Madrid. Editorial Alianza. Versi\u00f3n espa\u00f1ola de Luis Cuervo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dallanegra<\/strong> Pedraza, Luis. (1998).<strong><em> El orden mundial del siglo XXI<\/em><\/strong>. Ediciones de la Universidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Da Ponte<\/strong>, A.; Le\u00f3n <strong>Serrano<\/strong>, G. &amp; \u00c1lvarez, I. (2023). Technological sovereignty of the EU in advanced 5G mobile communications: An empirical approach. <em>Telecommunications<\/em> <em>Policy<\/em>, 47 (7), 102459. October. <a href=\"https:\/\/doi.org\/\">https:\/\/doi.org\/<\/a> 10.1016\/j.telpol.2022.102459<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gaddis,<\/strong> John (1989). <strong><em>Estrategias de la contenci\u00f3n<\/em><\/strong>. Buenos Aires. Editorial Grupo Editor Latinoamericano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Keohane<\/strong>, Robert &amp; Nye, Joseph (1998). <strong><em>Poder e interdependencia. La pol\u00edtica mundial en transici\u00f3n<\/em>.<\/strong> Buenos Aires. Grupo Editor Latinoamericano (GEL).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mearsheimer,<\/strong> John (2001). <strong><em>The Tragedy of the great powers<\/em><\/strong><em>. <\/em>New York. Norton &amp; Company.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Morgenthau<\/strong>, Hans (1986). <strong><em>Pol\u00edtica entre las naciones. La lucha por el poder y la paz<\/em><\/strong>. Buenos Aires. Grupo Editor Latinoamericano<em> (<\/em>GEL).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salimena<\/strong>, Gonzalo (2024), <strong><em>En b\u00fasqueda de una teor\u00eda posrealista de las relaciones internacionales para el proceso de transici\u00f3n intersist\u00e9mico<\/em><\/strong> en Gonzalo Salimena (compilador) La pol\u00edtica internacional en el proceso de trasici\u00f3n intersist\u00e9mico: \u00bfNuevas Realidades? \u00bfNuevos enfoques? Editorial Teseo, C.A.B.A.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tello<\/strong>, \u00c1ngel (2002). <strong><em>La nueva visi\u00f3n estrat\u00e9gica<\/em><\/strong>. Primer Congreso de Relaciones Internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Waltz<\/strong>, Kenneth (1988). <strong><em>Teor\u00eda de la pol\u00edtica internacional<\/em><\/strong>. Buenos Aires. Grupo Editor Latinoamericano (GEL).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Las ideas vertidas en el presente escrito para el IRI-UNLP representa una s\u00edntesis te\u00f3rica expuestas en mi libro <em>La Pol\u00edtica Internacionales en el proceso de transici\u00f3n intersist\u00e9mico. \u00bfNuevas realidades? \u00bfNuevos enfoques?<\/em> de la editorial Teseo, en donde propongo una nueva construcci\u00f3n te\u00f3rica que a\u00fane en las corrientes principales del realismo pol\u00edtico y se complemente con variables de la corriente neoliberal. \u00c9sta alternativa te\u00f3rica la denomin\u00e9 posrealismo.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Doctor en Relaciones Internacionales (USAL). Estudios posdoctorales realizados en la Universidad Di Reggio Calabria y en la Universidad Complutense de Madrid. Director de la Licenciatura en Defensa Nacional (UNDEF) y del Centro de Estudios Interdisciplinarios Lucio V Mansilla (UNDEF). Miembro de la Comisi\u00f3n Asesora del Doctorado IRI-UNLP y del Departamento de Seguridad y Defensa IRI-UNLP. Profesor visitante de la Universidad de la Sapienza (Roma Italia).<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Gonzalo 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