{"id":41084,"date":"2025-07-17T10:39:52","date_gmt":"2025-07-17T13:39:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=41084"},"modified":"2025-10-20T16:03:09","modified_gmt":"2025-10-20T19:03:09","slug":"17-de-julio-dia-de-la-justicia-penal-internacional-una-justicia-que-no-alcanza-la-causa-de-palestina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2025\/07\/17\/17-de-julio-dia-de-la-justicia-penal-internacional-una-justicia-que-no-alcanza-la-causa-de-palestina\/","title":{"rendered":"17 de julio: D\u00eda de la Justicia Penal Internacional. Una justicia que no alcanza: la causa de Palestina"},"content":{"rendered":"<p>La lucha contra la impunidad constituye un pilar esencial de la justicia penal internacional, pues garantiza que las violaciones graves de derechos humanos no queden sin castigo. Al sancionar a los responsables y satisfacer el derecho de las v\u00edctimas a la verdad, la justicia y la reparaci\u00f3n, se refuerza el Estado de derecho a escala global. De este modo, la justicia penal internacional se erige como herramienta irrenunciable para prevenir la repetici\u00f3n de cr\u00edmenes atroces y consolidar una paz fundada en la equidad, reparando al tiempo, de alguna forma, la dignidad de las v\u00edctimas, entre otros medios, a trav\u00e9s de la imposici\u00f3n de sanciones a los sujetos responsables.<\/p>\n<p>Cada efem\u00e9ride se reviste de ritual y solemnidad, como si la memoria de la tragedia pudiera barnizarse con palabras grandilocuentes. El 17 de julio, d\u00eda consagrado a la justicia penal internacional debido a que en esa fecha se adopt\u00f3 en Roma el Estatuto que puso en pie una inc\u00f3moda Corte Penal Internacional, se presenta como un acto de fe en la capacidad humana para conjurar el horror mediante el Derecho. Quienes ese d\u00eda promovieron ese tratado internacional reconocieron que fueron millones las v\u00edctimas de atrocidades cometidas en el siglo XX desafiando con m\u00e9todos criminales la imaginaci\u00f3n y conmoviendo la conciencia de la Humanidad. Y reconocieron la necesidad de poner fin a la impunidad de los perpetradores de los cr\u00edmenes m\u00e1s graves, pues amenazan a la paz y a la seguridad de toda la Humanidad. Sin embargo, en el margen de esa conmemoraci\u00f3n un silencio inc\u00f3modo y c\u00f3mplice se agita: el pueblo de Palestina, un pueblo sin Estado, sujeto a colonizaci\u00f3n y ocupaci\u00f3n despu\u00e9s de m\u00e1s de ochenta a\u00f1os y condenado por Israel a desplazarse sin sentencia ni absoluci\u00f3n, merodea los pasillos de la justicia internacional como quien acecha una puerta que rara vez se abre.<\/p>\n<p>La historia es vasta, la injusticia interminable. Resoluciones dictadas y jam\u00e1s cumplidas, muros erigidos contra el Derecho Internacional, acciones militares israel\u00edes que pulverizan toda proporci\u00f3n y toda regla de humanidad. Aun as\u00ed, persiste la obstinaci\u00f3n de exigir responsabilidades. En un tribunal concebido para perseguir los cr\u00edmenes m\u00e1s atroces \u2014genocidio, cr\u00edmenes de guerra, cr\u00edmenes de lesa humanidad y agresi\u00f3n\u2014 se intenta inscribir una causa que, desde hace d\u00e9cadas, desaf\u00eda la noci\u00f3n misma de castigo equitativo. Tal es el caso de Palestina ante la CPI, donde desde 2021 se investigan formalmente cr\u00edmenes grav\u00edsimos cometidos tanto en Gaza como en Cisjordania, incluida Jerusal\u00e9n Oriental.<\/p>\n<p>El Derecho Internacional Penal y su articulaci\u00f3n en tribunales internacionales nace de un acto de esperanza: la convicci\u00f3n de que ninguna barbarie quedar\u00e1 impune si se encienden l\u00e1mparas togadas en los salones de la civilizaci\u00f3n. Pero la experiencia revela su env\u00e9s: la justicia internacional se aplica con rigor desigual, ejemplar para las despose\u00eddas v\u00edctimas del adversario y remisa ante aliados y quienes concentran poder y alianzas estrat\u00e9gicas.<\/p>\n<p>Los cr\u00edmenes sobre la tierra disputada ya no necesitan narraci\u00f3n: exterminio y destrucci\u00f3n sistem\u00e1ticos y en riguroso directo, ejecuciones sumarias, desplazamiento forzado, privaci\u00f3n sistem\u00e1tica de recursos esenciales, deshumanizaci\u00f3n y humillaci\u00f3n cotidianas de la dignidad. La CPI, interpelada por una denuncia que invoca el exterminio, la aniquilaci\u00f3n, como crimen punible, sostiene la d\u00e9bil llama de la posibilidad: en sus art\u00edculos y tipificaciones late la esperanza de que, alg\u00fan d\u00eda, la ret\u00f3rica se convierta en citaci\u00f3n judicial y pol\u00edticos y militares responsables, sean quienes sean, rindan cuentas de manera efectiva y cumplan penas proporcionales a la gravedad de los cr\u00edmenes cometidos. En el caso de Palestina, la m\u00e1xima de ellas: la privaci\u00f3n de libertad a perpetuidad. No son \u00e1nimos de venganza: solo un reclamo elemental de justicia ante la que Israel debe tambi\u00e9n rendir cuentas.<\/p>\n<p>Pero es en los escombros y en la penumbra de los refugios improvisados en Gaza donde se prueba la sinceridad de toda jurisdicci\u00f3n internacional. El Derecho Internacional Humanitario y los derechos humanos y libertades fundamentales, tantas veces invocados y tan pocas veces respetados, dibujan una frontera de papel que separa a la civilizaci\u00f3n de la barbarie y que se disuelve ante la inercia pusil\u00e1nime o criminal de los Estados y sus dirigencias. No basta con proclamar la prohibici\u00f3n de atacar civiles o de bloquear la ayuda b\u00e1sica: es necesario identificar a los responsables por sus nombres, sentarlos ante un juez y desgarrar la coraza de la inmunidad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n trasciende lo jur\u00eddico: es tambi\u00e9n moral y pol\u00edtica. \u00bfQu\u00e9 significa castigar un crimen de guerra cuando los cr\u00edmenes israel\u00edes se encadenan en ciclos que absorben generaciones de palestinos? La respuesta se diluye en la lentitud de los plazos y las argucias procesales, la fragilidad de los mecanismos de arresto, la precariedad de la cooperaci\u00f3n internacional o la voluntad proclamada de incumplir las reglas y principios m\u00e1s elementales. Y, sin embargo, la existencia misma de un expediente abierto es una grieta en la costumbre de la impunidad y un llamado inapelable a la conciencia de la comunidad internacional civilizada.<\/p>\n<p>Mientras se redactan resoluciones y cargos, otro frente se despliega a miles de kil\u00f3metros: hombres, mujeres y ni\u00f1os que huyen de la devastaci\u00f3n llegan a orillas lejanas, entre ellas Canarias, territorio que conoce bien la historia del \u00e9xodo y donde la hospitalidad al desconocido es se\u00f1a de identidad genuina. All\u00ed, la protecci\u00f3n internacional cobra forma en aulas de acogida, barrios perif\u00e9ricos y expedientes de residencia que llegan tarde o no llegan. La tragedia palestina se prolonga as\u00ed, en una di\u00e1spora que reconstruye fragmentos de identidad quebrada mientras enfrenta nuevas barreras de exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>El exilio palestino no es solo consecuencia de un desplazamiento forzado; es tambi\u00e9n la prueba de una promesa incumplida. Tratados y resoluciones consagraron un derecho de retorno que, en la realidad, sobrevive apenas como un susurro nost\u00e1lgico, aplastado por hechos consumados sobre la tierra ocupada. Quien cruza el mar para rehacer su vida rehace tambi\u00e9n, en su cuerpo y memoria y en la de su descendencia, la historia colectiva de la expulsi\u00f3n.<\/p>\n<p>Frente a la ret\u00f3rica oficial que celebra la justicia penal internacional como garant\u00eda de civilizaci\u00f3n, se impone la pregunta inc\u00f3moda: \u00bfhay justicia si se aplica a unos y no a otros? \u00bfTiene Israel patente de corso para vulnerar principios y reglas que vieron la luz para que las atrocidades no se repitieran? La independencia e imparcialidad de <span style=\"text-decoration: line-through;\">la justicia<\/span> quienes acusan y juzgan no debe quedar en el papel, sino en la voluntad de ejecutarla sin inclinarse ante el poderoso, sin incurrir en dobleces, ni temer a la geopol\u00edtica. Resulta sencillo someter a juicio al vencido aislado y derrotado; casi impensable, tocar al protegido por la malla de intereses estrat\u00e9gicos.<\/p>\n<p>En este laberinto se agita el pueblo de Palestina que nunca tuvo un Estado plenamente reconocido, pero que, contra toda l\u00f3gica de exclusi\u00f3n, reclama su sitio como miembro de la comunidad internacional, y protecci\u00f3n en los tribunales y en los sistemas de protecci\u00f3n internacional. Su causa incomoda por su justeza inapelable y porque desvela la incoherencia de una comunidad internacional que proclama normas que no impone cuando m\u00e1s se necesitan.<\/p>\n<p>No hay j\u00fabilo posible cuando se evoca un aniversario que recuerda la lentitud de la justicia para quienes m\u00e1s la requieren. La conmemoraci\u00f3n no debe ser fiesta ni consuelo, sino recordatorio \u00e1spero de lo mucho que falta por hacer. En Gaza y en Cisjordania, en los guetos donde Israel encierra y aniquila a miles de personas indefensas, en los campos de refugiados y en los hogares improvisados de quienes hallaron cobijo en Canarias \u20148 en Tenerife y 16 en Gran Canaria; en Espa\u00f1a se contabilizaron aproximadamente 911 solicitudes de asilo en 2024, consecuencia del estallido de la actual guerra con Ham\u00e1s en 2023, cifra que contrasta con las 208 solicitudes registradas en 2023 y las cerca de 500 acumuladas hasta junio de 2025.\u2014 la justicia penal internacional se enfrenta a su propio l\u00edmite: su capacidad real de ser, alguna vez, verdaderamente universal, sin obscenos dobles raseros. Muchos de estos casos no prosperan, pues los solicitantes enfrentan obst\u00e1culos para acreditar la convivencia familiar previa o para recuperar documentaci\u00f3n en embajadas y consulados cercanos a Palestina.<\/p>\n<p>All\u00ed donde la legalidad fracasa, persiste la posibilidad de un testimonio: que las v\u00edctimas (personas o pueblos) sean nombradas, que los hechos se documenten, que los responsables no puedan dormir sin recordar que existe un tribunal que, tarde o temprano, podr\u00eda pronunciar sus nombres con la frialdad de una sentencia. Quiz\u00e1 entonces, y solo entonces, la fecha del 17 de julio merezca celebrarse. Hasta ese d\u00eda, sigue siendo apenas una promesa \u2014y, para muchos, un consuelo que no consuela\u2014. En cualquier caso, Palestina existe y seguir\u00e1 existiendo, pese a la empresa criminal que alimenta proyectos de expansi\u00f3n imperial y socava los cimientos de la paz y la justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>Carlos Gil Gand\u00eda<\/em><\/strong><br \/>\nIntegrante<br \/>\nDepartamento de Europa<br \/>\n<strong><em>Carmelo Faleh P\u00e9rez<\/em><\/strong><br \/>\nIntegrante<br \/>\nC\u00e1tedra de Derecho Humanos a la Paz<br \/>\nIRI-UNLP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Carlos Gil Gand\u00eda y Carmelo Faleh P\u00e9rez<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":21671,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[1918,1917,1745,1915,1143],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",600,160,false],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",375,100,false],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",720,192,false],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Noel\u00ed Scarpelli","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/noeli\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por Carlos Gil Gand\u00eda y Carmelo Faleh P\u00e9rez","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41084"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41084"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41084\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41088,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41084\/revisions\/41088"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}