{"id":41233,"date":"2025-08-12T17:45:42","date_gmt":"2025-08-12T20:45:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=41233"},"modified":"2025-10-20T16:07:03","modified_gmt":"2025-10-20T19:07:03","slug":"la-primera-cumbre-post-brexit-entre-el-reino-unido-y-la-union-europea-de-la-separacion-al-dialogo-pragmatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2025\/08\/12\/la-primera-cumbre-post-brexit-entre-el-reino-unido-y-la-union-europea-de-la-separacion-al-dialogo-pragmatico\/","title":{"rendered":"La primera cumbre post-Brexit entre el Reino Unido y la Uni\u00f3n Europea: de la separaci\u00f3n al di\u00e1logo pragm\u00e1tico"},"content":{"rendered":"<p>El 19 de mayo de 2025 se celebr\u00f3 en Londres la primera cumbre Reino Unido\u2013Uni\u00f3n Europea, la cual marca el inicio de una nueva etapa en la relaci\u00f3n euro-brit\u00e1nica. La cumbre estuvo encabezada por <strong>Ant\u00f3nio Costa<\/strong>, actual presidente del Consejo Europeo; la presidenta de la Comisi\u00f3n Europea, <strong>\u00darsula von der Leyen<\/strong>; y <strong>Keir Starmer<\/strong>, primer ministro brit\u00e1nico. Este encuentro constituye el primer acercamiento institucional de cooperaci\u00f3n entre ambas partes desde la salida del Reino Unido de la UE mediante el Brexit.<\/p>\n<h5><strong>Los detalles de la asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica<\/strong><\/h5>\n<p>Durante la cumbre se suscribieron diversos compromisos bilaterales con el objetivo de fortalecer la cooperaci\u00f3n en m\u00faltiples \u00e1reas de inter\u00e9s para ambas partes.<\/p>\n<p>En materia de asuntos globales, se acord\u00f3 trabajar de forma mancomunada en temas como energ\u00eda, normas agroalimentarias, cambio clim\u00e1tico, v\u00ednculos interpersonales, migraci\u00f3n y pol\u00edtica. En lo relativo a defensa y seguridad, ambas partes reconocieron su responsabilidad compartida respecto a la seguridad del continente europeo, y acordaron establecer una asociaci\u00f3n en la materia.<\/p>\n<p>En el plano comercial, se comprometieron a facilitar el flujo de productos agr\u00edcolas, simplificando los controles fronterizos. En cuanto a la pol\u00edtica pesquera \u2014uno de los puntos m\u00e1s disputados durante el Brexit\u2014 se alcanz\u00f3 un acuerdo que generaliza el acceso rec\u00edproco a las aguas de pesca hasta junio de 2038, aunque a\u00fan resta definir el alcance de las cuotas.<\/p>\n<p>Respecto a la cooperaci\u00f3n bilateral, se acord\u00f3 intensificar los v\u00ednculos en temas de inter\u00e9s com\u00fan, tales como desarrollo, respuesta humanitaria, seguridad alimentaria, movilidad de estudiantes y profesionales, mercado el\u00e9ctrico, derechos de emisi\u00f3n, y cooperaci\u00f3n judicial, policial y migratoria.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la cumbre estableci\u00f3 un nuevo marco institucional orientado a flexibilizar los controles aduaneros sobre las exportaciones bilaterales, facilitar la movilidad juvenil y estudiantil, avanzar en una posici\u00f3n com\u00fan sobre la seguridad europea, y fortalecer sustancialmente la coordinaci\u00f3n y el gasto en defensa, con el prop\u00f3sito de afrontar desaf\u00edos compartidos ante un orden internacional m\u00e1s disputado y vol\u00e1til.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>Del Brexit a la asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica<\/strong><\/h5>\n<p>Cuando <strong>David Cameron<\/strong> convoc\u00f3 al refer\u00e9ndum sobre el Brexit el 20 de febrero de 2016, nadie imaginaba que el sistema internacional cambiar\u00eda tan sustancialmente a lo largo de la d\u00e9cada siguiente. Por entonces, los defensores del Brexit sosten\u00edan que el Reino Unido estar\u00eda mucho mejor fuera de la Uni\u00f3n Europea: que tendr\u00eda mayor libertad para celebrar acuerdos comerciales \u2014especialmente con la regi\u00f3n del Indo-Pac\u00edfico y los Estados Unidos\u2014, que podr\u00eda regular unilateralmente la migraci\u00f3n y las finanzas, y que convertir\u00eda a Londres en una \u201cSingapur del T\u00e1mesis\u201d, fortaleciendo su rol global.<\/p>\n<p>El Brexit se concret\u00f3 finalmente, pero nada ocurri\u00f3 como se esperaba. En 2016, <strong>Donald<\/strong> <strong>Trump<\/strong> lleg\u00f3 por primera vez a la Casa Blanca y la globalizaci\u00f3n, que hab\u00eda logrado superar los efectos de la crisis de 2008 mediante el multilateralismo y la cooperaci\u00f3n internacional, comenz\u00f3 a ser desmantelada a trav\u00e9s de una guerra arancelaria entre Estados Unidos y China.<\/p>\n<p>En 2020, el mundo enfrent\u00f3 una pandemia que sacudi\u00f3 los cimientos econ\u00f3micos globales. En 2022, Rusia invadi\u00f3 Ucrania, desatando un conflicto de magnitud geopol\u00edtica a\u00fan irresuelto. En 2023, el conflicto en Gaza entre Israel y Palestina exacerb\u00f3 las tensiones en Medio Oriente, y en 2025, una escalada entre Ir\u00e1n e Israel, aunque contenida, dej\u00f3 en claro que el equilibrio global de poder ha cambiado de manera irreversible. El retorno de <strong>Trump<\/strong> a la presidencia de EE. UU. en 2025 increment\u00f3 la incertidumbre mundial mediante medidas unilaterales arancelarias y migratorias, amenazando la estabilidad de las relaciones dentro del bloque occidental.<\/p>\n<p>Desde el Brexit, tanto el Reino Unido como la Uni\u00f3n Europea han debido adaptarse a un entorno internacional transformado, competitivo y vol\u00e1til. Ninguna de sus econom\u00edas atraves\u00f3 por un per\u00edodo de auge: desde 2020, ambas experimentan una desaceleraci\u00f3n del crecimiento, inflaci\u00f3n persistente, crisis energ\u00e9tica, aumento de la desigualdad e inestabilidad social.<\/p>\n<p>El ambicioso proyecto de una \u201cGran Breta\u00f1a Global\u201d, impulsado en 2020 por el Partido Conservador, naufrag\u00f3 pol\u00edticamente en medio de cambios profundos en el orden mundial. La globalizaci\u00f3n ha llegado a su fin; la posglobalizaci\u00f3n ha comenzado. En esta etapa de competencia sist\u00e9mica creciente, ni Occidente, ni Estados Unidos, ni el G-7, ni el Reino Unido ni Europa est\u00e1n en condiciones de establecer las reglas del orden internacional por s\u00ed solos.<\/p>\n<p>Si el ingreso del Reino Unido a la Comunidad Europea en 1973 puede interpretarse como una apuesta por construir un destino compartido con beneficios comunes, la Asociaci\u00f3n Estrat\u00e9gica celebrada en Londres en 2025 puede comprenderse como el primer paso de una estrategia pragm\u00e1tica, orientada a afrontar los desaf\u00edos de una era marcada por la intensificaci\u00f3n de la competencia global.<\/p>\n<h5><strong>Afrontando desaf\u00edos comunes<\/strong><\/h5>\n<p>A diferencia del primer ministro <strong>David Cameron<\/strong>, que gobern\u00f3 durante el repliegue de la globalizaci\u00f3n, el laborista <strong>Keir Starmer<\/strong> enfrenta un orden internacional vol\u00e1til y crecientemente multipolar. Este escenario empuja a Londres y Bruselas a coordinar su pol\u00edtica exterior ante tres grandes desaf\u00edos: el progresivo retiro del compromiso estadounidense con la seguridad europea; la amenaza nuclear rusa; y la competencia sist\u00e9mica con China.<\/p>\n<p>En la coyuntura actual, ni Europa ni el Reino Unido disfrutan de estabilidad ni crecimiento robusto. Aunque siguen siendo actores relevantes del sistema internacional, la competencia global se ha intensificado. No es que hayan declinado, sino que otros actores han ascendido con mayor velocidad.<\/p>\n<p>En respuesta, la Uni\u00f3n Europea planea duplicar su gasto en defensa en los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os, pasando de 350.000 a 800.000 millones de euros. Por su parte, el Reino Unido se comprometi\u00f3 a elevar su gasto en defensa del 2,0 % al 4,1 % del PBI anual hacia 2027, lo que equivaldr\u00eda a aproximadamente 170.000 millones de d\u00f3lares anuales. Con una econom\u00eda altamente endeudada, bajo crecimiento y creciente desigualdad social, cabe preguntarse si el Reino Unido podr\u00e1 cumplir efectivamente con tales compromisos.<\/p>\n<p>El Ministerio de Defensa brit\u00e1nico anunci\u00f3 recientemente la construcci\u00f3n de 12 nuevos submarinos nucleares, a raz\u00f3n de uno cada 18 meses, lo que implica un cronograma de 18 a\u00f1os. Un plazo razonable si se considera que la construcci\u00f3n de los dos portaaviones clase Queen Elizabeth tom\u00f3 12 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La asociaci\u00f3n integral establecida busca enmarcar la cooperaci\u00f3n en una amplia gama de \u00e1reas: gesti\u00f3n de crisis internacionales, participaci\u00f3n brit\u00e1nica en las operaciones de la Pol\u00edtica Com\u00fan de Seguridad y Defensa (PCSD), ciberseguridad, lucha contra la desinformaci\u00f3n y amenazas h\u00edbridas, protecci\u00f3n de infraestructuras cr\u00edticas y movilidad militar.<\/p>\n<p>El acuerdo tambi\u00e9n contempla la posibilidad de que las empresas brit\u00e1nicas participen en programas europeos de desarrollo y adquisici\u00f3n de capacidades, con acceso potencial al fondo SAFE, dotado con 150.000 millones de euros.<\/p>\n<p>Desde una mirada cr\u00edtica, puede observarse que el Reino Unido sigue manteni\u00e9ndose al margen de las estructuras institucionales de la UE. El car\u00e1cter intergubernamental, voluntario y revisable del acuerdo refleja los l\u00edmites de una asociaci\u00f3n al estilo brit\u00e1nico, que privilegia la flexibilidad y un compromiso <em>\u00e0 la carte<\/em> en lugar de una integraci\u00f3n profunda. En tal sentido, el acuerdo, aunque discursivamente ambicioso, representa m\u00e1s una soluci\u00f3n funcional, coyuntural y pragm\u00e1tica que un proyecto estrat\u00e9gico compartido.<\/p>\n<h5><strong>Balance y perspectivas de la cumbre<\/strong><\/h5>\n<p>En t\u00e9rminos concretos, la Cumbre de Londres permiti\u00f3 restablecer el di\u00e1logo pol\u00edtico de alto nivel entre el Reino Unido y la Uni\u00f3n Europea; institucionalizar grupos t\u00e9cnicos mixtos permanentes para implementar los compromisos asumidos; suscribir una declaraci\u00f3n conjunta en materia de seguridad; y activar mecanismos clave como el Fondo Europeo de Defensa.<\/p>\n<p>Si bien el acuerdo prev\u00e9 una ampliaci\u00f3n de la cooperaci\u00f3n bilateral en diversos \u00e1mbitos \u2014 econ\u00f3mico, pol\u00edtico, comercial, social y tecnol\u00f3gico\u2014, no puede soslayarse que su motivaci\u00f3n principal radica en la necesidad imperiosa de establecer una agenda de seguridad compartida. En un contexto signado por el resurgimiento de la competencia geopol\u00edtica, la inestabilidad sist\u00e9mica y amenazas transversales, Londres y Bruselas reconocen la necesidad de articular respuestas coordinadas ante los desaf\u00edos globales inminentes.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica \u2014aunque significativa\u2014 no puede interpretarse como una reconciliaci\u00f3n plena, ni como una vuelta al punto de partida, ni como un proyecto integrador de largo plazo. Su dise\u00f1o flexible y revisable evidencia tanto los l\u00edmites estructurales del v\u00ednculo post-Brexit como la persistente ambig\u00fcedad brit\u00e1nica frente a Europa.<\/p>\n<p>En este sentido, m\u00e1s que una convergencia pol\u00edtica profunda, el acuerdo representa una soluci\u00f3n funcional, orientada a responder a un entorno internacional crecientemente vol\u00e1til, caracterizado por una posglobalizaci\u00f3n que impone nuevos desaf\u00edos estrat\u00e9gicos a ambos actores y exige, a su vez, formas renovadas de cooperaci\u00f3n sostenidas por compromisos flexibles pero duraderos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>Federico Luis Vaccarezza<\/em> <\/strong><br \/>\nSecretario<br \/>\nDepartamento de Europa<br \/>\nIRI-UNLP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Federico Luis Vaccarezza<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":21671,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[1917,1748,1143],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",600,160,false],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",375,100,false],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",720,192,false],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Noel\u00ed Scarpelli","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/noeli\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por Federico Luis Vaccarezza","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41233"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41233"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41233\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41235,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41233\/revisions\/41235"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41233"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41233"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41233"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}