{"id":41429,"date":"2025-08-19T09:41:46","date_gmt":"2025-08-19T12:41:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=41429"},"modified":"2025-10-20T16:09:54","modified_gmt":"2025-10-20T19:09:54","slug":"el-reino-unido-frente-al-conflicto-en-ucrania-potencia-residual-o-actor-estrategico-marginado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2025\/08\/19\/el-reino-unido-frente-al-conflicto-en-ucrania-potencia-residual-o-actor-estrategico-marginado\/","title":{"rendered":"El Reino Unido frente al conflicto en Ucrania: \u00bfpotencia residual o actor estrat\u00e9gico marginado?"},"content":{"rendered":"<p>El conflicto de Ucrania se ha convertido en el eje definitorio de la agenda de seguridad europea contempor\u00e1nea y, con ello, en una prueba crucial para el rol del Reino Unido en el continente tras el Brexit. Si bien Londres ha buscado reafirmarse como l\u00edder militar y diplom\u00e1tico a trav\u00e9s del apoyo decidido a Kiev, el escenario internacional introduce elementos que podr\u00edan desdibujar esta aspiraci\u00f3n. Entre ellos, la posibilidad de una negociaci\u00f3n directa entre <strong>Donald Trump<\/strong> y <strong>Vlad\u00edmir Putin<\/strong> para poner fin a la guerra plantea un desaf\u00edo central: relegar al Reino Unido al margen de las decisiones estrat\u00e9gicas m\u00e1s relevantes para la seguridad europea. Este panorama se vuelve a\u00fan m\u00e1s complejo si se lo analiza desde el prisma te\u00f3rico propuesto por <strong>David McCourt<\/strong> (2014), quien define al Reino Unido como una \u201cpotencia residual\u201d, es decir, un actor que, aunque todav\u00eda posee capacidades relevantes, necesita justificar constantemente su papel en un orden internacional en el que ya no ocupa un rol definitorio.<\/p>\n<p>Desde una perspectiva brit\u00e1nica, el conflicto en Ucrania representa una oportunidad para compensar las p\u00e9rdidas de influencia en el continente derivadas del <em>Brexit<\/em>. El abastecimiento de armamento avanzado, el entrenamiento y formaci\u00f3n de las tropas ucranianas en el suelo brit\u00e1nico y la construcci\u00f3n de alianzas ad hoc con los pa\u00edses de la Europa del Este le permitieron a Londres proyectar la imagen de un actor firme y resolutivo frente a la amenaza de Rusia. En tal sentido, el gobierno de <strong>Keir Starmer<\/strong> est\u00e1 intentando posicionar al Reino Unido como un socio indispensable en la seguridad del continente, en el preciso momento en el que la Uni\u00f3n Europea enfrenta una serie de desaf\u00edos persistentes para consolidar una pol\u00edtica de defensa com\u00fan. No obstante, esta estrategia de liderazgo militar se encuentra interpelada por la posibilidad de que la soluci\u00f3n al conflicto provenga no del esfuerzo colectivo europeo\u2013atl\u00e1ntico, sino de un acuerdo bilateral entre Washington y Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Una negociaci\u00f3n directa entre <strong>Trump<\/strong> y <strong>Putin<\/strong> podr\u00eda tener profundas consecuencias para la estrategia internacional del Reino Unido. En primer lugar, podr\u00eda desplazar a Londres del centro de las negociaciones, confirmando su condici\u00f3n de actor perif\u00e9rico en las grandes decisiones globales. En segundo lugar, podr\u00eda erosionar la narrativa brit\u00e1nica de \u201caliado indispensable\u201d, dado que ni su capacidad militar ni su capital diplom\u00e1tico ser\u00edan determinantes en un eventual desenlace de la guerra. Desde la \u00f3ptica de <strong>McCourt<\/strong>, este escenario evidenciar\u00eda los dilemas de una potencia residual: un pa\u00eds que conserva a\u00fan cierta relevancia estrat\u00e9gica, pero que carece de la capacidad de definir la agenda en ausencia de un respaldo estructural, sea a trav\u00e9s de Bruselas o de Washington. En este sentido, el Reino Unido se enfrenta a la posibilidad de que su activismo en Ucrania sea percibido como algo accesorio y de que sus esfuerzos no se traduzcan finalmente en una influencia pol\u00edtica definitoria.<\/p>\n<p>El problema se agravar\u00eda a\u00fan m\u00e1s, si consideramos la posible emergencia de una Europa m\u00e1s cohesionada frente al desaf\u00edo ruso. A diferencia de los a\u00f1os iniciales del <em>Brexit<\/em>, donde la desuni\u00f3n europea le ofrec\u00eda a Londres renovadas oportunidades para presentarse como un socio m\u00e1s \u00e1gil y resolutivo, la guerra de Ucrania ha reforzado la necesidad de una mayor coordinaci\u00f3n comunitaria. La Uni\u00f3n Europea ha incrementado notablemente su capacidad de acci\u00f3n conjunta en materia energ\u00e9tica, financiera y de defensa, disminuyendo los m\u00e1rgenes para que el Reino Unido se pueda desempe\u00f1ar como un actor estrat\u00e9gico aut\u00f3nomo. En consecuencia, si la resoluci\u00f3n del conflicto se produjera mediante un entendimiento bilateral <strong>Trump<\/strong>\u2013<strong>Putin<\/strong>, Londres no solo podr\u00eda quedar excluido del arreglo principal, sino que adicionalmente ver\u00eda reducido su margen para posicionarse como un mediador relevante frente a una Europa fortalecida.<\/p>\n<p>La lectura constructivista de <strong>McCourt<\/strong> enfatiza que el rol de \u201cpotencia residual\u201d no es \u00fanicamente el reflejo de las capacidades materiales, sino tambi\u00e9n de las narrativas y legitimaciones en disputa. El Reino Unido, al abandonar la Uni\u00f3n Europea, se vio obligado a reconstruir su identidad internacional mediante la apelaci\u00f3n a s\u00edmbolos de poder residual: la OTAN, la \u201crelaci\u00f3n especial\u201d con Estados Unidos y una capacidad militar m\u00e1s aut\u00f3noma. Sin embargo, si Washington optase por el di\u00e1logo directo con Mosc\u00fa, el Reino Unido se enfrentar\u00eda a la imposibilidad de traducir esas narrativas en un poder efectivo. La combinaci\u00f3n de una Europa m\u00e1s cohesionada y de una negociaci\u00f3n bilateral ajena a su participaci\u00f3n dejar\u00edan al Reino Unido en el papel de un actor secundario en un proceso decisivo para la arquitectura de la seguridad continental.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, la guerra en Ucrania le ofreci\u00f3 al Reino Unido tanto una oportunidad como un desaf\u00edo. Ha sido una oportunidad en la medida en que le permiti\u00f3 proyectar un rol activo y ganar visibilidad internacional posterior al <em>Brexit<\/em>. Pero tambi\u00e9n le plantea un riesgo existencial: que su condici\u00f3n de potencia residual se haga evidente en el hipot\u00e9tico caso de que el desenlace del conflicto se decida sin su intervenci\u00f3n, ya sea por una Europa m\u00e1s unida o por un acuerdo <strong>Trump<\/strong>\u2013<strong>Putin<\/strong> que lo margine. En tal contexto, Londres se enfrenta al riesgo de confirmar la tesis de <strong>McCourt<\/strong>: la de un actor que, aunque busca reconstruirse como gran potencia, termina condicionado por la imposibilidad de definir los t\u00e9rminos del orden internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Federico Vaccarezza<\/strong><\/em><br \/>\nSecretario<br \/>\nDepartamento de Europa<br \/>\nIRI &#8211; UNLP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Federico Vaccarezza<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":21671,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[1917,1782,1143],"class_list":["post-41429","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones-iri","tag-a2026opeuropa","tag-noticias22082025","tag-opeuropa","entry","has-media"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",600,160,false],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",375,100,false],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",720,192,false],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Noel\u00ed Scarpelli","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/noeli\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por Federico Vaccarezza","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41429","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41429"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41429\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41431,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41429\/revisions\/41431"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41429"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41429"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41429"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}