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{"id":41578,"date":"2025-08-21T14:31:33","date_gmt":"2025-08-21T17:31:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=41578"},"modified":"2025-09-30T10:19:30","modified_gmt":"2025-09-30T13:19:30","slug":"turquia-e-israel-en-la-siria-post-assad-rivalidad-estrategica-y-equilibrios-regionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2025\/08\/21\/turquia-e-israel-en-la-siria-post-assad-rivalidad-estrategica-y-equilibrios-regionales\/","title":{"rendered":"Turqu\u00eda e Israel en la Siria post-Assad: rivalidad estrat\u00e9gica y equilibrios regionales"},"content":{"rendered":"<p class=\"departamento\">Departamento de Medio Oriente<\/p>\n<h6>Art\u00edculos<\/h6>\n<h1>Turqu\u00eda e Israel en la Siria post-Assad: rivalidad estrat\u00e9gica y equilibrios regionales<\/h1>\n<p class=\"autor\" style=\"text-align: right;\"><em><strong>Mar\u00eda Dom\u00ednguez Aumirall<br \/>\n<\/strong><\/em><em><strong>Santiago Ott<\/strong><\/em><\/p>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>En la madrugada del domingo 8 de diciembre de 2024, Medio Oriente fue testigo de un acontecimiento hist\u00f3rico. Tras m\u00e1s de una d\u00e9cada de conflicto interno, el gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad \u2013respaldado militar y diplom\u00e1ticamente por Rusia e Ir\u00e1n\u2013 colaps\u00f3 de manera definitiva. Las fuerzas rebeldes, encabezadas por la organizaci\u00f3n islamista <em>Hayat Tahrir al-Sham<\/em> (HTS), liderada por Ahmed al-Sharaa, lanzaron una ofensiva rel\u00e1mpago desde Alepo que rompi\u00f3 el prolongado estancamiento del frente de batalla. En pocos d\u00edas, lograron tomar la capital, Damasco, y forzar la huida del mandatario, poniendo fin a m\u00e1s de medio siglo de gobierno de la familia Assad.<\/p>\n<p>La guerra civil siria, iniciada en 2011, no solo constituy\u00f3 un conflicto interno devastador que caus\u00f3 cientos de miles de muertes y el desplazamiento masivo de la poblaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n se convirti\u00f3 en un escenario de intensa competencia geopol\u00edtica. Actores estatales y no estatales, tanto regionales como extrarregionales, intervinieron de distintas formas para proteger sus intereses estrat\u00e9gicos, consolidar zonas de influencia y moldear el futuro pol\u00edtico del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Aunque con objetivos y estrategias en ocasiones complementarias y en otras en franca tensi\u00f3n, la Rep\u00fablica de Turqu\u00eda y el Estado de Israel se han destacado como jugadores centrales en este complejo entramado. En el caso turco, Ankara despleg\u00f3 desde las primeras etapas del conflicto una pol\u00edtica exterior activa, estructurada sobre tres pilares: el respaldo a grupos opositores al r\u00e9gimen de Assad, intervenciones militares directas en territorio sirio con el fin de controlar la zona fronteriza y contener el avance de actores hostiles, y la utilizaci\u00f3n estrat\u00e9gica del flujo de refugiados como herramienta de presi\u00f3n diplom\u00e1tica, en particular frente a la Uni\u00f3n Europea (UE).<\/p>\n<p>Israel, por su parte, centr\u00f3 su estrategia en frenar la consolidaci\u00f3n de la presencia de Ir\u00e1n y sus proxys en suelo sirio. Para ello, Tel Aviv adopt\u00f3 un enfoque dual que combin\u00f3 operaciones militares \u2013enmarcadas en la doctrina de la Campa\u00f1a entre Guerras\u2013 con iniciativas de ayuda humanitaria orientadas a reforzar el v\u00ednculo con actores dialoguistas cerca de la frontera y reducir el riesgo de desborde del conflicto hacia su propio territorio.<\/p>\n<p>Con la ca\u00edda del r\u00e9gimen de Assad, tanto Turqu\u00eda como Israel han emergido como los principales beneficiarios del desenlace del conflicto. El ascenso al poder en Damasco de fuerzas respaldadas por Ankara ha ampliado significativamente la influencia turca en Siria. Al mismo tiempo, el debilitamiento de Ir\u00e1n y la interrupci\u00f3n del corredor terrestre que conectaba a la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica con Hezbol\u00e1 en L\u00edbano representan una victoria estrat\u00e9gica para Tel Aviv en su prolongada disputa con Teher\u00e1n. Sin embargo, este nuevo equilibrio ha tra\u00eddo aparejadas fricciones entre los dos grandes ganadores del conflicto, cuya competencia por moldear el futuro de Siria amenaza con abrir una nueva etapa de tensiones.<\/p>\n<p>El presente trabajo se propone analizar el papel desempe\u00f1ado por Turqu\u00eda e Israel en la guerra civil siria y sus consecuencias en la configuraci\u00f3n del escenario posterior al colapso del r\u00e9gimen en diciembre de 2024. En este marco, se examinar\u00e1n sus objetivos estrat\u00e9gicos, las acciones desplegadas en el terreno y las din\u00e1micas de rivalidad y cooperaci\u00f3n que reconfiguran el tablero geopol\u00edtico de la regi\u00f3n. En particular, se buscar\u00e1 evaluar c\u00f3mo la interacci\u00f3n entre ambos actores podr\u00eda incidir en el futuro inmediato de Siria, as\u00ed como en el equilibrio regional y las perspectivas de estabilidad en una zona hist\u00f3ricamente marcada por la volatilidad.<\/p>\n<h2>Turqu\u00eda y la Guerra Civil Siria<\/h2>\n<p>Como antiguo territorio del Imperio Otomano y con m\u00e1s de 900 kil\u00f3metros de frontera com\u00fan, Siria ha ocupado hist\u00f3ricamente un lugar central en la proyecci\u00f3n regional de Turqu\u00eda. El conflicto civil iniciado en 2011 convirti\u00f3 al pa\u00eds vecino en un foco de inestabilidad con implicancias directas para la seguridad nacional turca. La fragmentaci\u00f3n del territorio sirio, las oleadas de refugiados, el fortalecimiento de las milicias kurdas \u2013especialmente del Partido de la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica (PYD) y su brazo armado, las YPG\u2013, as\u00ed como el auge de grupos yihadistas en la frontera sur, llevaron a Ankara a considerar que mantenerse al margen no era una opci\u00f3n viable. En consecuencia, la guerra civil siria pas\u00f3 a ocupar un lugar prioritario en la agenda de seguridad de Turqu\u00eda desde el inicio de la contienda.<\/p>\n<p>El involucramiento turco en el conflicto no respondi\u00f3 \u00fanicamente a una l\u00f3gica defensiva, sino tambi\u00e9n a una visi\u00f3n m\u00e1s ambiciosa de reconfiguraci\u00f3n del orden regional. A medida que la guerra avanz\u00f3, Ankara articul\u00f3 una pol\u00edtica exterior que combin\u00f3 tres elementos clave, a saber: 1) el respaldo pol\u00edtico, log\u00edstico y militar a grupos opositores al gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad; 2) el despliegue directo de las fuerzas armadas turcas mediante diversas operaciones militares en territorio sirio; y 3) la instrumentalizaci\u00f3n del flujo de refugiados como una herramienta de presi\u00f3n diplom\u00e1tica con el objetivo de obtener concesiones econ\u00f3micas y pol\u00edticas, en especial frente a la UE.<\/p>\n<p>Estos pilares de la pol\u00edtica exterior de Turqu\u00eda en relaci\u00f3n a la guerra en Siria deben entenderse en el marco de los objetivos m\u00e1s amplios perseguidos por Ankara, los cuales, si bien se ajustaron a los vaivenes propios de un conflicto tan complejo y prolongado \u2013con actores que entraban y sal\u00edan del escenario constantemente\u2013, conservaron una coherencia estrat\u00e9gica de fondo. En esencia, Turqu\u00eda aspir\u00f3 a consolidar su influencia regional mediante el establecimiento de una zona de contenci\u00f3n (<em>buffer zone<\/em>) en norte de Siria que garantizara la seguridad de sus fronteras. En ese esquema, uno de los objetivos centrales fue impedir que las fuerzas kurdas sirias \u2013particularmente aquellas vinculadas al Partido de los Trabajadores del Kurdist\u00e1n (PKK)\u2013 alcanzaran el poder suficiente para avanzar en sus aspiraciones separatistas y provocar un efecto contagio dentro del propio territorio turco<\/p>\n<p>Al igual que muchas otras potencias regionales y extrarregionales, Turqu\u00eda brind\u00f3 apoyo a diversos grupos opositores al r\u00e9gimen sirio a lo largo del conflicto, aunque lo hizo de forma especialmente activa desde las primeras etapas. En los inicios de la guerra, Ankara se posicion\u00f3 como uno de los principales patrocinadores pol\u00edticos de la oposici\u00f3n civil siria en el exilio. Fue precisamente en territorio turco donde se dio lugar a la creaci\u00f3n del Consejo Nacional Sirio (CNS). El CNS aglutinaba a diferentes grupos de la oposici\u00f3n en un mismo esquema institucional y terminar\u00eda convirti\u00e9ndose en uno de los focos de resistencia m\u00e1s importantes en la lucha contra el r\u00e9gimen, especialmente en el plano diplom\u00e1tico y medi\u00e1tico.<\/p>\n<p>A lo largo de los trece a\u00f1os de lucha interna, el respaldo de Turqu\u00eda a la oposici\u00f3n siria oscil\u00f3 entre el apoyo pol\u00edtico-diplom\u00e1tico y el militar. En el plano pol\u00edtico se incluyeron las diferentes instancias de presi\u00f3n al gobierno sirio, como visitas de alto nivel y sanciones econ\u00f3micas, para forzar a Assad a optar por una apertura democr\u00e1tica. Por otro lado, en el \u00e1mbito militar, el gobierno turco, bajo el liderazgo del presidente Recep Tayyip Erdo\u011fan, proporcion\u00f3 asistencia directa a diversas facciones opositoras. Este apoyo consisti\u00f3 en entrenamiento y suministro de armamento a grupos rebeldes \u2013especialmente al llamado Ej\u00e9rcito Nacional Sirio (ENS), considerado como una suerte de proxy de Ankara\u2013, as\u00ed como en la habilitaci\u00f3n de corredores seguros a trav\u00e9s de la frontera turco-siria para facilitar el tr\u00e1nsito de combatientes, log\u00edstica y ayuda humanitaria (Phillips, 2020).<\/p>\n<p>Durante buena parte del conflicto, uno de los principales obst\u00e1culos de la oposici\u00f3n hab\u00eda sido su fragmentaci\u00f3n interna, cristalizada en la coexistencia de m\u00faltiples milicias que operaban de forma independiente, con mandos dispersos y estrategias divergentes (Phillips, 2020). En los \u00faltimos a\u00f1os, sin embargo, estas facciones \u2013especialmente en el noroeste del pa\u00eds\u2013 comenzaron a coordinarse en torno a estructuras log\u00edsticas y militares compartidas. En este marco, Turqu\u00eda desempe\u00f1\u00f3 un papel central dado que provey\u00f3 armamento, financiamiento e, incluso, asumi\u00f3 el pago de salarios tanto de milicianos como de personal civil en la regi\u00f3n de Idlib, principal basti\u00f3n opositor. Si bien otros Estados tambi\u00e9n apoyaron a grupos contrarios al r\u00e9gimen en distintas etapas del conflicto, muchos de estos patrocinadores fueron retirando gradualmente su asistencia en la medida en que el Ej\u00e9rcito \u00c1rabe Sirio de Assad, con apoyo de Mosc\u00fa y Teher\u00e1n, lograba estabilizar el frente y la ansiada ca\u00edda del r\u00e9gimen parec\u00eda alejarse. En este contexto, el rol de Turqu\u00eda como actor persistente en la guerra adquiri\u00f3 cada vez mayor relevancia (France 24, 2024).<\/p>\n<p>Como se mencion\u00f3 previamente, el papel de Ankara en la guerra civil siria no se limit\u00f3 al apoyo a la oposici\u00f3n, sino que tambi\u00e9n implic\u00f3 una participaci\u00f3n directa a trav\u00e9s de operaciones militares sobre el terreno. Turqu\u00eda no solo financi\u00f3 y articul\u00f3 a actores locales, sino que demostr\u00f3 voluntad pol\u00edtica y capacidad operativa para intervenir con sus propias fuerzas armadas. En este marco, encabez\u00f3 una serie de incursiones militares con el objetivo de redibujar el equilibrio de poder en el norte de Siria.<\/p>\n<p>La primera de estas intervenciones fue la <em>Operaci\u00f3n Escudo del \u00c9ufrates<\/em>, lanzada en agosto de 2016, con el prop\u00f3sito de desalojar al Estado Isl\u00e1mico (ISIS) y contener el avance de las Fuerzas Democr\u00e1ticas Sirias (SDF) \u2014dominadas por milicias kurdas\u2014 en \u00e1reas cercanas a la frontera. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 2018, el ej\u00e9rcito turco emprendi\u00f3 la <em>Operaci\u00f3n Rama de Olivo<\/em>, dirigida a expulsar a las SDF de la regi\u00f3n de Afrin, en el noroeste del pa\u00eds. En octubre de 2019, Ankara lanz\u00f3 una tercera ofensiva bajo el nombre de <em>Operaci\u00f3n Manantial de Paz<\/em>, esta vez sobre el noreste sirio, pocos d\u00edas despu\u00e9s de que el presidente norteamericano Donald Trump anunciara la retirada de las tropas estadounidenses que hasta entonces hab\u00edan respaldado a las fuerzas kurdas. Esta \u00faltima intervenci\u00f3n tuvo como objetivo central debilitar a las YPG, consideradas por Turqu\u00eda como el \u201cbrazo sirio\u201d del PKK, organizaci\u00f3n clasificada como terrorista por Ankara. Estos cursos de acci\u00f3n emprendidos por Turqu\u00eda, responden a una nueva doctrina de acci\u00f3n preventiva (Gonz\u00e1lez Levaggi, 2020).<\/p>\n<p>En lo que respecta al flujo de refugiados, Turqu\u00eda ha sido \u2014y contin\u00faa siendo\u2014 el principal pa\u00eds receptor de desplazados sirios, albergando aproximadamente a 4 millones de personas desde el inicio del conflicto. La cantidad de individuos forzados a abandonar Siria creci\u00f3 de manera sostenida a medida que la guerra se intensificaba y alcanz\u00f3 su punto m\u00e1ximo en 2015. En ese contexto, los campamentos de refugiados instalados en territorio turco se vieron desbordados, mientras miles de personas desesperadas intentaban escapar hacia Europa a trav\u00e9s de rutas alternativas, muchas de ellas extremadamente peligrosas. Bajo ese marco, el gobierno de Erdo\u011fan capitaliz\u00f3 su presencia como herramienta para presionar a la UE y lograr concesiones favorables en materia de pol\u00edtica exterior.<\/p>\n<p>Un ejemplo notorio de esta estrategia se dio en febrero de 2020, cuando Turqu\u00eda lanz\u00f3 la <em>Operaci\u00f3n Escudo de Primavera<\/em> con el objetivo de frenar el avance de las fuerzas sirias apoyadas por la aviaci\u00f3n rusa en la provincia de Idlib, tras un ataque a\u00e9reo que provoc\u00f3 la muerte de 33 soldados turcos. En ese mismo contexto, Ankara decidi\u00f3 abrir de forma temporal sus fronteras hacia Europa, permitiendo el paso de miles de migrantes con el fin de presionar a Bruselas para que brindara mayor respaldo financiero y pol\u00edtico a Turqu\u00eda en la gesti\u00f3n de los m\u00e1s de 3,5 millones de refugiados que ya se encontraban en su territorio (Infobae, 2020).<\/p>\n<p>La apertura provoc\u00f3 una crisis fronteriza inmediata. Miles de personas \u2014no solo sirias, sino tambi\u00e9n afganas, pakistan\u00edes y de otras nacionalidades\u2014 se dirigieron al cruce terrestre de Pazarkule-Kastanies, entre Turqu\u00eda y Grecia. La respuesta griega fue tajante e involucr\u00f3 el cierre total del paso, el refuerzo de la presencia militar y el uso de la fuerza para impedir los cruces, lo que deriv\u00f3 en enfrentamientos y en escenas de violencia y represi\u00f3n, con el uso de gases lacrim\u00f3genos por ambas partes (France 24, 2020). La UE respald\u00f3 a Grecia, declarando que sus fronteras deb\u00edan ser protegidas. La mayor\u00eda de los migrantes qued\u00f3 varada en campamentos improvisados hasta que, semanas despu\u00e9s, fueron evacuados por las autoridades turcas como parte de las medidas adoptadas frente a la pandemia de COVID-19.<\/p>\n<p>Tras esta escalada, Turqu\u00eda y Rusia alcanzaron un alto el fuego en Idlib en marzo de 2020, que contribuy\u00f3 a descomprimir parcialmente la tensi\u00f3n en la regi\u00f3n. Si bien Ankara no volvi\u00f3 a abrir formalmente sus fronteras, mantuvo la amenaza migratoria como un instrumento de presi\u00f3n pol\u00edtica ante Bruselas. Aunque se reactivaron ciertos mecanismos de cooperaci\u00f3n entre Turqu\u00eda y la UE, no se produjo ning\u00fan cambio estructural en el acuerdo migratorio de 2016, que supedita la ayuda europea al compromiso turco de contener los flujos migratorios hacia el continente.<\/p>\n<h2>El papel de Turqu\u00eda en la Siria post-Assad<\/h2>\n<p>Como se mencion\u00f3 en el apartado anterior, a lo largo de la guerra civil, Turqu\u00eda provey\u00f3 apoyo directo a una constelaci\u00f3n de facciones opositoras y milicias islamistas de diversa orientaci\u00f3n, desde corrientes moderadas hasta facciones m\u00e1s radicalizadas. Entre ellas, el apoyo brindado a HTS resultar\u00eda decisivo para la ofensiva final que culmin\u00f3 con la ca\u00edda de Bashar al-Assad.<\/p>\n<p>Con Ir\u00e1n y Hezbol\u00e1 severamente desgastados, y con Rusia volcando gran parte de sus recursos a la guerra en Ucrania, el gobierno sirio qued\u00f3 expuesto a la ofensiva rel\u00e1mpago encabezada por el grupo insurgente liderado por Ahmed al-Sharaa \u2013actual presidente del pa\u00eds. El vertiginoso avance de esta milicia \u2013favorecida por la corrupci\u00f3n end\u00e9mica dentro del gobierno sirio y el desgaste de sus tropas tras a\u00f1os de combate\u2013 terminar\u00eda con la toma de Damasco y el colapso de la dinast\u00eda Assad el pasado 8 de diciembre de 2024.<\/p>\n<p>Aunque Ankara niega haber participado directamente en la ofensiva final y sostiene que no brinda apoyo oficial al grupo HTS, el gobierno de Erdo\u011fan ha respaldado a diversas milicias del norte de Siria que s\u00ed formaron parte de la operaci\u00f3n, como el Ej\u00e9rcito Nacional Sirio. Seg\u00fan Andr\u00e9 Bank, investigador del Instituto GIGA, resulta razonable suponer que Turqu\u00eda ha facilitado armamento avanzado \u2014incluidos drones y sistemas de misiles\u2014 a estos grupos, lo que habr\u00eda sido decisivo para sus avances en el terreno (DW, 2024). Otros analistas, como Simon Mabon, se\u00f1alan que a\u00fan no est\u00e1 claro el grado de involucramiento directo del gobierno turco en la ofensiva, aunque ambos coinciden en que el apoyo indirecto ha sido un factor clave para ampliar la influencia de Ankara en Siria (DW, 2024).<\/p>\n<p>Actualmente, Turqu\u00eda desempe\u00f1a un papel central en la configuraci\u00f3n de la Siria post Assad. Uno de los pilares fundamentales es el apoyo militar brindado por Ankara al nuevo gobierno en Damasco. El ministro de Defensa turco, Ya\u015far G\u00fcler, confirm\u00f3 que Turqu\u00eda mantiene m\u00e1s de 20.000 tropas desplegadas en territorio sirio, con funciones que incluyen el entrenamiento, asesoramiento y fortalecimiento de las fuerzas del nuevo r\u00e9gimen (Gumrukcu, 2025). G\u00fcler subray\u00f3 que la retirada de las tropas turcas estar\u00e1 sujeta a una serie de condiciones, incluyendo la consolidaci\u00f3n de la estabilidad interna, la seguridad plena en las fronteras, la eliminaci\u00f3n de c\u00e9lulas terroristas y la existencia de garant\u00edas efectivas para un retorno seguro y ordenado de los millones de refugiados sirios actualmente en territorio turco.<\/p>\n<p>En paralelo, Ankara y Damasco se encuentran avanzando en un acuerdo de defensa bilateral que incluir\u00eda el establecimiento de instalaciones militares turcas en puntos estrat\u00e9gicos como Palmira o la base a\u00e9rea T4 (la m\u00e1s grande e importante de Siria, localizada en la provincia de Homs), as\u00ed como el uso compartido del espacio a\u00e9reo sirio (Al-Khalidi, Gebeily y Ashawi, 2025). La iniciativa tambi\u00e9n prev\u00e9 el acompa\u00f1amiento turco en la formaci\u00f3n de las nuevas fuerzas armadas sirias. Este pacto \u2013a\u00fan en fase de negociaci\u00f3n\u2013 apunta a formalizar la presencia militar de Ankara y consolidarla como garante de la seguridad de la Siria post-Assad.<\/p>\n<p>El fortalecimiento de la influencia turca en su vecino del sur no puede entenderse sin considerar uno de los principales motores de la pol\u00edtica exterior y de defensa de Ankara en la \u00faltima d\u00e9cada: su ac\u00e9rrima oposici\u00f3n a la autonom\u00eda kurda en el norte sirio. En este marco, la instalaci\u00f3n de bases militares y el entrenamiento de fuerzas sirias afines a Turqu\u00eda tambi\u00e9n cumplen el objetivo de contener el poder territorial y pol\u00edtico de las milicias kurdas, particularmente el de las YPG (Gumrukcu, 2024).<\/p>\n<p>Tras a\u00f1os de ofensivas militares que le han permitido a Ankara controlar extensas franjas territoriales y forzar el desplazamiento de comunidades kurdas, en marzo de 2025 el ministro de Defensa turco confirm\u00f3 una intensificaci\u00f3n de las incursiones transfronterizas en el noreste sirio, dirigidas contra posiciones del YPG y de las Fuerzas Democr\u00e1ticas Sirias (Reuters, 2025a). En este contexto, la actual cooperaci\u00f3n con el nuevo gobierno en Damasco contin\u00faa teniendo como uno de sus ejes principales la alineaci\u00f3n de pol\u00edticas de seguridad destinadas a frenar las aspiraciones auton\u00f3micas kurdas y asegurar que el nuevo r\u00e9gimen no otorgue a estas milicias ni reconocimiento pol\u00edtico ni poder territorial.<\/p>\n<p>Por otro lado, el retiro progresivo que se prev\u00e9 por parte de las fuerzas estadounidenses en el noreste de Siria abre un espacio propicio para que Turqu\u00eda refuerce su influencia en zonas que hasta ahora permanec\u00edan bajo control de Washington (Reuters, 2025c). En este contexto, Thomas Barrack, designado por el presidente Donald Trump como Enviado Especial para Siria en mayo de este a\u00f1o, anunci\u00f3 que Estados Unidos reducir\u00e1 su presencia militar en el pa\u00eds de ocho bases operativas a una sola, consolidando sus actividades en la gobernaci\u00f3n de Hasakah, con un contingente que pasar\u00e1 de aproximadamente 2.000 soldados a menos de 1.000 (Al Mayadeen, 2025).<\/p>\n<p>Este repliegue permitir\u00eda a Ankara ampliar su margen de maniobra y avanzar con mayor facilidad hacia sus objetivos estrat\u00e9gicos en el \u00e1rea. Sin embargo, cabe preguntarse \u00bfcu\u00e1les son esos objetivos estrat\u00e9gicos en el nuevo escenario? En primer lugar, resulta central el ya mencionado conflicto con las milicias kurdas. Turqu\u00eda a\u00fan procura impedir que estas fuerzas consoliden una autonom\u00eda territorial que pueda servir de inspiraci\u00f3n o respaldo a movimientos separatistas dentro de sus propias fronteras. Adem\u00e1s de reforzar la seguridad en su l\u00edmite meridional, Ankara aspira a que el nuevo gobierno en Damasco comparta su postura contraria a las aspiraciones kurdas y act\u00fae como garante de una pol\u00edtica de seguridad coordinada en esa materia.<\/p>\n<p>Por otro lado, la estabilizaci\u00f3n de Siria para el retorno de los refugiados se ha convertido en otra de las m\u00e1ximas prioridades de Estado para Turqu\u00eda, especialmente ante el desgaste pol\u00edtico y financiero que significa el prolongado alojamiento de millones de desplazados. Si bien Ankara ha defendido la voluntariedad de los retornos, diversos estudios acad\u00e9micos y reportes internacionales se\u00f1alan que se han implementado mecanismos que oscilan entre incentivos materiales y presiones directas, particularmente sobre aquellos que carecen de documentaci\u00f3n regular (Menc\u00fctek, 2022; \u0130\u00e7duygu &amp; Nimer, 2019). En este contexto, la creaci\u00f3n de zonas bajo influencia turca en el norte de Siria, dotadas de viviendas, hospitales y escuelas financiadas por Ankara, responde no solo a una l\u00f3gica humanitaria o de reconstrucci\u00f3n, sino tambi\u00e9n al objetivo pol\u00edtico de relocalizar poblaci\u00f3n refugiada en \u00e1reas controladas por Turqu\u00eda y alterar as\u00ed el equilibrio demogr\u00e1fico en regiones tradicionalmente kurdas (FM Review, 2022; GAPs Blog, 2024). Esta estrategia, que combina securitizaci\u00f3n fronteriza con ingenier\u00eda social, ha sido descrita por autores como Zeynep \u015eahin Menc\u00fctek como una forma de externalizaci\u00f3n del retorno bajo criterios geopol\u00edticos definidos por el gobierno turco.<\/p>\n<p>A su vez, la consolidaci\u00f3n de Turqu\u00eda como potencia garante del nuevo orden en Siria implica no s\u00f3lo la permanencia de su despliegue militar, sino tambi\u00e9n la formalizaci\u00f3n de su rol como actor central en la arquitectura de seguridad regional. Las negociaciones en curso para establecer bases permanentes y compartir el espacio a\u00e9reo sirio se inscriben en este objetivo de institucionalizar una presencia que, hasta ahora, hab\u00eda operado bajo la l\u00f3gica de la intervenci\u00f3n preventiva. De este modo, Ankara busca pasar de una l\u00f3gica de contenci\u00f3n a una de tutela activa del proceso de reconstrucci\u00f3n siria, blindando su frontera sur, proyectando poder y consolidando zonas de influencia estables frente a la retirada de potencias externas como Estados Unidos (AP News, 2024).<\/p>\n<h2>Israel y la Guerra Civil Siria<\/h2>\n<p>Cuando la guerra civil siria irrumpi\u00f3 en el panorama regional, Israel se vio envuelto en un complejo dilema. Por un lado, la familia Assad encarnaba uno de los \u00faltimos bastiones del antiguo panarabismo, contra el cual el Estado hebreo hab\u00eda combatido durante buena parte de su existencia. Y aunque para el a\u00f1o 2011 la Siria de Bashar al-Assad estaba lejos de constituir una potencia militar capaz de enfrentarse en igualdad de condiciones a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el pa\u00eds \u00e1rabe a\u00fan conservaba ciertos activos estrat\u00e9gicos, como su arsenal de armas qu\u00edmicas, que representaban una amenaza para la seguridad nacional israel\u00ed. A su vez, el eventual derrocamiento de Assad constitu\u00eda una oportunidad para debilitar al llamado \u201cEje de la Resistencia\u201d liderado por Ir\u00e1n \u2013del que Siria formaba parte\u2013 y romper el corredor terrestre que conectaba a la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica con Hezbol\u00e1 en el L\u00edbano.<\/p>\n<p>Por otro lado, la posible ca\u00edda del gobierno sirio implicaba abrir una suerte de \u201ccaja de Pandora\u201d, con el riesgo de que el r\u00e9gimen secular fuese sustituido por grupos islamistas con una postura a\u00fan m\u00e1s beligerante hacia Israel, como es el caso de Ham\u00e1s en la Franja de Gaza. En este contexto, Tel Aviv opt\u00f3 en los inicios del conflicto por mantener una posici\u00f3n neutral, basada en la no intervenci\u00f3n (Boms, 2018, 3).<\/p>\n<p>Sin embargo, a medida que la guerra se intensific\u00f3 e Ir\u00e1n profundiz\u00f3 su respaldo a Assad, entre el 2012 y el 2013 Israel abandon\u00f3 la equidistancia para adoptar un rol m\u00e1s activo, articulado en torno a tres objetivos: 1) impedir que Teher\u00e1n aprovechara el caos para incrementar el suministro de armamento a Hezbol\u00e1 a trav\u00e9s del territorio sirio; 2) evitar la consolidaci\u00f3n de grupos hostiles en la frontera com\u00fan con Siria (ya fuesen organizaciones radicales sun\u00edes o elementos vinculados al Eje de la Resistencia); y 3) prevenir un \u201cefecto derrame\u201d del conflicto sobre el propio territorio israel\u00ed. En aras de contener estas amenazas, Tel Aviv adopt\u00f3 una estrategia dual que combinaba acciones tanto en el \u00e1mbito militar como en el humanitario.<\/p>\n<p>En el plano militar, Israel puso en pr\u00e1ctica la llamada \u201cCampa\u00f1a entre Guerras\u201d. Esta doctrina consiste en la ejecuci\u00f3n de acciones ofensivas que, de manera proactiva y sin cruzar el umbral de la guerra abierta, buscan debilitar sistem\u00e1ticamente los activos militares enemigos, ya sea para prevenir futuros ataques, posponer la irrupci\u00f3n de un nuevo conflicto, o para dejar a las FDI en una posici\u00f3n de ventaja cuando \u00e9ste estallase (Eisenkot y Siboni, 2019). En otras palabras, la \u201cCampa\u00f1a entre Guerras\u201d se desarrolla en el terreno intermedio entre la guerra y la paz, a trav\u00e9s de operaciones militares preventivas y de intensidad relativamente baja.<\/p>\n<p>En el conflicto sirio, Israel comenz\u00f3 a aplicar esta doctrina a inicios del 2013, cuando se reportaron los primeros bombardeos contra convoyes iran\u00edes que presuntamente transportaban misiles cerca de Damasco con direcci\u00f3n al L\u00edbano (Piven, 2013). Desde entonces, Tel Aviv recurri\u00f3 de manera intensiva a su superioridad a\u00e9rea para atacar no solamente convoyes, sino tambi\u00e9n f\u00e1bricas de producci\u00f3n e instalaciones de almacenamiento de armas y emplazamientos militares vinculados tanto a Ir\u00e1n como a sus milicias aliadas y al propio r\u00e9gimen sirio (Kaduri, 2023).<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito humanitario, Tel Aviv aprovech\u00f3 el repliegue del gobierno sirio sobre el control de la frontera con Israel y su sustituci\u00f3n por grupos rebeldes moderados y comunidades drusas para establecer v\u00ednculos de cooperaci\u00f3n con estos actores. Entre 2011 y 2013 el otorgamiento de ayuda humanitaria al sur de Siria recay\u00f3 primordialmente en la sociedad civil israel\u00ed. Sin embargo, con el tiempo, esta fue complementada con ayuda oficial provista por el gobierno hebreo bajo la llamada \u201cPol\u00edtica del Buen Vecino\u201d.<\/p>\n<p>Ahora bien, esta iniciativa no se limit\u00f3 exclusivamente a la provisi\u00f3n de asistencia m\u00e9dica y ayuda humanitaria a numerosos civiles sirios afectados por la guerra, sino que tambi\u00e9n incluy\u00f3 la entrega de equipamiento, alimentos e, incluso, armas ligeras a las milicias dialoguistas (Gross, 2019). El objetivo central de esta pol\u00edtica era consolidar una presencia local aliada que dificultara el avance de elementos pro-iran\u00edes o de organizaciones sun\u00edes radicales, como el ISIS, en la frontera sirio-israel\u00ed, adem\u00e1s de mejorar la imagen de Israel entre la poblaci\u00f3n local y otros pa\u00edses \u00e1rabes (Phillips, 2020). La \u201cPol\u00edtica del Buen Vecino\u201d, sin embargo, lleg\u00f3 a su fin en 2018, cuando las fuerzas de Assad recuperaron el control de las gobernaciones de Daraa y Quneitra, en el sur del pa\u00eds. Esto sucedi\u00f3 tras un acuerdo coordinado entre Israel y Rusia, mediante el cual Mosc\u00fa se comprometi\u00f3 a contener la presencia de Ir\u00e1n y Hezbol\u00e1 en la zona fronteriza (Phillips, 2020, 273).<\/p>\n<p>Tanto la doctrina de la \u201cCampa\u00f1a entre Guerras\u201d como la \u201cPol\u00edtica del Buen Vecino\u201d resultaron exitosas en t\u00e9rminos de evitar el atrincheramiento de Ir\u00e1n y sus proxys en el sur de Siria, as\u00ed como tambi\u00e9n a la hora de prevenir una expansi\u00f3n del conflicto hacia el interior de Israel (Boms, 2018, 10). A pesar de la presencia de actores hostiles, la zona israel\u00ed de los Altos del Gol\u00e1n se mantuvo relativamente estable. De hecho, desde 2018 pr\u00e1cticamente no se registraron ataques dirigidos contra Israel desde territorio sirio (Kaduri, 2023). Esta situaci\u00f3n, sin embargo, comenz\u00f3 a cambiar tras los ataques del 7 de octubre de 2023 y el estallido de la guerra en Gaza.<\/p>\n<h2>Israel frente a la nueva etapa del conflicto sirio<\/h2>\n<p>El sorpresivo ataque de Ham\u00e1s contra territorio israel\u00ed y la posterior ofensiva de las FDI sobre Gaza alteraron profundamente el statu quo regional, que hasta entonces parec\u00eda atravesar un per\u00edodo de relativa distensi\u00f3n, marcado por eventos como la reanudaci\u00f3n de las relaciones diplom\u00e1ticas entre Ir\u00e1n y Arabia Saudita, o la firma de los Acuerdos de Abraham entre Israel y varios pa\u00edses \u00e1rabes. La escalada en Gaza reactiv\u00f3 tensiones en m\u00faltiples frentes vinculados al Eje de la Resistencia. Entre ellos se destac\u00f3 Siria, donde Israel llev\u00f3 a cabo, entre otras acciones, un ataque a\u00e9reo contra el consulado iran\u00ed en Damasco que provoc\u00f3 una respuesta directa por parte de la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica en abril de 2024, que servir\u00eda como preludio para la posterior guerra irano-israel\u00ed de 2025.<\/p>\n<p>A pesar de la magnitud del desaf\u00edo, la superioridad militar de Tel Aviv le permiti\u00f3 contener de manera relativamente efectiva los distintos frentes de conflicto. En este contexto, el debilitamiento del Eje de la Resistencia trajo aparejadas consecuencias negativas para la estabilidad del r\u00e9gimen de Bashar al-Assad, el cual qued\u00f3 expuesto a la ofensiva rel\u00e1mpago del HTS, que terminar\u00eda precipitando su ca\u00edda y dando inicio a una nueva etapa del conflicto.<\/p>\n<p>El fin del r\u00e9gimen de los Assad tras 53 a\u00f1os en el poder signific\u00f3 para Israel no solo la desactivaci\u00f3n de un antiguo enemigo, sino tambi\u00e9n un golpe estrat\u00e9gico para el proyecto de hegemon\u00eda regional que Ir\u00e1n hab\u00eda estado construyendo desde hac\u00eda a\u00f1os mediante el despliegue sostenido de recursos militares y financieros. En este nuevo escenario, la ca\u00edda de Bashar al-Assad resolvi\u00f3 el prolongado dilema israel\u00ed del \u201cmalo conocido <em>vs<\/em> bueno por conocer\u201d \u2014vigente durante toda la guerra civil siria\u2014 en favor del segundo.<\/p>\n<p>Tan pronto como los rebeldes tomaron el poder, Israel adopt\u00f3 una postura marcadamente esc\u00e9ptica frente a los gestos de moderaci\u00f3n que el gobierno de al-Sharaa intentaba proyectar para ganar legitimidad internacional, as\u00ed como tambi\u00e9n manifest\u00f3 una enorme preocupaci\u00f3n frente a la creciente influencia de Turqu\u00eda sobre Damasco. En este sentido, Tel Aviv no solo mantuvo su tradicional enfoque preventivo en el marco de la \u201cCampa\u00f1a entre Guerras\u201d, sino que aprovech\u00f3 la fragilidad del proceso de consolidaci\u00f3n del nuevo gobierno sirio para impulsar esta doctrina hacia una fase a\u00fan m\u00e1s asertiva.<\/p>\n<p>Una de las primeras medidas adoptadas por el gobierno israel\u00ed a pocas horas de la huida de Bashar al-Assad de la capital fue anunciar el colapso del Acuerdo de Separaci\u00f3n de Fuerzas, firmado en 1974 tras la guerra del Yom Kippur (The New Arab, 2024). Dicho acuerdo establec\u00eda una zona desmilitarizada gestionada por las Naciones Unidas por medio de la UNDOF entre las posiciones militares israel\u00edes y sirias en los Altos del Gol\u00e1n. En este marco, el primer ministro israel\u00ed, Benjamin Netanyahu, orden\u00f3 a las FDI realizar una ofensiva terrestre para tomar posesi\u00f3n de la zona de amortiguamiento de 400 km<sup>2 <\/sup>con el objetivo declarado de evitar que fuerzas hostiles se consoliden en la frontera (Krever, 2024).<\/p>\n<p>En paralelo, las fuerzas armadas israel\u00edes aprovecharon el vac\u00edo de poder generado por el derrocamiento del antiguo r\u00e9gimen para lanzar una de las campa\u00f1as de bombardeos m\u00e1s extensas de su historia con el objetivo de desmantelar los remanentes del Ej\u00e9rcito \u00c1rabe Sirio y evitar que su arsenal cayera en manos de facciones rebeldes. Seg\u00fan un comunicado de las FDI, en un lapso de 48 horas tras la ca\u00edda de Assad, la fuerza a\u00e9rea y la armada israel\u00ed llevaron a cabo cerca de 350 ataques de precisi\u00f3n contra objetivos estrat\u00e9gicos en Damasco, Homs, Tartus, Latakia y Palmira, entre otras ciudades (Fabian y ToI Staff, 2024). Los blancos incluyeron dep\u00f3sitos de armamento, aer\u00f3dromos, bater\u00edas antia\u00e9reas, sistemas de radar, lanzadores de misiles <em>Scud<\/em>, aeronaves, helic\u00f3pteros y embarcaciones. Esta ofensiva, catalogada bajo el nombre de <em>Operaci\u00f3n Flecha de Bas\u00e1n<\/em>, habr\u00eda permitido a Israel eliminar entre el 70\u202f% y el 80\u202f% de las capacidades estrat\u00e9gicas del antiguo r\u00e9gimen de un solo golpe.<\/p>\n<p>Tanto la captura de la zona de amortiguaci\u00f3n fronteriza como la campa\u00f1a de bombardeos se extendieron durante varios meses. Respecto a la presencia israel\u00ed en territorio sirio, el propio Netanyahu declar\u00f3 en febrero de 2025 que Israel demandaba la completa desmilitarizaci\u00f3n del sur del pa\u00eds vecino, espec\u00edficamente en las regiones de Quneitra, Deraa y Suweida (Usher, 2025). Seg\u00fan el per\u00edodico <em>The Times of Israel<\/em>, las FDI habr\u00edan establecido cerca de nueve puestos militares, dos de ellos en la cima del estrat\u00e9gico Monte Herm\u00f3n (Fabian, 2025), lo cual incrementa sustancialmente las capacidades del ej\u00e9rcito israel\u00ed de monitorear cualquier fuente de peligro proveniente de Siria.<\/p>\n<p>El primer ministro israel\u00ed tambi\u00e9n afirm\u00f3 que su pa\u00eds no tolerar\u00e1 ninguna amenaza contra las comunidades drusas localizadas en el sur de Siria (Usher, 2025). Estas palabras han tenido asidero en la realidad dado que la protecci\u00f3n de las minor\u00edas drusas se ha convertido en un objetivo prioritario de las operaciones militares israel\u00edes contra el nuevo r\u00e9gimen \u2013llegando incluso a ejecutar bombardeos sobre el propio Palacio Presidencial, el complejo del Estado Mayor y el Ministerio de Defensa en Damasco (Infobae, 2025). Si bien Israel alberga una importante comunidad drusa en su territorio (alrededor de 150 mil drusos, muchos de los cuales integran unidades dentro de las FDI), Tel Aviv percibe la presencia de estas minor\u00edas en el sur sirio y el fomento de sentimientos separatistas, como herramientas \u00fatiles para mantener debilitado y fragmentado al gobierno central en Damasco (Yildiz, 2025). La creaci\u00f3n de una entidad drusa independiente en la regi\u00f3n de Suweida \u2013coraz\u00f3n de la comunidad drusa siria\u2013 permitir\u00eda establecer una nueva zona colch\u00f3n entre Israel y su vecino del norte, a fin de prevenir posibles ataques contra el territorio del Estado hebreo.<\/p>\n<p>Todas las acciones previamente mencionadas tensionaron significativamente las relaciones entre Israel y el nuevo gobierno sirio. Sin embargo, con la reconfiguraci\u00f3n del equilibrio de poder regional tras el ataque israel\u00ed a gran escala contra Ir\u00e1n durante el mes de junio, en el marco de la operaci\u00f3n Le\u00f3n Ascendente, tambi\u00e9n se abri\u00f3 una ventana de oportunidad para la diplomacia. El propio gobierno estadounidense y otros pa\u00edses europeos anunciaron el levantamiento de las sanciones que reca\u00edan sobre Siria desde la \u00e9poca de Assad para darle una oportunidad a la joven administraci\u00f3n de Ahmed al Sharaa (Rosas, 2025). En este marco, con Ir\u00e1n y el Eje de la Resistencia debilitados, Washington y Tel Aviv podr\u00edan buscar capitalizar su posici\u00f3n de fuerza en la regi\u00f3n para consolidar avances en el plano diplom\u00e1tico, lo cual incluye la potencial inclusi\u00f3n de Siria en los Acuerdos de Abraham.<\/p>\n<p>De concretarse la normalizaci\u00f3n de relaciones entre Tel Aviv y Damasco, el hecho sin dudas significar\u00eda un hito hist\u00f3rico para la regi\u00f3n. Sin embargo, la creciente presencia turca en suelo sirio, as\u00ed como su influencia sobre quienes detentan el poder en el Palacio Presidencial contin\u00faa siendo motivo de preocupaci\u00f3n para Israel, as\u00ed como una fuente de fricci\u00f3n entre estos tres Estados. De ello tratar\u00e1 el siguiente apartado.<\/p>\n<h2>Turqu\u00eda e Israel: \u00bfEn curso de colisi\u00f3n?<\/h2>\n<p>Las relaciones entre Israel y Turqu\u00eda han atravesado numerosos altibajos a lo largo de su historia. Aunque Ankara fue el primer pa\u00eds de mayor\u00eda musulmana en reconocer al Estado de Israel en 1949, el v\u00ednculo bilateral se deterior\u00f3 de manera significativa a partir del incidente del Mavi Marmara en mayo de 2010 y, especialmente, tras el inicio del conflicto sirio. Desde entonces, la relaci\u00f3n nunca volvi\u00f3 a alcanzar los niveles que hab\u00eda mantenido en d\u00e9cadas anteriores (Brandenburg, 2025). La reciente victoria del grupo HTS sobre el gobierno de Bashar al-Assad ha otorgado a Turqu\u00eda una influencia sin precedentes sobre Damasco. Sin embargo, esto ha tra\u00eddo como contrapartida un incremento considerable de las tensiones con Tel Aviv.<\/p>\n<p>La emergencia de Turqu\u00eda como principal ganador de la Guerra Civil Siria plantea un desaf\u00edo de magnitud comparable \u2014e incluso mayor\u2014 para los intereses estrat\u00e9gicos de Israel que el que representaba Ir\u00e1n durante la era Assad. A diferencia de Teher\u00e1n, Ankara no es un Estado marginado en la escena internacional, sino un actor preponderante dentro del dispositivo de seguridad de la OTAN y una potencia diplom\u00e1tica de peso con influencia en Europa, Medio Oriente, el C\u00e1ucaso, \u00c1frica y Asia Central. Turqu\u00eda cuenta, adem\u00e1s, con el segundo ej\u00e9rcito m\u00e1s numeroso de la Alianza Atl\u00e1ntica y ha demostrado su voluntad para proyectar poder sobre territorio sirio en m\u00faltiples ocasiones. Al mismo tiempo, el debilitamiento de la flota rusa del Mar Negro debido al desgaste de la Guerra de Ucrania ha abierto una ventana de oportunidad para que la armada turca se consolide como la principal fuerza naval del Mediterr\u00e1neo Oriental. La fuerza a\u00e9rea, por su parte, es una de las m\u00e1s importantes de la regi\u00f3n y podr\u00eda aumentar sustancialmente su capacidad operativa si finalmente Estados Unidos levanta el bloqueo a la venta de cazas F-35, impuesto en 2019 tras la adquisici\u00f3n de sistemas antia\u00e9reos rusos S-400 por parte de Ankara.<\/p>\n<p>A lo anterior se suma una industria militar dom\u00e9stica din\u00e1mica y en expansi\u00f3n, particularmente destacada en el desarrollo de veh\u00edculos a\u00e9reos no tripulados con amplia experiencia operacional como los drones <em>Bayraktar<\/em>. Esto no solo le permite a Turqu\u00eda cubrir buena parte de sus propias necesidades de defensa, sino que adem\u00e1s abre la posibilidad de que Ankara patrocine la reconstrucci\u00f3n del nuevo ej\u00e9rcito sirio, abasteci\u00e9ndolo con asesores militares y armamento turco ya probado en combate.<\/p>\n<p>La incorporaci\u00f3n de Siria a la esfera de influencia turca representar\u00eda un golpe significativo para Israel. Damasco no solo podr\u00eda reconstruir capacidades militares bajo supervisi\u00f3n de Ankara, sino que tambi\u00e9n abrir\u00eda la puerta a una presencia militar permanente de tropas turcas en territorio sirio. Este escenario restringir\u00eda la libertad de acci\u00f3n israel\u00ed en el frente norte, especialmente para su fuerza a\u00e9rea \u2013habituada durante a\u00f1os a operar casi sin restricciones sobre el espacio a\u00e9reo sirio\u2013, e incrementar\u00eda el riesgo de un choque directo entre ambas potencias regionales.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos meses, se han registrado indicios de esta nueva din\u00e1mica. En abril, fuentes de inteligencia occidentales advirtieron al <em>Jerusalem Post<\/em> que Turqu\u00eda tendr\u00eda la intenci\u00f3n de proporcionar sistemas de defensa a\u00e9rea a Siria (Stein, 2025). Asimismo, otras fuentes consultadas por <em>Middle East Eye<\/em> indicaron que parte de esa asistencia incluir\u00eda el despliegue de personal militar turco en la base a\u00e9rea T4, como se mencion\u00f3 en anteriores apartados (Soylu, 2025). Ankara buscar\u00eda reacondicionar las instalaciones para afianzar su control a\u00e9reo en la regi\u00f3n mediante la instalaci\u00f3n de sistemas antia\u00e9reos <em>Hisar <\/em>(de fabricaci\u00f3n nacional), drones y otros activos. Pocos d\u00edas despu\u00e9s de que estas informaciones se hicieran p\u00fablicas, la aviaci\u00f3n israel\u00ed bombarde\u00f3 dicha base (DW, 2025), en lo que bien podr\u00eda leerse como una se\u00f1al de que Israel no tolerar\u00e1 iniciativas que comprometan su superioridad a\u00e9rea ni su libertad operativa en Siria.<\/p>\n<p>En enero de este a\u00f1o, el Comit\u00e9 Nagel \u2013\u00f3rgano asesor del gobierno israel\u00ed encargado de evaluar las necesidades estrat\u00e9gicas y presupuestarias del sector defensa\u2013 emiti\u00f3 un informe en el que instaba a prepararse ante la posibilidad de una guerra con Turqu\u00eda. El documento alertaba sobre el riesgo que implicar\u00eda una eventual alineaci\u00f3n entre facciones radicales sun\u00edes sirias y Ankara, advirtiendo que dicha convergencia podr\u00eda convertirse en una amenaza a\u00fan m\u00e1s peligrosa que la planteada por Ir\u00e1n. En ese mismo contexto, el primer ministro Benjamin Netanyahu declar\u00f3 que \u201cestamos asistiendo a cambios fundamentales en Medio Oriente. Ir\u00e1n ha sido durante mucho tiempo nuestra mayor amenaza, pero nuevas fuerzas est\u00e1n entrando en escena, y debemos estar preparados para lo inesperado\u201d (<em>The Jerusalem Post<\/em>, 2025).<\/p>\n<p>Por su parte, Turqu\u00eda observa con preocupaci\u00f3n que Israel pretenda mantener a Siria como un Estado d\u00e9bil y fragmentado. Esta estrategia no solo contraviene sus ambiciones de ampliar su influencia geopol\u00edtica sobre el pa\u00eds \u00e1rabe, sino que tambi\u00e9n dificultar\u00eda el retorno de los millones de refugiados sirios que a\u00fan residen en territorio turco y entorpecer\u00eda el desarrollo de proyectos econ\u00f3micos en zonas de inter\u00e9s para Ankara. Otra fuente significativa de fricci\u00f3n ha sido el respaldo de Tel Aviv al fortalecimiento de las minor\u00edas dentro de Siria, en particular su hist\u00f3rico apoyo al pueblo kurdo. En ese sentido, el ministro de Exteriores israel\u00ed, Gideon Sa\u2019ar, calific\u00f3 recientemente a los kurdos como \u201caliados naturales\u201d y llam\u00f3 a \u201creforzar los v\u00ednculos con ellos\u201d, tanto en el plano pol\u00edtico como en el \u00e1mbito de la seguridad (Infobae, 2024).<\/p>\n<p>Mientras Israel impulsa la autonom\u00eda de comunidades como los drusos, kurdos y alauitas dentro del territorio sirio, Turqu\u00eda y el nuevo gobierno de Damasco promueven un modelo de gobernanza centralizada, encabezado por un presidente con amplias atribuciones ejecutivas (The Economist, 2025). En este contexto, la consolidaci\u00f3n de una regi\u00f3n aut\u00f3noma kurda en el norte de Siria constituye una aut\u00e9ntica l\u00ednea roja para Ankara, que teme que el eterno fantasma del separatismo kurdo tenga un efecto contagio en su propio territorio.<\/p>\n<p>Si bien el escenario es complejo, el conflicto entre Israel y Turqu\u00eda dista de ser inevitable, y a\u00fan existe un margen considerable para gestionar la creciente rivalidad. En este contexto, el papel de Estados Unidos como mediador ser\u00e1 determinante, tanto para facilitar la entrada de Siria a los Acuerdos de Abraham como para rebajar las tensiones israelo-turcas. La potencia norteamericana mantiene v\u00ednculos estrat\u00e9gicos con ambos pa\u00edses y carece de incentivos para que dos de sus principales aliados en Medio Oriente \u2014uno de ellos miembro de la OTAN\u2014 se enfrenten abiertamente en una disputa geopol\u00edtica.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, persiste la inc\u00f3gnita sobre el rol que jugar\u00e1 la Federaci\u00f3n Rusa en este nuevo escenario. Si Mosc\u00fa mantiene su presencia militar en Siria en bases clave como Tart\u00fas y Jmeimim, Israel podr\u00eda apalancarse en el Kremlin para ejercer un contrapeso contra la influencia turca sin necesidad de involucrarse directamente.<\/p>\n<p>Asimismo, no debe pasarse por alto que los intereses de Turqu\u00eda e Israel no son completamente antag\u00f3nicos. Ambos Estados comparten el objetivo estrat\u00e9gico de mantener a Ir\u00e1n y sus proxys fuera del tablero sirio. Adem\u00e1s, aunque Tel Aviv ha estado favoreciendo la existencia de un Estado sirio debilitado que no represente una amenaza directa, un escenario de guerra civil cr\u00f3nica en el norte tampoco resulta funcional a sus intereses. Tal desorden prolongado aumentar\u00eda el riesgo de que la violencia interna en Siria se desborde hacia territorio israel\u00ed. Por lo tanto, tanto para Ankara como para Tel Aviv, resulta fundamental garantizar ciertos niveles m\u00ednimos de estabilidad en el pa\u00eds vecino, incluso en medio de sus diferencias.<\/p>\n<p>Mientras la confrontaci\u00f3n ret\u00f3rica y las tensiones geopol\u00edticas se desarrollan, tanto Israel como Turqu\u00eda han dado se\u00f1ales incipientes de disposici\u00f3n al di\u00e1logo. En abril, la oficina del primer ministro israel\u00ed inform\u00f3 que una delegaci\u00f3n encabezada por el Asesor de Seguridad Nacional, Tzachi Hanegbi, mantuvo una reuni\u00f3n con altos funcionarios turcos en Azerbaiy\u00e1n, con el objetivo de iniciar conversaciones t\u00e9cnicas orientadas a mejorar la comunicaci\u00f3n bilateral y prevenir incidentes no deseados (Reuters, 2025b). Este tipo de mecanismos, sin embargo, no son in\u00e9ditos en el escenario sirio. Tras la intervenci\u00f3n militar rusa en 2015, Mosc\u00fa y Tel Aviv establecieron una l\u00ednea de coordinaci\u00f3n directa para evitar colisiones accidentales y malentendidos en el espacio a\u00e9reo sirio, una iniciativa que ha demostrado ser eficaz a lo largo del conflicto.<\/p>\n<p>Aunque la rivalidad estrat\u00e9gica entre Israel y Turqu\u00eda parece profundizarse, el hecho de que ambos actores compartan ciertos intereses \u2013y est\u00e9n trabajando en establecer canales de comunicaci\u00f3n activos\u2013 sugiere que el conflicto no es inevitable. En este delicado equilibrio, el grado de coordinaci\u00f3n, contenci\u00f3n y pragmatismo que ambas potencias regionales logren alcanzar en Siria ser\u00e1 determinante para definir el curso de su relaci\u00f3n en los a\u00f1os por venir.<\/p>\n<h2>Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>La ca\u00edda del r\u00e9gimen de Bashar al-Assad en diciembre de 2024 ha marcado un punto de inflexi\u00f3n en la historia reciente de Medio Oriente y ha reconfigurado el equilibrio de poder en Siria. En este nuevo escenario, Turqu\u00eda e Israel han emergido como los actores m\u00e1s influyentes, cada uno impulsado por intereses estrat\u00e9gicos distintos, pero con zonas de superposici\u00f3n que pueden derivar tanto en cooperaci\u00f3n como en conflicto.<\/p>\n<p>Mientras Ankara ha buscado consolidar su esfera de influencia sobre el nuevo gobierno en Damasco, controlar el avance del movimiento kurdo y facilitar el retorno de millones de refugiados, Israel ha priorizado impedir que Siria vuelva a convertirse en una plataforma hostil desde la cual actores como Ir\u00e1n o grupos armados radicales amenacen su seguridad. Esta tensi\u00f3n se proyecta sobre un territorio marcado por la fragilidad institucional, la fragmentaci\u00f3n \u00e9tnico-social y la presencia de m\u00faltiples potencias extranjeras con intereses divergentes y, en muchos casos, contrapuestos entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Aunque existen puntos de fricci\u00f3n crecientes \u2013como el control del espacio a\u00e9reo, la estructura del nuevo Estado sirio o el futuro de las minor\u00edas\u2013, tambi\u00e9n persisten potenciales espacios de entendimiento. Ambos pa\u00edses comparten el inter\u00e9s de mantener a Ir\u00e1n debilitado y con poca influencia, evitar una nueva guerra civil y preservar un m\u00ednimo de estabilidad regional. En definitiva, el futuro de Siria depender\u00e1 en gran medida de la capacidad de Turqu\u00eda e Israel para gestionar su rivalidad sin escalar hacia una confrontaci\u00f3n directa. El curso que adopte esta relaci\u00f3n, entre competencia estrat\u00e9gica y contenci\u00f3n mutua, ser\u00e1 clave no solo para el destino del pa\u00eds \u00e1rabe, sino tambi\u00e9n para el balance de poder de todo Medio Oriente.<\/p>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p>Al-Khalidi, Suleiman, Maya Gebeily y Khalil Ashawi. \u201cSyria&#8217;s Sharaa to discuss defense pact with Turkey&#8217;s Erdogan, sources say.\u201d Reuters, 4 de febrero de 2025. https:\/\/n9.cl\/vgwka.<\/p>\n<p>Al Mayadeen. \u201cUS to withdraw from Syria bases, retain one in Al-Hasakah.\u201d Al Mayadeen, 23 de junio de 2025. https:\/\/n9.cl\/vhbos.<\/p>\n<p>AP News. \u201cWhere Turkey Stands in Syria\u2019s Power Vacuum.\u201d AP News, 2024. https:\/\/n9.cl\/ie6jp.<\/p>\n<p>BBC. \u201cIsrael demands complete demilitarisation of southern Syria.\u201d Por Sebastian Usher. BBC, 24 de febrero de 2025. https:\/\/n9.cl\/9195m.<\/p>\n<p>BBC. \u201cTrump anuncia el fin de las sanciones a Siria: c\u00f3mo el pa\u00eds pas\u00f3 de ser el m\u00e1s firme aliado de Rusia en Medio Oriente a cortejar a Occidente.\u201d Por Paula Rosas. BBC, 15 de mayo de 2025. https:\/\/n9.cl\/wbvts.<\/p>\n<p>Boms, Nir. \u201cIsrael\u2019s Policy on the Syrian Civil War: Risks and Opportunities.\u201d Israel Journal of Foreign Affairs, 2018. https:\/\/n9.cl\/2mopr.<\/p>\n<p>Brandenburg, Rachel. \u201cCould Trump be \u2018mediator-in-chief\u2019 for Turkey and Israel in Syria?\u201d Atlantic Council, 19 de mayo de 2025. https:\/\/n9.cl\/owrlg.<\/p>\n<ol start=\"2025\">\n<li>\u201cIsrael bombardea Damasco y el noroeste de Siria.\u201d Deutsche Welle, 03 de abril de 2025. https:\/\/n9.cl\/v9dcj.<\/li>\n<li>\u201cTurqu\u00eda, \u00bfel ganador en Siria?\u201d Deutsche Welle, 10 de diciembre de 2023. https:\/\/n9.cl\/ume5t.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Eisenkot, Gadi, y Gabi Siboni. \u201cThe Campaign Between Wars: How Israel Rethought Its Strategy to Counter Iran&#8217;s Malign Regional Influence.\u201d The Washington Institute for Near East Policy, 4 de septiembre de 2019. https:\/\/n9.cl\/pa40y.<\/p>\n<p>Etzion, Udi. \u201cIsrael must prepare for potential war with Turkey, Nagel Committee warns.\u201d The Jerusalem Post, 6 de enero de 2025. https:\/\/n9.cl\/osebhq.<\/p>\n<p>Fabian, Emanuel. \u201cIDF has built 9 military posts inside Syria buffer zone, reveals defense chief.\u201d The Times of Israel, 23 de febrero de 2025. https:\/\/n9.cl\/b8eww.<\/p>\n<p>Fabian, Emanuel, y ToI Staff. \u201cIn historic campaign across Syria, IDF says it destroyed 80% of Assad regime&#8217;s military.\u201d The Times of Israel, 10 de diciembre de 2024. https:\/\/n9.cl\/t5h9y.<\/p>\n<p>FM Review. \u201cEncouraging Syrian Return through Infrastructure Investment.\u201d Forced Migration Review, 2022. https:\/\/n9.cl\/bs5wo6.<\/p>\n<p>France 24. \u201cMiles de migrantes en la frontera entre Turqu\u00eda y Grecia, a causa de la guerra en Siria.\u201d France 24, 10 de marzo de 2020. https:\/\/n9.cl\/257dwv.<\/p>\n<p>GAPs Blog. \u201cInfrastructure Investments and Return: Turkish Operations in Syria.\u201d GAPs Blog, enero de 2024. https:\/\/n9.cl\/coudm4.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez Levaggi, Ariel. \u201cPol\u00edtica Exterior de Turqu\u00eda en la Guerra Civil Siria: la crisis de Idlib.\u201d Serie de Art\u00edculos y Testimonios, n.\u00ba 155, Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, marzo de 2020. https:\/\/n9.cl\/hg1hi.<\/p>\n<p>Gross, Judah Ari. \u201cIDF chief finally acknowledges that Israel supplied weapons to Syrian rebels.\u201d The Times of Israel, 14 de enero de 2019. https:\/\/n9.cl\/2gef9.<\/p>\n<p>Gumrukcu, Tuvan. \u201cTurkey backing Syria\u2019s military has no immediate withdrawal plans \u2014 defence.\u201d Reuters, 4 de junio de 2025. https:\/\/n9.cl\/cgh0s.<\/p>\n<p>Gumrukcu, Tuvan. \u201cTurkish foreign minister says no room for Kurdish militants in Syria&#8217;s future.\u201d Reuters, 22 de diciembre de 2024. https:\/\/n9.cl\/on1nw.<\/p>\n<p>Infobae. \u201cTurqu\u00eda bombarde\u00f3 Idlib y abri\u00f3 la frontera para que los refugiados sirios se vayan a Europa tras la muerte de 33 soldados.\u201d Infobae, 28 de febrero de 2020. https:\/\/n9.cl\/5ozcc7.<\/p>\n<p>Infobae. \u201cEl nuevo ministro de Exteriores israel\u00ed aboga por una \u2018alianza natural\u2019 con el pueblo kurdo.\u201d Infobae, 22 de diciembre de 2024. https:\/\/n9.cl\/13d97u.<\/p>\n<p>Infobae. \u201cIsrael anunci\u00f3 un bombardeo cerca del palacio presidencial de Siria en respuesta a la violencia contra la comunidad drusa.\u201d Infobae, 1 de mayo de 2025. https:\/\/n9.cl\/eiq30.<\/p>\n<p>Kaduri, Eden. \u201cThe Campaign between the Wars in Syria: What Was, What Is, and What Lies Ahead.\u201d The Institute for National Security Studies (INSS), 6 de marzo de 2023. https:\/\/n9.cl\/j4k7j.<\/p>\n<p>Krever, Mick. \u201cWatching with trepidation and glee, Netanyahu orders military to seize Syria buffer zone.\u201d CNN, 8 de septiembre de 2024. https:\/\/n9.cl\/dfbsw.<\/p>\n<p>Phillips, Christopher. The Battle for Syria: International Rivalry in the New Middle East. New Haven: Yale University Press, 2020.<\/p>\n<p>Piven, Ben. \u201cTimeline: Israeli attacks on Syrian targets.\u201d Al Jazeera, 5 de mayo de 2013. https:\/\/n9.cl\/b3w51x.<\/p>\n<p>Reuters a. \u201cTurkey&#8217;s operations against Kurdish militants in northern Syria continuing, official says.\u201d Reuters, 12 de marzo de 2025. https:\/\/n9.cl\/h70g5.<\/p>\n<p>Reuters b. \u201cTurkey, Israel have begun talks to avoid clashes in Syria, sources say.\u201d Reuters, 10 de abril de 2025. https:\/\/n9.cl\/lq8dvm.<\/p>\n<p>Reuters c. \u201cUS to scale down its military bases in Syria, envoy says.\u201d Reuters, 3 de junio de 2025. https:\/\/n9.cl\/2xgil.<\/p>\n<p>Soylu, Ragip. \u201cTurkey moves to take control of Syria&#8217;s strategic T4 air base: Sources.\u201d Middle East Eye, 1 de abril de 2025. https:\/\/n9.cl\/lf6x5.<\/p>\n<p>Stein, Amichai. \u201cAlerta en Medio Oriente: Turqu\u00eda instalar\u00e1 bases militares en Siria.\u201d The Jerusalem Post, 2 de abril de 2025. https:\/\/n9.cl\/jur2d.<\/p>\n<p>The Economist. \u201cTurkey and Israel are becoming deadly rivals in Syria.\u201d The Economist, 7 de abril de 2025. https:\/\/n9.cl\/o8j8y.<\/p>\n<p>The New Arab. \u201cIsrael\u2019s Netanyahu declares end of Syria border agreement, orders military to seize buffer zone.\u201d The New Arab, 8 de diciembre de 2024. https:\/\/n9.cl\/bx6pz.<\/p>\n<p>Yildiz, Tuba. \u201c\u00bfQu\u00e9 esconde Israel al presentarse como \u2018protector\u2019 de los drusos sirios?\u201d TRT Global, 9 de mayo de 2025. https:\/\/n9.cl\/19g97.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Mar\u00eda Dom\u00ednguez Aumirall y Santiago 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