{"id":43476,"date":"2025-10-23T18:48:57","date_gmt":"2025-10-23T21:48:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=43476"},"modified":"2025-12-19T12:58:31","modified_gmt":"2025-12-19T15:58:31","slug":"bolivia-en-modo-postmasismo-entre-la-espada-del-desorden-heredado-y-la-pared-de-la-validacion-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2025\/10\/23\/bolivia-en-modo-postmasismo-entre-la-espada-del-desorden-heredado-y-la-pared-de-la-validacion-internacional\/","title":{"rendered":"Bolivia en modo postmasismo: entre la espada del desorden heredado y la pared de la validaci\u00f3n internacional"},"content":{"rendered":"<p>El domingo pasado el senador centrista <strong>Rodrigo\u00a0Paz Pereyra,<\/strong> bajo el sello del PDC (Partido Dem\u00f3crata Cristiano), -hijo de uno de los fundadores del Movimiento de Izquierda Revolucionaria y expresidente <strong>Jaime Paz Zamora<\/strong> (1989-1993)-, triunf\u00f3 junto a su compa\u00f1ero de f\u00f3rmula, <strong>Edman Lara<\/strong>, en el primer balotaje presidencial de la historia democr\u00e1tica de Bolivia. Ello representa algo m\u00e1s que un cambio de nombre en la presidencia: es la cristalizaci\u00f3n de un malestar profundo con casi dos d\u00e9cadas del Movimiento al Socialismo (MAS), y la b\u00fasqueda de una v\u00eda media entre continuidad y ruptura. <strong>Paz<\/strong>, se impuso con un 54,5\u00a0% de los votos frente al 45\u00a0% de su rival de Alianza Libre, <strong>Jorge \u201cTuto\u201d Quiroga<\/strong>, y asumir\u00e1 la presidencia el pr\u00f3ximo 8 de noviembre, prometiendo abrir el pa\u00eds a la inversi\u00f3n privada y extranjera. En un contexto de crisis econ\u00f3mica (escasez de d\u00f3lares, insuficiencia de combustibles, alimentos, medicinas y otros insumos b\u00e1sicos), con un proceso de inflaci\u00f3n sostenida (de 25%, la m\u00e1s alta despu\u00e9s de Venezuela y Argentina); reservas en m\u00ednimo, deuda externa de US$13.806 millones y una administraci\u00f3n nacional que concentra m\u00e1s del 85% del presupuesto estatal. Esta elecci\u00f3n presidencial marca un hito hist\u00f3rico en la pol\u00edtica boliviana: es la primera vez en dos d\u00e9cadas que el MAS no ocupa la presidencia del pa\u00eds. Sin embargo, lo que podr\u00eda interpretarse como un cambio de rumbo tajante se presenta como una transici\u00f3n compleja, matizada por sombras de sospecha, compromisos ambiguos y esa pesada herencia econ\u00f3mica a la que se agrega la disonancia geopol\u00edtica.<\/p>\n<p>Lejos de una ruptura total con el pasado, el ascenso de <strong>Paz <\/strong>parece m\u00e1s bien una apuesta al equilibrio: convertirse en el \u201calgod\u00f3n entre los cristales\u201d de una sociedad polarizada entre actores del MAS residual y una derecha que exige reformas estructurales sin concesiones. En ese sentido, el nuevo mandatario representa una opci\u00f3n centrista, reformista, pero gradualista, consciente de que buena parte de la econom\u00eda boliviana vive en la informalidad y depende de subsidios y transferencias que no pueden ser eliminadas de un plumazo. Sin embargo, muchos se preguntan c\u00f3mo aplicar\u00e1 las medidas que prometi\u00f3 con el d\u00e9ficit fiscal cercano al 10% del PIB que prev\u00e9 reducir, tras descartar financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI), como planteaba el candidato <strong>Jorge Quiroga<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Paz<\/strong> ha dicho que los recursos del Estado alcanzan y anticip\u00f3 que usar\u00e1 cr\u00e9ditos por m\u00e1s de US$3.500 millones que Bolivia ya tiene aprobados de organismos multilaterales, que el gobierno saliente nunca utiliz\u00f3. Tambi\u00e9n indic\u00f3 que levantar\u00e1 los subsidios al combustible, excepto los dirigidos a los \u00absectores vulnerables\u00bb de la sociedad. Esos subsidios caracterizaron a los gobiernos del MAS y el a\u00f1o pasado llegaron a US$2.000 millones, pero muchos los consideran insostenibles debido a los problemas fiscales del pa\u00eds y a la escasez actual de combustibles.<\/p>\n<p>Este condicionamiento pol\u00edtico se traduce tambi\u00e9n en el Congreso, donde el oficialismo no contar\u00e1 con mayor\u00eda autom\u00e1tica. Lo que preocupa a muchos analistas, es lo que vaya a pasar el d\u00eda despu\u00e9s de la toma de posesi\u00f3n, debido a que ninguna fuerza pol\u00edtica tiene mayor\u00eda parlamentaria y para las reformas estructurales (el ganador centr\u00f3 su propuesta en la reducci\u00f3n del gasto fiscal, la redistribuci\u00f3n del presupuesto nacional en favor de las regiones y reformas tributarias), se necesitan consensos de dos tercios. En la votaci\u00f3n de la primera vuelta del mes de agosto, qued\u00f3 conformada la Asamblea Legislativa Plurinacional, con seis partidos y a priori se observa un escenario de fragmentaci\u00f3n parlamentaria y tambi\u00e9n de los frentes pol\u00edticos de las diferentes corrientes internas.<\/p>\n<p>Para avanzar en su ambicioso programa de reformas deber\u00e1 articular alianzas con sectores diversos, gestionar tensiones internas y encontrar puntos de equilibrio entre las urgencias sociales y las expectativas del capital privado. La econom\u00eda boliviana est\u00e1 urgida de inversiones, pr\u00e9stamos multilaterales y reordenamiento fiscal, pero tambi\u00e9n necesita sostener la fr\u00e1gil red de contenci\u00f3n social que impide un estallido. El saldo del gobierno de <strong>Luis Arce<\/strong> deja m\u00e1s inc\u00f3gnitas que certezas. Bolivia, pese a su potencial energ\u00e9tico (gas, petr\u00f3leo, litio), sufri\u00f3 una profunda par\u00e1lisis en materia de exploraci\u00f3n, industrializaci\u00f3n y geopol\u00edtica de los recursos. El pa\u00eds qued\u00f3 atrapado en un modelo extractivista sin valor agregado, sin nuevos proyectos de gran escala, y con un discurso ideol\u00f3gico que lo alej\u00f3 de oportunidades estrat\u00e9gicas para captar inversiones. Para este a\u00f1o, seg\u00fan el FMI, se espera un crecimiento estimado en torno al 1,2%, una tasa por debajo de su promedio hist\u00f3rico y por detr\u00e1s del promedio regional. La ca\u00edda en la exportaci\u00f3n de gas natural \u2014principal fuente de divisas del pa\u00eds\u2014 ha reducido los ingresos fiscales, lo que ha impactado directamente en la sustentabilidad de los subsidios que sostienen gran parte del consumo popular. La deuda p\u00fablica ha superado el 80% del PBI, y las reservas internacionales netas apenas rozan los 1.500 millones de d\u00f3lares, uno de los niveles m\u00e1s bajos desde 2006, generando incertidumbre sobre la capacidad del Estado para sostener su modelo de gasto.<\/p>\n<p>A esto se suma un desaf\u00edo estructural: m\u00e1s del 70% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa est\u00e1 empleada en el sector informal, lo que complica la recaudaci\u00f3n fiscal y la implementaci\u00f3n de reformas estructurales. Un corto plazo con mucha presi\u00f3n inflacionaria contenida artificialmente por controles de precios y subsidios al combustible, cuya continuidad es incierta sin asistencia financiera internacional. La moneda nacional, -el peso boliviano- ha resistido una devaluaci\u00f3n formal gracias a un tipo de cambio fijo, pero el d\u00f3lar paralelo se ha disparado, evidenciando tensiones en el mercado cambiario. <strong>Paz <\/strong>deber\u00e1 navegar entre las demandas de apertura econ\u00f3mica, el reclamo social por estabilidad y la necesidad de credibilidad ante organismos multilaterales y socios estrat\u00e9gicos como Brasil, Argentina y China; especialmente con los dos primeros ya comenz\u00f3 tratativas para garantizar el suministro de combustibles ante la grave escasez que afecta al pa\u00eds.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el alineamiento internacional err\u00e1tico de Bolivia durante la \u00faltima etapa \u2014con v\u00ednculos estrechos con pa\u00edses con baja reputaci\u00f3n en el sistema internacional o aislados de las cadenas productivas globales\u2014 min\u00f3 la confianza de inversores y socios comerciales.<\/p>\n<p>Uno de los grandes desaf\u00edos del nuevo gobierno ser\u00e1 reencauzar la pol\u00edtica exterior boliviana y posicionarla como un actor responsable, estable y atractivo. En este marco, la entrega \u2013 en julio de 2024-, del Instrumento de Ratificaci\u00f3n del Protocolo de Adhesi\u00f3n al MERCOSUR, cobra un sentido clave. Bolivia dispone ahora de hasta cuatro a\u00f1os para terminar de armonizarse con la regulaci\u00f3n del Mercosur. Esta ventana debe ser utilizada con inteligencia para fortalecer los v\u00ednculos con Brasil, Argentina Uruguay y Paraguay, sin perder de vista la oportunidad de jugar un rol log\u00edstico relevante en el proyecto rutas de integraci\u00f3n sudamericana del gobierno de Brasil: las llamadas rutas 3 y 4, Cuadrante Rond\u00f3n y Bioce\u00e1nica de Capricornio respectivamente.<\/p>\n<p>A nivel global, Bolivia debe reconstruir puentes con organismos multilaterales, socios comerciales confiables y potencias dispuestas a colaborar en la transici\u00f3n energ\u00e9tica y la inclusi\u00f3n social. En materia de gesti\u00f3n de los recursos naturales, especialmente el litio y el gas (<strong>Paz<\/strong> afirm\u00f3 que su administraci\u00f3n revisar\u00e1 todos los contratos firmados por el gobierno saliente, especialmente los acuerdos con empresas y gobiernos de Rusia y China); esto puede significar una v\u00eda de acceso a alianzas estrat\u00e9gicas que pueden renovarse, buscando reactivar la econom\u00eda. Una de las primeras declaraciones de <strong>Paz<\/strong> tras su victoria fue su voluntad de reanudar las relaciones con los Estados Unidos, suspendidas desde que, en septiembre de 2008, cuando el presidente <strong>Evo Morales<\/strong> expuls\u00f3 al embajador estadounidense <strong>Philip Goldberg<\/strong> y a miembros de la Agencia Antinarc\u00f3ticos de Estados Unidos (DEA), bajo la acusaci\u00f3n de conspirar con la oposici\u00f3n. En 2013 tambi\u00e9n hab\u00eda expulsado del pa\u00eds a la agencia estadounidense de cooperaci\u00f3n internacional (USAID), por motivos similares.<\/p>\n<p>El presidente electo tambi\u00e9n anunci\u00f3 la apertura de una nueva etapa de di\u00e1logo con Chile, pa\u00eds con el que Bolivia mantiene disputas hist\u00f3ricas por el acceso al oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Bolivia y Chile no tienen relaciones diplom\u00e1ticas desde 1978; la tensi\u00f3n se agudiz\u00f3 tras la demanda presentada ante la Corte Internacional de Justicia en 2013 y el fallo de 2018, que ratific\u00f3 que Chile no tiene obligaci\u00f3n legal de negociar la salida al mar. <strong>Paz<\/strong> explic\u00f3 que, pese a ese fallo, considera posible avanzar en una agenda bilateral.<\/p>\n<p>Pero el \u201ctal\u00f3n de Aquiles\u201d sigue estando dentro de casa: Bolivia adem\u00e1s de tener que enfrentar un problema estructural de informalidad, se le suma la creciente incidencia del narcotr\u00e1fico y los circuitos ilegales de exportaci\u00f3n, que han penetrado algunas estructuras estatales y territoriales, generando un doble poder dif\u00edcil de desmontar.<\/p>\n<p>El mapa electoral, una vez m\u00e1s mostr\u00f3 la grieta boliviana, una divisi\u00f3n entre las regiones del occidente, que principalmente re\u00fanen a antiguos votantes del MAS, y las regiones del oriente que apoyaron un cambio hacia una liberalizaci\u00f3n m\u00e1s radical de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Regiones en el oeste del pa\u00eds, como La Paz, Oruro, Potos\u00ed, Chuquisaca y Cochabamba mantuvieron y ampliaron su apoyo a <strong>Rodrigo Paz<\/strong>. Estas zonas tienen una fuerte identidad ind\u00edgena y obrera y, si bien reina el desencanto por el MAS, tienen claro el poder de resistencia, a modelos de derecha como los que vivi\u00f3 el pa\u00eds en la d\u00e9cada de 1990.<\/p>\n<p>El este del pa\u00eds en cambio, \u2013con los departamentos de Santa Cruz de a Sierra, Beni y Pando\u2013 se mantuvo conservador, alineado con intereses empresariales, menor dependencia del Estado y mayor apertura econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>La victoria de <strong>Rodrigo Paz<\/strong> se presenta como un nuevo comienzo que permita redefinir el modelo boliviano de desarrollo. Uno que reconozca los aportes sociales del pasado, pero tambi\u00e9n sus l\u00edmites estructurales; que promueva la inversi\u00f3n privada sin excluir a los sectores vulnerables; que apueste por la integraci\u00f3n regional sin repetir alineamientos ideol\u00f3gicos anti sistema.<\/p>\n<p>Para evitar el desgaste de la democracia, se puede extrapolar al caso de Bolivia lo que expresa <strong>Alberto Vergara<\/strong> para toda la regi\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, en su libro \u201cRep\u00fablicas defraudadas\u201d, donde plantea claramente: \u201cla rep\u00fablica tiene que recuperar un contenido sustantivo, hay que pensar un r\u00e9gimen de ciudadan\u00eda y un r\u00e9gimen que permita y facilite la movilidad social\u201d, \u201cel inicio de la rep\u00fablica es acabar justamente con los estamentos que determinan qu\u00e9 vas a poder lograr en la vida simplemente por el sitio en el que naciste en la sociedad\u201d. Por eso, para este nuevo gobierno el margen de error es m\u00ednimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Alejandro Safarov<\/strong><\/em><br \/>\nIntegrante<br \/>\nDepartamento de America Latina y el Caribe<br \/>\nIRI-UNLP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Alejandro Safarov<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":21671,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[1859,1960,1938,1142],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",600,160,false],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",375,100,false],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",720,192,false],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Noel\u00ed Scarpelli","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/noeli\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por Alejandro Safarov","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43476"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43476"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43476\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43478,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43476\/revisions\/43478"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}