{"id":44269,"date":"2026-02-11T08:50:31","date_gmt":"2026-02-11T11:50:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=44269"},"modified":"2026-02-13T11:15:19","modified_gmt":"2026-02-13T14:15:19","slug":"estamos-en-la-antesala-de-una-nueva-guerra-fria-regional-en-medio-oriente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2026\/02\/11\/estamos-en-la-antesala-de-una-nueva-guerra-fria-regional-en-medio-oriente\/","title":{"rendered":"\u00bfEstamos en la antesala de una nueva Guerra Fr\u00eda regional en Medio Oriente?"},"content":{"rendered":"<p>En las \u00faltimas semanas, la din\u00e1mica regional volvi\u00f3 m\u00e1s n\u00edtida una hip\u00f3tesis: Medio Oriente tiende a reordenarse en torno a alineamientos pragm\u00e1ticos. No son las afinidades ideol\u00f3gicas las que explican por s\u00ed solas el mapa de alianzas, sino la convergencia de intereses estrat\u00e9gicos \u2014seguridad, estabilidad dom\u00e9stica, proyecci\u00f3n econ\u00f3mica y control de zonas de influencia\u2014 la que est\u00e1 reconfigurando v\u00ednculos y elevando el riesgo de una confrontaci\u00f3n indirecta, con una l\u00f3gica que recuerda (aunque no replica) a la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>Hablar de \u201cbloques\u201d puede ser \u00fatil como herramienta anal\u00edtica, pero conviene aclarar su l\u00edmite: no existen coaliciones r\u00edgidas, con fronteras n\u00edtidas y disciplina interna permanente, como ocurri\u00f3 durante buena parte de la competencia entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En Medio Oriente, los alineamientos funcionan m\u00e1s como coaliciones flexibles: se consolidan en un conflicto, se relajan en otro y, en ocasiones, conviven con rivalidades entre socios.<\/p>\n<p>Aun con esa salvedad, puede distinguirse una primera tendencia asociada a actores que privilegian el mantenimiento del statu quo y la contenci\u00f3n de la inestabilidad regional, con una preocupaci\u00f3n constante por el \u201cderrame\u201d hacia la pol\u00edtica dom\u00e9stica (seguridad, legitimidad, econom\u00eda). En distintos grados, este espacio incluye a Arabia Saudita, Egipto, Qatar, Pakist\u00e1n y Turqu\u00eda, aunque con agendas nacionales propias y fricciones puntuales.<\/p>\n<p>En paralelo, se observa un segundo agrupamiento menos homog\u00e9neo, unido por la idea de que el orden regional existente no logr\u00f3 contener amenazas persistentes \u2014desde redes armadas y conflictos cr\u00f3nicos hasta la disputa por la arquitectura de seguridad regional\u2014 y que, por lo tanto, es necesario reconfigurar equilibrios mediante alianzas, instrumentos econ\u00f3micos y proyecci\u00f3n securitaria. Aqu\u00ed suelen ubicarse Israel y Emiratos \u00c1rabes Unidos, acompa\u00f1ados por socios perif\u00e9ricos en algunos ejes.<\/p>\n<p>Esta lectura \u201cen bloques\u201d, sin embargo, queda incompleta si no se incorpora un dato central: una parte relevante de la competencia actual no ocurre entre bloques, sino entre los miembros de los diferentes bloques. Y el caso m\u00e1s ilustrativo es la rivalidad \u2014a veces silenciosa, a veces expl\u00edcita\u2014 entre Arabia Saudita y Emiratos \u00c1rabes Unidos. Ambos comparten, en t\u00e9rminos generales, un inter\u00e9s por la estabilidad y por limitar amenazas regionales, pero difieren en su forma de traducir poder y en su proyecto de liderazgo. En otras palabras, la regi\u00f3n puede mostrar rasgos de polarizaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n exhibe una competencia intra-eje por influencia, prestigio y centralidad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>La animosidad subyacente entre Arabia Saudita y Emiratos \u00c1rabes Unidos se volvi\u00f3 m\u00e1s expl\u00edcita en enero, cuando voces medi\u00e1ticas saud\u00edes intensificaron cr\u00edticas contra Abu Dhabi, acus\u00e1ndolo de \u201cinvertir en el caos\u201d en escenarios del norte y el Cuerno de \u00c1frica y de actuar como instrumento de la agenda israel\u00ed en la regi\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 del tono, el episodio es revelador: la disputa ya no se expresa \u00fanicamente como divergencias t\u00e1cticas, sino como una competencia estrat\u00e9gica amplia, que combina dimensiones econ\u00f3micas, pol\u00edticas y de seguridad.<\/p>\n<p>Parte de los incentivos que aceleraron esta rivalidad provienen de la nueva proyecci\u00f3n saud\u00ed como potencia que busca consolidar centralidad regional \u2014incluida la ambici\u00f3n de atraer capital, sedes corporativas, turismo y log\u00edstica\u2014 en \u00e1reas donde Emiratos construy\u00f3 ventajas comparativas durante d\u00e9cadas. En el marco de <em>Vision 2030<\/em>, Riad intenta reducir su dependencia del petr\u00f3leo y posicionarse como <em>hub<\/em> de finanzas, negocios y turismo. Para materializar ese giro, el Reino necesita captar vol\u00famenes significativos de inversi\u00f3n extranjera, algo que a su vez exige previsibilidad, estabilidad y un entorno regional relativamente calmo. La competencia, sin embargo, no queda solo \u201cpuertas adentro\u201d sino que se proyecta hacia afuera en forma de presiones diplom\u00e1ticas, disputas por redes de influencia y enfrentamientos indirectos en teatros perif\u00e9ricos.<\/p>\n<p>El ejemplo m\u00e1s evidente de esa confrontaci\u00f3n indirecta aparece en Yemen. El pa\u00eds permanece fragmentado por una guerra civil en la que conviven m\u00faltiples actores. De manera esquem\u00e1tica, una parte del territorio est\u00e1 bajo el gobierno reconocido internacionalmente y el Consejo de Liderazgo Presidencial (PLC), con respaldo saud\u00ed; otra zona clave est\u00e1 controlada por los hut\u00edes (<em>Ansar Allah<\/em>), respaldados por Ir\u00e1n y con presencia en \u00e1reas densamente pobladas y en San\u00e1; y, en el sur, el Consejo de Transici\u00f3n del Sur (STC), respaldado por Emiratos, sostiene una agenda secesionista. En este escenario, Riad y Abu Dhabi no solo enfrentan amenazas comunes, sino que tambi\u00e9n compiten por modelar el resultado pol\u00edtico y por construir socios locales funcionales a sus intereses.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de Yemen, la competencia saud\u00ed-emirat\u00ed se proyecta sobre otros tableros \u2014Sud\u00e1n y, en menor medida, Siria\u2014 donde ambos actores tienden a priorizar objetivos distintos. En l\u00edneas generales, Arabia Saudita privilegia la estabilidad y la reducci\u00f3n de riesgos sist\u00e9micos, siempre que no perciba una amenaza directa al Reino ni a su agenda de transformaci\u00f3n econ\u00f3mica. Emiratos \u00c1rabes Unidos, en cambio, suele enfatizar una l\u00f3gica securitaria preventiva orientada a limitar el ascenso de actores islamistas \u2014en especial aquellos vinculados al islam pol\u00edtico\u2014 y a moldear resultados locales a trav\u00e9s de alianzas selectivas.<\/p>\n<p>En Sud\u00e1n, esta divergencia se volvi\u00f3 especialmente visible: mientras Riad impuls\u00f3 iniciativas diplom\u00e1ticas y sostuvo v\u00ednculos con las Fuerzas Armadas Sudanesas, Abu Dhabi fue se\u00f1alado en reportes y hallazgos externos como sost\u00e9n material de las Fuerzas de Apoyo R\u00e1pido (RSF), aunque Emiratos lo niega.<\/p>\n<p>En Siria, la divergencia saud\u00ed-emirat\u00ed tambi\u00e9n se hace visible. Para Riad, respaldar al nuevo liderazgo en Damasco \u2014encabezado por <strong>Ahmed al-Sharaa<\/strong>\u2014 aparece como la opci\u00f3n menos costosa para contener riesgos, reducir vac\u00edos de poder y encauzar una transici\u00f3n que, con incentivos econ\u00f3micos, podr\u00eda volverse m\u00e1s gobernable. En esa l\u00f3gica, Arabia Saudita viene apostando por paquetes de inversi\u00f3n y proyectos presentados como motores de reconstrucci\u00f3n y, sobre todo, de estabilizaci\u00f3n. Emiratos, en cambio, se muestra m\u00e1s esc\u00e9ptico respecto de la capacidad del nuevo presidente para consolidar instituciones estables y, en particular, para cortar definitivamente con redes y reflejos asociados al islamismo militante.<\/p>\n<p>Las diferencias se vuelven especialmente visibles en la relaci\u00f3n con Israel. Mientras Arabia Saudita sostuvo durante a\u00f1os que la normalizaci\u00f3n requer\u00eda avances sustantivos hacia una soluci\u00f3n para Palestina, Emiratos opt\u00f3 por avanzar con los Acuerdos de Abraham bajo patrocinio estadounidense, priorizando beneficios estrat\u00e9gicos inmediatos. Tras el 7 de octubre, la din\u00e1mica regional a\u00f1adi\u00f3 nuevas tensiones: el conflicto empuj\u00f3 a Israel a adoptar posturas m\u00e1s marcadas por el uso de la fuerza, reforzando afinidades t\u00e1cticas con actores que sostienen una visi\u00f3n m\u00e1s \u201cactivista\u201d del orden regional, entre ellos Emiratos.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la idea de una \u201cGuerra Fr\u00eda regional\u201d captura un rasgo real \u2014la expansi\u00f3n de la competencia indirecta y la disputa por influencia\u2014, pero debe usarse con precisi\u00f3n. Medio Oriente no se est\u00e1 partiendo en dos campos cerrados: muestra una combinaci\u00f3n de alineamientos pragm\u00e1ticos, coaliciones variables y rivalidades internas. Y, justamente por esa mezcla \u2014m\u00e1s fluida y menos disciplinada\u2014, el riesgo no reside solo en la ret\u00f3rica de \u201cbandos\u201d, sino en la acumulaci\u00f3n de fricciones locales, escenarios perif\u00e9ricos y apuestas cruzadas que, bajo ciertas condiciones, pueden escalar hacia crisis m\u00e1s amplias.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Franco Serrano<\/strong><\/em><br \/>\nIntegrante<br \/>\nDepartamento de Medio Oriente<br \/>\nIRI-UNLP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Franco Serrano<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":21671,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[1858,1980,1138],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"large":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-m":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",600,160,false],"ocean-thumb-ml":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"ocean-thumb-l":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200-272x182.png",272,182,true],"sow-blog-portfolio":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",375,100,false],"sow-blog-grid":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",720,192,false],"sow-blog-alternate":["https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/opinionesIRI-FEAT-750x200.png",750,200,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Noel\u00ed Scarpelli","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/noeli\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por Franco Serrano","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44269"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44269"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44269\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44271,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44269\/revisions\/44271"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}