{"id":46511,"date":"2026-07-27T19:21:42","date_gmt":"2026-07-27T22:21:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=46511"},"modified":"2026-07-27T19:22:07","modified_gmt":"2026-07-27T22:22:07","slug":"la-soberania-intervenida-la-disputa-milei-lula-y-el-principio-de-no-intervencion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2026\/07\/27\/la-soberania-intervenida-la-disputa-milei-lula-y-el-principio-de-no-intervencion\/","title":{"rendered":"La soberan\u00eda intervenida: la disputa Milei-Lula y el principio de no intervenci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Las doctrinas no desaparecen de un d\u00eda para otro. Primero dejan de respetarse y, mucho despu\u00e9s, se advierte que ya no ordenan el sistema internacional.<\/p>\n<p>La visita de <strong>Javier Milei<\/strong> a Brasil para participar en la convenci\u00f3n del Partido Liberal y respaldar la candidatura presidencial de <strong>Fl\u00e1vio Bolsonaro<\/strong> abri\u00f3 una nueva crisis en la relaci\u00f3n de los gobiernos de Brasil y Argentina. El presidente argentino no se limit\u00f3 a expresar una preferencia ideol\u00f3gica: pidi\u00f3 p\u00fablicamente la derrota de <strong>Luiz In\u00e1cio Lula da Silva<\/strong>, agravi\u00f3 al mandatario brasile\u00f1o y atac\u00f3 al juez del Supremo Tribunal Federal <strong>Alexandre de Moraes<\/strong>, quien hab\u00eda rechazado la solicitud para que <strong>Milei<\/strong> visitara al expresidente <strong>Jair Bolsonaro<\/strong>, condenado y bajo arresto domiciliario.<\/p>\n<p>La respuesta de Brasil fue inmediata, el Ministerio de Relaciones Exteriores llam\u00f3 a consultas a su embajador en Buenos Aires, <strong>Julio Bitelli<\/strong>, y convoc\u00f3 al representante argentino en Brasilia, <strong>Guillermo Daniel Raimondi<\/strong>, para exigir explicaciones. Itamaraty consider\u00f3 las declaraciones una afrenta directa contra las autoridades y las instituciones brasile\u00f1as. Al regresar a Buenos Aires, <strong>Milei<\/strong> volvi\u00f3 a elevar el tono y sostuvo que el gobierno de Brasil hab\u00eda financiado parte de una supuesta campa\u00f1a contra la Argentina durante el Mundial de f\u00fatbol, aunque no present\u00f3 p\u00fablicamente pruebas que permitieran comprobar la acusaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El episodio puede ser le\u00eddo como otro cap\u00edtulo de la mala relaci\u00f3n personal entre <strong>Milei<\/strong> y <strong>Lula<\/strong>, pero reducirlo a una sucesi\u00f3n de insultos ocultar\u00eda un problema m\u00e1s profundo. Lo que est\u00e1 en juego es la frontera, cada vez menos clara, entre la leg\u00edtima expresi\u00f3n de afinidades pol\u00edticas y la participaci\u00f3n de un gobernante en la competencia interna de otro Estado.<\/p>\n<p>La Paz de Westfalia suele ser presentada como el punto de partida del orden internacional basado en Estados soberanos. Esa interpretaci\u00f3n ha sido discutida: la soberan\u00eda no naci\u00f3 de manera instant\u00e1nea en 1648, sino que fue el resultado de una larga evoluci\u00f3n pol\u00edtica y jur\u00eddica. Westfalia conserva, no obstante, un valor simb\u00f3lico indudable porque representa la progresiva consolidaci\u00f3n de autoridades territoriales capaces de organizar su vida interna sin quedar sometidas al juicio permanente de poderes externos.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina no recibi\u00f3 pasivamente esa tradici\u00f3n europea. La reformul\u00f3 a partir de su propia experiencia hist\u00f3rica, marcada por intervenciones militares, ocupaciones, bloqueos, presiones financieras y condicionamientos diplom\u00e1ticos. La Doctrina Calvo defendi\u00f3 la jurisdicci\u00f3n nacional frente a las pretensiones de los extranjeros de obtener una protecci\u00f3n superior a la reconocida a los ciudadanos locales. La Doctrina Drago sostuvo que las deudas p\u00fablicas no pod\u00edan justificar el uso de la fuerza ni la ocupaci\u00f3n territorial. D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, la Doctrina Estrada cuestion\u00f3 la pr\u00e1ctica por la cual algunos gobiernos se atribu\u00edan la facultad de reconocer o desconocer la legitimidad de las autoridades de otros pa\u00edses. Detr\u00e1s de sus diferencias exist\u00eda una preocupaci\u00f3n com\u00fan: impedir que los Estados m\u00e1s poderosos convirtieran sus preferencias pol\u00edticas o econ\u00f3micas en derechos de intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa tradici\u00f3n qued\u00f3 incorporada con especial intensidad al sistema interamericano. El art\u00edculo 19 de la Carta de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos establece que ning\u00fan Estado puede intervenir directa o indirectamente en los asuntos internos o externos de otro y extiende la prohibici\u00f3n a las formas de injerencia que afecten sus componentes pol\u00edticos, econ\u00f3micos y culturales. En el plano universal, el art\u00edculo 2.7 de la Carta de las Naciones Unidas protege la jurisdicci\u00f3n interna frente a la intervenci\u00f3n de la propia Organizaci\u00f3n, mientras que las resoluciones 2131 y 2625 de la Asamblea General y el derecho internacional consuetudinario desarrollaron la obligaci\u00f3n de no intervenir entre Estados.<\/p>\n<p>La precisi\u00f3n jur\u00eddica es importante, porque toda influencia extranjera constituye una intervenci\u00f3n internacionalmente il\u00edcita. En el caso de las actividades militares y paramilitares en Nicaragua, la Corte Internacional de Justicia sostuvo que la intervenci\u00f3n prohibida debe recaer sobre materias que el Estado tiene derecho a decidir libremente \u2014como su sistema pol\u00edtico o su pol\u00edtica exterior\u2014 y utilizar m\u00e9todos coercitivos. La coerci\u00f3n es, para la Corte, el elemento que transforma una presi\u00f3n o una injerencia en una violaci\u00f3n del derecho internacional.<\/p>\n<p>El apoyo p\u00fablico a un candidato extranjero, una fotograf\u00eda de campa\u00f1a, un discurso partidario o una declaraci\u00f3n hostil pueden ser imprudentes, agraviantes y contrarios a las pr\u00e1cticas de buena vecindad. Por s\u00ed solos, sin embargo, no siempre alcanzan el umbral jur\u00eddico de la intervenci\u00f3n prohibida. La distinci\u00f3n no reduce la gravedad pol\u00edtica de lo ocurrido. Permite, por el contrario, situar el debate en sus t\u00e9rminos correctos: la conducta de <strong>Milei<\/strong> puede no configurar una violaci\u00f3n consumada del derecho internacional, pero erosiona la prudencia que debe acompa\u00f1ar al ejercicio de una jefatura de Estado.<\/p>\n<p>Un presidente no deja de representar a su pa\u00eds cuando participa en un acto partidario en el extranjero. Puede invocar el car\u00e1cter privado de una visita o la libertad de expresar sus convicciones, pero su investidura no se suspende al subir a un escenario electoral. Su presencia transmite respaldo estatal, modifica el peso pol\u00edtico del acontecimiento y convierte una preferencia ideol\u00f3gica en una se\u00f1al diplom\u00e1tica. La intervenci\u00f3n de <strong>Milei<\/strong> fue especialmente delicada porque ocurri\u00f3 en territorio brasile\u00f1o, durante el lanzamiento de una candidatura destinada a enfrentar al presidente en ejercicio.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n de <strong>Lula<\/strong> tampoco est\u00e1 libre de contradicciones. Durante la campa\u00f1a presidencial argentina de 2023 recibi\u00f3 a <strong>Sergio Massa<\/strong> en el Palacio del Planalto y le transmiti\u00f3 su inter\u00e9s en que derrotara a <strong>Milei<\/strong>. Distintas investigaciones period\u00edsticas documentaron la participaci\u00f3n de estrategas brasile\u00f1os vinculados al Partido de los Trabajadores en el equipo del candidato oficialista argentino. El PT neg\u00f3 haber enviado o intermediado formalmente a esos colaboradores, pero el respaldo pol\u00edtico del partido a <strong>Massa<\/strong> fue p\u00fablico y la cercan\u00eda de <strong>Lula<\/strong> con su candidatura result\u00f3 evidente.<\/p>\n<p>En julio de 2025, mientras se encontraba en Buenos Aires para asistir a una cumbre del MERCOSUR, <strong>Lula<\/strong> visit\u00f3 a <strong>Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner<\/strong> en el domicilio donde cumpl\u00eda arresto domiciliario. La reuni\u00f3n hab\u00eda sido autorizada por la justicia argentina y tambi\u00e9n ten\u00eda una dimensi\u00f3n personal, pero fue presentada por sus protagonistas como un acto pol\u00edtico de solidaridad. La propia Canciller\u00eda brasile\u00f1a habr\u00eda preferido evitar el encuentro por el efecto que pod\u00eda provocar sobre la ya deteriorada relaci\u00f3n con el gobierno argentino.<\/p>\n<p>Estos antecedentes impiden que Brasil se presente como un observador completamente ajeno a la pol\u00edtica argentina. Al mismo tiempo, no justifican la conducta de <strong>Milei<\/strong>. La pol\u00edtica exterior no se rige por una contabilidad de agravios seg\u00fan la cual una intromisi\u00f3n anterior habilita la siguiente. La reciprocidad puede explicar una reacci\u00f3n, pero no la convierte en prudente ni fortalece su legitimidad.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debe diferenciarse la responsabilidad del gobierno brasile\u00f1o de las decisiones del Poder Judicial. El encuentro entre <strong>Milei<\/strong> y <strong>Jair Bolsonaro<\/strong> no fue impedido por <strong>Lula<\/strong> ni por Itamaraty, sino por <strong>Alexandre de Moraes<\/strong>, quien consider\u00f3 que la visita ten\u00eda una finalidad pol\u00edtico-electoral incompatible con las restricciones impuestas al expresidente. <strong>Milei<\/strong> pod\u00eda cuestionar la decisi\u00f3n, pero atribu\u00edrsela gen\u00e9ricamente a Brasil o utilizarla para agraviar a sus autoridades mezcl\u00f3 una resoluci\u00f3n judicial con la confrontaci\u00f3n partidaria.<\/p>\n<p>La dificultad para separar funciones estatales, afinidades ideol\u00f3gicas y militancia partidaria no es exclusiva de <strong>Milei<\/strong> o <strong>Lula<\/strong>. Forma parte de una transformaci\u00f3n regional m\u00e1s amplia. Dirigentes de izquierda y derecha participan en campa\u00f1as extranjeras, comparten consultores, coordinan mensajes, intervienen en actos, organizan foros internacionales y construyen alianzas que atraviesan las fronteras. La vieja internacionalizaci\u00f3n de los partidos adquiri\u00f3 una capacidad de penetraci\u00f3n mucho mayor gracias a las redes sociales, la comunicaci\u00f3n inmediata y la personalizaci\u00f3n de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Las interferencias contempor\u00e1neas rara vez adoptan la forma de una amenaza militar o de un ultim\u00e1tum diplom\u00e1tico. Operan mediante legitimaciones simb\u00f3licas, asesoramiento electoral, financiamiento, campa\u00f1as digitales, circulaci\u00f3n coordinada de narrativas y utilizaci\u00f3n de la autoridad presidencial para fortalecer o debilitar actores pol\u00edticos extranjeros. Algunas conductas pueden alcanzar el umbral de la coerci\u00f3n y convertirse en il\u00edcitos internacionales. Otras permanecen por debajo de ese l\u00edmite, aunque deterioren la confianza, la moderaci\u00f3n y el respeto que hacen posible la convivencia entre Estados.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre Argentina y Brasil no puede quedar sometida a los movimientos de esa pol\u00edtica transnacional. El MERCOSUR fue instituido por el Tratado de Asunci\u00f3n de 1991 para transformar la aproximaci\u00f3n entre ambos pa\u00edses en una estructura permanente de integraci\u00f3n. Su finalidad fue evitar que el v\u00ednculo dependiera exclusivamente de las coincidencias personales o ideol\u00f3gicas de los presidentes de turno.<\/p>\n<p>Cuando los gobiernos convierten al vecino en escenario de sus disputas partidarias, la cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica se vuelve m\u00e1s vulnerable, la coordinaci\u00f3n diplom\u00e1tica pierde eficacia y las instituciones regionales quedan atrapadas en conflictos que les son ajenos. Argentina y Brasil pueden tener gobiernos ideol\u00f3gicamente opuestos. Lo que no pueden permitirse es confundir las diferencias entre administraciones circunstanciales con los intereses permanentes de sus Estados.<\/p>\n<p>El caso permite proponer una categor\u00eda anal\u00edtica: el intervencionismo pol\u00edtico transnacional. Con ella puede describirse el conjunto de acciones partidarias, comunicacionales, diplom\u00e1ticas o simb\u00f3licas desplegadas por gobernantes, partidos o estructuras vinculadas al poder estatal para incidir en la competencia pol\u00edtica de otro pa\u00eds, sin recurrir a la fuerza y, en muchos casos, sin alcanzar el componente coercitivo exigido para configurar una intervenci\u00f3n internacionalmente il\u00edcita.<\/p>\n<p>La categor\u00eda no busca ampliar arbitrariamente las prohibiciones del derecho internacional ni calificar como ilegal toda manifestaci\u00f3n de simpat\u00eda pol\u00edtica. Su utilidad consiste en identificar una zona gris que las doctrinas cl\u00e1sicas no pod\u00edan prever en toda su dimensi\u00f3n: un espacio donde la soberan\u00eda territorial permanece formalmente intacta, pero la formaci\u00f3n de la voluntad pol\u00edtica interna queda expuesta a influencias externas cada vez m\u00e1s organizadas, visibles y persistentes.<\/p>\n<p>Calvo, Drago y Estrada respondieron a las formas de presi\u00f3n propias de su tiempo. El desaf\u00edo actual consiste en comprender aquellas que se desarrollan sin barcos de guerra, bloqueos o amenazas de ocupaci\u00f3n. La soberan\u00eda del siglo XXI tambi\u00e9n se disputa mediante im\u00e1genes, discursos, consultores, algoritmos y respaldos electorales.<\/p>\n<p>La crisis entre <strong>Milei<\/strong> y <strong>Lula<\/strong> muestra que el principio de no intervenci\u00f3n no ha perdido vigencia. Lo que se ha modificado es el terreno sobre el cual debe ser pensado. El problema no consiste \u00fanicamente en determinar cu\u00e1ndo una conducta atraviesa el umbral de la ilegalidad. Tambi\u00e9n exige preguntarse cu\u00e1nto puede deteriorarse el respeto entre los Estados antes de que una sucesi\u00f3n de interferencias pol\u00edticas termine afectando la integraci\u00f3n, la cooperaci\u00f3n y la capacidad de una sociedad para decidir su futuro sin presiones provenientes del exterior.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Alejandro Safarov<\/strong><\/em><br \/>\nIntegrante<br \/>\nDepartamento de Am\u00e9rica Latina y el Caribe<br \/>\nIRI-UNLP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Alejandro 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