{"id":46779,"date":"2026-09-17T13:42:00","date_gmt":"2026-09-17T16:42:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=46779"},"modified":"2026-09-09T12:37:04","modified_gmt":"2026-09-09T15:37:04","slug":"la-reconfiguracion-de-la-arquitectura-securitaria-de-medio-oriente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2026\/09\/17\/la-reconfiguracion-de-la-arquitectura-securitaria-de-medio-oriente\/","title":{"rendered":"La reconfiguraci\u00f3n de la arquitectura securitaria de Medio Oriente"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-59c3f77b default uagb-is-root-container\"><div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"200\" src=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-46716\" srcset=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png 750w, https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026-300x80.png 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"departamento\">Departamento de Medio Oriente<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Art\u00edculos<\/h6>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La reconfiguraci\u00f3n de la arquitectura securitaria de Medio Oriente<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"autor\">Lenny Favre<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El escenario geopol\u00edtico de Medio Oriente ha sufrido profundas transformaciones en la tercera d\u00e9cada del siglo XXI. Con los conflictos y pugnas que asolan coet\u00e1neamente la regi\u00f3n, los estados del Golfo P\u00e9rsico se han visto obligados a revisar los t\u00e9rminos sobre los que estructuran su seguridad nacional, altamente dependiente de la colaboraci\u00f3n con socios externos a Medio Oriente. Sin embargo, los actores extra-regionales con capacidad de influir en la arquitectura securitaria del Golfo parecen reticentes a involucrarse m\u00e1s profundamente. Ante la incapacidad de continuar con la externalizaci\u00f3n de la defensa nacional sin dejar de lado sus propios objetivos pol\u00edticos, Arabia Saudita ha optado por fortalecer la cooperaci\u00f3n intrarregional y la potenciaci\u00f3n de su autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El v\u00ednculo con Estados Unidos ha sido el pivote de las estrategias de seguridad y de defensa para los gobiernos del lado \u00e1rabe del Golfo. Particular es el caso del Reino Saud\u00ed, quien lo instrumentaliz\u00f3 como una herramienta para intentar imponerse como el hegem\u00f3n regional. El inter\u00e9s geoestrat\u00e9gico estadounidense era que Arabia Saudita cumpliese los roles de interlocutor en Medio Oriente y l\u00edder de la comunidad musulmana para preservar el <em>status quo<\/em> y proteger el funcionamiento normal de los flujos del comercio internacional de energ\u00eda y armamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de una relaci\u00f3n basada en la interdependencia y la percepci\u00f3n com\u00fan de amenazas regionales, Estados Unidos se consolid\u00f3 como el pilar fundamental de la arquitectura securitaria en el Golfo P\u00e9rsico. No obstante, la l\u00f3gica del v\u00ednculo siempre fue inequitativa, dado el desequilibrio en capacidades materiales. Si los intereses de ambas naciones han convergido, generalmente se ha debido a la voluntad saud\u00ed de adaptarse a los objetivos de pol\u00edtica exterior estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el advenimiento del siglo XXI, la relaci\u00f3n entre ambos actores comenz\u00f3 a evidenciar signos de erosi\u00f3n. Medio Oriente sufri\u00f3 una desjerarquizaci\u00f3n en la pol\u00edtica exterior norteamericana, principalmente como fruto de una mayor independencia energ\u00e9tica y una menor percepci\u00f3n de amenazas regionales que pongan directamente en peligro a la sociedad estadounidense. El repliegue de Estados Unidos se dio al mismo tiempo que la desconfianza en el liderazgo saud\u00ed crec\u00eda entre las filas de la burocracia norteamericana y el estatus del Reino como baluarte de la seguridad regional era fuertemente cuestionado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde 2015, Mohammed bin Salman, actual pr\u00edncipe heredero, se ha consolidado como la m\u00e1xima figura de autoridad y la cara del m\u00e1s reciente plan de desarrollo nacional, la Visi\u00f3n Saud\u00ed 2030, que, a rasgos generales, apunta a reformar el contrato social saud\u00ed, llevar a cabo una modernizaci\u00f3n socioecon\u00f3mica y blindar la legitimidad de la familia real. Con \u00e9l al mando de las Fuerzas Armadas, Arabia Saudita tom\u00f3 una actitud m\u00e1s proactiva a nivel regional para evitar el avance de la influencia iran\u00ed y revalidar su rol como interlocutor en Medio Oriente; a la par que Estados Unidos buscaba evitar la creaci\u00f3n de nuevos focos de conflicto y se mostraba m\u00e1s transigente. La insignia de este enfoque fue la Operaci\u00f3n Tormenta Decisiva, la cual dio inicio a la guerra en Yemen contra los hut\u00edes. No obstante, la cruzada saud\u00ed ha estado lejos de alcanzar sus objetivos pol\u00edticos y ha desencadenado una crisis humanitaria sin precedentes. La estrategia inicial se torn\u00f3 restrictiva y costosa r\u00e1pidamente. Su ineficacia motiv\u00f3, hacia 2019, un viraje conciliador y pragm\u00e1tico de la pol\u00edtica exterior saud\u00ed. Las caracter\u00edsticas de este han sido la diversificaci\u00f3n de las relaciones internacionales, la busquesa de una reducci\u00f3n de la conflictividad regional y la priorizaci\u00f3n de la estabilidad en el vecindario para alcanzar los objetivos econ\u00f3micos de la Visi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el segundo mandato de Donald Trump, las posiciones que ambos actores detentaban en 2015 parecen haberse invertido. Mientras Arabia Saudita, luego de normalizar sus relaciones con Teher\u00e1n en 2023, se ha mostrado abierta a negociar; el presidente republicano ha intensificado la ret\u00f3rica idealista y mesi\u00e1nica en contra de la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica. El discurso del presidente estadounidense parece ir en contra de los criterios m\u00e1s pragm\u00e1ticos que indica la Estrategia de Seguridad Nacional del pa\u00eds, que vincula de manera inversamente proporcional la prioridad otorgada a Medio Oriente con respecto a la independencia energ\u00e9tica norteamericana (Executive Office of the President of the United States, 2025). La conducta de Trump sirve como evidencia de un segundo fen\u00f3meno: el cada vez mayor alineamiento autom\u00e1tico entre los designios pol\u00edticos de la Casa Blanca e Israel. La determinaci\u00f3n israel\u00ed de atacar a Ir\u00e1n y la certeza de que objetivos norteamericanos ser\u00edan apuntados por las represalias llevaron a la Casa Blanca a tomar la decisi\u00f3n de iniciar un nuevo conflicto en Medio Oriente el 28 de febrero de 2026 (Stein, 2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra en Ir\u00e1n ha generado un escenario tr\u00e1gico para el Golfo P\u00e9rsico. Las estrategias militares de atrici\u00f3n iran\u00edes han buscado trasladar los costos del conflicto a Estados Unidos a trav\u00e9s de ataques bal\u00edsticos a los pa\u00edses del Consejo de Cooperaci\u00f3n del Golfo y el cierre del estrecho de Ormuz, por donde a diario pasan 15 millones de barriles de crudo, el 20% del gas natural licuado y un tercio de los fertilizantes comerciados a nivel global. Cientos de cargueros han quedado varados, impidiendo el normal funcionamiento de los flujos energ\u00e9ticos internacionales y privando de un recurso estrat\u00e9gico a las econom\u00edas rentistas del Golfo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pa\u00edses del Consejo han secundado los esfuerzos de mediaci\u00f3n y han abogado por una resoluci\u00f3n inmediata de la guerra mediante la negociaci\u00f3n. Sin estar involucrados en el conflicto, son quienes m\u00e1s han sentido sus consecuencias, exponiendo la vulnerabilidad estructural de la seguridad regional. La guerra ha motivado la reevaluaci\u00f3n de los riesgos y costos de la sobredependencia de las garant\u00edas securitarias norteamericanas. La desconfianza en Estados Unidos deja un importante vac\u00edo de poder en el Golfo P\u00e9rsico. Los eventos desarrollados desde finales de febrero han motivado a los Estados de esta geograf\u00eda a recalibrar sus herramientas de defensa y sus alianzas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La fragilidad de la seguridad del Golfo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Consejo de Cooperaci\u00f3n del Golfo -conformado por Arabia Saudita, Bahr\u00e9in, Catar, Emiratos \u00c1rabes Unidos, Kuwait y Om\u00e1n- tiene una posici\u00f3n central en materia geoecon\u00f3mica y geopol\u00edtica por sus vastas reservas de hidrocarburos y su geograf\u00eda estrat\u00e9gica para el comercio global. La g\u00e9nesis de este organismo se ubica en 1981, posterior a que la Revoluci\u00f3n Isl\u00e1mica en 1979 y la guerra entre Ir\u00e1n e Irak en 1980 dejaran en evidencia la vulnerabilidad securitaria de los pa\u00edses del Golfo, tanto en materia ideacional como material. Si bien fue concebido como un mecanismo para la coordinaci\u00f3n y la seguridad colectiva, la reticencia de sus miembros a ceder soberan\u00eda cre\u00f3 l\u00edmites de base a la institucionalizaci\u00f3n del Consejo, torn\u00e1ndolo flexible, pero fr\u00e1gil (Marzooq, 2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La arquitectura securitaria de los pa\u00edses del Golfo ha estado caracterizada por la dependencia de actores externos, las falencias en materia de coordinaci\u00f3n defensiva y la priorizaci\u00f3n de la seguridad interna del r\u00e9gimen por encima de los imperativos externos. La fragilidad del Consejo no se debe a una escasez de recursos o a la ineficacia gubernamental, sino a decisiones deliberadas tomadas por cada uno de los estados parte. Sus mecanismos se activan s\u00f3lo cuando se alinean los intereses, mientras que son evitados cuando estos divergen (Marzooq, 2026: 3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las preocupaciones en torno a las asimetr\u00edas de poder y las diferentes percepciones de amenazas han bloqueado cualquier tipo de integraci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la cooperaci\u00f3n contingente y han perpetuado un estado de \u201cambig\u00fcedad estrat\u00e9gica\u201d (Marzooq, 2026: 4). El patr\u00f3n de las relaciones entre Arabia Saudita, Catar y Emiratos \u00c1rabes Unidos ha sido incapaz de generar una identidad colectiva donde la seguridad de uno sea definida en relaci\u00f3n a los otros. Los tres actores se insertan en un ambiente regional caracterizado por la incertidumbre y la fluidez, oblig\u00e1ndolos a llevar a cabo un c\u00e1lculo peri\u00f3dico de sus herramientas y alianzas, en el cual pesan m\u00e1s la soberan\u00eda y la expansi\u00f3n de la influencia que otras consideraciones (Marzooq, 2026: 3). El aseguramiento de la estabilidad interna y la resiliencia de las \u00e9lites nacionales han sido hist\u00f3ricamente priorizados por encima de la seguridad nacional y regional por los gobiernos autoritarios y rentistas del Golfo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Modernizaci\u00f3n militar en el Golfo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el marco de sus respectivos planes de desarrollo nacional, Arabia Saudita, Emiratos \u00c1rabes Unidos y Qatar est\u00e1n atravesando una acelerada transformaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de sus fuerzas armadas e instituciones militares orientadas hacia la b\u00fasqueda de una autonom\u00eda estrat\u00e9gica (Samaan, 2023). La Guerra del Golfo en 1990 fue el preludio de un proceso de firma de nuevos acuerdos de defensa convenidos con actores externos a la Pen\u00ednsula Ar\u00e1bica y un incremento masivo en el gasto militar (Samaan, 2019: 13). Desde ese entonces, los estados del Golfo han dedicado importantes recursos a fortalecer sus respectivas fuerzas armadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Arabia Saudita, a lo largo del siglo XXI, se ha ubicado entre los m\u00e1ximos importadores de armamento, proveniente fundamentalmente desde Occidente. La dependencia armament\u00edstica no s\u00f3lo opera como una limitaci\u00f3n en s\u00ed misma, sino que ata el aparato securitario saud\u00ed a los designios pol\u00edticos occidentales, y su funcionamiento a la asistencia de contratistas y personal extranjero. Los exorbitantes gastos militares saud\u00edes no se condicen con las capacidades de defensa y de respuesta a crisis del Reino debido a la fragmentaci\u00f3n institucional autoinducida. Los organismos del aparato militar saud\u00ed fueron dise\u00f1ados para superponerse, a la vez que su control depende de distintas ramas de la familia real, evitando la interoperabilidad y el fortalecimiento desmedido de alguna facci\u00f3n que pueda amenazar al poder central.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La debilidad relativa de las Fuerzas Armadas saud\u00edes y la falta de coordinaci\u00f3n entre agencias son factores que sirven para explicar el fracaso de la campa\u00f1a en Yemen y la debacle generada por el ataque contra las instalaciones de Abqaiq y Khurais en septiembre de 2019, que redujo casi a la mitad la producci\u00f3n petrol\u00edfera del pa\u00eds. A pesar de gozar de una posici\u00f3n hegem\u00f3nica en la regi\u00f3n, Arabia Saudita es estructuralmente d\u00e9bil ante las nuevas amenazas y ataques no convencionales, e incapaz de cumplir con los objetivos de su agenda geopol\u00edtica de imponerse como gendarme y hegem\u00f3n regional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amparado en la Visi\u00f3n Saud\u00ed 2030, un cambio se ha estado gestando en la pol\u00edtica de defensa nacional y en la pol\u00edtica exterior saud\u00edes gracias a una reforma militar que propicia la racionalizaci\u00f3n y la centralizaci\u00f3n del poder en torno a Mohammed bin Salman y su c\u00edrculo cercano. El plan de desarrollo nacional busca eliminar las limitaciones operativas, reducir la dependencia militar externa y localizar en el pa\u00eds la mitad de la producci\u00f3n del armamento adquirido por el gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transformaci\u00f3n del v\u00ednculo securitario de Estados Unidos con la regi\u00f3n ha sido clave para desencadenar este proceso. Sin embargo, las premisas esbozadas en la Visi\u00f3n no se proponen desjerarquizar totalmente el v\u00ednculo, sino reconfigurarlo. La b\u00fasqueda de autonom\u00eda estrat\u00e9gica ha tenido cuidado en preservar la relaci\u00f3n securitaria con el vector tradicional de su pol\u00edtica exterior. Estados Unidos contin\u00faa siendo el principal socio del Reino en materia armament\u00edstica y un aliado importante. Existe un inter\u00e9s mutuo por conservar la cooperaci\u00f3n defensiva y militar, como evidencia la declaraci\u00f3n de Arabia Saudita como aliado importante extra-OTAN (Executive Office of the President of the United States, 2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pese a ello, es probable que las diferencias en relaci\u00f3n a las prioridades estrat\u00e9gicas de ambos no se traduzcan en un distanciamiento en todas las \u00e1reas tem\u00e1ticas. Los pa\u00edses del Golfo son importantes para la Casa Blanca en su car\u00e1cter de fuentes y destinos de inversiones, sobre todo focalizadas en industrias claves para ambas partes: inteligencia artificial, energ\u00eda nuclear y tecnolog\u00eda defensiva (Executive Office of the President of the United States, 2025). Tres \u00e1reas vitales para los planes de modernizaci\u00f3n econ\u00f3mica nacional saud\u00edes. La cooperaci\u00f3n en torno a las mismas qued\u00f3 consagrada en una serie de acuerdos firmados por Donald Trump y Mohammed bin Salman en la visita del mandatario estadounidense al Reino en noviembre de 2025 (The White House, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, los designios geopol\u00edticos del Reino no son plausibles sin asumir elevados costes materiales en un contexto de merma de los ingresos fiscales (The Unit for Political Studies, 2026) y sin la cooperaci\u00f3n de aliados que compartan su agenda de pol\u00edtica exterior. Las presiones en esta materia se han hecho sentir en el pa\u00eds fruto de un aumento en el gasto p\u00fablico, bajos precios del petr\u00f3leo, e insuficientes flujos de inversiones extranjeras. El aumento en la volatilidad regional como resultado de la guerra en Ir\u00e1n ha agudizado el riesgo geopol\u00edtico y amenaza directamente los objetivos de la Visi\u00f3n Saud\u00ed 2030.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, Washington opt\u00f3 por proteger a Israel durante la guerra con Ir\u00e1n, inclusive a costa de los estados del Golfo, lo cual influir\u00e1 en la agenda geopol\u00edtica de estos \u00faltimos en el futuro (Elshehaby, 2026). Evidencia de ello fue la negativa de Mohammed bin Salman a permitir el uso del espacio a\u00e9reo saud\u00ed y las bases a\u00e9reas del pa\u00eds para la \u201cOperaci\u00f3n Libertad\u201d, destinada a escoltar nav\u00edos que intentasen atravesar el estrecho de Ormuz (Wintour, 2026). Esta acci\u00f3n militar fue finalmente descartada por la Casa Blanca debido a la objeci\u00f3n del Reino. La b\u00fasqueda de autonom\u00eda estrat\u00e9gica del Estado saud\u00ed tiene tambi\u00e9n por resultado una reducci\u00f3n en la influencia estadounidense sobre la arquitectura securitaria del Golfo. La nueva directriz de las interacciones parece ser la siguiente: Arabia Saudita va a trabajar con Estados Unidos cuando los objetivos pol\u00edticos de ambos converjan, pero cuando este no sea el caso, se decantar\u00e1 por otros socios o actuar\u00e1 por su cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin que se asienten bases firmes que sustenten un orden regional estable, el panorama que esboza el plan de desarrollo nacional saud\u00ed simplemente no existe. Un Golfo P\u00e9rsico devastado por las consecuencias de la guerra acarrear\u00eda graves riesgos econ\u00f3micos (The Unit for Political Studies, 2026). Las tensiones geopol\u00edticas convergen en la volatilidad de los precios de la energ\u00eda, que desalienta la inversi\u00f3n extranjera, frena la alocaci\u00f3n de capitales en sectores por fuera del hidrocarbur\u00edfero y constri\u00f1en el crecimiento del sector privado en Arabia Saudita (Alhassan <em>et al<\/em>, 2024). Estas no son s\u00f3lo prioridades econ\u00f3micas del gobierno saud\u00ed, son la piedra angular sobre la que erige su visi\u00f3n del futuro nacional y regional. Para Mohammed bin Salman y la \u00e9lite pol\u00edtica saud\u00ed su relevancia no es contingente, sino existencial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde 2024, Arabia Saudita ha recalibrado los lineamientos de su pol\u00edtica exterior para reflejar los imperativos macroecon\u00f3micos nacionales, y la intenci\u00f3n de recobrar la confianza de los inversores (The Unit for Political Studies, 2026). Con las limitaciones asumidas por Mohammed bin Salman y su c\u00edrculo cercano, una imposici\u00f3n hegem\u00f3nica y unilateral dentro del orden regional no se visualiza dentro del \u00e1mbito de lo posible. Su agenda pol\u00edtica y econ\u00f3mica necesita del apoyo de una alianza que comparta sus objetivos geopol\u00edticos y a trav\u00e9s de la cual se puedan distribuir los costos de recalibrar el orden regional. La sinergia con los vectores tradicionales de su pol\u00edtica regional e internacional \u2013Estados Unidos y Emiratos \u00c1rabes Unidos\u2013 se ha resquebrajado, por lo que Riad ha optado por conformar un cuadril\u00e1tero alternativo con Ankara, El Cairo e Islamabad, cristalizado por la reuni\u00f3n entre los respectivos ministros de Relaciones Exteriores que tuvo lugar el viernes 17 de abril en Antalya.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La rivalidad estructural de la alianza con Emiratos \u00c1rabes Unidos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por d\u00e9cadas, la alianza tradicional entre Arabia Saudita y Emiratos \u00c1rabes Unidos pareci\u00f3 erigirse como el pilar del orden del Golfo gracias a un alineamiento estrat\u00e9gico casi autom\u00e1tico que hac\u00eda intuir una identidad colectiva fundada en intereses conjuntos, escondiendo, sin embargo, una rivalidad estructural. La l\u00f3gica de las relaciones entre ambos est\u00e1 dictada por el c\u00e1lculo racional e intereses a mediano y largo plazo que no convergen; no por el peso de la historia o una identificaci\u00f3n conjunta. A pesar de su tama\u00f1o y poblaci\u00f3n, Abu Dhabi ha adoptado una pol\u00edtica exterior activa para maximizar su relevancia y asegurar sus intereses securitarios por fuera del paraguas saud\u00ed (Marzooq, 2026: 4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las medidas econ\u00f3mico-comerciales introducidas por Mohammed bin Salman como parte de la Visi\u00f3n Saud\u00ed 2030, orientadas a convertir a Arabia Saudita en un nexo log\u00edstico y tur\u00edstico global, han acentuado esta din\u00e1mica competitiva, obligando al gobierno emirat\u00ed a desprenderse de su estrategia de <em>bandwagoning<\/em>. Los objetivos saud\u00edes amenazan el modelo econ\u00f3mico emirat\u00ed, basado en su posici\u00f3n como n\u00facleo comercial y financiero en Medio Oriente. Abu Dhabi ha direccionado sus recursos a extender su influencia en el Golfo de Ad\u00e9n y el Mar Rojo a trav\u00e9s de inversiones en instalaciones portuarias, el acercamiento con actores subestatales y la presencia militar (Juneau, 2020: 188).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde 2019, los dos gobiernos han dejado de trabajar concertadamente en Yemen. Ante el fracaso de la campa\u00f1a, Mohammed bin Zayed adopt\u00f3 un curso independiente basado en el apoyo al Consejo de Transici\u00f3n del Sur (CTS) \u2013un grupo pol\u00edtico armado secesionista\u2013 para controlar la l\u00ednea costera del pa\u00eds y la Isla de Socotra. Estos territorios son claves para la dominaci\u00f3n de la log\u00edstica comercial en Medio Oriente. Por su parte, el gobierno en Riad ha preferido cerrar filas con Islah, una rama de la Hermandad Musulmana resistida radicalmente por Abu Dhabi, y construir una fuerza estabilizadora en el pa\u00eds. Las divergencias estrat\u00e9gicas se hicieron cada vez m\u00e1s claras: mientras el Reino buscaba eliminar a los hut\u00edes y fortalecer al gobierno central; los Emiratos optaron por concentrar sus fuerzas en el contraterrorismo y la construcci\u00f3n de influencia en el sur de Yemen. El presidente emirat\u00ed representa la l\u00ednea m\u00e1s dura de oposici\u00f3n al Islam pol\u00edtico, a la vez que es m\u00e1s esc\u00e9ptico con respecto a la amenaza que representan los hut\u00edes y su relaci\u00f3n con Ir\u00e1n, que su contraparte saud\u00ed (Juneau, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, Abu Dhabi ha orientado discretamente su capital pol\u00edtico a la regi\u00f3n separatista de Somalilandia y a dos Estados semi-aut\u00f3nomos de Somalia, Jubalandia y Puntlandia, y ha sido acusado de apoyar a las Fuerzas de Apoyo R\u00e1pido en Sud\u00e1n (FAR), todos enfrentados a sus respectivos gobiernos centrales. El Reino se ha parado en la otra vereda. Ha fortalecido sus relaciones con el gobierno central de Somalia \u2013con quien convino un memor\u00e1ndum de entendimiento en materia de cooperaci\u00f3n militar (Cafiero, 2026)\u2013 y con las Fuerzas Armadas Sudanesas y su cabecilla Abdel Fattah al-Burhan, l\u00edder de facto del pa\u00eds (ADF, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El recurso clave que yace en el seno de la cuesti\u00f3n sudanesa es el oro. Dubai es el mercado de oro m\u00e1s importante del mundo y las FAR tienen bajo su control importantes minas dentro del territorio del m\u00e1ximo exportador africano de este material (RFI, 2026). Las atrocidades cometidas por las FAR en Sud\u00e1n han sido catalogadas por Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional como un genocidio. El gobierno sudan\u00e9s incluso llev\u00f3 la cuesti\u00f3n a la Corte Internacional de Justicia, quien descart\u00f3 la responsabilidad emirat\u00ed. A pesar de ello, las acusaciones que vinculan a Abu Dhabi con un grupo que est\u00e1 cometiendo un genocidio a trav\u00e9s de la provisi\u00f3n de armamento han debilitado su posici\u00f3n estrat\u00e9gica, da\u00f1ando sus recursos de poder blando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Somalilandia, por su parte, se ubica sobre el Golfo de Ad\u00e9n, una zona estrat\u00e9gica para el comercio global. A pesar de que no ha reconocido formalmente la independencia de esta regi\u00f3n, Abu Dhabi ha realizado importantes inversiones en el territorio durante varios a\u00f1os. De especial relevancia geoecon\u00f3mica son los millonarios contratos convenidos con agencias emirat\u00edes, como DP World, para controlar los puertos de Berbera y Bossaso \u2013este \u00faltimo localizado en Puntlandia (Roebuck, 2026). El inter\u00e9s de Etiop\u00eda en acceder a una salida al mar mediante Somalilandia la ha convertido en la aliada predilecta del gobierno emirat\u00ed para avanzar con sus intereses en \u00c1frica (Cafiero, 2026). En un corto periodo de tiempo, Emiratos \u00c1rabes Unidos logr\u00f3 posicionarse como un actor indispensable en el sur de Yemen y expandi\u00f3 su influencia en el continente africano a costa de los intereses saud\u00edes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abu Dhabi parece alineado con la postura geopol\u00edtica de Israel en \u00c1frica y el Golfo de Ad\u00e9n. Ambos estados participaron de ejercicios navales conjuntos en el Mar Rojo. Adem\u00e1s, la intermediaci\u00f3n emirat\u00ed fue clave para que Sud\u00e1n se sumase a los Acuerdos de Abraham en el a\u00f1o 2021 (Lons, 2026). El reconocimiento israel\u00ed de Somalilandia como estado soberano en diciembre de 2025, si bien no fue acompa\u00f1ado por Mohammed bin Zayed, refleja una sinton\u00eda en las afinidades sobre el tablero africano. Emiratos \u00c1rabes Unidos parece haber quedado como abanderado del paradigma de arquitectura securitaria regional favorecido por Estados Unidos, el esbozado en los Acuerdos de Abraham. Arabia Saudita, por su parte, hoy parece acercarse cada vez m\u00e1s a un paradigma regido por la autonom\u00eda estrat\u00e9gica y moldeado por las prioridades nacionales saud\u00edes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Reino saud\u00ed percibe a las fuerzas separatistas como una amenaza a la estabilidad regional, de la cual dependen los objetivos de la agenda pol\u00edtica del pa\u00eds. Por ello ha dirigido sus esfuerzos a sofocar el apoyo emirat\u00ed a grupos secesionistas en la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga y \u00c1frica. En Yemen, hacia finales de 2025, el Consejo de Transici\u00f3n del Sur, pilar de apoyo de Abu Dhabi en el pa\u00eds, tom\u00f3 las gobernaciones de Hadramaut y Mahra. Mohammed bin Salman no pas\u00f3 por alto lo que consider\u00f3 como transgresiones a su autoridad y confront\u00f3 diplom\u00e1tica y militarmente al CTS. A finales de diciembre de 2026, la situaci\u00f3n escal\u00f3 r\u00e1pidamente y culmin\u00f3 con la disoluci\u00f3n del grupo separatista y la retirada de las fuerzas contraterroristas emirat\u00edes de Yemen (Lons, 2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ruptura total de la relaci\u00f3n fue consumada con la salida de Emiratos \u00c1rabes Unidos de la OPEP en abril de 2026. Con ello, el organismo pierde aproximadamente un 15% de la porci\u00f3n de la producci\u00f3n del petr\u00f3leo que controlaba y al segundo pa\u00eds, despu\u00e9s de Arabia Saudita, en capacidad de producci\u00f3n excedentaria (Edser y Mitchell, 2026). Este movimiento sancionatorio marca un claro distanciamiento de Mohammed bin Zayed de los cuadros pol\u00edticos en Riad. En una reconfiguraci\u00f3n geopol\u00edtica de Medio Oriente y los mercados petroleros, Abu Dhabi reduce sustancialmente el margen de maniobra de la OPEP ante cualquier shock energ\u00e9tico y limita la autonom\u00eda estrat\u00e9gica del Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El modelo de estado propiciado por Mohammed bin Salman parece ser uno basado en la centralizaci\u00f3n del poder y el nacionalismo. El segundo fen\u00f3meno constituye un hecho relativamente novedoso para el Reino. Tradicionalmente, la morfolog\u00eda de la identidad saud\u00ed ha estado limitada y cooptada por elementos isl\u00e1micos y tribales, m\u00e1s que propiamente nacionales. La emergencia de ideolog\u00edas nacionalistas ha sido contestada por el <em>establishment<\/em> religioso, pero tambi\u00e9n por el propio Estado, dado que podr\u00edan haber amenazado su propia existencia (Calduch Cervera, 2008: 113).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amparado en la Visi\u00f3n 2030, el Pr\u00edncipe saud\u00ed ha encarado una profunda transformaci\u00f3n de la sociedad nacional que no se corresponde ni con una homogeneizaci\u00f3n con modelos occidentales de estados-naci\u00f3n, ni con un esfuerzo modernizador hol\u00edstico. Puede ser mejor descrito como un proceso de hibridaci\u00f3n, en el que la identidad de Arabia Saudita internaliza factores ex\u00f3genos percibidos como compatibles con las estructuras tradicionales de poder para preservar la estabilidad pol\u00edtica y la legitimidad real (Favre, 2025). Estos esfuerzos se han hecho carne en una ret\u00f3rica nacionalista anclada en una sociedad nacional orgullosa y la moderaci\u00f3n como valor central que cuestiona la identidad conservadora saud\u00ed y el poder del clero. El componente visual ha sido aportado por los festejos por el D\u00eda Nacional Saud\u00ed o el d\u00eda de los Fundadores introducido en 2022, que establece como el surgimiento de Arabia Saudita una fecha previa al pacto de Diriyah entre el poder pol\u00edtico y religioso en 1744, previamente considerado como el inicio del Estado saud\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El discurso nacionalista encabezado por Mohammed bin Salman ha avanzado sobre las filas de los <em>ulemas<\/em> y se ha establecido como el principal determinante de la pol\u00edtica exterior saud\u00ed, un lugar hist\u00f3ricamente reservado al Islam (Dom\u00ednguez de Olazabal y Hern\u00e1ndez Martinez, 2021). El Pr\u00edncipe ha flexibilizado uno de los lineamientos que caracterizaban a la pol\u00edtica exterior saud\u00ed y que era uno de los puntos de acuerdo con Emiratos \u00c1rabes Unidos: la oposici\u00f3n total al Islam pol\u00edtico. En funci\u00f3n del concepto de \u201c<em>Saudi first<\/em>\u201d, Arabia Saudita ha pasado a priorizar los imperativos de sus pol\u00edticas p\u00fablicas por sobre la proximidad ideol\u00f3gica y religiosa.. Esta nueva directriz ha permitido el acercamiento con un actor como T\u00fcrkiye, a quien Arabia Saudita hab\u00eda observado usualmente con animosidad por las ambiciones hegem\u00f3nicas sobre el mundo isl\u00e1mico de Recep Tayyip Erdo\u011fan.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El eje Riad-Ankara<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El encuentro entre Riad y Ankara se ha dado sobre el territorio sirio. El Reino ha asumido un rol central en el desarrollo econ\u00f3mico de Siria a trav\u00e9s de sus inversiones en infraestructura para la reconstrucci\u00f3n del pa\u00eds. M\u00e1s all\u00e1 de las diferencias ideol\u00f3gicas con el l\u00edder sirio Ahmad al-Sharaa, ex-miembro de Hay\u2019at Tahrir al-Sham \u2013organizaci\u00f3n paramilitar partidaria del islam pol\u00edtico sunni\u2013, Mohammed bin Salman ha priorizado el trabajo conjunto para generar estabilidad. Aunque establecido como el poder central, el gobierno provisorio de Siria no controla la totalidad del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ca\u00edda del r\u00e9gimen de Bashar al-Assad debilit\u00f3 la posici\u00f3n relativa de Ir\u00e1n, hoy abocado a la guerra. Este escenario gener\u00f3 una oportunidad para expandir la esfera de influencia saud\u00ed y eliminar fuentes de insurgencia y c\u00e9lulas narcotraficantes que afectan a la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga. Ankara, por su parte, comparte el objetivo de pacificar y reconstruir Siria, particularmente con vistas a aplacar a las Fuerzas Democr\u00e1ticas Sirias. Esta alianza militar, conformada por varias etnias, pero liderada por los kurdos, controla porciones importantes del territorio sirio lindante con T\u00fcrkiye, constituyendo una fuente de inestabilidad para el gobierno en Ankara. Adem\u00e1s, ambos se oponen a la agenda regional de Israel y su oportunismo en el pa\u00eds vecino. El cambio de r\u00e9gimen en Siria presenta tambi\u00e9n una coyuntura favorable para Tel Aviv, interesado en reforzar su dominaci\u00f3n sobre Gaza, L\u00edbano y Siria. La disputa geopol\u00edtica en el Levante ha encontrado a Ankara y Riad del mismo lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de un comunicado conjunto emitido en febrero \u00faltimo, ambas partes destacaron los esfuerzos del gobierno provisional sirio para preservar la seguridad y la integridad territorial de Siria; reafirmaron su voluntad de apoyar la reconstrucci\u00f3n nacional; y condenaron los ataques israel\u00edes en el pa\u00eds. La coordinaci\u00f3n diplom\u00e1tica del eje Riad-Ankara ha sido clave para el levantamiento de las sanciones occidentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La alianza no se conform\u00f3 en un vac\u00edo, sino en un escenario geopol\u00edtico regional caracterizado por una alta volatilidad, el retraimiento de Estados Unidos y la mayor sinton\u00eda pol\u00edtica entre Washington y Tel Aviv (Cengiz, 2026). Los cambios a nivel regional e internacional han propiciado un acercamiento entre los dos actores en pos de dar origen a un nuevo orden regional as\u00ed como de una reconfiguraci\u00f3n de la arquitectura securitaria en Medio Oriente. A pesar de sus divergencias en prioridades, Arabia Saudita y T\u00fcrkiye comparten el inter\u00e9s estrat\u00e9gico de dar forma a la Siria post-Assad y saben que se necesitan el uno al otro para ello. Ankara es un actor clave para eliminar fuentes de inestabilidad, mientras que las inversiones saud\u00edes son necesarias para la reconstrucci\u00f3n del pa\u00eds. En el mismo comunicado, anunciaron sus intenciones de fortalecer los lazos cooperativos, econ\u00f3micos, comerciales, energ\u00e9ticos, de inversi\u00f3n y securitarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El complejo militar industrial turco ofrece al gobierno saud\u00ed oportunidades de producci\u00f3n conjunta y transferencias tecnol\u00f3gicas que se alinean con los objetivos de la Visi\u00f3n 2030 y refuerzan la interdependencia entre ambos pa\u00edses. T\u00fcrkiye podr\u00eda proveer el acceso a entrenamiento militar de est\u00e1ndar de OTAN y amplias capacidades para la producci\u00f3n de nav\u00edos militares, a cambio de la llegada al pa\u00eds de capitales saud\u00edes (Chattell, 2026). Los l\u00edmites impuestos por Washington a las transferencias de armamento a Arabia Saudita para proteger la ventaja cualitativa de Israel han provocado que Mohammed bin Salman opte por nuevos socios. Ankara le ofrece la posibilidad de adquirir drones y aviones caza \u201cKaan\u201d, una alternativa a los F-35 estadounidenses que Trump acept\u00f3 vender al Reino \u2013aunque con menores avances tecnol\u00f3gicos <em>vis a vis<\/em> los enviados a Israel (Elshehaby, 2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El inter\u00e9s saud\u00ed en diversificar sus socios en materia securitaria es tambi\u00e9n una respuesta a la amenaza que representan los bombardeos y los movimientos geopol\u00edticos de Israel en Yemen y el Cuerno de \u00c1frica (Shahbazov, 2025). La convergencia de las agendas de Ankara y Riad se extiende hasta \u00c1frica, facilitando el fortalecimiento del v\u00ednculo a partir de la coordinaci\u00f3n pol\u00edtica en defensa de la integridad territorial. T\u00fcrkiye se moviliz\u00f3 r\u00e1pidamente en apoyo de la condena al reconocimiento israel\u00ed de Somalilandia (Cafiero, 2026). A ra\u00edz del bloqueo del estrecho de Ormuz, Sud\u00e1n y Somalia se han convertido en un territorio a\u00fan m\u00e1s relevante para la econom\u00eda geopol\u00edtica del Golfo. Erdo\u011fan es un aliado importante para la imposici\u00f3n de los objetivos saud\u00edes, dada la presencia militar turca en Somalia y la cooperaci\u00f3n institucional con Mogadiscio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El pilar africano del cuadril\u00e1tero: Egipto<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Egipto comparte amplios intereses econ\u00f3micos y geopol\u00edticos con Arabia Saudita debido a la importancia del Mar Rojo y el canal de Suez para sus respectivas econom\u00edas nacionales. La profundizaci\u00f3n de la relaci\u00f3n se ha venido gestando desde 2013, cuando la Hermandad Musulmana fue derrocada y el General Abdul Fattah al-Sisi se convirti\u00f3 en presidente. Desde entonces, el Reino saud\u00ed le ha extendido su apoyo econ\u00f3mico y diplom\u00e1tico (Shahbazov, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de contar con importantes lazos energ\u00e9ticos y comerciales con Emiratos \u00c1rabes Unidos, El Cairo ha cerrado filas con Riad para evitar disrupciones que afecten el normal funcionamiento de las l\u00edneas mar\u00edtimas aleda\u00f1as a su territorio. Ambos gobiernos comparten la percepci\u00f3n de que Abu Dhabi y Tel Aviv est\u00e1n intentando vulnerar la soberan\u00eda de Sud\u00e1n, Somalia y Yemen y generar inestabilidad en la regi\u00f3n del Mar Rojo y el Golfo de Ad\u00e9n (Aftandilian, 2026). En conjunto con el Reino, Egipto ha apoyado al gobierno de las Fuerzas Armadas Sudanesas, encabezado por Abdel Fattah al-Burhan y secundado por grupos isl\u00e1micos, y se ha opuesto al reconocimiento israel\u00ed y al apoyo de facto emirat\u00ed otorgado a Somalilandia (Aftandilian, 2026). A pesar de compartir el desd\u00e9n por las organizaciones vinculadas a la Hermandad Musulmana, Arabia Saudita y Egipto han priorizado la preservaci\u00f3n de la integridad territorial de los estados en \u00c1frica y la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cooperaci\u00f3n entre los puertos egipcios y saud\u00edes en el Mar Rojo ha sido importante para posicionarse como nexos log\u00edsticos regionales. El Cairo constituye un socio vital para asegurar y fortalecer el corredor log\u00edstico del estrecho de Bab al-Mandab (Salem, 2026). El oleoducto Abqaiq-Yanbu permite circunnavegar el estrecho de Ormuz y evitar riesgos asociados a la guerra en el Golfo. No obstante, esta v\u00eda no est\u00e1 exenta de las amenazas que representan los hut\u00edes en Yemen y la insurgencia en el Cuerno de \u00c1frica. Considerando adem\u00e1s que su capacidad es limitada y que no resuelve los problemas log\u00edsticos para otras exportaciones importantes de, por ejemplo, los complejos petroqu\u00edmico o minero saud\u00edes, los mecanismos de concertaci\u00f3n pol\u00edtico-econ\u00f3mica y cooperaci\u00f3n militar entre estados ser\u00e1n necesarios para proteger la seguridad y econom\u00eda nacionales y consolidar una ruta comercial alternativa. Los intereses econ\u00f3micos son un importante determinante de la coordinaci\u00f3n de posiciones en las diversas crisis regionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En agosto de 2025, las Armadas de los dos estados \u00e1rabes participaron de ejercicios militares conjuntos con el Comando Central de Estados Unidos para fortalecer la interoperabilidad de sus fuerzas (Shahbazov, 2025). A\u00fan as\u00ed, las preocupaciones en cuanto a la fiabilidad de las garant\u00edas securitarias norteamericanas son compartidas por ambos pa\u00edses \u00e1rabes, y han motivado el acercamiento militar por fuera del marco estadounidense y la evoluci\u00f3n del v\u00ednculo hac\u00eda un eje geopol\u00edtico sunita. Al poco tiempo, Egipto y T\u00fcrkiye realizaron lo propio, dando se\u00f1ales tempranas de un entendimiento entre los tres actores y de una tentativa reconfiguraci\u00f3n de la arquitectura securitaria de Medio Oriente (Shahbazov, 2025). Como corolario de este concierto, Pakist\u00e1n se ha erigido como otro pilar m\u00e1s del nuevo bloque sunita.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El paraguas disuasorio de Pakist\u00e1n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Pacto Estrat\u00e9gico de Seguridad Mutua convenido en noviembre de 2025 entre Pakist\u00e1n y Arabia Saudita representa algo m\u00e1s que una alianza, dado el reconocimiento de un compromiso de defensa colectiva. Otros puntos del acuerdo involucran el refuerzo de la cooperaci\u00f3n militar y econ\u00f3mica y la colaboraci\u00f3n en operaciones de contraterrorismo (Amir <em>et al<\/em>, 2025). Representa una evoluci\u00f3n de los acontecimientos que cuestiona el paradigma tradicional de arquitectura securitaria del Golfo, basado en la externalizaci\u00f3n de la seguridad nacional y el v\u00ednculo privilegiado con Estados Unidos. El acuerdo no lleg\u00f3 en un momento aleatorio, sino luego del ataque de Israel contra miembros del brazo pol\u00edtico de Hamas apostados en Catar que demostr\u00f3 la vulnerabilidad del Golfo ante este tipo de ofensivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las palabras al respecto de si el pacto cubre o no al Reino bajo un paraguas nuclear se han caracterizado por su ambig\u00fcedad, pero sin lugar a dudas deja asentado un cambio radical en la capacidad disuasoria saud\u00ed, atando su seguridad nacional a la de un Estado con armamento nuclear en la frontera opuesta de Ir\u00e1n. El componente simb\u00f3lico del acuerdo comunica las intenciones saud\u00edes de diversificar sus v\u00ednculos en materia defensiva como resultado de la divergencia en prioridades estrat\u00e9gicas con sus socios occidentales, particularmente Estados Unidos, y de potenciar sus herramientas defensivas ante Israel e Ir\u00e1n (Amir <em>et al<\/em>, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n implica una reconfiguraci\u00f3n del escenario geopol\u00edtico en Asia Meridional. La posici\u00f3n de Pakist\u00e1n se ha visto fortalecida como resultado de un incremento en su capital pol\u00edtico y su capacidad disuasoria <em>vis a vis<\/em> India (Amir <em>et al<\/em>, 2025: 670). El Pacto le garantiza a Pakist\u00e1n mayor influencia sobre la arquitectura securitaria del Golfo. Islamabad ha oficiado como mediador entre la alianza Israel-Estados Unidos e Ir\u00e1n gracias al capital pol\u00edtico con el que goza tanto en Teher\u00e1n como en Washington. Con estos desarrollos, la profundizaci\u00f3n del v\u00ednculo securitario le podr\u00eda asegurar a Arabia Saudita una cuota de influencia sobre el acuerdo final de la guerra, el cual podr\u00eda modificar sustancialmente el r\u00e9gimen del estrecho de Ormuz y la geopol\u00edtica del Golfo. El Pacto no es s\u00f3lo un acuerdo de defensa, sino tambi\u00e9n una importante herramienta diplom\u00e1tica para los dos Estados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este es el c\u00e9nit de una relaci\u00f3n hist\u00f3rica y la institucionalizaci\u00f3n de un v\u00ednculo securitario de d\u00e9cadas de antig\u00fcedad. Arabia Saudita reconoce el rol que Pakist\u00e1n puede cumplir como gendarme regional y aliado defensivo, mientras que el poder econ\u00f3mico y blando saud\u00ed es apreciado en Islamabad para superar los desaf\u00edos econ\u00f3micos que afronta y establecerse como un referente en el mundo isl\u00e1mico (Weinbaum y Khurram, 2014). El Reino no s\u00f3lo ha constituido un socio comercial, financiero y energ\u00e9tico fundamental para el gobierno pakistan\u00ed desde su propia constituci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n ofrece oportunidades de trabajo \u2013a pesar de que muchas veces las condiciones son paup\u00e9rrimas y hasta inhumanas\u2013 para familias que viven de las remesas (Shahab Ahmed y Akbarzadeh, 2020). La profundizaci\u00f3n de la cooperaci\u00f3n implica posibles beneficios para la fr\u00e1gil econom\u00eda pakistan\u00ed en forma de inversiones y apoyo financiero. Por su parte, Pakist\u00e1n ha sido un confiable socio en materia de defensa a partir de la provisi\u00f3n de entrenamiento militar, el apoyo de su servicio de inteligencia y la realizaci\u00f3n de ejercicios militares conjuntos (Shahab Ahmed y Akbarzadeh, 2020).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El futuro del nuevo bloque sunita y la arquitectura securitaria de Medio Oriente<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reuni\u00f3n entre los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, Egipto, Pakist\u00e1n y T\u00fcrkiye del 17 de abril es una de las manifestaciones de la mutaci\u00f3n de la arquitectura securitaria de Medio Oriente. Este evento marca una tendencia en el comportamiento regional: las alianzas fluidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La supervivencia en el tiempo del nuevo bloque sunita descansa en el encuentro de agendas pol\u00edticas, pero la interrelaci\u00f3n de los aparatos industriales-militares, las fuerzas armadas y las instituciones militares burocr\u00e1ticas tienen el potencial de crear un horizonte m\u00e1s all\u00e1 de la contingencia que asiente un marco securitario con expectativas de permanencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo la direcci\u00f3n pol\u00edtica de Mohammed bin Salman, Arabia Saudita parece nuevamente intentar abrir sus alas por fuera del tradicional primer c\u00edrculo conc\u00e9ntrico de su pol\u00edtica exterior, el Golfo P\u00e9rsico. El Reino parece abocado a proyectarse seg\u00fan su autopercepci\u00f3n como el coraz\u00f3n de los mundo \u00e1rabe e isl\u00e1mico, encapsulada en el primer pilar de la Visi\u00f3n Saud\u00ed 2030. La pol\u00edtica exterior saud\u00ed no ha perdido su cl\u00e1sica asertividad \u201cstatuquista\u201d, pero ante las dificultades que ofrece el contexto nacional y regional para la imposici\u00f3n de agendas unilaterales, ha optado por distribuir los costos y beneficios de su agenda geopol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ADF (15 de abril de 2025). <em>Saudi-UAE rivalry Underpins Sudan Conflict<\/em>. <a href=\"https:\/\/adf-magazine.com\/2025\/04\/saudi-uae-rivalry-underpins-sudan-conflict\/\">https:\/\/adf-magazine.com\/2025\/04\/saudi-uae-rivalry-underpins-sudan-conflict\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aftandilian, Gregory (27 de enero de 2026). <em>Egypt: Partnering with Saudi Arabia on Security in the Red Sea and Gulf of Aden<\/em>. Arab Center Washington DC. <a href=\"https:\/\/arabcenterdc.org\/resource\/egypt-partnering-with-saudi-arabia-on-security-in-the-red-sea-and-gulf-of-aden\/\">https:\/\/arabcenterdc.org\/resource\/egypt-partnering-with-saudi-arabia-on-security-in-the-red-sea-and-gulf-of-aden\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alhassan, Abdulrahman; Kalyanaraman, Lakshmi y Alhussayen, Hanan Mohammed (2024), \u00abOil market volatility and foreign ownership: the case of Saudi Arabia\u00bb. <em>International Journal of Islamic and Middle Eastern Finance and Management<\/em>, Vol. 17 N. 5 pp. 991\u20131013, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1108\/IMEFM-10-2023-0395\">https:\/\/doi.org\/10.1108\/IMEFM-10-2023-0395<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amir, Sobia; Ummara, Umme y Abbas, Khawar (2025). Pakistan-Saudi Arabian Strategic Mutual Defense PAct (2025): Geo-political and security implications. <em>Pakistan Journal of Social Sciences Review, vol. 4<\/em> (No. 5).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cafiero, Giorgio (26 de febrero de 2026). <em>Saudi Arabia Confronts the Israel-UAE Alignment in Somalia<\/em>. Arab Center Washington DC. <a href=\"https:\/\/arabcenterdc.org\/resource\/saudi-arabia-confronts-the-israel-uae-alignment-in-somalia\/\">https:\/\/arabcenterdc.org\/resource\/saudi-arabia-confronts-the-israel-uae-alignment-in-somalia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Calduch Cervera, Rafael (2008). Las relaciones internacionales culturales entre el Islam y Occidente en Najib Warda Abu, <em>Di\u00e1logo de Civilizaciones: el Islam y Occidente<\/em>, (p. 101-131). Instituto de Estudios Isl\u00e1micos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cengiz, Sinem (s\/f). <em>Turkey and Saudi Arabia: Steering Syria\u2019s Future Together<\/em>. Gulf International Forum. <a href=\"https:\/\/gulfif.org\/turkey-saudi-arabia-steering-syrias-future-together\/\">https:\/\/gulfif.org\/turkey-saudi-arabia-steering-syrias-future-together\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chattell, Tim (30 de enero de 2026). <em>Talk of a Turkish military alliance with Saudi Arabia and Pakistan reflects Ankara\u2019s opportunistic \u2018hedging\u2019 strategy<\/em>. Chatham House. <a href=\"https:\/\/www.chathamhouse.org\/2026\/01\/talk-turkish-military-alliance-saudi-arabia-and-pakistan-reflects-ankaras-opportunistic\">https:\/\/www.chathamhouse.org\/2026\/01\/talk-turkish-military-alliance-saudi-arabia-and-pakistan-reflects-ankaras-opportunistic<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dominguez De Ol\u00e1zabal, Itxaso y Hern\u00e1ndez Mart\u00ednez David (2021). La pol\u00edtica exterior de Arabia Saud\u00ed: equilibrio entre factores dom\u00e9sticos y externos. <em>Revista Espa\u00f1ola de Ciencia Pol\u00edtica<\/em>, <em>Vol. 56<\/em>, p. 21-47. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.21308\/recp.56.01\">https:\/\/doi.org\/10.21308\/recp.56.01<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Edser, Nick y Mitchell, Archie (28 de abril de 2026). <em>Por qu\u00e9 Emiratos \u00c1rabes Unidos abandona el poderoso cartel petrolero de la OPEP<\/em>. BBC. <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/articles\/c0r2w0pr8ejo\">https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/articles\/c0r2w0pr8ejo<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elshehaby, Hana (20 de abril de 2026). <em>Can Saudi Arabia and Turkey reshape regional air power?<\/em>. The New Arab. <a href=\"https:\/\/www.newarab.com\/analysis\/can-saudi-arabia-and-turkey-reshape-regional-air-power\">https:\/\/www.newarab.com\/analysis\/can-saudi-arabia-and-turkey-reshape-regional-air-power<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Executive Office of the President of the United States (diciembre, 2025). <em>National Security Strategy of the United States of America<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Executive Office of the President of the United States (13 de enero de 2026). <em>Presidential Determination on Designation of the Kingdom of Saudi Arabia as a Major Non-NATO Ally<\/em>. Federal Register.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Favre, Lenny (2025). Saudi Arabia\u2019s strategic use of sport in the forging of a new national identity. <em>Sports Law, Policy &amp; Diplomacy Journal, Vol. 3 <\/em>(No. 2), pp. 43-92. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.30925\/slpdj.3.2.4\">https:\/\/doi.org\/10.30925\/slpdj.3.2.4<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juneau, Thomas (2020). The UAE and the War in Yemen: From Surge to Recalibration. <em>Survival, Vol. 62<\/em> (No. 4), pp. 183-208. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1080\/00396338.2020.1792135\">https:\/\/doi.org\/10.1080\/00396338.2020.1792135<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lons, Camille (29 de enero de 2026). <em>Power struggle: What the Saudi-UAE rivalry means for the Red Sea\u2013and Europe. <\/em>European Council on Foreign Relations. <a href=\"https:\/\/ecfr.eu\/article\/power-struggle-what-the-saudi-uae-rivalry-means-for-the-red-sea-and-europe\/\">https:\/\/ecfr.eu\/article\/power-struggle-what-the-saudi-uae-rivalry-means-for-the-red-sea-and-europe\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marzooq, Adel (2026). <em>The Gulf Without Illusions: Power and Competition among Saudi Arabia, the UAE and Qatar 2026-2030. <\/em>Gulf House.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">RFI (20 de febrero de 2026). <em>Gold, power and influence &#8211; how the UAE is shaping Sudan\u2019s war. <\/em><a href=\"https:\/\/www.rfi.fr\/en\/africa\/20260220-gold-power-and-influence-%E2%80%93-how-the-uae-is-shaping-sudan-s-war\">https:\/\/www.rfi.fr\/en\/africa\/20260220-gold-power-and-influence-%E2%80%93-how-the-uae-is-shaping-sudan-s-war<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Roebuck, William (4 de febrero de 2026). <em>The Saudi-UAE Rift: Taking the Measure of the Gulf That Separates and Unites Them<\/em>. Arab Gulf States Institute. <a href=\"https:\/\/agsi.org\/analysis\/the-saudi-uae-rift-taking-the-measure-of-the-gulf-that-separates-and-unites-them\/\">https:\/\/agsi.org\/analysis\/the-saudi-uae-rift-taking-the-measure-of-the-gulf-that-separates-and-unites-them\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Salem, Saleh (16 de abril de 2026). <em>Egypt and Saudi Arabia are building alternatives to Hormuz to keep Gulf supplied<\/em>. The New Arab. <a href=\"https:\/\/www.newarab.com\/news\/egypt-and-saudi-arabia-are-building-alternatives-hormuz\">https:\/\/www.newarab.com\/news\/egypt-and-saudi-arabia-are-building-alternatives-hormuz<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Shahab Ahmed, Zahid y Akbarzadeh, Shahram (2020). Pakistan caught between Iran and Saudi Arabia. <em>Contemporary South Asia, vol. 28<\/em> (No.3), pp. 336-350. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1080\/09584935.2020.1779181\">https:\/\/doi.org\/10.1080\/09584935.2020.1779181<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Shahbazov, Faud (30 de octubre de 2025). <em>Egypt and Saudi Arabia Construct a New Strategic Naval Axis.<\/em> Stimson Center. <a href=\"https:\/\/www.stimson.org\/2025\/egypt-and-saudi-arabia-construct-a-new-strategic-naval-axis\/\">https:\/\/www.stimson.org\/2025\/egypt-and-saudi-arabia-construct-a-new-strategic-naval-axis\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Stein, Chris (3 de marzo de 2026). <em>US strikes on Iran triggered by Israel\u2019s plan to launch attack, Rubio says.<\/em> The Guardian. <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/us-news\/2026\/mar\/02\/rubio-us-attack-israel-iran\">https:\/\/www.theguardian.com\/us-news\/2026\/mar\/02\/rubio-us-attack-israel-iran<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">The Unit for Political Studies (17 de febrero de 2026). <em>Constraint and Competition: Saudi Arabia\u2019s Regional Policy in a Shifting Middle East.<\/em> Arab Center Washington DC.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">The White House (18 de noviembre de 2025). <em>Fact sheet: President Donald J. Trump solidifies economic and defense partnership with the Kingdom of Saudi Arabia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Weinbaum, Marvin G. y Khurram, Abdullah B. (2014). Pakistan and Saudi Arabia: Deference, Dependence and Deterrence. <em>Middle East Journal, vol. 68 <\/em>(No. 2), pp 221-228. Wintour, Patrick (7 de mayo de 2026). <em>Trump shelved \u2018Project Freedom\u2019 after Saudis refused use of bases and airspace. <\/em>The Guardian. <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/world\/2026\/may\/07\/trump-project-freedom-saudi-arabia-strait-of-hormuz\">https:\/\/www.theguardian.com\/world\/2026\/may\/07\/trump-project-freedom-saudi-arabia-strait-of-hormuz<\/a><\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Lenny 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