{"id":46845,"date":"2026-09-17T13:08:00","date_gmt":"2026-09-17T16:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=46845"},"modified":"2026-09-03T11:36:32","modified_gmt":"2026-09-03T14:36:32","slug":"colombia-y-la-rasd-del-reconocimiento-de-la-autodeterminacion-saharaui-al-aval-de-la-violacion-al-del-derecho-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2026\/09\/17\/colombia-y-la-rasd-del-reconocimiento-de-la-autodeterminacion-saharaui-al-aval-de-la-violacion-al-del-derecho-internacional\/","title":{"rendered":"Colombia y la RASD: del reconocimiento de la autodeterminaci\u00f3n saharaui al aval de la violaci\u00f3n al del derecho internacional"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-59c3f77b default uagb-is-root-container\"><div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"200\" src=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-46716\" srcset=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png 750w, https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026-300x80.png 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"departamento wp-block-paragraph\">Departamento de \u00c1frica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Art\u00edculos<\/h6>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Colombia y la RASD: del reconocimiento de la autodeterminaci\u00f3n saharaui al aval de la violaci\u00f3n al del derecho internacional<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"autor wp-block-paragraph\">Luz Marina Mateo<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la publicaci\u00f3n en este mismo espacio del art\u00edculo \u201cEl rol de Am\u00e9rica Latina en la descolonizaci\u00f3n del S\u00e1hara Occidental\u201d, en 2015. Mucho ha cambiado el escenario latinoamericano respecto de la causa saharaui. All\u00ed cit\u00e1bamos al entonces representante del Frente Polisario en la ONU, Bujari Ahmed, quien afirmaba que \u201c\u201cAm\u00e9rica Latina es nuestra apuesta de futuro. Nos ofrece la motivaci\u00f3n suficiente para considerarla como nuestra profundidad estrat\u00e9gica tanto para coadyuvar en el logro de una soluci\u00f3n justa y duradera del actual conflicto con nuestro vecino como para la consolidaci\u00f3n de la construcci\u00f3n nacional de la \u00fanica naci\u00f3n afro-\u00e1rabe de habla hispana\u201d, que refer\u00edan tanto al idioma como a la herencia colonial compartida entre nuestra regi\u00f3n y el S\u00e1hara Occidental (Mateo, 2015, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tan s\u00f3lo una d\u00e9cada, demasiada agua ha corrido bajo los puentes de las relaciones de poder global, lo que implic\u00f3 y sigue implicando, mucha sangre de inocentes derramada. En este marco -y sin adentrarnos en los detalles que se suponen conocidos por la opini\u00f3n p\u00fablica- es que abordaremos el caso de la relaci\u00f3n diplom\u00e1tica entre Colombia y la Rep\u00fablica \u00c1rabe Saharaui Democr\u00e1tica, cuyos lazos en ese nivel fueron abruptamente interrumpidos por el nuevo presidente colombiano quien, en sinton\u00eda con las derechas latinoamericanas (incluyendo el actual gobierno argentino), a pocas horas de asumir tom\u00f3 decisiones que evidencian su alianza con Donald Trump, Benjamin Netanyahu y todo el entorno que apoya sus pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La decisi\u00f3n adoptada por el gobierno de Abelardo de la Espriella el 10 de agosto de 2026 modific\u00f3 en pocos d\u00edas una pol\u00edtica colombiana hacia el S\u00e1hara Occidental que hab\u00eda experimentado un proceso de progresiva institucionalizaci\u00f3n durante el gobierno de Gustavo Petro. La Canciller\u00eda colombiana anunci\u00f3 el congelamiento de las relaciones con la Rep\u00fablica \u00c1rabe Saharaui Democr\u00e1tica (RASD), el retiro del respaldo diplom\u00e1tico a sus autoridades y el reconocimiento de la soberan\u00eda del Reino de Marruecos sobre el S\u00e1hara Occidental. La medida alcanza una dimensi\u00f3n particular por la participaci\u00f3n de Colombia en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como miembro no permanente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alcance de esta modificaci\u00f3n requiere distinguir tres planos. El primero corresponde al reconocimiento de la RASD como sujeto estatal. El segundo refiere al establecimiento y mantenimiento de relaciones diplom\u00e1ticas entre Colombia y la Rep\u00fablica Saharaui. El tercero se vincula con la posici\u00f3n colombiana respecto del estatuto internacional del S\u00e1hara Occidental y, en particular, con el derecho del pueblo saharaui a la libre determinaci\u00f3n. Estos planos se relacionaron estrechamente durante el gobierno de Petro, aunque conservan contenidos jur\u00eddicos y pol\u00edticos diferentes. Su separaci\u00f3n permite dimensionar el alcance del cambio producido en agosto de 2026.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">De la relaci\u00f3n diplom\u00e1tica al restablecimiento del v\u00ednculo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia estableci\u00f3 relaciones diplom\u00e1ticas con la RASD el 27 de febrero de 1985, bajo el gobierno de Belisario Betancur. La decisi\u00f3n se produjo en un contexto regional marcado por la ocupaci\u00f3n marroqu\u00ed del S\u00e1hara Occidental y por la consolidaci\u00f3n internacional de la causa saharaui como una cuesti\u00f3n vinculada con la descolonizaci\u00f3n y la libre determinaci\u00f3n. En 2001, el v\u00ednculo fue suspendido durante el gobierno de Andr\u00e9s Pastrana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, lo ocurrido en 1985 cobr\u00f3 relevancia durante el gobierno de Gustavo Petro. El 10 de agosto de 2022, apenas iniciado su mandato, Petro recibi\u00f3 al entonces ministro de Relaciones Exteriores saharaui, Mohamed Salem Ould Salek y al representante del Frente Polisario para Am\u00e9rica Latina, Mohamed Zrug. En esa reuni\u00f3n Colombia reafirm\u00f3 la Declaraci\u00f3n Conjunta del 27 de febrero de 1985, mediante la cual hab\u00edan sido establecidas las relaciones diplom\u00e1ticas entre ambos gobiernos. La propia Canciller\u00eda colombiana incorpor\u00f3 posteriormente este hecho a sus Memorias al Congreso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El restablecimiento del v\u00ednculo tuvo consecuencias diplom\u00e1ticas concretas. En agosto de 2023, el vicecanciller Francisco Coy recibi\u00f3 las copias de las cartas credenciales de Mah Lahdih Nan, quien se convirti\u00f3 en el primer representante diplom\u00e1tico de la RASD residente en Colombia desde el restablecimiento de las relaciones. La Canciller\u00eda destac\u00f3 entonces la existencia del Grupo de Amistad Parlamentaria entre la C\u00e1mara de Representantes colombiana y el Consejo Nacional Saharaui (Parlamento), adem\u00e1s de la cooperaci\u00f3n entre la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional y la Universidad de Tifariti.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presencia diplom\u00e1tica saharaui adquiri\u00f3 as\u00ed una dimensi\u00f3n institucional. El v\u00ednculo dej\u00f3 de estar limitado a declaraciones presidenciales y pas\u00f3 a involucrar representaci\u00f3n diplom\u00e1tica, cooperaci\u00f3n acad\u00e9mica y contactos parlamentarios. La diplomacia colombiana incorpor\u00f3 a la RASD dentro de una pol\u00edtica de relacionamiento con \u00c1frica que otorgaba un lugar significativo a la cooperaci\u00f3n Sur-Sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La continuidad de esa orientaci\u00f3n lleg\u00f3 hasta 2026. El 9 de febrero de ese a\u00f1o, el director colombiano para el Desarrollo y la Integraci\u00f3n Fronteriza, Jos\u00e9 Miguel S\u00e1nchez Giraldo, mantuvo una reuni\u00f3n con el embajador saharaui Mohamed Al\u00ed Ali Salem. Las delegaciones acordaron profundizar la cooperaci\u00f3n en materia de diplomacia y educaci\u00f3n, avanzar en un proyecto de Centro\/Biblioteca destinado al intercambio y la preservaci\u00f3n de la memoria cultural y trabajar conjuntamente de cara al Foro CELAC-\u00c1frica 2026.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos meses despu\u00e9s, el 10 de abril de 2026, Petro recibi\u00f3 en la Casa de Nari\u00f1o las cartas credenciales de Mohamed Ali Muley Ahamed Sidah, nuevo embajador de la RASD en Colombia. La ceremonia formaliz\u00f3 el inicio de sus funciones diplom\u00e1ticas. La secuencia resulta significativa: hasta cuatro meses antes del cambio de gobierno, Colombia manten\u00eda relaciones diplom\u00e1ticas activas con la RASD, contaba con representaci\u00f3n saharaui acreditada y desarrollaba una agenda bilateral de cooperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El S\u00e1hara Occidental como cuesti\u00f3n de descolonizaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El v\u00ednculo diplom\u00e1tico Colombia-RASD se inscribe en una controversia territorial cuyo tratamiento internacional posee antecedentes jur\u00eddicos espec\u00edficos. El S\u00e1hara Occidental permanece incluido desde 1963 en la lista de Territorios No Aut\u00f3nomos de las Naciones Unidas. La cuesti\u00f3n forma parte, por tanto, del proceso de descolonizaci\u00f3n bajo la responsabilidad de los \u00f3rganos de Naciones Unidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Corte Internacional de Justicia examin\u00f3 el estatuto del territorio en su Opini\u00f3n Consultiva de 16 de octubre de 1975. La Corte descart\u00f3 que el S\u00e1hara Occidental hubiera sido <em>terra nullius<\/em> al momento de la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola. Reconoci\u00f3 la existencia de determinados v\u00ednculos jur\u00eddicos de lealtad entre el sult\u00e1n de Marruecos y algunas tribus del territorio. Al mismo tiempo, concluy\u00f3 que los elementos presentados ante ella no establec\u00edan un v\u00ednculo de soberan\u00eda territorial entre el S\u00e1hara Occidental y el Reino de Marruecos. La Corte vincul\u00f3 el proceso de descolonizaci\u00f3n con la expresi\u00f3n libre y genuina de la voluntad de la poblaci\u00f3n del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La posici\u00f3n internacional sobre el territorio se desarroll\u00f3 posteriormente alrededor de ese principio. Naciones Unidas contin\u00faa incluyendo al S\u00e1hara Occidental entre los Territorios No Aut\u00f3nomos. La Misi\u00f3n de las Naciones Unidas para el Refer\u00e9ndum del S\u00e1hara Occidental (MINURSO) fue creada en 1991 en el marco del proceso de soluci\u00f3n del conflicto. El estatuto definitivo del territorio permanece pendiente<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La situaci\u00f3n adquiri\u00f3 una nueva complejidad en 2025. El Consejo de Seguridad aprob\u00f3 el 31 de octubre la Resoluci\u00f3n 2797 (2025), que prorrog\u00f3 el mandato de la MINURSO y coloc\u00f3 la propuesta marroqu\u00ed de autonom\u00eda bajo soberan\u00eda de Marruecos en el centro del proceso negociador. El texto afirma simult\u00e1neamente el compromiso con una soluci\u00f3n pol\u00edtica justa, duradera y mutuamente aceptable, consistente con los prop\u00f3sitos y principios de la Carta de Naciones Unidas, incluido el principio de autodeterminaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se\u00f1ala que una autonom\u00eda genuina bajo soberan\u00eda marroqu\u00ed podr\u00eda constituir una soluci\u00f3n viable. As\u00ed, pretende pasar \u201cde una l\u00f3gica de \u2018paz justa\u2019, arraigada en la doctrina cl\u00e1sica de la descolonizaci\u00f3n, a una l\u00f3gica de \u2018paz posible\u2019 (o del mal menor), centrada en contener una disputa enquistada\u201d<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> (L\u00f3pez Belloso, 2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resoluci\u00f3n representa un desplazamiento pol\u00edtico dentro del proceso de Naciones Unidas. Su lenguaje parece favorecer la propuesta marroqu\u00ed como base de las negociaciones. La soberan\u00eda marroqu\u00ed sobre el territorio permanece, sin embargo, como una cuesti\u00f3n distinta de la orientaci\u00f3n pol\u00edtica del proceso negociador. La resoluci\u00f3n 2797 no contiene una transferencia jur\u00eddica de soberan\u00eda ni una declaraci\u00f3n mediante la cual Naciones Unidas reconozca al S\u00e1hara Occidental como parte integrante del territorio marroqu\u00ed. Esta distinci\u00f3n resulta especialmente relevante para evaluar la decisi\u00f3n posterior de Colombia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Petro: reconocimiento, relaciones y autodeterminaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el gobierno de Petro, las tres dimensiones adquirieron una articulaci\u00f3n definida. Colombia reconoci\u00f3 a la RASD, mantuvo relaciones diplom\u00e1ticas con sus autoridades y sostuvo una posici\u00f3n favorable al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminaci\u00f3n. El v\u00ednculo bilateral se convirti\u00f3 en uno de los instrumentos mediante los cuales esa posici\u00f3n fue proyectada hacia el \u00e1mbito multilateral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica colombiana se profundiz\u00f3 durante 2025. Petro manifest\u00f3 p\u00fablicamente su respaldo al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminaci\u00f3n y cuestion\u00f3 la explotaci\u00f3n de los recursos naturales del territorio ocupado. La cuesti\u00f3n de los recursos adquiri\u00f3 especial relevancia porque vincul\u00f3 descolonizaci\u00f3n, soberan\u00eda sobre los recursos naturales y relaciones econ\u00f3micas internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese enfoque posee antecedentes dentro del sistema de Naciones Unidas. Documentos de la organizaci\u00f3n han se\u00f1alado la relaci\u00f3n entre el estatuto de Territorio No Aut\u00f3nomo, el derecho de su pueblo a la libre determinaci\u00f3n y la soberan\u00eda permanente sobre sus recursos naturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La posici\u00f3n colombiana durante los \u00faltimos meses del gobierno Petro puede leerse dentro de esa matriz. La diplomacia hacia la RASD combin\u00f3 reconocimiento estatal, relaciones bilaterales y defensa de la autodeterminaci\u00f3n. La cooperaci\u00f3n acad\u00e9mica y cultural adquiri\u00f3 adem\u00e1s una funci\u00f3n de construcci\u00f3n de v\u00ednculos Sur-Sur y de reconocimiento de la memoria hist\u00f3rica saharaui.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El episodio de abril de 2026 posee, por ello, un valor que excede el protocolo diplom\u00e1tico. La recepci\u00f3n del nuevo embajador saharaui por parte de Petro confirm\u00f3 la continuidad de una relaci\u00f3n que llevaba cuatro a\u00f1os de restablecimiento y que hab\u00eda alcanzado una estructura diplom\u00e1tica estable.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfDespu\u00e9s? S\u00ed importa del \u201cdespu\u00e9s\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque este Anuario tiene como cierre el 30 de junio de 2026, lo que ocurri\u00f3 con el cambio de gobierno colombiano producido el 7 de agosto de 2026 al asumir Abelardo de la Espriella, alter\u00f3 r\u00e1pidamente esa orientaci\u00f3n. Tres d\u00edas despu\u00e9s, la Canciller\u00eda anunci\u00f3 una nueva pol\u00edtica hacia el S\u00e1hara Occidental. Colombia decidi\u00f3 congelar las relaciones con la RASD y reconocer la soberan\u00eda de Marruecos sobre todo su territorio, incluido el S\u00e1hara Occidental. El comunicado establece que la medida comprende la ausencia de contactos pol\u00edticos o diplom\u00e1ticos, el cese del intercambio de misiones y el retiro del respaldo a la RASD en foros multilaterales, incluidas las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La formulaci\u00f3n posee tres efectos diferenciados. Colombia abandona el reconocimiento que hab\u00eda restablecido en 2022. Congela las relaciones diplom\u00e1ticas que hab\u00eda desarrollado desde entonces. Adopta una posici\u00f3n expresa sobre la soberan\u00eda del S\u00e1hara Occidental favorable a Marruecos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera dimensi\u00f3n es la de mayor alcance internacional. El reconocimiento colombiano de la soberan\u00eda marroqu\u00ed sobre el territorio modifica la posici\u00f3n de Colombia respecto de una cuesti\u00f3n que Naciones Unidas contin\u00faa tratando dentro del proceso de descolonizaci\u00f3n. El gobierno de De la Espriella fundament\u00f3 su decisi\u00f3n en una revisi\u00f3n de la pol\u00edtica exterior y en la evoluci\u00f3n del proceso negociador del Consejo de Seguridad, con particular referencia a la Resoluci\u00f3n 2797.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El argumento requiere una lectura cuidadosa. Si bien la Resoluci\u00f3n 2797 coloca la propuesta de autonom\u00eda dentro de las negociaciones, el texto conserva, al mismo tiempo, la referencia al principio de autodeterminaci\u00f3n. La posici\u00f3n colombiana va m\u00e1s all\u00e1 de esa f\u00f3rmula al reconocer directamente la soberan\u00eda marroqu\u00ed sobre el S\u00e1hara Occidental. La pregunta -ret\u00f3rica, por cierto- es: \u00bfamparada en qu\u00e9 derecho?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La diferencia adquiere especial importancia desde la perspectiva del Derecho Internacional. Naciones Unidas contin\u00faa registrando al S\u00e1hara Occidental como Territorio No Aut\u00f3nomo. La Opini\u00f3n Consultiva de la Corte Internacional de Justicia de 1975 tampoco estableci\u00f3 soberan\u00eda marroqu\u00ed sobre el territorio. La decisi\u00f3n colombiana constituye, en consecuencia, una toma de posici\u00f3n estatal propia frente a un estatuto territorial que permanece objeto de un proceso internacional de soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un giro con consecuencias multilaterales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La oportunidad temporal del cambio colombiano amplifica sus efectos. Colombia integra actualmente el Consejo de Seguridad como miembro no permanente. La propia Canciller\u00eda se\u00f1ala que el congelamiento de las relaciones con la RASD supone retirar el respaldo colombiano a sus posiciones en ese \u00f3rgano. La modificaci\u00f3n afecta, por tanto, una relaci\u00f3n bilateral y tambi\u00e9n el comportamiento futuro de Colombia en un espacio institucional directamente involucrado en el conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La decisi\u00f3n tambi\u00e9n reconfigura el v\u00ednculo con Marruecos. La nueva pol\u00edtica exterior colombiana busca profundizar la cooperaci\u00f3n bilateral en comercio, inversiones, turismo, seguridad alimentaria, infraestructura portuaria y conectividad atl\u00e1ntica. El S\u00e1hara Occidental aparece as\u00ed integrado a una reorientaci\u00f3n m\u00e1s amplia de la pol\u00edtica exterior colombiana hacia el Reino de Marruecos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El contraste con la etapa anterior resulta particularmente marcado. Petro hab\u00eda utilizado el v\u00ednculo con la RASD para articular una pol\u00edtica exterior centrada en la autodeterminaci\u00f3n, la cooperaci\u00f3n Sur-Sur y una lectura de la cuesti\u00f3n saharaui vinculada con la descolonizaci\u00f3n y los recursos naturales. De la Espriella introduce una pol\u00edtica que prioriza el reconocimiento de la soberan\u00eda marroqu\u00ed y el fortalecimiento de los v\u00ednculos estrat\u00e9gicos con Rabat.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La secuencia permite observar un fen\u00f3meno m\u00e1s amplio de la pol\u00edtica internacional contempor\u00e1nea. La disputa por el estatuto del S\u00e1hara Occidental se desarrolla simult\u00e1neamente en el terreno de las relaciones bilaterales, en las instituciones multilaterales y en las relaciones econ\u00f3micas vinculadas con los recursos del territorio. Las decisiones de reconocimiento producen efectos sobre los otros dos espacios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso colombiano ofrece, adem\u00e1s, una expresi\u00f3n particularmente clara de la relaci\u00f3n entre cambios de gobierno y pol\u00edtica exterior. Entre agosto de 2022 y abril de 2026, Colombia pas\u00f3 del restablecimiento de las relaciones con la RASD a la recepci\u00f3n formal de su embajador y a la ampliaci\u00f3n de los mecanismos de cooperaci\u00f3n. En agosto de 2026, la misma estructura diplom\u00e1tica fue congelada y acompa\u00f1ada por el reconocimiento de la soberan\u00eda marroqu\u00ed sobre el S\u00e1hara Occidental. La rapidez de la reversi\u00f3n muestra hasta qu\u00e9 punto el reconocimiento diplom\u00e1tico puede convertirse en un instrumento de reorientaci\u00f3n geopol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cambio tambi\u00e9n modifica el lugar de la cuesti\u00f3n saharaui dentro de la pol\u00edtica exterior latinoamericana. Colombia hab\u00eda ocupado una posici\u00f3n relevante entre los Estados de la regi\u00f3n que manten\u00edan relaciones diplom\u00e1ticas con la RASD y defend\u00edan el principio de autodeterminaci\u00f3n. El nuevo gobierno colombiano se suma a aquellos Estados que han respaldado la propuesta marroqu\u00ed de autonom\u00eda y la soberan\u00eda de Marruecos sobre el territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n queda abierta en un punto central: la evoluci\u00f3n del proceso negociador de Naciones Unidas y la relaci\u00f3n entre la autonom\u00eda bajo soberan\u00eda marroqu\u00ed promovida por la Resoluci\u00f3n 2797 y el derecho de autodeterminaci\u00f3n del pueblo saharaui. La decisi\u00f3n colombiana introduce una definici\u00f3n propia sobre ese v\u00ednculo. Su reconocimiento de la soberan\u00eda marroqu\u00ed convierte a Colombia en actor expl\u00edcito de una controversia cuyo estatuto internacional contin\u00faa bajo tratamiento de Naciones Unidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La trayectoria de los \u00faltimos cuatro a\u00f1os permite identificar, finalmente, dos concepciones diferentes de la pol\u00edtica exterior colombiana frente al S\u00e1hara Occidental. La etapa de Petro vincul\u00f3 reconocimiento de la RASD, relaciones diplom\u00e1ticas, cooperaci\u00f3n Sur-Sur y autodeterminaci\u00f3n. La etapa inaugurada por De la Espriella vincula reconocimiento de Marruecos, congelamiento de la relaci\u00f3n con la RASD y convergencia con la propuesta marroqu\u00ed. El desplazamiento afecta simult\u00e1neamente el v\u00ednculo bilateral, la posici\u00f3n multilateral colombiana y la interpretaci\u00f3n pol\u00edtica del proceso de descolonizaci\u00f3n del S\u00e1hara Occidental.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusiones<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El giro producido por el gobierno de Abelardo de la Espriella frente al S\u00e1hara Occidental adquiere una dimensi\u00f3n distinta cuando se lo observa junto con la decisi\u00f3n adoptada, el mismo 10 de agosto de 2026, de reconocer la soberan\u00eda de Israel sobre los Altos del Gol\u00e1n. Ambos territorios se encuentran atravesados por procesos de ocupaci\u00f3n, disputas sobre soberan\u00eda y controversias sometidas a consideraci\u00f3n de las Naciones Unidas. En ambos casos, el nuevo gobierno colombiano adopta como propia la posici\u00f3n del Estado que ejerce el control territorial y la vincula con argumentos de seguridad y estabilidad. Para el S\u00e1hara Occidental, Colombia reconoce la soberan\u00eda marroqu\u00ed; para los Altos del Gol\u00e1n, reconoce la soberan\u00eda israel\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La simultaneidad de ambas decisiones permite identificar una orientaci\u00f3n de pol\u00edtica exterior que excede el v\u00ednculo de Colombia con la RASD. Se trata de una determinada concepci\u00f3n de la soberan\u00eda en territorios ocupados. La soberan\u00eda aparece asociada al control efectivo del territorio, a las necesidades estrat\u00e9gicas del Estado ocupante y a su capacidad para garantizar seguridad. La historia de la ocupaci\u00f3n, la voluntad de las poblaciones afectadas y el principio de autodeterminaci\u00f3n quedan desplazados de ese centro de gravedad. El <em>ego conquiro <\/em>dusseliano en su m\u00e1xima expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este desplazamiento resulta significativo porque la colonialidad tambi\u00e9n opera en la definici\u00f3n de qui\u00e9n puede hablar en nombre de un territorio, qui\u00e9n puede administrar sus recursos y qui\u00e9n posee capacidad para convertir una situaci\u00f3n de hecho en una situaci\u00f3n jur\u00eddicamente reconocida. El reconocimiento diplom\u00e1tico interviene en ese proceso. Cuando un Estado reconoce la soberan\u00eda del ocupante, contribuye a transformar una relaci\u00f3n de poder territorial en una relaci\u00f3n susceptible de adquirir legitimidad internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso del S\u00e1hara Occidental muestra con especial claridad esa operaci\u00f3n. Durante el gobierno de Petro, Colombia hab\u00eda articulado reconocimiento de la RASD, relaciones diplom\u00e1ticas y defensa del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminaci\u00f3n. La pol\u00edtica exterior colombiana hab\u00eda incorporado la cuesti\u00f3n saharaui dentro de una lectura vinculada con la descolonizaci\u00f3n, la cooperaci\u00f3n Sur-Sur y la soberan\u00eda permanente sobre los recursos naturales. El gobierno de De la Espriella desarma esa arquitectura y la sustituye por el reconocimiento de la soberan\u00eda marroqu\u00ed sobre el territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso de los Altos del Gol\u00e1n permite observar el mismo desplazamiento desde otra geograf\u00eda colonial. Israel ocupa el territorio sirio desde 1967 y en 1981 extendi\u00f3 all\u00ed su legislaci\u00f3n, jurisdicci\u00f3n y administraci\u00f3n. El Consejo de Seguridad, mediante la Resoluci\u00f3n 497, declar\u00f3 nula y sin efecto jur\u00eddico internacional esa decisi\u00f3n. El reconocimiento colombiano de agosto de 2026 introduce una posici\u00f3n estatal que otorga legitimidad a la soberan\u00eda israel\u00ed a partir de la importancia estrat\u00e9gica del territorio para la seguridad de Israel. La Canciller\u00eda colombiana presenta precisamente esa seguridad como fundamento de la decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La seguridad adquiere as\u00ed una funci\u00f3n discursiva central. Un territorio ocupado puede ser presentado como indispensable para la defensa del Estado que lo controla. La necesidad de seguridad puede convertirse en argumento para consolidar el control territorial y, mediante el reconocimiento de terceros Estados, avanzar hacia su legitimaci\u00f3n. La perspectiva del pueblo que habita el territorio y su derecho a decidir sobre su estatuto pol\u00edtico queda subordinada a la seguridad definida por el Estado con mayor capacidad militar y diplom\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed aparece una de las operaciones caracter\u00edsticas de la colonialidad: la transformaci\u00f3n de una relaci\u00f3n hist\u00f3rica de dominaci\u00f3n en una relaci\u00f3n aparentemente natural de soberan\u00eda. El control territorial antecede al reconocimiento; el reconocimiento contribuye luego a naturalizar ese control. La ocupaci\u00f3n produce una situaci\u00f3n material y la diplomacia puede contribuir a convertirla en una situaci\u00f3n pol\u00edtica leg\u00edtima. La frontera entre hecho y derecho comienza entonces a desplazarse en favor de quien posee el poder suficiente para imponer el hecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n adquiere una dimensi\u00f3n adicional cuando se incorpora el extractivismo. En el S\u00e1hara Occidental, el territorio constituye un espacio de explotaci\u00f3n de recursos naturales cuya legitimidad ha sido cuestionada desde la perspectiva de los derechos del pueblo saharaui como as\u00ed tambi\u00e9n en sentencias del TJUE, y en resoluciones y declaraciones de la ONU, la Uni\u00f3n Africana y tribunales sudafricanos, entre una larga n\u00f3mina de documentos en ese sentido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reconocimiento de la soberan\u00eda del ocupante interviene sobre esa estructura porque modifica las condiciones de legitimidad en las que pueden desarrollarse las relaciones econ\u00f3micas. Cuando la soberan\u00eda marroqu\u00ed sobre el S\u00e1hara Occidental es reconocida por terceros Estados, las actividades econ\u00f3micas desarrolladas en el territorio adquieren un marco pol\u00edtico diferente. La cuesti\u00f3n de los recursos deja de aparecer \u00fanicamente como una consecuencia de la ocupaci\u00f3n y pasa a integrarse en una relaci\u00f3n bilateral considerada leg\u00edtima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comparaci\u00f3n con los Altos del Gol\u00e1n permite ampliar la mirada. All\u00ed tambi\u00e9n territorio, recursos y seguridad se encuentran estrechamente vinculados. La meseta posee una importancia estrat\u00e9gica y recursos h\u00eddricos relevantes. El reconocimiento colombiano adopta como fundamento la seguridad de Israel y el mantenimiento de su control territorial. El territorio ocupado aparece, de este modo, desde la perspectiva del Estado ocupante: como espacio estrat\u00e9gico, como frontera de seguridad y como componente de su soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La operaci\u00f3n pol\u00edtica del nuevo gobierno colombiano puede leerse entonces como una redefinici\u00f3n del lugar de Colombia frente a determinadas controversias territoriales. La pol\u00edtica exterior abandona una posici\u00f3n que otorgaba centralidad a sujetos hist\u00f3ricamente subordinados y adopta otra que privilegia a Estados con capacidad de control territorial y peso geopol\u00edtico. El cambio alcanza una dimensi\u00f3n particularmente relevante porque Colombia ocupa actualmente un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema excede la alternancia entre dos gobiernos colombianos. La cuesti\u00f3n que plantea es qu\u00e9 ocurre con el principio de autodeterminaci\u00f3n cuando las relaciones internacionales comienzan a privilegiar el control territorial, la seguridad estrat\u00e9gica y los intereses econ\u00f3micos asociados con territorios ocupados. En el caso del S\u00e1hara Occidental, la decisi\u00f3n colombiana se produce mientras Naciones Unidas contin\u00faa considerando el territorio como Territorio No Aut\u00f3nomo y mientras el proceso de descolonizaci\u00f3n permanece abierto. En los Altos del Gol\u00e1n, se produce frente a un territorio cuya anexi\u00f3n por Israel no ha obtenido reconocimiento internacional generalizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia colombiana muestra que la pol\u00edtica exterior puede intervenir activamente en la producci\u00f3n de una determinada geograf\u00eda del poder. Reconocer una soberan\u00eda implica tambi\u00e9n contribuir a establecer qui\u00e9n tiene derecho a definir el territorio. Congelar relaciones con la RASD implica reducir el espacio diplom\u00e1tico de un pueblo que sostiene una reivindicaci\u00f3n de autodeterminaci\u00f3n. Reconocer la soberan\u00eda israel\u00ed sobre el Gol\u00e1n implica otorgar legitimidad a la pretensi\u00f3n territorial del Estado que ocupa ese territorio. Reconocer la soberan\u00eda marroqu\u00ed sobre el S\u00e1hara Occidental produce un efecto equivalente en relaci\u00f3n con Marruecos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La colonialidad se expresa all\u00ed como una disputa por la capacidad de nombrar. Territorio ocupado, territorio disputado, territorio aut\u00f3nomo, territorio marroqu\u00ed o territorio israel\u00ed no son denominaciones pol\u00edticamente inocentes. Cada una organiza una determinada distribuci\u00f3n de derechos, sujetos y recursos. Nombrar soberan\u00eda tambi\u00e9n significa producir soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esta perspectiva, el giro colombiano de agosto de 2026 puede ser le\u00eddo como una pol\u00edtica de normalizaci\u00f3n diplom\u00e1tica de situaciones de ocupaci\u00f3n. La normalizaci\u00f3n opera mediante el reconocimiento, la cooperaci\u00f3n y la incorporaci\u00f3n de esos territorios a relaciones estatales ordinarias. El conflicto colonial pierde centralidad en el lenguaje diplom\u00e1tico mientras la relaci\u00f3n de poder que lo sostiene adquiere apariencia de normalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La trayectoria entre 2022 y 2026 adquiere as\u00ed un significado que excede la pol\u00edtica exterior de Colombia. Durante el gobierno de Petro, el reconocimiento de la RASD y la defensa de la autodeterminaci\u00f3n permitieron recuperar una tradici\u00f3n internacionalista latinoamericana vinculada con la descolonizaci\u00f3n. Durante el gobierno de De la Espriella, el reconocimiento de Marruecos sobre el S\u00e1hara Occidental y de Israel sobre los Altos del Gol\u00e1n sit\u00faa a Colombia en una posici\u00f3n diferente frente a la cuesti\u00f3n territorial y frente a los procesos de ocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El interrogante que queda abierto es, finalmente, qu\u00e9 lugar conserva la autodeterminaci\u00f3n en un orden internacional en el que el poder militar, la capacidad econ\u00f3mica y la posici\u00f3n estrat\u00e9gica pueden producir hechos territoriales susceptibles de ser posteriormente legitimados por terceros Estados. La experiencia del S\u00e1hara Occidental vuelve a colocar esa pregunta en el centro. Mientras el territorio permanezca bajo ocupaci\u00f3n y su poblaci\u00f3n contin\u00fae privada de una decisi\u00f3n libre sobre su estatuto pol\u00edtico, la descolonizaci\u00f3n seguir\u00e1 siendo una tarea pendiente. El reconocimiento internacional de la situaci\u00f3n de hecho puede modificar el lenguaje de la diplomacia y dar lugar a nuevas disputas en la arena del sentido. Lo que no deber\u00eda poder, en modo alguno, es tergiversar la historia y acallar lo que nos dice a gritos el derecho internacional.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Referencias documentales y bibliogr\u00e1ficas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Canciller\u00eda de Colombia. <em>Memorias al Congreso 2022-2023<\/em>. Ministerio de Relaciones Exteriores.<br><a href=\"https:\/\/www.cancilleria.gov.co\/sites\/default\/files\/FOTOS2023\/Memorias%20al%20Congreso%202022-2023.pdf\">https:\/\/www.cancilleria.gov.co\/sites\/default\/files\/FOTOS2023\/Memorias%20al%20Congreso%202022-2023.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Canciller\u00eda de Colombia. \u201cVicecanciller Francisco Coy recibi\u00f3 copia de Cartas Credenciales de los embajadores de Costa Rica, China, Italia, Pa\u00edses Bajos y la Rep\u00fablica \u00c1rabe Saharaui Democr\u00e1tica\u201d, 5 de agosto de 2023. <a href=\"https:\/\/www.cancilleria.gov.co\/sala-de-prensa\/noticias\/vicecanciller-francisco-coy-recibio-copia-de-cartas-credenciales-de-los-embajadores-de-costa-rica-china-italia-paises-bajos-y-la-republica-arabe-saharaui-democratica\">https:\/\/www.cancilleria.gov.co\/sala-de-prensa\/noticias\/vicecanciller-francisco-coy-recibio-copia-de-cartas-credenciales-de-los-embajadores-de-costa-rica-china-italia-paises-bajos-y-la-republica-arabe-saharaui-democratica<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Canciller\u00eda de Colombia. \u201cColombia y la Rep\u00fablica \u00c1rabe Saharaui Democr\u00e1tica fortalecen lazos de cooperaci\u00f3n intercontinental y acad\u00e9mica\u201d, 11 de febrero de 2026.<br><a href=\"https:\/\/www.cancilleria.gov.co\/sala-de-prensa\/noticias\/colombia-y-la-republica-arabe-saharaui-democratica-fortalecen-lazos-de-cooperacion-intercontinental-y-academica\">https:\/\/www.cancilleria.gov.co\/sala-de-prensa\/noticias\/colombia-y-la-republica-arabe-saharaui-democratica-fortalecen-lazos-de-cooperacion-intercontinental-y-academica<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Canciller\u00eda de Colombia. \u201cColombia congela relaciones diplom\u00e1ticas con la entidad denominada como Rep\u00fablica \u00c1rabe Saharaui Democr\u00e1tica (RASD)\u201d, 10 de agosto de 2026. <a href=\"https:\/\/www.cancilleria.gov.co\/sala-de-prensa\/noticias\/colombia-congela-relaciones-diplomaticas-con-la-entidad-denominada-como-republica-arabe-saharaui-democratica-rasd\">https:\/\/www.cancilleria.gov.co\/sala-de-prensa\/noticias\/colombia-congela-relaciones-diplomaticas-con-la-entidad-denominada-como-republica-arabe-saharaui-democratica-rasd<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colmundo Radio (2026). \u201cPetro recibe a siete nuevos embajadores en Colombia y fortalece relaciones diplom\u00e1ticas\u201d. <a href=\"https:\/\/colmundoradio.com.co\/petro-recibe-a-siete-nuevos-embajadores-en-colombia-y-fortalece-relaciones-diplomaticas\/\">https:\/\/colmundoradio.com.co\/petro-recibe-a-siete-nuevos-embajadores-en-colombia-y-fortalece-relaciones-diplomaticas\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naciones Unidas. <em>Western Sahara \u2014 The United Nations and Decolonization<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.un.org\/dppa\/decolonization\/en\/nsgt\/western-sahara\">https:\/\/www.un.org\/dppa\/decolonization\/en\/nsgt\/western-sahara<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Corte Internacional de Justicia. <em>Western Sahara, Advisory Opinion, 16 October 1975<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.icj-cij.org\/case\/61\">https:\/\/www.icj-cij.org\/case\/61<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Corte Internacional de Justicia. <em>Advisory Opinion of 16 October 1975<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.icj-cij.org\/node\/103758\">https:\/\/www.icj-cij.org\/node\/103758<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. <em>Resolution 2797 (2025)<\/em>, S\/RES\/2797 (2025), 31 de octubre de 2025.<br><a href=\"https:\/\/digitallibrary.un.org\/record\/4093660\/files\/S_RES_2797_%282025%29-EN.pdf\">https:\/\/digitallibrary.un.org\/record\/4093660\/files\/S_RES_2797_%282025%29-EN.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">L\u00f3pez Belloso, M. (2026). \u201cSelf-determination without choice: how Western Sahara signals a quiet shift in international law\u201d. Global Campus of Human Rights. <a href=\"https:\/\/www.gchumanrights.org\/preparedness\/self-determination-without-choice-how-western-sahara-signals-a-quiet-shift-in-international-law\/\">https:\/\/www.gchumanrights.org\/preparedness\/self-determination-without-choice-how-western-sahara-signals-a-quiet-shift-in-international-law\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mateo, L. (2015) <em>El rol de Am\u00e9rica Latina en la descolonizaci\u00f3n del S\u00e1hara Occidental. <\/em>Anuario IRI 2015.<br><a href=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/publicaciones_iri\/anuario\/anuario_2015\/Indices\/africa.htm\">http:\/\/www.iri.edu.ar\/publicaciones_iri\/anuario\/anuario_2015\/Indices\/africa.htm<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mateo, L. (2022). \u201cDecires N\u00f3madas. La lucha del pueblo saharaui por derribar el muro del silencio\u201d. Prometeo Editorial. Ruiz Miguel, C.; Ponce de Le\u00f3n Iglesias, M. y Blanco Souto, Y. (2019) \u201cEl S\u00e1hara Occidental, prontuario jur\u00eddico: 15 enunciados b\u00e1sicos sobre el conflicto\u201d. 2\u00ba edici\u00f3n. Ed. Andavira.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Para profundizar en las resoluciones y declaraciones hist\u00f3ricas de la ONU, la Uni\u00f3n Africana y los tribunales europeos, v\u00e9ase Ruiz Miguel, C.; Ponce de Le\u00f3n Iglesias, M. y Blanco Souto, Y. (2019) \u201cEl S\u00e1hara Occidental, prontuario jur\u00eddico: 15 enunciados b\u00e1sicos sobre el conflicto\u201d. 2\u00ba edici\u00f3n. Ed. Andavira.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Traducci\u00f3n propia.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Luz Marina Mateo<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[2050],"tags":[2125],"class_list":["post-46845","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-anuario2026","tag-a2026artafrica","entry"],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"ocean-thumb-m":false,"ocean-thumb-ml":false,"ocean-thumb-l":false,"sow-carousel-default":false,"sow-blog-portfolio":false,"sow-blog-grid":false,"sow-blog-alternate":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Juana 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