{"id":46869,"date":"2026-08-31T14:08:05","date_gmt":"2026-08-31T17:08:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=46869"},"modified":"2026-08-31T14:21:19","modified_gmt":"2026-08-31T17:21:19","slug":"inteligencia-artificial-y-medicina-dignidad-humana-derechos-y-gobernanza-tecnologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2026\/08\/31\/inteligencia-artificial-y-medicina-dignidad-humana-derechos-y-gobernanza-tecnologica\/","title":{"rendered":"Inteligencia artificial y medicina: dignidad humana, derechos y gobernanza tecnol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-59c3f77b default uagb-is-root-container\"><div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"200\" src=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-46716\" srcset=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png 750w, https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026-300x80.png 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"departamento wp-block-paragraph\">Centro para estudio sobre Inteligencia Artificial y Relaciones Internacionales \u2013 CIARI<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Art\u00edculos<\/h6>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Inteligencia artificial y medicina: dignidad humana, derechos y gobernanza tecnol\u00f3gica<br>Un an\u00e1lisis comparado de los modelos de la Uni\u00f3n Europea y China<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"autor wp-block-paragraph\">Mar\u00eda Elena Vizcaychipi<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">1. Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La incorporaci\u00f3n de la inteligencia artificial (IA) al \u00e1mbito de la medicina constituye una de las transformaciones tecnol\u00f3gicas de mayor relevancia para las sociedades contempor\u00e1neas. El desarrollo de sistemas cada vez m\u00e1s sofisticados, entre ellos los grandes modelos multimodales (<em>Large Multi-Modal Models<\/em>, LMM), una modalidad de inteligencia artificial generativa, permite procesar diferentes tipos de informaci\u00f3n y generar resultados aplicables a diversas tareas vinculadas con la salud. Su utilizaci\u00f3n abre posibilidades significativas en \u00e1mbitos como el diagn\u00f3stico y la atenci\u00f3n cl\u00ednica, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, la formaci\u00f3n de profesionales y el desarrollo de f\u00e1rmacos. Sin embargo, cuanto mayor es la capacidad de estas tecnolog\u00edas para intervenir en procesos relacionados con la salud y la vida humana, mayor resulta tambi\u00e9n la necesidad de reflexionar acerca de los principios \u00e9ticos, jur\u00eddicos y bio\u00e9ticos que deben orientar su desarrollo y utilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n, por ello, no puede reducirse a una discusi\u00f3n acerca de las ventajas y limitaciones t\u00e9cnicas de la inteligencia artificial. La incorporaci\u00f3n de sistemas algor\u00edtmicos en medicina plantea interrogantes que involucran directamente a la \u00e9tica y a la bio\u00e9tica: \u00bfqui\u00e9n debe adoptar la decisi\u00f3n final cuando interviene un sistema de inteligencia artificial?, \u00bfc\u00f3mo se protege la autonom\u00eda del paciente?, \u00bfqu\u00e9 ocurre con la privacidad de los datos sanitarios?, \u00bfqui\u00e9n responde frente a un da\u00f1o producido a partir de una decisi\u00f3n algor\u00edtmica? y, fundamentalmente, \u00bfc\u00f3mo preservar la dignidad de la persona cuando determinadas decisiones relacionadas con su salud comienzan a encontrarse mediadas por sistemas tecnol\u00f3gicos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas preguntas conducen necesariamente al terreno de la \u00e9tica, pero tambi\u00e9n al del derecho. Entendida como una reflexi\u00f3n acerca de la acci\u00f3n humana y de los criterios que permiten discernir aquello que debe hacerse, la \u00e9tica constituye una referencia indispensable frente a tecnolog\u00edas capaces de ampliar significativamente nuestra capacidad de intervenir sobre la vida humana. No se trata solamente de preguntarnos qu\u00e9 puede hacer la inteligencia artificial, sino tambi\u00e9n qu\u00e9 debemos permitir que haga, bajo qu\u00e9 condiciones y con qu\u00e9 l\u00edmites. En este sentido, la \u00e9tica opera como una instancia de reflexi\u00f3n que precede y orienta la decisi\u00f3n jur\u00eddica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta relaci\u00f3n entre \u00e9tica y derecho adquiere especial relevancia en el \u00e1mbito de la medicina y, particularmente, frente a los desaf\u00edos planteados por la inteligencia artificial. Roberto Andorno, al desarrollar la noci\u00f3n de <em>minimum ethicum<\/em>, sostiene que el orden jur\u00eddico no constituye un sistema cerrado y ajeno a los valores, sino que encuentra su fundamento \u00faltimo en la \u00e9tica, y en particular, en el principio de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, que ordena hacer el bien y evitar el mal. En sus palabras, el derecho no es, por tanto, un orden amoral, desde el momento que aspira a que se haga justicia al ser humano (Andorno, 2012, pp. 57). Desde esta perspectiva, el derecho puede ser entendido como un \u00e1mbito en el que determinados m\u00ednimos \u00e9ticos adquieren relevancia jur\u00eddica y se proyectan sobre la protecci\u00f3n de la persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta perspectiva resulta especialmente significativa frente a tecnolog\u00edas que ampl\u00edan de manera in\u00e9dita la capacidad humana de intervenir sobre la vida y la salud. La regulaci\u00f3n de la inteligencia artificial aplicada a la medicina no puede limitarse, por ello, a establecer procedimientos t\u00e9cnicos o condiciones de utilizaci\u00f3n. Debe tambi\u00e9n preguntarse qu\u00e9 bienes humanos deben ser protegidos, qu\u00e9 l\u00edmites no deber\u00edan ser traspasados y qu\u00e9 responsabilidades deben asumir quienes desarrollan, implementan o utilizan estas tecnolog\u00edas. El desaf\u00edo jur\u00eddico no consiste \u00fanicamente en determinar qu\u00e9 puede hacer una herramienta algor\u00edtmica, sino en establecer qu\u00e9 puede leg\u00edtimamente hacer y bajo qu\u00e9 condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este punto, la prudencia aristot\u00e9lica adquiere particular relevancia. La <em>phronesis <\/em>remite a la capacidad de deliberar acerca de aquello que corresponde hacer en circunstancias concretas, que sea h\u00e1bito pr\u00e1ctico verdadero, acompa\u00f1ado de raz\u00f3n, referente a las cosas buenas y malas para el hombre (Arist\u00f3teles, 2015, pp. 209). Frente a la inteligencia artificial aplicada a la medicina, esta distinci\u00f3n resulta especialmente significativa: una tecnolog\u00eda puede ser t\u00e9cnicamente capaz de procesar informaci\u00f3n, identificar patrones o formular una recomendaci\u00f3n cl\u00ednica, pero esa capacidad no determina por s\u00ed misma cu\u00e1l es la decisi\u00f3n \u00e9ticamente correcta. La deliberaci\u00f3n pr\u00e1ctica exige considerar las circunstancias particulares del caso, los bienes comprometidos y las consecuencias de la decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, el verdadero desaf\u00edo no parece residir \u00fanicamente en determinar hasta d\u00f3nde puede llegar la capacidad t\u00e9cnica de la inteligencia artificial, sino en establecer cu\u00e1les deben ser los l\u00edmites de aquello que estamos dispuestos a delegar en ella cuando se encuentran comprometidos la salud, la vida y la dignidad de las personas. La pregunta por el desarrollo tecnol\u00f3gico se transforma as\u00ed, necesariamente, en una pregunta \u00e9tica y jur\u00eddica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que ciertas acciones (por ejemplo, razonar o resolver un problema) indiquen inteligencia cuando las realizan los humanos no significa que tambi\u00e9n la indiquen cuando las realizan las m\u00e1quinas\u2026 La verdadera inteligencia es producto de la conciencia humana, del SER.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El funcionamiento de un sistema de IA puede aparentar inteligencia \u2014y puede ser mucho m\u00e1s r\u00e1pido y preciso que un ser humano\u2014, pero no es inteligencia real. La preocupaci\u00f3n por estas cuestiones ha adquirido, en consecuencia, una dimensi\u00f3n internacional. La inteligencia artificial aplicada a la salud no constituye un fen\u00f3meno circunscripto a un determinado Estado o sistema sanitario, sino un proceso de alcance global que involucra a gobiernos, organismos internacionales, empresas tecnol\u00f3gicas, instituciones m\u00e9dicas, investigadores y pacientes. En este escenario, la necesidad de establecer principios capaces de orientar su desarrollo excede las fronteras nacionales y plantea un problema de gobernanza internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) public\u00f3 en 2024 una gu\u00eda espec\u00edfica sobre \u00e9tica y gobernanza de los grandes modelos multimodales aplicados a la salud. El documento identifica diferentes \u00e1mbitos en los que estos sistemas pueden ser utilizados y advierte, al mismo tiempo, sobre riesgos derivados de la generaci\u00f3n de informaci\u00f3n falsa, inexacta, sesgada o incompleta, particularmente sensibles cuando sus resultados son utilizados para adoptar decisiones relacionadas con la salud (World Health Organization [WHO], 2024). La orientaci\u00f3n de la OMS resulta fundamental porque desplaza la discusi\u00f3n desde la mera capacidad tecnol\u00f3gica hacia las condiciones \u00e9ticas y jur\u00eddicas de su utilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una perspectiva m\u00e1s amplia, la UNESCO ha establecido un marco internacional para la reflexi\u00f3n \u00e9tica sobre la inteligencia artificial. Su <em>Recomendaci\u00f3n sobre la \u00c9tica de la Inteligencia Artificial<\/em>, adoptada en 2021, coloca la dignidad humana y los derechos humanos en el centro de la gobernanza de estas tecnolog\u00edas y propone un enfoque que reconoce la importancia de la diversidad cultural y plantea la necesidad de un di\u00e1logo global e intercultural para orientar el desarrollo y utilizaci\u00f3n de la IA (UNESCO, 2021). En este contexto, la dignidad humana constituye una categor\u00eda especialmente relevante para el an\u00e1lisis. Desde la filosof\u00eda, remite a una determinada comprensi\u00f3n del valor de la persona; desde el derecho, se proyecta como fundamento y l\u00edmite frente al ejercicio del poder; y desde la bio\u00e9tica, adquiere particular importancia frente a aquellas pr\u00e1cticas cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas capaces de intervenir directamente sobre la vida, la salud y la integridad de los seres humanos. La inteligencia artificial aplicada a la medicina vuelve a colocar esta cuesti\u00f3n en el centro del debate: la persona puede ser simult\u00e1neamente paciente, titular de derechos y fuente de datos utilizados por sistemas capaces de producir recomendaciones o decisiones con consecuencias concretas sobre su salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n de la dignidad adquiere, adem\u00e1s, una dimensi\u00f3n espec\u00edfica frente a la creciente capacidad de los sistemas de inteligencia artificial para procesar y correlacionar informaci\u00f3n personal. El paciente puede dejar de ser percibido exclusivamente como sujeto de una relaci\u00f3n cl\u00ednica para convertirse tambi\u00e9n en productor de datos, objeto de predicciones y destinatario de decisiones mediadas tecnol\u00f3gicamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presente investigaci\u00f3n parte, por tanto, de una pregunta central: \u00bfes posible construir principios comunes para la gobernanza internacional de la inteligencia artificial aplicada a la medicina que permitan proteger la dignidad humana y los derechos fundamentales sin desconocer las diferencias jur\u00eddicas, pol\u00edticas y culturales existentes entre la Uni\u00f3n Europea y China?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La hip\u00f3tesis que orienta el trabajo sostiene que la incorporaci\u00f3n de la inteligencia artificial a la medicina evidencia la existencia de diferentes modelos de gobernanza tecnol\u00f3gica, en los cuales la Uni\u00f3n Europea y China articulan de manera diversa innovaci\u00f3n, derechos, autonom\u00eda individual, seguridad e inter\u00e9s p\u00fablico. No obstante, las diferencias entre ambos modelos no impedir\u00edan reconocer determinados principios comunes vinculados con la protecci\u00f3n de la persona, la seguridad, la responsabilidad y la dignidad humana, susceptibles de constituir puntos de partida para una gobernanza internacional de la inteligencia artificial aplicada a la salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo general consiste en analizar comparativamente los principales rasgos de los modelos de gobernanza de la inteligencia artificial aplicada a la medicina desarrollados en la Uni\u00f3n Europea y China, con especial atenci\u00f3n a la protecci\u00f3n de la dignidad humana y los derechos fundamentales. El an\u00e1lisis se desarrollar\u00e1 desde una perspectiva interdisciplinaria que articula filosof\u00eda, bio\u00e9tica, derecho y relaciones internacionales, con el prop\u00f3sito de reflexionar acerca de las posibilidades y l\u00edmites de una gobernanza internacional de la inteligencia artificial aplicada a la medicina.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2. Inteligencia artificial, medicina y dignidad humana. Una aproximaci\u00f3n \u00e9tica y bio\u00e9tica<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La incorporaci\u00f3n de la inteligencia artificial al \u00e1mbito de la medicina no constituye \u00fanicamente una innovaci\u00f3n t\u00e9cnica. Su utilizaci\u00f3n modifica progresivamente algunas de las formas tradicionales en las que se produce el conocimiento m\u00e9dico, se adoptan decisiones cl\u00ednicas y se establece la relaci\u00f3n entre profesionales y pacientes. La IA ya interviene en tareas vinculadas con la detecci\u00f3n, el diagn\u00f3stico, el tratamiento y el seguimiento de pacientes, y puede contribuir tambi\u00e9n a disminuir determinadas cargas administrativas que pesan sobre los profesionales de la salud (Nunes &amp; Nunes, 2026). La cuesti\u00f3n central, por tanto, no consiste en determinar si estas tecnolog\u00edas tendr\u00e1n un lugar en la medicina, sino en establecer bajo qu\u00e9 condiciones su incorporaci\u00f3n resulta compatible con una pr\u00e1ctica m\u00e9dica, dado que los sistemas de IA deben estar centrados en el ser humano, bas\u00e1ndose en el compromiso de mejorar el bienestar y la libertad humana, y prevenir da\u00f1os y sesgos. Deben preservar la autonom\u00eda y la supervisi\u00f3n debe ser humana. Las decisiones finales deben ser siempre tomadas por seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, Nunes y Nunes (2026) destacan que la medicina constituye una actividad esencialmente humana y que la confianza ocupa un lugar fundamental en la relaci\u00f3n entre m\u00e9dico y paciente. La incorporaci\u00f3n de sistemas de inteligencia artificial puede transformar esta relaci\u00f3n, particularmente cuando las tecnolog\u00edas comienzan a intervenir en procesos que tradicionalmente depend\u00edan de la interacci\u00f3n y deliberaci\u00f3n directa entre ambos. El riesgo no reside \u00fanicamente en una eventual equivocaci\u00f3n del sistema, sino tambi\u00e9n en que una dependencia excesiva de herramientas automatizadas pueda afectar la autonom\u00eda profesional del m\u00e9dico y modificar la naturaleza misma de la relaci\u00f3n cl\u00ednica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta cuesti\u00f3n permite recuperar una distinci\u00f3n fundamental: la capacidad t\u00e9cnica de una herramienta no determina por s\u00ed misma la legitimidad de su utilizaci\u00f3n. Que un sistema pueda procesar una cantidad de informaci\u00f3n que excede las capacidades humanas, identificar determinados patrones o formular una recomendaci\u00f3n cl\u00ednica con gran rapidez no significa necesariamente que dicha recomendaci\u00f3n deba ser aceptada. Existe, por tanto, una diferencia sustancial entre aquello que t\u00e9cnicamente puede hacerse y aquello que \u00e9tica y jur\u00eddicamente debe hacerse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esta perspectiva, la \u00e9tica adquiere una funci\u00f3n central. No se trata solamente de preguntarnos qu\u00e9 puede hacer la inteligencia artificial, sino tambi\u00e9n qu\u00e9 debemos permitir que haga, bajo qu\u00e9 condiciones y con qu\u00e9 l\u00edmites. En medicina, estas preguntas adquieren una particular intensidad porque aquello que se encuentra en juego no es solamente la eficacia de un procedimiento, sino la vida, la salud, la autonom\u00eda y la dignidad de una persona concreta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La bio\u00e9tica permite abordar esta problem\u00e1tica desde una perspectiva interdisciplinaria. La incorporaci\u00f3n de inteligencia artificial no elimina los principios que tradicionalmente han orientado la reflexi\u00f3n bio\u00e9tica, sino que introduce nuevas dimensiones en torno a ellos. La autonom\u00eda del paciente, el consentimiento informado, la privacidad, la justicia, la no discriminaci\u00f3n y la responsabilidad adquieren nuevos significados cuando una decisi\u00f3n m\u00e9dica se encuentra mediada por sistemas algor\u00edtmicos capaces de procesar grandes cantidades de informaci\u00f3n y generar predicciones o recomendaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este escenario, la dignidad humana ocupa un lugar central. El paciente no puede ser reducido a un conjunto de datos susceptibles de procesamiento algor\u00edtmico. Sus datos constituyen una dimensi\u00f3n vinculada con su identidad y su esfera personal y, al mismo tiempo, pueden convertirse en el insumo a partir del cual un sistema produce predicciones con consecuencias concretas sobre su vida. El desarrollo de una medicina basada crecientemente en datos exige, por ello, evitar que la persona termine siendo considerada exclusivamente desde una l\u00f3gica estad\u00edstica, predictiva o instrumental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esta perspectiva, el aporte de Roberto Andorno resulta particularmente significativo. Su concepci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre bio\u00e9tica, dignidad y derecho permite comprender que la protecci\u00f3n jur\u00eddica de la persona no puede desvincularse de una reflexi\u00f3n \u00e9tica acerca de aquello que merece ser protegido. Como sostiene Andorno (2012), la bio\u00e9tica no puede volverse una simple caus\u00edstica, ciega para toda finalidad general. La existencia de principios en este campo nos recuerda que esta disciplina posee objetivos generales, que ella aspira a realizar ciertos valores, en especial, el de garantizar la dignidad y derechos de los pacientes y participantes en investigaciones biom\u00e9dicas (pp. 35).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dignidad humana puede constituir, en este sentido, un criterio orientador para evitar que la b\u00fasqueda de eficiencia, precisi\u00f3n o reducci\u00f3n de costos termine desplazando otros valores fundamentales de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La referencia a la prudencia aristot\u00e9lica resulta especialmente pertinente frente a la inteligencia artificial. Un sistema puede ofrecer una recomendaci\u00f3n basada en grandes cantidades de datos, pero ello no elimina la necesidad de deliberaci\u00f3n humana. La decisi\u00f3n m\u00e9dica no consiste exclusivamente en identificar cu\u00e1l es la alternativa estad\u00edsticamente m\u00e1s probable o eficiente, sino en valorar las circunstancias concretas de una persona determinada. La prudencia permite recordar, precisamente, que la decisi\u00f3n pr\u00e1ctica no puede reducirse a la aplicaci\u00f3n autom\u00e1tica de una regla ni al resultado de un c\u00e1lculo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta necesidad de preservar la deliberaci\u00f3n humana se vincula con una de las cuestiones centrales planteadas por Nunes y Nunes (2026): la incorporaci\u00f3n de IA en medicina debe mantener al profesional de la salud dentro del proceso de decisi\u00f3n. Las nociones de <em>human in the loop <\/em>y <em>physician in the loop <\/em>expresan, desde diferentes perspectivas, la necesidad de conservar mecanismos de supervisi\u00f3n humana y de participaci\u00f3n activa de los m\u00e9dicos en el dise\u00f1o, desarrollo y aplicaci\u00f3n de estas tecnolog\u00edas. La IA puede asistir al profesional y ampliar sus capacidades, pero ello no deber\u00eda implicar la sustituci\u00f3n de su responsabilidad cl\u00ednica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ello se suma el principio de precauci\u00f3n. Frente a tecnolog\u00edas cuyos efectos no pueden ser completamente anticipados, la prudencia exige evaluar los riesgos antes de su implementaci\u00f3n y establecer mecanismos de prevenci\u00f3n y supervisi\u00f3n. En el \u00e1mbito sanitario, esta exigencia adquiere particular relevancia porque una decisi\u00f3n equivocada puede comprometer bienes fundamentales e incluso producir consecuencias irreversibles. En consecuencia, \u00e9tica, bio\u00e9tica y derecho no deber\u00edan ser considerados \u00e1mbitos destinados a frenar la innovaci\u00f3n, sino herramientas destinadas a orientarla. La cuesti\u00f3n no es decidir entre tecnolog\u00eda o dignidad humana, sino determinar qu\u00e9 modelo de incorporaci\u00f3n tecnol\u00f3gica resulta compatible con una medicina que contin\u00fae reconociendo a la persona como sujeto y no simplemente como fuente de datos, objeto de predicci\u00f3n o destinataria de una decisi\u00f3n algor\u00edtmica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esta perspectiva, la incorporaci\u00f3n de inteligencia artificial a la medicina exige mantener una premisa fundamental: la ampliaci\u00f3n de la capacidad tecnol\u00f3gica no puede implicar una reducci\u00f3n de la capacidad humana de deliberar, decidir y asumir responsabilidad. Esta tensi\u00f3n entre innovaci\u00f3n, autonom\u00eda, dignidad y responsabilidad constituye el punto de partida para analizar, en el apartado siguiente, la relaci\u00f3n entre inteligencia artificial y derechos fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">3. De los principios \u00e9ticos a los derechos fundamentales: desaf\u00edos jur\u00eddicos de la inteligencia artificial en medicina<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La incorporaci\u00f3n de la inteligencia artificial a la medicina no desplaza la dimensi\u00f3n \u00e9tica de la pr\u00e1ctica sanitaria, sino que plantea el desaf\u00edo de traducir los principios examinados en los apartados anteriores en garant\u00edas jur\u00eddicas capaces de orientar y limitar el desarrollo y utilizaci\u00f3n de estas tecnolog\u00edas. Si la dignidad humana constituye un criterio fundamental para pensar la relaci\u00f3n entre tecnolog\u00eda, medicina y persona, resulta necesario analizar c\u00f3mo esos valores se proyectan sobre los derechos fundamentales y sobre las condiciones concretas en las que se desarrolla la pr\u00e1ctica m\u00e9dica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe mencionar aqu\u00ed que la dignidad supone la absoluta e inmanente eminencia del ser humano con las consiguientes notas de libertad y dominio de s\u00ed mismo. En raz\u00f3n de ello, la autonom\u00eda constituye una exigencia de la dignidad. En palabras de Kant, el principio de autonom\u00eda supone \u201cno elegir sino de tal modo que las m\u00e1ximas de la propia elecci\u00f3n est\u00e9n comprendidas a la vez en el mismo querer como ley universal\u201d. En ese sentido, la libertad es condici\u00f3n de posibilidad de la autonom\u00eda. Desde el aporte Kantiano, la dignidad corresponde al ser humano, \u201cporque ser capaz de moralidad, capaz de pertenecer a un reino de fines como legislador aut\u00f3nomo, gracias a la libertad que le presupone a la voluntad de todo ser racional. Solo as\u00ed puede ser un fin en s\u00ed mismo\u201d (Pedernera Allende, 2023, p 79).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inteligencia artificial puede aportar informaci\u00f3n relevante para el diagn\u00f3stico y el tratamiento, pero su incorporaci\u00f3n no deber\u00eda convertir la recomendaci\u00f3n algor\u00edtmica en una decisi\u00f3n incuestionable. Sauerbrei et al. (2023), al estudiar el impacto de la IA sobre la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente centrada en la persona, destacan la importancia de preservar la toma de decisiones compartida, la confianza, la empat\u00eda y la compasi\u00f3n. Desde esta perspectiva, la cuesti\u00f3n no consiste solamente en determinar qu\u00e9 tareas puede realizar una herramienta tecnol\u00f3gica, sino tambi\u00e9n qu\u00e9 lugar debe ocupar dentro de una relaci\u00f3n sanitaria fundada en la persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta preocupaci\u00f3n adquiere una dimensi\u00f3n adicional a partir del an\u00e1lisis de Drogt et al. (2026, pp 104-116), quienes proponen comprender la experiencia m\u00e9dica a partir de distintas dimensiones: una experiencia epist\u00e9mica, vinculada con la capacidad de justificar los juicios m\u00e9dicos; una experiencia performativa, relacionada con la adecuada realizaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas profesionales; una experiencia adaptativa, necesaria para responder ante situaciones nuevas e inciertas; y una experiencia virtuosa, vinculada con las cualidades que permiten atender adecuadamente las necesidades y valores del paciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta \u00faltima dimensi\u00f3n resulta especialmente significativa. La experiencia m\u00e9dica no se reduce al conocimiento t\u00e9cnico ni a la capacidad de ejecutar procedimientos. Comprende tambi\u00e9n virtudes como el respeto, la justicia, la compasi\u00f3n, la empat\u00eda y el cuidado. La incorporaci\u00f3n de inteligencia artificial deber\u00eda, por ello, ser evaluada no solamente en funci\u00f3n de aquello que la tecnolog\u00eda puede hacer, sino tambi\u00e9n de aquello que podr\u00eda debilitar si se utiliza sin una adecuada supervisi\u00f3n profesional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los autores advierten, en este sentido, que la IA puede complementar la experiencia m\u00e9dica, pero tambi\u00e9n puede generar dependencia respecto de sus resultados y afectar la capacidad profesional para evaluar cr\u00edticamente sus recomendaciones. Entre los riesgos se\u00f1alados se encuentran el sesgo de automatizaci\u00f3n y la posibilidad de que los profesionales otorguen una confianza excesiva a sistemas que pueden producir resultados err\u00f3neos. Esta observaci\u00f3n permite vincular la discusi\u00f3n tecnol\u00f3gica con una cuesti\u00f3n jur\u00eddica: preservar la intervenci\u00f3n humana no significa rechazar la innovaci\u00f3n, sino establecer condiciones para que la asistencia tecnol\u00f3gica no se transforme en sustituci\u00f3n irreflexiva del juicio profesional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Junto con la autonom\u00eda aparece la protecci\u00f3n de la privacidad y de los datos relativos a la salud. El funcionamiento de numerosos sistemas de inteligencia artificial requiere grandes cantidades de informaci\u00f3n, lo que plantea interrogantes acerca de su recopilaci\u00f3n, almacenamiento, procesamiento y reutilizaci\u00f3n. La sensibilidad de los datos sanitarios exige que su utilizaci\u00f3n sea compatible con la protecci\u00f3n de la esfera personal del individuo y con las obligaciones de confidencialidad propias de la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La problem\u00e1tica se complejiza cuando intervienen diferentes actores \u2014instituciones sanitarias, investigadores, empresas tecnol\u00f3gicas y profesionales\u2014 en las distintas etapas del desarrollo y utilizaci\u00f3n de los sistemas. La innovaci\u00f3n basada en datos puede contribuir al progreso cient\u00edfico y sanitario, pero tambi\u00e9n ampliar los riesgos de usos indebidos o de accesos no autorizados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los sistemas de inteligencia artificial se desarrollan a partir de datos que pueden contener sesgos o representar de manera desigual a determinadas poblaciones. En el \u00e1mbito sanitario, un sesgo algor\u00edtmico puede adquirir consecuencias particularmente graves cuando influye en diagn\u00f3sticos, tratamientos o decisiones relativas al acceso a determinadas prestaciones. Por ello, la evaluaci\u00f3n de estos sistemas no deber\u00eda limitarse a determinar su precisi\u00f3n general, sino considerar tambi\u00e9n c\u00f3mo distribuyen sus beneficios y riesgos entre diferentes grupos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transparencia y la explicabilidad constituyen, asimismo, condiciones relevantes para el ejercicio de derechos. Cuando una recomendaci\u00f3n producida por un sistema resulta dif\u00edcil de comprender o reconstruir, se vuelve m\u00e1s complejo identificar errores y cuestionar sus resultados. Esta dificultad puede afectar tanto la autonom\u00eda del paciente como la capacidad del profesional para ejercer un control efectivo sobre la herramienta. Estos problemas muestran que la incorporaci\u00f3n de inteligencia artificial a la medicina genera tensiones entre diferentes principios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n adquiere una dimensi\u00f3n institucional cuando se advierte que los Estados deben establecer reglas respecto del desarrollo, implementaci\u00f3n, supervisi\u00f3n y utilizaci\u00f3n de sistemas capaces de producir efectos sobre la salud y los derechos fundamentales. La gobernanza de la inteligencia artificial sanitaria constituye, por ello, un problema que trasciende la relaci\u00f3n cl\u00ednica y se proyecta sobre las pol\u00edticas p\u00fablicas y los marcos regulatorios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este punto se encuentra el v\u00ednculo con el objeto central de esta investigaci\u00f3n. Los principios involucrados pueden presentar una dimensi\u00f3n universal \u2014dignidad, autonom\u00eda, seguridad, igualdad y responsabilidad\u2014, pero su traducci\u00f3n jur\u00eddica depende de los modelos institucionales y pol\u00edticos de cada sociedad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">4. Uni\u00f3n Europea y China: dos modelos de gobernanza de la inteligencia artificial aplicada a la medicina<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comparaci\u00f3n entre la Uni\u00f3n Europea y China resulta crucial porque permite identificar dos modelos de gobernanza que, aunque presentan importantes diferencias, tambi\u00e9n comparten preocupaciones vinculadas con la seguridad, la confiabilidad y la utilizaci\u00f3n responsable de la inteligencia artificial.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">4.1. La Uni\u00f3n Europea: derechos fundamentales y regulaci\u00f3n basada en riesgos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Uni\u00f3n Europea ha desarrollado un modelo de gobernanza de la inteligencia artificial caracterizado por la articulaci\u00f3n entre innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, protecci\u00f3n de los derechos fundamentales y gesti\u00f3n de riesgos. El Reglamento (UE) 2024\/1689, conocido como <em>Artificial Intelligence Act <\/em>(AI Act), establece un marco jur\u00eddico destinado a promover una inteligencia artificial centrada en el ser humano y confiable, procurando garantizar al mismo tiempo un elevado nivel de protecci\u00f3n de la salud, la seguridad y los derechos fundamentales (European Union, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las caracter\u00edsticas centrales del modelo europeo es la clasificaci\u00f3n de determinados sistemas de inteligencia artificial seg\u00fan el nivel de riesgo que pueden generar. Dentro de este esquema, determinados sistemas utilizados en \u00e1mbitos sensibles pueden ser considerados de alto riesgo cuando presentan capacidad para afectar la salud, la seguridad o los derechos fundamentales. La propia Comisi\u00f3n Europea identifica entre los sistemas de alto riesgo aquellos vinculados con determinados productos regulados por la legislaci\u00f3n sectorial de la Uni\u00f3n, incluidos ciertos dispositivos m\u00e9dicos (European Commission, 2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El modelo europeo procura, de este modo, introducir obligaciones espec\u00edficas para los actores que desarrollan y utilizan sistemas considerados de alto riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La regulaci\u00f3n europea tambi\u00e9n pone de manifiesto que la protecci\u00f3n de la persona no se limita a la privacidad. La transparencia, la supervisi\u00f3n humana, la gesti\u00f3n de riesgos, la calidad de los datos y la responsabilidad constituyen elementos que buscan impedir que la utilizaci\u00f3n de sistemas algor\u00edtmicos produzca da\u00f1os o afectaciones injustificadas. En este sentido, la regulaci\u00f3n tecnol\u00f3gica se vincula con una concepci\u00f3n m\u00e1s amplia de la protecci\u00f3n de la persona frente al poder de los sistemas automatizados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El modelo europeo plantea as\u00ed una cuesti\u00f3n de particular inter\u00e9s: la regulaci\u00f3n no aparece necesariamente como una oposici\u00f3n a la innovaci\u00f3n, sino como un intento de establecer las condiciones jur\u00eddicas dentro de las cuales dicha innovaci\u00f3n puede desarrollarse sin afectar determinados bienes fundamentales. La protecci\u00f3n de los derechos constituye, de este modo, un elemento estructural de la gobernanza tecnol\u00f3gica europea.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">4.2. China: innovaci\u00f3n, desarrollo y gobernanza tecnol\u00f3gica<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Analizar China requiere evitar una interpretaci\u00f3n que reduzca su pol\u00edtica de inteligencia artificial a una simple b\u00fasqueda de liderazgo tecnol\u00f3gico. La incorporaci\u00f3n de innovaci\u00f3n a la medicina se encuentra vinculada con estructuras de planificaci\u00f3n sanitaria, producci\u00f3n de est\u00e1ndares y coordinaci\u00f3n institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un ejemplo particularmente significativo se encuentra en las <em>National Health Commission Guidelines for Diagnosis and Treatment of Colorectal Cancer in China (2025 Edition)<\/em>. Las directrices fueron revisadas por expertos multidisciplinarios organizados por la rama de oncolog\u00eda de la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica China, bajo la \u00f3rbita de la Comisi\u00f3n Nacional de Salud. El documento se\u00f1ala que su elaboraci\u00f3n combina medicina basada en evidencia con la pr\u00e1ctica cl\u00ednica china y que incorpora avances recientes en diagn\u00f3stico y tratamiento (Department of Medical Administration, National Health Commission of the People\u2019s Republic of China, &amp; Chinese Medical Association Oncology Branch, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dato resulta relevante para nuestro problema porque muestra que la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica aparece inserta en una estructura de estandarizaci\u00f3n, evidencia y coordinaci\u00f3n m\u00e9dica. Las directrices buscan promover precisi\u00f3n, consistencia y seguridad en el diagn\u00f3stico y tratamiento y fortalecen el modelo de equipos multidisciplinarios (<em>multidisciplinary team<\/em>, MDT).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s significativo a\u00fan para esta investigaci\u00f3n es que el documento incorpora expresamente la inteligencia artificial dentro de las nuevas tecnolog\u00edas aplicadas a la medicina. En el apartado dedicado a radioterapia adaptativa, se se\u00f1ala que determinados sistemas pueden integrar algoritmos de IA para realizar escaneo, delineaci\u00f3n y formulaci\u00f3n del plan terap\u00e9utico, mientras que la radioterapia adaptativa permite ajustar \u00e1reas objetivo y dosis sobre la base de im\u00e1genes en tiempo real. El objetivo se\u00f1alado es mejorar la precisi\u00f3n y oportunidad del tratamiento (<em>Department of Medical Administration, National Health Commission of the People\u2019s Republic of China, &amp; Chinese Medical Association Oncology Branch<\/em>, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este ejemplo permite realizar una observaci\u00f3n central: la IA no aparece aislada de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica, sino integrada dentro de un sistema de est\u00e1ndares, evaluaci\u00f3n y decisi\u00f3n cl\u00ednica. El documento mantiene la importancia del equipo multidisciplinario y de la evaluaci\u00f3n profesional, incluso al incorporar tecnolog\u00edas avanzadas. Las directrices se\u00f1alan, por ejemplo, que diferentes decisiones terap\u00e9uticas deben ser evaluadas por equipos multidisciplinarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relevancia de esta estructura excede el caso particular del c\u00e1ncer colorrectal. Permite observar una forma de gobernanza en la cual la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica se integra en pol\u00edticas sanitarias nacionales que procuran ordenar la pr\u00e1ctica, establecer est\u00e1ndares y mejorar la calidad de la atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fuente tambi\u00e9n evidencia que la innovaci\u00f3n no se incorpora sin condiciones. En relaci\u00f3n con determinadas tecnolog\u00edas, las propias directrices se\u00f1alan la necesidad de verificar seguridad y eficacia mediante estudios de mayor escala antes de extender su utilizaci\u00f3n. Esto resulta significativo: el desarrollo tecnol\u00f3gico no elimina la necesidad de validaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esta perspectiva, el modelo chino no deber\u00eda ser caracterizado exclusivamente como un modelo de \u201cinnovaci\u00f3n sin l\u00edmites\u201d. La evidencia analizada permite una interpretaci\u00f3n m\u00e1s precisa: existe una articulaci\u00f3n entre innovaci\u00f3n, planificaci\u00f3n sanitaria, evidencia cient\u00edfica, estandarizaci\u00f3n y seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a la posibilidad de que la automatizaci\u00f3n desplace progresivamente la intervenci\u00f3n humana, el epidemi\u00f3logo Zhang Wenhong sostiene que la IA debe complementar y potenciar el trabajo de los profesionales m\u00e9dicos, y no sustituirlos. (Xinhua, 2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las tecnolog\u00edas pueden contribuir a mejorar determinados procesos, pero su incorporaci\u00f3n requiere instituciones capaces de definir est\u00e1ndares y evaluar sus resultados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta caracter\u00edstica constituye una diferencia relevante respecto del modelo europeo. Mientras la Uni\u00f3n Europea ha desarrollado una regulaci\u00f3n espec\u00edfica de la IA basada en categor\u00edas de riesgo y obligaciones jur\u00eddicas, el caso chino permite observar con mayor claridad el papel de la planificaci\u00f3n sanitaria y de los mecanismos institucionales de coordinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, ambos modelos comparten una preocupaci\u00f3n que resulta fundamental para este trabajo: la innovaci\u00f3n m\u00e9dica debe estar acompa\u00f1ada por condiciones de seguridad y mecanismos de supervisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No estamos, por tanto, ante dos mundos completamente separados. Existen diferencias importantes en la forma de gobernar la tecnolog\u00eda, pero tambi\u00e9n puntos de convergencia alrededor de la seguridad, la calidad, la responsabilidad y la protecci\u00f3n de la persona.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La incorporaci\u00f3n de la inteligencia artificial a la medicina representa una transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica de enorme alcance que no puede ser analizada exclusivamente desde la perspectiva de la innovaci\u00f3n. Su utilizaci\u00f3n incide directamente sobre derechos, valores y principios vinculados con la autonom\u00eda, la privacidad, la seguridad y, fundamentalmente, la dignidad de la persona. La cuesti\u00f3n central no consiste, por lo tanto, en determinar si la inteligencia artificial debe formar parte de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica, sino en establecer bajo qu\u00e9 condiciones su incorporaci\u00f3n resulta compatible con la protecci\u00f3n de la persona humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El recorrido realizado permiti\u00f3 observar que la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica ofrece herramientas para comprender los desaf\u00edos actuales. En este marco, la concepci\u00f3n kantiana de la dignidad y los desarrollos contempor\u00e1neos de la bio\u00e9tica, particularmente los aportes de Roberto Andorno, permiten sostener que el progreso cient\u00edfico, empujado por las biotecnolog\u00edas, el hombre vuelve a plantearse la eterna pregunta sobre s\u00ed mismo y su destino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la perspectiva jur\u00eddica, la incorporaci\u00f3n de inteligencia artificial en medicina tambi\u00e9n evidencia la necesidad de articular diferentes principios y derechos. La privacidad, la autonom\u00eda, la igualdad, la seguridad y el derecho a la salud pueden entrar en tensi\u00f3n frente a determinadas aplicaciones tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El an\u00e1lisis comparado permiti\u00f3 identificar diferencias significativas entre los modelos europeo y chino. La Uni\u00f3n Europea ha construido un marco regulatorio en el que la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales y la gesti\u00f3n de riesgos ocupan un lugar central. China, por su parte, ha desarrollado un modelo que articula de manera estrecha innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, desarrollo, seguridad y coordinaci\u00f3n estatal. Estas diferencias responden a contextos jur\u00eddicos, pol\u00edticos e institucionales diversos y no deber\u00edan ser interpretadas mediante categor\u00edas binarias que reduzcan la complejidad de ambos sistemas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, la comparaci\u00f3n permite reconocer importantes puntos de convergencia. Tanto la Uni\u00f3n Europea como China han identificado la necesidad de desarrollar mecanismos de gobernanza destinados a garantizar la seguridad, confiabilidad y utilizaci\u00f3n responsable de la inteligencia artificial. Esta convergencia adquiere especial relevancia cuando se traslada el an\u00e1lisis al \u00e1mbito internacional, donde las caracter\u00edsticas transnacionales de la tecnolog\u00eda dificultan respuestas exclusivamente nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las diferencias entre los modelos europeo y chino no impiden identificar Dignidad humana, autonom\u00eda, seguridad, responsabilidad, privacidad, no discriminaci\u00f3n y supervisi\u00f3n humana como n\u00facleo m\u00ednimo de protecci\u00f3n, aun cuando las formas jur\u00eddicas e institucionales mediante las cuales cada sociedad los implemente sean diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n de la universalidad adquiere aqu\u00ed una importancia particular. Construir principios comunes no deber\u00eda significar imponer una \u00fanica concepci\u00f3n cultural de la persona ni desconocer la diversidad existente entre las sociedades. Por el contrario, el desaf\u00edo consiste en encontrar un lenguaje com\u00fan que permita proteger determinados bienes fundamentales sin transformar la universalidad en uniformidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, la dignidad humana puede constituir un punto de encuentro entre diferentes tradiciones jur\u00eddicas y culturales. No ofrece por s\u00ed sola respuestas definitivas a los dilemas derivados de la inteligencia artificial, pero permite formular un l\u00edmite fundamental: el desarrollo tecnol\u00f3gico no deber\u00eda convertir a la persona en un mero objeto de procesamiento, predicci\u00f3n o decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gobernanza internacional de la inteligencia artificial aplicada a la medicina requiere, por ello, superar la dicotom\u00eda entre innovaci\u00f3n y regulaci\u00f3n. El desaf\u00edo no consiste en detener el desarrollo tecnol\u00f3gico, sino en construir las condiciones jur\u00eddicas, \u00e9ticas e institucionales que permitan que dicho desarrollo contribuya efectivamente al bienestar humano. En \u00faltima instancia, el progreso de la inteligencia artificial en medicina deber\u00eda medirse no solamente por aquello que la tecnolog\u00eda es capaz de hacer, sino tambi\u00e9n por su capacidad para permanecer al servicio de la persona, de su dignidad y de sus derechos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Andorno, R. (2012). Bio\u00e9tica y dignidad de la persona (2.\u00aa ed.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Arist\u00f3teles. (2015). \u00c9tica nicom\u00e1quea. Ediciones Colihue.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Department of Medical Administration, National Health Commission of the People\u2019s Republic of China, &amp; Chinese Medical Association Oncology Branch. (2025). National Health Commission guidelines for diagnosis and treatment of colorectal cancer in China (2025 edition, English version). Chinese Journal of Cancer Research, 37(6), 949\u2013961. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.21147\/j.issn.1000-9604.2025.06.07\">https:\/\/doi.org\/10.21147\/j.issn.1000-9604.2025.06.07<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Drogt, J., Jongsma, K., &amp; Milota, M. (2026). Aligning artificial intelligence (AI) with medical expertise: A conceptual understanding of expert practices to foster ethical AI integration. En V. C. M\u00fcller, L. Dung, G. L\u00f6hr, &amp; A. Rumana (Eds.), Philosophy of artificial intelligence (pp. 105\u2013121). Springer. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/978-3-032-10073-\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/978-3-032-10073-<\/a>3_6<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">European Commission. (2026). AI Act: Regulatory framework for artificial intelligence.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">European Parliament &amp; Council of the European Union. (2024). Regulation (EU) 2024\/1689 of the European Parliament and of the Council of 13 June 2024 laying down harmonised rules on artificial intelligence (Artificial Intelligence Act).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunes, S. B., &amp; Nunes, R. (2026). Intelig\u00eancia artificial na medicina. Revista Bio\u00e9tica, 34, e3982PT. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/1983-803420263982PT\">https:\/\/doi.org\/10.1590\/1983-803420263982PT<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pedernera Allende, M. (2023). Rule of law y derechos humanos: Un an\u00e1lisis de su relaci\u00f3n justificatoria. Astrea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sauerbrei, A., Kerasidou, A., Lucivero, F., &amp; Hallowell, N. (2023). The impact of artificial intelligence on the person-centred, doctor-patient relationship: Some problems and solutions. BMC Medical Informatics and Decision Making, 23, 73. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1186\/s12911-023-02162-y\">https:\/\/doi.org\/10.1186\/s12911-023-02162-y<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">UNESCO. (2021). Recommendation on the ethics of artificial intelligence.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">World Health Organization. (2024). Ethics and governance of artificial intelligence for health: Large multi-modal models. WHO guidance. Xinhua. (2026, March 15). China Focus: China advances AI-powered digital healthcare for higher medical efficiency, accessibility. Xinhua News Agency.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Abogada (UNLP); Integrante del Centro para estudio sobre Inteligencia Artificial y Relaciones Internacionales (CIARI-IRI-UNLP) y del Centro de Estudios Chinos (Cechino-IRI-UNLP); Docente de Filosof\u00eda del derecho (Facultad de Ciencias Jur\u00eddicas y Sociales-UNLP).<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Mar\u00eda Elena Vizcaychipi<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[2050],"tags":[2127],"class_list":["post-46869","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-anuario2026","tag-a2026artciari","entry"],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"ocean-thumb-m":false,"ocean-thumb-ml":false,"ocean-thumb-l":false,"sow-carousel-default":false,"sow-blog-portfolio":false,"sow-blog-grid":false,"sow-blog-alternate":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Juana Alvarez Eiras","author_link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/author\/juana-alvarez-eiras\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"por Mar\u00eda Elena Vizcaychipi","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46869"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46869\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46876,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46869\/revisions\/46876"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46869"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46869"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}