{"id":47087,"date":"2026-09-17T14:28:00","date_gmt":"2026-09-17T17:28:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=47087"},"modified":"2026-09-04T14:48:42","modified_gmt":"2026-09-04T17:48:42","slug":"articulo-alatina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2026\/09\/17\/articulo-alatina\/","title":{"rendered":"La dictadura estable: Ortega, Murillo y las elecciones sin alternativa"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-59c3f77b default uagb-is-root-container\"><div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"200\" src=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-46716\" srcset=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png 750w, https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026-300x80.png 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"departamento wp-block-paragraph\">Departamento de Am\u00e9rica Latina y el Caribe<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Art\u00edculos<\/h6>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La dictadura estable: Ortega, Murillo y las elecciones sin alternativa<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"autor wp-block-paragraph\">Alejandro Safarov<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una elecci\u00f3n desaparece mucho antes de que se retiren las urnas: deja de existir cuando el gobierno decide que ya no puede perder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Daniel Ortega termin\u00f3 por decir en voz alta lo que el r\u00e9gimen nicarag\u00fcense construye desde hace a\u00f1os. Durante la conmemoraci\u00f3n del 47\u00ba aniversario de la Revoluci\u00f3n Sandinista, el 19 de julio de 2026, afirm\u00f3 que en Nicaragua no volver\u00eda a haber elecciones que permitieran a la oposici\u00f3n alcanzar el gobierno. La declaraci\u00f3n present\u00f3 la alternancia como un peligro que deb\u00eda ser eliminado y anticip\u00f3 la aprobaci\u00f3n de nuevas normas para impedir que sus adversarios pol\u00edticos pudieran acceder al poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los anuncios posteriores permitieron precisar el alcance de sus palabras. La Asamblea Nacional, controlada por el Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional, comunic\u00f3 que durante agosto realizar\u00eda consultas y que en septiembre avanzar\u00eda con una reforma constitucional destinada a excluir de futuras elecciones a opositores desnacionalizados y calificados por el propio gobierno como \u201ctraidores a la patria\u201d. El presidente de la Asamblea, Gustavo Porras, intent\u00f3 relativizar la declaraci\u00f3n de Ortega: asegur\u00f3 que continuar\u00edan celebr\u00e1ndose elecciones, pero bajo reglas destinadas a impedir la participaci\u00f3n de quienes, seg\u00fan el r\u00e9gimen, responden a intereses extranjeros. Al 28 de julio de 2026, el texto definitivo no hab\u00eda sido aprobado. Sin embargo, su orientaci\u00f3n era evidente: conservar el ritual electoral y eliminar la posibilidad de que produzca alternancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La diferencia es decisiva: una dictadura puede cancelar las elecciones, pero tambi\u00e9n puede apropiarse de ellas. Puede controlar el \u00f3rgano electoral, seleccionar a los candidatos, cancelar partidos, encarcelar dirigentes, retirar la nacionalidad a sus adversarios, clausurar medios independientes y convocar finalmente a votar entre opciones que no amenazan la continuidad del poder. La ciudadan\u00eda deposita el voto, aunque ya no decide qui\u00e9n gobierna. Ortega no necesita abolir todas las urnas; necesita abolir la posibilidad de perder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia reciente de Nicaragua muestra c\u00f3mo una legitimidad electoral puede utilizarse para destruir las condiciones que la hicieron posible. Ortega regres\u00f3 a la presidencia en 2006 mediante una elecci\u00f3n reconocida internacionalmente. La misi\u00f3n de observaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos calific\u00f3 aquella jornada como pac\u00edfica, masiva, ordenada y ajustada a la ley, felicit\u00f3 a Ortega por su victoria y destac\u00f3 el comportamiento de la ciudadan\u00eda. Su llegada al gobierno tuvo, por tanto, una legitimidad de origen que no puede ser negada sin distorsionar los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una victoria leg\u00edtima, sin embargo, no concede un derecho perpetuo a gobernar. Desde 2007, Ortega fue subordinando la justicia, debilitando los l\u00edmites constitucionales, controlando el Consejo Supremo Electoral y ocupando las instituciones capaces de equilibrar al Poder Ejecutivo. El proceso avanz\u00f3 gradualmente. La puerta de entrada al gobierno permaneci\u00f3 abierta mientras la puerta de salida era cerrada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ruptura se volvi\u00f3 inocultable despu\u00e9s de las protestas de 2018. La represi\u00f3n estatal produjo centenares de muertes, detenciones arbitrarias, exilios, confiscaciones y persecuciones judiciales. Organizaciones civiles, universidades y medios de comunicaci\u00f3n fueron clausurados; dirigentes pol\u00edticos, periodistas, empresarios y religiosos terminaron encarcelados o fuera del pa\u00eds. La Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos document\u00f3 la utilizaci\u00f3n de instituciones estatales y grupos parapoliciales contra manifestantes y opositores, mientras el Grupo de Expertos en Derechos Humanos de las Naciones Unidas concluy\u00f3 que la persecuci\u00f3n respond\u00eda a una pol\u00edtica organizada desde las m\u00e1ximas autoridades y no a excesos aislados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las elecciones de 2021, la competencia fue desmontada antes de la votaci\u00f3n. Candidatos presidenciales y referentes opositores fueron detenidos, inhabilitados o enviados al exilio. Las reformas electorales hab\u00edan dado al oficialismo una ventaja absoluta sobre la administraci\u00f3n y la justicia electoral. La OEA declar\u00f3 que los comicios del 7 de noviembre carec\u00edan de legitimidad democr\u00e1tica; la CIDH se\u00f1al\u00f3 que las acciones estatales hab\u00edan puesto fin a la participaci\u00f3n efectiva de la oposici\u00f3n. El fraude m\u00e1s profundo no ocurri\u00f3 necesariamente durante el escrutinio. El gobierno hab\u00eda decidido de antemano qui\u00e9n pod\u00eda competir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reforma constitucional que entr\u00f3 en vigor en febrero de 2025 consolid\u00f3 esa transformaci\u00f3n. Daniel Ortega y Rosario Murillo quedaron establecidos como copresidentes, se ampli\u00f3 el mandato y se reforz\u00f3 la subordinaci\u00f3n de los restantes poderes e instituciones a la Presidencia. La Constituci\u00f3n incorpor\u00f3 adem\u00e1s la categor\u00eda de \u201ctraidor a la patria\u201d, utilizada para justificar la p\u00e9rdida de derechos y la exclusi\u00f3n de opositores. La revoluci\u00f3n que en 1979 puso fin a la dinast\u00eda de los Somoza termin\u00f3 construyendo otra estructura familiar de poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Calificar al gobierno de Ortega y Murillo como una dictadura no constituye una consigna partidaria. Surge de hechos verificables: inexistencia de separaci\u00f3n efectiva de poderes, persecuci\u00f3n sistem\u00e1tica de adversarios, control de la autoridad electoral, cierre del espacio c\u00edvico, desnacionalizaci\u00f3n de disidentes, confiscaci\u00f3n de bienes, concentraci\u00f3n familiar del mando y eliminaci\u00f3n de la alternancia. Una democracia no se define solamente por convocar a votar. Exige que el gobierno pueda ser derrotado y que, llegado el caso, entregue el poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El recorrido puede interpretarse mediante la teor\u00eda de los tres pilares de la estabilidad autocr\u00e1tica de Johannes Gerschewski. Las dictaduras duraderas combinan legitimaci\u00f3n, represi\u00f3n y cooptaci\u00f3n. La legitimaci\u00f3n ofrece una justificaci\u00f3n para gobernar; la represi\u00f3n neutraliza a quienes desaf\u00edan al r\u00e9gimen; la cooptaci\u00f3n incorpora a actores estrat\u00e9gicos mediante beneficios, cargos, recursos o privilegios. Ninguno de esos mecanismos funciona de manera aislada. Su articulaci\u00f3n explica por qu\u00e9 determinados autoritarismos sobreviven incluso cuando enfrentan descontento, aislamiento diplom\u00e1tico o bajo crecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobierno nicarag\u00fcense busca legitimarse mediante la memoria de la Revoluci\u00f3n Sandinista, la ret\u00f3rica antiimperialista, la defensa de la soberan\u00eda, la estabilidad macroecon\u00f3mica y las pol\u00edticas sociales. La represi\u00f3n opera a trav\u00e9s de la Polic\u00eda, los tribunales, las c\u00e1rceles, las inhabilitaciones, el exilio, la confiscaci\u00f3n y la p\u00e9rdida de nacionalidad. La cooptaci\u00f3n articula al Frente Sandinista, la burocracia estatal, las fuerzas de seguridad, las autoridades electorales, los medios oficialistas y los sectores que dependen de la distribuci\u00f3n selectiva de recursos p\u00fablicos. El r\u00e9gimen no se sostiene \u00fanicamente por el miedo. Tambi\u00e9n conserva adhesiones, administra beneficios y vincula la seguridad econ\u00f3mica de numerosos actores con la continuidad de la familia gobernante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Andreas Schedler permite comprender la funci\u00f3n de las elecciones dentro de esa estructura. El autoritarismo electoral conserva instituciones propias de la democracia representativa, pero manipula el terreno de competencia para reducir la incertidumbre sobre el resultado. Las elecciones sirven para exhibir apoyo, movilizar simpatizantes, dividir a los adversarios y ofrecer una apariencia de legalidad. Se vuelven peligrosas cuando pueden producir una derrota. El objetivo de Ortega consiste precisamente en conservar sus ventajas y eliminar ese riesgo: que se vote sin que el poder pueda cambiar de manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los objetivos de Ortega exceden la pr\u00f3xima elecci\u00f3n. El primero es impedir que un proceso electoral vuelva a medir el respaldo social del r\u00e9gimen. Incluso una votaci\u00f3n controlada podr\u00eda revelar abstenci\u00f3n, desgaste o resistencia ante una sucesi\u00f3n encabezada por Rosario Murillo. El segundo consiste en asegurar la continuidad familiar cuando Ortega ya no pueda ejercer personalmente el poder. El tercero es convertir en normas constitucionales pr\u00e1cticas que hasta ahora depend\u00edan de leyes, resoluciones administrativas o decisiones judiciales. El cuarto busca fusionar partido, Estado, familia y naci\u00f3n, de modo que toda oposici\u00f3n al matrimonio gobernante pueda ser presentada como una traici\u00f3n a Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La copresidencia, la creciente centralidad pol\u00edtica de Murillo y la participaci\u00f3n de hijos del matrimonio en funciones diplom\u00e1ticas, econ\u00f3micas, comunicacionales y estatales respaldan la hip\u00f3tesis de una sucesi\u00f3n familiar. Laureano Ortega Murillo, por ejemplo, act\u00faa como asesor presidencial para inversiones, comercio y cooperaci\u00f3n internacional y encabeza negociaciones relevantes con China. No existe todav\u00eda una sucesi\u00f3n formalmente anunciada, pero la estructura del r\u00e9gimen reduce cada vez m\u00e1s la distancia entre la familia gobernante y el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa concentraci\u00f3n pol\u00edtica convive con una econom\u00eda que no se encuentra colapsada. El Banco Mundial estim\u00f3 que el producto interno bruto creci\u00f3 un 4,9 % en 2025, impulsado por la construcci\u00f3n, la miner\u00eda, los servicios y el sistema financiero, y proyect\u00f3 una expansi\u00f3n del 3,4 % para 2026. El Fondo Monetario Internacional calcul\u00f3 un crecimiento algo menor, del 3,8 % en 2025, y coincidi\u00f3 en la previsi\u00f3n del 3,4 % para 2026. La diferencia entre ambas estimaciones no altera la conclusi\u00f3n principal: Nicaragua mantiene crecimiento, baja inflaci\u00f3n y equilibrio fiscal, aunque enfrenta riesgos derivados de su dependencia externa (Banco Mundial, 2026; Fondo Monetario Internacional [FMI], 2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inflaci\u00f3n descendi\u00f3 al 2,7 % en 2025, la deuda p\u00fablica se ubic\u00f3 en el 50,7 % del producto, las reservas internacionales alcanzaron aproximadamente los 7.200 millones de d\u00f3lares y el super\u00e1vit de cuenta corriente lleg\u00f3 al 8,4 % del PIB. Estos indicadores permiten hablar de estabilidad macroecon\u00f3mica, pero no de una transformaci\u00f3n productiva capaz de ofrecer oportunidades suficientes dentro del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dato m\u00e1s revelador es el peso de las remesas: en 2025 representaron el 29,4 % del producto interno bruto, frente al 27 % del a\u00f1o anterior. Casi tres de cada diez d\u00f3lares que sostienen la econom\u00eda proceden del dinero enviado por nicarag\u00fcenses radicados en el exterior. Las remesas financian consumo, fortalecen las reservas, apoyan la inversi\u00f3n familiar y reducen la demanda sobre algunos servicios p\u00fablicos. Tambi\u00e9n exponen una debilidad estructural: una parte considerable del bienestar interno depende del trabajo de quienes debieron emigrar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La emigraci\u00f3n se convirti\u00f3 as\u00ed en uno de los estabilizadores econ\u00f3micos del r\u00e9gimen. Los nicarag\u00fcenses que buscan fuera del pa\u00eds empleo, seguridad o libertad pol\u00edtica env\u00edan recursos que sostienen a sus familias y, al mismo tiempo, fortalecen las cuentas externas. Ortega puede exhibir crecimiento, consumo y reservas sin reconocer cu\u00e1nto depende esa estabilidad de quienes no encontraron oportunidades suficientes dentro de Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mercado laboral tampoco puede evaluarse \u00fanicamente mediante la tasa de desempleo. El desempleo abierto fue del 2,4 % en diciembre de 2025, pero el subempleo alcanz\u00f3 aproximadamente al 40 % de la fuerza laboral. En una econom\u00eda con alta informalidad, aparecer estad\u00edsticamente como ocupado no equivale a contar con un trabajo estable, productivo y adecuadamente remunerado. La venta ocasional, el trabajo familiar, las tareas no registradas o las jornadas reducidas pueden ocultar una extendida precariedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cifras de pobreza requieren todav\u00eda mayor cautela. El Banco Mundial estim\u00f3 que en 2025 el 7,4 % de la poblaci\u00f3n viv\u00eda con menos de tres d\u00f3lares diarios, medidos en paridad de poder adquisitivo; el 13,3 % se encontraba por debajo de la l\u00ednea de 4,20 d\u00f3lares y el 37,7 % no alcanzaba los 8,30 d\u00f3lares diarios. La \u00faltima cifra indica que una proporci\u00f3n amplia de la sociedad contin\u00faa en situaci\u00f3n de vulnerabilidad, aun cuando la pobreza m\u00e1s severa se haya reducido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esas tasas no proceden de una nueva encuesta nacional. Son simulaciones construidas a partir de la Encuesta de Medici\u00f3n de Nivel de Vida de 2014. La \u00faltima medici\u00f3n directa y comparable tiene m\u00e1s de una d\u00e9cada. Por eso, presentar el 13,3 % como una cifra exacta de pobreza observada ser\u00eda incorrecto. Se trata de una estimaci\u00f3n basada en modelos, crecimiento, consumo, remesas y evoluci\u00f3n laboral. La falta de estad\u00edsticas recientes limita la posibilidad de conocer con precisi\u00f3n las desigualdades territoriales, la pobreza rural y el impacto distributivo de las pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los gobiernos de Ortega desarrollaron programas sociales y obras con efectos concretos. Desde 2007 se impuls\u00f3 el Programa Productivo Alimentario, conocido como Hambre Cero, cuyo dise\u00f1o original buscaba alcanzar a 75.000 familias rurales mediante el Bono Productivo Alimentario. El programa entregaba animales, semillas, plantas, materiales, capacitaci\u00f3n y asistencia t\u00e9cnica, con especial \u00e9nfasis en las mujeres como administradoras y titulares de los bienes productivos. Tambi\u00e9n se promovieron la alimentaci\u00f3n escolar, la electrificaci\u00f3n rural, los caminos comunitarios, la atenci\u00f3n primaria de la salud y proyectos de seguridad alimentaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cobertura el\u00e9ctrica aument\u00f3 de manera significativa y los programas de electrificaci\u00f3n y energ\u00edas renovables extendieron el servicio hacia zonas rurales y comunidades aisladas. El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo financiaron carreteras, salud, transmisi\u00f3n el\u00e9ctrica, titulaci\u00f3n de tierras y acceso a mercados. Esos avances deben ser reconocidos, aunque no puedan atribuirse exclusivamente al r\u00e9gimen: una parte importante dependi\u00f3 del financiamiento, la asistencia t\u00e9cnica y la ejecuci\u00f3n conjunta con organismos multilaterales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Negar una carretera, una escuela o un programa alimentario porque fueron construidos bajo una dictadura ser\u00eda intelectualmente deshonesto. Utilizarlos como justificaci\u00f3n del autoritarismo ser\u00eda igualmente impropio. Los derechos sociales no reemplazan a los derechos pol\u00edticos. Una red el\u00e9ctrica no compensa el encarcelamiento de un opositor; una transferencia productiva no habilita al gobierno a retirar ciudadan\u00edas; una carretera no legitima la clausura de medios o partidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estabilidad econ\u00f3mica y los programas sociales cumplen, adem\u00e1s, una funci\u00f3n pol\u00edtica. El r\u00e9gimen presenta su permanencia como garant\u00eda de orden, crecimiento y protecci\u00f3n. El mensaje es sencillo: cualquier cambio pondr\u00eda en peligro la paz y los beneficios alcanzados. Los recursos del Estado dejan de aparecer como derechos de los ciudadanos y se convierten en recompensas asociadas a la obediencia. All\u00ed se conectan los tres pilares de Gerschewski: las pol\u00edticas p\u00fablicas legitiman, la burocracia coopta y las fuerzas de seguridad reprimen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sost\u00e9n decisivo del r\u00e9gimen es interno. Est\u00e1 compuesto por el matrimonio Ortega-Murillo, la direcci\u00f3n del Frente Sandinista, la Asamblea Nacional, la autoridad electoral, el sistema judicial, la Polic\u00eda, la burocracia y las redes econ\u00f3micas y comunicacionales vinculadas con el poder. Las Naciones Unidas documentaron que la represi\u00f3n fue financiada mediante recursos p\u00fablicos y ejecutada por una red de instituciones y funcionarios. China, Rusia, Cuba o Venezuela no crearon esa estructura ni existen pruebas de que hayan dise\u00f1ado la reforma electoral. La responsabilidad pol\u00edtica y jur\u00eddica corresponde a las autoridades nicarag\u00fcenses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los aliados externos cumplen otra funci\u00f3n: reducen el costo del aislamiento, ofrecen cooperaci\u00f3n y reproducen una narrativa basada en la soberan\u00eda, la no injerencia y la construcci\u00f3n de un orden multipolar. China adquiri\u00f3 una importancia creciente despu\u00e9s de que Nicaragua rompiera relaciones con Taiw\u00e1n en 2021. Ambos pa\u00edses establecieron una asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica en 2023 y profundizaron acuerdos de comercio, inversi\u00f3n e infraestructura. Pek\u00edn presenta a Nicaragua como un socio confiable y respalda su derecho a elegir un camino pol\u00edtico propio, sin condicionar p\u00fablicamente la relaci\u00f3n a elecciones competitivas o reformas democr\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rusia aporta respaldo pol\u00edtico, cooperaci\u00f3n estatal y una presencia estrat\u00e9gica en Centroam\u00e9rica. Mosc\u00fa define el v\u00ednculo con Managua como una asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica orientada a la construcci\u00f3n de un orden mundial multipolar. Para Rusia, Nicaragua representa un socio cercano al espacio de influencia estadounidense; para Ortega, Rusia demuestra que el distanciamiento de las democracias occidentales no equivale a un aislamiento internacional completo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuba, Venezuela y el ALBA-TCP conforman el c\u00edrculo ideol\u00f3gico m\u00e1s cercano. La Alianza ha expresado su solidaridad \u201cincondicional\u201d con Ortega y Murillo, respald\u00f3 la reforma constitucional de 2025 y caracteriza las sanciones internacionales como actos de colonialismo e intervenci\u00f3n. Nicaragua, a su vez, reconoci\u00f3 inmediatamente la proclamada victoria de Nicol\u00e1s Maduro en 2024 y comparte con La Habana y Caracas un lenguaje de resistencia al imperialismo, defensa de la revoluci\u00f3n y rechazo de las observaciones externas sobre derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa red no dirige Nicaragua, pero ofrece cobertura diplom\u00e1tica, legitimidad rec\u00edproca y canales alternativos de cooperaci\u00f3n. China aporta escala econ\u00f3mica; Rusia, proyecci\u00f3n geopol\u00edtica y cooperaci\u00f3n estatal; Cuba y Venezuela, afinidad ideol\u00f3gica; el ALBA-TCP, una plataforma colectiva desde la cual las cr\u00edticas al r\u00e9gimen son reinterpretadas como agresiones contra la soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a ese bloque se encuentran las Naciones Unidas, la Uni\u00f3n Europea, Estados Unidos y varios gobiernos latinoamericanos. El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker T\u00fcrk, conden\u00f3 el anuncio de Ortega, describi\u00f3 el espacio c\u00edvico como casi cerrado y pidi\u00f3 la liberaci\u00f3n de al menos 46 personas detenidas arbitrariamente por razones pol\u00edticas. La Uni\u00f3n Europea reclam\u00f3 que las elecciones previstas se celebren de manera transparente, inclusiva y cre\u00edble. Chile manifest\u00f3 su \u201chonda preocupaci\u00f3n\u201d y Costa Rica reafirm\u00f3 su compromiso con elecciones libres en Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estados Unidos calific\u00f3 al sistema como una dictadura familiar y convoc\u00f3 a la comunidad internacional a reaccionar. La confrontaci\u00f3n pol\u00edtica, sin embargo, convive con una fuerte interdependencia econ\u00f3mica. El comercio de bienes entre Estados Unidos y Nicaragua alcanz\u00f3 aproximadamente los 7.400 millones de d\u00f3lares en 2025: Nicaragua export\u00f3 cerca de 5.000 millones e import\u00f3 unos 2.400 millones. El CAFTA-DR contin\u00faa siendo esencial para su acceso al mercado norteamericano y Estados Unidos sigue siendo origen de una parte sustancial de las remesas. Ortega necesita a Washington como adversario discursivo, pero la econom\u00eda nicarag\u00fcense contin\u00faa vinculada a su mercado y a los ingresos de los migrantes radicados all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica exterior nicarag\u00fcense combina ideolog\u00eda y pragmatismo. En el plano diplom\u00e1tico, busca insertarse en un eje que privilegia la soberan\u00eda estatal y el orden multipolar frente a las exigencias democr\u00e1ticas occidentales. En el plano econ\u00f3mico, procura ampliar sus relaciones con China y Rusia sin renunciar a los mercados, las remesas y las cadenas productivas vinculadas con Estados Unidos. La ret\u00f3rica se orienta hacia el este; buena parte de la gravedad econ\u00f3mica contin\u00faa operando hacia el norte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comparaci\u00f3n con Venezuela resulta pertinente cuando se realiza con cuidado. Bajo Nicol\u00e1s Maduro, las elecciones presidenciales de 2024 estuvieron marcadas por restricciones a candidaturas, parcialidad institucional y falta de publicaci\u00f3n de resultados desagregados. El Centro Carter concluy\u00f3 que el proceso no cumpli\u00f3 los est\u00e1ndares internacionales de integridad electoral y no pod\u00eda ser considerado democr\u00e1tico (The Carter Center, 2024). Nicaragua reproduce varios de esos mecanismos: control del \u00e1rbitro, persecuci\u00f3n de candidatos, utilizaci\u00f3n partidaria del Estado y eliminaci\u00f3n previa de la competencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La etapa de Hugo Ch\u00e1vez requiere mayores distinciones. Durante sus gobiernos avanzaron la concentraci\u00f3n de poder, el uso partidario de recursos p\u00fablicos y el debilitamiento de contrapesos. Sin embargo, no todas las elecciones pueden reducirse a un fraude id\u00e9ntico al practicado posteriormente por Maduro. En el refer\u00e9ndum constitucional de 2007, Ch\u00e1vez fue derrotado y reconoci\u00f3 el resultado. La CIDH se\u00f1al\u00f3 que esa aceptaci\u00f3n hab\u00eda fortalecido parcialmente la confianza en el sistema electoral. La experiencia venezolana muestra una degradaci\u00f3n gradual, no una dictadura completamente formada desde el primer d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ortega recorri\u00f3 un camino semejante, aunque ahora intenta constitucionalizar la exclusi\u00f3n. En 2006 gan\u00f3 una elecci\u00f3n competitiva. En 2021 organiz\u00f3 una elecci\u00f3n sin adversarios capaces de disputarle el poder. En 2026 anunci\u00f3 que no permitir\u00eda que la oposici\u00f3n accediera al gobierno y promovi\u00f3 una reforma para excluir a quienes el r\u00e9gimen hab\u00eda desnacionalizado o declarado traidores. Primero identifica al enemigo, despu\u00e9s le quita derechos y finalmente utiliza esa misma privaci\u00f3n para justificar su exclusi\u00f3n electoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta internacional necesita evitar dos extremos: la indiferencia y el castigo indiscriminado contra la poblaci\u00f3n. Las sanciones generales pueden aumentar la pobreza, afectar a las familias dependientes de remesas y reforzar la narrativa oficial sobre una agresi\u00f3n extranjera. Las medidas deber\u00edan concentrarse en los funcionarios, empresas y estructuras financieras vinculados con la represi\u00f3n, las confiscaciones y la manipulaci\u00f3n electoral. Tambi\u00e9n deber\u00edan respaldar a la sociedad civil, proteger a los exiliados, exigir la liberaci\u00f3n de detenidos pol\u00edticos y reclamar una autoridad electoral independiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El principio de no intervenci\u00f3n no obliga al silencio. Nicaragua asumi\u00f3 compromisos internacionales en materia de derechos humanos, democracia y participaci\u00f3n pol\u00edtica. La soberan\u00eda no pertenece a Ortega, a Murillo ni al Frente Sandinista. Pertenece a los nicarag\u00fcenses. Defenderla significa garantizar que puedan decidir qui\u00e9n gobierna, no permitir que el gobierno decida qui\u00e9n merece seguir siendo ciudadano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nicaragua es hoy una dictadura capaz de conservar estabilidad macroecon\u00f3mica, ejecutar pol\u00edticas sociales, mantener intercambios comerciales relevantes y evitar el colapso material. Esa combinaci\u00f3n puede volverla m\u00e1s resistente que otros autoritarismos. La represi\u00f3n convive con reservas elevadas; la emigraci\u00f3n, con crecimiento; la precariedad laboral, con bajo desempleo estad\u00edstico; la concentraci\u00f3n familiar, con instituciones que todav\u00eda conservan nombres republicanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La principal advertencia del caso nicarag\u00fcense se encuentra all\u00ed. Las dictaduras contempor\u00e1neas no siempre llegan acompa\u00f1adas de tanques, uniformes o hiperinflaci\u00f3n. Algunas nacen de elecciones reconocidas, mantienen parlamentos, exhiben cifras fiscales razonables y convocan peri\u00f3dicamente a votar. Su rasgo decisivo no es la ausencia absoluta de instituciones, sino la imposibilidad de utilizarlas para desplazar a quienes gobiernan. Las palabras de Ortega no inauguraron la dictadura, simplemente dejaron de ocultarla.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Departamento de Am\u00e9rica Latina y el Caribe Art\u00edculos La dictadura estable: Ortega, Murillo y las elecciones sin alternativa Alejandro Safarov Una elecci\u00f3n desaparece mucho antes de que se retiren las urnas: deja de existir cuando el gobierno decide que ya no puede perder. 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