{"id":47622,"date":"2026-09-17T13:05:43","date_gmt":"2026-09-17T16:05:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/?p=47622"},"modified":"2026-09-17T13:05:44","modified_gmt":"2026-09-17T16:05:44","slug":"la-gran-muralla-china-virtual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iri.edu.ar\/index.php\/2026\/09\/17\/la-gran-muralla-china-virtual\/","title":{"rendered":"La Gran Muralla China virtual"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-59c3f77b default uagb-is-root-container\"><div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"200\" src=\"http:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-46716\" srcset=\"https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026.png 750w, https:\/\/www.iri.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/feat-anuario-2026-300x80.png 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"departamento wp-block-paragraph\">Departamento de Asia y el Pac\u00edfico<br>Centro de Estudios Chinos<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Art\u00edculos<\/h6>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La Gran Muralla China virtual<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"autor wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n Schulz<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sus primeros a\u00f1os internet fue descripta como un espacio abierto, horizontal y democr\u00e1tico donde deb\u00eda primar la autorregulaci\u00f3n. Sin embargo, esa idea comenz\u00f3 a resquebrajarse con la creciente concentraci\u00f3n de datos, dinero y poder, proceso en el que las redes sociales tuvieron un rol clave. Para contener problemas que van desde efectos sobre la salud mental a la concentraci\u00f3n econ\u00f3mica, cada vez m\u00e1s pa\u00edses impulsan regulaciones estrictas sobre las plataformas, especialmente en temas vinculados al acceso de menores, la desinformaci\u00f3n y la capacidad de estas empresas para influir en la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese contexto, algunos analistas se preguntan si Occidente est\u00e1 avanzando hacia un modelo de control digital m\u00e1s cercano al de China. Mientras en Europa, Australia e incluso Am\u00e9rica Latina se discuten nuevas leyes para limitar el poder de las plataformas, el pa\u00eds asi\u00e1tico lleva m\u00e1s de tres d\u00e9cadas desarrollando un ecosistema digital fuertemente regulado por el Estado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Otra arquitectura<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde los primeros a\u00f1os de expansi\u00f3n de internet, China opt\u00f3 por construir una arquitectura digital diferente a la de occidente. El soci\u00f3logo y especialista en estudios chinos Sebasti\u00e1n Schulz explica que \u2018\u2019el modelo chino se diferenci\u00f3 por combinar inversi\u00f3n masiva p\u00fablica y privada y un marco regulatorio que alienta el desarrollo de estas plataformas pero bajo una firme conducci\u00f3n estatal. El Estado, en este marco, desarrolla herramientas directas e indirectas de control: legislaci\u00f3n antimonopolio, supervisi\u00f3n del uso de datos y obligaci\u00f3n de registrar algoritmos cuando estos pueden influir en la opini\u00f3n p\u00fablica\u2019\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de lo que se conoce como la \u201cLa Gran Muralla de Fuego China\u201d (Great Chinese Firewall, un juego de palabras vinculado a la seguridad y la muralla), el pa\u00eds restringi\u00f3 el acceso a plataformas extranjeras y promovi\u00f3 el desarrollo de alternativas nacionales. Por esta raz\u00f3n, las redes sociales m\u00e1s conocidas no est\u00e1n disponibles en el pa\u00eds. En su lugar existen plataformas nacionales, como Weibo, una red social similar a X (ex Twitter). Adem\u00e1s existen otras diferencias: por ejemplo, la versi\u00f3n china de TikTok, llamada Douyin, ambas pertenecientes a Bytedance, funcionan de manera distinta en China y occidente: en el pa\u00eds asi\u00e1tico los menores de 14 a\u00f1os tienen solo 40 minutos de uso por d\u00eda, no pueden utilizarla despu\u00e9s de las 22 horas y los contenidos son solamente educativos: experimentos para hacer en casa o visitas a museos. En cambio, en occidente el tiempo no est\u00e1 controlado y los contenidos dependen estrictamente del algoritmo que estimula a usar las aplicaciones m\u00e1s tiempo para ubicar m\u00e1s publicidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2018\u2019La construcci\u00f3n del llamado Proyecto Escudo Dorado (el gran cortafuegos) consolid\u00f3 una estrategia defensiva orientada a proteger la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica y la estabilidad pol\u00edtica interna\u2019\u2019, afirma Schulz. El caso de Douyin muestra que tambi\u00e9n se busca proteger a los m\u00e1s j\u00f3venes de contenidos adictivos o t\u00f3xicos a diferencia de lo que ocurre en occidente, donde ahora aparece esta preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En enero del corriente a\u00f1o, el presidente espa\u00f1ol Pedro Sanchez declar\u00f3 en la Cumbre Mundial de Gobiernos 2026: \u2018\u2019Las redes sociales se han convertido en una parte integral de nuestras vidas, de nuestra realidad. Si queremos proteger a nuestros ciudadanos, solamente hay una forma de hacerlo: tomar el control de vuelta. Defenderemos nuestra soberan\u00eda digital contra cualquier forma de cohesi\u00f3n extranjera\u2019\u2019, al mismo tiempo que anunciaba medidas de mayor control sobre las plataformas y la restricci\u00f3n de acceso para menores de 16 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El giro regulatorio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las redes sociales y su impacto en la salud mental se han convertido en uno de los debates m\u00e1s discutidos de los \u00faltimos a\u00f1os. Basta con escribir \u201cFacebook\u201d en la secci\u00f3n de noticias de Google para encontrar una sucesi\u00f3n de demandas judiciales, investigaciones y discusiones p\u00fablicas sobre el juicio a Meta donde se la acusa de haber dise\u00f1ado plataformas digitales como adictivas y da\u00f1inas para la salud mental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La licenciada en Comunicaci\u00f3n y especialista en plataformas digitales, tecnolog\u00eda y derechos humanos, Carolina Mart\u00ednez Elebi, se\u00f1ala que \u201cla base del modelo de negocio de estas plataformas tiene una l\u00f3gica de consumo permanente del usuario. Los adolescentes pasan gran parte de horas de su d\u00eda, de su semana, de su vida, expuestos a vincularse con otros mediando pantallas. Es una vida que le pone muchas limitaciones a la posibilidad de desarrollar habilidades y conocimientos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la pandemia y sus consecuencias, las discusiones sobre los peligros que puede presentar la exposici\u00f3n de menores en redes sociales se incrementaron tanto en la agenda p\u00fablica como tambi\u00e9n la medi\u00e1tica: se puede recordar el \u00e9xito que tuvo la miniserie brit\u00e1nica Adolescencia donde muestra el acceso a la violencia que tienen los j\u00f3venes y el impacto en su comportamiento. \u201cCreo que este marco normativo tambi\u00e9n busca poner sobre la mesa que este problema no es algo individual, sino que hay una cuesti\u00f3n m\u00e1s estructural. No se trata de un asunto que se debe resolver en la familia\u2019\u2019, agrega Mart\u00ednez Elebi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En China, esta problem\u00e1tica ya forma parte de la agenda desde el 2021, cuando el gobierno limit\u00f3 el acceso a videojuegos para menores a una hora por d\u00eda los fines de semana y d\u00edas festivos. Tambi\u00e9n exigi\u00f3 a las compa\u00f1\u00edas incorporar un \u201cmodo menor\u201d en todos los dispositivos inteligentes que limiten el tiempo de pantalla al verificar la edad del usuario. \u2018\u2019Desde hace varios a\u00f1os China viene debatiendo la cuesti\u00f3n del tiempo en pantalla de los ni\u00f1os y j\u00f3venes chinos a partir de una preocupaci\u00f3n de las familias sobre el impacto que esto pueda tener en el tiempo de estudio y en las calificaciones en sus ex\u00e1menes\u2019\u2019, aclara Schulz; \u2018\u2019Recordemos que China es una sociedad extremadamente meritocr\u00e1tica y en esa din\u00e1mica pesa mucho el rendimiento acad\u00e9mico, el cual define las posibilidades de inserci\u00f3n laboral y crecimiento profesional\u2019\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Australia fue uno de los primeros pa\u00edses donde el Estado se atrevi\u00f3 a avanzar con medidas concretas que en occidente pueden verse como una invasi\u00f3n a las libertades individuales. En diciembre de 2025 puso en vigencia la restricci\u00f3n del uso de redes sociales para menores de 16 a\u00f1os. El sistema no es perfecto, existen mecanismos como el uso de VPN que pueden permitir saltar la restricci\u00f3n pero la medida marc\u00f3 un precedente y hay expectativas de que retrase la edad de uso de las redes sociales en las nuevas generaciones. Poco despu\u00e9s, otros pa\u00edses comenzaron a impulsar iniciativas similares. Como se mencion\u00f3 previamente, Espa\u00f1a fue uno de ellos: \u201cNuestros ni\u00f1os est\u00e1n expuestos a un espacio que nunca debieron navegar solos. Un espacio de adicciones, abusos, pornograf\u00eda, manipulaci\u00f3n y violencia\u201d, denunci\u00f3 Sanchez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Am\u00e9rica Latina tambi\u00e9n comenzaron a aparecer propuestas regulatorias. Uruguay impulsa iniciativas vinculadas a regular las plataformas digitales, mientras que en la provincia de Buenos Aires se discuten proyectos legislativos que buscan establecer marcos regulatorios para el acceso de adolescentes a estas plataformas a menores de 13 a\u00f1os. Adem\u00e1s, en ciudades de todo el mundo, luego de a\u00f1os de ensayar usos pedag\u00f3gicos para los celulares en las escuelas, se los est\u00e1 prohibiendo por la distracci\u00f3n que generan y porque fomenta el aislamiento de los estudiantes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfFin del anonimato?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El principal foco de discusi\u00f3n en torno a estos nuevos marcos normativos es la posibilidad de que puedan poner en riesgo la libertad de expresi\u00f3n. Los temores no son infundados. Muchas de las regulaciones propuestas exigen que las redes sociales verifiquen la edad de los usuarios mediante la corroboraci\u00f3n de su identidad. El problema, se\u00f1alan algunos especialistas, es que este tipo de mecanismos puede implicar un mayor cruce de bases de datos y una reducci\u00f3n de la privacidad en los entornos digitales: \u201cPara muchos, el anonimato en internet es muy importante. Muchos periodistas denuncian situaciones de corrupci\u00f3n en sus pa\u00edses y, en esos casos, la privacidad y la protecci\u00f3n de sus datos resultan fundamentales. La soluci\u00f3n no es tan simple, es un tema muy delicado\u201d, se\u00f1ala Mart\u00ednez Elebi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En China la situaci\u00f3n se plantea desde una l\u00f3gica diferente. Para acceder a las redes sociales, todos los ciudadanos deben confirmar su identidad pero no se presenta como un problema. \u201cCada uno es responsable de lo que dice y debe asumir esa responsabilidad. La armon\u00eda y el bienestar social est\u00e1n por encima del individuo, por lo que conceptos como la libertad de expresi\u00f3n son reinterpretados dentro de ese marco. Por eso, la necesidad de regular a las empresas de telecomunicaciones surgi\u00f3 m\u00e1s como una demanda social que como una iniciativa gubernamental que luego fue incorporada como pol\u00edtica de Estado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de ese marco regulatorio, una de las medidas m\u00e1s virales del \u00faltimo tiempo fue la regulaci\u00f3n sobre el contenido producido por influencers. En octubre de 2025 se estableci\u00f3 que estos deb\u00edan contar con alg\u00fan tipo de certificaci\u00f3n que respalde la informaci\u00f3n que comparten con el objetivo de limitar la desinformaci\u00f3n. En este sentido, la regulaci\u00f3n es ventajosa porque reduce la circulaci\u00f3n de noticias falsas o consejos peligrosos, pero puede tambi\u00e9n conducir a la censura o autocensura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante la consulta sobre estos riesgos, Mart\u00ednez Elebi sostiene que el desaf\u00edo consiste en encontrar un equilibrio: \u201cEs importante garantizar la libertad de expresi\u00f3n en internet de las infancias y adolescencias, pero internet es mucho m\u00e1s que estas plataformas. Lo que hoy debemos promover son entornos digitales que garanticen espacios seguros y saludables, donde puedan vincularse con otras din\u00e1micas que no est\u00e9n regidas \u00fanicamente por estos modelos de negocio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las discusiones actuales sobre la regulaci\u00f3n de las plataformas digitales se presentan en su mayor\u00eda, como debates sobre salud mental o protecci\u00f3n de menores, pero reflejan una disputa m\u00e1s profunda: \u2018\u2019En juego no est\u00e1 solo el tiempo que las personas pasan frente a una pantalla, sino qui\u00e9n tiene la capacidad de establecer las reglas del espacio digital: los Estados o las grandes corporaciones tecnol\u00f3gicas\u2019\u2019, reflexiona Schulz. En ese contexto, el modelo chino, basado en una fuerte intervenci\u00f3n estatal sobre el ecosistema digital, aparece cada vez m\u00e1s en el centro de las comparaciones internacionales. Aunque muchos analistas consideran dif\u00edcil que Europa o Am\u00e9rica adopten un sistema tan restrictivo, la creciente discusi\u00f3n sobre soberan\u00eda digital muestra que la idea de que internet puede y debe ser regulado por los Estados est\u00e1 ganando terreno.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Sebasti\u00e1n 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