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Del siglo americano al siglo asiático

Una de estas grandes transformaciones del sistema internacional de la pos-Guerra Fría ha sido el desplazamiento del motor del crecimiento económico mundial de Occidente a Oriente, y el traslado del epicentro del poder global de un reducido Atlántico Norte a un ampliado Pacífico Norte. En principio, hay que destacar que en estas tres décadas China se convirtió en la potencia regional con atributos de hegemón mundial, actualmente promoviendo los principios de su Comunidad de Destino Compartido enunciados en 2011, impulsando su Iniciativa de la Franja y la Ruta desde 2013 y ampliando el Banco de Inversión de Infraestructura Asiático desde 2016, esto último ya desdibujado, ya que pasó de 57 miembros fundadores a actualmente 109 dispersos en los cinco continentes. Junto con China, India se posicionó como la otra gran potencia de la región, el país civilizacional sostenido en su autonomismo estratégico y los principios de la coexistencia pacífica.

Además, hay que considerar a Japón, el principal constructor de la interdependencia regional de Asia-Pacífico, empezando con el Banco de Desarrollo Asiático constituido en 1966 y siguiendo con el Foro de Cooperación Económica del Asia Pacifico (APEC), y hoy en día uno de los principales promotores del proceso de regionalización del Indo-Pacífico. Corea del Sur y Australia asumieron el rol de poderes medios responsables, comprometidos con la defensa de bienes públicos globales. Y finalmente, los once países del Sudeste Asiático defensores de un multilateralismo alternativo, hoy centrado en el exitoso proceso de integración de la ASEAN.

Lo apenas resumido sólo busca presentar el panorama arto complejo de aquella región del mundo, sabiendo que no hace justicia al reflejar los desafíos enfrentados y logros alcanzados por los países asiáticos en estos últimos 30 años.

En este contexto, el rol de los actores no gubernamentales cobra mayor relevancia, sea como promotores de una mayor interdependencia, sea como generadores de entendimientos que estrechen las relaciones entre países y acerque regiones. En Argentina, en los últimos años de la década de 1980 confluyeron la tradición de los estudios históricos de los pueblos de Asia y África, heredera del Orientalismo periférico y sostenidos en intereses tercermundistas, con la tradición de los estudios internacionalistas, lo que dio origen a unidades académicas dedicadas a los estudios del Asia y el Pacífico. Entre estas, cabe mencionar el Departamento de Asia y el Pacífico del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata.

Este Departamento, creado en 1991, se reconoce como un actor internacional que, desde la academia, ha buscado y sigue buscando contribuir a la inserción externa argentina en los países del Asia y el Pacífico. Con el tiempo, dentro del mismo aparecieron el Centro de Estudios Coreanos (CECOR) en 1995, el Centro de Estudios Chinos (CECHINO) en 1996, el Centro de Estudios Japoneses (CEJ) en 1998, la Cátedra de la India (CATIND) en 2010, y, finalmente, el Centro de Estudios del Sudeste Asiático (CESEA) en 2011. Cada uno de los centros cuenta con reconocimiento y apoyo internacional. Así, por el ejemplo, el CECOR ha participado del Programa Global e-School de la Fundación Corea, el CEJ de la Red Sakura de Idioma Japonés de la Fundación Japón y las Cátedras de Desarrollo Japonés de La Agencia de Cooperación Internacional de Japón, el CECHINO del Foro Académico de Alto Nivel de China-América Latina, además de contacto con un Instituto Confucio, y el CESEA, del Foro de Dialogo Académico América Latina y el Caribe-Sudeste Asiático.

Durante la década del 1990, mientras que el gobierno argentino ensayaba un abordaje trans-regional al Asia-Pacífico, las autoridades del Departamento de Asia y el Pacífico fueron invitados a incorporarse al Comité Nacional para Asia y el Pacífico (CONAPAC), constituido en 1992, mecanismo que buscaba articular los aportes de los académicos y los empresarios al quehacer diplomático para participar en el Consejo de Cooperación Económica del Pacífico (PECC). En tanto miembro de la CONAPAC, participó de la Misión a Malasia, Singapur, e Indonesia en 1996, de la Misión a Myanmar, Laos, y Vietnam en 1999, y de la XII Reunión General de PECC en Santiago de Chile en 1997. Entrado el nuevo milenio se prefirió un abordaje interregional desde el Foro de Cooperación Asia del Este – América Latina (FOCALAE), que promovía las relaciones intergubernamentales entre los países de las dos regiones. Representantes del Instituto participaron en la II Reunión de Altos funcionarios organizada en Santiago de Chile en 2000, de la V Reunión Ministerial en Buenos Aires en 2011, de la XV Reunión de Altos funcionarios en Bangkok en 2014, además de la I Reunión de universidades ese último año, y la II Reunión de Ciudades Culturales en San Salvador de Jujuy en 2018. En el marco de la pandemia, la cooperación continuó de manera virtual, por ejemplo, organizando el Diálogo Académico entre América Latina y el Sudeste Asiático en 2021. En el último año se ha realizado diversas visitas a países asiáticos, como Indonesia, Malasia, Corea del Sur, Japón, República Popular China, e India.

Con nuestra presencia, casi anualmente en las últimas décadas, hemos podido comprobar el extraordinario desarrollo de las sociedades asiáticas y la importancia estratégica para nuestro país de profundizar los vínculos con esa área del mundo.

Norberto Consani
Director
Instituto de Relaciones Internacionales
Ezequiel Ramoneda
Secretario
Departamento de Asia y el Pacífico
IRI-UNLP