La Segunda Guerra Mundial inicia con la ocupación de las tropas alemanas a Polonia, el primero de septiembre de 1939, dado los compromisos asumidos con el gobierno de Varsovia, Francia y Gran Bretaña declaran las hostilidades a Alemania tras su continua guerra de agresión que venía implementando en los últimos años.
Así quedan divididos los dos frentes de la contienda, el Eje fascista por un lado con Alemania, Italia y Japón, y las democracias occidentales por otro, Gran Bretaña y Francia. Por su parte la Unión Soviética (URSS), había firmado el Tratado de No Agresión en agosto de 1939 con el gobierno de Hitler.
Este esquema inicial de la contienda se modifica recién en 1941 cuando Hitler decide invadir la URSS, rompiendo el pacto mencionado anteriormente, a través de la Operación Barbarroja iniciada el 22 de junio. En diciembre de ese mismo año, Japón lleva a cabo el ataque a la base norteamericana en Hawai –Pearl Harbour-, ocasionando el ingreso de Estados Unidos a la contienda.
A partir de aquí se comienza a configurar una alianza diplomática en torno a los Tres Grandes, que resistirían el avance del Eje: Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Soviética. Los Aliados en 1943 comienzan a llevar a cabo Conferencias y reuniones, hasta 1945, tendientes a coordinar objetivos bélicos, esfuerzos conjuntos de resistencias y ofensivas y comenzar a conversar sobre la construcción de un orden internacional de posguerra.
En octubre de 1943 se llevó a cabo la primera de ellas, la Conferencia de Moscú a cargo de los Secretarios de Asuntos Exteriores de los Tres Grandes: Eden, Cordel Hull y Molotov. Se logró alcanzar acuerdos sobre objetivos como Alemania, Italia y Austria; la apertura de un segundo frente en el occidente; y sobre la necesidad de construir un orden basado en la igualdad soberana de todos los estados pacíficos, enunciando una voluntad de regulación y orden en donde todos los estados debían tener su lugar.
A pesar de que la llevaron a cabo los Secretarios, se incluyó una declaración final, titulada Declaración Sobre las Atrocidades, firmada por el Presidente Roosevelt, el Primer Ministro Churchill y el Primer Ministro Stalin. Aquí dejan expresado su conocimiento sobre los crímenes y atrocidades que perpetuaba el régimen Nazi, en suelo alemán y en territorios ocupados.
Aparece expresado claramente la intención de juzgar y castigar los crímenes efectuados por oficiales del ejército y miembros del Partido, aclarando que ya sea por ejecutarlos o por tener conocimiento de los mismos, estos actos iban a ser juzgados por decisión conjunta del gobierno de los Aliados, así indica textualmente la finalización del comunicado conjunto que firman como se mencionó, los líderes de los Tres Grandes.
Esto abre un escenario novedoso en la práctica del Derecho Internacional, ya que en los años siguientes se conformó finalmente el Tribunal Militar Internacional de Núremberg, quien va a juzgar los crímenes perpetuados por el Partido Nazi (crímenes de guerra, contra la paz y contra la humanidad), en los juicios ejecutados entre 1945 y 1946.
Por Abril Bidondo.