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La refriega en Sinaloa

*  La refriega en Sinaloa

Mg. David Martínez[1]

El Cártel de Sinaloa (CDS) emergió como una de las organizaciones criminales más poderosas y longevas de México, con una influencia transnacional que se extiende por múltiples continentes. Su génesis se remonta a la década de 1980, tras la desintegración del Cártel de Guadalajara, una reconfiguración que dio lugar a nuevas estructuras de poder en el narcotráfico mexicano. Históricamente, el CDS fue cimentado bajo el liderazgo dual de Joaquín «El Chapo» Guzmán Loera e Ismael «El Mayo» Zambada García, quienes lograron forjar una red criminal compleja y resiliente.

La captura de «El Chapo» Guzmán en 2016 y su posterior extradición a Estados Unidos en 2017 marcaron un punto de inflexión para el CDS. Este evento no solo creó un vacío de liderazgo, sino que también desencadenó una lucha interna por el control de la vasta estructura criminal. La organización, que alguna vez fue considerada hegemónica, comenzó a fragmentarse en facciones rivales, cada una buscando consolidar su poder y dominio sobre las lucrativas operaciones del cártel.

Una observación crítica en este contexto es la paradoja inherente a la estrategia Kingpin, una táctica gubernamental centrada en la captura de líderes de alto perfil. La intención detrás de estas detenciones es desmantelar las organizaciones criminales. Sin embargo, la evidencia en el caso del CDS sugiere un resultado diferente. La captura de figuras como «El Chapo» y, más recientemente, «El Mayo» Zambada, en lugar de debilitar la organización de manera definitiva, ha catalizado su fragmentación en facciones en disputa, como Los Chapitos y La Mayiza. Esta división interna ha provocado, a su vez, una escalada significativa de la violencia en Sinaloa, manifestada en un aumento alarmante de homicidios. La implicación de este patrón es que la eliminación de un líder, aunque sea un éxito táctico para las autoridades, no necesariamente erradica la amenaza criminal. Por el contrario, puede desestabilizar el panorama, generar conflictos más brutales por el control de plazas y rutas, y hacer que las operaciones criminales sean más impredecibles, afectando directamente la seguridad de la población civil. La estructura criminal demuestra una capacidad de adaptación, transformándose en lugar de desaparecer, y la violencia se convierte en el mecanismo principal para redefinir el poder.

Tabla # 1. Línea de tiempo del Conflicto.
Fecha Evento Clave Implicación en el Conflicto
25 de julio de 2024 Detención de Ismael «El Mayo» Zambada y Joaquín Guzmán López en El Paso, Texas. Principal catalizador de la guerra abierta; acusaciones de traición de «El Mayo» hacia Los Chapitos.
9 de septiembre de 2024 Inicio de enfrentamientos violentos en Culiacán y otros municipios de Sinaloa. Marca el comienzo formal de la guerra interna a gran escala.
Octubre 2024 – Marzo 2025 Operativos federales: desmantelamiento de narcolaboratorios, incautación de armas, detenciones. Esfuerzos gubernamentales para contener la violencia y debilitar a las facciones.
21 de octubre de 2024 Enfrentamiento en Culiacán: 19 sicarios de La Mayiza abatidos, captura de «El Max». Golpe significativo a la facción de La Mayiza; intensificación de la brutalidad.
27 de octubre de 2024 Intercambio de narcomantas y hallazgo de cabeza en hielera. Escalada de la «guerra mediática» con mensajes de terror y símbolos.
28 de octubre de 2024 Avión de Los Chapitos lanza bombas en Vascogil, Durango (aliados de La Mayiza). Demostración de capacidad operativa y extensión geográfica del conflicto.
Noviembre 2024 Los Chapitos ofrecen recompensas por líderes de La Mayiza. Nueva táctica de «guerra de recompensas» para desmantelar el liderazgo rival.
5 de mayo de 2025 Dos niñas mueren en fuego cruzado en Badiraguato. Consecuencia humanitaria directa y trágica de la violencia.
6 y 7 de mayo de 2025 Intensificación de combates y bloqueos en Culiacán, Navolato, Pericos y Mocorito. Reactivación de la violencia en múltiples municipios, mostrando la persistencia del conflicto.

Fuente: Elaboración propia a partir de Río Doce.

Ambas facciones del Cártel de Sinaloa cuentan con otros grupos criminales que les brindan apoyo:

  • Aliados de Los Chapitos: Además del presunto apoyo del CJNG, Los Chapitos han forjado alianzas con grupos como Los Salazares para controlar rutas de fentanilo, especialmente en la zona fronteriza entre Baja California y Sonora.
  • Aliados de La Mayiza: La facción de «El Mayo» Zambada recibe apoyo del Cártel de Tijuana, liderado por Enedina Arellano Félix («La Jefa») y Pablo Edwin Huerta Nuño («El Flaquito»), y del Cártel de Guasave, encabezado por Fausto Isidro Meza Flores («El Chapo Isidro»). La organización Cabrera Sarabia, con un bastión en Vascogil, Durango, también es aliada de La Mayiza, como se evidenció en un bombardeo aéreo de Los Chapitos sobre su territorio.

El conflicto se ha caracterizado por una violencia extrema y tácticas de guerra que afectan directamente a la población civil. Desde el 9 de septiembre de 2024, Sinaloa ha registrado más de 1,500 homicidios hasta junio de 2025, con un promedio de 6.9 víctimas diarias. La violencia incluye decapitaciones, cuerpos abandonados en vía pública, videos de interrogatorios que terminan en asesinatos brutales, secuestros y hasta infanticidios.

Se han reportado enfrentamientos armados en al menos siete municipios de Sinaloa, incluyendo Culiacán, Elota, Cosalá, Mazatlán, Mocorito, Navolato y Badiraguato. Estos enfrentamientos han llevado a bloqueos carreteros, quema de negocios y vehículos robados para ser incendiados. La violencia también ha afectado a figuras políticas y funcionarios, como el asesinato de Lázaro Gambino Espinosa, director de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), en Jalisco.

Ambas facciones emplean tácticas que se asemejan a la guerrilla urbana, operando con células móviles que se mimetizan entre la población civil y atacan de forma precisa. Este enfoque dificulta la respuesta de las fuerzas armadas mexicanas, ya que los ejércitos del narco no se combaten masivamente, se combaten celularmente. La Mayiza es descrita como un ejército más consolidado y mejor armado, mientras que Los Chapitos han adoptado tácticas más agresivas.

El conflicto ha trascendido la violencia física para convertirse en una intensa «guerra mediática», donde cada facción busca imponer su narrativa y sembrar terror. Esta estrategia de propaganda es multifacética y utiliza diversos canales:

  • Uso de Símbolos: La Mayiza ha adoptado el sombrero ranchero como emblema, simbolizando la «vieja escuela» del narcotráfico. Se han encontrado sombreros en cuerpos de víctimas como una firma macabra del grupo. Por su parte, Los Chapitos han hecho de la «pizza» un símbolo icónico de su facción («La Chapizza»), apareciendo en mensajes, objetos e incluso en actos de extrema violencia, como una cabeza humana encontrada dentro de una caja de pizza, un mensaje directo contra La Mayiza.
  • Emojis, Redes Sociales y Videojuegos: Ambas facciones utilizan emojis como códigos para identificar a sus líderes y células operativas, buscando evadir la detección en plataformas como X (anteriormente Twitter), Instagram y TikTok. Los Chapitos emplean emojis relacionados con la pizza y la bandera francesa (vinculada a «La Perris»), mientras que La Mayiza usa el sombrero, el arco («Grupo Flechas») y la bandera rusa («Los Rusos»). Además, se ha documentado el uso de plataformas como Roblox para reclutar adolescentes y difundir mensajes, aprovechando la dificultad de las autoridades para monitorear estos espacios.
  • Volantes, Narcomantas y Narcocorridos: Los volantes han resurgido como una herramienta clave. Los Chapitos han lanzado volantes desde aviones en Durango, acusando a figuras públicas de colaborar con La Mayiza y Los Cabrera Sarabia. La Mayiza ha respondido distribuyendo volantes en Culiacán y Mazatlán, acusando a funcionarios estatales de proteger a Los Chapitos. Las narcomantas se colocan en lugares públicos para reforzar amenazas o exhibir a rivales. Los narcocorridos, difundidos en redes sociales y plataformas de streaming, glorifican a los líderes criminales y refuerzan la narrativa de cada bando.
  • Guerra de Recompensas: Los Chapitos han implementado una estrategia de recompensas por figuras clave de La Mayiza. Ofrecieron 3 millones de pesos por Juan Carlos Félix Gastélum («El Chavo Félix») y 1 millón de pesos por Juan Pedro Gómez López («El Comanche»), jefe de seguridad de «El Mayito Flaco».

La pregunta sobre quién prevalecerá en el conflicto entre Los Chapitos y La Mayiza es compleja y su respuesta depende de la interacción de múltiples factores. Un análisis comparativo de las fortalezas y debilidades de cada facción, junto con la consideración de elementos externos, permite esbozar posibles escenarios.

Tabla # 2. Comparación entre las facciones del CDS.
Característica Los Chapitos (La Chapiza) La Mayiza
Liderazgo Jóvenes, agresivos, con líderes clave extraditados (Ovidio, Joaquín Guzmán López). Iván Archivaldo y Jesús Alfredo son objetivos prioritarios. Liderazgo de «vieja escuela» (El Mayo, ahora extraditado), pero con hijos como «El Mayito Flaco» que buscan mantener el legado. Experiencia y contactos de décadas.
Fuerza Operativa (Sicarios) Mayor número estimado (hasta 5,000 sicarios). Tácticas agresivas y brutales. Menor número de sicarios directos, pero capacidad de apalancar alianzas y redes históricas.
Capacidad Financiera Enfoque en fentanilo (alta rentabilidad). Uso de criptomonedas y redes globales de lavado de dinero. Sostiene al CDS en términos de negocios, «mayor poder económico de negocio». Control de rutas tradicionales y bases financieras arraigadas.
Control de Rutas/Territorio Principal bastión en Culiacán. Presencia en Sinaloa, Sonora, Durango, Chihuahua, Nayarit, Baja California, Baja California Sur, CDMX. Control de la vital ruta internacional 15 hacia Sonora. Presencia arraigada en zonas rurales de Sinaloa.
Alianzas Presunta alianza estratégica con el CJNG (potencialmente decisiva). Aliados tradicionales: Cártel de Tijuana, Cártel de Guasave, Organización Cabrera Sarabia.
Estrategias Guerra mediática (símbolos, redes sociales, volantes, recompensas). Tácticas de guerrilla urbana. Enfoque en control de rutas y negocios. Tácticas de guerrilla urbana.
Vulnerabilidades Extradición de líderes clave a EEUU. Presión intensa de EEUU por fentanilo. Posible cooperación de Ovidio y El Mayo. Captura de «El Mayo» (figura central). Posible cooperación de «El Mayo» con EEUU. Menor fuerza numérica directa.

Fuente: Elaboración propia a partir de Río Doce.

El desenlace del conflicto estará determinado por la interacción de varios factores críticos:

  • Liderazgo: La Mayiza se ha beneficiado históricamente de la experiencia y la red de contactos de «El Mayo» Zambada, un líder de «vieja escuela» que evitó la captura por décadas. Sin embargo, su detención y la posibilidad de su cooperación con EEUU podrían debilitar significativamente su facción. Los Chapitos, aunque han perdido a Ovidio y Joaquín por extradición, mantienen a Iván Archivaldo y Jesús Alfredo como figuras centrales, quienes han demostrado una agresividad y una capacidad de adaptación a las nuevas dinámicas del narcotráfico. La juventud de su liderazgo puede ser una fortaleza en términos de brutalidad y adaptabilidad, pero también una debilidad en cuanto a la experiencia estratégica y la cohesión a largo plazo.
  • Cohesión Interna: La percepción de traición en la captura de «El Mayo» ha fracturado la lealtad dentro del CDS, haciendo que la reconciliación sea improbable. La Mayiza podría enfrentar desafíos de cohesión si la información de «El Mayo» comienza a afectar a sus redes. Los Chapitos, por su parte, deben mantener la unidad a pesar de las extradiciones y la intensa presión.
  • Capacidad Financiera: Los Chapitos tienen una ventaja en la producción y tráfico de fentanilo, un negocio extremadamente lucrativo que les proporciona vastos recursos. Su habilidad para el lavado de dinero a través de criptomonedas y redes globales les da resiliencia. La Mayiza, aunque descrita como el «mayor poder económico de negocio del cártel, podría ver sus finanzas afectadas si sus rutas tradicionales son comprometidas o si la cooperación de «El Mayo» revela sus redes.
  • Control de Rutas: La Mayiza controla la estratégica ruta internacional 15 hacia Sonora, vital para el tráfico de drogas. Los Chapitos, sin embargo, tienen una presencia más amplia en múltiples estados y la Ciudad de México, lo que les permite diversificar sus rutas y operaciones. La disputa por estas rutas es central en el conflicto.
  • Apoyo Externo: La presunta alianza de Los Chapitos con el CJNG es el factor externo más decisivo. Si esta alianza se consolida y se traduce en apoyo material y humano sostenido, podría inclinar la balanza a favor de Los Chapitos, dada la vasta capacidad y alcance del CJNG. La Mayiza, aunque cuenta con aliados tradicionales, no parece tener un respaldo de la misma magnitud.
  • Presión Gubernamental y de EEUU: Las acciones de las autoridades mexicanas y estadounidenses, a través de operativos, incautaciones y extradiciones, continuarán debilitando a ambas facciones. Sin embargo, la forma en que estas presiones se dirijan (por ejemplo, si la cooperación de «El Mayo» se materializa y afecta a Los Chapitos) podría influir en el resultado. La estrategia de «guerra de recompensas» de Los Chapitos también es una forma de presión interna que busca desestabilizar al liderazgo de La Mayiza.

Considerando los factores anteriores, se pueden plantear varios escenarios:

  1. Victoria de Los Chapitos (Dominio Ampliado):
  • Implicación: Si la alianza con el CJNG se consolida y es efectiva, Los Chapitos podrían superar la resistencia de La Mayiza, consolidando su control sobre Sinaloa y expandiendo su influencia a nivel nacional. Esto podría resultar en un cártel de Sinaloa reconfigurado, más brutal y con una mayor capacidad operativa debido a la fusión de recursos y tácticas con el CJNG. Iván Archivaldo Guzmán Salazar podría emerger como la figura predominante del narcotráfico mexicano.
  • Corto Plazo: Aumento de la violencia en Sinaloa y estados adyacentes a medida que Los Chapitos y CJNG intentan eliminar los últimos bastiones de La Mayiza.
  • Mediano Plazo: Posible consolidación de un nuevo «supercártel» en México, con un control más amplio sobre rutas y mercados, y una mayor capacidad para corromper instituciones.
  1. Prolongación del Conflicto (Guerra de Desgaste):
    • Implicación: Si ninguna facción logra una ventaja decisiva, o si la alianza Chapitos-CJNG no es tan efectiva como se anticipa, la guerra podría prolongarse indefinidamente. La Mayiza, con sus redes arraigadas y la lealtad de la «vieja escuela», podría resistir los embates de Los Chapitos, manteniendo un estado de violencia crónica. La falta de reconciliación es una posibilidad real.
    • Corto Plazo: Continuación de los altos índices de homicidios, desapariciones y afectaciones socioeconómicas en Sinaloa. Mayor inestabilidad y fragmentación del panorama criminal.
    • Mediano Plazo: Riesgo de que la violencia se «endemice» en la región, afectando permanentemente la vida civil y la gobernabilidad. Otros grupos criminales podrían intentar explotar la debilidad de ambas facciones para infiltrarse en Sinaloa.
  1. Debilitamiento Mutuo y Ascenso de Terceros Actores:
  • Implicación: Una guerra prolongada y brutal podría agotar los recursos de ambas facciones, haciéndolas vulnerables a la intervención de las autoridades o al ascenso de otros grupos criminales emergentes. La posible cooperación de «El Mayo» con EE. UU. podría acelerar este debilitamiento.
  • Corto Plazo: Desorganización temporal de las operaciones de narcotráfico, pero con el riesgo de nuevas reconfiguraciones violentas.

Mediano Plazo: Un panorama criminal más fragmentado y volátil, con la aparición de nuevos «generadores de violencia» y la dificultad para identificar un actor dominante claro.

[1] (UNAM)