Este 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de las Mujeres y Disidencias Trabajadoras.
«La igualdad de género ocupa un lugar central en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. El ODS N° 5 insta al mundo a «lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas» para 2030. (…)
No obstante estos llamamientos globales a realizar esfuerzos en pos de la igualdad de género, los recursos institucionales destinados a salvaguardar derechos vinculados a estas áreas suelen ser los primeros afectados en contextos adversos. Y es innegable que el escenario internacional actual se encuentra en estado crítico, pues está sumido en múltiples conflictos que se intersectan, epidemias, hambrunas, desigualdad en la distribución de la riquezas, crisis energéticas, y un largo etcétera de eventos desafortunados que ponen en entredicho la calidad de vida de sociedades desde Oriente hasta Occidente, alcanzando todas las latitudes, y colaborando con la argumentación discursiva de aquellos sectores conservadores que promueven la eliminación de políticas públicas dedicadas al género. (…)
Ahora bien, el desafío reside entonces, no sólo en buscar la forma de acelerar los progresos en torno a la igualdad de género (…) sino en encontrar metodologías útiles (…) para amortiguar el impacto de los frenos de las políticas regresivas en desarrollo y paridad».
Instituto de Relaciones Internacionales
UNLP
Fuente: Manzur Miguel, Diana Graciela y Riva, Rosana (2024). «Política Exterior Feminista: avances y retrocesos. Reflexiones en torno al 8M», Centro de Estudios en Género(s) y Relaciones Internacionales (IRI-UNLP), Opinión en el IRI, 8 de marzo de 2024.