Departamento de Asia y el Pacífico
Centro de Estudios Coreanos
Presentación
Coordinadora: Bárbara Bavoleo
Secretario: Matías Benítez
Integrantes: Desireé Chaure
Amalia Petróngolo
Chi Pablo
Park Chae Soon (Tomas)
Verónica del Valle
María Agustina Alfaro
Manuel Cruz
Aracelli González
María Florencia Colavita
María Florencia Méndez
María de los Ángeles Lasa
Solange Ernestina Gómez
Camila Pagliari
Daniel Yu
Corea del Sur: reconstrucción democrática y búsqueda de un nuevo rumbo.
Entre julio de 2025 y junio de 2026, Corea del Sur atravesó un período de transición particularmente delicado, durante el cual las consecuencias de la crisis institucional de los meses anteriores continuaron presentes tanto en el debate público como en la relación entre las principales fuerzas políticas y en una sociedad que todavía intentaba comprender cómo había sido posible llegar a una situación de semejante gravedad. La llegada de Lee Jae-myung a la presidencia abrió, por lo tanto, algo más que una nueva etapa de gobierno, ya que puso en marcha un proceso de reconstrucción democrática que debía recuperar la confianza en las instituciones, recomponer el funcionamiento del Estado y devolver cierta previsibilidad a la toma de decisiones, sin perder de vista que la polarización acumulada durante los años anteriores no desaparecería con un cambio de administración. Las diferencias entre el oficialismo y la oposición continuaron excediendo las disputas partidarias e hicieron visibles desacuerdos más profundos acerca del rumbo del país, la interpretación de la crisis de 2024 y la manera de responder a las transformaciones sociales que Corea del Sur viene atravesando desde hace tiempo.
La reconstrucción institucional no podía limitarse a restablecer el funcionamiento cotidiano del gobierno, porque también exigía revisar las responsabilidades derivadas de lo ocurrido en 2024, discutir nuevamente los límites del poder presidencial y recomponer la relación entre el Ejecutivo, la Asamblea Nacional y los organismos de control. En ese marco, la continuidad de los procedimientos electorales y constitucionales adquirió un significado especial, pues mostró que el sistema democrático surcoreano había logrado procesar una crisis de enorme gravedad sin abandonar el orden institucional, aunque esa capacidad de resistencia no implicara que sus causas y consecuencias hubieran quedado resueltas. Más que cerrar una etapa, el nuevo gobierno abrió un período de revisión en el que la democracia debía demostrar no solo su capacidad para contener una ruptura, sino también su disposición para reconocer las fragilidades que la habían hecho posible y reconstruir la confianza de una ciudadanía atravesada por el cansancio, la incertidumbre y una creciente distancia respecto de la dirigencia política.
Las dificultades económicas formaron parte de ese clima general, aunque no constituyeron un problema separado de las preocupaciones sociales. Durante 2025, el crecimiento se mantuvo cercano al 1 %, mientras la debilidad de la demanda interna, el endeudamiento de los hogares y la inestabilidad internacional afectaron las expectativas de la población. Los primeros meses de 2026 mostraron cierta recuperación, con un aumento del 1,8 % del producto interno bruto durante el primer trimestre respecto del trimestre anterior, impulsado principalmente por los semiconductores y otras actividades tecnológicas¹, pero esas cifras convivieron con inquietudes mucho más cercanas a la vida cotidiana, como el costo de la vivienda, la estabilidad laboral, las dificultades que enfrentan los jóvenes para independizarse y la percepción de que el crecimiento económico no siempre se traduce en mejores condiciones de vida. Esta distancia entre los indicadores generales y las experiencias concretas de la población continuó siendo una de las tensiones centrales de la sociedad surcoreana, especialmente entre generaciones más jóvenes que, pese a vivir en uno de los países tecnológicamente más avanzados del mundo, encuentran cada vez más obstáculos para proyectar su futuro.
La industria tecnológica siguió ocupando un lugar destacado, aunque su importancia fue más allá de las exportaciones y los indicadores de crecimiento, porque empresas como Samsung Electronics y SK hynix conservaron posiciones centrales en las cadenas internacionales de semiconductores vinculadas con el desarrollo de la inteligencia artificial, colocando al país en un lugar estratégico dentro de una competencia tecnológica que ya no puede separarse de la política internacional. Esa fortaleza también incrementó su exposición a decisiones tomadas fuera de sus fronteras, debido a que los controles sobre las exportaciones, las restricciones a la transferencia tecnológica y la rivalidad entre Estados Unidos y China incidieron directamente sobre las opciones disponibles para Seúl. De este modo, asuntos que durante mucho tiempo fueron considerados predominantemente industriales pasaron a involucrar problemas de autonomía, seguridad y orientación internacional, obligando al gobierno surcoreano a tomar decisiones en un escenario en el que conservar su capacidad tecnológica también significa negociar con aliados, administrar dependencias y evitar quedar completamente subordinado a las prioridades de las grandes potencias.
La relación con Estados Unidos reflejó con claridad estas tensiones, ya que el gobierno de Lee reafirmó la importancia de la alianza para la defensa de la península, pero debió desenvolverse frente a una administración estadounidense que vinculó con mayor insistencia la cooperación estratégica con los aranceles, las inversiones y la distribución de los costos. El entendimiento anunciado en noviembre de 2025 estableció un arancel del 15 % para determinados productos surcoreanos e incorporó compromisos en energía, construcción naval, semiconductores y estabilidad cambiaria², mientras que el acuerdo bilateral de cooperación tecnológica amplió el vínculo hacia la ciencia, la inteligencia artificial y la elaboración de estándares³. En conjunto, estos instrumentos mostraron que la alianza había dejado de estar definida únicamente por la seguridad militar y la amenaza norcoreana, incorporando cada vez más cuestiones relacionadas con la tecnología, las cadenas de suministro y la protección de sectores considerados estratégicos, lo que para Corea del Sur representó nuevas oportunidades de cooperación, pero también el riesgo de que su margen de decisión quedara condicionado por objetivos establecidos principalmente en Washington.
La presidencia surcoreana de APEC durante 2025 le permitió a Seúl recuperar cierta iniciativa diplomática después de la crisis interna y proyectar una imagen de estabilidad ante la comunidad internacional. La cumbre celebrada en Gyeongju reunió la agenda de cooperación regional con encuentros bilaterales de alto nivel y volvió a poner en escena una aspiración persistente de la política exterior surcoreana: actuar como una potencia media capaz de facilitar el diálogo entre países con intereses enfrentados. Esa ambición, sin embargo, continuó atravesada por límites concretos, debido a que la intensificación de la competencia entre Estados Unidos y China redujo los espacios de ambigüedad e hizo cada vez más difícil sostener relaciones equilibradas con ambos. Corea del Sur no podía prescindir de su alianza con Washington, pero tampoco podía ignorar la importancia de China para su economía, su seguridad regional y cualquier eventual conversación sobre la península, por lo que la política exterior del nuevo gobierno se desarrolló dentro de un equilibrio frágil, orientado a conservar sus compromisos estratégicos sin convertirlos necesariamente en un alineamiento automático frente a todos los problemas regionales.
Una búsqueda semejante se manifestó en los vínculos con Japón y China. Con Japón continuaron la cooperación en seguridad y la coordinación frente a Corea del Norte, aunque las controversias históricas conservaron su capacidad de movilizar a la opinión pública y limitar los acercamientos diplomáticos, dado que las memorias de la ocupación colonial, las demandas de las víctimas y los desacuerdos sobre la forma de abordar ese pasado siguen formando parte de la política contemporánea de ambos países. Frente a China, el gobierno procuró evitar un deterioro mayor de la relación, consciente de que Beijing continúa siendo un actor central para la producción, el intercambio y la estabilidad regional, pero también de que la ampliación de la alianza con Estados Unidos y las restricciones vinculadas con la competencia tecnológica reducen considerablemente los márgenes de acción. Las relaciones regionales surcoreanas volvieron a mostrar, de esta manera, que las decisiones diplomáticas no se explican únicamente por intereses inmediatos, sino también por memorias históricas, percepciones sociales y dependencias que se fueron formando durante décadas.
Uno de los cambios más visibles del período se produjo en la política hacia Corea del Norte, pues, sin abandonar la preparación defensiva ni la alianza con Estados Unidos, el gobierno de Lee comenzó a tomar distancia del énfasis casi exclusivo en la disuasión que había caracterizado a la administración anterior. La propuesta de una “coexistencia pacífica en la península” expresó el intento de reducir tensiones, prevenir incidentes y recuperar gradualmente algunos canales de comunicación, y quedó plasmada en el plan de desarrollo de las relaciones intercoreanas para 2026-2030, que presentó la convivencia pacífica como una condición necesaria para cualquier avance futuro hacia la reunificación⁴. Las posibilidades de producir cambios inmediatos fueron, sin embargo, muy reducidas, porque Corea del Norte mantuvo sus capacidades nucleares y misilísticas, profundizó su acercamiento con Rusia y rechazó las iniciativas provenientes de Seúl, por lo que la nueva orientación funcionó más como una revisión de los objetivos surcoreanos que como el inicio de un acercamiento efectivo. Su importancia estuvo, sobre todo, en volver a plantear que la confrontación permanente no debía convertirse en el único horizonte posible para la península y que, incluso en ausencia de respuestas positivas por parte de Pyongyang, era necesario conservar algún espacio político desde el cual imaginar una convivencia menos inestable.
En el interior del país, los problemas demográficos continuaron revelando transformaciones que ninguna medida aislada parecía capaz de resolver, porque la baja fecundidad y el envejecimiento poblacional permanecieron en el centro del debate público y, aunque algunos indicadores registraron una leve recuperación de los nacimientos, esas variaciones no modificaron las condiciones que influyen sobre las decisiones familiares. El precio de la vivienda, la inseguridad laboral, las extensas jornadas de trabajo, las exigencias educativas y la distribución desigual de las tareas de cuidado siguieron afectando especialmente a las generaciones más jóvenes y a las mujeres, mostrando que la cuestión demográfica no puede reducirse a una decisión individual ni responderse únicamente mediante incentivos económicos. Detrás de las cifras aparecen preguntas mucho más amplias acerca del tipo de sociedad en la que las personas pueden imaginar su futuro, las oportunidades de desarrollar una vida profesional sin renunciar por completo a la vida personal y las dificultades para construir relaciones familiares en un entorno marcado por la competencia, la presión social y la desigualdad de género.
La proyección cultural surcoreana ofreció otra perspectiva sobre las transformaciones del país, ya que la música, las producciones audiovisuales, la literatura, la gastronomía y el aprendizaje del idioma conservaron una presencia internacional notable, aunque su circulación ya no puede comprenderse únicamente como el resultado de una estrategia estatal de poder blando. Las plataformas digitales, las industrias creativas, las comunidades de seguidores y las redes transnacionales participaron activamente en la difusión y reinterpretación de esos contenidos, haciendo que las expresiones culturales surcoreanas adquirieran significados diferentes según los lugares y los públicos que las recibían. Las audiencias latinoamericanas, por ejemplo, no se limitaron a consumir producciones culturales, sino que construyeron comunidades, organizaron actividades, estudiaron el idioma y elaboraron sus propias lecturas sobre Corea, ampliando la presencia internacional del país y, al mismo tiempo, generando imágenes que en ocasiones combinan el interés genuino, la identificación afectiva y ciertas representaciones idealizadas que también merecen ser analizadas críticamente.
El período 2025-2026 no puede interpretarse, por lo tanto, como un simple regreso a la normalidad, porque, si bien Corea del Sur consiguió encauzar institucionalmente una crisis de enorme gravedad, las heridas políticas permanecieron abiertas y las tensiones sociales que la acompañaron continuaron presentes. El gobierno de Lee inició una revisión de la política intercoreana, buscó recuperar presencia diplomática y procuró responder a un entorno regional cada vez más exigente, pero debió hacerlo mientras una parte importante de la población seguía preocupada por problemas cotidianos como la vivienda, el empleo, los cuidados, la desigualdad y las posibilidades concretas de desarrollar un proyecto de vida. Más que ofrecer respuestas definitivas, esta etapa abrió interrogantes acerca de la capacidad de la reconstrucción institucional para dar lugar a una democracia más confiable, de la posibilidad de sostener una política de convivencia frente a la ausencia de reciprocidad de Corea del Norte y del margen que tendrá el país para equilibrar sus alianzas internacionales con la defensa de cierta autonomía.
Desde el Centro de Estudios Coreanos del Instituto de Relaciones Internacionales acompañamos estos procesos mediante actividades de investigación, formación y divulgación que buscaron acercar las distintas realidades de la península a la comunidad académica y al público general. Durante el período, integrantes del CECOR participaron en el XI Encuentro de Estudios Coreanos en América Latina, dedicado a las identidades en transformación y a los sesenta años de la inmigración coreana en la Argentina, intervinieron en la presentación del libro América Latina y Corea del Sur: perspectivas y desafíos tras seis décadas de relación y organizaron, en el marco del XIX Congreso Internacional de ALADAA, la mesa “La Península Coreana en perspectiva global: política, historia, migraciones y proyecciones culturales”, que reunió investigaciones sobre diferentes dimensiones de las sociedades coreanas.
La continuidad del curso de idioma coreano permitió sostener un espacio de formación y acercamiento cultural que ya forma parte del trabajo habitual del Centro, mientras que la recepción de integrantes de la Red de Bibliotecas de Colectividades en el Rincón Coreano contribuyó a difundir y poner en valor la colección especializada del IRI. A estas iniciativas se sumó, en junio de 2026, el Encuentro Cultural y Económico sobre Corea, una jornada que combinó charlas sobre cultura, educación y desarrollo con propuestas abiertas al público y con la entrega de nuevas publicaciones para el Rincón Coreano. Consideradas en conjunto, estas actividades expresan una manera de comprender los estudios coreanos que no se limita a observar el país desde la distancia ni a reducirlo a sus indicadores económicos, sus crisis políticas o su creciente visibilidad cultural, sino que procura recuperar también su historia, sus conflictos sociales, sus debates democráticos y las experiencias de quienes habitan y transforman cotidianamente esa sociedad.
Bárbara Bavoleo
Coordinadora
¹ Banco de Corea, Economic Outlook, febrero de 2026; Gross National Income: First Quarter of 2026, junio de 2026. https://www.bok.or.kr/eng/bbs/E0000634/view.do?nttId=10096678&oldMenuNo=400007&menuNo=400069&programType=newsDataEng&depth=400069&relate=Y
² The White House, Joint Fact Sheet on President Donald J. Trump’s Meeting with President Lee Jae Myung, 13 de noviembre de 2025. https://www.whitehouse.gov/fact-sheets/2025/11/joint-fact-sheet-on-president-donald-j-trumps-meeting-with-president-lee-jae-myung/
³ The White House, U.S.–Korea Technology Prosperity Deal, 29 de octubre de 2025. https://www.whitehouse.gov/releases/2025/10/u-s-korea-technology-prosperity-deal/
⁴ Ministerio de Unificación de la República de Corea, Policy for Peaceful Coexistence on the Korean Peninsula, 24 de marzo de 2026. https://unikorea.go.kr/web/eng_unikorea/bbs/bbs_0000000000000179/54817
Actividades
Julio 2025
Título: Visita al Rincón Coreano del IRI
Descripción: En el marco de las actividades de la Red de Bibliotecas de Colectividades de La Plata, Berisso y Ensenada, el Rincón Coreano recibió la visita de integrantes de la Red. Durante el encuentro se presentó la colección especializada del Centro de Estudios Coreanos (CECOR), integrada por libros, revistas, material audiovisual y otros recursos sobre la península coreana. También se conversó sobre posibles líneas de cooperación y sobre el trabajo que el Centro desarrolla desde el Instituto de Relaciones Internacionales.
Fecha y Horario: 18 de julio de 2025
Lugar: Ciudad de La Plata
Agosto 2025
Título: Visita del embajador de la República de Corea al Rincón Coreano y a Presidencia UNLP.
Descripción: El embajador de la República de Corea, Yongsoo Lee, visitó la Universidad Nacional de La Plata, donde mantuvo reuniones con el presidente, el Sr.. Martín López Armengol y dialogó sobre posibles acciones para promover los estudios coreanos en la Argentina y ampliar el intercambio académico entre los dos países. Durante su paso por la UNLP, el embajador también recorrió el Rincón Coreano, instalado en 2019 en el Instituto de Relaciones Internacionales, y realizó la donación de un globo terráqueo. En esa oportunidad, expresó su deseo de que el espacio continúe desempeñando un papel fundamental en la promoción del conocimiento sobre Corea y en la difusión de la cultura coreana.
Fecha y Horario: 27 de agosto de 2025
Lugar: Ciudad de La Plata
Septiembre 2025
Título: Participación en el XI Encuentro de Estudios Coreanos en América Latina.
Descripción: Miembros del CECOR participaron del XI Encuentro de Estudios Coreanos en América Latina (EECAL), “Identidades en transformación en el mundo global. 60 años de inmigración coreana en Argentina”, realizado en el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. El encuentro reunió a especialistas de distintos países y ofreció un espacio para compartir investigaciones sobre los cambios sociales, políticos, económicos y culturales vinculados con Corea y con las comunidades coreanas de América Latina.
Fecha y Horario: 25 y 26 de septiembre de 2025
Lugar: Ciudad de La Plata
Noviembre 2025
Título: Presentación del libro “América Latina y Corea del Sur: perspectivas y desafíos tras seis décadas de relación”.
Descripción: Se realizó, en modalidad presencial y virtual, la presentación del libro “América Latina y Corea del Sur: perspectivas y desafíos tras seis décadas de relación”, publicado por Editorial FLACSO Ecuador. Participó la Dra. Bárbara Bavoleo, coordinadora del CECOR, junto con Gioconda Herrera, directora de FLACSO Ecuador; Jae Hyun Shim, embajador de la República de Corea; Daniel Lemus, del Tecnológico de Monterrey; y Richard Salazar, coordinador de la obra.
Fecha y Horario: 20 de noviembre de 2025
Lugar: Ciudad de La Plata
Diciembre 2026
Título: Conversatorio “La fantasía del ‘oppa’ y del ‘novio coreano’”.
Descripción: Durante el período se difundió la grabación del conversatorio “La fantasía del ‘oppa’ y del ‘novio coreano’. Un análisis sobre la construcción latinoamericana del ‘coreanismo’ en las redes sociales”, realizado originalmente el 4 de junio de 2025. La actividad contó con la exposición de Gabriela Cho, licenciada y profesora en Letras Clásicas por la Universidad de Buenos Aires, y propuso una reflexión sobre los imaginarios construidos alrededor de Corea del Sur, la circulación de modelos románticos procedentes de los dramas coreanos y las formas en que esos contenidos son apropiados y resignificados por las audiencias latinoamericanas. Su recuperación y difusión permitieron dar continuidad al debate sobre la expansión de la cultura popular coreana y sobre las miradas idealizadas que pueden acompañar ese proceso.
Fecha y Horario: diciembre de 2025
Lugar: Ciudad de La Plata
Marzo 2026
Título: Curso de idioma coreano 2026.
Descripción: En marzo se abrió la preinscripción para una nueva edición del curso de idioma coreano organizado por el CECOR. La propuesta, destinada tanto a quienes querían iniciarse en el idioma como a quienes ya contaban con conocimientos previos, comenzó el 11 de abril y se desarrolló con cupos limitados. El curso dio continuidad a una de las actividades de formación sostenidas por el Centro para acercar la lengua y la cultura coreanas a la comunidad.
Fecha y Horario: marzo de 2026
Lugar: Ciudad de La Plata
Abril 2026
Título: Mesa “La Península Coreana en perspectiva global” en el XIX Congreso Internacional de ALADAA.
Descripción: En el marco del XIX Congreso Internacional de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África (ALADAA), celebrado en Buenos Aires, el CECOR organizó la mesa híbrida “La Península Coreana en perspectiva global: política, historia, migraciones y proyecciones culturales”. Coordinada por Amalia Andrea Petrongolo, Desiree Nair Chaure y Matías Benítez, la mesa reunió a investigadoras e investigadores de Argentina y de otros países latinoamericanos para debatir procesos históricos, transformaciones políticas, migraciones, economía y circulación cultural en torno a la península.
Fecha y Horario: 21 al 24 de abril de 2026
Lugar: Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Junio 2026
Título: Encuentro cultural y económico sobre Corea.
Descripción: El CECOR organizó, junto con el Instituto de Relaciones Internacionales, la Embajada de la República de Corea, el Centro Cultural Coreano y otras instituciones participantes, un encuentro abierto en la Universidad Nacional de La Plata. La jornada combinó stands de productos y propuestas culturales con charlas sobre el desarrollo económico de Corea, la cultura coreana y las oportunidades de estudio en ese país. También se realizó la entrega de publicaciones destinadas al Rincón Coreano del IRI. La actividad buscó acercar al público distintas dimensiones de la sociedad coreana y fortalecer los vínculos académicos, culturales e institucionales.
Fecha y Horario: 25 de junio de 2026 Lugar: Ciudad de La Plata 7 proyectos del fondo especial Mekong-Lancang.
16 de junio de 2026 Fuente: https://kpl.gov.la/en/detail.aspx/detail.aspx?id=101645
