* ¿El nuevo epicentro del terrorismo yihadista?
Lic. Máximo D. Alterman [1]
Al hablar del fenómeno del Terrorismo es prácticamente inevitable asociarlo con un lugar específico dentro del planeta: la región de Medio Oriente. Allí, con el pasar de los años, la presencia de un amplio número de grupos yihadistas activos en la zona, sumado a los datos que ofrecen una enorme y triste cantidad de atentados terroristas llevados a cabo en varios países de la zona, han llevado a que Oriente Medio sea catalogada como la cuna del terrorismo islámico. Una verdadera tierra de Yihad. Sin embargo, este fenómeno ha ido mutando en el transcurso de los últimos años ya que, actualmente, el nuevo epicentro del yihadismo a nivel mundial parece hallarse en la parte occidental del continente africano, más precisamente en la región conocida como el Sahel. Esto debido, en su gran mayoría, al surgimiento de ciertas células de algunas de las organizaciones terroristas más letales del mundo como lo son el autodenominado “Estado Islámico” –ISIS- y Al Qaeda.
De Mosul a Uagadugú
Transcurría la mitad del año 2014, cuando los principales medios de comunicación alrededor del mundo transmitían horrorizados como un grupo de incontrolables yihadistas irrumpían Mosul, tomando el control de dicha ciudad iraquí –la segunda más importante luego de Bagdad- destruyendo a su paso, todos los vestigios restantes del ya débil y derrotado ejército nacional de Irak (Levy, 2017). Pocos días después de tal histórico y trágico acontecimiento –más precisamente el 29 de junio-, los mencionados terroristas autoproclamaban la creación de lo que ellos llamarían “Califato” –el primero desde la disolución del Imperio Otomano 90 años atrás-, bajo el mando de un poco conocido Abu Bakr al Baghdadi, quien se presentaba así mismo como el “imán y califa de todos los musulmanes”. La creación de dicho Califato comprendería las zonas que, desde hace tiempo atrás, ya se encontraban bajo dominación de estos terroristas, tanto en Irak como así también en Siria. La suma de estos territorios es lo que le daría el nombre al “Estado Islámico de Irak y el Levante, mayormente conocido por sus siglas en inglés –ISIS: “Islamic State of Iraq and Syria”. No obstante, como veremos más adelante, las acciones llevadas a cabo por el autodenominado “Estado Islámico” no se limitarían a las áreas por estos controladas en territorio iraquí y sirio. Sino que, por el contrario, ISIS se iría expandiendo con el pasar de los años, en muchos casos, a través de las diferentes filiales –también llamadas células- que surgirían en distintas partes del mundo, jurando lealtad al respectivo Califa de turno y, de esta manera, hacerle extensivo su juramento a todo el autodenominado “Estado Islámico”.
A modo de ejemplificar lo previamente señalado, podríamos citar a varias de estas células, destacándose el “Estado Islámico del Gran Khorasán” –mayormente conocido como ISIS-K- en la región de Asia Central, incluyendo gran parte de Irán, Pakistán y Afganistán; también el “Estado Islámico del Cáucaso” –ISIS-C- activo en la zona de Chechenia y Daguestán; y, quien es la más letal de sus filiales, el “Estado Islámico del África Occidental”, -conocido por sus siglas en inglés como ISWAP-. Siendo esta última, una de las organizaciones terroristas responsables –pero no la única, como veremos más adelante- de que el epicentro del terrorismo yihadista se haya trasladado de Medio Oriente a la región del Sahel, al occidente del continente africano. En cuanto a esto, -según los datos proporcionados por el Global Terrorism Index 2025 (GTI), hubo un país en particular que se ha posicionado como la nueva capital del yihadismo a nivel mundial. Hablamos de Burkina Faso quien, en relativamente poco tiempo y por tercer año consecutivo, ha logrado desplazar de sus lugares a varios países de Oriente Medio que han sabido liderar el ranking de los países con un mayor índice de ataques terroristas a nivel global como, por ejemplo, Afganistán, Irak y Siria.
El ascenso del terrorismo yihadista en un país como Burkina Faso no es casualidad ya que va de la mano con múltiples factores que, en muchas ocasiones, están vinculados más a cuestiones de carácter interno que a otras de carácter externo, tales como la ineficiencia de los gobiernos locales, la falta de controles fronterizos, como así también, a la enorme inestabilidad socio-política que caracteriza a la región en general. Además, si hablamos del surgimiento de distintas filiales de organizaciones terroristas como ISIS o Al Qaeda en el continente africano, decenas de grupos terroristas son los que se han establecido en el Sahel y África en su conjunto, contribuyendo a este clima de constante amenaza, lucha y sangre. Una verdadera tierra de yihad.
Los gérmenes malignos de África
Tal como señalamos en los apartados previos, en los últimos años el continente africano se ha convertido en un caldo de cultivo para el surgimiento y establecimiento de numerosas organizaciones terroristas que continúan en su afán de expandir la tan deseada yihad por todo el mundo. Imponiendo su ideología y forma de vivir a base del derramamiento de sangre, la tortura y las acciones más atroces que uno pudiera llegar a imaginar. Aquí podemos dilucidar de qué manera, tanto Al Qaeda –en primer lugar-, como ISIS luego, han desparramado las semillas de las cuales, en poco tiempo, surgirían las nuevas células terroristas que, al día de hoy, aterrorizan a gran parte de África, enfocándose principalmente, en la región del Sahel, al occidente del continente y de las cuales hablaremos a continuación.
Al hablar de Al Qaeda –temible organización terrorista responsable del atentado más grande de la historia- cabe recordar que una de sus etapas más importantes estuvo relacionada a África, más precisamente a Sudán, siendo éste, una de las cunas de Al Qaeda. No obstante, en el transcurso de las últimas décadas, diversas filiales asociadas a Al Qaeda han surgido a lo largo y ancho del continente africano. Entre ellas, podríamos citar a Jamaat Nusrat Al-Islam wal Muslimeen (JNIM) –quien junto a Al- Shabaab actúan como dos de las células de Al Qaeda más importantes de África-. Esta última, cuyo nombre original es Harakat ash-Shabaab al-Muyahidin, surgió en 2017 tras una fusión de distintos grupos yihadistas salafistas de la región, como lo son Ansar al Din, el Frente de Liberación de Macina, Al Murabitoun, y la rama de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).
De todas estas filiales mencionadas, sin duda alguna, JNIM –cuyas siglas se traducen en “Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes”, es el grupo terrorista que encabeza la lista de las organizaciones yihadistas con más atentados perpetrados en suelo africano. Por su parte, las distintas células que ISIS supo desplegar a lo largo y ancho de África tales como Boko Haram en sus inicios y luego ISWAP quien, bajo el nombre de “Estado Islámico del África Occidental” se desempeña como la célula más grande de ISIS en el continente africano y es uno de los principales responsables de que la nueva capital del yihadismo se haya trasladado de los países de Medio Oriente a Burkina Faso, en particular. Sin embargo, esto no descarta la existencia de otras células –tanto de ISIS como de Al Qaeda- en el resto del vasto continente africano, como, por ejemplo, sucede desde hace años en el África Central y Meridional, y ni hablar de la región del Magreb (Echeverría, 2024). Lo que nos demuestra que la amenaza yihadista en África ha crecido enormemente en un transcurso de relativamente pocos años, siendo un fenómeno en pleno desarrollo.
Mucho de este incremento, hay que señalar, se debe a las distintas problemáticas propias de una región con numerosos problemas políticos y sociales, que a su vez se encuentra acechada por el terrorismo, el narcotráfico, la piratería, los numerosos grupos tribales, etc. A lo que se le sumó también, la presencia extranjera como lo fue el caso de Francia y actualmente Rusia –a través del grupo Wagner-, la falta de control entre fronteras y la ineficiencia e interrelación escasa de los gobiernos locales para hacerle frente a estos complejos desafíos.
Reflexiones finales: Un problema en pleno crecimiento
La yihad en África, como fuimos anticipando, constituye una de las amenazas más grandes si de terrorismo internacional hablamos en la actualidad. Paralelamente –y como si eso no sería demasiado- el yihadismo en el continente africano está atravesando una etapa de plena expansión extendiéndose desde el Sahel hacia el Golfo de Guinea, tal como señala Óscar Garrido Guijarro (2024). Y no existiendo, al menos por el momento, un tope estimativo para su brutal expansión. De esta manera y para concluir este artículo, estamos en condiciones de señalar que al menos por las próximas décadas, el terrorismo de índole yihadista seguirá siendo un mal y una amenaza latente no solo en el actual epicentro del yihadismo como lo es África, ni para la región conocida como Medio Oriente, sino también a nivel global, como tristemente fuimos testigos en incontables ocasiones. Siendo el terrorismo un fenómeno demasiado flexible y en constante adaptación a las realidades y cambios que puedan ocurrir en el mundo. En cuanto a esta última afirmación, una particular –y temible- característica que poseen las organizaciones yihadistas que siembran terror alrededor del mundo, es que poseen una capacidad de solidez y resiliencia lamentablemente increíble, basándose en una macabra ideología guiada por la fe, la sangre y un objetivo en concreto: expandir esa yihad que tanto proclaman. Una yihad que ya ha echado raíces en África y que continúa expandiéndose a lo largo y ancho del mencionado continente, siendo una amenaza cada día más poderosa.
Referencias
- Echeverría Jesús, C. (2024). África: el nuevo foco del yihadismo global. Instituto Español de Estudios Estratégicos.
- Garrido Guijarro, Ó. (2024). La expansión del yihadismo desde el Sahel a los países costeros del golfo de Guinea (reedición). Instituto Español de Estudios Estratégicos.
- Levy J. (2017). Terror Alerta ISIS. Una amenaza para toda América. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Planeta
Otras fuentes consultadas
- Institute for Economics & Peace. Global Terrorism Index 2025: Measuring The Impact of Terrorism, Sydney, March 2025. Available from: http://visionofhumanity.org/resources (consultado el 4 de octubre, 2025).
- Counter Extremism Project. The CounterPoint Blog: Sahel Monitoring July 2025. https://www.counterextremism.com/blog/sahel-monitoring-july-2025 (consultado 4 de octubre, 2025).
[1] (Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino)