Cáceres, Ianina Miranda
A lo largo de la cursada de Relaciones Internacionales me encontré con desafíos realmente muy interesantes y con tópicos sobre los cuales no tenía conocimientos previos, ya que partía de una base bastante limitada en muchos de los temas abordados. Esto hizo que cada clase representara una oportunidad para incorporar nuevas herramientas conceptuales y ampliar mi forma de entender el sistema internacional.
La posibilidad de cursar esta materia en el contexto de un escenario global tan complejo y conflictivo me ha permitido desarrollar y sostener argumentos más sólidos al momento de analizarlos y debatirlos.
Uno de los temas que más me interpeló fue la cuestión Malvinas, especialmente al analizar no solo la postura argentina —que en general nos resulta más familiar— sino también los argumentos del Reino Unido. Este enfoque me resultó particularmente enriquecedor porque me obligó a salir de una mirada más tradicional y, en cierto punto, emocional, para intentar comprender la lógica del “otro”.
En este sentido, entender la posición británica desde dimensiones como la identidad, el estatus y el rol internacional me permitió ver el conflicto desde una perspectiva más compleja. Malvinas deja de ser únicamente una disputa territorial o jurídica para convertirse también en un conflicto de narrativas, percepciones y construcciones simbólicas.
En conclusión, la cursada me permitió no solo adquirir conocimientos, sino también desarrollar una mirada más crítica y amplia sobre los fenómenos internacionales.
Para finalizar, quisiera expresar mi agradecimiento al equipo docente y a los profesores por la dedicación y el compromiso demostrados a lo largo de la cursada. En cada clase se evidenció un gran aporte de conocimiento, acompañado de una planificación organizada y completa.
Abril Bursztyn
Considero que la cursada de la orientación en Relaciones Internacionales representó una experiencia particularmente enriquecedora dentro del recorrido de la carrera, principalmente por la posibilidad de abordar una amplia diversidad de temáticas que exceden el enfoque tradicional del derecho interno y los ejes que tocan las distintas materias, brindando una apertura “más allá” de cómo entender no solo lo micro, sino también lo macro.
A partir de esto, identifico como uno de los aspectos más valiosos el enfoque multidisciplinario que se le dió a la orientación. Esta posibilidad de analizar diversos fenómenos regionales o internacionales, desde perspectivas sociales, políticas, económicas, históricas y estratégicas, nos permitió comprender el sistema internacional desde diversas dimensiones e incluso entender la interrelación entre aquellas. En este sentido, las teorías de las Relaciones Internacionales funcionaron como una herramienta fundamental para ordenar los contenidos, permitiendo interpretar los comportamientos de los actores en un contexto global complejo y en constante transformación.
Asimismo, la dinámica de contar con docentes especializados en cada temática enriqueció significativamente el proceso. Cada clase aportó una mirada distinta, lo que evitó una visión reduccionista de los diversos tópicos. Destaco especialmente a aquellos docentes que fomentaron la participación activa, abriendo espacios para el debate y la expresión de diversas opiniones, lo que otorgó una dinámica constructiva en las clases.
Por otro lado, desde una mirada propia, considero que en algunas temáticas se percibió una marcada carga de subjetividad que, en ocasiones, pareció primar sobre el sustento teórico-doctrinario. Desde una perspectiva académica, considero que esos debates habrían resultado aún más enriquecedores si se hubieran anclado en marcos conceptuales más rígidos que permitieran contrastar las posturas explayadas.
En cuanto a posibles aportes, observo relevante y pertinente debido a la agenda mundial actual, una clase específica sobre migraciones internacionales. Ya que hoy en día es un fenómeno central dentro del escenario, que afecta a múltiples países, permitiendo no solo analizar sus causas estructurales, sino también su regulación jurídica y las tensiones que genera entre la soberanía estatal y la protección de los derechos humanos, incluyendo los sistemas de asilo y las crisis de refugiados.
Para concluir, quiero destacar que fue de las cursadas más interesantes que realice en la carrera, ya que la orientación permitió acercarse a problemáticas que no suelen ser desarrolladas en profundidad, ampliando el horizonte de análisis y despertando interés por áreas que resultan cada vez más relevantes en el ejercicio profesional contemporáneo. En definitiva, la materia cumplió un rol fundamental al brindar herramientas para comprender un mundo donde el derecho, la política y el poder interactúan de manera constante.
Para finalizar, me gustaría citar a Henry Kissinger, porque como bien señaló: “el poder es el último recurso de la razón”.
Camila Caldentey
A lo largo de esta carrera, y especialmente en esta materia, Relaciones Internacionales, me fui cuestionando una idea bastante instalada sobre la abogacía: que es una profesión esencialmente local, limitada a las fronteras del propio país.
Me pasó muchas veces que, cuando me preguntaban a qué me quería dedicar y decía que me interesaba lo internacional, la reacción era siempre la misma: “¿y te metiste en Derecho? Es de las únicas carreras que te ata a un solo país!”.
Ese comentario, que escuché mil veces, en algún momento me generó dudas. Con el tiempo las fui cuestionando, pero con esta materia entiendo cada vez más que esa visión es más un mito que otra cosa y que muchas veces somos nosotros mismos los que terminamos limitando nuestra proyección.
Porque el derecho no es solo un conjunto de normas. Es también una herramienta para entender lo que pasa en el mundo, interpretar conflictos, pensar soluciones y formar parte de espacios donde se toman decisiones que van más allá de un país. Áreas como el derecho internacional público, el arbitraje internacional, los derechos humanos y el derecho comercial internacional muestran que hay un montón de caminos posibles.
Además, algo que me pareció muy interesante de la cursada fue la variedad de temas y de miradas. Desde seguridad internacional hasta el deporte en las RRII, con distintos especialistas en cada clase, se hace evidente que el derecho no está aislado, sino que se cruza todo el tiempo, con política, economía y otros ámbitos.
En lo personal, esta materia no solo amplió mi conocimiento sobre temas internacionales, sino que también reforzó un objetivo profesional: orientar mi carrera hacia un ámbito que me permita trabajar en contextos internacionales, interactuar con distintos países y participar en problemáticas que trascienden las fronteras nacionales. Lejos de ver esto como una dificultad propia de la carrera, hoy lo entiendo como un desafío posible y, sobre todo, como una oportunidad.
En definitiva, la experiencia en esta orientación invita a repensar el alcance del derecho y a cuestionar los límites que muchas veces se le asignan. En un mundo cada vez más interconectado, el rol del abogado/a no necesariamente se restringe a lo local, sino que puede proyectarse hacia escenarios internacionales, siempre que exista la formación, el interés y la apertura para hacerlo.
En este sentido, hoy entiendo que el derecho no te ata a un solo lugar; al contrario, puede ser una herramienta para abrirte al mundo.
Canelas Carina
La reflexión me invita a pensar la inmensa cantidad de temas vistos a lo largo de estos dos meses. A pesar de no tener una expectativa sobre la materia, me gustó desde los contenidos hasta la forma de abordarlo por los expositores. Cabe destacar que fueron clases muy dinámicas dónde muchas veces no había nada que acotar puesto que fueron completisimas.
Destaco la gran importancia del dictado de la orientación al permitirnos ver muchos temas que jamás fueron nombrados a lo largo de la carrera y muestra otra forma de ver las cosas. En su gran mayoría los desconocía por no haberlos tratado en la facultad o porque no tenía interés personal suficiente, pero la amplia vista de temas impulsa a indagar sobre otros temas de la misma índole. iPor otro lado, que las clases queden grabadas en las cátedras virtuales y se exponga el material visto en clase ayuda mucho para evacuar dudas o completar los apuntes.
Me gustaría agradecer a los profesores a cargo y expositores porque fueron clases muy lindas, llevadera y abarcativas. Fue un gusto haber elegido la orientación en éste último tramo de la vida universitaria.
Andrade Gorríz Constanza
Inicié esta comisión con el objetivo de ampliar un poco más mi conocimiento internacional. Curse con el profesor Consani en mi trayectoria por la materia Derecho Internacional Público y me quedé con muy buenas referencias de su clase.
Lo que más destaco de esta orientación es la posibilidad de abarcar en poco tiempo diversos temas y expositores. Es muy enriquecedor llegar a profesionales con tanto conocimiento, que de no ser por profesores que diagraman de esta manera las clases, tal vez nunca tuviéramos acceso.
Las clases que más me gustaron fueron las dos perspectivas que tuvimos sobre la causa Malvinas. Fue muy enriquecedor poder ver ambas clases principalmente la que versaba sobre el punto de vista del Reino Unido. Perspectiva que, al menos en mi caso, nunca me había parecido importante entender, pero al terminar la clase comprendí lo relevante que era para el debate y para poder lograr una comunicación cordial.
Por último, una mínima crítica que tengo para la cátedra es que como alumna me es importante tener un power point que acompañe la clase. Al ser temas tan variados y de los cuales a veces podemos desconocer, las clases que no contaban con un power point al menos de los títulos que se iban a hablar, me perdía un poco a la hora de tomar nota.
Salvando ese mínimo detalle que quiero aportar a modo de construcción, agradezco mucho las clases que nos brindaron.
Pampa Castellá
Esta cursada fue una experiencia muy diferente a lo que venía viendo en la facultad, principalmente porque nos permitió mirar más allá de las leyes y entender cómo funciona el mundo hoy.
Lo que más valoro es que no tuvimos un solo profesor, sino que pasaron muchos especialistas distintos. Esa variedad de voces hizo que las clases fueran mucho más interesantes, porque cada uno aportó su experiencia sobre temas que no solemos estudiar, cómo las crisis en otros continentes, el deporte en las RRII, y otros como la clase del pueblo Kurdo, el cual sinceramente nunca había escuchado.
Muchas gracias Norberto e Ignacio por la cursada.
Echarri Christian Alexis
En lo personal, considero que la cursada de la orientación “Relaciones Internacionales” ha constituido una instancia formativa sumamente valiosa, de la cual no estaba enterado, ya que la vemos casi al final, en tanto me permitió desarrollar una comprensión más profunda y matizada de la complejidad que define al sistema internacional contemporáneo. A lo largo del bimestre, la materia logró presentar la disciplina no como un conjunto rígido de conocimientos, sino como un campo dinámico, atravesado por tensiones permanentes. El enfoque muldisciplinar que se llevó fue esencial para tener un mejor acercamiento y enfoque a ciertas problemáticas actuales.
En este sentido, uno de los aspectos más destacables de la cursada fue la posibilidad de abordar los contenidos desde múltiples enfoques. Esto no solo enriqueció el análisis, sino que también puso en evidencia que no existe una única forma de interpretar los fenómenos globales, sino que cada teoría resalta determinados aspectos y deja otros en segundo plano. En este sentido, la materia contribuyó a desarrollar una mirada más crítica y reflexiva. La participación de distintos docentes especializados en cada temática resultó particularmente enriquecedora, ya que no sólo permitió profundizar en cuestiones específicas, sino también confrontar perspectivas diversas. Las exposiciones vinculadas al Derecho Internacional, y la economía internacional contribuyeron a construir una mirada integral sobre los factores que configuran la agenda global actual. De esta manera, se logró superar una visión estrictamente estatocéntrica, incorporando el rol de actores no estatales y destacando la relevancia del modelo institucional en la gobernanza global.
Asimismo, la dinámica de las clases favoreció el análisis crítico y la reflexión, promoviendo una participación por parte de los estudiantes. Esto facilitó no sólo la apropiación de los contenidos, sino también el desarrollo de herramientas analíticas útiles para interpretar fenómenos internacionales complejos.
Considero que la materia no solo me brindó herramientas conceptuales, sino que también contribuyó a ampliar mi perspectiva sobre el mundo, permitiéndome comprender mejor los procesos globales y su impacto a nivel local. En definitiva, la cursada dejó como saldo una experiencia formativa enriquecedora y más positiva que invita a seguir profundizando en el estudio de las relaciones internacionales desde una mirada crítica y comprometida. No me quiero olvidar de agradecer a todo el equipo docente por la dedicación y el espacio que nos dieron a lo largo de la cursada. La claridad en las explicaciones, predisposición y apertura de debate fue fundamental para generar un clima cálido y enriquecedor. Valoro especialmente el esfuerzo por vincular los contenidos teóricos con la realidad actual, lo que hizo de la materia una experiencia no solo formativa, sino también estimulante desde lo intelectual.
Cenizo Santiago
Me anoté en la orientación por haber cursado en 2022 en la cátedra del Dr.Consani internacional público, donde tuve una excelente experiencia.
La grata experiencia se repitió. Marco como punto fuerte la variedad de temas y los múltiples profesores encargados de las clases. La verdad que todas las clases fueron un lujo y muy gratas de presenciar.
También la organización fue muy buena, desde el día uno tuvimos un cronograma con cada fecha y tema a desarrollar; no se perdieron clases.
Me anoté con expectativas altas y se cumplieron con creces, muchas gracias!
Laima Edith García Griszka
Al momento de inscribirme a las orientaciones ésta fue la que más se adecuaba a mis gustos, pues era la única sobre el derecho internacional. Reiterando lo que dije en la primer clase al momento de presentarme, amo el derecho y siempre tuve un especial interés por el derecho internacional, tanto público como privado, ya que toda mi vida me vi interpeleda por él por ser tanto Argentina como Lituana.
La cursada superó mis expectativas porque me fascinó que una persona distinta diese cada clase. Todos ellos hablaron de temas en los cuales se han especializado por lo que la calidad del contenido dado ha sido muy alta, sin dudarlo. Y admiro y aplaudo la gestión de convocar tanta gente para poder cubrir todas las clases.
La única crítica constructiva que haría es ver si es posible incluir una temática sobre la cuestión de género, o poder abordarla y tocarla -o, mejor, que sea transversal a los temas dados- en las clases. Es un tópico imposible de ignorar ya que la violencia de género y los feminicidios son recurrentes en nuestra sociedad y Argentina ha adherido a todos los Tratados Internacionales en contra de la violencia contra la mujer. Entiendo que es un tema que por suerte se logra abordar en la materia Derechos Humanos, pero creo que en la orientación podría hasta profundizarse. Creo que sería muy enriquecedor y necesario en estos tiempos de involución en los que vivimos.
Sin más que agregar, quería agradecerles por permitirme igual cursar hasta el final a pesar de estar en condición de libre.
¡Éxitos en los siguientes bimestres!
Juan Alfredo Farinelli
El paso por esta cursada me aportó muchas cosas, sobre todo en ampliar la mirada sobre el rol y el estudio de las relaciones internacionales. Quiero destacar una en particular: como comenté, tengo interés en realizar el concurso para ingresar al servicio exterior y prestar tareas para el país a través de cancillería. En ese sentido, clases como la dictada por el profesor sobre la mirada británica sobre el conflicto Malvinas me sirvió para reconocer que las relaciones internaciones en general, y las relaciones diplomáticas en particular, son más que la manifestación o representación de los intereses del Estado en el plano internacional, sino que es la conjugación de ese interés particular con los intereses de la comunidad internacional y de otros estados.
Es decir, un a política exterior no es efectiva por el solo hecho de defender los intereses, objetivos y las posturas de la Nación, sino que lo es en la medida que pueda impactar en el ámbito internacional. En la medida en que se pueda inmiscuir una discusión local en el concierto internacional, en la medida en que el interés local se enmarque en una relación de muto beneficio con otro Estado.
La clase fue sobre la mirada británica sobre el conflicto, pero e extrapolable a ottos intereses del Estado argentino, lo rescatable es el concepto. Para que prevalezca mi posición y mi interés sobre una cierta problemática debo no solo conocer la postura opuesta que pregona otro Estado, sino utilizarla a mi favor y deconstruir sus argumentos. Sólo conociendo las otras posturas sobre un tema puedo a) fortalecer mi reclamo y b) debilitar la posición ajena.
Otro concepto que me quedó fue el de la necesidad de la profesionalización de la diplomacia y de los beneficios que implica para el país que el cuerpo de diplomáticos dialogue con la academia.
Hernandez María Pilar
En esta nueva instancia de reflexión sobre la orientación de Relaciones Internacionales, considero que uno de los ejes que estructuró toda la materia fue, nuevamente, el análisis a través de los modelos relacional e institucional. Lejos de ser categorías abstractas, estos modelos funcionan como herramientas concretas para interpretar la dinámica internacional, en la que coexisten —de manera permanente— la lógica del poder y la del derecho. Tal como surge del enfoque dialéctico trabajado en clase, el conflicto y la cooperación no se excluyen, sino que se presuponen mutuamente, dando lugar a una realidad internacional compleja y muchas veces contradictoria.
En este sentido, lo que más me aportó esta cursada fue poder identificar cómo estos modelos se manifiestan en problemáticas actuales, particularmente en el ámbito económico. La clase de economía y comercio internacional me permitió comprender que la interdependencia económica, lejos de generar únicamente cooperación, también produce relaciones de dependencia, asimetrías y disputas de poder. En el caso de Argentina, esta cuestión se vuelve especialmente visible: la fragilidad de la moneda, la dependencia de financiamiento externo y la centralidad de las exportaciones de materias primas muestran cómo la inserción internacional condiciona de manera directa las decisiones internas del Estado.
Desde una lógica institucional, podría pensarse que existen reglas, organismos y acuerdos que ordenan el comercio global; sin embargo, en la práctica, el modelo relacional aparece con fuerza. Las barreras arancelarias, las guerras comerciales, las decisiones estratégicas de los Estados y la competencia por recursos evidencian que el comercio internacional no es un ámbito neutral, sino profundamente atravesado por relaciones de poder. Incluso fenómenos actuales, como la influencia creciente de China en América Latina o la dependencia de insumos estratégicos en contextos de conflicto (como fertilizantes o energía), reflejan cómo la economía funciona también como herramienta geopolítica.
En esta línea, comprendí que la interdependencia no implica igualdad: los Estados no participan del sistema en condiciones equivalentes, lo que remite directamente a las teorías centro-periferia y a los enfoques latinoamericanos sobre la dependencia. Esto resulta particularmente relevante para pensar el rol de Argentina en el mundo y sus márgenes de autonomía en un contexto global cada vez más competitivo.
Por otro lado, la clase sobre intereses nucleares fue, sin duda, uno de los puntos más interesantes de la cursada, ya que permite observar de manera clara la tensión entre cooperación internacional y competencia estratégica. El desarrollo nuclear evidencia como pocas áreas el carácter dual de la tecnología: puede destinarse a fines pacíficos —energía, medicina, investigación— o a fines bélicos, lo que plantea un desafío constante para el derecho internacional.
Desde el modelo institucional, existe un entramado normativo robusto orientado a la no proliferación, como el Tratado de No Proliferación Nuclear o el rol del OIEA, que buscan limitar el desarrollo de armas nucleares y promover el uso pacífico de la energía atómica. Sin embargo, la realidad demuestra las limitaciones de este modelo: casos como Irán, Corea del Norte o incluso las tensiones en torno a nuevos acuerdos estratégicos evidencian que los Estados continúan priorizando sus intereses de seguridad y poder, operando bajo una lógica claramente relacional.
En este punto, me resultó especialmente interesante analizar el caso argentino. A diferencia de otras regiones, Argentina y Brasil lograron transformar una relación de desconfianza en un esquema de cooperación y control mutuo (ABACC), demostrando que es posible construir confianza en un área tan sensible. Este ejemplo refleja cómo el modelo institucional puede, en ciertos contextos, limitar la lógica del poder y generar espacios de cooperación sostenida. Sin embargo, a nivel global, estas experiencias conviven con dinámicas opuestas, donde la disuasión nuclear y la competencia estratégica siguen siendo centrales.
Asimismo, el debate actual sobre el rol de la energía nuclear frente al cambio climático, o los riesgos asociados a instalaciones nucleares en contextos de guerra, demuestra que se trata de una problemática absolutamente vigente. Esto refuerza la idea de que el derecho internacional se encuentra en constante tensión con los avances tecnológicos y los intereses estatales, muchas veces llegando tarde o con respuestas parciales.
En términos más generales, la cursada permitió integrar estos temas con otros abordados, como la seguridad internacional, los sistemas internacionales, el caso Malvinas o la cooperación regional. Todos ellos muestran, desde diferentes perspectivas, la misma lógica de fondo: un sistema internacional donde la soberanía estatal sigue siendo central, pero cada vez más condicionada por la interdependencia, la globalización y la aparición de nuevos actores.
Finalmente, desde una mirada más personal, considero que esta orientación resulta sumamente valiosa para la formación jurídica, ya que permite comprender y analizar los conflictos internacionales actuales, tanto en relación con la realidad de Argentina como al escenario global. En un contexto mundial dinámico y cambiante, atravesado por tensiones políticas, económicas y estratégicas, contar con estas herramientas no solo amplía la mirada, sino que también permite mantenerse jurídicamente actualizado frente a problemáticas que tienen un impacto directo en el derecho.
Como palabras finales, considero que el sistema internacional no responde a una única lógica, sino que es el resultado de múltiples tensiones entre modelos, intereses y actores diversos. Comprender esa complejidad y vincularla con la práctica jurídica es, sin dudas, uno de los mayores aportes que me deja esta orientación.
Mega, Catalina
En lo que respecta al transcurso de la materia considero que hay dos elementos claves a destacar. El primero, es acerca de la calidad de los profesores y expositores que desarrollaron las diferentes temáticas, demostrando cada uno su expertis en el tema en cuestión y llevándonos; o por lo menos en mi caso, a interesarme por cuestiones que quizás en un inicio no me llamarían la atención al momento de estudiarlas.
Por ejemplo, a pesar de que el deporte a nivel internacional es un asunto que sí captó mi interés, éste no estaba focalizado en el fútbol, sino que estaba más centrado en los JJOO y las sanciones a los deportistas de ciertos países que se encuentran actualmente en conflictos bélicos (debiendo en algunos casos, guiar a deportistas de países que años anteriores habían sido sus competidores para poder, de forma indirecta al menos, ser parte del mismo). A pesar de ello, me gustó escuchar cómo no sólo se focalizó en el deporte en sí, sino en la maquinaria interna que conlleva realizarlo; cómo la FIFA cuenta con tanto poder, limitado en el tiempo en el que éste se desarrolle, en comparación con otros países, como es capaz de “suavizar” determinadas normas de ciertos países en pos de poder desarrollar todo lo que, en este caso, el mundial representa e integra. No siendo sólo una cuestión meramente deportiva y cultural sino también comercial.
En un sentido más fino quizás, poniéndome a pensar cuánto pesa lo cultural (como lo es el caso de Qatar y la prohibición del consumo de alcohol) con respecto al comercio y el capitalismo.
De igual forma, el segundo elemento que destaco y del cual hice un adelanto en los párrafos anteriores es acerca del contenido. Admito que ciertos temas captaron mi atención más que otros; entre ellos: Seguridad internacional (especialmente con la participación de EEUU, representando en la realidad una contradicción); Intereses nucleares (en relación al asunto de Argentina-Brasil); Deportes en las RRII; Mercosur periférico (relacionado a la tasa de empleo informal o “en negro” y lo que representa a futuro con respecto a las jubilaciones) y Cooperación internacional.
No agregaría mucho más acerca de los temas antes mencionados porque quedé realmente encantada; los profesores / expositores tuvieron una forma muy didáctica de llamar mi atención, sumado a los temas que me resultaron más que interesantes, convirtiéndolos en mis favoritos de la cursada.
Me gustó cómo se desarrolló, de igual forma, la clase de Malvinas y el Atlántico Sur; no aludiendo como único elemento a la historia y patriotismo de los Argentinos, sino desarrollando la importancia del comercio, geopolítica, recursos naturales y estrategias militares; resultando tener un enfoque más técnico y crítico que sentimental.
Lo único que quizás no me gustó (a criterio sumamente personal) fue la clase de “Interregno en la RRII”. El profesor Gil Gandia tiene una forma muy clara y precisa de explicar lo cual me pareció espectacular. Sin embargo, pensé que el enfoque de la clase sería diferente, más histórico. También percibí que quizás en el transcurso de la misma quiso abarcar varios temas pero siento que no llegó a profundizar en alguno puntual, quedando varias ideas en el aire y no terminando de captar lo que él nos quería transmitir.
Lo único que puedo agregar para finalizar esta reflexión; es que a pesar de que los temas abordados fueron tantos y tan variados, me gustó observar la interrelación de cada uno de ellos al final de la cursada.
Molanes Camí Santiago
Esta reflexión personal final sintetiza los ejes fundamentales de la cursada, destacando tres encuentros que, por su profundidad analítica y su vinculación con la realidad estratégica, resultaron determinantes en mi formación.
Conclusión General de la Cursada
A lo largo del bimestre, el análisis de las Relaciones Internacionales y el Derecho Internacional me ha permitido identificar una estructura global dinámica donde la teoría y la práctica jurídica se enfrentan constantemente a las realidades del poder.
La cursada ha sido excelente en su totalidad, ofreciendo un panorama integral de los actores, las normas y las tensiones que definen nuestra época.
Sin embargo, remarco que las clases dictadas por los doctores Consani y Chapunov, junto con el análisis del pueblo kurdo a cargo del periodista Leandro Albani, representan el núcleo más relevante de mi aprendizaje por las siguientes razones:
1-El marco teórico y la búsqueda de equidad (Clase 1 – Dr. Consani).
Esta clase fue clave para entender que el Derecho Internacional no es un bloque estático, sino un campo de tensiones permanentes entre el modelo relacional (centrado en la soberanía de los Estados) y el modelo institucional. Me resultó sumamente importante comprender que estos sistemas coexisten e interactúan, configurando un escenario donde la potencia de las naciones hegemónicas a menudo colisiona con el ideal de justicia.
De hecho, lo que más rescató mi interés fue la posibilidad de los países en desarrollo de impugnar la asimetría del sistema a través de herramientas como el Derecho Internacional del Desarrollo, buscando una equidad necesaria en un orden que suele favorecer a los más fuertes.
2-La soberanía como capacidad estratégica y militar (Clase 5 – Dr. Chapunov)
Elegí esta clase por su enfoque pragmático y nacionalista sobre el poder real de una nación. Entiendo que la Argentina posee una base tecnológica de excelencia (CNEA, INVAP), pero considero que la soberanía real solo se alcanza cuando esa capacidad se traduce en poder disuasorio.
Mi postura es clara: el desarrollo nuclear y una militarización de primer nivel (que incluya armamento atómico, submarinos nucleares y tecnología autónoma) son los únicos medios para eliminar la injerencia extranjera.
Esta temática me cautivó porque plantea un objetivo concreto a diez años: recuperar y defender nuestras Islas Malvinas y asegurar el Atlántico Sur, transformando el «poder blando» actual en una potencia militar capaz de decidir su destino sin tutelajes externos.
3-Las fallas del sistema: El caso del pueblo kurdo (Clase 6).
El análisis del pueblo kurdo me resultó fascinante como contraejemplo de la eficacia del sistema internacional de Estados. Representa una de las mayores deudas de la justicia académica y política; entender cómo una nación de 30 millones de personas puede ser invisibilizada y fragmentada por intereses regionales es crucial para cualquier estudiante de derecho y política.
Esta clase me permitió analizar las políticas de asimilación forzosa y limpieza étnica, recordándome que, detrás de los recursos vitales como el petróleo y el agua, existen identidades milenarias que el sistema actual a menudo elige ignorar por conveniencia colonial.
¿Qué recomiendo para las próximas cursadas?
Como aporte constructivo para los próximos bimestres, considero que la orientación ganaría un valor académico y una convocatoria masiva si se profundiza en una geopolítica de la realidad, desplazando parcialmente el exceso de carga teórica y conceptual.
Mi propuesta sería integrar un análisis crítico de los conflictos y estructuras de poder que definen el mundo actual:
-Geopolítica de la resistencia y recursos: Analizar las rebeliones actuales en África contra los sistemas de opresión post-coloniales y la situación en la Franja de Gaza, no solo desde lo humanitario, sino desde lo estratégico (recursos de gas y proyectos de vías alternativas al Estrecho de Ormuz).
-Actores de poder global: Es crucial estudiar el rol de las élites financieras y corporaciones como BlackRock, la influencia del Sionismo (maneja todos los medios de comunicación a nivel global) como actor central en los conflictos actuales y los aspectos menos visibles de instituciones como el Vaticano.
-Manipulación y prospectiva: Propongo el análisis de publicaciones como The Economist para entender cómo se proyecta la agenda global y cómo operan los mecanismos de manipulación social.
-Derecho y persecución: Abordar el fenómeno del Lawfare en América Latina, analizando la persecución política y el armado de causas judiciales en casos emblemáticos como los de Lula da Silva, Rafael Correa o CFK. En esta facultad, sacando la materia “Derecho Político” con el Dr. Medici, no se tocan estos temas.
-Nuevas perspectivas sobre estados soberanos: Sería de gran valor contar con analistas que brinden una visión objetiva y estratégica sobre Corea del Norte, explicando las razones de su invulnerabilidad y su rol real en el tablero internacional, más allá de los sesgos mediáticos contra el mandatario Kim Jong-un.
Entiendo que una transición hacia estos temas «incómodos» pero urgentes dotaría a los estudiantes de herramientas reales para comprender el sistema en el que vivimos, que no es solo saber leyes, doctrina, sino saber quién maneja el mundo, qué intereses hay detrás de ello y cómo nos venden humo muchas veces.
Sobre mi participación en la cursada
Quisiera hacer una breve mención sobre mi rol como alumno durante este bimestre. La decisión de mantener una escucha atenta y silenciosa fue estrictamente estratégica y respetuosa (con cámara prendida).
Por un lado, mi prioridad fue asimilar la línea de pensamiento de cada profesional sin interrumpir el flujo pedagógico de las clases.
Por otro lado, soy consciente de que muchos de los temas que he planteado en este trabajo, y que considero fundamentales, suelen ser objeto de fuertes controversias en el ámbito académico.
Por consiguiente, preferí volcar mis reflexiones de manera estructurada en estas instancias de evaluación final, donde el análisis puede ser más profundo y menos propenso a malentendidos o reacciones desproporcionadas que pudieran alterar la convivencia en el aula.
No obstante ello, agradezco la libertad para poder expresar estas posturas en este cierre de etapa.
Santiago Santander
Valoró la incorporación de perspectivas políticas, históricas, económicas y tecnológicas, más allá del derecho internacional clásico.
Se trabajó con realismo, institucionalismo y constructivismo aplicados a conflictos actuales (EEUU- Israel, Irán), mostrando cómo cada enfoque ofrece una visión distinta.
El tema que mas me intereso es el tema de Malvinas visto desde los dos enfoques (el nuestro visto desde la soberanía y el británico vistos desde el punto de identidad, estatus y no desde lo territorial.
Diversidad docente y pluralidad de miradas La participación de especialistas distintos en cada clase enriqueció el análisis y permitió contrastar enfoques.
Las explicaciones de los especialistas: fueron sumamente claras, con buen aporte de material, como así también recomendaciones sobre textos, libros y artículos especializados.
Temas sugeridos para ampliar Migraciones internacionales, religión en las relaciones internacionales, conflictos contemporáneos (Guerras en África) y la crisis climática como eje geopolítico.
Valoración general destaco la dinámica participativa, la calidad de los docentes, la posibilidad de vincular teoría con casos reales y la apertura a críticas constructivas.
Ludmila Santillán
Considero muy valiosa la posibilidad de elegir un curso de Relaciones Internacionales en la recta final de la carrera, no sólo porque durante la misma no contamos con materias -salvo una o dos- donde se aborden los temas desarrollados en el curso, sino que, además, es un privilegio tener profesores que afronten los temas desde diferentes disciplinas, promoviendo la multiplicidad de enfoques y la interdisciplinariedad de los mismos. Resultó de grandísima utilidad poder encontrarme con esta orientación antes de terminar la facultad.
Todos los temas tuvieron su riqueza. No obstante, hay ciertas clases que llamaron más mi atención. Por un lado, la identidad del pueblo kurdo y el rol de las mujeres en su lucha y organización. Por el otro, abordar la cuestión Malvinas analizando los argumentos e historia de Reino Unido para defender académica, discursiva, política y jurídicamente mejor nuestra soberanía; y por último, colocar a la FIFA como un actor internacional y al fútbol como instrumento para hacer política exterior. Es interesante como la profesionalización del fútbol se ha convertido en el mercado más grande del mundo.
Hemos puesto en debate la “crisis” del multilateralismo por observarse en el sistema internacional la normalización de la violacion sistemática del Derecho Internacional. Siempre he entendido al Derecho como una herramienta que puede mantener cierto orden de poder -status quo- o, por el contrario, intentar cambiar las desigualdades estructurales tanto a nivel nacional como internacional. Agradezco el abordaje crítico y consciente por parte de los profesores y profesoras en cada tema afrontado.
Candela Tatiana Spivak
En el complejo escenario internacional actual, llevo mi reflexión sobre los conocimientos adquiridos en esta asignatura hacia dos dimensiones fundamentales. En primer lugar, el recorrido histórico hecho en clases evidencia que el ámbito internacional no es una arquitectura estática, sino una realidad dinámica y cíclica. Se pone en manifiesto que las tensiones actuales no son hechos aislados ni nunca antes vistos, sino parte de un proceso constante de progresos y «regresiones compensatorias». Esta perspectiva, aunque reveladora de este “tira y afloja” histórico del sistema, permite comprender que las crisis más profundas han sido, a su vez, los catalizadores de los intentos más robustos por plasmar un orden internacional más justo y pacífico.
En segundo lugar, la cursada otorga algo que, a mi parecer, es muy importante: da el conocimiento académico necesario para identificar las problemáticas actuales con precisión. Más allá de la percepción superficial, más bien ética, sobre la gravedad de los conflictos armados y las búsquedas de poder desmedido, la formación recibida brinda el marco teórico para señalar específicamente qué es lo que falla: la condicionalidad del poder, el auge de las decisiones unilaterales, la consecuente crisis del multilateralismo, entre otros. Creo que no es menor poder ponerle nombre a las cosas e identificar técnicamente, por ejemplo, la vulneración de normas imperativas, como la prohibición del uso de la fuerza y la obligación del arreglo pacífico de controversias.
Sin embargo, lejos de que esto refuerce el escepticismo sobre la eficacia del Derecho Internacional, acentúa la necesidad vital de las instituciones. Aunque se reconoce que el marco normativo puede ser deficiente y que, en ocasiones, se ve subyugado a los intereses de las potencias, su mera existencia evita el desamparo absoluto. Es este andamiaje institucional el que permite que los reclamos tengan un respaldo legal y que las injusticias puedan ser impugnadas con herramientas que trascienden el marco estatal.
En síntesis, esta ha sido una experiencia académica sumamente enriquecedora. La diversidad de temas y la pluralidad de enfoques docentes abren un abanico de ópticas que invitan permanentemente a la reflexión y a la contraposición entre la teoría y la praxis, tanto actual como histórica. Esta orientación me dejó con un interés profesional en la temática no solo reforzado, sino que mucho más fundamentado.
Silva Luciana Marisol
A lo largo de la materia “Relaciones Internacionales” fui entendiendo que el mundo no es algo ordenado o simple, sino que está lleno de tensiones constantes entre el poder y el derecho, y entre el conflicto y la cooperación. Creo que uno de los aprendizajes más importantes que me llevo es justamente ese: no hay una única forma de explicar lo que pasa a nivel internacional, sino que conviven distintas lógicas.
Esto me ayudó a entender por qué, aunque existan organismos como la ONU o reglas internacionales, siguen habiendo conflictos, guerras y desigualdades. Es decir, el derecho intenta ordenar, pero muchas veces el poder termina teniendo más peso en la práctica.
Dentro de la materia, quiero destacar especialmente las clases sobre Kurdistán y Mercosur periférico, no solo por los temas en sí, sino también por la forma en que fueron dadas por los profesores. En ambos casos, valoro mucho la claridad y la forma de explicar de los profesores, que hicieron que temas que podrían parecer difíciles resultaran mucho más accesibles y fáciles de entender.
Como conclusión final, considero que esta materia me aportó conocimientos y formas de analizar la realidad internacional que no había visto en ninguna otra materia de la carrera. Me permitió ampliar la mirada, salir de un enfoque más jurídico tradicional y entender cómo funcionan realmente las relaciones entre los Estados, atravesadas por el poder, los intereses y las desigualdades. Fue un aprendizaje distinto, más crítico y más conectado con la realidad actual.
Por último, quiero agradecer a los profesores Norberto Consani e Ignacio Portela por haberme permitido incorporarme al curso de esta orientación, destacando especialmente su buena voluntad y predisposición, lo cual valoro profundamente.
Tedesco Gregorio
La cursada de la orientación en Relaciones Internacionales permitió, incluso en modalidad virtual, tener un acercamiento real a cómo funciona el sistema internacional hoy. A partir de los temas trabajados, se pudo ver que las relaciones entre Estados no se explican solo desde lo político, sino también desde lo económico, lo histórico, lo geográfico y lo social, y que todo está mucho más interconectado de lo que parece a simple vista.
Los contenidos abordados, al ser actuales, ayudaron a entender mejor situaciones concretas y a aplicar los conceptos teóricos, lo que hizo más dinámica la cursada. En ese sentido, no quedó solo en lo abstracto, sino que permitió pensar lo que pasa en el mundo con herramientas más claras.
También resultó importante ver el rol que tienen no solo los Estados, sino otros actores como los organismos internacionales, y cómo eso influye en la toma de decisiones y en los conflictos o acuerdos entre países. Esto amplía bastante la mirada inicial que uno puede tener sobre las relaciones internacionales.
Por otro lado, la dinámica de las clases y la predisposición de los docentes facilitaron el seguimiento de los temas, y la modalidad de evaluación fue coherente con lo trabajado durante la cursada.
Como aporte, podría sumarse alguna instancia presencial, por ejemplo en el Instituto de Relaciones Internacionales (IRI) o en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), que permita un intercambio más directo y enriquecer la experiencia. En general, la cursada permitió no solo incorporar contenidos, sino también empezar a desarrollar una forma de analizar la realidad internacional con mayor criterio y profundidad.
Trasierra Lola
Este curso a mi experiencia me ofreció una perspectiva única sobre la realidad y la historia internacional, que por lo menos en mi carrera, no se ve en otras materias. La diversidad de voces y profesores te permite escuchar de primera mano a expertos en cada uno de los temas propuestos, tan actuales como interesantes.
Fue de mi particular interés la clase sobre la perspectiva británica de la cuestión Malvinas, una forma de ver un tema tan presente en la sociedad.
Me hubiera gustado ver una clase específicamente sobre los genocidios sucedidos en la historia mundial, y su impacto en la realidad actual, ademas de los procesos internacionales derivados de estos hechos.
A mi forma de ver, la realidad internacional, son determinantes para poder entender la realidad domestica, asi como la historia internacional es importante para entender la historia argentina. La interdependencia que fue aumentando significativamente en las ultimas décadas, aumento aun mas la influencia que estos hechos internacionales tienen acá, aun si suceden a mas de 10.000 kilómetros de distancia.
Además a mi por lo menos me permitió entender fenómenos del diario que habitualmente no se piensan, por ejemplo con el tema de Paraguay, donde últimamente se da esta situación donde los precios son muy bajos a comparación de los demás en la región, y hoy entendiendo su realidad (necesidad de comercio internacional y falta de regulación laboral), tienen otra connotación.
Vinci Stéfano
La cursada de la orientación en Relaciones Internacionales fue sustantiva. Abarcó distintos temas troncales y de actualidad, constituyendo un pantallazo completo de la materia.
El abordaje disciplinar de las Relaciones Internacionales como campo académico y de investigación fue muy enriquecedor. El desarrollo histórico y conceptual, así como la comparativa entre el modelo relacional y el modelo institucional y sus respectivos autores encuadraron el seminario de orientación en el campo temático.
Luego de los primeros encuentros, característicos por su densidad teórica, nos abocamos a conocer sobre distintos temas, desde mi perspectiva, merecen ser especialmente destacadas las clases sobre Malvinas, tanto “La dinámica evolutiva de Malvinas en la política exterior argentina en los siglos XX y XXI” de Federico Martín Gómez, con un completísimo repaso histórico de la cuestión y el abordaje que los distintos gobiernos argentinos le dieron al tema; así como la clase de Federico Vaccarezza, de “Malvinas desde la óptica británica” que abre un tema poco explorado y hasta me arriesgaría a decir algo tabú en la Argentina, sobre cómo piensan y han pensado las distintas corrientes académicas británicas la cuestión Malvinas. De esa clase me llevé, entre otras cosas, la consigna de que el estudio del tema desde ésta óptica puede constituir una herramienta más para construir una diplomacia eficiente y tener un conocimiento más acabado, condición sine qua non para algún día recuperar nuestra legítima soberanía sobre las Islas.
Más allá de las clases en específico, me gustaría recomendarle esta orientación a cada estudiante que tenga un interés genuino en el tema. Se encontrarán con un equipo docente abierto a escuchar distintas ideas y opiniones, que se toma en serio su trabajo y que encuadra la materia -a mi parecer, muy acertadamente- en una modalidad de cursada y evaluación acorde a la altura de la carrera en que se encuentra.
La volvería a cursar, o incluso cursaría una segunda orientación como su continuación
Miguez Morella Magalí
En lo personal, a lo largo de la cursada de Relaciones Internacionales, siento que más que quedarme con temas puntuales, logré llevarme una forma distinta de pensar el derecho y la realidad internacional. Al principio, cuando uno comienza a estudiar esta carrera, tiende a analizar todo desde lo jurídico, como si las normas fueran en definitiva suficientes para explicar lo que pasa en el mundo, pero a medida que avanzaron las clases fui entendiendo cada vez más que la realidad muchas veces dista de ser así.
Algo que me quedó muy marcado es que el Derecho Internacional no funciona solo, sino que está constantemente condicionado por el poder, por los intereses de los Estados y por el contexto en el que se aplica. Este concepto apareció de hecho muchas veces en las clases, pero más allá de los ejemplos concretos que pudiera citar, lo que me hizo ruido –en el buen sentido– fue darme cuenta de que verdaderamente hay una cierta distancia entre lo que el derecho plantea y lo que realmente sucede. No es que el derecho no sirva, claro, pero en definitiva no alcanza por sí solo.
En ese sentido, la materia en cierta forma me obligó a salir de una mirada más “cerrada” del derecho y a empezar a pensar de forma más amplia. Entender las Relaciones Internacionales implica sí o sí observar también la política, la economía, la historia, e incluso cuestiones culturales. Me pareció interesante cómo, desde distintos temas y también desde los distintos profesores que han impartido la materia, se iba desarrollando esa idea de que todo está conectado y que nada se puede analizar de forma aislada.
Un ejemplo que me llamó la atención fue cuando abordamos el tema del fútbol. En otro contexto, quizá lo hubiera pensado como un asunto completamente ajeno al derecho, pero en la cursada apareció como una forma más de entender cómo los países proyectan poder, construyen imagen o generan influencia. Eso me permitió dar cuenta de que las Relaciones Internacionales no pasan solo por tratados o conflictos, sino también por espacios mucho más cotidianos o simbólicos de lo que uno imagina.
También me resultó interesante la idea de que no haya una única forma de explicar el Sistema Internacional. A lo largo de la cursada aparecieron distintas miradas que a veces coincidían y otras veces no, y eso, lejos de generar confusión, creo me ayudó a entender que la realidad es mucho más compleja de lo que parece y que no siempre hay respuestas claras o únicas.
En definitiva, lo que me deja esta materia no es tanto una lista de temas, como antes dije, sino más bien una forma distinta de encarar lo que estudio. Me permitió darme cuenta de que el Derecho Internacional no puede observarse de manera aislada, porque siempre está atravesado por otras dimensiones que lo condicionan. Creo que lo más valioso fue justamente eso: empezar a salir de una mirada quizá un poco más rígida y entender que, para analizar lo que pasa en el mundo, es necesario integrar distintas perspectivas y no quedarse solo con lo jurídico.
Ortega Juan Ignacio
Me anoté en esta orientación debido a mi interés en las temáticas vinculadas a la geopolítica, las relaciones de poder entre actores internacionales y la variedad de temáticas que se pueden abordar en relación a las RRII. La expectativa al inicio era alta y considero que en mi experiencia esta se cumplió con creces.
Mis más sinceras felicitaciones a todo el equipo del Instituto que planificaron un bimestre con clases con distintos expositores, con buenas intervenciones de los compañeros de cursada y que en una formación acostumbrada a los compartimentos estancos resalta por su variedad. Tratamos este bimestre desde la cuestión vinculada al Kurdistán hasta el deporte como escenario de disputa en la política internacional y a pesar de todo ello es notable ver cómo se podía establecer un hilo conductor que se siguió durante todo el desarrollo de la misma, sin esta tornarse pesada y donde conectarse a las clases era un gusto por la calidad de los docentes.
De las clases de este bimestre las que más destaco son las de Seguridad Internacional, con mucha importancia en el contexto imperante lo que permitió que la misma se torne participativa, con debate y mucho contenido donde se expusieron los límites del sistema internacional pero también su importancia. La otra que destaco es la clase sobre Deporte en las RRII ya que es una oportunidad para nosotros como estudiantes de derecho contar con una clase de una temática de moda como es el derecho deportivo de manera gratuita, cuando todos los cursos vinculados a la materia son arancelados.
Nuevamente agradecido con todo el plantel docente, el equipo del IRI y los compañeros que hicieron este bimestre ameno y que me sirvió mucho para mi formación profesional.
Rosas Gianluca
La cursada fue una experiencia transformadora que permitió comprender las Relaciones Internacionales desde una perspectiva amplia y crítica. El formato virtual por Zoom no fue un obstáculo, sino una oportunidad: cada encuentro se convirtió en un espacio de intercambio global, con profesionales de distintas universidades y países que aportaron miradas diversas y enriquecedoras.
Uno de los aspectos más valiosos de la cursada fue la posibilidad de analizar temas estratégicos para Argentina, como la cuestión Malvinas, abordada desde un enfoque geopolítico y diplomático que mostró la importancia de la narrativa y la estrategia en la defensa de la soberanía. Del mismo modo, resultó revelador el debate sobre el fútbol como medio de diplomacia, que evidenció cómo los fenómenos culturales pueden convertirse en instrumentos de poder blando y de construcción de identidad nacional en el plano internacional.
La cursada demostró que las Relaciones Internacionales no se limitan a la política exterior tradicional, sino que abarcan dimensiones culturales, sociales y simbólicas que influyen en la percepción del poder y en la dinámica global. La presencia de especialistas internacionales en cada clase reforzó esta idea, mostrando que el conocimiento se construye en diálogo y que la cooperación académica es también una forma de diplomacia.
En conclusión, la cursada dejó una enseñanza fundamental: pensar las Relaciones Internacionales exige una mirada interdisciplinaria, crítica y abierta al mundo. La virtualidad, los debates temáticos y la diversidad de voces consolidaron una formación que no solo aporta herramientas académicas, sino también la capacidad de interpretar estratégicamente los desafíos contemporáneos de Argentina y del sistema internacional.