Miradas desde la Mayoría Global: la creación de UOPEFA en la observación crítica de las Políticas Exteriores Feministas desde América Latina y el Caribe

Centro de Estudios en Género(s) y RRII (CEGRI)

Artículos

Miradas desde la Mayoría Global: la creación de UOPEFA en la observación crítica de las Políticas Exteriores Feministas desde América Latina y el Caribe

Marisol Pérez
Mariel R. Lucero

Introducción y propósito institucional

El presente artículo introduce a la Unidad de Observación de Políticas Exteriores Feministas de las Américas (UOPEFA) una iniciativa surgida del trabajo académico en red entre la Benemérita Universidad de Puebla (BUAP) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). Esta propuesta emerge como un ejercicio de desobediencia epistémica frente a las producciones del mainstream, enfocada en estudiar críticamente la información emitida por organismos oficiales, nacionales e internacionales, literatura académica y noticias en los medios de comunicación sobre Políticas Exteriores Feministas (PEF).

Desde una perspectiva crítica, interseccional y situada desde la Mayoría Global[1], la UOPEFA se consolida como un espacio institucional y regional en expansión hacia otras instituciones universitarias de Latinoamérica. A la par, este enfoque se nutre del activismo feminista ejercido al interior de las comunidades universitarias donde nos desempeñamos profesionalmente.

El propósito central del observatorio es el monitoreo, la sistematización y el análisis crítico de datos sobre Políticas Exteriores Feministas y Políticas Exteriores con perspectiva de género a nivel regional y global. En este sentido, el equipo de investigación genera insumos teóricos y contenidos estratégicos orientados a tomadores de decisiones en la formulación de políticas públicas, asistencia en la producción académica, y la divulgación científica y sensibilización social.

Antecedentes

En la historia regional de fines del S XIX y del S XX encontramos datos empíricos que documentan la participación activa organizada de mujeres latinocaribeñas en acontecimientos tales como la irrupción en la Conferencia Panamericana de 1928 en La Habana o en la redacción de la carta de Naciones Unidas. El feminismo regional de este período incluyó a diversas representantes, entre ellas las más destacadas a nivel mundial, por la visibilización de su accionar en la ONU como embajadoras, fueron la brasileña Bertha Lutz y la dominicana Minerva Bernardino, que exigieron la incorporación del término mujeres en el prólogo de la Carta, junto con otras mujeres del Sur como Hansa Metha por la India y Begum Shaista Ikramullah por Pakistán (Marino, 2021). Sin embargo, no fue hasta la Conferencia de Beijing de 1995, que las mujeres recibieron un auténtico reconocimiento en los instrumentos internacionales como sujetos de derechos, que habían permanecido invisibilizadas al género. A más de treinta años de Beijing, la igualdad entre varones y mujeres aún permanece como un desafío latente.

Ante tales adeudos, en el año 2000, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó la Resolución 1325 “Mujeres, Paz y Seguridad” por unanimidad, sentando un pilar importante para lo que hoy conocemos como Política Exterior Feminista. Tras ello, se integraron los derechos de las mujeres y las niñas dentro de los objetivos de los Estados monitoreados a través de los Planes Nacionales de Acción.Sin embargo, recién en el 2014, se produjo el anuncio de la primera PEF elaborado por la Ministra de Relaciones Exteriores de Suecia, Margot Wallström​. Desde entonces, se sumaron diferentes países: Canadá (2017), Francia (2018), México (2019), España (2021), entre otros; y también algunos desistieron como Suecia (2014-2022), Argentina (2022-2023), Chile (2023-2025).

A una década de su implementación existen más dudas que certezas sobre el fenómeno, comenzando porque es una muestra muy pequeña de Estados quienes aplican la PEF o se encaminan a aplicarla. Además, aún los estándares construidos desde la hegemonía de las experiencias del Norte no se adecuan a la pluralidad de Estados que la adoptan ni tampoco existe un consenso sobre la medición del impacto diferencial. Reconocemos la labor de diversos centros y observatorios regionales que contribuyen, desde otros enfoques y propósitos, al estudio de la misma realidad. La ausencia de un debate accesible e inclusivo sobre este tema, que dialogue no sólo entre las principales autoridades femeninas internacionales sino con las referentas de diversos colectivos locales, genera que el discurso sea sostenido con interpretaciones hegemónicas del Norte. Sin embargo, en este proceso de construcción de definiciones (que resulta más una expresión de deseo), de búsqueda de los instrumentos y técnicas para su estudio, y la empiria, siguen existiendo espacios vacíos. En la práctica, según el contexto que se revise, para algunos Estados la PEF se desarrolla a partir de ámbitos como la diplomacia, la seguridad, el comercio y la ayuda al desarrollo (Suecia, España y México); mientras que, para otros Estados (Francia y Canadá), la PEF sólo se centra en la cooperación internacional. En ese sentido, algunos/as críticos/as de la Política Exterior Feminista, la han considerado parte de las prácticas gender washing, que tienen como objetivo crear la apariencia de igualdad y diversidad de género, sin profundizar realmente sobre las causas subyacentes y ni realizar cambios significativos.

En la última década el fenómeno de las PEF se extendió en América Latina, siendo los países que adoptaron esta perspectiva: México, Argentina, Colombia, Chile y Brasil. Esta selección de países se basó en documentos y discursos oficiales de los países mencionados. Sin embargo, resulta relevante destacar que existen otros ejemplos, como Costa Rica, Uruguay, República Dominicana entre otros que, por sus trayectorias internas y sus proyecciones internacionales sostenidas en el tiempo, incorporan acciones con perspectiva de género a su política exterior, independientemente de cómo la misma sea denominada. En esto resulta importante construir definiciones que contengan estos matices.

Lo que se encuentra claramente definido, es que nuestra definición de PEF parte de una aproximación interseccional, que responde a una creciente crítica al feminismo liberal que solo promueve la incorporación de ciertas realidades, además de marginar la observación de múltiples barreras y estructuras de discriminación existentes, sin buscar desarticularlas. Además, por las particularidades de la región latinocaribeña se revisan temáticas sobre violencias, salud, justicia, discriminación y/o inclusión de la diversidad, y tareas de cuidado. En lo que respecta a las violencias, nosotras las definimos en plural, pues consideramos que estas acciones u omisiones pueden presentarse simultáneamente y en varias de sus modalidades. De hecho, el trabajo del Observatorio de la Igualdad de Género destaca que, en el 2024, al menos 3770 mujeres fueron víctimas de feminicidio en 26 países y territorios de América Latina y el Caribe (OIG/CEPAL, 2025).

Enfoque teórico conceptual

El punto de partida de UOPEFA gira en torno al término Política Exterior Feminista –entendiendo los feminismos desde la pluralidad. Para ello traemos la definición elaborada por Lyric Thompson, Gayatri Patel, Gawain Kripke y Megan O’Donnell,

La política de un Estado que define sus interacciones con otros Estados, así como con movimientos y demás actores no estatales, de manera que prioricen la paz, la igualdad de género y la integridad ambiental; consagren, promuevan y protejan los derechos humanos de todas las personas; busquen trastocar las estructuras de poder coloniales, racistas, patriarcales y dominadas por hombres; y asignen recursos significativos, incluyendo la investigación, para alcanzar esa visión. La política exterior feminista es coherente en su enfoque a través de todos los niveles de influencia, anclada en el ejercicio de esos valores a nivel nacional y cocreada junto con activistas, grupos y movimientos feministas, en casa y en el exterior (2023, p.1).

En nuestra consideración, esta conceptualización amplia responde a la interpretación del fenómeno desde un feminismo hegemónico, colonialista, que, aunque menciona la interseccionalidad al momento de analizar la acción exterior, omite en su definición el abordaje del origen de las violencias contra las mujeres (desde las físicas hasta las simbólicas, institucionales, económicas y de acceso a la justicia), tan relevante para nuestra región. Asimismo, sostenemos que con la sola proclamación de un Estado que se autopercibe con PEF no es mérito suficiente para atribuirse la caracterización de feminista, menos aún si carece de una política de género consolidada a nivel interno. De allí, la necesidad imperiosa de realizar un seguimiento y análisis riguroso de este fenómeno en profundidad.

Frente a la determinación de algunos Estados que deciden no autodenominar su política exterior como feminista, por múltiples y diversas razones, adoptamos el concepto de Política Exterior con Perspectiva de Género y Agenda Feminista (PEGAF) desarrollada por Dulce Daniela Chaves, Mariel R. Lucero y Juan Martín Barbas

[es] el conjunto de decisiones y acciones que tome un gobierno, en coherencia con una política externa e interna, que se rige con una perspectiva feminista de diversidad e interseccionalidad [en defensa del ambiente] ponderando las estrategias y los discursos que contribuyen a la emancipación económica, social, política y cultural de las mujeres y subjetividades que integran el colectivo LGTBIQ+ personas con discapacidad, identidades afrodescendientes, campesinas, originarias, migrantes, minorías étnicas y/o religiosas […] en el enfrentamiento contra las estructuras que sostienen las “múltiples opresiones”[…] anticapitalista, antimilitarista, anticolonial, antiracista, antixenófoba […]. Son aquellas políticas que reconocen la desigualdad de género e impulsan acciones que buscan una mayor presencia y representación formal de las mujeres [sumando] la importancia de incluir la representación sustantiva […] y la simbólica (2022, p.88).

Finalmente, desde este posicionamiento epistémico feminista de la Mayoría Global, y en la búsqueda de la construcción de definiciones y monitoreo de procesos de PEF y PEGAF, iniciamos nuestro trabajo en UOPEFA.

Equipo y metodología de trabajo

La UOPEFA se conforma con un pequeño equipo de trabajo compuesto por profesoras y estudiantes de grado y posgrado en Relaciones Internacionales, que adoptan en su trabajo un sistema combinado de métodos mixtos de investigación para la construcción y sistematización de datos. Desde la unidad de Observación, construimos nuestros indicadores incorporando categorías ignoradas en otros análisis sobre PEF, lo cual aporta un valor agregado a los análisis regionales, en particular, y globales. En este sentido las aplicaciones de algunas técnicas de investigación nos permitirán afinar nuestros instrumentos y técnicas de investigación para el análisis.

Desde el encuadre teórico conceptual adoptado nos posicionamos críticamente frente al Index de Política Exterior Feminista (ICRW), del cual extraemos las siguientes categorías de análisis que consideramos útiles para trabajar en nuestra región:

  • Paz, seguridad y defensa.
  • Ayuda al Desarrollo Oficial (AOD/ODA).
  • Migraciones.
  • Derechos laborales.
  • Justicia Económica.
  • Compromisos institucionales para la Equidad de Género.
  • Políticas ambientales y justicia ambiental.

Asimismo, frente a las particularidades latinocaribeñas, incluimos las siguientes categorías:

  • Violencias contra las mujeres, en sus distintas dimensiones (físicas, simbólicas, económicas, políticas).
  • Salud, con énfasis en los Derechos Sexuales y de Derechos Reproductivos (SDSR).
  • Acceso a la justicia, entendida como superación de barreras institucionales.
  • Economía de los cuidados, tareas de cuidado y gestión doméstica.
  • Identidades racializadas y situadas (pueblos originarios, comunidades campesinas, afrodescendencias).

La alta tasa de violencia doméstica en América Latina y el Caribe, en una población femenina empobrecida, considera que el acceso a la salud y derechos sexuales y reproductivos (SDSR) resulta significante. Si bien, la salud de las mujeres no se limita únicamente a la salud sexual y reproductiva, consideramos relevante visibilizar la existencia de múltiples factores sociales que son determinantes y que condicionan de manera muy dura las inequidades en esta materia, relevantes en un análisis de PEF.

Además, nos interesa abordar el acceso de las mujeres a la justicia. Las redes judiciales coinciden en que la pandemia multiplicó los obstáculos para que puedan llegar hasta los servicios de justicia o aplicar las medidas de protección, agravando la situación de los grupos más vulnerables, esto se profundiza si consideramos a las mujeres desde la interseccionalidad contemplando migrantes, comunidades originarias, discapacidades, entre tantas otras. En este sentido, la administración de justicia y la distribución de los recursos que se deriva de su accionar, ya sea en capacitación del personal judicial y creación de espacios de asesoramiento legal, como en la ayuda frente a contextos de violencia doméstica resultan aspectos centrales desde una mirada de la Mayoría Global.

Conclusión

En suma, la UOPEFA surge para sumarse a la discusión académico-política y complementar un vacío en el monitoreo y sistematización de datos en el estudio de las Políticas Exteriores Feministas en América Latina y el Caribe. Al combinar un enfoque metodológico mixto con indicadores diseñados para captar las particularidades de la región —como las violencias estructurales, la economía del cuidado y el acceso a la justicia, entre otros—, la unidad busca ir más allá de los estándares hegemónicos del Norte global. A través de la red académica y el activismo situado, la UOPEFA se consolida como un espacio estratégico para la producción de conocimiento crítico, la sensibilización social y la incidencia en políticas públicas con una verdadera perspectiva interseccional desde la Mayoría Global.

Referencias bibliográficas

Barbas, Juan Martín; Chaves, Dulce Daniela y Lucero, Mariel R. (2022). Problematizar y deconstruir el concepto hegemónico de Política Exterior Feminista desde Abya Yala: hacia una propuesta de gradualidad en la implementación, Relaciones Internacionales, 49, pp. 84-86. https://revistas.uam.es/relacionesinternacionales/article/view/14003

Papagioti, Foteini (2023). The Feminist Foreign Policy Index. ICRW.

OIG/CEPAL (2025). Hacia la igualdad sustantiva de género y la sociedad del cuidado: actuar con sentido de urgencia para garantizar el derecho de las mujeres y las niñas a una vida libre de violencia, Boletín Violencia feminicida en cifras. América Latina y el Caribe, 4. https://oig.cepal.org/es/documento/boletin-violencia-feminicida-cifras-america-latina-caribe-ndeg4-la-igualdad-sustantiva

Marino, Katherine (2021). Feminismo para América Latina. Un movimiento internacional por los derechos humanos. Grano de sal /CIDE. Thompson, Lyric; Ahmed, Spogmay; Silva, Beatriz y Montilla, Jillian (2023). Defining Feminist Foreign Policy: The 2023 Edition, Feminist Foreign Policy Collaborative, 1. https://static1.squarespace.com/static/637d4cec8d2cf97e81431a25/t/650afcebdad5b336f49db48c/1695218925596/Defining+Feminist+Foreign+Policy-finalized.pdf


[1] Mayoría Global es un concepto que se usa como disidencia epistémica – frente a la normatividad blanca del Norte Global- y destaca la significatividad de los grupos étnicos que alcanzan el 85% de la población mundial (asiáticos, africanos, latinoamericanos). Fue utilizada en 2003 por primera vez por Rosemary Campbel Stephens (jamaiquino-británica).