A 110 años de la Rectificación de Fronteras Boliviana-Peruana. “Tratado Polo-Bustamante”

El Tratado Polo-Bustamante es el tratado de rectificación de fronteras entre el Perú y Bolivia. Fue suscripto el 17 de septiembre de 1909, por el ministro plenipotenciario del Perú Solón Polo y el ministro de relaciones exteriores de Bolivia, Daniel Sánchez Bustamante.

Este tratado puso fin al litigio fronterizo peruano-boliviano, el cual se venía desarrollando desde hace tiempo atrás. Cabe destacar que, con la intención de solucionar el conflicto de fronteras en la zona norte del río suches hasta la frontera con el Brasil, se había solicitado el arbitraje del presidente argentino Figueroa Alcorta en 1902. Este presidente emitió su laudo arbitral el 9 de julio de 1905, el cual fue aceptado por el gobierno peruano pero no así, por Boliva, quien acusó al árbitro de no ajustarse a derecho. Esto motivó entonces que se desataran en el país manifestaciones en contra del Perú y Argentina.

Las objeciones de Bolivia al laudo fueron las siguientes:

Acusó de extralimitación al árbitro, lo que no era exacto, pues el convenio lo facultaba para fallar con equidad.

Reclamó el derecho de pedir una revisión, pese a que ambas partes se habían comprometido a considerar el laudo como definitivo e inapelable.

Tachó al árbitro por haberse negado a una inspección ocular, pero ocurría que esa diligencia no la pidió en el momento oportuno, sino cuando ya el laudo estaba formulado.

A partir de esta situación, ambos países movilizaron sus ejércitos a la frontera común, surgiendo la amenaza de una nueva guerra. El rechazo al fallo por parte de la cancillería boliviana originó también que La Paz y Buenos Aires rompieran sus relaciones diplomáticas.

Finalmente, este conflicto fue zanjado el 17 de agosto de 1909 cuando se firmó el Tratado de Rectificación de Fronteras “Polo-Bustamante” o también conocido como tratado “Polo-Sánchez Bustamante”. Hechas las modificaciones pertinentes, el laudo quedó expedito para su ejecución. El Perú aceptó realizar algunos canjes de territorios, cediendo zonas en las que no ejercía dominación efectiva, lo que causó malestar en algunos sectores nacionalistas peruanos. Sin embargo, desde el punto de vista diplomático, era perfectamente aceptable esta solución, más aún, vistas las circunstancias internacionales, en las que el Perú tenía que bregar en todas sus fronteras, con un país como Chile que alargaba ilegalmente la solución de la cuestión de Tacna y Arica y que estaba dispuesto a apoyar a Bolivia contra el Perú.

La línea de frontera entre Perú y Bolivia, que hasta entonces faltaba delimitar al norte del río Suches, quedó fijada así:

Partiendo del río Suches, la línea cruza el lago del mismo nombre y se dirige por los cerros Polomani Tranca, Palomani Kunca, pico de Palomani y cordillera de Yagua Yagua. Desde este punto se dirige por la cordillera de Huajra, de Lurini y de Ichocorpo, siguiendo la línea de división de las aguas entre los ríos Lanza y Tambopata hasta los 14° de latitud Sur, y de allí avanza hasta encontrar en el mismo paralelo el río Lanza y continúa por este río hasta su confluencia con el Tambopata. Luego la frontera va a encontrar la cabecera occidental del río Heath y sigue por este río hasta el Madre de Dios. Desde la confluencia del río Heath con el Madre de Dios, se trazó una línea geodésico que partiendo de la boca de Heath va al occidente de la barraca Illampu, sobre el Manuripe, y dejando esa propiedad del lado de Bolivia la línea fronteriza se dirige a la confluencia del arroyo Yaverija con el río Acre, quedando para Bolivia todos los territorios situados al oriente de dicha línea y para el Perú los situados al occidente de la mismo.

Es importante mencionar que este tratado, al igual que el Tratado Velarde-Río Branco con Brasil (firmado días antes del Tratado Polo-Bustamante), constituyó uno de los aciertos del primer gobierno de Leguía (1908-1912). De todos modos,una vez establecido el límite terrestre en esta zona selvática fluvial, se procedió entonces al proceso demarcatorio, pero este sufrió un delicado percance, en la región de Manuripe, a fines de 1910.

La resolución definitiva a las cuestiones limítrofes entre Perú y Bolivia se alcanzó recién en la década de 1980.

 

Santiago N. Gasperini
Colaboradorde la Red Federal de Historia de las Relaciones Internacionales
Departamento de Historia
IRI – UNLP

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