En este momento estás viendo El impeachment es la única salida? La crisis política de la Presidente de Corea del Sur

El impeachment es la única salida? La crisis política de la Presidente de Corea del Sur

Un nuevo escándalo de corrupción y una nueva presidente mujer al borde de la destitución. Esta vez el escenario es Corea del Sur, cuya Presidente, Park Geun-hye, afronta un crisis dramática y sin precedentes en la política coreana. La moción de acusación que, de conseguirse los dos tercios de los votos de los parlamentarios, se votaría en las próximas horas, se basa en los delitos de corrupción y tráfico de influencias. Hasta aquí bien podríamos no sorprendernos, aún cuando no dejamos de condenarlo. Grandes sumas de dinero que pasan a las arcas de «fundaciones» de amigos, contratos con el Estado, asignación discrecional de presupuesto ministerial y un índice de aprobación presidencial que cayó estrepitosamente desde un 30%, aproximadamente, a un mísero 4%, según Gallup Korea, en apenas un mes. Sin embargo, adentrarnos en la historia implica, prácticamente, situarnos como espectadores de un drama (telenovela) que incluye historia y cultura coreana, religión e intimidad de una protagonista que deja de ser «la reina de las elecciones»[1] para convertirse en un títere poseído, según WikiLeaks[2], en cuerpo y alma por la hija de un oscuro pastor que supo ser asistente de su padre, el dictador Park Chung-hee, y que fue el más cercano consejero en la adolescencia de la, hasta ahora, Presidente de Corea del Sur.

La historia comienza tras una serie de investigaciones periodísticas que, haciendo foco en actos de corrupción que involucraron a miembros del gobierno, del poder judicial y de los chaebols (conglomerados) coreanos, dan con una fundación de nombre MI-R a la que se destinaban fondos, producto de estos entramados delictivos, presuntamente, para estar a disposición de Park cuando concluyera su mandato. El periódico Hankyoreh ubicó a Choi como la «dueña» de esta fundación y hubo quien sostuvo que el hobby favorito de Choi era cambiar los discursos de la Presidente. Para probarlo, la tablet de Choi cayó en manos de un canal de televisión por cable -no está claro aún cómo la consiguieron, pues hay varias versiones- y se pudieron apreciar correcciones a discursos, incluyendo uno de gran sensibilidad relacionado con la posición de Park ante una eventual unificación con Corea del Norte.

Como fichas de dominó cayendo en cadena, todos los días aparecía un nuevo personaje implicado en el escándalo. La presidenta de la prestigiosa universidad Ewha que debió renunciar ante la denuncia de haber impartido un trato preferencial a la hija de Choi; el director Cha Eun-taek, famoso, entre otros, por haber dirigido video clips de Psy y varios representantes de la industria de entretenimientos por haberse beneficiado de fondos públicos; los chaebols SK y Lotte por pagos a la fundación de Choi; entre otros. A la historia se sumaron especulaciones sobre la relación íntima entre Park y el padre de Choi, conjeturas y relacionamientos acerca de la visión religiosa de Choi y situaciones del gobierno de Park asociadas a prácticas de culto y rumores sobre la relación de Park con el ex marido de Choi.

Los ciudadanos no tardaron en manifestarse, las calles de Seúl se colmaron de velas bajo la consigna «que renuncie Park Geun-hye» y el sentimiento recurrente entre los asistentes, manifestado ante las cámaras de TV fue la vergüenza y la decepción. Aunque acostumbrados a una corrupción endémica, pues ningún gobierno se retiró sin denuncias e investigaciones, esta vez los coreanos se mostraron decididos a no dejar pasar el acontecimiento y a reclamar el fin del gobierno de Park.

La oposición política tomó la posta y la responsabilidad de dar desenlace a tamaño escándalo. El martes pasado Park ofreció a la Asamblea Nacional acortar su mandato a cambio de la aceptación de condiciones para una salida «ordenada» del gobierno. Los tres mayores partidos de la oposición rechazaron la oferta y se comprometieron a impulsar la moción de impeachment, aún cuando no cuentan con mayoría parlamentaria para su aprobación y deben buscar el aval de asambleístas críticos del partido de Park.

Más allá de que, seguramente, habrá estrategias políticas involucradas en la decisión de seguir adelante con el impeachment, es importante destacar que éste es el único mecanismo constitucional establecido para la remoción de presidentes y es una muestra de respeto y salud institucional el que los partidos opositores encausen los reclamos ciudadanos a las disposiciones constitucionales. Habrá que espera a la votación para continuar observando los caminos de la crisis.

Bárbara Bavoleo
Coordinadora
Centro de Estudios Coreanos
IRI – UNLP

Referencias

[1] Apodo con el que se la denominó entre 2004 y 2006 tras varias victorias electorales de su partido, el

Saenuridang

[2] https://wikileaks.org/plusd/cables/07SEOUL2178_a.html