“¿Por qué necesitarías valor para decir la verdad?”. Eso manifestó la reconocida jurista internacional Navanethem “Navi” Pillay luego de enterarse de que había sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2026. La noticia la encontró en la histórica Sala 600 del Palacio de Justicia de Núremberg, Alemania, escenario de los Juicios de Núremberg (1945-1946) contra los líderes de la Alemania nazi. Momentos después del llamado del Comité Noruego del Premio Nobel, Pillay dedicó el premio a las víctimas de los crímenes internacionales (BBC, 2026).
De ascendencia tamil, Navanethem Pillay nació en septiembre de 1941 en Clairwood, Durban, Natal (actualmente KwaZulu-Natal), Sudáfrica. Criada durante el apartheid sudafricano, obtuvo su título de grado en derecho de la Universidad de Natal y fue la primera mujer racializada en la provincia de Natal en abrir su propio estudio jurídico. Desde sus comienzos, defendió a activistas antiapartheid en el país. En 1971, representó a diez miembros de la NEUM (Movimiento de Unidad No Europea) que habían sido acusados bajo la Ley de Terrorismo sudafricana. Años después, en 1982 obtuvo su maestría en derecho y en 1988 su doctorado en ciencias jurídicas, ambos por la Universidad de Harvard, Estados Unidos (South African History Online, 2026).
En 1995, Pillay fue nombrada jueza interina en la Corte Suprema de Sudáfrica y, asimismo, elegida por la Asamblea General de las Naciones Unidas como jueza del Tribunal Internacional para Ruanda, donde ejerció la presidencia durante ocho años (1999-2003). En ese rol, tuvo un papel fundamental en la jurisprudencia sobre la violación como genocidio, así como en cuestiones de libertad de expresión y propaganda de odio (South African History Online, 2026).
En febrero de 2003, Pillay fue elegida para integrar el primer cuerpo de jueces de la historia de la Corte Penal Internacional (CPI). Fue asignada por un período de seis años, pero en 2008 renunció para ocupar el cargo de Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, bajo el liderazgo de Ban Ki-Moon (South African History Online, 2026), puesto que ocupó hasta 2014. En una entrevista para SWI en 2023, la jueza dijo que el trabajo en Naciones Unidas no fue solo el esfuerzo de un individuo, sino de todo un equipo dedicado y entrenado. También enfatizó su particular orgullo por lo que hizo para luchar contra la discriminación, por ejemplo, en derechos LGBTI. (Crawford, 2023).
Después de dejar el cargo, siguió participando activamente en iniciativas internacionales relacionadas con los derechos humanos, la igualdad y la promoción de la justicia internacional. Desde 2019, Pillay participa como jueza ad hoc en el caso Gambia c. Myanmar ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en la que se determina si Myanmar violó la Convención contra el Genocidio respecto a la población rohingya (Naciones Unidas, 2019).
Durante su gran trayectoria como jurista internacional, Pillay hizo grandes contribuciones a la comprensión del crimen de genocidio y al fortalecimiento institucional del derecho internacional. En particular, aportó ideas clave para entender la intención genocida, definió la violación y la entendió como constitutiva del genocidio cuando se comete con la intención de destruir al grupo, afirmó que quienes controlan los medios son responsables de sus consecuencias y sostuvo que todos los Estados deben usar los medios razonablemente a su alcance para impedir un genocidio.
Ahora bien, sus aportes más recientes fueron sus conclusiones sobre la ocupación ilegítima del Territorio Palestino y los crímenes internacionales cometidos en el territorio. En 2021, la jurista Pillay fue designada también como Presidenta de la Comisión de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel (OACNUDH, 2022), cargo que ocupó hasta noviembre de 2025 (Boston Globe, 2025). Esos años de trabajo, Pillay contribuyó sustancialmente a las investigaciones sobre violaciones concretas en la región palestina (OACNUDH, 2025c).
Su primer informe de junio de 2022 identificó la ocupación continuada y la discriminación contra los palestinos como las causas profundas de la inestabilidad y la prolongación del conflicto (OACNUDH, 2022). En octubre de ese mismo año, ante la Asamblea General, la Comisión concluyó que la ocupación es ilegal por su permanencia y por las políticas de anexión de facto. Recomendó además solicitar una opinión consultiva urgente a la CIJ (Noticias ONU, 2022).
Los informes de junio de 2024 fueron la primera investigación en profundidad de la ONU sobre el conflicto en Gaza. La Comisión concluyó que Hamás y otros grupos armados cometieron crímenes de guerra el 7 de octubre. También concluyó que Israel cometió crímenes de lesa humanidad: exterminio, asesinato, persecución por motivos de género contra hombres y niños palestinos, traslado forzoso y tortura y tratos inhumanos y crueles (Consejo de Derechos Humanos, 2024). En octubre de 2024, al presentar su informe sobre los ataques al sistema de salud y el trato a detenidos y rehenes, Pillay resumió su criterio y dijo que las atrocidades de una parte no justifican las de la otra (Naciones Unidas, 2024).
En marzo de 2025, la Comisión volvió a emitir un nuevo reporte en el cual concluyó que Israel cometió actos genocidas mediante la destrucción sistemática de establecimientos de salud sexual y reproductiva (OACNUDH, 2025a). En junio, constató que más del 90% de las escuelas y edificios universitarios de Gaza fueron dañados o destruidos. Pillay advirtió entonces indicios crecientes de una campaña concertada para borrar la vida palestina en Gaza (Noticias ONU, 2025). En septiembre de 2025, la Comisión determinó que Israel cometió genocidio contra los palestinos de la Franja de Gaza. La jurista subrayó la responsabilidad de terceros estados, ya que ante signos claros de genocidio, la inacción equivale a complicidad. (OACNUDH, 2025b). Según el propio informe, Israel obstruyó las investigaciones de la Comisión y le impidió ingresar al Territorio Palestino Ocupado por Israel. Por su parte, Israel rechazó las conclusiones de la Comisión y su embajador ante la ONU en Ginebra, Danny Meron, sostuvo que los hallazgos eran selectivos, que el texto promovía una narrativa favorable a Hamás y que la acusación de intención genocida carecía de sustento (ICTJ, 2025).
Por todas las mencionadas contribuciones, el Comité de Noruega expresó que le otorga el Nobel de la Paz 2026 a “una persona que, con excepcional valentía e integridad, ha liderado el camino hacia un orden jurídico global más integral” y que “ha sido fundamental para garantizar que los crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio sean juzgados”. Sin embargo, es necesario comprender este premio en el actual tablero internacional de un mundo en crisis. El propio Comité Noruego expresó en su comunicado oficial que “las grandes potencias a menudo han eludido su responsabilidad” y que “los casos presentados en virtud del derecho internacional han arrojado resultados diferentes según quién sea el perpetrador y quién la víctima”. Agregó también que “en tiempos de desafíos existenciales —que incluyen más guerras y conflictos de los que el mundo ha visto en mucho tiempo— (…) el sistema de derecho internacional se encuentra bajo una presión enorme y sus instituciones están siendo atacadas” (Comité Noruego del Nobel, 2026).
Esta crítica a las grandes potencias provocó reacciones. Más allá de los dichos de Trump para arengar a su electorado, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) como institución. Se suma a las sanciones ya aplicadas contra los jueces de la CPI involucrados en lo que la gestión de Trump entiende como “el ataque ilegítimo contra Israel” (U.S. Department of State, 2026).
Estos hitos son síntomas de una transformación profunda del sistema internacional en la que el poder se disputa también en el campo del derecho. En este sentido, el premio llega en un momento de crisis global, en donde el orden jurídico construido a partir de 1945 muestra grietas difíciles de disimular. La guerra –híbrida– entre Estados volvió a ocupar el centro de la escena internacional y las grandes potencias se rearman. El Consejo de Seguridad permanece paralizado ante la crisis que debería contener, mientras que el Sur Global presiona para una reforma de las Naciones Unidas, en particular del Consejo, en las 81° sesiones de la Asamblea General. En ese escenario, premiar a una jueza internacionalmente reconocida por sus contribuciones en el conflicto en Palestina es una toma de posición por parte del Comité Noruego.
Sin embargo, cabe recordar que el Premio Nobel de la Paz de 2025 fue otorgado a María Corina Machado, cuya causa cuenta con el respaldo explícito de Washington. Meses después, Machado le entregó su medalla a Trump en la Casa Blanca, en un gesto que convirtió el premio en símbolo de alineamiento político. Un año después, el Comité premia a una jurista asociada a las instituciones que la misma gestión de Trump busca desmantelar. Esto podría leerse como una continuidad del Comité en su defensa de las instituciones de un orden internacional liberal –democracia en 2025 e instituciones jurídicas en 2026–. No obstante, también podría responder a una recalibración del Comité, que, tras ver su premio anterior absorbido por la lógica de las alianzas, buscó reafirmar su autonomía frente a Washington.
Este contraste entre los premios presenta distintas lecturas opuestas. Para quienes ven en las instituciones internacionales un freno a la política de poder, el premio es una reivindicación de los tribunales en el momento en que son más cuestionados. Para sus críticos, confirma que esas instituciones se convirtieron en actores políticos y que sus jueces ya no son árbitros, sino parte del juego de poder. Entre ambos extremos aparece una tercera lectura, extendida en el Sur Global, que sostiene que el derecho internacional no es ni neutral ni inútil, sino un terreno de disputa, aplicado con más rigor a los débiles que a los poderosos y, a la vez, cada vez más utilizado por Estados periféricos para plantear reclamos que las potencias preferirían evitar. El Nobel de la Paz 2026 vuelve visible esa tensión.
Abundio Martín Gadea
Secretario
Departamento de Derecho Internacional
IRI-UNLP
Referencias
BBC News Mundo. (2026, 9 de octubre). Quién es Navi Pillay, la jurista sudafricana ganadora del Nobel de la Paz: “Lo dedico a los sobrevivientes del crimen internacional”. https://www.bbc.com/mundo/articles/cm78pw5qwy38o
Boston Globe. (2025, 15 de julio). UN-backed team focusing on human rights in Palestinian areas announces resignations. The Boston Globe. https://www.bostonglobe.com/2025/07/15/world/un-backed-team-focusing-human-rights-palestinian-areas-announce-resignations
Comité Noruego del Nobel. (2026, 9 de octubre). The Nobel Peace Prize 2026 [Comunicado de prensa]. NobelPrize.org. https://www.nobelprize.org/prizes/peace/2026/press-release/
Consejo de Derechos Humanos. (2024, 14 de junio). Informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel (A/HRC/56/26). Naciones Unidas. https://digitallibrary.un.org/record/4051243
Crawford, J. (2023, 3 de noviembre). Navi Pillay: An intrepid fighter for rights and equality. SWI swissinfo.ch. https://www.swissinfo.ch/eng/politics/navi-pillay-an-intrepid-fighter-for-rights-and-equality/48382550
EL PAÍS. (2026, 9 de octubre). Navi Pillay, Nobel de la Paz 2026: “Si siguen aplaudiendo tendré que compartir con Trump” [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Ha7M2ZSZyD0
International Center for Transitional Justice. (2025, 16 de septiembre). Gaza: Top independent rights probe alleges Israel committed genocide. https://www.ictj.org/latest-news/gaza-top-independent-rights-probe-alleges-israel-committed-genocide
Naciones Unidas. (2019, 10 de diciembre). ICJ / Gambia vs Myanmar [Video]. UNifeed, Biblioteca Audiovisual de las Naciones Unidas. https://media.un.org/avlibrary/en/asset/d251/d2512341
Naciones Unidas. (2024, 30 de octubre). Tercera Comisión de la Asamblea General [Cobertura de reuniones, GA/SHC/4422]. https://press.un.org/en/2024/gashc4422.doc.htm
Noticias ONU. (2022, 20 de octubre). Israeli occupation of Palestinian territory illegal: UN rights commission. https://news.un.org/en/story/2022/10/1129722
Noticias ONU. (2025, 10 de junio). Israel’s destruction of Gaza education and cultural sites amount to war crimes: UN inquiry. https://news.un.org/en/story/2025/06/1164191
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. (2021, 22 de julio). President of Human Rights Council appoints members of Commission of Inquiry on Occupied Palestinian Territory [Comunicado de prensa]. https://www.un.org/unispal/?p=255921
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. (2022, 7 de junio). Commission of Inquiry on the Occupied Palestinian Territory, including East Jerusalem, and Israel, issues first report [Comunicado de prensa]. https://unric.org/it/primo-rapporto-della-commissione-dinchiesta-sui-territori-palestinesi-occupati/
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. (2025a, 13 de marzo). “More than a human can bear”: Israel’s systematic use of sexual, reproductive and other forms of gender-based violence [Comunicado de prensa]. https://www.un.org/unispal/document/report-of-commisison-of-inquiry-opt-13march2025/
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. (2025b, 16 de septiembre). Israel has committed genocide in the Gaza Strip, UN Commission of Inquiry finds [Comunicado de prensa]. https://www.un.org/unispal/document/israel-has-committed-genocide-in-the-gaza-strip-un-commission-finds-16sep25/
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. (2025c, 28 de octubre). Statement by Navi Pillay, Chair of the Commission of Inquiry, to the General Assembly Third Committee. https://www.un.org/unispal/document/statement-by-navi-pillay-28oct25
South African History Online. (2026, 9 de octubre). Navanethem (Navi) Pillay. https://sahistory.org.za/people/navanethem-navi-pillay
U.S. Department of State. (2026). ICC Sanctions. https://www.state.gov/icc-sanctions