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Dinámicas de otro conflicto urgente: Paquistán-Afganistán

En paralelo a la operación “Furia Épica” que encuentra a Estados Unidos e Israel en contra de Irán (con su ataque inicial el 28 de febrero de 2026), se da también un enfrentamiento entre Afganistán y Paquistán, que registra una intensidad que no tiene precedentes entre ambos.

Sin embargo, cabe señalar que los motivos del enfrentamiento no son nuevos. De inicio, el tema de la frontera ha causado siempre tensiones y ambos países tienen la pretensión de incorporar a la población de la etnia pashtún (que está dividida por líneas familiares, clánicas y tribales, pero constituye una nación de base étnica) en las fronteras de sus territorios estatales. Así, Afganistán no reconoce la frontera con Paquistán, dada por la Línea Durand, establecida en 1893[1]. Cabe recordar aquí que Afganistán fue el único país que votó en contra de la adhesión de Paquistán a las Naciones Unidas (en tanto no podía reconocer  a la Provincia Fronteriza del Noroeste –antigua división administrativa de la India británica, de población mayoritaria pashtún- como parte de Paquistán)[2]. La existencia de poblaciones de origen pashtún en estos distintos países alimentó (y alimenta) la idea de un “Pashtunistán”, que permitiría unirlas.


Fuente: reddit

Es pertinente también considerar el temor de Paquistán de un acercamiento entre Afganistán e India, que implicaría que quedara “atrapado” entre ambos. En ese “triángulo rival”, Paquistán avisora  la buena relación de los otros dos países como una amenaza estratégica para su seguridad y de hecho, acusó a la India de haber ”penetrado” actualmente el liderazgo talibán y señaló ese supuesto hecho como el motivo de la escalada militar reciente con Afganistán[3].

Finalmente, resulta necesario tener presente el apoyo paquistaní a los primeros islamistas afganos (para contrarrestar el etnonacionalismo afgano-pashtún), a quienes armó, del mismo modo que a los talibanes, durante la guerra de Afganistán y cuya dinámica parece haberse vuelto en su contra[4].

La apuesta islamista y el factor balochi

Para buscar frenar el irredentismo afgano y pashtún, Paquistán apoyó a islamistas afganos que se movilizaban contra el régimen de Mohammad  Daoud Khan en su país (que durante la década del 70 del siglo XX, apoyó tal irredentismo), entre ellos,  quienes  se convertirían en los líderes de la yihad antisoviética, que habrían de recibir entrenamiento militar en Paquistán (con apoyo de Arabia Saudita y Estados Unidos). Tras la retirada soviética, Paquistán apoyó la toma del poder por parte de los talibanes, esperando ganar  “profundidad estratégica” en Afganistán, con una mayor influencia sobre el nuevo gobierno, que la India. Los talibanes llegaron efectivamente al poder en 1996, con la ayuda de la Dirección de Inteligencia Inter-Servicios (ISI) de Paquistán, aunque en oposición a las expectativas paquistaníes, resistieron su influencia, reafirmando su negativa a reconocer la línea Durand como frontera internacional.

El apoyo de Paquistán a los talibanes, deterioraba su propia imagen a nivel internacional (ha sido acusado por diversos países, de proteger a grupos terroristas en su territorio) y tras el atentado a las Torres Gemelas en 2001, esa situación se tornó aún más difícil, en cuanto Afganistán protegía a Al Qaeda, al tiempo que Estados Unidos exigía que Paquistán apoyara sus ataques a ese grupo. Frente a ese dilema, Paquistán mantuvo su relación con los talibanes, pero también entregó a Estados Unidos a varios responsables de Al Qaeda y persiguió a determinados grupos islamistas. Esa dinámica terminó derivando en que los grupos islamistas de las zonas tribales de la región pashtún, crearan en 2007 el Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), que a su vez juró lealtad al mulá Mohammad Omar, fundador y líder supremo de los talibanes en Afganistán, fallecido en Paquistán en 2013. Paquistán siguió proporcionando información sobre ese grupo para ataques estadounidenses sobre él, mientras el TTP amplió sus atentados en suelo paquistaní, lo que a su vez motivó una cruenta respuesta de  las fuerzas represivas paquistaníes entre 2013 y 2015[5].

A pesar de todo ello, Paquistán continuó apoyando a los talibanes para que volvieran al poder, dado que gobernantes sucesivos de Afganistán,  los presidentes Hamid Karzai (entre 2002 y 2014) y Ashraf Ghani (entre 2014 y 2021, derrocado por los talibanes), dieron lugar a  una creciente presencia de India en el país y su avance en el desarrollo del puerto de Chabahar (en 2016, Irán, India y Afganistán firmaron un acuerdo económico trilateral para el desarrollo del puerto de Chabahar, en el sureste de Irán, componente estratégico del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur -acuerdo firmado por Irán, India y Rusia en el 2000, que busca conectar Mumbai con Moscú-). Posteriormente, en 2015/2016, India decidió contribuir al fortalecimiento de la fuerza aérea afgana, a través de la donación de helicópteros de ataque; aprovisionamiento que se amplió entre 2018-2019, en el marco de una asociación India-Bielorusia[6].

Así, tras la retirada de Estados Unidos de Afganistán (2021) y una nueva vuelta al poder de los talibanes en ese país, Paquistán intentó nuevamente ejercer influencia sobre ellos, aunque volvió a encontrarse con su reticencia y no hubo ningún cambio en torno al reconocimiento de la frontera internacional entre ambos. Como respuesta, Paquistán empezó a vallar su frontera con Afganistán en 2017, tras diversos atentados, y las obras de la misma no se detuvieron ante la pandemia ni ante sus efectos. La barrera fronteriza consta de dos conjuntos de vallas de tela metálica, separadas por un espacio de 2 metros relleno de alambre de púas. La doble valla, de entre 3,6 y 4 metros de altura en ambos lados (pakistaní y afgano), suma además cámaras de vigilancia y detectores infrarrojos al tiempo que numerosos puestos de vigilancia a lo largo de la frontera. El tránsito transfronterizo solo se permite a través de 16 puntos de cruce designados oficialmente. Obviamente esa valla busca también cimentar la línea Durand como frontera[7]. De igual manera, Paquistán lleva a cabo una operación continua a gran escala, para repatriar a refugiados y migrantes indocumentados a Afganistán desde 2023, bajo el denominado Plan de Repatriación de Extranjeros Ilegales, estimándose que ya han retornado a más de un millón de afganos, que permanecieron en Paquistán por más de 40 años. La crisis humanitaria producida agrega el riesgo de que estos afganos deportados a su país de origen sean considerados allí también de manera negativa, también bajo el prisma de seguridad alegado por Paquistán para deportarlos, junto a la no legalidad de su situación[8]. Paralelo a lo mencionado, se dio también una represalia económica por parte de Paquistán, mediante el cierre de pasos como Torkham y Chaman, que provocó una baja del 53% en el comercio bilateral a inicios de este 2026, alterando también el acceso de Afganistán al puerto de Karachi, en el marco del Acuerdo Comercial de Tránsito entre Afganistán y Pakistán. Ante ello, Afganistán  buscó alternativas a través de Irán e incluso buscó colaboración china para reducir la dependencia (China incluso señaló haber estado mediando entre ambos países, por medio de “sus propios canales”, en pos de reducir las tensiones entre ellos).

En 2025, como es conocido, se produjo una escalada militar entre ambos países. En octubre de ese año, Paquistán lanzó una operación militar contra el líder del TTP, Noor Wali Mehsud, que implicó una represalia afgana, a través del ataque de puestos del ejército paquistaní en la frontera, al tiempo que nuevas acciones militares de ambos países. En dichas instancias, Qatar y Turquía mediaron para iniciar las conversaciones y se logró una tregua entre ambos[9]. Sin embargo, en febrero de 2026, hubo un atentado a una mezquita chiíta en Islamabad (sumado a otros ataques), reivindicados por una rama del Estado Islámico, Estado Islámico- Provincia Khorasan (EI-K), creada en 2015 a partir de un grupo de combatientes reclutados por el TTP para luchar en Siria, que además recibió  ayuda de parte del movimiento talibán paquistaní[10]. A partir de 2016, llevó a cabo operaciones terroristas dirigidas principalmente contra Paquistán y algunas  minorías en su territorio como los hazara (minoría chiíta, asentada especialmente en Quetta, capital del Balochistán paquistaní). A consecuencia de lo mencionado, el ejército paquistaní realizó ataques aéreos contra los campos de entrenamiento del TTP y del EI-K, con la consiguiente respuesta afgana sobre puestos militares paquistaníes. Posteriormente, Paquistán lanzó la operación “Ghazab Lil Haq”, que implicó el anuncio del ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, de declaración de guerra a Afganistán, lo cual no solamente implicó el ataque a sitios militares sino por primera vez, a centros urbanos, también[11].

Por lo demás, a todo lo mencionado es preciso sumar también el irredentismo balochi, que tiene expresiones tanto en Irán (Jaysh al-Adl es un grupo suní con tendencias yihadistas, que desde 2010 ha realizado ataques contra las autoridades iraníes), como en Paquistán (el Ejército de Liberación de Balochistán actúa hace muchos años en este país y a pesar de la dura represión gubernamental ha conseguido articular bastante poder; de hecho, Paquistán acusó a India de haber infiltrado agentes, que propician el separatismo) y Afganistán (aunque la población balochi en este país es pequeña, se  concentra al sur, en la provincia de Nimroz, con presencia también en Helmand, Herat y Kandahar y comparte las aspiraciones de la población balochi en los otros dos países). Subyace a lo mencionado la ambición de un Balochistán independiente (de hecho, en mayo de 2025, Mir Yar Baloch declaró la independencia de Baluchistán respecto a Paquistán, instando a su reconocimiento).

Consideraciones finales

Tomando en cuenta los antecedentes mencionados y los temores de Paquistán en torno a no quedar atrapado entre países, cuya posible buena relación considerase un peligro para su seguridad, la visita del ministro de Asuntos Exteriores afgano, Amir Khan Muttaqi, a la India, en 2025 (que implicó el anuncio del fortalecimiento de lazos económicos y la reapertura de la embajada india en Afganistán), parece haber determinado un punto de inflexión, en la medida en que el conflicto afgano-paquistaní fue escalando.

Sumado a ello, cabe tener presente el interés de Irán de reducir el alcance paquistaní sobre el gobierno afgano (para seguridad de su propio entorno y una mejor relación con Afganistán) y el peligro de la escalada de ambos conflictos en paralelo, considerando la porosidad de las fronteras, los efectos disruptivos sobre Paquistán, Irán y Afganistán y el consecuente impacto de inestabilidad e inseguridad regionales.

Por lo demás, se ha difundido también el acercamiento entre Paquistán y Arabia Saudita, que, tras el ataque israelí contra Qatar en septiembre de 2025 (teniendo como objetivo el liderazgo de Hamas y que constituyó el primer ataque a Qatar por parte de Israel, causando grandes tensiones), derivó en la firma entre ambos de un pacto de defensa, por el cual una agresión a uno de ellos, será considerada una agresión hacia ambos –proveyendo Paquistán el paraguas nuclear-. Esto se produce al mismo tiempo que India se acerca a  los Emiratos Árabes Unidos (durante la visita de su presidente, jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, a la India, en enero de 2026, ambos gobiernos firmaron una «Carta de Intenciones para una Asociación Estratégica de Defensa bilateral», que prevé trabajar para concluir un acuerdo marco para la Asociación Estratégica de Defensa y ampliar la cooperación en defensa en diversas áreas, sumado a importantes acuerdos económicos que convertirán a UAE en el segundo proveedor de gas licuado de la India) y a Israel (el primer ministro indio, Narendra Modi realizó una visita oficial a ese país-25/26 de febrero de 2026-, de la cual resultó la firma de 16 Memorandos de Entendimiento, incluyendo en ellos la consideración de tecnología para defensa y elevando la relación bilateral a una “Asociación Estratégica Especial”).

Asia Occidental se convierte así en otro escenario alcanzado por la disputa entre India y Paquistán. Mientras Paquistán crece a través de su asociación con Arabia Saudita y se dispone a unirse a la Fuerza Internacional de Estabilización en Gaza, India espera fortalecer su presencia en esa región a través de la Asociación Estratégica de Defensa con Emiratos Árabes Unidos. Por otro lado, Asia Occidental constituye un escenario energético muy relevante para los intereses indios, al tiempo que alrededor de 9 millones de emigrados procedentes de India viven en la región y reportan muy importantes remesas a su país de origen.

Lo que torna especialmente sensibles los movimientos de estos países es que ello se da en un marco mayor de asociaciones, que parecen empezar a componerse: por un lado, Israel, Grecia y Chipre (estos tres firmaron ya un nuevo Plan de acción militar conjunta, intensificando ejercicios aéreos y marítimos en el Mediterráneo oriental desde este año; dinámica que también señala intereses energéticos y de corredores económicos comunes), a los que podría unirse Emiratos Árabes Unidos, como una respuesta a lo que se ha denominado una «OTAN islámica» (posible asociación entre Turquía, Paquistán y Arabia Saudita), donde la primera pareciera buscar salvaguardar los intereses energéticos y la seguridad marítima del Mediterráneo oriental frente a una creciente influencia paquistaní y turca. Actores de ese escenario buscan sumar a la India como actor del mismo, vinculando los intereses en el Mediterráneo con los del Indopacífico y los corredores económicos implicados (de hecho, el primer ministro israelí, Netanyahu, aludió a la creación de una “Alianza Hexagonal” contra facciones islámicas radicales, que incluiría a la India –cosa que ese país no respondió públicamente-, dos días antes de la ya mencionada visita del primer ministro Modi a Israel). De todo lo considerado se desprende claramente que la complejidad de las posibilidades que se abren interpela gravemente, en principio, la seguridad de la región, amenazando con una extensión mucho mayor.

Lía de la Vega
Secretaria
Sergio Cesarín
Integrante
Cátedra de India
(IRI-UNLP)

Referencias

[1] Saikal, A. (6 de mayo de 2010). Afghanistan and Pakistan: The Question of Pashtun Nationalism? Journal of Muslim Minority Affairs, 30(1), 5-17

[2] Gartenstein-Ross, D. y Vassefi, T. (22 de febrero de 2012). The Forgotten History of Afghanistan-Pakistan Relations. Yale Journal of International Affairs. https://www.yalejournal.org/publications/the-forgotten-history-of-afghanistan-pakistan-relations

[3] Hussain, A. (5 de noviembre de 2025). Why is Pakistan making India a key figure in its dispute with the Taliban? Al-Jazeera. https://www.aljazeera.com/news/2025/11/5/why-is-pakistan-making-india-a-key-figure-in-its-dispute-with-the-taliban

[4] Taj, F. (12 de septiembre de 2023). Why does Pakistan support Islamist groups in Afghanistan? Norwegian Centre for Humanitarian Studies. https://www.humanitarianstudies.no/

[5] ACLED: An Armed Conflict Location and Event Dataset (6 de octubre de 2025). The battle for the borderlands: The Tehreek-i-Taliban Pakistan challenges the state’s control. ACLED. https://acleddata.com/report/battle-borderlands-tehreek-i-taliban-pakistan-challenges-states-control

[6] (6) Gady, F. S. (16 de octubre de 2019). India Delivers 2 More Mi-24V Attack Helicopters to Afghanistan. The Diplomat.

[7] Basit, A. (25 de febrero de 2021).  Pakistan-Afghanistan border fence, a step in the right direction. Al Jazeera. Opinion. https://www.aljazeera.com/opinions/2021/2/25/the-pak-afghan-border-fence-is-a-step-in-the-right-direction

[8] Human Rights Watch (19 de marzo de 2025). Pakistan: Forced Returns Expose Afghans to Persecution, Destitution. Human Rights Watch. https://www.hrw.org/news/2025/03/19/pakistan-forced-returns-expose-afghans-persecution-destitution

[9] Regencia, T. y News Agencies (19 de octubre de 2025). Afghanistan, Pakistan agree to immediate ceasefire after talks in Doha. Al Jazeera. https://www.aljazeera.com/news/2025/10/19/afghanistan-pakistan-agree-to-immediate-ceasefire-after-talks-in-doha

[10] Eggink, K. (12 de enero de 2024). ICCT Snapshot: Islamic State – Khorasan Province. The International Centre for Counter-Terrorism (ICCT). https://icct.nl/publication/icct-snapshot-islamic-state-khorasan-province

[11] Jamal U. (11 de marzo de 2026). Pakistan declares “open war” on Afghanistan: Implications for the región. Eurasianet. https://eurasianet.org/pakistan-declares-open-war-on-afghanistan-implications-for-the-region