La economía vietnamita es, en los últimos años, una de las de mayor crecimiento del mundo, con una fuerte expansión de la industria y las exportaciones. Por las características de su modelo necesita mantener buenas relaciones con sus socios económicos, especialmente con los dos principales, Estados Unidos y China.
En 2026, la economía vietnamita será una de las de mayor crecimiento, con un 7% de aumento del PBI, por encima de China, India y otros países asiáticos. En los últimos quince años, el período 2011-2025, la tasa de crecimiento promedio anual fue del 6,2%, cercana a la de China y también por encima de la de India y otros vecinos de Asia.
Este crecimiento se debe a la expansión de la industria y las exportaciones. La industria avanza por encima del promedio del PBI, a un 9% anual. Un dato destacado de esta evolución es la aparición de los vehículos eléctricos VinFast –autos, motos y ómnibus– producidos por la empresa vietnamita Vingroup, que están entre los más vendidos en el mercado local y también se exportan.
Las exportaciones también crecieron impetuosamente, aumentando en lo que va del siglo más que las de China o India y llegando el año pasado a u$s475.000 millones. Están formadas principalmente por productos manufacturados destinados a ser ensamblados y reexportados, y generan un importante superávit comercial. Sus principales clientes son Estados Unidos y China.
La economía muestra, paralelamente, algunos aspectos de vulnerabilidad: en primer lugar, sus exportaciones equivalen al 90% del PBI (31% en Asia y el Pacífico y 26% en América Latina) por lo que depende de que sus mercados se mantengan abiertos.
Por otra parte, su industria y sus exportaciones dependen de la inversión extranjera, que generan las tres cuartas partes de las ventas externas y una buena porción de ellas provienen de China y otros países asiáticos.
En este contexto, el pragmatismo y las buenas relaciones con sus principales socios económicos, son requisitos existenciales para Vietnam.
Esto cuenta para la relación con Estados Unidos, aun cuando ese país invadió y bombardeó Vietnam durante una década, y con China, a pesar de que esta se asoció con el invasor, invadió a su vez Vietnam en 1979 y actualmente tiene una política de ocupación unilateral en el Mar del Este, según la denominación vietnamita, o de la China, según este país.
Por eso, como explicita la información oficial vietnamita, el país tiene una política exterior pragmática que promueve una vinculación diversificada y equilibrada entre las grandes potencias y, en función de esa política, tejió numerosas asociaciones con países de todo el mundo: es miembro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y tiene 14 asociaciones estratégicas integrales y 10 asociaciones estratégicas. En 2008 firmó una Asociación de Cooperación Estratégica Integral con China, en 2023 una Asociación Estratégica Integral con Estados Unidos y ese mismo año, un acuerdo de participación en la Comunidad de Futuro Compartido que forma parte de la política exterior china. En 2025 se convirtió en país socio de los BRICS.
Según Carl Thayer, especialista australiano en Vietnam, en los últimos años el país está adoptando una política exterior más confiada y proactiva, posicionándose gradualmente como una potencia media regional. En el Indo Pacífico lleva adelante una política estratégica flexible de asociación, sin alinearse con ningún lado, priorizando la seguridad nacional y regional, involucrándose en diferentes formas de cooperación para afrontar desafíos compartidos.
En el mismo sentido, Derek Grossman, de la Universidad del Sur de California, sostiene que, debido al actual clima geopolítico, Vietnam está cambiando sus prioridades de política exterior, tratando de reducir su sobredependencia de Estados Unidos y China y avanzando en una diplomacia de potencia media. La seguridad nacional de Vietnam, sostiene el analista, depende existencialmente de una diplomacia efectiva, especialmente cuando la competencia entre Estados Unidos y China amenaza con desestabilizar la región y poner en peligro los intereses nacionales de Hanoi.
Ese tipo de negociación pragmática se practicó recientemente con Estados Unidos a partir de que, en abril de 2025, el gobierno de Donald Trump impuso aranceles de un 46% a las importaciones desde Vietnam. Luego de arduas negociaciones, en julio de 2025, ambos países llegaron a un acuerdo por el cual los aranceles se rebajaron al 20%, con un 40% para los productos que Estados Unidos considera de transbordo, para ser reenviados luego a ese país. Como contrapartida, Vietnam abrió totalmente su mercado a los productos estadounidenses.
Paralelamente, las relaciones con China siguieron estrechándose. En 2023 y 2025 Xi Jinping visitó Vietnam y en abril de este año, el presidente vietnamita To Lam visitó China durante cuatro días, se entrevistó con Xi Jinping y los países firmaron numerosos acuerdos. Las agendas diplomáticas mutuas se centran en el comercio agrícola, las cadenas de suministro, la alta tecnología y las energías limpias.
Finalmente, Vietnam participa, como miembro de la ASEAN en el Primer Plan Estratégico 2026-2030 de la Comunidad Económica de la Asociación (AEC), el cual, según el subsecretario del Departamento de Comercio e Industria de Filipinas, el país anfitrión, “intenta buscar aquí soluciones a mediano y largo plazo para reforzar la seguridad energética y la resiliencia regional frente a las incertidumbres globales”.
Julio Sevares
Integrante
Departamento de Relaciones Económicas Internacionales
IRI.UNLP