Día de los Intereses Argentinos en el Mar

Día de los Intereses Argentinos  en el Mar

16  de Julio de 2020


En el año 2003 el Congreso Nacional sancionó la Ley 25.860 que declaró al 16 de julio como el «Día de los Intereses Argentinos en el Mar», en reconocimiento de los importantes aportes en la materia realizados por el vicealmirante Segundo R. Storni (1876-1954), quien reivindicó nuestros derechos sobre la Plataforma Continental Argentina y todos sus recursos, impulsó el desarrollo de la industria naval y fue uno de los fundadores del Instituto Oceanográfico Argentino de Mar del Plata. Asimismo impulsó el interés de promover un sistema de transporte marítimo nacional y el desarrollo de la industria pesquera. En el año 1916 publicó su libro «Intereses Argentinos en el Mar», en el que advertía a los argentinos sobre la importancia del mar para el desarrollo nacional y que resulta aún una obra de consulta en su materia. En 2008 la Ministra de Defensa Nilda Garré dispuso mediante la Resolución N° 1.103/08 que el astillero de la Armada de la República Argentina hasta ese entonces denominado Manuel Domecq García recibiera el nombre de «Almirante Segundo R. Storni» en su homenaje.

Sin embargo más de un siglo antes que Storni y hace más de doscientos años, uno de los héroes máximos de nuestra independencia, Manuel Belgrano, ya nos advertía desde su puesto en el Consulado de Buenos Aires y cuando aún dependíamos políticamente de la metrópoli española que «toda nación que deja para otra una navegación que podría llevar a cabo disminuye sus fuerzas en relación a las de sus rivales», agregando: «aún cuando un pueblo no fuera comerciante ni conquistador, es imposible concebir que pudiese conservarse sin marina». También decía Belgrano: «Un Estado sin pesca, nada puede sobre el mar».

De la misma manera que el virrey Cisneros, los distintos gobernantes que le sucedieron no supieron escuchar las sabias palabras de Manuel Belgrano y la República Argentina terminó dependiendo de la flota mercante británica para colocar sus productos en Europa, cediéndole a Gran Bretaña la logística, precio del flete y créditos financieros de su comercio exterior.

Con el tiempo las palabras de Segundo R. Storni fructificaron y la argentina contó con una flota mercante nacional, desarrolló una importante industria naval y hasta una industria pesquera nacional que creó trabajo genuino en muchas ciudades costeras, especialmente en la ciudad de Mar del Plata, la que entró en crisis en la década de los 70 del siglo pasado y aún no ha podido recuperarse, limitándose las autoridades argentinas de los últimos cuarenta años a la concesión de licencias pesqueras a flotas extranjeras y a ver en el mar una simple fuente de recursos recaudatorios. Asimismo, durante la década de los 90 asistimos a la liquidación de nuestra flota mercante y a la desarticulación de buena parte de nuestra industria naval.

A 204 años de la declaración de nuestra independencia «de la metrópoli española y de toda otra dominación extrajera» la República Argentina se encuentra en una situación de vulnerabilidad similar a la de los tiempos fundacionales. Con más de 4.000 kilómetros de costa sobre el Atlántico Sur, con una extensa zona económica exclusiva y una de las plataformas continentales más extensas del mundo reconocidas por la Convención sobre el Derecho del Mar de la Organización de las Naciones Unidas, el país observa como flotas pesqueras de distintos países en desarrollo depredan sus recursos vivos marinos sin poder ejercer ningún poder de control por carecer de los medios necesarios, con el agravante de tener usurpados parte de estos espacios geográficos por las fuerzas militares del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, país que ejerce de facto el control de los mismos, vende licencias de pesca sobre los espacios usurpados y hasta pretende que la República Argentina reconozca su soberanía y lo considere un país ribereño.

Es indudable que este nuevo 16 de julio no tenemos nada que festejar pero puede servirnos para recordar las palabras de Manuel Belgrano y también las de Segundo R. Storni y darnos cuenta que si Portugal está pensando en desplegar una nueva estrategia marítima que ha denominado «Mar Portugal», si Francia ha creado un «Ministerio del Mar», si España tiene una «Subsecretaría de Pesquerías Lejanas», China y otros países asiáticos han creado flotas que pescan en todos los océanos del mundo y el Reino Unido se reinventa como un actor global en la industria pesquera, los argentinos tendríamos que comenzar a desechar ciertas frivolidades del momento en las que estamos extraviados y pensar en cosas realmente importantes para recuperar el tiempo perdido. Este no es un problema nuevo, ya el filósofo español José Ortega y Gasset durante la primera mitad del siglo pasado, sorprendido ante esta actitud displicente y de seudo cosmopolitismo del carácter argentino nos hizo una observación que hoy más que nunca mantiene su vigencia: argentinos, a las cosas.

Carlos Alberto Biangardi Delgado
Coordinador
Departamento del Atlántico Sur
IRI – UNLP

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