26 de marzo de 1991. A 30 años del Tratado de Asunción: Creación del Mercosur

26 de marzo de 1991. A 30 años del Tratado de Asunción: Creación del Mercosur

Luego de la histórica unión diplomática realizada por Raúl Alfosín y José Sarney en el año 1985 con la declaración de Foz de Iguazú, y con la adhesión de la República del Paraguay y la República Oriental de Uruguay, el 26 de marzo de 1991, cuatro líderes de los países vecinos del Cono Sur sellaron la unión que marcaría un antes y un después en la política exterior de la región.

Carlos Menem por la República Argentina, Fernando Collor de Mello por la República Federativa de Brasil, Andrés Rodríguez Pedotti por la República del Paraguay, y Luis Alberto Lacalle por la República Oriental del Uruguay, fueron firmantes del tratado que buscaría la eliminación de las barreras arancelarias entre los cuatro países, y que, en un futuro, se convertiría en el proyecto de integración regional más exitoso del bloque latinoamericano hasta la fecha.

El Mercosur, se construyó alrededor de los deseos de cooperación entre las dos potencias regionales, Argentina y Brasil, y puso en marcha una nueva era diplomática que fue caracterizada por la concordancia política y la búsqueda de prosperidad económica entre los países latinoamericanos. Si bien la unión fue constatada por estas dos potencias, junto a dos vecinos estratégicos, el organismo fue creciendo, pues contó posteriormente con la unión de otros integrantes del continente como Estados Asociados.

Por su parte, el proceso de adhesión como miembro pleno de Bolivia, empezado en 2012, se encuentra en vías de ratificación, pues aunque ha sido firmado por todos los miembros, la coyuntura de la región no ha permitido durante estos años terminar de realizar las gestiones correspondientes para la ponderación del Estado Plurinacional de Bolivia como un Estado Miembro.

Por otro lado, el caso de Venezuela, quien en el 31 de julio de 2012 había sido ratificado como un Estado Miembro del Mercosur, ha sido, como menos, controversial. Frente a las continuas muestras de que la ruptura del orden democrático era un hecho en la nación bolivariana, los Estados Miembros del organismo decidieron suspender la participación del mismo en el Mercosur el 5 de agosto de 2017. A día de hoy, la situación en el país vecino se torna cada vez más complicada, por ende, la previsión de su retorno como miembro pleno se vuelve imposible.

En la actualidad, la transformación de la política exterior latinoamericana, y los cambios circunstanciales en la coyuntura política de los distintos Estados Miembros, empezaron a denostar un posible traspié en el funcionamiento del Mercosur como organismo de integración regional. La diferencia de polos políticos vigente en Latinoamérica genera tensiones diplomáticas que imposibilitan continuar con la construcción de un proceso de integración regional profundo y efectivo, que ayude a limar las asperezas económicas, políticas y sociales entre los Estados de América del Sur, y que contribuyan, finalmente, a una mejora en el bienestar general de las poblaciones del continente.

Por otra parte, la discontinuidad de este proceso, genera el debilitamiento del continente como bloque diplomático a nivel mundial, imposibilitando el éxito de proyectos como el de Brasil de adhesión permanente al Consejo de Seguridad, o el sinfín de acuerdos económicos de envergadura planteados desde la visión de un continente atestado de recursos, pero imposibilitado de aprovecharlos.

Santiago Robles
Colaborador de la Red Federal de Historia de las Relaciones Internacionales (CoFEI)
Departamento de Historia
IRI – UNLP

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