La Unión Europea, la pandemia y la necesidad de ser protagonista en esta nueva etapa

La Unión Europea, la pandemia y la necesidad de ser protagonista en esta nueva etapa

Citar a Platón y trasladarlo a estos tiempos, podría resultar poco novedoso, pero su relato en la “Alegoría de las cavernas”, nunca es atemporal. En estos días  pareciera ser de la misma manera, en razón que la realidad que algunos ven no es la misma que se encuentra fuera de las cavernas.

Mientras en algunos medios de comunicación la noticia gira en torno a cuálesvacunas acepta la Unión Europea para poder ingresar a su territorio, qué requisitos contiene el nuevo pasaporte COVID o cómo avanza la apertura progresiva, luego de las restricciones obligatorias, todavía cientos de países del mundo esperan de,en base a la solidaridad de algunos privilegiados,poder comenzar a vacunar de manera masiva.

Hasta finales del mes de mayo África, uno de los continentes próximos a la Unión Europea (en adelante UE), reflejaba datos alarmantes respecto a la vacunación en razón de que tan sólo 2,1% de sus ciudadanos había recibido al menos, una dosis de la vacuna contra la COVID-19. “La verdadera realidad” puede comenzar a ser contrarrestada con la solidaridad por parte de la UE.

Volviendo al caso de África, que importa el 99% de sus vacunas, se puede entender la deficiencia que existe en torno a la distribución y producción de vacunas en todo el mundo. En estos tiempos que corren, se desechará la frase “sálvese quien pueda” por la simple razón que ningún país es ajeno a la peligrosidad y rápida expansión de este virus, con un nivel de mortalidad al cual no estamos acostumbrados.

Si bien es cierto, que no era necesaria la irrupción de la pandemia de COVID-19 para que se evidenciaran las diferencias que existen entre los continentes, podría ser éste, el puntapié inicial, para comenzar a acortar las desigualdades que existen, para impulsar el acceso igualitario a las vacunas. Por este motivo, es importante destacar el rol que ha tomado la UE.

Resultará preponderante que los actores mundiales con más influencia, haganun gestode grandeza, una demostración de colaboración y cooperación, que sean solidarios conquienes más lo necesitan ya que son siempre los mismos aquellos que se ven perjudicados frente a las crisis económicas, sanitarias y migratorias, y que jamás están ajenos a esos acontecimientos.

La demostración de colaboración y cooperación por parte de la UE -manifestada a través del objetivo de donar 100 millones de dosis a países de renta baja y media antes de finales de 2021, tal como se acordó en la última reunióndel Consejo Europeo-una señalpromisoriapor parte de la UE[1].

Las donaciones entre países dentro del bloque europeo son valoradas, pero no admiradas. Por tanto, la UE debe demostrar que estará al frente de este proceso inédito; este es el camino correcto, el que comienza a transitar.

El escenariomás resonanteradica enla participación de la UE en la iniciativa COVAX, cuyo objetivo principal es garantizar que cualquier persona en cualquier lugar del mundopueda recibir la vacuna de forma rápida, justa y equitativa. El mecanismo está integrado por 190 países, entre los cuales,los denominados autofinanciados son aquellos que disponen de mayores recursosy financian a los países denominados financiados.Cale remarcar queentre los 70 países que financian este fondo, se encuentra el bloque de la UE,Canadá, Sudáfrica yChina.En un primer momento Estados Unidos no quiso formar parte del mismo, pero sí lo hizo luego del arribo de JoeBiden a la Casa Blanca. Igual actitud adoptóRusia, que se mantuvo al margen, hasta que en marzo de este año, también se unió a la iniciativa.

Por su parte, Ghana fue el primer país beneficiario en el pasado mes de febrero, recibiendo las primeras 600.000 dosis. Hasta el momento se alcanzó la cifra de 70 millones de dosis distribuidas, lo cual marca una tendencia positiva en el reparto equitativo de las dosis. Sin lugar a duda que será un punto de inflexión o un punto de partida para comenzar a vislumbrar el acceso necesario en base a la solidaridad sobre el bien más preciado de la actualidad (la vacuna contra COVID-19), que significará un antes y un después en la manera en que toda la humanidad cuente con ella.

La solidaridad por parte de la UE respecto a la donación de vacunas, se enmarca en la preocupación que genera una pandemia de estas características, sabiendo que nadie estará a salvo hasta que todos lo estemos,y que la vacunación masiva en todo el mundoes la única salida posible que se pronostica ante este virus.

¿Los actores geopolíticos más influyentes serán capaces de observar la realidad fuera de las cavernas? Aquella realidad que compromete a todos los continentes, que desde hace más de un año marcó el cambio de estilo de vida y para la cual la única protección que existe es la vacuna. Los países que acceden a ella con cierta facilidad pueden continuar observando el reflejo de la realidad dentro de las cavernas, hasta con cierta comodidad si nos referimos a ese aspecto, pero los que no la adquieren de manera tan simple, la realidad fuera de las cavernas los sigue azotando fuertemente desde comienzos del año 2020.

Referencias:

[1] Según la OMS, alrededor de 40% de las vacunas administradas en todo el mundo, son producidas por la UE, la cual también ha exportado 240 millones de dosis a 90 países, aproximadamente la misma cantidad que se han utilizado dentro de ella.

Federico Rodríguez Erneta
Integrante
Departamento de Europa
IRI – UNLP

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