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A 80 años de Hiroshima: Memoria, paradiplomacia y nueva oleada de la doctrina de disuasión nuclear

En ocasión del 80° aniversario del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima, del 6 de agosto desde el Grupo de Estudios Espaciales y Nucleares del Instituto de Relaciones Internacionales (GEEyN IRI-UNLP) consideramos indispensable, en el marco de la conmemoración, hacer un ejercicio de análisis crítico. La memoria de Hiroshima no debería quedar fija como  monumento en un lugar del tiempo; es una dinámica compleja que a veces vuelve en oleadas cuando las circunstancias de una época la recontextualizan. Este momento es uno de esos momentos.

La bomba atómica sobre Hiroshima, fue un acontecimiento que inauguró la era de las armas nucleares, transformó la escala del daño posible en un conflicto bélico e introdujo la disuasión nuclear como mecanismo estratégico en la seguridad internacional, y aún como uno de los pilares del equilibrio de poder global.

En un contexto donde resurgen amenazas nucleares en diversos conflictos actuales, consideramos fundamental mantener presente la memoria histórica de los efectos devastadores de estas armas.

Nuestra perspectiva sobre este tema se encuentra marcada por la experiencia directa de la visita institucional que el IRI organizó en 2013. Gracias a un convenio gestionado previamente por nuestro Departamento de Asia y el Pacífico con la Universidad de Meiji, una delegación interdisciplinaria de docentes —que incluyó a profesores de las facultades de Ciencias Jurídicas y Sociales, Bellas Artes y Agronomía de nuestra UNLP, así como de la UBA— pudo recibir de primera mano una experiencia que nos quedó grabada en la memoria. Volvemos entonces a revisar esa vivencia y a reflexionar sobre cómo se elaboró una respuesta institucional en Japón, encontrando en la paradiplomacia un elemento activo para la propagación de una cultura de la paz contra cierto gigantismo al que pueden tender los conflictos sin resolverse.

Nuestro grupo cuenta con publicaciones y elementos informativos del mencionado Museo de la Paz de Hiroshima, obtenidos durante la visita institucional realizada, material que forma parte de los recursos académicos disponibles para investigación y docencia.

 

El instante nuclear

Esa visita nos permitió ver cómo el Museo Conmemorativo de la Paz de Hiroshima funciona como un catalizador permanente en la construcción de la memoria colectiva. Su estrategia curatorial, a nuestro entender, ancla la magnitud de la catástrofe en instalaciones que muestran con horror el instante preciso de la explosión. Paradigmática es la colección de relojes detenidos a las 8:15 AM. La Base de Datos de la Paz del museo nos permite hoy acceder a las historias individuales detrás de los objetos, como el reloj de pulsera de Akito Kawagoe (ID 3501-0003), una persona que sobrevivió a pesar de una herida grave en la arteria carótida, descubriendo al escapar que su reloj se había detenido, congelado, en el tiempo.

En 2015, la manecilla del reloj de bolsillo de Kengo Futakawa se rompió por deterioro natural. Ese hecho obligó al museo a tomar una decisión curatorial: reemplazar el original en la exhibición principal por una réplica de buena fidelidad para garantizar su preservación. Este dilema entre la autenticidad del objeto y la preservación de su narrativa es una de las tensiones en la gestión de un pasado traumático.

Nos produjo un impacto inmenso la «Sombra Humana Grabada en Piedra» (hitokage no ishi, ID 5102-0021). No se trataba de una «vaporización», sino de un «flash burn», a partir de la intensa radiación térmica que blanqueó la superficie de los escalones de granito del Banco Sumitomo, pero el cuerpo de esta persona sentada absorbió la energía, protegiendo brevemente la piedra que estaba debajo y dejando una «sombra». Este artefacto, trasladado al museo en 1971 para evitar su deterioro, nos deja claro la ausencia inmediata de la persona.

Memoria y paradiplomacia cívica: un archivo de activismo por el desarme

Una acción política continua de la ciudad de Hiroshima fue dejando con el tiempo un verdadero archivo de paradiplomacia administrado por la División de Promoción de la Paz del gobierno municipal. Desde el 9 de septiembre de 1968, como respuesta a un ensayo nuclear francés, la ciudad adoptó la política de enviar una carta de protesta formal al jefe de estado de cualquier país que realice una prueba de armas nucleares, incluidas las subcríticas. El objetivo declarado es «inhibir los esfuerzos para mejorar el rendimiento de las armas o desarrollar nuevas armas nucleares». Hasta mayo de 2024, se han emitido 615 de estas cartas. Un ejemplo reciente es la misiva enviada al presidente de Estados Unidos el 18 de mayo de 2024, que declara que la prueba «traiciona los deseos de los hibakusha» y exige la cancelación de futuros ensayos. Esto demuestra que Hiroshima es también un actor político que usa su autoridad moral para intervenir en el escenario global.

Memoria como disputa geopolítica

Como han señalado académicos como John Dower o Gar Alperovitz, la memoria de Hiroshima es un campo de batalla simbólico, donde la narrativa japonesa de la victimización choca con la justificación estratégica norteamericana. Esta falta de un consenso global sobre el significado del evento explica por qué la lección de Hiroshima, como el agua y el aceite, tiende a separarse de la conciencia política ante nuevas crisis que vuelven a traer el temor nuclear.

Hoy, una manifestación de esta separación de narrativas se desarrolla en varios puntos de conflicto.

Las manifestaciones de este fracaso en el aprendizaje son múltiples y son motivo para nuestra alarma como Humanidad. En el propio espacio geográfico del Este Asiático, el régimen de Corea del Norte representa una paradoja: a pesar de la cercanía con el epicentro de la catástrofe de Hiroshima, Pyongyang continúa con su programa de desarrollo de armas nucleares y misiles balísticos, utilizando la amenaza nuclear como pilar de su política exterior. Ni siquiera la proximidad física a la evidencia del horror garantizó la asimilación de sus consecuencias.

En este sentido, la retórica empleada por la Federación Rusa en el marco de su invasión a Ucrania con repetidas amenazas, sobre la posibilidad de utilizar su arsenal nuclear en el conflicto, no representan un mero recurso discursivo, sino una peligrosa degradación del «tabú nuclear» que ha regido las relaciones internacionales desde la Guerra Fría. Esta normalización de la amenaza como herramienta de coerción en un conflicto convencional constituye probablemente una de las regresiones más graves en materia de seguridad global.

En paralelo, una manifestación de esta separación de narrativas se desarrolla en Medio Oriente. La opacidad creciente que fue tomando el programa nuclear de Irán, sumada a una escalada de demostraciones de fuerza, amenaza los cimientos del Tratado de No Proliferación. Cada avance en el enriquecimiento de uranio acerca a un posible punto de inflexión que podría desatar una cascada de proliferación desde una de las regiones más volátiles. El riesgo del surgimiento de una nueva potencia militar nuclear, con las implicancias que ello conlleva, es quizá fruto del fracaso de los países que intervinieron en tratar de prevenirlo, y del fracaso en internalizar las lecciones que Hiroshima debería haber logrado en conciencia, llegando a la “obliteración” con la que presumió el Presidente estadounidense el resultado del bombardeo realizado por su aviación.

Nuestra región

Frente a este escenario, la trayectoria de Argentina y Brasil, con su proceso de nuclear rollback que cimentó el Mercosur, desde Pilcaniyeu en adelante, es desde Sudamérica, en nuestra opinión, un contraejemplo a resaltar de construcción de confianza regional.

Argentina mantiene una vocación histórica de promoción de la paz, como parte de un compromiso sostenido con la no proliferación y el uso exclusivamente pacífico de su tecnología nuclear. El gesto de apertura de Argentina en 1987 al invitar el presidente argentino Raúl Alfonsín al presidente brasileño José Sarney a la planta de Pilcaniyeu fue un hito en el camino hacia la cooperación bilateral en materia nuclear y constituyó uno de los cimientos del proceso de integración sudamericano que hoy conocemos como Mercosur.

En este contexto, valoramos especialmente el trabajo de organismos internacionales como el OIEA, hoy bajo la dirección del argentino Rafael Grossi, cuya labor diplomática en escenarios de riesgo nuclear demuestra la importancia de la supervisión internacional para la prevención de conflictos nucleares.

Desde el Grupo de Estudios Espaciales y Nucleares queremos transmitir de manera inequívoca nuestro compromiso con la No Proliferación y acercar un análisis de estas interconexiones.

Estudiar la memoria de Hiroshima en sus varias facetas —la personal que nos interpeló en nuestra visita, la curada por el museo y la activa en su paradiplomacia— es una herramienta indispensable para comprender y, en la medida de nuestras posibilidades, aportar a la resolución de los desafíos más urgentes para la paz y la seguridad internacional de nuestro tiempo.

 

Gabriel Chapunov
Coordinador
Grupo de Estudios Espaciales y Nucleares
IRI-UNLP

Lecturas recomendadas:

Sobre la experiencia del Museo de la Paz y sus artefactos

Lecturas recomendadas

Sobre la experiencia del Museo de la Paz y sus artefactos

Yoneyama, L. (1999). «Hiroshima Traces: Time, Space, and the Dialectics of Memory». University of California Press.

Zwigenberg, R. (2014). «Hiroshima: The Origins of Global Memory Culture». Cambridge University Press.

Naono, A. (2006). “Memories of Hiroshima: The Museum as a Space of Mediation”. Critical Asian Studies, 38(3).

Sobre la “Sombra Humana” y la representación visual del trauma

«Human Shadow Etched in Stone» – ficha oficial en Google Arts & Culture [ ] (https://artsandculture.google.com/asset/human-shadow-etched-in-stone).

Sobre la colección de relojes detenidos

Hiroshima Peace Memorial Museum, Peace Database: ficha del reloj de Akito Kawagoe [ ] (https://hpmm-db.jp/list/detail/?cate=artifact_en&search_type=detail&data_id=23425).

Artículo del Chugoku Shimbun sobre conservación y réplicas (2015) [ ] (https://www.hiroshimapeacemedia.jp/?p=54453).

Sobre las cartas de protesta

Archivo oficial de la Ciudad de Hiroshima, “Letters of Protest” [ ] (https://www.city.hiroshima.lg.jp/english/peace/1029856/index.html).

Carta del 18 de mayo de 2024 al presidente de EE.UU. [ ] (https://www.city.hiroshima.lg.jp/english/peace/1029856/1009921.html).