Demo Presentación 2026

Departamento de Medio Oriente

Presentación

Coordinadora: Ornela Fabani

Secretario: Said Chaya

Integrantes: Camila Farías
Mariano Gastón Criscenti
Amal Zeid Busleimán
Sofía Gómez Mansur
Mariel Esjaita
Lenny Favre
Julián Urain
Nathalie Farías Wybert
Sofía Alonso
María Domínguez Aumirall
Santiago Ott
Carlos Alejandro Nahas
Nicolás Jaimez Leguina
Axel Yamil Chiquiar
Cecilia Civallero
Leila Mohanna
Ignacio Rivas Plutman
Raúl Matías Nuñez
Franco Serrano
Juan Fresno
Noelia Vernengo
Ezequiel Ramoneda Rodrick
Mariette Lorduy Pulido
Bruno Roque Younes
Andrea Kessi
Gilberto Aranda
Zidane Zeraoui

Como todos los años, el Anuario del Departamento de Medio Oriente recoge los aportes de los integrantes de este nutrido espacio que en esta oportunidad se dedican a estudiar el devenir de una región que en los últimos doce meses ha atravesado una etapa de fuerte conflictividad. En efecto, este período ha estado marcado por: la ofensiva norteamericano-israelí contra la República Islámica de Irán, que devino en un enfrentamiento abierto entre las partes, el cierre del Estrecho de Ormuz, el deterioro de la situación en los territorios palestinos y la guerra en Líbano; sólo por mencionar algunos de los desafíos con los que ha debido lidiar la zona en estos últimos meses, que serán abordados en los trabajos que se presentan a continuación.

Dicho esto, Ornela Fabani, coordinadora del Departamento, nos acerca su trabajo titulado Entre la condena y la contención: la respuesta de los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) frente a los ataques iraníes (febrero de 2026 – junio de 2026). Su texto indaga en las diferentes posturas asumidas por los seis Estados miembros del CCG y da cuentas de las dificultades que detentan los países que forman parte del bloque para adoptar un curso de acción conjunta, más aún cuando algunos de los socios definen públicamente a Irán como la principal amenaza a su seguridad, mientras otros buscan preservar las relaciones con el país vecino, aún pese a los ataques que han sufrido.

Por su parte, en ¿Quién gobierna el Líbano? La crisis de la soberanía estatal frente a Hezbollah en 2026, Bruno Younes busca analizar cómo la crisis de 2026 puso de relieve los límites de la soberanía estatal libanesa, examinando las relaciones entre el gobierno, las fuerzas armadas, Hezbollah y los actores internacionales. En dicho marco, el autor argumenta que los acontecimientos recientes no representan una ruptura, sino la continuidad de un modelo político caracterizado por la fragmentación del poder y la disputa permanente en torno a la autoridad del Estado.

En tanto, Lenny Favre se detiene en La reconfiguración de la arquitectura securitaria de Medio Oriente, en dicho marco examina cómo esta última transita un proceso de transformación impulsado por el repliegue relativo de Estados Unidos y la búsqueda de mayor autonomía estratégica por parte de Arabia Saudita. El autor sostiene que Riad ha diversificado sus alianzas y promovido un nuevo eje de cooperación con Türkiye, Egipto y Pakistán para reducir su dependencia de Washington y fortalecer su capacidad de influencia regional.

En su artículo titulado El proceso de paz bajo las administraciones de Donald Trump: un análisis comparado de las propuestas de 2020 y 2025, Camila Farías, examina los dos principales planes impulsados por el presidente estadounidense para el conflicto palestino-israelí. A partir del estudio de Paz para la Prosperidad (2020) y del Plan Integral para Poner Fin al Conflicto en Gaza (2025), identifica las principales continuidades y transformaciones de la política estadounidense frente al conflicto, con especial atención a los cambios introducidos en el tratamiento de la seguridad de Israel, el rol de la Autoridad Nacional Palestina, la administración de la Franja de Gaza y la arquitectura institucional prevista para la etapa posterior al conflicto.

Asimismo, en Alianzas y desafíos del Golfo Pérsico hacia su transición energética: oportunidades para Colombia, Mariette Lorduy Pulido analiza los retos que enfrenta la región del Golfo Pérsico para reducir su dependencia del petróleo y avanzar hacia energías más sostenibles, así como también las oportunidades de cooperación que emergen para Colombia en el marco de esta transformación.

En otro orden, en Líbano e Israel ante un nuevo escenario regional: del conflicto armado a las negociaciones de 2026, Sofía Gómez Manzur y Said Chaya analizan la evolución de las relaciones entre el Líbano e Israel, atravesadas históricamente por la confrontación. El trabajo sostiene que la regionalización de la guerra en Gaza, el debilitamiento de Hezbollah y la recomposición institucional libanesa modificaron el equilibrio político interno y abrieron una nueva etapa en el vínculo bilateral con Tel Aviv. Asimismo, examina el impacto de la guerra iniciada en 2026, que propició negociaciones directas entre ambos países bajo mediación estadounidense. Finalmente, reflexiona sobre los principales desafíos que enfrenta este proceso, en particular el desarme de Hezbollah, el papel de los actores externos y las implicancias que un eventual acuerdo de paz podría tener para la estabilidad política y social del Líbano.

En Diplomacia de la memoria como instrumento de política exterior: la presidencia argentina de la IHRA como herramienta de inserción internacional, Axel Yamil Chiquiar propone el concepto de diplomacia de la memoria, tomando al caso de la presidencia argentina de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto. El autor sostiene que el recuerdo colectivo institucionalizado del Holocausto puede funcionar como recurso de política exterior identitaria e inserción internacional. Para ello, articula aportes de Halbwachs, Bourdieu, Wendt y Krasner. Finalmente, a partir de los discursos del presidente Milei y del canciller Quirno, expone cómo Argentina usa, de hecho, la coyuntura de la IHRA para posicionarse como puente regional.

Por último, en su artículo Acompañar y atestiguar. Una experiencia en Palestina desde el Consejo Mundial de Iglesias, Cecilia Civallero y Juan Fresno presentan la experiencia del Programa Ecuménico de Acompañamiento en Palestina e Israel, una iniciativa del Consejo Mundial de Iglesias que desde hace más de 20 años envía observadores internacionales a comunidades palestinas. Desde una entrevista a una participante argentina, los autores reseñan la experiencia en terreno y hacen aportes para la valoración de este género de intervención de la sociedad civil internacional en el contexto actual del conflicto palestino-israelí.

Panorama

Tras los ataques del 7 de octubre de 2023, y luego de años de apuesta por la estabilidad regional, la situación en Medio Oriente no ha hecho más que complejizarse. En efecto, la disputa entre Hamas e Israel jalonó otros escenarios de conflicto, dando paso a los primeros enfrentamientos directos entre el Estado judío y la República Islámica de Irán. En el marco de los mismos se arribó a la guerra de los doce días, iniciada a mediados de 2025 por Tel Aviv con ataques contra Teherán. Si bien, con el correr de las horas, a esta se sumaron los Estados Unidos -para aportar medios militares de los cuales su gran aliado en Medio Oriente carecía-.

Tras el bombardeo norteamericano contra Fordow, en el que se emplearon aviones B2 y bombas antibunker, el presidente norteamericano, Donald Trump, proclamó la victoria, en una instancia en la cual incluso efectuó declaraciones en las que dio cuenta de que Washington había demorado en términos de años la posibilidad de que Irán se hiciese del arma nuclear. Pese a ello, el encono entre ambos actores, así como también entre Israel e Irán, continuó latente.

De tal forma, las protestas iniciadas en la República Islámica a fines de diciembre de 2025 y la consiguiente represión de las mismas por parte del régimen, sumado a las fallidas negociaciones en torno al programa nuclear iraní que tuvieron lugar en febrero de 2026, se convirtieron en los prolegómenos de una nueva ofensiva militar, de tipo bilateral, norteamericano-israelí, contra el régimen de Teherán que logró decapitar a la cúpula político-militar iraní.

En efecto, los bombardeos iniciados el 28 de febrero dieron por resultado la muerte de Ali Jamenei, líder supremo y, por ende, máxima figura política y religiosa dentro del escenario iraní. Sin embargo, el correlato de estas acciones no parece haber sido el esperado por los Estados Unidos e Israel, si se tiene en cuenta que los enfrentamientos se extendieron por meses y los aliados no lograron forzar un cambio de régimen. Por el contrario, el andamiaje político institucional iraní se mantuvo en pie, abriendo paso a la llegada al poder de sectores que se juzgan incluso más duros. Todavía más, la alianza norteamericano-israelí tampoco pudo forzar la esperada rendición incondicional iraní.

Muy por el contrario, Teherán ha sabido cómo elevar los costos de esta contienda, atacando infraestructura militar, pero también instalaciones civiles en los países del Golfo -Arabia Saudita, Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irak-; asimismo, disparando contra Jordania, Turquía y Azerbaiyán, llegando inclusive a arremeter contra una base militar en Chipre, así como también contra la base norteamericano británica Diego García.

De cualquier forma, la gran moneda de cambio del régimen de los Ayatolas resultó su control del Estrecho de Ormuz, vía de navegación por donde transitan el 20% de las exportaciones de petróleo a nivel global. En efecto, el bloqueo del mismo derivó en lo que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) definió como la mayor disrupción en el suministro global de petróleo en la historia moderna. Como correlato, se incrementó el precio del BRENT, que llegó a duplicarse en términos comparados con valores previos a la guerra, alcanzando picos de 120 dólares el barril, con todo lo que esto significa para la economía internacional, que a la fecha sigue dependiendo de los hidrocarburos.

A raíz de esta situación el valor del gas en Europa se incrementó en un 50% y el combustible llegó a costar un 50% más en los Estados Unidos. Todavía más, se hizo palpable la presión inflacionaria y el Fondo Monetario Internacional redujo en dos décimas de punto porcentual su previsión de crecimiento que pasó del 3,3 al 3,1 para 2026, si bien advirtió que podría arribarse a una recesión global si la guerra se prolongaba más allá del verano. Lo hasta aquí expuesto nos habla de las enormes derivaciones de este conflicto que, aún tras la firma del Memorándum de Islamabad, sigue teniendo a la comunidad internacional en vilo.

Ornela Fabani
Coordinadora