El 30 de enero tuvo lugar la apertura del año judicial en la sede del Tribunal Supremo de Justicia, donde la presidenta encargada, Delcy Rodriguez, anunció una ley de amnistía general para todos los presos políticos y la transformación del Helicoide de centro de detención a centro cultural y comercial.
Ley de Amnistía
“Hemos decidido impulsar una ley de amnistía general que cubra todo el período político, de violencia política, de 1999 al presente. Encargo a la Comisión para la Revolución Judicial y al Programa para la Convivencia democrática y para la paz para que, en las próximas horas, instalados en urgencia, presenten la ley ante la Asamblea Nacional. Y pido nuevamente la máxima colaboración de cuerpo legislativo de Venezuela. Que sea una ley que sirva para reparar las heridas que ha dejado la confrontación política desde la violencia, desde el extremismo. Que sirva para reencausar la justicia en nuestro país, y que sirva para reencausar la convivencia entre los venezolanos y las venezolanas. Pido, a quienes han sido beneficiados por medidas, para aquellos privados de libertad excarcelados; pido, en nombre de los venezolanos y las venezolanas, que no se imponga la venganza, la revancha ni el odio. Estamos dándole una oportunidad para vivir en paz y en tranquilidad en Venezuela, con diferencias, que las hay. Desde la pluralidad y la diversidad, que existe. Que podamos coexistir con respeto a la ley y a la justicia en Venezuela.”
La amnistía no implica un perdón ante un delito. Es más bien un olvido que extingue la responsabilidad de los autores. Aplica tanto a quienes ya hayan sido sentenciados, como a aquellos que se encuentren en pleno proceso judicial por estar imputados o siendo investigados.
La Constitución venezolana es clara al establecer los delitos que no pueden ser amnistiados: homicidio, tráfico de drogas, corrupción y violaciones de derechos humanos.
Algunos problemas se presentan con esta ley de amnistía. En primer lugar, la Comisión para la Revolución Judicial, a cargo de Diosdado Cabello, se encargará de la presentación de la misma ante la Asamblea General; el mismo que hace diez años gritaba ante la Asamblea General que no iba a haber amnistía en Venezuela.
En segundo lugar, y más importante aún, la redacción de la misma. La clave de este tipo de ley se encuentra en la clara tipificación de los delitos a ser amnistiados: participación en protestas, opiniones, expresiones, participación en política… Pero ¿realmente van a amnistiar a todos los presos políticos? ¿Cómo van a hacer con las personas detenidas bajo los cargos de terrorismo, traición a la patria, conspiración? Cuando lo que hacían realmente era opinar contrario a la tiranía y, por ejemplo, el gobierno instaba a su persecución y encarcelamiento desde su programa en la televisión pública venezolana; es decir, eran criminalizados por ejercer sus derechos. ¿Qué hechos se van a amnistiar en estos casos? No es este el instituto que corresponde: se debería reconocer su inocencia y el reconocimiento de la responsabilidad del propio Estado. ¿Cuántos presos políticos quedarán dentro de la amnistía y cuántos por fuera?
Por último, quienes ocupan el poder actualmente no deben confundirse : la búsqueda de justicia no es venganza, revancha ni odio.
Transformación del Helicoide
“En el marco del relanzamiento de la Operación Guardianes de la Patria, que contempla programas de atención socio-económica para nuestros funcionarios policiales, hemos decidido que las instalaciones del Helicoide, que hoy sirven como centro de detención, se conviertan en un centro social, deportivo, cultural y comercial para la familia policial y para las comunidades aledañas a este recinto.”
Años afirmando y reafirmando que el Helicoide no era un centro de detención. Ahora lo es. Y no solo eso.
Venezuela ha tenido su época dorada en el básquet en la década de los noventa, cuando llegó a ser segunda en el preolímpico de 1992 (detrás del Dream Team). Luego el deporte decayó y en los últimos años se reformó la Superliga de Basquet. Y en noviembre de 2025, tres pisos arriba de donde comienza el infierno, a estadio repleto con entrada gratuita, en el Helicoide jugó el equipo de los Pioneros del Ávila. Lo que se conoce como “lavado de imagen deportivo” (sportswashing). Gran parte de los equipos son financiados o dirigidos por referentes del chavismo.
Cerrar el Helicoide es una decisión correcta. Pero debe ser mantenido como un espacio de memoria. Su transformación en un centro deportivo o comercial es una afrenta a más de 25 años “de violencia política”. Queda alguna esperanza de que suceda algo parecido a lo hecho en el Estadio Nacional de Chile, símbolo de la dictadura de Pinochet. Sino, se estará frente al lavado de imagen deportivo llevado al extremo para borrar la historia oscura.
Amnistía a todos y memoria
Se puede considerar los anuncios del 30 de enero como un primer paso. Se amnistía a todos, pero falta hablar de la reparación de las víctimas; se amnistía a todos, pero no se dice nada respecto a derogar las leyes que posibilitaron la persecución, tortura y censura del régimen. Se cierra el Helicoide, pero ¿qué pasa con los restantes más de 90 centro de detención?
Es la Comisión para la Revolución Judicial, a cargo de Diosdado Cabello, quien debe gestionar la ley de amnistía. Una revolución judicial va a suceder cuando se remuevan al Fiscal General y los jueces que participaron (y continúan participando) en todos los procesos, en clara violación a los derechos humanos, contra los presos políticos.
La amnistía no cierra la historia. La archiva, la olvida. Y quien olvida, está condenado. La historia, por más oscura que sea, debe ser enseñada, no ocultada bajo un estadio de básquet y un centro comercial.
Por último, los muertos no pueden ser amnistiados. Solo cuando todos sean efectivamente liberados, se podrá conocer la infernal lista de los desaparecidos del período “de violencia política de 1999 al presente”, los desaparecidos del chavismo.
Noeli Scarpelli
Coordinadora
Departamento de Derechos Humanos
IRI-UNLP
Referencias
Video: Inicio del Año Judicial 2026, evento completo con la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez