Achucarro, Milagros
“Lo primero que destaco es que durante las clases se abordó un conjunto amplio de temas donde lo mejor fue la variedad de enfoques, siendo que los docentes no se acotaron a citar tratados y nombrar sujetos de derecho internacional, sino que se nos permitió tener una perspectiva desde lo político, histórico, económico y hasta tecnológico. En este sentido, el enfoque multidisciplinar que se llevó a cabo es esencial para poder, no digo necesariamente entender, pero sí tener un mejor acercamiento a ciertas problemáticas actuales.
La segunda clase, donde se nos volvieron a presentar las distintas teorías clásicas y contemporáneas, desde el realismo e institucionalismo hasta enfoques como el constructivismo, me pareció buena por su dinamismo, dado que se nos permitió aplicarlas a conflictos reales y e ir pudiendo visualizar cómo cada una ofrece una visión distinta de la realidad y el mundo. No es fácil bajar a tierra algunos conceptos teóricos, pero esta clase sí lo hizo posible.
… Se agradece que se halla puesto énfasis en cuestiones que no se tienden a profundizar durante el transcurso de la carrera…
En pocas palabras, lo más valioso fue el acercamiento multidisciplinar a la variedad de temas que pudimos ver. Actualmente, en un contexto socio político donde abundan las tensiones entre los estados y los conflictos armados, es necesario contar con herramientas teóricas que nos permitan entender la realidad. Desde la primera clase, fue difícil no tener la sensación de que estamos en un momento histórico de retroceso en un montón de cuestiones; donde abundan discursos más alineados con el modelo relacional, donde la violencia es un recurso legítimo y el poder del estado no parece condicionarse a nada.
… Ir comprendiendo las transiciones entre sistemas (multipolaridad, bipolaridad, posguerra fría) es esencial para poner en contexto debates actuales y también pensar en lo que puede estar por venir.
Respecto a esto último, la guerra entre Rusia y Ucrania, donde la postura preponderante parece alinearse mucho más al modelo relacional que al institucional, puso en evidencia los límites que tienen las instituciones internacionales para, en definitiva, contener el uso de la fuerza, sobre todo cuando se trata un estado que pertenece al Consejo de Seguridad de la ONU.
En paralelo, desde una perspectiva más institucionalista, la competencia tecnológico económica entre Estados Unidos y China, referente a inteligencia artificial, semiconductores e infraestructura digital, es tal vez una muestra de que el poder ya no se expresa únicamente en términos militares. La tecnología se está volviendo cada vez más un campo de disputa, al mismo tiempo que los mecanismos para establecer normativas internacionales referente a inteligencia artificial o datos se desarrollan en comparación de manera mucho más lenta.
En definitiva, si bien nos encontramos en un período de transición, es innegable que actualmente existe una tendencia a la militarización de las relaciones internaciones que, junto con discursos nacionalistas, es una muestra del avance, en muchos aspectos, del modelo relacional. Al respecto, me quedo con lo expuesto por el profesor Grassia, según lo cual el futuro dependerá en gran medida el modo en que se resuelva el conflicto entre Rusia y Ucrania. La forma en la que culmine esta guerra, la imposición o no de un acuerdo internacional, va a ser clave para determinar el próximo sistema.
Para concluir, diría que la cursada, pese a su brevedad, me permitió tener un acercamiento muy ameno a temáticas que no tienden a abordarse realmente durante nuestra formación. Valoro mucho las herramientas que se nos brindaron y concuerdo con la docente Mateo, en que es responsabilidad nuestra volver las inquietudes o percepciones que fuimos teniendo durante el transcurso de las clases en conocimiento”.
Ayllón, Lourdes
“En lo personal, creo que la cursada de la orientación «Relaciones Internacionales» ha significado una experiencia formativa muy enriquecedora, permitiendome una comprensión mucho más profunda de la complejidad que caracteriza al sistema internacional contemporáneo. Considero que a lo largo del bimestre, se ha logrado exponer la disciplina no como un cuerpo de conocimiento estático o aislado, sino como un campo de estudio dinámico y en constante tensión, tal como lo plantea la dialéctica entre el Poder y el Derecho.
Personalmente, valoro y considero un acierto la decisión de contar con diversos profesores especialistas en cada clase, lo cual no sólo enriqueció la visión de cada tópico, contestando preguntas muy específicas de cada tema, sino que también permitió contrastar perspectivas variadas…
En el marco de una crítica constructiva, y con el ánimo de mejorar la experiencia pedagógica, quisiera referirme a la dinámica de interacción en clase. En ocasiones, la insistencia para generar preguntas de forma inmediata me resultó desafiante para mi proceso de concentración. Frecuentemente, encuentro que la aparición de interrogantes significativos surgen en un momento posterior, cuando se tiene la oportunidad de reflexionar sobre los conceptos expuestos de manera más tranquila, integrándolos a la teoría. A su vez, comprendo perfectamente que, dada la escasa duración de la cursada (dos meses es un tiempo muy limitado para la cantidad de tópicos abarcados) la inmediatez se vuelve un componente casi obligatorio, porque a la siguiente clase se presentará un nuevo docente que tocará temas diversos a la clase anterior y no nos podrá saldar las dudas pasadas. Es por ese motivo que valoro en particular que la mayoría de los expositores nos hayan facilitado un mail personal para saldar dudas y continuar con el proceso de aprendizaje.
Por otro lado, me hubiese gustado tener una clase específica dedicada a los fenómenos migratorios internacionales. Si bien el tema de los movimientos de población fue mencionado en diversas clases, un estudio específico sobre sus causas estructurales, la gobernanza de las migraciones y sus implicancias actuales en la soberanía estatal y los Derechos Humanos podría complementar el estudio de las Relaciones Internacionales.
Finalmente, y en un plano más personal, me gustaría agradecer la buena predisposición y flexibilidad del equipo docente al permitirme cursar la asignatura a pesar de no ser una alumna regular, incorporándome al listado de alumnos de manera tardía…”.
Barletta, María Sol
“El estudio de las Relaciones Internacionales, tal como se vió a lo largo de las clases nos da una pauta acerca de cómo se llevan a cabo las relaciones entre los Estados y las distintas Organizaciones Internacionales. En líneas generales, y a partir de los diferentes temas abarcados, se puede observar que todos se desarrollan dentro de un sistema internacional interdependiente, donde lo económico ocupa un lugar importante, ya sea a la hora de realizar negociaciones en relación a los fenómenos políticos, ambientales, o tecnológicos porque influyen de manera directa sobre la organización del comercio o de las inversiones, entre otras.
Con relación a esta última mención sobre las inversiones, considero importante mencionar lo sucedido en las últimas elecciones legislativas en nuestro país a modo ejemplificativo, y observar los dichos de los diferentes lideres de los distintos países sobre el posible triunfo de un partido o el otro, y las consecuencias a raíz de ello. Por ejemplo, Donald Trump -presidente de los Estados Unidos de América que actualmente esta apoyando económicamente a Argentina- condicionó la continuidad del apoyo, expresando que si el actual presidente Javier Milei o su partido no conseguían un buen resultado electoral en las legislativas de octubre, USA no “perdería su tiempo” con Argentina y “se terminaría la generosidad”.
Es un claro ejemplo de cómo las relaciones internacionales, desde un punto económico en este caso, impactan de manera directa en los diferentes países en el aspecto político…
Para concluir, y sin extenderme mucho más, los demás contenidos del curso, no son parecidos entre si porque todos se llevaron a cabo de maneras distintas y son diferentes temáticas, pero se integran a esta visión del sistema internacional como un todo y llevando a la idea de que la economía y el comercio internacional son la columna vertebral del sistema internacional actual, y todas las demás dimensiones tanto políticas como tecnológicas o ambientales influyen, condicionan o son condicionadas por esa estructura económica.
Considero que las clases fueron muy interesantes y particularmente yo, en complemento con esta Orientación, al unísono realice la de Solución de Controversias Internacionales, en la que también trabajamos sobre diferentes casos relacionados a conflictos internacionales y casos de la OMC en relación a la competencia internacional y las reglas establecidas por la Organización, por lo cual fue muy enriquecedor hacer las dos a la vez”.
Bonavetti, Juan José
“Desde el momento que ingresamos a la Facultad nos inculcan la importancia de la multidisciplinariedad. Parece paradójico que recién sobre el final de la carrera encontramos un buen ejemplo en la práctica. La cátedra dio un enfoque multidisciplinario incorporando docentes con distintas formaciones, en lugar de limitarse exclusivamente a los abogados que nos vienen formando desde el comienzo.
En ese sentido, me pareció una muy buena forma de plantear el curso alternando diferentes especialistas de acuerdo a los diversos de temas abordados. Lo veo como la mayor expresión de libertad de cátedra y no es lo más común en la carrera de grado.
Algo que no puedo dejar de lado -aunque no sea tanto mérito de la Cátedra- es el nivel de los compañeros con los que tuve el gusto de compartir este espacio virtual. Desde mi ignorancia, vi aportes muy buenos de varios alumnos (no uno o dos, como suele suceder).
En relación a las temáticas, considero que es un abanico más que amplio que sirve como punto de partida para explorar las que en particular hayan interesado…
En ese orden de ideas, me parece primordial en la estructuración de los encuentros que la introducción sean los dos primeros encuentros como están propuestos: los “modelos en las Relaciones Internacionales” y las “teorías de las Relaciones Internacionales y Política Exterior”. Esas concepciones abstractas ofrecieron la base teórica suficiente para poder comprender los tópicos abordados.
Sin embargo, aunque comprendo la limitación en tiempo -y no sabría que eliminar- creo conveniente que se analice la posibilidad de, en el futuro, incorporar conflictos contemporáneos como Israel-Palestina o Rusia-Ucrania, ya que son temas donde abunda la información tendenciosa.
Otra clase que adicionaría es “Europa”, que entiendo que es un ecosistema bastante más homogéneo que Sudeste Asiático o África, pero que también afecta directamente las relaciones internacionales de nuestro país.
En suma, el balance es más que positivo.
Por último, quiero a cerrar respondiendo nuevamente las dos preguntas del doctor Consani: en primer lugar, finalizando este seminario, me quedarían tres materias para recibir el título de abogado. Respecto de la segunda pregunta, mantengo la respuesta original “elegí por cuestión de horarios”, pero agregando que con la información que tengo ahora la decisión no se basaría exclusivamente en las limitaciones laborales y familiares. Esto se debe a que al momento de las inscripciones no sabía prácticamente nada de relaciones internacionales, y ese desconocimiento se derivó en falta de interés.
En lo personal, considero que recibí muchas herramientas -algunas inesperadas, y no todas derivadas de las relaciones internacionales- para afrontar un inminente desempeño profesional”.
Cairo, Nicolás
“A lo largo de la cursada hemos analizados diversos temas que a principio parecen ser muy diferentes entre si, sin embargo todos se entrelazan…
A modo de conclusión desde mi punto de vista personal reconozco la gran predisposición de cada uno de los profesores que pasaron a lo largo de la cursada para despejar cualquier duda que hayamos tenido
Valoro la dinámica de cada una de las clases sobre todo la forma de encarar las mismas, explicando cada tema que reviste su complejidad, de una forma que sea fácil de entender para cada uno de nosotros”.
Casada, Jonathan Ezequiel
“La cursada de Relaciones Internacionales I fue, desde el primer día, una experiencia totalmente distinta a lo que solemos ver en la universidad. Se notaba que la idea no era quedarnos con una clase teórica tradicional ni con un esquema rígido y previsible. Al contrario, la propuesta buscó abrir un espacio dinámico, plural y conectado con la realidad del sistema internacional actual, donde cada encuentro nos invitaba a pensar, debatir y mirar el mundo de otra manera.
El formato elegido —dos docentes que coordinan el rumbo general e invitan a especialistas distintos en cada encuentro— terminó siendo central para ese objetivo.
Gracias a esta dinámica, la materia tomó un ritmo muy propio. Cada clase se sintió como una ventana distinta hacia un tema específico, marcada por la mirada, la trayectoria y las experiencias reales de quien venía a exponer. En vez de repetir contenidos, la cursada fue sumando voces muy diversas que lograron algo que no siempre pasa: unir la teoría con debates actuales, desafíos globales y situaciones concretas del trabajo profesional.
Así, los temas dados en clases -África, Malvinas, Inteligencia Artificial, Medio ambiente, Paz y entre otras – se abordaron desde perspectivas muy distintas, lo que amplió la comprensión de cada eje y permitió ver que las Relaciones Internacionales son, en verdad, un campo complejo y en cada clase pudimos apreciar como allí se entrecruzan factores políticos, jurídicos, económicos, históricos, culturales y tecnológicos y que nada ocurre en compartimentos estancos y cada decisión repercute en múltiples niveles.
Para muchos —y me incluyo— esta dinámica significó comprender que las Relaciones Internacionales no son un conjunto de ideas abstractas, sino un ámbito vivo, en permanente movimiento, marcado por tensiones, intereses, conflictos y elecciones que influyen directamente en la vida de las sociedades…
Todas esas exposiciones —cada una con su lógica, su tono y su manera de plantear las cosas— terminaron armando un espacio donde no solo se bajaban contenidos, sino que se generaba curiosidad y ganas de pensar de verdad. La cursada dejó en claro que para intentar entender el mundo hacen falta miradas distintas, cierta apertura y aceptar que lo complejo no se resuelve con explicaciones rápidas, y, para mí, ahí está lo más valioso que deja la materia, mostrar que estudiar Relaciones Internacionales es aprender a mirar el mundo con más profundidad, captar sus tensiones y sus cambios.
Una APRECIACION PERSONAL, quiero mencionar algo personal respecto de la orientación, la tuve que elegir no por afinidad académica —de hecho, siempre pensé que mi camino iba a ir más por otro lado—, sino por una cuestión práctica, los horarios eran los que mejor se acomodaban a mi trabajo en una casa de comida rápida, y en ese momento me resultaba muy difícil optar por otras franjas.
Aun así, no me arrepiento en absoluto de la elección, esta orientación terminó enriqueciendo mis conocimientos de una manera que no esperaba, aportándome miradas y herramientas que hoy considero fundamentales. Haber transitado este camino me permitió ampliar mi interés en relaciones internacionales y por lo tanto descubrir áreas que no hubiera explorado de otra manera.
CRITICAS CONSTRUCTIVAS
No diría que tengo críticas, porque en líneas generales la cursada fue muy sólida y se notó una propuesta pensada y bien ejecutada. Pero sí puedo mencionar algunas sugerencias que quizás podrían sumar de cara a futuras cursadas:
- Aprovechar la diversidad de temas trabajados para que, hacia el final del bimestre, cada estudiante pueda elegir alguno de los ejes vistos y presentar un pequeño trabajo o exposición. No hace falta que sea algo formal, simplemente permitiría cerrar el recorrido desde una mirada personal y reforzar la integración de contenidos.
- Si el tiempo lo permite, sumar algún momento breve de intercambio entre estudiantes, ya sea en grupos o desde preguntas guiadas, para contrastar miradas o discutir un caso actual. No sería una actividad extensa, sino un complemento que podría darle más espacio a la participación.
Además, cabe mencionar algo que no es menor, estos temas prácticamente no aparecieron en ningún momento de la carrera de Derecho, lo cual invita —y casi obliga— a cuestionarse por qué una disciplina tan vinculada al funcionamiento global queda tan relegada en la formación profesional. Todo esto refuerza la idea de que deberían tener un lugar más claro, más constante y serio dentro del plan de estudios”.
Esquiavo, María Victoria
“…Con respecto a una reflexión en general, la materia de Relaciones Internacionales me permitió comprender que el sistema internacional es mucho más complejo, dinámico y multifacético de lo que aparenta a simple vista. A través del análisis de diversas teorías, enfoques y estudios de caso pude ver que no existe una única manera de interpretar los fenómenos globales, sino múltiples miradas que se complementan, discuten y se enriquecen entre sí.
Algo que valoro especialmente es que todas las clases fueron realmente enriquecedoras. Aunque no pude asistir a la primera, desde la segunda clase en adelante sentí que cada encuentro despertaba mi interés y me motivaba a conectarme y quedarme hasta el final. Fue una cursada muy dinámica, donde los contenidos no se volvieron pesados ni repetitivos, y donde las explicaciones permitían entender temas complejos de una forma accesible pero profunda.
Lo más significativo para mí fue que la cursada no se limitó a transmitir información, sino que invitó constantemente a pensar, cuestionar y observar el mundo internacional con una mirada crítica”.
García Menvielle, Valentina
“El presente análisis constituye una reflexión crítica y personal sobre la “orientación de derecho público – Relaciones Internacionales”.
Desde una perspectiva personal, considero que los ejes temáticos abordados a lo largo de la cursada han ampliado significativamente mis conocimientos, beneficiándome en mi formación académica…
Considero que la riqueza de la cursada residió en su diversidad temática, logrando un equilibrio entre lo clásico y lo contemporáneo…
Ofreciendo así una inmersión en la complejidad de las Relaciones Internacionales, y demostrando que no es una disciplina estática, sino campo multidimensional donde la interconexión (económica, tecnológica, ambiental) redefine constantemente los conceptos de poder, soberanía y seguridad.
Por otro lado, me gustaría resaltar la dedicación puesta a cada una de las clases, evidenciada tanto en la preparación previa de las presentaciones utilizadas para el dictado de las mismas, como en la diversidad de docentes especializados que abordaron las distintas temáticas permitiendo una pluralidad de miradas. Asimismo, considero que la cursada ha sido un espacio en donde la opinión del estudiante realmente tuvo lugar, brindando oportunidades para participar, expresar dudas y ser escuchados sin importar la naturaleza de la inquietud. Sin embargo, como crítica constructiva quería mencionar mi dificultad en ciertas ocasiones respecto de la participación en las clases, dado que al ser temas nuevos y desconocidos o vistos desde enfoques particulares, mis inquietudes surgen en momentos posteriores cuando reflexiono o analizo sobre los temas explicados y no en el momento de exposición de los mismos…
A modo de conclusión, la cursada me proporciono una lección fundamental y enriquecedora respecto a la comprensión de la complejidad y dinámica contemporánea del sistema internacional. La comprensión de las relaciones internacionales exige un pensamiento interdisciplinario y la capacidad de anticipar la interconexión entre esferas aparentemente separadas. Además de la convicción de que el desafío del futuro no es solo entender los problemas globales como la crisis climática o los conflictos que se dan, sino diseñar soluciones que integren la ética, la tecnología y la cooperación para construir un sistema internacional más justo y sostenible.
Considero que para el dictado de los próximos bimestres, podría resultar interesante o enriquecedor incorporar algún tema vinculado al feminismo o a la perspectiva de género en la política exterior, dado que es una temática de gran importancia y presencia en nuestra sociedad actual.
Por último, no quería dejar de agradecer la posibilidad brindada por el equipo docente de permitir incorporarme en la cursada a pesar de no haber sido “alumna regular” en los listados desde el principio”.
Guardia, Gastón
“La presente reflexión versara sobre subjetividades mías respecto de lo que me pareció la orientación y el desarrollo de la misma.
En lo personal las Relaciones Internacionales, y el Derecho Internacional me parecen sumamente interesantes, de hecho, elegí y seleccione el bloque “derecho público”, solo por esta materia, ya que, en lo personal y con un gran golpe de suerte, es a lo que me gustaría dedicarme como profesional el día de mañana.
El abordaje de las temáticas no solo verso sobre las Relaciones Internacionales, sino que fue interdisciplinar y se presentaron tópicos que, en lo cotidiano, o en la materia Derecho Internacional Público, no son abordadas tales como pueden ser la Inteligencia Artificial, la Geopolítica de la Tecnología…
Por otro lado, me pareció fascinante el abordaje de temáticas que no son vistas con cotidianeidad en, me atrevería a decir, casi ningún programa de estudio de casi ninguna carrera universitaria de grado. Analizar las Relaciones Internacionales desde el proceso de descolonización en África me pareció sumamente enriquecedor, toda la conflictividad inmersa en ese territorio, desconocida justamente porque, en correlación con el tema abordado previamente, no nos llega ese tipo de información en los medios de comunicación o en las redes sociales…
No sé, aportes que a mí en lo personal me hubieran gustado ver ya que, como dije, la información que nos llega es fuertemente Eurocentrista y occidental, ver Asia y África en la curricula me pareció sumamente enriquecedor, pero me quede con ganas de mas, honestamente (no por eso estoy criticando ni mucho menos, solo estoy dando mi punto de vista sobre que me gustaría).
Pero más allá de eso, de una eventual ampliación de determinados tópicos en la curricula, no tengo críticas para hacerle a la materia. El cuerpo docente fue de excelencia, los temas dados sumamente enriquecedores, y la virtualidad, aunque criticada por mi parte, permitió también tener ese cuerpo docente de excelencia dándonos clases magistrales aun no estando presentes en La Plata, por lo que, si bien la critico, en cierto punto también la agradezco”.
Hernández, María Pilar
“En primer lugar, quería iniciar esta reflexión haciendo hincapié en que decidí cursar Relaciones Internacionales porque siempre me llamó la atención la complejidad con la que los Estados interactúan en el escenario global. Me interesa comprender cómo y por qué se relacionan, qué motiva sus decisiones y cuáles son las finalidades que persiguen al cooperar, negociar o incluso entrar en conflicto. Habitualmente, lo que conocemos son noticias aisladas sobre tensiones, guerras o acuerdos, pero detrás de cada suceso hay estructuras profundas que condicionan esas conductas. A lo largo de esta cursada pude ver que, más allá de los titulares, existen herramientas jurídicas, instituciones multilaterales, intereses estratégicos y relaciones de poder que posibilitan, pero también dificultan, el funcionamiento del sistema internacional.
Las Relaciones Internacionales forman parte de un entramado que influye de manera directa en la economía interna, la seguridad, la tecnología, los derechos humanos e incluso en la vida cotidiana de cualquier sociedad. Por eso considero que su estudio es tan complejo como fundamental: la política internacional tiene la capacidad de orientar, habilitar o restringir decisiones estatales de enorme relevancia, y todo ello se articula mediante la tensión constante entre poder y derecho. A partir de esta cursada pude observar cómo estos elementos conviven dentro de los modelos relacional e institucional, que funcionan como lentes teóricas para interpretar los vínculos entre actores internacionales.
Lo que más valoro de la materia es que no se limita a enumerar acontecimientos, sino que propone comprender la lógica que los une. En lugar de estudiar cada tema por separado, pude identificar una trama común en fenómenos tan diversos como el terrorismo, el comercio, la tecnología o la competencia estratégica en Asia–Pacífico. La clave para establecer esas conexiones fue, sin duda, la teoría de los modelos. El modelo relacional expone un sistema regido por relaciones de fuerza, donde el poder material es determinante y las normas se subordinan a los intereses. Por otro lado, el modelo institucional busca ordenar esas tensiones mediante normas, organismos multilaterales y procedimientos jurídicos que intentan limitar el uso unilateral del poder. Lo interesante es que ninguno de los modelos funciona aisladamente: ambos coexisten, se superponen y se disputan la conducción del orden mundial.
Este marco teórico me permitió entender, por ejemplo, que fenómenos como el terrorismo contemporáneo no pueden explicarse únicamente desde la seguridad ni desde el derecho internacional. Si bien existen tratados, resoluciones y marcos institucionales para combatirlo, las respuestas estatales suelen moverse dentro del modelo relacional: priorizan intereses propios, adoptan medidas unilaterales y justifican acciones por fuera de la cooperación multilateral. El terrorismo aparece entonces como una muestra de las limitaciones del modelo institucional y, a la vez, como un factor que refuerza el uso del poder por parte de los Estados. Esta doble dimensión, jurídica y política, es la que vuelve tan compleja su interpretación y, a su vez, tan necesaria su estudio.
La misma tensión se observa en el comercio internacional, un campo que a primera vista parece regido por normas e instituciones —la OMC, los tratados de libre comercio, los mecanismos de resolución de disputas— pero que, en la práctica, se utiliza como herramienta estratégica para obtener ventajas, influir sobre otros Estados o proteger sectores sensibles. Detrás de cada barrera arancelaria, sanción o guerra comercial se pone en juego una relación de poder que trasciende lo meramente económico. La cursada me permitió visualizar que la interdependencia no implica necesariamente armonía: puede generar cooperación, pero también vulnerabilidad, competencia y desigualdad. Desde el derecho, este análisis invita a pensar hasta qué punto las normas logran equilibrar intereses tan dispares dentro de un sistema que sigue estando profundamente atravesado por el modelo relacional.
Un tercer ámbito en el que pude observar esta dinámica es el de la geopolítica de la tecnología y la inteligencia artificial, quizá uno de los temas más actuales y disruptivos de la cursada. En este campo, los esfuerzos institucionales por regular, estandarizar o controlar los riesgos avanzan con dificultad frente al desarrollo acelerado de tecnologías estratégicas en manos de grandes potencias y corporaciones. La competencia por el dominio de la IA, los datos y la infraestructura digital revela que el poder ya no solo se mide por recursos militares o económicos, sino también por capacidades tecnológicas. Aquí, nuevamente, el modelo relacional muestra su vigencia: el acceso privilegiado a información, algoritmos y plataformas genera nuevas formas de influencia que todavía no encuentran un contrapeso jurídico adecuado. Esta temática, además, amplía la mirada del derecho y muestra que los desafíos internacionales no se limitan a tratados clásicos, sino que abarcan dimensiones emergentes que exigen nuevas herramientas de análisis.
Finalmente, la región Asia–Pacífico permitió integrar todos estos elementos en un mismo escenario. Allí se observan, de forma simultánea, cooperación económica, competencia militar, disputas territoriales y rivalidad tecnológica. Es un espacio donde los dos modelos coexisten de manera intensa: por un lado, cadenas globales de valor que articulan economías interdependientes; por el otro, una competencia estratégica entre potencias que redefine alianzas, equilibrios y riesgos.
Estas clases me permitieron construir una mirada más profunda, crítica y realista sobre el funcionamiento del sistema internacional, así como contar con una perspectiva actualizada de los conflictos y relaciones internacionales. Es importante destacar que los fenómenos internacionales no pueden analizarse de forma aislada: todos se encuentran atravesados por esta dialéctica entre modelos que ordenan, equilibran y a veces contradicen las acciones estatales.
Desde una mirada crítica y constructiva, considero que sería valioso seguir profundizando en problemáticas que hoy resultan centrales en el escenario internacional. Entre ellas, la desinformación y su impacto en los procesos democráticos, las formas contemporáneas de guerra híbrida y operaciones de influencia, así como las migraciones internacionales y las crisis humanitarias que tensionan de manera permanente la relación entre soberanía estatal y protección de derechos humanos. También sería pertinente abordar los delitos internacionales y los mecanismos de cooperación entre Estados, un ámbito donde confluyen de forma directa el derecho, la política exterior y las tensiones entre los modelos relacional e institucional. Incluir estas temáticas permitiría ampliar la comprensión del mundo actual y ofrecer una visión aún más completa de los desafíos que enfrenta el derecho internacional.
Cierro esta reflexión con la convicción de que comprender las Relaciones Internacionales no solo enriquece la formación jurídica, sino que permite pensar el mundo con una mirada más compleja y consciente. También es una herramienta para interpretar, cuestionar y actuar en un escenario donde el poder, el derecho y los modelos internacionales se entrelazan de manera permanente”.
Ledo, Macarena
“…Del dictado de la materia destaco la gran variedad de temas que se expusieron, además de que cada tema dictado haya sido desarrollado por un profesor distinto con especialidad en el mismo brindándonos así un conocimiento de calidad, al mismo tiempo de proporcionarnos material para indagar más sobre el mismo y siempre estar predispuestos para despejar nuestras dudas y brindar clases dinámicas buscando constantemente la participación de todos, de esta manera se pudo maximizar el acotado tiempo que tiene el dictado de la orientación abriendo ampliamente el panorama de conocimiento. Pero, a veces por la extensión y complejidad hay determinados contenidos que considero que se deberían abordar en más de una clase, para que el proceso de aprendizaje sea mucho más enriquecedor al ser la mayoría de los temas a mi parecer bastante complejos de entender en una sola clase.
En este curso me enfrenté con contenidos muy interesantes que antes desconocía porque no son abordados en otras asignaturas de la carrera, lo cual me parece algo muy valioso para destacar ya que me permitieron ampliar mi panorama de conocimiento, asimismo descubrir nuevas posibilidades y temas de interés, a la par de enfrentarme con un gran desafío a la hora de entenderlos y comprenderlos, ya que me obligaron a hacer de mi parte un mayor esfuerzo para poder interiorizarme con los mismos.
Para finalizar, destaco la organización con la cual se desarrolló la orientación, la buena predisposición de todos los docentes para brindarnos clases innovadoras, dinámicas y muy diferentes a las que estamos acostumbrados a recibir, haciendo que el proceso de aprendizaje se haga mucho más llevadero”.
Márquez, María Paz
“Todo se resume en “poder”.
Me anoté a cursar esta materia con la intención de formarme y profundizar en el campo de las relaciones internacionales. Honestamente, no con mucho conocimiento en la materia, pero sí con el interés suficiente. A medida que avanzaron las distintas clases, pude observar un hilo conductor: las relaciones de poder.
A partir de las exposiciones teóricas comprendí el trabajo doctrinario y el desarrollo institucional que hay detrás del fenómeno de la comunidad internacional: historia, distintas teorías, distintos modos de relacionarse entre estados, la importancia de los vínculos políticos, y otras cuestiones como economía, geopolítica y el desarrollo de la inteligencia artificial. Y en cada una de las clases, pude entrever que siempre hay una cuestión de poder.
Si bien la materia es Relaciones Internacionales, no pude evitar mirarlo principalmente desde el lado jurídico y preguntarme qué consecuencias jurídicas tiene el actuar de los distintos estados en pos de garantizar su preeminencia y mantener su poder. Es inevitable, en esta cuestión, remontarme a la primera clase de la materia, dictada por el Dr. Norberto Consani: “Los modelos en las Relaciones Internacionales”, que explica muchos de mis interrogantes. Es fundamental recurrir al método dialéctico y observar la dialéctica del poder y del derecho, en función de la cual se desarrollan los modelos relacional e institucional.
Es sorprendente ver cierto retroceso a nivel mundial al observar que hay un atisbo de volver al modelo relacional, en función del cual el poder del estado es el poder supremo y éste sujeto es el único actor posible en la sociedad internacional. Ahora las grandes potencias, para mantener su hegemonía, parecen olvidarse de que vivimos en una comunidad internacional en la que existen nuevos actores y un gran entramado jurídico e institucional que regulan muchas cuestiones que antes estaban depositadas al libre accionar de los estados. Tal es así que, por ejemplo, en el modelo institucional se reprime el uso de la fuerza…
En relación a la materia, destaco lo interesante de los tópicos traídos por el cuerpo docente. Se abarcó tanto la historia como la actualidad, e incluso se expuso sobre una herramienta nueva como la Inteligencia Artifical. Me hubiera gustado alguna clase específica sobre el feminismo en las relaciones internacionales y cómo se desarrollan las relaciones de género en el marco de las relaciones internacionales.
Me parece muy valiosa la dinámica de la cursada en lo que se refiere a tener con nosotros un expositor especialista del tema que corresponda en cada clase, más que dispuestos a explicar y a brindarnos tanto material de lectura como las propias presentaciones que han hecho en los encuentros.
A su vez, agradezco la organización de las clases y los contenidos, así como también la voluntad de los coordinadores de estar en contacto con los alumnos a lo largo del bimestre.
Por otro lado, y a modo de crítica constructiva, considero que sería una buena práctica que las exposiciones se extendieran hasta aproximadamente las 19:30 hs para poder dejar el último tramo de la clase para realizar preguntas o comentarios. Entiendo que el modo de evaluación es en gran parte la participación en clase, pero particularmente me siento más cómoda realizando los interrogantes que me surjan al final de la exposición, y a su vez siento que se desordena menos la clase (en el caso de las clases más lineales). En mi caso puntual, cursaba otra materia a las 20:00 hs. y no me podía quedar conectada más allá de ese horario, por lo que no pude sacarle provecho al momento final de cada una de las clases.
Haciendo una autocrítica, considero que, por mis conocimientos previos sobre algunas temáticas, no me sentí en condiciones de realizar aportes significativos para la clase.
Para finalizar, destaco de este curso la posibilidad de abordar nuevas temáticas que hacen que ampliemos nuestros conocimientos y nos muestren nuevos campos de estudio y ejercicio profesional diferentes de los que abordamos en la mayoría de las asignaturas de la carrera.
Agradezco al equipo docente por su gran predisposición”.
Martínez, Alfonsina Luján
“Para comenzar en esta reflexión con motivo del cierre de este bimestre, me gustaría exponer que, si bien es de mi agrado puramente personal asistir a clases presenciales, pero, a su vez, comprendiendo que debido a las temáticas que fueron abordadas y en consecuencia los distintos expertos que brindaron su conocimiento en las clases, quizás la mayoría de ellos se veían en la imposibilidad material de asistir a la facultad. Por ello, es de notable consideración, a mi modo de ver, que sin un compromiso formal para con la facultad igualmente decidan destinar parte de su tiempo en preparar una clase y luego brindarla para con ello transmitirnos sus conocimientos, así permitirnos tener una mirada tanto de la comunidad internacional en general como de las relaciones internacionales en particular que previo a ser alumna en esta materia esta no la tenía tan profundizada, en lo que a la mirada en cuanto relaciones internacionales se refiere.
Además, esto último dado que en muchas universidades (no así lamentablemente en la Universidad Nacional de La Plata), el título de esta materia es el nombre de una carrera universitaria en si misma con lo cual esta orientación nos permite acercarnos a entender a que se dedican los internacionalistas y permitirnos estar a un nivel que tienda a ser más equilibrado para poder llevar adelante discusiones con aquellos y emitir nuestras opiniones y conocimientos sin encontrarnos en una posición de desventaja académica, obteniendo un intercambio reciproco en cuanto a conocimientos, nosotros aportando con los nuestros en materia de derecho…
Por otra parte, si se me permite aportar una nueva temática a abordar en próximas clases de los bimestres venideros que no fue abordada en este sería por representar para mí un foco de interés el funcionamiento de los países árabes y su rol en la sociedad internacional, su intercambio con un mundo occidental conjuntamente una religión altamente dominante que pareciera ser totalmente opuesta. Sector del mundo que también es atravesado también por estigmas debido a los aportes de la clase de terrorismo que mencione anteriormente.
Cabe destacar también el espacio que se nos dio a los estudiantes para poder realizar preguntas y comentarios de cualquier índole sin sentir que eran preguntas “inútiles” sino que, al contrario, cada uno de los profesionales que fueron dando cada clase tomaron nuestras dudas con una seriedad destacable despejándolas, y también brindando un espacio que fue alentador a los comentarios que si bien no eran preguntas constituían aportes valiosos, sobre todo porque si uno como estudiante se siente validado cuando hace preguntas o comentarios eso genera un incentivo mayor a la participación continua. Uno a veces por miedo y por considerar que su aporte no es notable se limita a no preguntar cosas o aportar algún tipo de conocimiento; pero quedo demostrado en esta cursada que todo aporte es valioso y que la insistencia en ello por parte de los docentes a cargo de la orientación tiene una razón de ser, además que de estar preparado para preguntar y comentar invita y conlleva a la atención constante de la clase…
También fue de gran utilidad las grabaciones de las clases y su posterior habilitación en Cátedras Virtuales dado que, en mi caso personal, las clases a las que no asistir fueron por impedimentos que escapaban a mi voluntad de presenciar la clase, aun cuando eran temas que me interesaban, como la clase que dedicaba al tratamiento de la Inteligencia Artificial.
Además, con ello nos queda el contacto con los profesionales que dictaron las clases para eventuales dudas. Agrego que el hecho de que aquellos aportaran ese medio de contacto también merece ser destacado dado que no tenian una obligación de hacerlo.
Para finalizar, decir que me pareció una materia muy interesante, las clases organizadas, y generadoras de nuevos conocimientos, a mi consideración cruciales para entender aún mejor el mundo en el que vivimos, y además para comprender de que tratan en si las relaciones internacionales como rama autónoma y la multiplicidad de temáticas que pueden desencadenar en su desarrollo”.
Medina, Ailén F.
“La orientación en Relaciones Internacionales represento para mí un espacio de total aprendizaje de adquirir conocimiento de tantos especialistas que estuvieron predispuesto a divulgar información, y sobre todo poder generar un pensamiento crítico que trasciende una mera escucha de teorías o conflictos internacionales para centrarlo de una raíz común que considero que es la estructura profunda del poder global. La comprensión de que la teoría de las relaciones internacionales (principalmente del Realismo, Liberalismo, Constructivismo) dictada por Abril Bidondo fue el aporte más significativo que adquirí porque es el lente indispensable para explicar el «por qué» de la política internacional. Sin embargo, para elevar la crítica al nivel que exige la complejidad del siglo XXI, es necesario confrontar estos marcos teóricos con la crisis actual emergente a nivel planetario y estructural de todas: como es el Derecho a un Ambiente Sano (que proporciono bastante análisis práctico la clase dictada por Guillermina Elías).
Si bien, en el mundo, se observa la aplicación de distintas teorías sobre el poder, la última que leí fue sobre Smart Power respecto a la fusión estratégica de Hard Power (analizada desde la coerción) y Soft Power (influir sin el uso de la fuerza) representa no solo una superación empírica de los viejos debates paradigmáticos, sino también una optimización de la lógica del poder que históricamente ha ignorado la sostenibilidad ecológica.
Me interesa analizar cómo estas teorías de poder se sumergen en las teorías de las relaciones internacionales, pudiendo mencionar en primer lugar al Realismo (con raíces en Tucídides y Hobbes ) que postula que el poder material (militar y económico) es el instrumento principal de la Política Exterior. Esta misma base ontológica es la que nos conduce al desastre ambiental.
En este sentido, comprendo que al centrar su análisis en la supervivencia anárquica del Estado (seguridad nacional), el neorrealismo de Kenneth Waltz sistemáticamente prioriza el crecimiento económico y la acumulación de poder por encima de los límites biofísicos del planeta. Las externalidades negativas (contaminación, agotamiento de recursos) son vistas como costes marginales de la seguridad y prosperidad. El Hard Power económico, basado en una lógica extractivista intensiva de recursos, es intrínsecamente incompatible con el derecho a un ambiente sano, pues perpetúa un sistema donde el «poder» se mide por la capacidad de extraer y consumir, acelerando la crisis climática. La rigidez de la estrategia rusa en Ucrania, criticada por su exceso de Hard Power, no solo es obsoleta políticamente, sino un concepto “ecocida” por su impacto directo en el ecosistema.
A su vez, el Soft Power, apoyado en el Liberalismo Institucional (cooperación y negociación como opciones a la guerra ) y el Constructivismo, parece más prometedor al valorar la diplomacia y los valores compartidos. Sin embargo, en la práctica del Smart Power, esta atracción es a menudo una herramienta para legitimar y enmascarar el Hard Power.
A esta postura se podría analizar cómo el Soft Power, cuando se utiliza para promover la atracción cultural y de valores, a menudo se convierte en un mecanismo para difundir el modelo de consumo insostenible de las potencias centrales. El Constructivismo define el poder como simbólico y con dimensiones decisivas en el conocimiento y la comunicación. Esta dimensión es explotada: la «diplomacia verde» o la promoción de acuerdos climáticos (ejemplo liberal) se vuelven insuficientes si no cuestionan la matriz productiva que genera el daño.
Por ejemplo, la atracción que ejerce China a través de sus inversiones (Soft Power) en Estados periféricos es, el motor para asegurar su Hard Power económico (recursos y mercados), resultando en dependencia y explotación ambiental bajo la apariencia de «amistad». El derecho a un ambiente sano del Estado receptor es subyugado a la necesidad de inversión de la potencia central, lo cual profundiza el patrón de la Teoría Centro-Periferia en la dimensión ecológica, haciendo que la búsqueda de «Autonomía Periférica» (como la planteaba Jaguaribe ) quede condicionada por la permisibilidad internacional del poder hegemónico
Como último aspecto a considerar, el Smart Power es la síntesis estratégica que permite a los Estados presentarse como agentes responsables mientras mantienen y expanden sus capacidades de coerción y extracción (Hard Power). Generando una combinación peligrosa para el ambiente porque cooptar el discurso de la sostenibilidad se convierte en una hegemonía discursiva.
Dado que, un Estado utiliza la diplomacia climática y la imagen de «líder verde» (Soft Power basado en la comunicación ) para desviar la atención de sus propias emisiones históricas o de la geopolítica de los recursos (Hard Power). La digitalización del Smart Power (ciberataques vs. legitimidad narrativa en redes) se traduce, por ejemplo, en la promoción de tecnologías supuestamente «limpias» que, en realidad, exigen una minería y extracción de tierras raras altamente contaminante en el Sur global. El «poder inteligente» se convierte en la excusa estratégica para ser «Realista» en la explotación y «Constructivista o Liberal» en la narrativa, dejando el derecho a un ambiente sano sin una defensa real y anulando la capacidad de la política exterior para traducir en hechos sus objetivos.
Estudiar Relaciones Internacionales y el Smart Power sin una crítica arraigada en el Derecho a un Ambiente Sano es caer en la trampa de la misma anarquía que indicaba Stephen Walt cuando describió: un sistema que, al ignorar la ecología, garantiza la supervivencia temporal del Estado a costa de la viabilidad de la civilización. La verdadera reflexión estratégica no es cómo optimizar el poder, sino cómo redefinir el concepto mismo de poder para que la supervivencia del Estado sea indisoluble de la supervivencia ecológica, trasladando el debate del Racionalismo al Reflectivismo.
Sugerencias para próximas cursadas:
Me gustaría que se incluya la geopolítica de la crisis climática que nos permita ir más allá del poder entre Estados considerar el poder sobre el futuro del planeta. Incorporando; Teorías de la Posverdad y Desinformación Estratégica analizando cómo la manipulación narrativa (Soft Power) se vincula directamente con el negacionismo climático y la propaganda corporativa que buscan desmantelar las regulaciones ambientales.
Además, agregar como la manipulación de la narrativa (como en el Soft Power) es un instrumento de poder no coercitivo que se utiliza para deslegitimar la ciencia y los movimientos ecologistas, actuando como un complemento del Hard Power extractivo.
Este análisis considero que profundizaría la dimensión de conocimiento y comunicación del poder que subraya también del Constructivismo como herramienta de control hegemónico.
Referencias bibliográficas:
- Calduch, R. (1993). Dinámica de la Sociedad Internacional. Edit. CEURA
- Simonoff, A. (2016). Los nuevos senderos de las discusiones teóricas conosureñas: globalistas, neoestructuralistas y lecturas críticas. Relaciones Internacionales
- Salomón, M. (s. f.). La teoría de las Relaciones Internacionales en los albores del siglo XXI: diálogo, disidencia, aproximaciones.
- Mendoza, M. (2025). Cátedra RRII 2025 (PowerPoint).
- Paiva Mack, A. (2024, 3 de julio). Qué es el smart power o “poder inteligente” en la relaciones internacionales y qué países lo aplican en la actualidad. La Tercera. Recuperado de:
- https://www.latercera.com/tendencias/noticia/que-es-el-smart-power-o-poder-inteligente-en-la-relaciones-internacionales-y-que-paises-lo-aplican-en-la-actualidad/5RZQBFNQPJE3XEDUY5GQ7KSHWQ/ (última consulta: 30/11/2025)
Walt, S. M. (1998). International Relations: One World, Many Theories. Foreign Policy”.
Odriosola, Catalina
“…Para comenzar, me parece importante mencionar el por qué de la elección de esta orientación, y qué esperaba de la misma.
Nuestra carrera versa casi en su totalidad sobre derecho interno, por lo cual el acercamiento al derecho internacional no es demasiado profundo. Sin embargo, al cursar derecho internacional público me resultaron muy interesantes las temásticas que desde él se abordan, especialmente pensándolo como una herramientas más, de las tantas que se necesitan, para acercarnos- al menos “un poquito”- a comprender cómo funcionan nuestras sociedades, nuestros países, y por qué no, nuestro mundo. Desde este punto de partida decidí abordar la cursada, a sabiendas de que un breve curso como el que transitamos no iba a resolver todas mis inquietudes, pero predispuesta sin embargo a obtener nuevo conocimiento que aporte a ello…
Las clases que abordan temáticas más concretas y específicas de las distintas regiones de nuestro planeta me aportaron nuevos conocimientos e inquietudes. Sin embargo, en general me sucedió con ellas que, probablemente por pretender abarcar temáticas demasiado amplias y complejas en poco tiempo, algunos puntos quedaron solo mencionados. De todas formas, todas fueron una gran introduccion para ingresar en las temáticas que trataban…
Luego los comentarios ya realizados en relación a las clases, me atrevo a esbozar unas pequeñas críticas constructivas respecto a la orientación, tal como sugirieron que realicemos. Por un lado, considero que algunos temas que eran muy interesantes en cierto punto quedaron “a medio camino” por lo breve del tiempo destinado para su desarrollo. Entiendo que debe ser muy complejo hacer un recorte de qué temas ingresarán en el bimestre, y que la intención es tratar de brindarnos una cursada lo más completa posible. Sin embargo, considero que tal vez sería mejor hacer un recorte aún más reducido en pos de poder dedicarle un tiempo un poco mayor a ciertas temáticas.
Por otro lado, creo que las clases al ser dadas por docentes diferentes y con temáticas tan disímiles-si bien obviamente en algun punto siempre se relacionan- las mismas quedaron un poco estancas, como en compartimentos aislados. Creo que sería interesante hacer algún entramado entre ellas que permita comprender ciertos fenómenos de manera más integral, o tal vez hacer algún cierre unificado con ese objetivo. De todas formas estas últimas son solo sugerencias realizadas desde el lugar de una alumna que nunca tuvo que diseñar un cronograma ni coordinar con tantos profesionales, por lo cual es probable que sea dificultoso llevarlas a la práctica.
Para ir cerrando, me gustaría compartir algunas ideas que me llevo gracias al desarrollo de esta cursada y que hacen al entendimiento de las relaciones internacionales en particular pero también de las relaciones humanas en general.
En primer lugar, y como cuestión transversal, me quedó muy presente la idea del rol que juega el “poder”-en general representado o al menos respaldado por poder económico-. Creo que tener presente la relevancia de las relaciones de poder nos permite comprender fenómenos de lo más diversos, por lo cual es una herramienta clave para el análisis de prácticamente cualquier vínculo social. Desde allí podremos desentrañar qué intereses hay en juego detrás de las acciones que determinan nuestras realidades, tanto nacionales como internacionales.
En segundo lugar, la noción de la paz como derecho humano, incluso como un presupuesto necesario e ineludible para el desarrollo del resto de los derechos humanos. Este punto de partida me parece clave en pos de la construcción de un derecho internacional- y de mecanismos adecuadas para su efectiva aplicación- que verdaderamente inste al reconocimiento-y efectivo goce- del derecho de la personas a una vida digna. Tal vez suene demasiado simple, pero si como humanidad no nos podemos unir por algo tan elemental como ello será que entonces no hay suficiente consenso al respecto y tan simple no nos esá resultando.
Finalmente, aprovecho este espacio para destacar unas palabras sencillas pero muy bellas pronunciadas por la profesora Luz Marina Mateo en la última clase, parafraseando al profesor Javier Surasky que dicían “algo así” como: si no están conformes con el derecho internacional que tenemos los invito a cambiar el mundo, y una vez que cambie el mundo quedense tranquilos que el derecho internacional va a cambiar. Lo tomo como un desafío colectivo del que todas y todos los que estemos interesados en que el mundo sea un lugar más justo deberíamos hacernos cargo. Me quedo con la responsabilidad que ello significa pero también con el orgullo que esa invitación me representa.
Muchas gracias por la cursada.
Los saludo con cariño”.
Ottone, María Victoria
“Atravesar la cursada de Relaciones Internacionales implico para mi pasar por un proceso de aprendizaje que superó ampliamente lo esperado. A medida que fueron pasando las clases pude darme cuenta que este campo no se limita a tratados, guerras o reuniones diplomáticas. Sino, que implican comprender cómo interactúan los procesos históricos con los intereses contemporáneos; cómo la economía dialoga (y a veces choca) con las identidades culturales; cómo los discursos nacionales se construyen a partir de percepciones globales; y cómo el derecho internacional opera como una estructura que contiene tensiones, aspiraciones y contradicciones.
Me parece significativo destacar que cada clase aportó algo valioso, creo que la materia tuvo un mérito enorme al lograr que incluso temas complejos se presentaran de forma clara, ordenada y accesible, sin por eso perder profundidad. Eso habla no solo de un buen programa de enseñanza, sino sobre todo de la excelencia de cada uno de los docentes, con una capacidad notable para transmitir contenidos, generar preguntas, promover debate y darle sentido práctico a conceptos que muchas veces parecen abstractos.
Pensando en futuros bimestres se me ocurren dos temas interesantes que se podrían incorporar. Uno de ellos, es el papel de las religiones en las relaciones internacionales, principalmente porque permite entender mejor cómo ciertos sistemas de creencias influyen en identidades nacionales, conflictos, alianzas y decisiones políticas. La religión, lejos de ser un factor secundario, muchas veces explica tensiones o cooperaciones que no pueden analizarse solo desde lo económico o lo estratégico.
Asimismo, me parece fructífero sumar contenidos vinculados al feminismo, ya que aportaría una mirada más completa sobre cómo funcionan el poder, la desigualdad y la violencia en el sistema internacional, y permitiría analizar desde otra perspectiva los conflictos armados, la construcción de la paz y las políticas globales. Me gustaría que se incluya porque ampliaría nuestra comprensión del mundo y ayudaría a pensar relaciones internacionales más justas e inclusivas…
VALORACION PERSONAL:
Para cerrar esta reflexión, quiero que sepan que el recorrido por la materia me permitió comprender en mayor profundidad cuánto aportan las Relaciones Internacionales a la formación jurídica y profesional. No solo constituyen una disciplina clave para ampliar nuestra mirada sobre el mundo, sino que nos brindan herramientas concretas para interpretar y analizar los procesos globales que inciden en nuestra realidad local. Aprendí que cuestiones como la justicia, los derechos o incluso el desarrollo económico y la integración regional no pueden pensarse únicamente desde el derecho interno. El escenario internacional es cada vez más relevante, y exige que tengamos capacidades para comprenderlo y actuar de manera crítica y responsable.
A lo largo de las diferentes clases, destaco especialmente el compromiso y la dedicación de cada uno de los docentes, y de igual modo, el de los coordinares, que tuvieron una excelente predisposición desde el primer día, incluso en materia administrativa lo cual no les corresponde, y a mi entender eso habla de una gran empatía para con el alumnado.
Cada jornada fue una oportunidad para aprender, y cuestionar ideas, siempre en un clima de respeto. Considero que, gracias a esta experiencia, me llevo una base teórica y práctica que será fundamental en mi futuro profesional. Haber compartido este espacio con compañeros y docentes tan interesados fue muy enriquecedor para mí. Una vez más, mi gratitud a quienes hicieron posible esta cursada. Seguramente los saberes adquiridos serán un punto de partida para seguir aprendiendo y contribuyendo, desde el lugar que me toque, a una sociedad más justa y abierta al intercambio internacional”.
Portales, Laura Pamela
“…En primer lugar, voy a hacer un comentario general sobre todas las clases. Considero que fueron un gran aporte extraordinario al conocimiento sobre la rama, la cual es demasiado extensa y en consecuencia, son temas que no podemos abarcar en el plan de estudios de la carrera. Cada tema fue dado esquemáticamente, en generalidades y términos técnicos para que se pueda comprender sin dificultades para un casi graduado de esta carrera, y la mayoría de los expositores fueron muy permisivos a la hora de recibir cualquier tipo de pregunta. Todos los expositores se mostraron extremadamente formados en su tema, y es un orgullo poder contar con estas clases en la Universidad Pública. Personalmente, como comenté al principio de la cursada, me anoté en esta orientación porque me gustó mucho la materia de Derecho Internacional Público (y Privado también) e hice la orientación de Arbitraje Internacional de Inversiones, la cual también disfruté mucho. Por ende, en mi búsqueda de expandir mi conocimiento sobre esta rama del Derecho, esta orientación fue un pilar muy importante…
También me gustaría, a modo de crítica constructiva, mencionar una clase que, no por su tema, sino por el expositor, no disfruté tanto. La misma fue la de Asia-Pacífico. Considero que el expositor no dejó participar mucho a mis compañeros, a veces les hablaba encima, y sus respuestas sobre las preguntas de mis compañeros, las cuales fueron muy interesantes, eran demasiado personales. Recalco que agradezco mucho el gesto de haberse conectado desde Indonesia para darnos la clase (como también de Ignacio, de conectarse desde Japón).
Como recomendación personal para futuras clases, me hubiese gustado una sobre las relaciones entre los países con relación al Mar; sé que es un tema dado en Internacional Público, pero fue de los temas que más me gustaron. También, aunque sea un poco controversial, alguna clase sobre la política latinoamericana y su historia; y derecho diplomático, el cual también di en la materia junto con la exposición de un diplomático argentino, y me interesó mucho.
Por último, no quiero dejar de agradecer a los profesores por la predisposición y atención de ambos. Agradezco mucho esta orientación, como mencione anteriormente, es un placer contar con esta calidad de expositores en esta casa de estudios, y la voy a recomendar con muchos compañeros que aún no hayan cursado las orientaciones. Tuve el placer de tener a Norberto como titular de la materia y siempre es un gusto escucharlo, y más sabiendo todos los logros que ha obtenido y su infinito conocimiento plasmado en sus obras y fundación de institutos como el IRI, el cual he visitado en varias clases. También, la predisposición de Ignacio; nunca dejó de responder cualquier mensaje, duda o cuestión extraordinaria que hayamos tenido (por ejemplo, yo a veces me conectaba desde la facultad porque no llegaba a mi casa, y por el mal internet 2 o 3 veces no he podido prender la cámara o se me cortaba; esto fue avisado y comprendido completamente). Además, yo no tengo carácter de libre, pero fue muy atento a la hora de incorporarlos sin problema e ir avisando cada paso administrativo”.
Sayal, Agueda Sofía
“Estimados docentes y colaboradores del Instituto de Relaciones Internacionales y en específico docentes del curso. Me gustaría comenzar la reflexión final agradeciendo la predisposición de todos los profesionales que colaboraron en la cursada, y valorando la iniciativa del Dr. Consani y el Dr. Ignacio Portela de ofrecer a los alumnos un abanico de temas diversos sobre las relaciones internacionales, donde no solo miramos a Argentina sino que estudiamos a potencias mundiales y otros países. En cada tema nos acercaron material actualizado de primera mano y docentes especializados en los temas.
Me llevo un aprendizaje muy fructífero ya que hemos abordado diferentes aristas de las Relaciones Internacionales, con profesionales que se encontraban en diferentes lugares del mundo, que no solo nos acercaron sus conocimientos, sino también muchos nos compartieron su perspectiva de las diferentes culturas y vivencias personales.
Agradezco sinceramente la predisposición de cada uno, así como la disposición de enviarnos sus contactos para poder seguir realizando consultas o pedir material para profundizar los temas. También agradecer el espacio de consulta que dejaron y respetaron todos los docentes al final de la clase para que nosotros podamos intervenir, realizar preguntas y despejar dudas sobre los temas trabajados, algunas veces se han demorado más del horario estimado y lo han hecho con vocación ya que, este espacio es de lo más valioso para los alumnos…
Como sugerencia a la catedra me gustaria que se trate algún tema relacionado a la crisis global de la violencia de genero o la emergencia en violencia contra las mujeres a nivel mundial, por la transversalidad del tema y por las implicancias que tiene en situaciones de conflicto y relaciones humanitarias. Espero en esta reflexión final lograr sintetizar los aprendizajes que nos impartieron a lo largo de las clases y hacerles llegar mi respeto y admiración hacia los docentes que participaron del curso, y a la propuesta de la cátedra, ya que es notorio su compromiso de seguir construyendo educación pública y de calidad, formando profesionales comprometidos con la realidad. Saludos cordiales”.
Segovia, Leila
“Desde mi lugar de estudiante, quisiera destacar el compromiso de cada docente que se tomó el trabajo de volcar todo su conocimiento de una manera muy pedagógica, logrando así una fácil comprensión de temáticas complejas de abordar.
Particularmente me llevo demasiado contenido para profundizar, en algunas temáticas sentí que realmente desconocía e ignoraba muchos de sus puntos y en otras con un piso mínimo de conocimiento por el transcurrir de la carrera, pero la clave estuvo en las herramientas que nos brindaron en una forma de perspectiva o con cuál o qué lupa analizar las relaciones internacionales, ya sea a través de los modelos y las teorías que nos dieron, como sus posiciones particulares.
El curso me dio la posibilidad de profundizar las reglas de juego con las que operan las relaciones entre Estados, organismos y organizaciones internacionales en su complejidad dialéctica. Esto da cuenta el conflicto y la unidad, la interdependencia y el antagonismo, son permanentes y coexisten de manera «cruelmente» sincrónica y que moldean una “sociedad global”…
Si me preguntan qué aprendí de forma sorpresiva, diría que el mundo es mucho más multifacético de lo que imaginamos. No solo hay gigantes (EE. UU., Rusia) peleando (la Guerra Fría se basó en un antagonismo ideológico irreconciliable y la Mutua Destrucción Asegurada o MAD), ni solo Estados buscando poder (Realismo). También hay personas (la sociedad civil en Malvinas) y organizaciones (el modelo institucional) que intentan impulsar la cooperación, la justicia y la democratización global.
El gran desafío es entender que, en la Política Exterior, el Estado debe gestionar su autonomía (su margen de maniobra) en un sistema asimétrico y dinámico, reconociendo que sus acciones están siempre influenciadas tanto por la política interna como por la presión del sistema internacional”.
Vilches, Francisco
“Para que mi reflexión tenga sentido es necesario primero presentarme. Mi nombre es Francisco, pero soy Licenciado en Sociología y Profesor en Sociología. Creo que es necesario esta introducción porque voy a dividir mi reflexión en dos: por un lado, una reflexión pedagógica (la hará el profesor que habita en mi) y por otro lado una reflexión analítica (la intentará hacer el otro, el sociólogo).
En primer lugar, me gustaría afirmar que no recuerdo haber cursado en esta facultad un seminario o materia tan enriquecedora como la que tuvimos en este cuatrimestre. Primero por la calidad de los docentes, que todos eran verdaderos expertos de las temáticas que trataban, pero segundo por la diversidad de voces que se presentaron y las diferentes materias de las que versaban. En mi opinión, este es uno de los grandes puntos fuertes de este seminario. Es difícil mantener la atención dos horas cuando los encuentros son virtuales (me pongo en mi rol de estudiante) y la mayoría de los docentes lo lograron con creces. Es verdad que se podría decir que es normal y esperable que a los que nos interesan estos temas nos apodere la atención como para no distraernos, pero sinceramente creo que los docentes compartieron su pasión y sus saberes por los temas que los convocaban generando un clima de curiosidad muy deseado en los encuentros virtuales… y no muchas veces logrado.
En segundo lugar es destacable mencionar, y entiendo que esta relacionado con la capacidad de mantener la atención de la audición, la lógica que intentaron pregonar desde la cátedra en cada uno de estos encuentros. Hablo de la participación activa de los estudiantes y de los intercambios que se pudieron generar. Como docentes, y más en los espacios universitarios, tendemos a la dicción de clase de manera catedrática, realizando monólogos interminables y muchas veces cayendo en el abuso de lecturas de los famosos “power point”. Sin embargo, en estos encuentros creo que sí se usó estos “pp” de manera eficiente, como una herramienta que sirvan de disparador para tocar algunos temas y no olvidar en el camino los elementos más importantes. Acá el rol de los docentes creo que jugó un papel clave, invitando a los estudiantes a participar, generando debates, participación con preguntas o reflexiones, sirviendo para el dinamismo de la clase, pero también para la construcción colectiva del conocimiento, anhelo tan deseado en la pedagogía pero muchas veces dejada en el olvido. La crítica constructiva que puedo realizar, y que observe en la cursada, es que algunos estudiantes no participaron, pero no porque no hubo una atención o dedicación, sino que hubo algunos pocos docentes que tal vez no generaban este ambiente participativo y de reflexión. Intentaré explicarme mejor, y aclaro que no deja de ser mi propia apreciación y punto de vista: las docentes que generaron mecanismos directos de participación, en las que ponían en prácticas algunas herramientas vistas en clase y preguntando directamente a cada estudiante, lograron una muy buena participación y con devoluciones, en mi opinión, muy enriquecedoras. Por otro lado, otros docentes que tendían a clases más “tradicionales”, solo lograron preguntas del alumnado de algunas cuestiones puntuales, no generando debates o reflexiones grupales. No digo que este mal ni que no haya sido eficiente o interesante, solo que no invita tanto a la participación como las otras herramientas utilizadas por las docentes.
De todas maneras, es solo una perlita en una cursada que mantuvo niveles de conversaciones horizontales no muy comunes en las aulas y donde los docentes se prestaron realmente muy dispuestos a escuchar y debatir con los estudiantes. Otra vez, celebro a los docentes y a esta dinámica propuesta por el seminario.
Poniéndome el disfraz sociológico -y sin intentar extenderme demasiado- quiero decir que también el seminario me pareció muy claro y profundo a la hora de intentar comprender y analizar esto de las relaciones internacionales. La calidad de los profesionales y el orden en que estuvo pautado el seminario me parece que también colaboró en que nos podamos ir sumergiendo en este tejido internacional de relaciones -de forma paulatina- e ir entendiendo como se van (o se fueron) tejiendo estas relaciones. Por supuesto que por gustos e intereses personales hay temas que me interesaron más que otros, generando un provecho de esas clases un poco más minucioso…
Sin ánimos de seguir extendiéndome, y siendo injusto con todas las demás enriquecedoras clases que hemos tenido, solo digo que este seminario me deja más preguntas e inquietudes que respuestas… ha abierto una puerta que siempre estuvo pero que ahora se profundiza: el anhelo de conocimiento y saber que me genera la geopolítica y las relaciones internacionales.
¿Acaso con todas los vínculos institucionales-sociales-culturales- económicos que Gran Bretaña esta llevando adelante en las Islas Malvinas es realista soñar algún día con recuperarla? ¿Habrá algún caso similar que nos sirve de antecedente en las relaciones internacionales? … ¿Todos estos conflictos entre las naciones africanas envalentonadas por países centrales no potencian la crisis migratoria actual que después esos mismos países centrales no intentan resolver? ¿Qué se hace desde los organismos internacionales para paliar esta crisis humanitaria? … ¿Es el derecho a la paz imaginable de constituir internacionalmente en este mundo donde un número cerrado de países son los decisores finales en las contiendas bélicas? … ¿Cómo equiparar el desarrollo sostenible, la ecología y la creación de nuevos puestos de trabajo con instalaciones económicas que sabemos que generan un gran impacto ambiental? ¿Cómo desarrollarse y crecer económicamente sin generar zonas de sacrificio y posibilitando que ese desarrollo se quede en nuestros países? … ¿Hasta qué punto están afianzadas nuestras relaciones como país (pero también como región) con esos grandes bloques económicos asiáticos? ¿Es beneficiosa esa relación si queremos industrializarnos? ¿Acaso su capacidad productiva y sus bajos costos no sería un mal negocio para con la Argentina si queremos romper con el ciclo productivo primario que prevalece en nuestra historia?
No puedo seguir preguntándome cosas sin extenderme, así que hasta acá doy por concluida mi reflexión… pero dejando una última opinión: siempre es más importante llevarse preguntas abiertas de las clases para seguir pensando y reflexionando, que respuestas absolutas que no nos permiten salir de nuestras propias burbujas”.
Villar, Nahuel Tomás
“En primer lugar, quisiera comenzar mi reflexión por donde arranque en su momento a leer que fue ni bien me matricule en cátedras virtuales en el espacio de la comisión en cuanto a la visión que plantea nuestro Profesor Titular en sus obras subidas. Por lo que pude entender, él describe en estas, las relaciones internacionales como una tensión permanente entre dos modelos, el modelo relacional basado en la soberanía incondicional y la fuerza del estado, y el modelo institucional sustentado en la cooperación. A su vez, la oposición entre Potencia como la autoridad que busca la dominación de los más fuertes y Justicia entendida como una idea democrática e igualitaria. De esta tensión entre individualismo y solidaridad surge el motor de la historia, y es precisamente el orden institucional la plataforma que permite a los Estados más débiles cuestionar las desigualdades existentes y avanzar hacia un “Derecho Social global”.
Entiendo y enlazándolo un poco con la ante ultima clase que tuvimos en la cursada que dio la profesora Luz Marina Mateo sobre “África”, ella hizo referencia en un momento preguntando y pude con mis palabras lógico responder sobre el “uso político del desorden” cual lógico intente comentar o acercarme a lo que yo entendía sobre ello que siempre las potencias, los actores más poderosos suelen obtener rédito de los conflictos aprovechando su capacidad de influencia financian, proveen armamento o intervienen estratégicamente para mantener o profundizar situaciones de inestabilidad. De ese modo, consolidan su poder y aseguran beneficios concretos, generalmente vinculados al acceso o control de recursos naturales u otros intereses geopolíticos.
Y también para reflexionar sobre estos temas logro enlazarlo con la clase que tuvimos de la “Paz” que dicto el profesor José Antonio Musso y lo importante que es la misma tanto en esta materia y a nivel mundial abordarla con la importancia de la relación internacional entre todos los países y que esta predomine lo mayor posible el profesor explicó que la Paz puede entenderse desde dos perspectivas: por un lado, la paz negativa, que es la concepción tradicional y se limita a la ausencia de guerra o violencia armada; y por otro, la paz positiva, una visión más amplia que incluye no solo la ausencia de violencia bélica, sino también la eliminación de todas las formas de violencia estructural, como la económica, la cultural, la de género y cualquier desigualdad que impida el ejercicio pleno de los derechos y libertades. Bajo esta mirada, la paz positiva exige transformar las condiciones que generan injusticia y promover la dignidad humana, el desarrollo y la igualdad. El profesor también remarcó que la construcción de la paz no depende únicamente de los Estados, sino que cada uno de nosotros tiene un rol que cumplir, porque la violencia o su contracara, la cooperación aparece en la vida cotidiana en la forma de relacionarnos, comunicarnos y resolver conflictos. Así la paz podemos entenderla además de todo lo mencionado, como un proceso que se construye tanto en nuestras acciones diarias como en las relaciones internacionales…
Y en cuanto me puse a narrar mi reflexión e ir pensando en las clases que tuvimos que lógicamente todas fueron muy enriquecedoras, didácticas y que sin ninguna duda de todas me llevo algo ya que todos los docentes nos han dejado participar y motivaban a que esto suceda a diferencia de otras materias que uno hizo a lo largo de esta carrera y en mi caso llegando al casi final de la misma, a tono personal es satisfactorio para mí como alumno poder participar e intercambiar conocimientos tanto con el docente que dictaba la clase como con los compañeros y sus aportes siendo estos de nueva información que uno adquiere y aprende constantemente clase a clase. Por eso desde mi punto de vista, quiero mencionar que ingresé a la materia con expectativas altas y me voy más que conforme. Realmente me gustó la forma en que fue abordada, especialmente porque en todo momento se valoró al alumno: la asistencia, la participación, el uso de la cámara y, en general, el compromiso con la asignatura y no ser un simple número. Esa consideración hizo que la cursada resultara aún más enriquecedora. Así que agradecido de haber realizado una cursada tan didáctica y con tanto aprendizaje que si bien lamentablemente en mi reflexión me quedan clases que hemos abordado afuera, pero siento imposible en dos páginas/tres páginas tocar todos los temas e intente hacer hincapié en los que me gustaron por demás. Así que eternamente agradecido al Docente titular por tener consideración para aquellos alumnos como en mi caso darnos la posibilidad de poder realizar esta materia firmando la nota de su puño y letra para que nos incorporen a la misma, y destacar también el coordinador Ignacio Portela que siempre nos acompañó y brindo ayuda por los distintos medios de comunicación en todo momento y muchas veces por fuera del horario de cursada.
Por último, como crítica constructiva que no sé si estrictamente contará como tal, pero que considero valiosa porque se nos pidió incorporarla para enriquecer las futuras cursadas creo que habría sido muy provechoso abordar el tema de las Migraciones Internacionales. En particular, el análisis de los flujos migratorios contemporáneos, las crisis de refugiados y la gestión de fronteras como cuestión geopolítica y humanitaria. También esto podría incluir los procesos de regularización, la detención migratoria, los sistemas de asilo y las tensiones diplomáticas que surgen entre países de origen, tránsito y destino. En definitiva, considero que este tema por su actualidad, complejidad y el enorme impacto que tiene en la vida de millones de personas hubiera estado bueno sumarlo al bimestre”.